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CADA MOMENTO LA VIDA ME DA 1

1
Cristo me ayuda por Él a vivir,
Cristo me ayuda por Él a morir;
Hasta que llegue su reino a ver,
Cada momento le entrego mi ser.

CORO
Cada momento la vida me dá,
Cada momento conmigo Él está;
Hasta que llegue su reino a ver,
Cada momento le entrego mi ser.
2
Siento pesares, muy cerca Él está,
Siento dolores, alivio me dá;
Tengo aflicciones, me muestra su amor,
Cada momento, me cuidas Señor.
3
Tengo amarguras o tengo temor,
Tengo tristezas, me inspiras valor;
Tengo conflictos o penas aquí,
Cada momento te acuerdas de mí.
4
Tengo flaquezas o débil estoy
Cristo me dice: “Tu amparo yo soy”.
Cada momento en tinieblas o en luz,
Siempre conmigo está mi Jesús.
2 POR FE CONTEMPLO REDENCIÓN
1
Por fe contemplo redención,
La fuente carmesí;
Jesús nos da la salvación,
Su vida dió por mí.

CORO
La fuente sin igual hallé,
De vida y luz el manantial;
¡oh, gloria a Dios, me limpia a mí,
Me limpia a mí, me limpia a mí.
2
Mi vida entrego a mi Jesús,
Las dudas Él quitó;
Mi alma goza de su luz,
Mis deudas Él pagó.
3
Cuán inefable gozo es,
Saber que salvo soy;
Mi Rey aquí es mi Jesús,
Al reino sé que voy.
4
¡Oh, gracia excelsa de mi Dios,
Profundo es el amor;
De mi Jesús vía de luz,
Cordero redentor.
NUNCA DESMAYES 3

1
Nunca desmayes en todo afán,
Te cuidará el Señor;
Sus fuertes alas te cubrirán,
Te cuidará el Señor.

CORO
Te cuidará el Señor,
No te verás solo jamás;
Velando está su amor;
Te cuidará el Señor.
2
Cuando flaqueare tu corazón,
Te cuidará el Señor;
En tus conflictos y tentación,
Te cuidará el Señor.
3
De sus riquezas te proveerá,
Te cuidará el Señor;
Jamás sus bienes te negará,
Te cuidará el Señor.
4
Que pruebas vengan no importa, no,
Te cuidará el Señor;
Tus cargas todas en Cristo pon,
Te cuidará el Señor.
4 NO HAY TRISTEZA EN EL REINO
1
No hay tristeza en el reino, ni llanto ni amargo dolor;
No hay corazón angustiado, do reina el Señor de amor;
Las nubes de nuestro horizonte, jamás aparecen allí;
El sol en su gloria esplendente, derrama su luz celestial.

CORO
Yo voy a la patria del alma, do Cristo prepara mi hogar;
Do todos los santificados, irán para siempre a morar;
El día feliz ya se acerca, en que el sol para mí se pondrá;
¡Oh, qué gozo será, cuando mire al Señor, en aquella
hermosa ciudad!

2
No hay aflicción en el reino, ni pruebas existen allá;
El alma que en Cristo reposa, segura en su seno estará.
No hay tentación en el reino, ni sombra de muerte atróz;
El árbol de vida florece, do fluye el río de Dios.

3
¡Cuán dulce será en el reino, pasadas las penas aquí;
Volvernos a ver reunidos, con nuestros amados allí!.
¡Por todos los siglos eternos, qué dicha inefable ha de
ser;
Estar en presencia de Cristo, gozando de eterno placer!
HAY UN JARDÍN MEMORABLE 5

1
Hay un jardín memorable y hermoso,
Donde flores exhalan su olor:
Donde el Maestro pasaba las horas
Respirando su dulce oración.

CORO
Al hermoso jardín, el jardín de oración
Al hermoso jardín de oración:
El Señor está allí y la puerta abre Él,
Al hermoso jardín de oración.

2
Aun las aves gorjeaban sus trinos,
Al compás de tan dulce oración.
Cuando el Maestro imploraba a los cielos,
Para el mundo la grán salvación.

3
La fragancia del óleo Divino,
Se esparcía por todo el jardín,
Cuando Cristo del cielo fue ungido,
Porque pronto ya Él iba a morir.
6 DE TAL MANERA ME AMÓ

1
Crucificado por mí fue Jesús,
De tal manera me amó;
Sin murmurar fue llevado a la cruz,
De tal manera me amó.

CORO
De tal manera me amó,
De tal manera me amó;
Cristo en la cruz del calvario murió,
De tal manera me amó

2
El inocente Cordero de Dios,
De tal manera me amó;
Que por salvarme sufrió muerte atroz,
De tal manera me amó.

3
En mi lugar padeció aflicción,
De tal manera me amó;
Ya consumó mi eternal salvación,
De tal manera me amó.
NUNCA, DIOS MÍO, CESARÁ MI LABIO 7
1
Nunca Dios mío cesará mi labio
De bendecirte, de cantar tu gloria;
Porque conservo de tu amor inmenso,
Grata memoria.
2
Cuando perdido en mundanal sendero,
No me cercaba sino niebla oscura;
Tú me miraste y alumbrome un rayo
De tu luz pura.
3
Cuando inclinaba mi abatida frente,
De mal obrar el oneroso yugo;
Dulce reposo y eficaz alivio
Darme te plugo.
4
Cuando los dones malgasté a porfía,
Con que mi alma pródiga adornaste;
“Padre, he pecado” con dolor te dije,
Y me abrazaste.
5
Cuando en mis propios méritos fiaba,
Nunca mi pecho con amor latía;
Hoy de tu amor late porque en tus bondades
Sólo confía.
6
¡Oh, nunca, nunca cesará mi labio,
De bendecirte, de cantar tu gloria;
Porque conservo de tu amor inmenso,
Grata memoria!
8 CUANDO COMBATIDO

1
Cuando combatido por la adversidad,
Creas ya perdida tu felicidad;
Mira lo que el cielo para ti guardó,
Cuenta las riquezas que el Señor te dio.

CORO
Bendiciones, cuántas tienes ya,
Bendiciones, Dios te manda más;
Bendiciones, te sorprenderás,
Cuando veas lo que Dios por ti hará.

2
¿Andas agobiado por algún pesar?
¿Duro te parece amarga cruz llevar?
Cuenta las promesas del Señor Jesús,
Y de las tinieblas nacerá la luz.

3
Cuando de otros veas la prosperidad,
Y tus pies claudiquen tras de su maldad;
Cuenta las riquezas que tendrás por fe,
Donde el oro es polvo que hollará tu pie.
OBEDIENTE A TU MANDATO 9
1
Obediente a tu mandato,
Participa hoy tu grey;
De tu cena y con gozo,
Acercamonos con fé,
Lo que hiciste en el calvario,
Por el pobre pecador;
Anunciamos en tu nombre,
Recordando tu amor.
2
Recordamos tus angustias,
¡Oh, Divino Redentor!
Y la copa de amargura,
Que por todo pecador,
En el gólgota apuraste,
Despreciando tu dolor;
Te pedimos que constantes,
Te sigamos von valor.
3
Gracias ¡Oh, Jesús te damos,
Los unidos en tu amor;
Gracias mil, pues disfrutamos
Tu clemencia y tu favor!
Tuya fue la cruz, mas nuestra
Es la dicha y es la paz;
Tuya sea la gloria toda,
Tuya por siempre jamás.
10 CAMINANDO CON EL SEÑOR
1
Que preciosa paz nos da, de la vida en el viajar,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios
De hermosura sin igual, nuestra senda nos será,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios

Coro
Vamos caminando en la luz de Dios,
Vamos caminando en la luz de Dios;
Con Jesús en comunión, fiando en la Biblia de Dios,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios.

2
Cual la luz que da el Señor, así nos muestra su amor,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios
Con su santa redención, purifica el corazón,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios.

3
Sostengamos con Jesús, comunión en plena luz,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios;
Y en perfecta libertad, triunfaréis por su bondad,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios.

4
A través del mundo cruel o del valle do no hay miel,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios;
Caminemos hacia Sión, donde está nuestra mansión,
Mientras vamos caminando en la luz de Dios.
A JESUCRISTO VEN SIN 11
TARDAR

1
A Jesucristo ven sin tardar,
Que entre nosotros hoy Él está;
Y te convida con dulce afán,
Tierno diciendo “Ven”.

Coro
¡Oh, cuán grande es nuestra reunión,
Cuando el reino establecido ya,
Contigo estemos en comunión,
Gozando eterno bien!

2
Piensa que Él solo puede colmar,
Tu triste pecho de gozo y paz;
Y porque anhela tu bienestar,
Vuelve a decirte “Ven”.

3
Su voz escucha sin vacilar,
Y grato acepta lo que hoy te da;
Talvez mañana no habrá lugar,
No te detengas ven.
12 ¡OH, SI, ES UN REINO AQUÍ!
1
Hay muchos que nunca comprenden por qué,
Estoy tan gozoso aquí;
Crucé el jordán, llegue a Canaán,
¡Oh si es un reino aquí!
Coro
¡Oh, si es un reino aquí!, ¡Oh, si es un reino aquí!
Crucé el jordán, llegue a Canaán,
¡Oh, si es un reino aquí!
2
Cuando alegres cantan los Santos así,
La gente no sabe por qué;
Pues es el Espíritu Santo de Dios,
Que Cristo ha mandado aquí.
3
Tonadas celestes oímos cantar,
Por tierra, el aire y el mar;
Resuena el mensaje de Cristo el Señor,
Que en nubes pronto ha de llegar.
4
Veremos a Cristo en gloria vendrá,
El mismo que en la cruz murió;
Con todos los ángeles pronto vendrá,
Reinará con los que compró.

2do. Coro
Y ese un reino será,
Y ese un reino será,
Jesús con sus ángeles pronto vendrá,
Y ese un reino será.
DEL SANTO AMOR DE CRISTO 13
1
Del Santo amor de Cristo, que no tendrá su igual;
De su divina gracia, sublime y eternal.
De su misericordia, inmensa como el mar,
Y cual los cielos alta, con gozo he de cantar.

Coro
El amor de mi Señor, grande, dulce es más y más.
Rico e inefable, nada es comparable,
Al amor de mi Jesús.

2
Cuando Él vivió en el mundo, la gente lo siguió,
Y todas sus angustias, en Él depositó.
Entonces bondadoso, su amor brotó a raudal,
Incontenible inmenso, sanando todo mal.

3
El puso en las pupilas, del ciego nueva luz;
La eterna luz de vida, que centella en la cruz.
Y dio a las almas todas, la gloria de su ser;
Al impartir su gracia, su Espíritu y poder.

4
Su amor por las edades, del mundo es el fanal,
Que marca esplendoroso, la senda del ideal.
Y al paso de los años, lo hará mas dulce y más
Precioso, al darle al alma su incomparable paz.
14 PERTENEZCO A CRISTO

1
Cristo tan sólo pudo amarme,
Nada podrá de Él separarme,
Pues con su sangre me redimió;
Ahora soy de Él.

Coro
Ahora soy de Cristo.
Mío también, es Él;
Puedo gozar en su amistad
Por la eternidad.

2
Antes vivía en el pecado,
Mi corazón de Dios alejado;
Mas mi vergüenza Él me quitó:
Ya pertenezco a Él.

3
Mi ser rebosa de pleno gozo,
Dios me liberta, dióme reposo,
Pues con su sangre me redimió;
Ahora soy de Él.
LA GRACIA DE DIOS 15

1
La cruz no será mas pesada,
Que la gracia que Él me da;
Y si la tormenta me espanta,
No podrá esconder su faz.

Coro
La gracia de Dios me bastará,
Su ayuda jamás me faltará;
Consolado por su amor,
Que echa fuera mi temor,
Confiaré, en mi Señor.

2
Mi cáliz nunca es tan amargo,
Como el de Gethsemaní;
En mis días más apurados,
No se aparta Dios de mí.

3
La luz de su rostro me alumbra,
En el tiempo de aflicción;
Y mi alma gozosa vislumbra,
A Jesús que reina en Sión.
16 MARAVILLADO ESTOY

1
Maravillado estoy que Dios me amara,
Tan pecador, cubierto de maldad;
Que me hiciera andar en su presencia,
Purificado con su santidad.

CORO
Maravillado estoy que Dios me amara,
Solo Jesús mi culpa borrará;
Por fe en Jesús obtengo vida eterna,
Por siempre moraré con ÉL en Sión.

2
Maravillado estoy que me acogiera,
Para vivir con Él en santidad;
Participar de su divina gloria,
Que me reserva en el reino allá.

3
Maravillado estoy que Dios salvara,
A todos los que siguen su mandar;
De aceptar a su Hijo Jesucristo,
Y en su sendero siempre caminar.
EL NOMBRE DE JESÚS 17
1
Tan dulce el nombre de Jesús,
Sus bellas notas al cantar;
Que mi alma llena al proclamar,
El nombre de Jesús.
CORO
¡Cristo, oh, que dulce es!
¡Cristo, para siempre es!
¡Cristo, yo te aclamaré!
Por siempre, ¡Oh, mi Cristo!
2
Adoro el nombre de Jesús,
Jamás me faltará su amor
Y pone aparte mi dolor,
El nombre de Jesús.
3
¡Tan puro el nombre de Jesús!
Que mi pesar pudo quitar;
Y grata paz a mi alma dar.
El nombre de Jesús.
4
El dulce nombre de Jesús,
Por siempre quiero alabar;
Y todos deben ensalzar,
El nombre de Jesús.
18 CUANDO ANDEMOS CON DIOS
1
Cuando andemos con Dios,
Escuchando su voz,
Nuestra senda florida será;
Si acatamos su ley,
Él será nuestro Rey,
Y con Él reinaremos allá.
CORO
O...be...de...cer
Cumple a nuestro deber;
Si queréis ser felices,
Debéis obedecer.
2
Cuando Cristo murió,
Nuestro llanto enjugó;
Proclamarle debemos doquier;
Gozarás del amor
De tu Rey y Señor
Si obediente le quieres tú ser.
3
No podemos probar,
Las delicias sin par;
Si seguimos mundano el placer;
Obtendremos su amor,
Y el divino favor,
Si sus leyes queremos hacer.
EN EL CORAZÓN DE DIOS 19

1
Hay un lugar do quiero estar,
En el corazón de Dios;
Lugar do pueda descansar,
En el corazón de Dios.

CORO
Jesús, tu fuiste enviado,
Del corazón de Dios;
Mantenme fiel y firme,
En el corazón de Dios.

2
Hay un lugar de gozo y paz,
En el corazón de Dios;
Lugar de celestial solaz,
En el corazón de Dios.

3
Hay un lugar de adoración,
En el corazón de Dios;
Lugar de eterna bendición,
En el corazón de Dios.
20 PADRE A TUS PIES ME POSTRO
(Pedimos más de su Espíritu, pues ya lo tenemos)
1
¡Padre a tus pies me postro!
Rompe mis prisiones duras;
¡Oh, responde mientras llamo!
¡Pon tu Espíritu en mí!

CORO
¡Pon tu Espíritu en mi alma!
Hazme lo que se debiera;
Hazme puro en todo, libre de pecado,
¡Pon tu Espíritu en mí!

2
Mientras Cristo intercede,
Mientras oro yo humilde,
Lo que necesito dame,
¡Pon tu Espíritu en mí!

3
No deseo yo ofenderte,
Viviré para agradarte,
Y en mi corazón guardarte,
¡Pon tu Espíritu en mí!
INCANSABLES COMPAÑEROS 21

1
Incansables compañeros, seamos fieles a Jesús
De Jesús somos guerreros, con sus armas y su luz,
Venceremos a Satán

CORO
Yo voy a Jesús llevando su cruz
Yo dejo este mundo exento de luz
2
Vamos pronto cual viajeros, vamos siempre, sin cesar;
Aquí somos peregrinos, de Dios somos mensajeros,
¡No hay descanso hasta el llegar!
3
Si cansados del camino, nos sentamos a pensar;
Otros cogen nuestro asiento, y al llegar no habrá lugar,
¡No hay descanso hasta el llegar!
4
No dejemos el camino, es nutrido el batallar;
Todos somos peregrinos, triunfaremos al final;
¡No hay descanso hasta el llegar!
5
Al finalizar el viaje, desde aquí a la eternidad;
Dios dará blanco ropaje, al que ha de perseverar,
¡No hay descanso hasta el llegar!
6
Si en el mundo de tinieblas, nos queremos detener;
Nos veremos por doquiera, a punto de perecer;
¡No hay descanso hasta el llegar!
22 POR LA MAÑANA

1
Por la mañana ¡Oh, Señor!
Yo con alegre voz,
A tu buen nombre doy loor,
Con gratitud mi Dios.

2
El sol brillante ya salió,
andamos en su luz;
Del Salvador es símbolo,
De nuestro Rey Jesús.

3
Los cielos cuentan al que cree,
La gloria del Señor;
Salvados somos por la fe,
En su eterno amor.

4
En la mañana eterna pues,
Contigo cuando esté;
Yo del Cordero y de Moisés,
El himno entonaré.
DULCE ORACIÓN 23
1
Dulce oración, dulce oración,
De toda influencia mundanal,
Elevas tu mi corazón,
Al tierno Padre Celestial.
¡Oh, cuántas veces tuve en ti,
Auxilio en ruda tentación,
Y cuántos bienes recibí,
Mediante ti dulce oración!
2
Dulce oración, dulce oración,
Al trono excelso de bondad,
Tú llevarás mi petición,
A Dios que escucha con piedad.
Por fe espero recibir,
La gran Divina bendición;
Y siempre a mi Señor servir,
Por tu virtud, dulce oración.
3
Dulce oración, dulce oración,
Que aliento y gozo al alma das;
En esta tierra de aflicción,
Consuelo siempre me serás.
Hasta el momento en que veré,
Francas las puertas de Sión;
Entonces me despediré,
Feliz de ti, dulce oración.
24 VED LA FUENTE SANADORA

1
Ved la fuente sanadora,
La que abrió el Salvador,
Cuyas aguas refrescantes,
Son de perennal valor.
CORO
¡Oh, preciosa, fuente sanadora!
Para todos fluye libre;
¡Oh, preciosa fuente sanadora!
¡Gloria a Dios, me sana a mí!
2
En la fuente que nos sana,
He hallado el perdón,
Y lavado toda mancha,
De mi pobre corazón.
3
En la fuente que nos sana,
Cristo ofrece la salud;
Pues venid enfermos todos,
Probaréis su gran virtud.
4
Esta fuente que nos sana,
Aun hoy día es eficaz;
Ven, sumérgete en ella,
Cree y sano quedarás
HAY UNA IGLESIA PRECIOSA 25

1
Hay una Iglesia preciosa,
Esta es la Iglesia de Dios;
Que esparce su luz por doquiera,
Para dar al mundo salvación.

CORO
¡Oh, ven, ven, ven,
Ven a la Iglesia de Dios;
Donde podrás descansar;
Otro sitio igual nunca encuentras,
Cual la Iglesia de Dios sin igual.
2
Ve a la Iglesia de Dios,
Y conocerás verdad;
Y serás para siempre dichoso,
Gozando de libertad.
3
Ven, pecador a Jesús,
Tus pecados lavarás;
Y estando tu alma ya limpia,
Esta noche con Él cenarás.
4
¡Oh, libertad tan preciosa,
Que en Jesús pude hallar,
En su sangre, oh, fuente hermosa,
Que lavó para siempre mi mal.
26 ¡HERMOSA TIERRA SIÓN

1
¡Hermosa tierra Sión, de Cristo, el Señor,
En alta roca estás para pendón de Paz;
Donde el dolor huirá y la gloria será,
De Dios, el Padre y de Cristo, nuestro Señor!

CORO
¡Bendita tierra hermosa, tú eres Sión!
La señalada por el infinito Dios;
Para que el pueblo, salvado por su amor,
Goce en tí una eterna bendición.
2
¡Hermosa tierra Sión, de Cristo, el Señor,
Sólo en tí habrá nueva canción de amor;
Con que los ángeles, huestes de redención!
¡Aleluya, entonarán al Redentor!
3
¡Hermosa tierra Sión, de Cristo, el Señor,
Hermosura de Dios, en Cristo la salud,
Ensalzamiento en tí todos entonarán,
Cuando sus grillos quebrados sean de esclavitud!
4
¡Hermosa tierra Sión, de Cristo, el Señor,
Alégrate en tu Rey, gózate en tu hacedor;
Loando su nombre en santa oración,
Se gozarán todos los fieles hijos de Sión!
EL RENUEVO 27
1
A tu siervo Moisés le dijiste,
Que tus hijos harían siempre así;
Celebrando por pacto perpetuo,
El recuerdo del Gethsemaní.

CORO
Cristo es Alfa, Omega,
y principio, es fin , es fin;
Por sus sendas debemos de ir,
Esperar la corona de gloria,
Que los salvos han de recibir.
2
El pimpollo que ha aparecido,
De las doce tribus de Israel;
Admirable y gran consejero,
El primado de Jerusalem.
3
Mandamientos y leyes les diste,
Descendiste sobre el Sinaí;
Les dijiste: “Yo soy el Camino,
Pocos son los que han de ir por aquí”.
4
En el árbol de la gran oliva,
fué ingerida La Iglesia de Dios;
Y al que toca las siete trompetas,
Si en verdad escuchamos su voz.
5
Te rogamos Señor infinito,
Te pedimos tus santos también;
Que nos lleves con mano potente,
A tu reino de Jerusalem.
28 CANTARÉ LA BELLA HISTORIA
1
Cantaré la bella historia,
De Jesús, mi Salvador;
Para mí dejó la gloria,
En la cruz por mí expiró.

CORO
Cantaré la maravilla,
De Jesús, mi Salvador;
Con los santos en el reino,
Cantaré con grande amor.

2
Me salvó con gracia eterna,
Cuando herrado y vil me vio;
Con su mano fiel y tierna,
Al camino ÉL me guió.

3
Oprimido y angustiado,
Cristo vino y me libró;
Lastimado del pecado,
Cristo vino y me salvó.

4
Con su brazo fiel y fuerte,
Yo el río cruzaré;
Mas allá, con Cristo siempre,
Mis amados yo veré.
PRONTO LA NOCHE VIENE 29

1
Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar;
Los que lucháis por Cristo, no hay que descansar.
Cuando la vida es sueño, gozo, vigor, salud;
Es la mañana hermosa, de la juventud.

2
Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar;
Para salvar al mundo, hay que batallar;
Cuando la vida alcanza, toda su esplendidez,
Cuando es el medio día de la madurez.

3
Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar;
Si el pecador perece, idlo a rescatar.
Aun a la edad provecta, débil y sin salud;
Aun en la misma tarde, de la senectud.

4
Pronto la noche viene, ¡Listos a trabajar!
¡Listos que muchas almas, hay que rescatar!
Quién de la vida el día, puede desperdiciar;
Viene la noche cuando, nadie puede obrar.
30 ¡JUVENTUD, DESPERTAD!

1
Juventud que a Jesús te consagras,
No desmayes ni mires atrás;
Sigue en pos de corona de triunfo,
Que obtendrás cuando venga Jesús.

CORO

¡Despertad y velad juventud,


De la Iglesia de Dios,
No durmáis; no durmáis,
Que Jesús a las puertas ya está!.
2
Alzad siempre muy alta la insignia,
Del glorioso evangelio de Dios;
Anunciad a la nación maligna,
Que el Señor deja oir hoy su voz.
3
Levantaos del sueño profundo,
E inhiestos tomad con valor;
La armadura de Dios que en el mundo,
Ha dejado a su pueblo el Señor.
4
Si luchamos por Cristo obtendremos,
La corona sublime del bien;
ese gran galardón esperamos,
Si con Cristo sufrimos también.
RECÍBEME CUAL SOY 31

1
¡Oh, Señor, recíbeme cual soy,
Ya no más, ya no quiero pecar;
Del pecado me quiero apartar,
Justifica mi ser, dame tu dulce paz,
Y tu gran bendición!

2
¡Oh, Señor, toma mi corazón,
Y hazlo tuyo por la eternidad;
Lléname de tu santa bondad,
Y en mi alma
Tú pon una nueva canción,
De paz y dulce amor!

3
Pecador, tú que vagas sin Dios,
Ven ahora y acepta al Señor;
Él te quiere impartir su perdón,
Él te quiere salvar,
Él te quiere ayudar; hoy acepta el perdón.
32 QUIERO SEGUIR A MI JESÚS
1
Quiero seguir a mi Jesús,
En pos de aquella real mansión;
Aquella excelsa y bella Sión,
Por eso cargo yo la cruz.

CORO
¡Venid, venid, pueblo de Dios,
Vamos cumpliendo con su ley;
Glorifiquemos nuestro Rey,
Alcemos todos bien la voz!
2
Digamos todos: ¡Gran Señor!
Eres antorcha que da luz;
Eres la vida, ¡oh, mi Jesús!
Eres alivio en mi dolor.
3
Hagamos todos con valor,
Resplandecer la fiel verdad,
Y sea en nosotros la bondad
De Cristo, nuestro Salvador.
4
Días venturosos para nos,
Cuando allá en Sión estemos ya;
La dicha eterna allí será,
Y ensalzaremos nuestro Dios
MANOS REDENTORAS 33

1
Manos cariñosas, manos de Jesús,
Manos que llevaron el dolor por mí;
Manos que supieron sólo hacer el bien,
Gloria a esas manos! ¡Aleluya, amén!

2
Blancas azucenas, lirios del amor,
Fueron esas manos de mi Redentor;
Manos que a los ciegos dieron la visión,
Con el real consuelo de su gran perdón.

3
Manos que supieron calmar el dolor,
¡Oh, manos divinas de mi Redentor!
Que multiplicaron los peces y el pan
Manos milagrosas que la vida dan.

4
Manos que sufrieron el clavo y la cruz,
Manos redentoras de mi buen Jesús;
De esas manos bellas yo confiado estoy,
Ellas van guiando, pues al Reino voy.
34 CANTARÉ A JESÚS, DE MI ALMA REY

1
Cantaré‚ a Jesús, de mi alma rey,
Al Rey de gloria ensalzaré;
Trajo al mundo paz,
Y al mortal buena voluntad;
Alegres nuevas doquiera proclamad.
CORO
Yo soy feliz con mi Cristo,
porque Él mi alma salvó;
Ángeles cantan alegres,
Por cuantos Él redimió.
¡Oh, cuán hermosa es la vida!
Dulce, serena de fe;
Soy peregrino en la tierra,
Mas ando con Cristo, de mi alma Rey.
2
En la cruz del Calvario por mi sufrió,
Así la amarga copa bebió,
Y al expirar, el sol de luto se cubrió,
Mas vencedor el Señor resucitó.
3
Ascendió a los cielos, mi buen Señor,
Por mí intercede, con tierno amor;
Pronto volverá con sus santos para reinar,
Dicha indecible será con Él morar.
¿A DONDE IRÉ? 35

1
Viviendo aquí,
En mundo de maldad,
Nunca podréme confortar;
Duro es luchar con toda tentación...
¿A dónde iré sin ti Señor?

CORO
Oh!, ¿a dónde iré‚?
¿A dónde iré, Señor?
¿Dónde encontrar asilo y paz?
Yo necesito un gran amigo fiel...
¿A dónde iré sin Ti Señor?
2
Hay quienes son
Muy llenos de bondad,
Y a los que tanto amo yo;
Mas cuando anhelo el celestial maná ,
¿A dónde iré sino al Señor?
3
Aunque rodeado estoy,
De amigos mil,
Busco palabra de mi Dios;
Y cuando llegué de mi vida el fin,
¿A dónde iré sino al Señor?
36 UN NOMBRE NUEVO EN LA GLORIA

1
Una vez perdido vivía yo
Lejos y vagante en error
Mas la voz de Cristo me alcanzó,
Me llamó con tierno amor.

CORO
Hay un nombre nuevo en la gloria,
Mío es, si, mío es;
Y los ángeles cantan la historia,
"Salvo es el pecador".
Oh, hay un nombre nuevo en la gloria!
Mío es, si, mío es;
Todos mis pecados ya son perdonados,
Gloria al Señor!

2
Cantos de alegría elevo hoy
A mi Rey, y buen Salvador;
Ya por fe en su nombre al Reino voy,
Desde que me rescató.
3
Cantos de alegría elevo hoy a mi Rey,
Y buen Salvador;
Es porque mis dones a Cristo doy,
Que me use por su amor.
ESTOY ADMIRADO DEL AMOR DE MI JESÚS 37

1
Estoy admirado del amor de mi Jesús,
De su rica gracia, su bondad y clara luz;
Se agita mi alma al saber que sólo por mí,
Jesús en la cruz vertió su sangre carmesí.

CORO
¡Que maravilla es, que me amara así!
¡Hasta morir por mí!
¡Que maravilla es!
¡El murió por mí!

2
No sé cómo fue que su trono dejara Él,
A fin de salvarme, cuando era yo tan infiel,
Indigno, rebelde, viviendo en perdición,
Con su sangre me lavó, dándome salvación.

3
Mi deuda a Él es tan grande, pues Él sufrió
Los clavos, azotes, la cuenta así pagó;
¿Podré olvidar tal amor, sí, tal devoción?
¡Jamás, hoy te rindo mi vida, mi corazón!
38 LA LUZ DE DIOS
1
Si al cruel enemigo temes combatir,
Si la duda agobia siempre tu existir;
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti,
Y serás feliz así.
CORO
Deja penetrar la luz, deja penetrar la luz;
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti,
Y serás feliz así.
2
Si tu fe en Jesús muy flaca y débil es,
Si Dios no contesta tu ferviente prez;
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti,
Y serás feliz así.
3
Si feliz el Reino anhelas alcanzar,
Y del mal y las tinieblas escapar;
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti,
Y serás feliz así.
4
Si anduviéremos en luz, divina luz,
Limpios nos hará la sangre de Jesús;
Claridad tendremos en el corazón,
Si vivimos en su luz.
5
Si el espíritu de Dios consolador,
Luz del cielo trae, divino resplandor;
Cuando tenga entrada en tu corazón,
El será tu eterna luz.
39 ISRAEL RESTAURADO

1
Hay un lugar en la tierra,
Lejos, más allá del mar;
Tierra de Dios escogida,
Tierra de Dios sin igual.
CORO
Jerusalem, Jerusalem, que desolada fuiste,
porque Jehová te dijo: ven, y no quisiste ir.
Hoy restaurada serás, por el Omnipotente,
Y tus hijos en ti morarán para siempre.
2
Salid de allí, pueblo mío,
Dice el Señor Jehová;
Salid, dejad al impío,
Pues a éste Él destruirá.
3
Reunios hermanos en Sión,
Juntaos en Jerusalem,
Y allí entonaremos canción,
Al que viene a ser Rey de Israel.
4
Se oye una voz que nos grita,
Y nos dice con afán:
Venid, mi pueblo israelita,
Que el tiempo cumplido está.
5
Mas no salvéis vuestras vidas,
Sin antes esto hacer:
Buscad las ovejas perdidas,
De la casa de Israel.
40 ¡VEN, OH PRODIGO, VEN!
1
Ven, oh pródigo, ven, sin tardar, te llama Dios!
Óyele llamando, llamándote a ti;
Tú que vagas errante, escucha su tierna voz,
Escucha su voz de amor.

CORO
Llamando por ti,
Perdido, pródigo, ven;
Llamando por ti,
Perdido, pródigo, ven.

2
Con paciencia y ternura te llama, ven a El,
Óyele llamando, llamándote a ti;
Mientras Cristo te llama, ven, no seas infiel,
Escucha su voz de amor.

3
De tu padre en la casa, abundancia hay de pan,
Óyele llamando, llamándote a ti;
Ya le mesa está lista, la bienvenida da,
Escucha su voz de amor.
HAY UNA SENDA 41

1
Hay una senda que el mundo no conoce,
Hay una senda que yo pude encontrar;
En Cristo tengo la salvación de mi alma,
Cristo es la senda que me puede salvar;
En Cristo tengo la salvación de mi alma,
Cristo es la senda que me puede salvar.

2
Las amistades y todos mis parientes,
Fueron las gentes que yo relacioné;
Me aborrecieron por causa de su nombre,
Cuando supieron que a Cristo me entregué;
Me aborrecieron por causa de su nombre,
Cuando supieron que a Cristo me entregué.

3
Y aquel camino de tantos sufrimientos,
Aquel camino que al mundo me llevó,
Fue transformado en aquel feliz momento,
Cuando mi Cristo al Reino me llamó;
Fue transformado en aquel feliz momento,
Cuando mi Cristo al Reino me llamó.
42 EL ANHELO DEL CRISTIANO
1
Vivir en el pecado, yo no quiero ya más,
Prefiero santidad y salvación y luz y paz;
Vivir en el pecado, pues, es cosa tan atroz,
Que viene y nos separa de la comunión con Dios;
Quiero triunfar, no quiero más pecar.
2
Oír la voz que viene de mi Padre Celestial,
Es algo como un manso y cristalino manantial;
Andar por sus senderos, es andar en plena luz,
La luz que nos fue dada en la persona de Jesús,
Eterno Dios, quiero escuchar tu voz.
3
Salir de las tinieblas, es lo más trascendental,
Pues ellas nos conducen solamente a hacer el mal;
La vida con Jesús es tan sublime en realidad,
Pues Él es vida eterna, salvación y santidad;
Es la verdad, es vida y santidad.
4
Digamos, pues hermanos:
"Yo no quiero más pecar",
Prefiero con mi Cristo, por su senda caminar;
Dejemos las envidias y los celos y el rencor,
Unámonos en uno, con un mismo y santo amor;
No más rencor, andemos en amor.
¡SEA LA PAZ, SEA LA PAZ! 43
1
Maestro, se encrespan las aguas, y ruge la tempestad;
Los grandes abismos del cielo, se cubren de obscuridad.
¿No ves que aquí perecemos? ¿Puedes dormir así,
Cuando el mar agitado nos abre profundo sepulcro aquí?
CORO
Los vientos, las ondas oirán tu voz,
¡Sea la paz! ¡Sea la paz!
Calma las iras del negro mar,
Las luchas del alma las haces cesar.
Así la barquilla do va el Señor,
Hundirse no puede en el mar traidor;
Doquier se cumple su voluntad,
¡Sea la paz! ¡Sea la paz!
Tu voz resuena en la inmensidad,
¡Sea la paz!

2
Maestro, mi será angustiado, te busca con ansiedad;
De mi alma en los antros profundos, se libra cruel
tempestad.
Pasa el pecado a torrentes, sobre mi frágil ser,
Y perezco, perezco, Maestro ¡oh, quiéreme socorrer!

3
Maestro, pasó la tormenta, los vientos no rugen ya,
Y sobre el cristal de las aguas, el sol resplandecerá.
Maestro, prolonga esta calma, no me abandones más;
Cruzaré‚ los abismos contigo, al puerto de eterna paz.
44 NADIE PUDO AMARME COMO CRISTO

1
Yo quisiera hablarte del amor de Cristo,
Pues en Él hallé un Amigo fuerte y fiel;
Por su gracia transformó mi vida entera,
Lo que en esta vida soy lo debo a Él.

CORO
Nadie pudo amarme como Cristo,
Es incomparable su amistad;
Solo Él pudo redimirme del pecado,
Por su amor y su bondad.

2
Mi alma estaba llena de ayes y tristezas,
Llena estaba de miserias y dolor;
Con ternura Cristo me tendió la mano,
Y me guió por el sendero del amor.

3
Cada día viene a darme nuevo aliento,
A mi corazón infunde dulce paz;
No comprenderé por que‚ vino a salvarme,
Hasta que en el Reino pueda ver su faz.
SALID DE EGIPTO YA 45
1
Salid de Egipto ya,
Manda el Señor Jehová ,
Al pueblo de Israel,
Que subyugado está .
CORO
¡Ven oh Señor, libertador!
Libra a tu pueblo de Faraón;
Tú nos guiarás y llevarás,
A esa tierra bendita, Sión.
2
Mira la aflicción,
De tu pueblo Israel;
Tú eres compasión,
Tendrás piedad de él.
3
Me voy de Egipto ya,
No quiero en ti vivir;
El castigo de Dios,
Ya viene sobre ti.
4
No temas, Israel,
Que el viento sopla ya,
Para partir la mar,
Y tú puedas pasar.
5
Cuando allí estés,
No habrá ya más dolor;
Descansarán tus pies,
Después de la labor,
46 SOMOS UN CUERPO EN CRISTO
1
Somos un cuerpo en Cristo, con diferente don;
Diáconos y Ministros, y la congregación.
Y si de acuerdo vamos, crece la caridad,
Solos no nos quedamos, Jehová nos ayudará.
CORO
Todos en uno, amados, Todos en comunión,
Siendo regocijados, por esta salvación.
2
Aunque este cuerpo tiene miembros en distinción;
Empero, todos juntos, con diferente acción.
Uno se ayuda al otro, para poder obrar;
Para que uno al otro, se pueda evangelizar.
3
Este cuerpo en Cristo, tiene alimentación;
El es el Gran Pontífice de la congregación.
El es el Gran Arquitecto, que vida al hombre da;
Con su palabra salvos, por toda la eternidad.
4
Cristo es la cabeza, Él es el buen Pastor;
De Él vino la promesa Cristo, el Redentor.
De toda esta Iglesia, que sirve con verdad,
Que ha amado su palabra; hoy goza de libertad.
5
Somos un solo cuerpo, en el Señor Jesús;
Conforme al mundo, muertos, viviendo en su luz.
Somos participantes, de la resurrección:
Entraremos triunfantes cantando a Cristo en Sión.
PIES DIVINOS 47
1
Pies divinos, pies divinos, pies divinos,
Pies divinos, pies divinos, de Jesús;
Que en la cumbre del Calvario
Los clavaron en la cruz,
Que en la cumbre del Calvario
los clavaron en la cruz.
2
Pies divinos, pies divinos, pies divinos,
Pies divinos, pies divinos, del Señor,
Que anduvieron por Judea derramando paz y amor.
Que anduvieron por Judea derramando paz y amor.
3
Vedles fríos y desnudos por los campos,
Caminando, caminando sin cesar;
Por las cumbres, por los valles,
Por la orilla de la mar;
Por las cumbres, por los valles,
Por la orilla de la mar.
4
Van llevando por Judea la semilla,
Del bendito Evangelio del amor;
Y calmando del enfermo las tristezas y el dolor,
Y calmando del enfermo las tristezas y el dolor.
5
¡Cuán hermosos y cuán santos, cuán benditos,
De Jesús, el Nazareno, son los pies!
Oh, yo quiero que a la tierra venga pronto otra vez!
Oh, yo quiero que a la tierra venga pronto otra vez!
48 ¡LOOR A TI, SEÑOR!

1
¡Loor a Ti, Señor, loor a Ti!
Lo grande de tu amor es para mí;
Me diste un Salvador, Cristo Jesús,
¡Loor a Ti, Señor, loor a Ti!

2
¡Gloria a mi Salvador, Cristo Jesús!
El es el Pan de Vida para mí;
Su vida dio por mí, allá en la cruz,
¡Loor a Ti, Señor; loor a Ti!

3
Hazme vivir, Señor, cerca de Ti,
La deuda de tu amor la siento en mí;
Te entrego a ti mi ser, mi corazón,
¡Loor a Ti, Señor, loor a Ti!

4
Quiero ser limpio, hoy de mi maldad,
Acudo a Ti, Jesús, tal como soy;
Venid, me dices Tú, con tierno amor,
¡Loor a Ti, Señor; loor a Ti!
¡ÁBRELE! 49

1
A tu puerta Cristo está. ¡Ábrele!
Si le abres entrará. ¡Ábrele!
Tu pecado quitará,
Luz y paz derramará;
Día glorioso te será. ¡Ábrele!

2
¡Ábrele, oh pecador! ¡Ábrele!
Al amante Salvador. ¡Ábrele!
Hoy te ofrece salvación,
Del pecado y del perdón;
Saciará tu corazón. ¡Ábrele!

3
No le hagas esperar. ¡Ábrele!
No le obligues a marchar. ¡Ábrele!
¡Que dolor después tendrás,
Cuando en vano clamarás
Y perdido te hallarás! ¡Ábrele!
50 OH, CRISTO MÍO!
1
Oh, Cristo mío!
Eres Tú mi amigo fiel;
Seguro amparo,
Sólo en Ti tendré.
En mis aflicciones,
Buen Jesús, iré a Ti;
Y consuelo y dicha,
Me darás allí.
CORO
Cristo, ven más cerca,
Dame gozo, paz y perdón;
Cerca, si, más cerca,
De mi corazón.
2
Cuando en la noche,
Vea yo estrellas mil;
Tu voz divina,
Pueda mi alma oír.
Haz que yo medite,
En tu tierno y dulce amor;
Y que así te alabe,
Lleno de fervor.
3
Cuando esta vida,
Tenga yo que abandonar;
Corona hermosa,
Tu me ceñirás,
Y con dulce canto,
Tu bondad alabaré‚
Y al venir tu Reino,
Me transformaré.
¡OH, JÓVENES, VENID! 51
1
¡Oh, jóvenes, venid! Su brillante pabellón,
Cristo ha desplegado ante la nación;
A todos en sus filas os quiere recibir,
Y con Él a la pelea os hará salir.
CORO
¡Vamos a Jesús, alistados sin temor!
¡Vamos a la lid inflamados de valor!
¡Jóvenes, luchemos todos contra el mal,
en Jesús llevamos nuestro General!
2
¡Oh jóvenes, venid, el Caudillo Salvador,
Quiere recibiros en su derredor;
Con Él a la batalla, salid sin vacilar,
Vamos pronto compañeros, vamos a luchar!
3
Las armas invencibles, del jefe guiador,
Son el Evangelio y su grande amor;
Con ellas revestidos y llenos de valor,
Compañeros acudamos, vamos a vencer.
4
Los fieros enemigos, engendros de Satán,
Se hallan sostenidos por su capitán;
¡Oh, jóvenes vosotros, poneos sin temor,
A la diestra del Caudillo, nuestro Salvador!
5
Quien venga a la pelea, su voz escuchará,
Cristo la victoria nos concederá;
Salgamos compañeros, luchemos bien por Él,
Con Jesús conquistaremos inmortal laurel.
52 SAL A SEMBRAR
1
Sal a sembrar, sembrador de paz,
Sigue las huellas del buen Jesús;
Muy ricos frutos tendrás si fiel,
Sigues la senda de paz y luz.
CORO
Ve, ve, ve, sembrador
Ve, ve, siembra la paz;
Habla doquiera del Señor,
Y de su santa paz.
2
Vasto es el campo, sal a sembrar,
Siembra el terreno que Dios te da;
Si siembras siempre confiando en Dios,
El tus esfuerzos coronará.
3
No desperdicies el tiempo, ve,
Siembra palabras de vida y paz;
Semilla eterna que dé su mies,
Rica semilla que no es fugaz.
4
Dios lo ha mandado, sal a decir,
Nuevas de vida, de amor, de paz;
Tal vez te cueste dolores mil,
Mas en el Reino tendrás solaz.

2º CORO
Voy, voy, voy, Salvador,
Voy, voy, siembro la paz;
Hablando siempre del Señor,
Y de su santa paz.
LA VOZ DE JESÚS 53
1
Yo escucho, buen Jesús,
Tu dulce voz de amor,
Que desde el árbol de la cruz,
Invita al pecador.
Yo soy pecador,
Nada hay bueno en mí;
Ser objeto de tu amor,
Deseo y vengo a Ti.
2
Tú ofreces el perdón,
De toda iniquidad;
Si el llanto inunda el corazón,
Que acude a tu piedad.
Yo soy pecador,
Ten de mí piedad;
Dame llanto de dolor,
Y borra mi maldad.
3
Tú ofreces aumentar,
La fe del que creyó;
Y gracia sobre gracia dar,
A quien en Ti esperó.
Creo en Ti Señor,
Sólo espero en Ti,
Dame tu infinito amor,
Pues basta para mí.
54 ROSTRO DIVINO
1
Rostro divino ensangrentado,
Cuerpo llagado por nuestro bien;
Calma benigno justos enojos,
Lloren los ojos que así te ven.
2
Manos preciosas, tan lastimadas,
Por mí clavadas en una cruz;
En este valle sean mi guía,
Y mi alegría. mi norte y luz.
3
Bello costado, en cuya herida,
Halla su vida la humanidad;
Fuente amorosa de un Dios clemente,
Voz elocuente de caridad.
4
Tus pies heridos, Cristo paciente,
Yo indiferente los taladré;
Y arrepentido, hoy que te adoro,
Tu gracia imploro, Señor, pequé.
5
Crucificado en un madero,
Manso cordero, mueres por mí;
Por eso el alma triste y llorosa,
Suspira ansiosa, Señor, por Ti.
ALLÁ LA PUERTA FRANCA ESTÁ 55

1
Allá la puerta franca está,
Su luz es refulgente;
La cruz se mira más allá,
Señal de amor ferviente.

CORO
¡Oh, cuánto me ama Dios a mí!
La puerta franca está por mí;
Por mí, por mí,
Si Quiero entrar así.

2
Si tienes fe, avanza tú,
La puerta es franca ahora;
Si quieres calma, ten la cruz,
Señal de eterna gloria.

3
Pasando presto el Jordán,
La patria redentora;
Se mira sin dolor ni afán,
Ciudad de Dios, de gloria.
56 ¡OH, CUAN DULCE ES FIAR EN CRISTO!

¡Oh, cuán dulce es fiar en Cristo!


Y entregarle todo a Él;
Esperar en sus promesas,
Y en sus sendas serle fiel.
CORO
Jesucristo, Jesucristo,
Ya tu amor probaste en mí;
Jesucristo, Jesucristo,
Siempre quiero fiar en Ti.
2
Es muy dulce fiar en Cristo,
Y cumplir su voluntad;
No dudando en su palabra,
Que es la luz y la verdad.
3
Siempre es grato fiar en Cristo,
Cuando busca el corazón;
Los tesoros infinitos,
De la paz y del perdón.
4
Siempre en Ti confiar yo quiero,
Mi precioso Salvador;
En la vida y en la muerte,
Protección me dé tu amor.
SIGUE ORANDO 57
1
De pesar estás rodeado,
¿Tienes pruebas en verdad?
De sufrir estás cansado,
¿Ves que viene tempestad?
CORO
Sigue orando, sigue orando,
Aunque ruja la tempestad;
El Señor está velando,
Te dará tranquilidad.
2
En las penas, en el duelo,
Que tu alma sufrirá;
En Jesús tendrás consuelo,
¡El tus penas calmará !
3
Al Señor tu voz eleva,
Ve a Dios con gran fervor;
El de penas te releva,
¡Y mitiga tu dolor!
4
¿Tarda Dios en contestarte?
Sigue orando sin cesar;
Pronto ayuda puede darte,
Tu oración al contestar.
58 PIENSA BIEN LO QUE HOY VAS A HACER
1
Piensa bien lo que hoy vas a hacer,
Si tu vida anhelas salvar;
Pues desde hoy tendrás que ser,
Sólo siervo del Señor,
Y soldado de mucho valor.
CORO
Si, bautízate, es lo mejor,
Que en la vida tú puedes hacer;
Pero fiel tendrás que ser,
En las filas de Israel.
Que es el único pueblo de Dios.
2
Piensa bien lo que hoy vas a hacer,
Que el bautismo no es para jugar;
Si eres fiel premio tendrás,
Cuando venga el Salvador,
Allá en Sión tú con Él estarás.
3
Piensa bien lo que hoy vas a hacer,
Que harás pacto con el Señor;
Te tendrás que despedir,
De este mundo de maldad,
Y a Dios entregarte a servir.
4
Piensa bien lo que hoy vas a hacer,
Si te apartas tendrás que llorar;
Llora, si, haciendo bien,
Sufre como Él sufrió,
Pues ejemplo Cristo nos dejó.
TOMA MI VIDA 59

1
Buen Salvador, a Ti yo acudo,
Llegando aquí tal como soy;
Mi rebelión y mal depongo,
¡Y ante tus pies postrado estoy!

CORO
Toma mi vida, oh buen Jesús,
Que deposito sobre tu altar;
Tú el alfarero eres, Señor,
Yo vil arcilla que habrás de usar.

2
Tu bendición ansioso imploro,
Cansado estoy de batallar;
Mi voluntad completa rindo,
En Ti yo quiero descansar.

3
Venciste, al fin, oh Galileo,
Rendiste tú mi corazón;
Duda y temor de él arrancaste,
Eres mi Rey, mi Salvador.
60 LLAMAMIENTO DE CRISTO

1
Sobre el tumultuoso ruido mundanal,
Se oye el llamamiento de Cristo a "trabajar"
De Cristo oíd la voz.

CORO
La voz de Cristo os ordena: "Las nuevas llevad",
Con el glorioso Evangelio al mundo alumbrad;
Entre nosotros, doquier estemos,
será nuestro Rey;
Marchemos, pues, resueltos con valor y fe.

2
De lejanas tierras nos llaman sin cesar,
Almas oprimidas su yugo a destrozar;
De Cristo oíd la voz.

3
Es la mies muy grande, obreros faltan ya
¿Quién al llamamiento de Cristo acudirá?
De Cristo oíd la voz.

4
"Id por todo el mundo", la orden Cristo da,
Id y el Evangelio a todos anunciad;
De Cristo oíd la voz.
LA PALABRA DE DIOS 61

1
Padre, tu Palabra es
Mi delicia y mi solaz;
Guíe siempre aquí mis pies,
Y a mi pecho traiga paz.

CORO
Es tu Ley, Señor,
Faro Celestial,
Que en perenne resplandor,
Norte y guía da al mortal.
2
Si obediente oí tu voz,
En tu gracia fuerza hallé;
Y con firme pie y veloz,
Por sus sendas caminé.
3
Tu verdad es mi sostén,
Contra duda y tentación;
Y destila calma y bien,
Cuando asalta la aflicción.
4
Son tus dichos para mí,
Prendas fieles de salud;
Dame pues que te oiga a Ti,
Con filial solicitud,
62 ESCUELA SABÁTICA
1
Miembros todos de la escuela del Señor,
Elevad vuestra conducta y vuestra acción;
Delirantes de entusiasmo y de fervor,
Cumplid vuestra obligación.
CORO
Escuela Sabática: Es la escuela del Señor;
Con anhelo a la escuela sabática,
Cada sábado iré.
2
La primera cosa que hay que practicar,
Como la más bella y grata distracción,
Es tomar el tiempo para estudiar,
Diariamente la lección.
3
Muy temprano, en la mañana del Señor,
Preparado cada miembro debe estar;
Asistir puntual al sabio preceptor,
Que una clase ha de enseñar.
4
Como parte de grata cooperación,
Cada quien se debe siempre deleitar;
En llevar a otros una invitación,
Que quizá le ha de salvar.
5
Si tú en verdad quieres con Dios andar,
Atiende su buen consejo que hoy te da;
Pensamientos tú debes perfeccionar,
En la escuela de Jehová .
BRILLE O NO EL SOL 63
1
Brille o no el sol, verano o invierno sea,
Recorre la montaña, el soto, el llano;
Cual Cristo la palabra en Galilea,
Sembrar es tu misión, si eres cristiano.
2
Siembra doquiera la verdad divina,
Siémbrala con afanes, con dolores;
Que al soplo del Espíritu germina,
Planta que al cielo da frutos y flores.
3
Quizás alguna vez tu planta herida,
Sientas por las espinas del sendero;
¿No ves con ellas de Jesús ceñida,
La frente augusta en el fatal madero?
4
Siembra, no temas, en la peña dura,
Deja en la roca estéril caer el grano;
Que suele hallar la gracia una hendidura
En el granito del orgullo humano.
5
En las arenas siembra, en el desierto,
Donde el rocío suave no descienda;
Tú animarás el corazón ya muerto,
Con esa vida que tu amor encienda.
6
En la región de dudas y de penas,
Donde del sol jamás llegó la llama;
Esparce la semilla a manos llenas,
Y fe y virtud y caridad derrama.
7
Siembra, que no te arredre el egoísmo,
Siembra, do la impiedad blasfemias lanza,
En el camino, el fango, en el abismo,
Harás brotar la flor de la esperanza.
8
No importa, no, que el labrador sucumba,
Antes que la simiente rompa el suelo;
Que al despertar del sueño de la tumba,
Su mies guardada ha de ser su anhelo.
64 ¡SALID VALIENTES BATALLONES!
1
Salid valientes batallones de Israel,
Cantad el triunfo y la victoria por la fe;
¡Oh, juventud que tu simiente está en Jesús,
Eterna piedra de los siglos firme es!
A grandes voces pregonemos con fervor;
El Evangelio de justicia y santo amor;
Que este mensaje por el mundo has de llevar,
Las almas gimen por el yugo de Satán.
CORO
Las huestes del Señor salen triunfantes,
A luchar contra Satán;
Pues valientes se apresuran los soldados,
Sus espadas a empuñar.
Y aunque sangre de los mártires nos cueste,
Pues regada ha sido ya,
En los campos por do quiera ya anunciado,
Siempre el Evangelio quedará .
2
Legión Celeste de los Ángeles de Luz,
Serán ayuda a los soldados de Jesús;
Y en la lucha magna, gloria de Jehová,
Irá hasta el frente resguardando sin cesar.
Y manifiesta luz del alba se verá,
De retaguardia irá la gloria de Jehová;
Cuando invocares a Jesús presto será,
A responderte Jesús irá.
3
Marchad valientes a luchar contra Satán,
Oh, juventud sin vacilar avanza ya;
La voz guerrera que resuene por doquier,
Que pelees por Jesús es tu deber.
Se imitador de aquellos hombres del ayer,
Y el enemigo humillado quedará,
Como Josué, por la gracia y por la fe,
A su mandato el Sol obedeció.
EN MI ALMA HAY DULCE PAZ 65

1
En oscuridad, sin Jesús me vi,
Con mil penas y gran dolor;
Mas Jesús llamó: "Ven, si, ven a mí,
Quiero ser tu Salvador".

CORO
En mi alma hay dulce paz,
Desde que vine a Jesús;
No hay noche nunca, sino paz y gozo,
Desde que vivo en la luz.

2
Por las grandes olas de la maldad,
Yo llevado fui más y más;
Sin tener piloto en la tempestad,
Hasta ver al buen Jesús.

3
¿En la ruda lid combatiendo estás,
Sin amigo y sin solaz?
¡Oh, no llores más! Si no ve la faz,
De tu amigo, el buen Jesús.
66 DEL CULTO EL TIEMPO LLEGA

1
Del culto el tiempo llega,
Comienza la oración;
El alma a Dios se entrega,
¡Silencio y atención!
Si al Santo Dios la mente,
Queremos elevar;
Silencio reverente,
Habremos de guardar.
2
Mil coros celestiales,
A Dios cantando están;
A ellos los mortales,
Sus voces unirán.
Alcemos pues el alma,
En santa devoción;
Gozando en dulce calma,
De Dios la comunión.
3
La Biblia bendecida,
De Dios revelación;
A meditar convida,
En nuestra condición.
¡Silencio que ha llegado,
Del culto la ocasión;
Dios se halla a nuestro lado,
Silencio y devoción!
SEÑOR, REPOSAMOS 67

Señor, reposamos en tu santo dia,


Cumpliendo el mandato legado por Ti;
Reposo buscamos, Dios nuestro, en tu seno,
Que así ordenaste en el Sinaí,
Que así ordenaste en el Sinaí.

Tus hijos se acercan, oh Dios, a tu trono,


En santa, ferviente y sincera oración;
Pidiéndote escuches su humilde plegaria,
Y gocen por siempre de tu protección,
Y gocen por siempre de tu protección.
3

Alienta a tus hijos, que tengan victoria,


Que puedan fielmente, tus Leyes cumplir;
Que cuando Tú vengas, Señor, en tu gloria,
Podamos por siempre contigo vivir,
Podamos por siempre contigo vivir.
68 ROCA DE LA ETERNIDAD

Roca de la eternidad,
Fuiste abierta para mí;
Se mi escondedero fiel,
Solo encuentro paz en Ti,
Rico, limpio manantial,
En el cual lavado fui.

Aunque fuese siempre fiel,


Y llorase sin cesar;
Del pecado no podré,
Justificación lograr;
Solo en Ti teniendo fe,
Deuda tal podré pagar.

Mientras deba aquí vivir,


Mi postrer suspiro al dar;
Cuando vaya a responder,
Ante tu alto tribunal,
Se mi escondedero fiel,
Roca de la Eternidad.
EMBAJADORES DE JESUCRISTO 69

1
Embajadores de Jesucristo,
Marchad al frente, Jesús os ve;
Con la armadura del Dios Eterno,
Con el escudo de vuestra fe.
Embajadores de Jesucristo,
Tomad el yelmo de la salud;
Y del Espíritu alzad la espada,
Blandid las armas con prontitud.
2
Embajadores de Jesucristo,
Luchad valientes contra Satán;
Ceñid los lomos, usad la cota
De la justicia, porque vendrán
Dardos de fuego para destruiros,
Para obligaros a desmayar,
Pero si fuéreis siempre valientes,
Vuestras victorias podréis cantar.
3
¡A la victoria fieles soldados,
Embajadores de Cristo el Rey;
Llevad las nuevas a los perdidos,
De que no estamos bajo la ley!
Que ahora estamos bajo la gracia,
Porque ya Cristo nos redimió;
Ya que en el cuerpo llevó las culpas,
De todo aquel que le recibió.
70 LA SIEMBRA

1
Sembraré‚ la simiente preciosa,
Del glorioso Evangelio de amor;
Sembraré, sembraré‚ mientras viva,
Dejaré‚ el resultado al Señor.

CORO
¡Sembraré, sembraré,
Mientras viva, simiente de amor;
Segaré‚ segaré,
Cuando venga a su Reino el Señor!

2
Sembraré‚ en corazones sensibles,
La doctrina del Dios de perdón;
Sembraré, sembraré‚ mientras viva,
Dejaré‚ el resultado al Señor.

3
Sembraré‚ en corazones de mármol,
La bendita Palabra de Dios;
Sembraré, sembraré‚ mientras viva,
Dejaré‚ el resultado al Señor.
¡OH, QUÉ AMIGO! 71

1
¡Oh, qué‚ amigo nos es Cristo,
El llevó nuestro dolor;
Y nos manda que llevemos,
Todo a Dios en oración!
¿Vive el hombre desprovisto,
De paz, gozo y santo amor?
Esto es porque no llevamos,
Todo a Dios en oración.

2
¿Vives débil y cargado,
De cuidados y temor?
A Jehová refugio eterno,
Dile todo en oración;
¿Te desprecian tus amigos?
Cuéntaselo en oración;
En sus brazos de amor tierno,
Paz tendrá tu corazón.
3
Jesucristo es nuestro amigo,
De esto prueba Él nos dio;
Al sufrir el cruel castigo,
Que el culpable mereció,
Y su pueblo redimido,
Hallará seguridad;
Fiando en este amigo eterno,
Y esperando en su bondad.
72 FIRMES Y ADELANTE

1
Firmes y adelante, huestes de la fe,
Sin temor alguno, que Jesús nos ve;
Jefe soberano, Cristo al frente va,
Y la regia enseña tremolando está .

CORO
¡Firmes y adelante, huestes de la fe,
Sin temor alguno, que Jesús nos ve!

2
Al sagrado nombre de nuestro adalid,
Tiembla el enemigo y huye de la lid;
Nuestra es la victoria, dad a Dios loor,
Y óigalo el averno lleno de pavor.

3
Muévase potente la Iglesia de Dios,
De los victoriosos marchemos en pos;
Somos sólo un cuerpo, y uno es el Señor,
Una la esperanza, y uno nuestro amor.

4
Tronos y coronas pueden perecer,
De Jesús la Iglesia fiel habrá de ser;
Nada en contra suya prevalecerá,
Porque la promesa nunca faltará .
CERCA DE TI, SEÑOR 73

Cerca de Ti, Señor, quiero morar;


Tu grande y tierno amor, quiero gozar.
Llena mi pobre ser, limpia mi corazón;
Hazme tu rostro ver, en comunión.

Pasos inciertos doy, el sol se va;


Mas si contigo estoy, no temo ya.
Himnos de gratitud, ferviente cantaré;
Y fiel a Ti, Jesús, siempre seré.

Día feliz veré, creyendo en Ti;


En que yo habitaré, cerca de Ti.
Mi voz alabará, tu dulce nombre allí;
Y mi alma gozará, cerca de Ti.
74 DULCE COMUNIÓN

Dulce comunión la que gozo ya,


En los brazos de mi Salvador;
¡Qué‚ gran bendición en su paz me da!
¡Oh, yo siento en mí su tierno amor!

CORO

Libre, salvo, del pecado y del temor,


Libre, salvo, en los brazos de mi Salvador.

¡Cuán dulce es vivir, cuán dulce es gozar!


En los brazos de mi Salvador;
Allí quiero ir y con Él morar,
Siendo objeto de su tierno amor.

No hay que temer, ni que desconfiar,


En los brazos de mi Salvador;
Por su gran poder Él me guardará,
De los lazos del engañador.
¡PAZ! ¡PAZ! ¡CUÁN DULCE PAZ! 75

1
En el seno de mi alma una dulce quietud,
Se difunde embargando mi ser;
Una calma infinita que sólo podrán
Los amados de Dios comprender.
CORO
¡Paz! ¡Paz! ¡Cuán dulce paz!
Es aquella que el Padre me da;
Yo le ruego que inunde por siempre mi ser,
En sus ondas de amor celestial.
2
¡Qué tesoro yo tengo en la paz que me da!
Que en el fondo del alma ha de estar;
Tan seguro, que nadie quitarlo podrá,
Mientras miro los años pasar.
3
Esta paz inefable, consuelo me da,
Descansando tan sólo en Jesús;
Y ningunos peligros mi vida tendrá,
Si me siento inundado en su luz.
4
Sin cesar yo medito en aquella Ciudad,
Do el autor de la paz he de ver;
Y en que el himno más dulce que allí he de cantar,
Al estar con Jesús, ha de ser.
5
Alma triste que en rudo conflicto te ves,
Sola y débil tu senda al seguir;
Haz de Cristo el amigo, que fiel siempre es,
¡Y su paz tú podrás recibir!
76 CRISTO ES MI DULCE SALVADOR
1
Cristo es mi dulce Salvador,
Mi bien, mi paz, mi luz;
Mostróme su infinito amor,
Muriendo en dura cruz.
Cuando estoy triste encuentro en Él,
Consolador y amigo fiel,
Consolador, amigo fiel, es Jesús.
2
Cristo es mi dulce Salvador,
Su sangre me compró;
Con sus heridas y dolor,
Perfecta paz me dio.
Dicha inmortal allá tendré,
Con Cristo siempre reinaré,
Dicha inmortal allá tendré‚ con Jesús.
3
Cristo es mi dulce Salvador,
Mi eterno redentor;
¡Oh, nunca yo podré‚ pagar,
La deuda de su amor!
Le seguiré‚ pues, en la luz,
No temeré‚ llevar su cruz,
No temeré‚ llevar la cruz de Jesús.
4
Cristo es mi dulce Salvador,
Por Él ya salvo soy;
Él es la Piedra angular,
En quien seguro estoy.
Gloria inmortal allá tendré,
Con Cristo siempre Reinaré,
¡Gloria inmortal, allá tendré‚ con Jesús!
GRANDE GOZO HAY EN MI ALMA 77

1
Grande gozo hay en mi alma hoy,
Pues Jesús conmigo está;
Y su paz que ya gozando estoy,
¡Por siempre durará!

CORO
Grande gozo, ¡cuán hermoso!
Paso todo el tiempo bien feliz;
Porque veo de Cristo la sonriente faz
¡Grande gozo siento en mí!

2
Hay un canto en mi alma hoy,
Melodías a mi Rey;
En su amor feliz y libre soy,
¡Y salvo por la fe!

3
Paz divina hay en mi alma hoy,
Porque Cristo me salvó;
Las cadenas rotas ya están,
Jesús me libertó.
4
Gratitud hay en mi alma hoy,
Y alabanzas a Jesús;
Por su gracia a su Reino voy,
¡Gozándome en su luz!
78 TENDRÁS QUE RENACER

1
Un hombre de noche llegose a Jesús,
Buscando la senda de vida y de luz;
Y Cristo le dijo: "Si a Dios quieres ver,
Tendrás que renacer".

CORO
Tendrás que renacer, tendrás que renacer,
De cierto, de cierto te digo a ti:
Tendrás que renacer.

2
Si acaso al Reino tú quieres entrar,
Y allí con los santos poder descansar;
Si quieres la vida eternal obtener,
Tendrás que renacer.

3
Amigo, no debes jamás desechar,
Palabras que Cristo dignose hablar;
Si tu alma no quieres llegar a perder,
Tendrás que renacer.

4
Si quieres con Cristo un día Reinar,
Gozar las delicias de su Reino aquí;
Pues esta proclama hoy debes creer,
Tendrás que renacer.
ENTERA CONSAGRACIÓN 79
1
Que mi vida entera esté,
Consagrada a Ti, Señor;
Que a mis manos pueda guiar,
El impulso de tu amor.
CORO
¡Lávame en tu sangre Salvador!
¡Límpiame de toda mi maldad!
Traigo a Ti mi vida, para ser, Señor,
¡Tuya por la eternidad!
2
Que mis pies tan sólo en pos,
De lo santo puedan ir;
Y que a Ti, Señor, mi voz,
Se complazca en bendecir.
3
Que mi tiempo todo esté,
Consagrado a tu loor;
Que mis labios al hablar,
Hablen sólo de tu amor.
4
Toma ¡oh Dios! mi voluntad,
Y hazla tuya nada más;
Toma, si, mi corazón,
Por morada lo tendrás.
5
Toma Tú mi amor que hoy,
A tus pies vengo a poner;
¡Toma todo lo que soy!
¡Todo tuyo quiero ser!
80 SANTA BIBLIA

1
Santa Biblia para mí,
Eres un tesoro aquí;
Tú contienes con verdad,
La divina voluntad;
Tú me dices lo que soy,
De quién vine y a quién voy.
2
Tú reprendes mi dudar,
Tú me exhortas sin cesar;
Eres faro que a mi pie,
Va guiando por la fe,
A las fuentes del amor,
Del Bendito Salvador.
3
Eres infalible voz,
Del Espíritu de Dios;
Que vigor al alma da,
Cuando en aflicción está ;
Tú me enseñas a triunfar,
De la muerte y el pecar.
4
Por tu santa letra sé,
Que con Cristo reinaré;
Yo que tan indigno soy,
Por tu Luz al Reino voy;
¡Santa Biblia para mí,
Eres un tesoro aquí
HAY UN PRECIOSO MANANTIAL 81

1
Hay un precioso manantial, manantial, manantial,
Hay un precioso manantial, de sangre de Emmanuel;
Que purifica a cada cual, a cada cual, a cada cual,
Que purifica a cada cual, que se sumerja en él.

CORO
¡Oh, sí, rica fuente, fuente carmesí!
Recuerdo que un día yo lavado fui.

2
El malhechor se convirtió, se convirtió, se convirtió,
El malhechor se convirtió, pendiente de una cruz;
El vio la fuente y se lavó, y se lavó, y se lavó,
El vio la fuente y se lavó, creyendo en Jesús.
3
Y yo también mi pobre ser, mi pobre ser, mi pobre ser,
Y yo también mi pobre ser, allí logré‚ lavar;
La gloria de su gran poder, su gran poder, su gran poder,
La gloria de su gran poder, me gozo en ensalzar.
4
Eterna fuente carmesí, carmesí, carmesí
Eterna fuente carmesí, raudal de puro amor.
Se lavará por siempre en Ti, por siempre en Ti, por
siempre en Ti,
Se lavará por siempre en Ti, el pueblo del Señor.
82 A LA SIEGA ACUDID
1
Somos obreros del Señor,
La mies segamos con amor;
Las nuevas damos de la salvación,
De Cristo al pecador.
Hoy trabajamos por amor,
A Cristo nuestro Salvador;
Que por nosotros vida dio,
En el Calvario do murió.
CORO
A la siega acudid, el Maestro os llama,
Todos deben trabajar tarde y mañana;
Corre el tiempo y jamás,
Nunca, hermanos, volverá,
Vamos, todos, hoy a trabajar.
2
El evangelio predicad,
A todo el mundo sin cesar;
Y sin temor y con lealtad,
Hoy su bandera levantad.
En nuestras manos Él confió,
Esta gran comisión de amor;
Las nuevas dad, no vaciléis,
Que la victoria obtendréis.
3
Horas y días pasarán,
El tiempo nunca volverá;
Si no predicas a Jesús,
Tal vez no habrá oportunidad.
Hoy es el día de salvación,
El mundo pereciendo está;
¡Oh!, no desprecies el honor,
Que Cristo hoy te da.
YA TODO DEJÉ 83

1
Tan triste y tan lejos de Dios me sentí,
Y sin el perdón de Jesús;
Mas, cuando su voz amorosa oí,
Que dijo: "Oh, ven a la luz".

CORO
Ya todo dejé para andar en la luz,
No vivo en tinieblas ya más;
Ya todo dejé‚ por seguir a Jesús,
¡Y vivo en la luz de su faz!
2
De mi alma el anhelo por siempre será,
Más cerca vivir de Jesús;
Do santo poder y pureza me da,
¡La sangre de Cristo Jesús!
3
¡Qué‚ amigo tan dulce es el tierno Jesús!
Tan lleno de paz y de amor;
De todo este mundo la fulgida luz,
¡El nombre del buen Salvador!
4
¡Oh! Ven a Jesús, infeliz pecador,
No vagues a ciegas ya más;
Sí, ven a Jesús nuestro gran Salvador,
¡Pues en Él salvación hallarás!
84 ¡OH, AMOR DE DIOS!

1
¡Oh, amor de Dios! su inmensidad,
El hombre no podría contar;
Ni comprender la gran verdad,
Que Dios al hombre supo amar.
Cuando el pecar entró al hogar,
De Adán y Eva en Edén; Dios les sacó,
Mas prometió un Salvador también.

CORO
¡Oh, amor de Dios! brotando está,
Inmensurable eternal;
Por las edades durará,
Inagotable raudal.

2
Si fuera tinta todo el mar,
Y todo el cielo un gran papel;
Y todo hombre un escritor,
Y cada hoja un pincel,
Para escribir de su existir,
No bastarían jamás;
El me lavó y me salvó,
Y me da el Reino además.
¡OH, YO QUIERO ANDAR CON CRISTO! 85
1
¡Oh, yo Quiero andar con Cristo!
Quiero oír su tierna voz;
Meditar en su palabra,
Siempre andar de Él en pos.
Consagrar a Él mi vida,
Cumplir fiel su voluntad;
Y un día con mi Cristo,
Gozaré‚ la eternidad.
CORO
¡Oh, sí, yo quiero andar con Cristo!
¡Oh, sí, yo quiero vivir con Cristo!
¡Oh, si, yo quiero morir con Cristo!
Quiero serle un testigo fiel.
2
¡Oh, yo quiero andar con Cristo,
El vivió en santidad;
En la Biblia yo lo leo,
Y yo sé que es la verdad!
Cristo era santo en todo,
El cordero de la cruz;
Y yo anhelo ser cristiano,
Seguidor de mi Jesús.
3
¡Oh, yo quiero andar, con Cristo!
En la senda de la luz,
Dejaré el perverso mundo,
Cargaré aquí su Cruz.
Este mundo nada ofrece,
Cristo ofrece Salvación;
Y es mi única esperanza,
Gozar vida eterna en Sión
86 GRANDES COSAS CRISTO HA HECHO
PARA MI
1
Hallé un buen amigo, mi amado salvador,
Contaré‚ lo que Él ha hecho para mí;
Hallándome perdido e indigno pecador,
Me salvó y hoy me guarda para sí.
Me salva del pecado, me guarda de Satán,
Promete estar conmigo hasta el fin;
El consuela mi tristeza, me quita todo afán.
Grandes cosas Cristo ha hecho para mí.
2
Jesús jamás me falta, jamás me dejará,
Es mi fuerte y poderoso protector;
Del mundo me separo, y de la vanidad,
Para consagrar mi vida al Señor.
Si el mundo me persigue, si sufro tentación,
Confiando en Cristo puedo resistir;
La victoria me es segura, elevo mi canción,
Grandes cosas Cristo ha hecho para mí.
3
Yo sé que Jesucristo muy pronto volverá,
Entretanto en su servicio quiero estar;
Confiando en su palabra haré su voluntad,
Y anhelo serle fiel hasta el llegar.
Anhelo en su Reino, estar en su fulgor,
Y contemplar su esplendorosa faz;
Y entonces con los santos, unido cantaré,
Grandes cosas Cristo ha hecho para mí.
SIGUE A CRISTO 87
1
Cuando estás cansado y abatido,
Piensa en Cristo, piensa en Cristo;
Si te sientes débil, confundido,
Piensa en Cristo el Señor.
CORO
Piensa en Cristo, piensa en Cristo,
El es tu amigo más fiel;
No hay otro amigo como Cristo,
Piensa tan sólo en Él.
2
Cuando estés de tentación cercado,
Mira a Cristo, mira a Cristo;
Cuando rujan huestes de pecado,
Mira a Cristo, el Señor.
CORO:
Mira a Cristo, etc.
3
Si se apartan otros de la senda,
Sigue a Cristo, sigue a Cristo;
Si acrecienta en torno la contienda,
Sigue a Cristo, el Señor.
CORO
Sigue a Cristo, etc.
4
Cuando llegue la final jornada,
Fía en Cristo, fía en Cristo;
Te dará en el Reino franca entrada,
Fía en Cristo, el Señor.
CORO
Fía en Cristo, etc.
88 DIOS OS GUARDE
1
Dios os guarde en su santo amor,
Hasta el día en que lleguemos,
A la patria do estaremos,
Para siempre con el Salvador,

CORO
Al venir Jesús nos veremos,
A los pies de nuestro Salvador;
Reunidos todos seremos,
Un redil con nuestro buen Pastor.
2
Dios os guarde en su santo amor,
De la senda peligrosa;
De esta vida tormentosa,
Y os conserve en paz y sin temor.
3
Dios os guarde en su santo amor,
Os conduzca su bandera;
Y os esfuerce en gran manera,
Con su Espíritu Consolador.
4
Dios os guarde en su santo amor,
Con su gracia Él os sostenga;
Hasta que el Maestro venga,
A fundar su Reino en esplendor.
EL CONSOLADOR HA VENIDO 89

1
Doquier el hombre esté, la nueva proclamad,
Doquier haya aflicción, miserias y dolor;
Cristianos, anunciad que el Padre nos envió,
Al fiel consolador.

CORO
El fiel consolador, el fiel consolador
Que Dios nos prometió, al mundo descendió;
Doquier el hombre esté, decid que vino ya,
El fiel consolador.

2
La noche ya pasó, y al fin brilló la luz,
Que vino a disipar las sombras del terror;
Así del alma fue aurora celestial,
El fiel Consolador.

3
El es quien da la luz y plena libertad,
A los que encadenó el fiero destructor;
Los rotos hierros hoy dirán que vino ya,
El fiel Consolador.
90 PUEDO OÍR TU VOZ LLAMANDO
1
Puedo oír la voz de Cristo,
Tiernamente está llamando;
Puedo oír el llamamiento:
"Trae tu cruz y ven en pos de mí"

CORO
Seguiré do Tú me guíes,
Seguiré do Tú me guíes;
Salvador, seguirte quiero,
Dondequiera fiel te seguiré.
2
Seguiré aún con sufrimiento,
Por la vía dolorosa;
Y con mi alma tan gozosa,
Sufriré contigo, mi Jesús.
3
Sufriré por Ti, Maestro,
No me faltará tu mano;
Y si Tú irás conmigo,
Moriré contigo, mi Jesús.
4
Me darás tu plena gracia,
Yo veré tu eterna gloria;
Contaré la antigua historia,
Y por siempre Tú me guiarás.
SÓLO A TI, DIOS Y SEÑOR 91
1
Sólo a Ti, Dios y Señor,
Adoramos, adoramos;
Y la gloria y el honor,
Tributamos, tributamos.
Sólo a Cristo, nuestra luz,
Acudimos, acudimos;
Por su muerte en la cruz,
Revivimos, revivimos.
2
Un Espíritu, no más,
Nos gobierna, nos gobierna;
Y con Él, Señor, nos das,
Paz eterna, paz eterna.
Él es fuego celestial,
Cuya llama, cuya llama;
En amor angelical,
Nos inflama, nos inflama.
3
Disfrutamos tu favor,
Solamente, solamente;
Por Jesús, fuente de amor,
Permanente, permanente.
Sólo Él nos libertó,
De la muerte, de la muerte;
Sólo Él se declaró,
Nuestro fuerte, nuestro fuerte.
4
Sólo Tú, ¡Oh, Creador!
Dios eterno, Dios eterno;
Nos libraste del furor,
Del pecado, del pecado.
Y por esto con placer,
Proclamamos, proclamamos;
Que sólo en tu gran poder,
Confiamos, confiamos.
92 CERCA, MAS CERCA

1
Cerca, más cerca, ¡Oh, Dios de Ti!
Cerca yo quiero mi vida llevar;
Cerca, más cerca, ¡Oh, Dios de Ti!
//Cerca a tu gracia que puede salvar.//

2
Cerca, más cerca, cual pobre soy,
Nada Señor, yo te puedo ofrecer;
Solo mi ser contrito te doy,
//Pueda contigo la paz obtener.//

3
Cerca, más cerca, Señor de Ti,
Quiero ser tuyo, dejando el pecar;
Goces y pompas vanas aquí,
//Todo, Señor, pronto quiero dejar.//

4
Cerca, más cerca, mientras el ser,
Aliente vida y busque tu faz;
Y cuando el Reino pueda obtener,
//Ya para siempre conmigo estarás.//
¡SANTO! ¡SANTO! ¡SANTO! 93

1
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Señor Omnipotente,
Siempre el labio mío loores te dará;
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Te adoro reverente,
¡Dios Eterno y Santo recibe mi cantar!
2
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! en numeroso coro,
Santos escogidos te adoran con fervor;
De alegría llenos, y sus coronas de oro,
Rinden ante el trono glorioso del Señor.
3
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! la inmensa muchedumbre
De ángeles que cumplen tu santa voluntad;
Ante Ti se postra bañada con tu lumbre,
Ante Ti que has sido, que eres y serás.
4
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! por más que estés velado
E imposible sea tu gloria contemplar;
Santo Tú, eres solo y nada hay a tu lado,
En poder perfecto, pureza y caridad.
5
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! la gloria de tu nombre.
Vemos en tus obras, en cielo, tierra y mar;
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! te adorará todo hombre,
Dios que siempre has sido, que eres y serás.
94 CUANDO ÉL VINO A MI CORAZÓN

1
¡Cuán glorioso es el cambio operado en mi ser,
Viniendo a mi vida el Señor!
Hay en mi alma una paz que yo ansiaba tener,
La paz que me trajo su amor.

CORO
¡El vino a mi corazón! ¡El vino a mi corazón!
Soy feliz con la vida que Cristo me dio,
Cuando Él vino a mi corazón.

2
Ya no voy por la senda que el mal me trazó,
Do sólo encontré‚ confusión;
Mis errores pasados Jesús los borró,
Cuando Él vino a mi corazón.

3
Ni una sombra de duda obscurece su amor,
Amor que me trajo el perdón;
La esperanza que aliento la debo al Señor,
Cuando Él vino a mi corazón.
¡GUÍAME, OH SALVADOR! 95

1
¡Guíame, oh, Salvador!
Por la vía de salud;
A tu lado no hay temor,
Sólo hay gozo, paz, quietud.

CORO
¡Cristo! ¡Cristo!
No me dejes, ¡oh, Señor!
Siendo Tú mi guía fiel,
Seré‚ más que vencedor.

2
No me dejes, ¡oh, Señor!
Mientras en el mundo esté,
Y haz que arribe sin temor,
Do feliz por fin seré.

3
Tú, de mi alma salvación,
En la ruda tempestad;
Al venir la tentación,
Dame ayuda, ¡por piedad!
96 HUBO QUIEN POR MIS CULPAS
MURIERA

1
Hubo quien por mis culpas muriera en la cruz,
Aún indigno y vil como soy;
Soy feliz, pues su sangre vertió mi Jesús,
Y con ella mis culpas borró
.
CORO
Mis pecados llevó en la cruz do murió,
El sublime, el tierno Jesús;
Los desprecios sufrió y mi alma salvó,
El cambió mis tinieblas en luz.

2
El es tierno y amante, cual nadie lo fue,
Pues convierte al infiel corazón;
Y por esa paciencia y ternura, yo sé,
Que soy libre de condenación.

3
Es mi anhelo constante a Cristo seguir,
Mi camino su ejemplo marcó;
Y por darme la vida Él quiso morir,
En su cruz mi pecado clavó.
UN DÍA CRISTO VOLVERÁ 97
1
Un día Cristo volverá,
Promesa fiel. ¿Faltar? ¡Jamás!
Como se fue, así vendrá,
Y su pueblo ha de ver al Rey Jesús.

CORO
Muy pronto, sí, Jesús vendrá,
Y alegre le verá su pueblo;
¡Velad!, ¡orad!, el Rey vendrá,
Y con los suyos Reinará.
2
Los mensajeros del Señor,
Afirman que vendrá Jesús;
Y el buen y fiel Consolador,
Las promesas ya sacó a plena luz.
3
¡Oh, gloria sin comparación,
Será mirar a nuestro Rey!
Reciben todos bendición,
Esperando ese día: con tu grey.
4
¡Oh, bienvenido Rey Jesús!
Tu Iglesia te espera, sí;
Muy pronto ha de ver tu faz,
Y gozar de tus laureles siempre aquí.
98 NO PUEDE EL MUNDO SER MI HOGAR

1
La senda ancha dejaré,
Yo quiero por la angosta andar;
Y muchos no sabrán por qué‚
Con Cristo en Sión voy a Reinar.

CORO
No puede el mundo ser mi hogar,
No puede el mundo ser mi hogar,
Pues sólo peregrino soy,
No puede el mundo ser mi hogar.

2
Algunos quieren verme ir,
Por el sendero de maldad;
Oír no puedo su llamar,
Pues voy con Cristo a Reinar.

3
¡Oh, ven conmigo pecador,
Y sigue en pos de el Salvador!
¿Porqué‚ no quieres tu buscar
La hermosa tierra más allá ?
OH, SEÑOR JESÚS, DIRIGE 99
1
Oh Señor Jesús, dirige
Tú mis pasos a Jehová,
Y haz que humilde guarde siempre,
Los mandatos de su amor.
CORO
Dime, dime, cómo consagrar,
Todo al Padre Celestial,
Dime, dime, cómo hacer su voluntad.
2
Dime como ser sumiso,
Y entregar mi entero ser;
Gozos y tesoros vanos,
Todo siempre aborrecer.
3
Dime cómo al ser probado,
Debo siempre en Él confiar;
Y aunque sufra en agonía,
Nunca de Él desesperar.
4
Dime cómo obedecerle,
Aunque a veces mi razón,
No comprenda sus designios,
Ni halle pronto explicación.
5
Dime cómo he de agradarle,
Nunca fiando en mi saber;
Entregado a su servicio,
Y confiando en su poder.
100 A CRISTO DOY MI CANTO

1
A Cristo doy mi canto,
Él salva el alma mía;
Me libra del quebranto,
Y con amor me guía.

CORO
Ensalce nuestro canto,
Tu sacrosanta historia;
Es nuestro anhelo, santo,
Mirar, Jesús, tu gloria.

2
Jamás dolor ni agravios,
Enlutarán la mente;
Si a Cristo nuestros labios,
Bendicen dulcemente.

3
Tu nombre bendecido,
Alegra el alma mía;
Tu nombre es en mi oído,
Dulcísima armonía.
CRISTO ESTA BUSCANDO OBREROS 101
1
Cristo está buscando obreros hoy,
Que quieran ir con Él;
¿Quién dirá: "Señor, contigo voy,
Yo quiero serte fiel"?

CORO
¡Oh, Señor, es mucha la labor,
Y obreros faltan ya;
Danos luz, ardiente fe y valor,
Y obreros siempre habrá!

2
Cristo quiere mensajeros hoy,
Que anuncien su verdad;
¿Quién dirá: "Señor, yo listo estoy,
Haré tu voluntad"?
3
Hay lugar si quieres trabajar,
De Cristo en la labor;
Puedes de su gracia al mundo hablar,
De su bondad y amor.
4
¿Vives ya salvado por Jesús?
¿Su amor conoces ya?
¡Habla, pues, anuncia que en la luz,
De Cristo vives ya!
102 TODO A CRISTO YO ME RINDO

1
Todo a Cristo yo me rindo,
Con el fin de serle fiel;
Para siempre quiero amarle,
Y agradarle sólo a Él.

CORO
Yo me rindo a Él,
Yo me rindo a Él;
Todo a Cristo yo me entrego,
Quiero serle fiel.
2
Todo a Cristo yo me rindo,
Y a sus pies postrado estoy;
Los placeres he dejado,
Y le sigo desde hoy.
3
Todo a Cristo yo me rindo,
SÍ, de todo corazón;
Yo le entrego alma y cuerpo,
Busco hoy su santa unción.
4
Todo a Cristo yo me rindo,
Siento el fuego de su amor;
¡Oh, qué‚ gozo hay en mi alma!
¡Gloria, gloria a mi Señor!
VIENE OTRA VEZ 103

1
Canten los ángeles con dulce voz,
Canten los hombres con sonora voz;
Cristo vendrá, nuestro Rey vencedor,
Cristo vendrá otra vez.

CORO
¡Viene otra vez, viene otra vez!
En gloria viene al mundo otra vez;
¡Viene otra vez, viene otra vez!
¡El viene pronto a Reinar!

2
Ved en la tierra, los aires y el mar,
Grandes Señales cumpliéndose ya;
Todo indicando que pronto vendrá,
Nuestro glorioso Señor.
3
Todos los muertos en Cristo, saldrán,
De los sepulcros, y alegres irán;
Para encontrar a su Rey subirán,
¡Cristo vendrá otra vez!
4
¡Ven en las nubes, ¡Oh buen Salvador!
¡Ven a tierra, te ruego Señor!
¡Ven, que tu Iglesia te espera, Jesús!
¡Cristo vendrá otra vez!
104 ¡LAS BUENAS NUEVAS!
1
¡Ve, ve, oh, Sión, tu gran destino cumple,
Que Dios es luz, al mundo proclamad;
Que el Hacedor de las naciones quiere,
Que nadie muera en densa obscuridad!

CORO
¡Alegres nuevas al mundo dad!
Nuevas de redención, de amor y libertad.
2
Ve cuántos miles yacen todavía,
En la obscuras cárceles del mal;
Ignoran que de Cristo la agonía,
Fue para darles vida y libertad.
3
Es tu deber que salves de la muerte,
Las almas por las cuales Él murió;
Se fiel, si no tendrás que ser culpable,
De que se pierda lo que Dios ganó.
4
Ve, di a toda tribu, pueblo y lengua,
Que el Dios en quien vivimos es amor;
Que su Hijo a muerto porque tenga,
Todo mortal la vida en el Señor.
5
Tus hijos manda con el gran mensaje,
Con tu dinero, impulso a ellos da;
En oración sustenta fiel sus almas,
Y cuando gastes Cristo pagará.
EN LAS AGUAS DE LA MUERTE 105
1
En las aguas de la muerte,
Sumergido fue Jesús;
Mas su amor no fue apagado,
Por sus penas en la cruz.
Levantose de la tumba,
Sus cadenas quebrantó;
Y triunfante y victorioso,
A los cielos ascendió.
2
En las aguas del bautismo,
Hoy confieso yo mi fe;
Jesucristo me ha salvado,
Y en su amor me gozaré
En las aguas humillantes,
A Jesús siguiendo estoy;
Desde ahora para el mundo,
Y al pecado muerto soy.
3
Yo que estoy Crucificado,
¿Cómo más podré‚ pecar?
Ya que estoy resucitado,
Santa vida, he de llevar.
Son las aguas del bautismo,
Mi Señal de salvación;
Y yo quiero consagrarme,
Al que obró mi redención.
106 FELIZ, CANTANDO ALEGRE
1
¿Cómo podré‚ estar triste?
¿Cómo entre sombras ir?
¿Cómo sentirme solo?
¿Y en el dolor vivir?
Si Cristo es mi consuelo,
Mi amigo siempre fiel;
//Si aún las aves tienen,
Seguro asilo en Él.//
CORO
Feliz, cantando alegre,
Yo vivo siempre aquí;
¡Si Él cuida de las aves,
Cuidar también de mí!
2
"Nunca te desalientes",
Oigo al Señor decir;
Y en su Palabra fiado,
Hago al dolor huir.
A Cristo, paso a paso,
Yo sigo sin cesar;
//Y todas sus bondades,
Me da sin limitar.//
3
Siempre que soy tentado,
O en la sombra estoy;
Más cerca de Él, camino,
Y protegido voy.
Si en mí la fe desmaya,
Y caigo en la ansiedad;
//¡Tan sólo Él me levanta,
Me da seguridad!//
AMA EL PASTOR SUS OVEJAS 107
1
¡Ama el Pastor sus ovejas con un amor paternal!
¡Ama el Pastor su rebaño, con un amor sin igual!
¡Ama el Pastor a las otras, que descarriadas están,
Y conmovido las busca, por dondequiera que van!

CORO
Por el desierto errabundas, vense sufrir penas mil,
Y al encontrarlas en hombros, llévalas, tierno, al redil.

2
Ama el Pastor sus corderos, ámalos tierno El Pastor!
A los que a veces perdidos, se oyen gemir de dolor.
Ved al Pastor conmovido, por los collados vagar;
Y los corderos en hombros, vedlo llevando al hogar.

3
¡Ama las noventa y nueve, que en el aprisco guardó!
!Ama las que descarriadas, por el desierto dejó!
¡Oh, mis ovejas perdidas, clama doliente el Pastor!
¿Quienes vendrán en mi ayuda, para salvarlas, Señor?

4
Son delicados tus pastos, y quietas tus aguas son;
Henos aquí, ¡Oh, Maestro! danos hoy tu comisión.
Haznos obreros fervientes, llénanos de un santo amor;
Por las ovejas perdidas, de tu redil, buen Señor.
108 PECADOR, VEN AL DULCE JESÚS

1
Pecador, ven al dulce Jesús,
Y feliz para siempre serás;
Si en verdad le quisieras tener,
Al divino Señor hallarás.

CORO
//Ven a Él, ven a Él,
Que te espera tu buen Salvador.//

2
Si cual hijo que necio pecó,
Vas buscando a sus pies compasión,
Tierno Padre en Jesús hallarás,
Y tendrás en sus brazos perdón.

3
Si enfermo te sientes morir,
El será tu Doctor Celestial;
Y hallarás en su sangre también,
Medicina que cure tu mal.

4
Ovejuela que huyó del redil,
¡He aquí tu benigno Señor!
En los hombros llevada serás,
De tan dulce y amante Pastor.
YO QUIERO TRABAJAR POR EL SEÑOR 109

1
Yo quiero trabajar por el Señor,
Confiando en su Palabra y en su amor;
Quiero yo cantar y orar,
Y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.

CORO
Trabajad y orad,
En la viña, en la viña del Señor;
Si, mi anhelo es orar,
Y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.

2
Yo quiero día por día trabajar,
Y esclavos del pecado libertar;
Conducirlos a Jesús,
Nuestro guía y nuestra luz,
En la viña del Señor.

3
Yo quiero ser obrero de valor,
Confiando en el poder de el Salvador;
Y el que quiera trabajar,
Hallar también lugar,
En la viña del Señor.
110 LA PALABRA HOY SEMBRADA
1
La palabra hoy sembrada,
Hazla, Cristo, en mí nacer;
Para darle crecimiento,
Sólo tienes Tú poder
//Ricos frutos Tú nos puedes conceder.//
2
La semilla que tu siervo,
Ha sembrado con saber;
No permitas que las aves,
Se la vengan a comer.
//Ricos frutos Tú nos puedes conceder.//
3
Haz que crezca con tu gracia,
Y tu rica bendición;
No la ahoguen las espinas,
De congojas y aflicción,
//Ricos frutos Tú nos puedes conceder.//
4
Que su efecto muy profundo,
En la mente y corazón;
Convencer consigo al mundo:
Que les das la salvación.
//Ricos frutos Tú nos puedes conceder.//
5
Sembraremos la palabra, Con amor y profusión;
Esperando la cosecha,
Estaremos allá en Sión.
//Ricos frutos Tú nos puedes conceder.//
¡OH, SÍ, QUIERO VERLE! 111

1
Voy feliz al dulce hogar, por fe en Jesús,
Y luchando a traer almas a la luz;
Dardos encendidos mil vienen contra mí,
Mas yo sé, por la fe, venceré aquí.

CORO
¡Oh, sí, quiero verle, ver al Salvador!
Quiero ver su rostro lleno de amor;
En aquel gran día yo he de cantar,
Ya pasó todo afán, todo mi pesar.

2
En las olas del turbión Cristo guardará,
Mi barquilla y guiará hasta el puerto allá;
Yo tranquilo puedo estar, mi Piloto es Él,
Es mi Rey, tengo fe, sé‚ que Él es fiel.

3
En servir al Salvador por los valles voy,
Donde muchas sombras hay, más seguro Estoy;
Muchos triunfos obtendré, nunca faltará,
Mi Jesús, es la Luz, Él me sostendrá.
112 A SOLAS AL HUERTO

1
A solas al huerto yo voy,
Cuando duerme aún la floresta;
Y en quietud y paz con Jesús estoy,
Oyendo absorto allí su voz.

CORO
¡El conmigo está, puedo oír su voz!
Y que suyo, dice, seré;
Y el encanto que hallo en Él allí,
Con nadie tener podré.

2
Tan dulce es la voz del Señor,
Que las aves guardan silencio;
Y tan sólo se oye esa voz de amor,
Que inmensa paz al alma da.

3
Con Él encantado yo estoy,
Aunque en torno lleguen las sombras;
Más me ordena a ir, que a escuchar yo voy
Su voz doquier la pena esté.
OH SEÑOR OMNIPOTENTE 113

1
Oh, Señor Omnipotente,
Oye ya mi petición;
Que tu Espíritu Bendito,
Llene hoy mi corazón.

CORO
Llene hoy, llene hoy,
Llene hoy mi corazón;
Que tu Espíritu Bendito
Haga en él su habitación.

2
De tu gracia puedes darme,
Inundado el corazón;
Ven que mucho necesito;
Dame hoy tu bendición.

3
Débil soy, oh sí, muy débil.
Y a tus pies postrado estoy;
Esperando que tu gracia,
Con poder me llene hoy.
4
Dame paz, consuelo y gozo,
Cúbreme hoy con tu perdón;
Tú confortas y redimes,
Tú das grande salvación
114 ¡OH, PADRE, ETERNO DIOS!

1
¡Oh, Padre, Eterno Dios!
Alzamos nuestra voz
En gratitud,
De cuanto Tú nos das,
Con sin igual amor,
Hallando nuestra paz,
En Ti, Señor.

2
¡Bendito Salvador!
Te damos con amor
El corazón,
Y aquí nos puedes ver,
Que humildes a tu altar,
Venimos a ofrecer,
Precioso don.

3
¡Oh, Padre, Eterno Dios!
Escucha nuestra voz,
Y tu verdad,
Derrama en nuestro ser,
Divina claridad,
Para poder vivir,
En santidad.
NO TE DÉ TEMOR 115
1
¡No te dé temor hablar por Cristo!
Haz que brille en ti su luz;
Al que te salvó confiesa siempre,
Todo debes a Jesús.
CORO
¡No te dé temor, no te dé temor!
¡Nunca, nunca, nunca!
Es tu amante Salvador,
¡Nunca pues, te dé temor!
2
¡No te dé temor hacer por Cristo,
Cuando de tu parte esté;
Obra con amor, con fe y constancia,
Tus trabajos premiará.
3
¡No te dé temor, sufrir por Cristo,
Los reproches o el dolor;
Sufre con amor tus pruebas todas,
Cual sufrió tu Salvador!
4
¡No te dé temor vivir por Cristo,
Esa vida que te da!
Si tan sólo en Él por siempre fiares,
El con bien te sacará .
5
¡No te dé temor morir por Cristo,
Vía, verdad y vida es El!
Él te llevará con su ternura,
A su Reino magno y fiel
116 ¡TRABAJAD, TRABAJAD!

1
¡Trabajad! ¡Trabajad! somos siervos de Dios,
Seguiremos la senda que el Maestro trazó;
Renovando las fuerzas con bienes que da,
El deber que nos toca cumplido será.

CORO
¡Trabajad, Trabajad!
¡Esperad y velad!
¡Confiad! ¡Siempre orad!
¡Que el Maestro pronto volverá!

2
¡Trabajad! ¡Trabajad! Hay que dar de comer,
Al que pan de la vida quisiere tener;
Hay enfermos que irán a los pies de Señor,
Al saber que de balde los sana su amor.

3
¡Trabajad! ¡Trabajad! fortaleza pedid,
El reinado del mal, con valor combatid;
Conducid los cautivos al Libertador,
y decid que de balde redime su amor.
SEÑOR, NOS RECORDAMOS 117

1
Señor, nos recordamos, de tu pasión aquí;
Cual sustituto Santo, sufriendo tu alma así.
El cáliz de amargura, con plena sumisión;
Tú mismo lo agotaste, Señor, ¡qué redención!.

2
Las olas vengadoras, de cólera penal;
Por sobre Ti pasaron, con peso judicial.
Y tu alma sumergida, probó la maldición,
Debida a los perdidos, por nuestra salvación.

3
Sabemos que tu muerte, quitó la acusación;
Por causa del pecado, ¡Qué grande expiación!
Mas, ¿cuál no fue el tormento, que tu alma allá sufrió;
Cuando el divino rostro, de Ti Dios apartó?

4
¿Y Quién dirá qué gozo, el Padre en ti sintió;
En ese mismo instante, en que Dios te dejó?
Mas a su diestra ahora, sentado en gloria estás;
Do esperas el momento, en que Tú volverás.
118 LEJOS DE MI PADRE DIOS
1
Lejos de mi Padre Dios,
Por Jesús fui hallado;
Por su gracia y por su amor,
Sólo fui salvado.

CORO
¡En Jesús, mi Señor,
Sea mi gloria eterna;
El me amó y me salvó,
En su gracia tierna!
2
En Jesús, mi Salvador,
Pongo mi confianza;
Toda mi necesidad,
Suple en abundancia.
3
Cerca de mi buen Pastor,
Vivo cada día;
Toda gracia en su Señor,
Halla el alma mía.
4
Guárdame, Señor Jesús,
Para que no caiga;
Como un sarmiento en la vid,
Vida de Ti traiga.
¡OH, BONDAD TAN INFINITA! 119

1
¡Oh, bondad tan infinita,
Hacia el mundo pecador,
Dios en Cristo revelando,
Su eternal y santo amor!

CORO
¡Es Jesús para mí,
La esperanza de salud;
Sólo en Él hallaré,
La divina plenitud!

2
Como el vasto firmamento,
Como el insondable mar,
Es la gracia salvadora,
Que Jesús al alma da.

3
Aunque fueren tus pecados,
rojos como el carmesí;
En el río del Calvario,
Hay limpieza para ti
120 YO GUIARÉ

1
Yo guiaré al peregrino extraviado,
Bondadoso hasta el faro de luz;
Le diré al corazón angustiado:
"Hallarás tu consuelo en Jesús".

CORO
Yo guiaré, yo guiaré,
Al sediento de vida y de luz;
Yo guiaré, yo guiaré,
Al perdido a los pies de Jesús.

2
Yo diré‚ al que buscare la calma,
Que se llegue al amante Jesús;
Le diré‚ con placer a aquella alma,
¡Que te inunden sus ondas de luz!

3
Al que vague buscando una fuente,
Do apagar de su sed el ardor;
Lo guiaré‚ con amor diligente,
A Jesús, la gran fuente de amor.
4
Al cansado que busque reposo,
Sin hallarlo en su duro penar;
Le diré‚ que reciba al que dice:
"Ven a mí, y te haré‚ descansar"
BELLAS PALABRAS DE VIDA 121
1
¡Oh, cantádmelas otra vez,
Bellas palabras de vida,
Hallo en ellas mi gozo y luz,
Bellas palabras de vida!
Sí, de luz y vida,
Son sostén y guía;
//¡Qué bellas son, Qué bellas son,
Bellas palabras de vida!//
2
Jesucristo a todos da,
Bellas palabras de vida;
Hoy escúchalas pecador,
Bellas palabras de vida.
Bondadoso te salva,
Y al Reino te llama;
//¡Qué bellas son, Qué bellas son,
Bellas palabras de vida!//
3
Grato el cántico sonará,
Bellas palabras de vida;
Tus pecados perdonará,
Bellas palabras de vida.
Si, de luz y vida,
Son sostén y guía;
//¡Qué bellas son, Qué bellas son,
Bellas palabras de vida!//
122 A NUESTRO PADRE DIOS

1
A nuestro Padre Dios,
Alcemos nuestra voz;
¡Gloria a Él!
Tal fue su amor que dio,
Al Hijo que murió;
En quien confío yo,
¡Gloria a Él!
2
A nuestro Salvador,
Demos con fe loor,
¡Gloria a Él!
Su sangre derramó,
Con ella me lavó;
Y un Reino me prometió,
¡Gloria a Él!
3
Santísimo Señor,
Elevo a Ti mi voz;
¡Gloria a Ti!
Con celestial fulgor,
Me muestras el amor,
De Cristo mi Señor,
¡Gloria a Ti!
NÍTIDO RAYO POR CRISTO 123

1
Nítido rayo por Cristo,
Yo quiero siempre ser;
En todo quiero agradarle,
Y hacerlo con placer.

CORO
Un nítido rayo,
Nítido rayo por Cristo;
Un nítido rayo,
Nítido rayo seré.
2
A Cristo quiero llegarme,
En mi temprana edad;
Por siempre quiero amarle,
Y hacer su voluntad.
3
Nítido rayo, en tinieblas,
Deseo resplandecer;
Almas perdidas a Cristo,
Anhelo conducir.
4
Una heredad en su Reino,
Mi alma gozará;
Si desde niño soy bueno,
Y hago su voluntad.
124 CRISTO ME AMA

1
Cristo me ama, bien lo sé,
Su palabra me hace ver;
Que los niños son de aquel,
Que es nuestro amigo fiel;

CORO
Cristo me ama, Cristo me ama,
Cristo me ama, la Biblia dice así.

2
Cristo me ama, pues murió,
Y el camino me mostró;
El mis culpas quitará,
Y su gracia me dará.

3
Cristo me ama, es verdad,
Y me cuida en su bondad;
Cuando Él venga, si soy fiel,
En Sión gozaré‚ con Él.
AL AMPARO DE LA ROCA 125

1
Aunque ruda la tormenta,
Se desata en derredor,
Al amparo de Roca salvo estoy:
Aunque el cielo esté‚ sombrío,
No me invadirá el temor,
Que al amparo de la Roca salvo estoy.
CORO
Al amparo de la Roca salvo estoy,
Al amparo de la Roca salvo estoy:
Si a mi lado está el Señor,
No tendré‚ ningún temor,
Que al amparo de la Roca salvo estoy.
2
Cuando ruja el mar furioso,
Y agitado esté‚ el turbión,
Al amparo de la Roca salvo estoy;
En el puerto de reposo,
Y velando en oración,
Que al amparo de la Roca salvo estoy.
3
Con ternura Dios me cuida,
Del peligro y del dolor,
Al amparo de roca salvo estoy;
En mis penas dulcifica,
Soy objeto de su amor,
Que al amparo de la Roca salvo Estoy.
126 DIOS BENDIGA LAS ALMAS UNIDAS
1
Dios bendiga las almas unidas,
Por los lazos de amor sacrosanto;
Y los guarde de todo quebranto,
En el mundo de espinas erial.
Que el hogar que a formarse comienza,
Con la unión de estos dos corazones,
Goce siempre, de mil bendiciones,
Al amparo del Dios de Israel.
2
Que el Señor, con su dulce presencia,
Cariñoso estas bodas presida;
Y conduzca por sendas de vida,
A los que hoy se han jurado lealtad.
Les recuerde que nada en el mundo,
Es eterno, que todo termina;
Y por tanto, con gracia divina,
Cifrar deben la dicha en su Dios.
3
Que a los dos que al altar se aproximan,
A jurarse su fe mutuamente;
Busquen siempre de Dios en la fuente,
El secreto de dicha inmortal.
Y si acaso de duelo y tristeza,
Se empañasen sus sendas un día;
En Jesús hallarán dulce guía.
Que otra senda les muestre mejor
EN EL VALLE FLORECE LA ROSA 127

1
En el valle florece la rosa,
La más bella del valle Sarón,
Y la vida en Cristo es hermosa,
Si se acepta con el corazón.

CORO
Yo estaré con Jesús en el Reino,
Y por siempre su rostro veré;
Con los santos en sus alabanzas,
Con mi canto también me uniré.

2
En el valle florece la rosa,
Es hermosa y trasciende su olor;
Y el alma que en Cristo reposa,
Ha encontrado la fuente de amor.

3
Es Jesús la promesa divina,
Es la rosa más bella que el sol;
Es la rosa de toda la Iglesia,
Que le sirve con el corazón.
128 CRISTIANOS ISRAELITAS
1
¡Cristianos Israelitas, hermanos del Señor!
Llevad en vuestras manos la Biblia con valor,
y en todos los hogares entremos a enseñar;
De las doctrinas santas para evangelizar
A todos los gentiles que guarden con amor,
Los mandamientos todos, de Dios Nuestro Señor.

2
Ceñid en vuestros lomos la Ley de la verdad,
Y en cota de justicia tendréis seguridad;
La paz del Evangelio calcemos sin cesar,
Y de salud el yelmo, debemos de llevar;
Tomemos el escudo con poderosa fe,
Y del Señor la espada, venced, como Josué.
3
¡Valientes Israelitas! Crucemos el Jordán,
Y en todas las naciones del reino de Satán;
Serán vencidas todas como lo habló Jehová,
Los reyes y señores en nada quedarán;
Mas Cristo en la batalla que pronto volverá,
Los santos le veremos que en breve triunfará.
4
En el valle de los valles será la decisión,
Sigamos adelante hasta llegar a Sión;
Y en esta Sión gloriosa los santos reinarán,
Por los siglos de siglos se regocijarán;
Los cielos de los cielos, cantad a Dios cantad,
Cantad todos los mares, cantad a Dios cantad.
5
Entonces las naciones tendrán que respetar,
Que Cristo es Rey de Reyes que viene a reinar,
Caerá la babilonia, caerá toda legión,
Salid, ¡Oh pueblo santo!, de toda confusión;
Señor de los Señores es Cristo nuestro Rey
Es Cristo el Rey de Reyes y en la Iglesia de Dios.
ALGUNA VEZ YA NO ESTARÉ 129

1
Alguna vez ya no estaré,
En mi lugar, en esta grey;
Mas ¡cuán feliz despertaré,
Al venir mi Señor y Rey!

CORO
Yo le veré‚ y en dulce amor,
Habré de estar con Él allí;
Y le diré: "Mi buen Señor,
Por gracia yo salvado fui".
2
Alguna vez la muerte atroz,
Vendrá , mas ¿cuando? no lo sé,
Pero esto sé: Con mi buen Dios,
Feliz por siempre yo seré.
3
Alguna vez yo, como el sol,
Mi ocaso y fin tendré‚ también;
Pero al venir mi buen Señor,
He de gozar de dicha y bien.
4
El día feliz que espero yo,
Obedeciendo aquí su Ley;
El Reino me abrirá el Señor,
En la ciudad de Dios mi Rey.
130 HOY ES DÍA DE REPOSO
1
Hoy es día de reposo,
El gran día de solaz;
Es el día venturoso,
Que nos trae dulce paz.
Es el día Señalado,
Con el sello del amor;
Nuestro Dios lo ha designado,
Es el día del Señor.
2
Celebremos a porfía,
Al autor de aquel gran don;
Que nos da el festivo día,
Y se goza en el perdón.
Aceptemos hoy con gusto,
El descanso semanal;
Esperando el día augusto,
Del reposo eternal.
3
Trabajar es la sentencia,
De la antigua creación;
Y morir, la consecuencia,
De la prevaricación.
Más reposo y vida estable,
Dios nos da quitando el mal;
Y su amor inescrutable,
De la gracia es el raudal.
4
Los que a Ti nos acercamos,
Por Jesús, Dios de verdad;
Hoy alegres proclamamos,
Tu justicia y tu bondad.
En los fastos de la historia,
Siempre se celebrará;
Y en tu pueblo tu memoria,
Por los siglos durará.
FELIZ MOMENTO 131

1
Feliz momento en que escogí,
Servirte, mi Señor y Dios;
Preciso es que mi gozo en Ti,
Lo muestre hoy con obra y voz.

CORO
¡Soy feliz! ¡Soy feliz!
Y en su favor me gozaré,
En libertad y luz me vi,
Cuando triunfó en mí la fe;
Y el raudal carmesí,
Salud de mi alma, enferma fue.

2
¡Pasó! Mi gran deber cumplí,
De Cristo soy, y mío es Él;
Me atrajo, con placer seguí,
Su voz conoce todo fiel.

3
Reposa, débil corazón,
A tus contiendas por ya fin;
Hallé más noble posesión,
Y parte en superior festín.
132 UN CANTO DE LIBERTAD

1
De Jesús el nombre, mi labio nunca calle,
El lirio es del valle, estrella del albor;
Es el Rey de gloria, y en mi corazón,
De su amor la historia, por siempre es mi canción.

CORO
Es un canto de libertad, y su melodía resuena;
Es un canto de libertad, que de paz el alma llena.
Es un canto de libertad, proclamarlo Él me ordena;
¡Aleluya! ¡Aleluya! Es un canto de libertad.

2
Redimióme Cristo de mi pecar funesto,
Y en mi boca ha puesto un canto de loor;
Él es mi Maestro, mi dueño y mi Señor,
Mi Salvador, y el vuestro, por su divino amor.

3
Ángeles entonan de salvación el canto,
El canto es por el santo, el salvó por su amor;
Antes al pecado servía en obscuridad,
Mas ahora he hallado en Él la libertad.
MI REY, MI AMIGO 133
1
Jesús es mi Rey soberano,
Mi gozo es cantar su loor;
Es Rey y me ve cual hermano,
Es Rey y me imparte su amor.
Dejando su trono de gloria,
Me vino a sacar de escoria.
¡Y yo soy feliz, y yo soy feliz por Él!

2
Jesús es mi Amigo anhelado,
En sombras o en luz siempre va;
Paciente y humilde a mi lado,
Ayuda y consuelo me da.
Por eso constante le sigo,
porque Él es mi Rey y mi Amigo.
¡Y yo soy feliz, y yo soy feliz por Él!

3
Señor, ¿Que‚ pudiera yo darte,
Por tanta bondad para mí?
¿Te basta serviste y amarte?
Es todo entregarme yo a Ti?
¡Entonces acepta mi vida,
Que a Ti solo queda rendida!
¡Y yo soy feliz, y yo soy feliz por Él!
134 CARA A CARA ESPERO VERLE
1
En presencia estar de Cristo,
Ver su rostro, ¿Qué será;
Cuando al fin, en pleno gozo,
Mi alma contemplará?

CORO
Cara a cara espero verle,
Cuando venga en gloria y luz;
Ya muy pronto cara a cara,
He de ver a mi Jesús.

2
Sólo tras oscuro velo,
Hoy lo puedo contemplar;
Mas al descender del cielo,
Él su gloria ha de mostrar.

3
¡Cuánto gozo habrá con Cristo,
Cuando no haya más dolor;
Cuando cesen los peligros,
Al abrigo de su amor!

4
Cara a cara ¡cuán glorioso,
Ha de ser con Él vivir!
Ver el rostro de quien quiso,
Nuestra almas redimir.
¡PIEDAD, OH, SANTO DIOS! 135

1
¡Piedad, oh, Santo Dios, piedad!
Piedad te implora el corazón;
¡Oh, lávame de mi maldad,
Y dame gozo, paz, perdón!

2
Mis rebeliones graves son,
Son todas sólo contra Ti;
Mas crea un nuevo corazón,
Y un nuevo espíritu en mí.

3
No quieres sacrificio, más
Que el humillado corazón,
Mi ofrenda no despreciarás,
Ya que eres todo compasión.

4
Oh, sálvame con tu poder,
Que mi esperanza es sólo en Ti,
Temblando aguardo tu perdón,
¡Sé compasivo hacia mí!
136 LOOR A TI, MI DIOS, EN ESTA NOCHE

1
Loor a Ti, mi Dios, en esta noche,
Por todas tus bondades de este día;
//¡Oh, guárdame! Y que tus potentes alas,
Sean por siempre la defensa mía.//

2
De cuantas faltas hoy he cometido,
Perdóname, Señor, por tu hijo amado;
//Contigo, con el prójimo conmigo,
Quede antes de dormir, reconciliado.//

3
Enséñame a vivir, que no me espante,
La tumba más que el lecho de reposo;
//Enséñame a morir, para que pueda,
El día postrero, despertar glorioso.//

4
¡Oh, logre reposar en Ti mi alma!
Mis párpados los cierre dulce sueño;
//Sueño que pueda más vigor prestarme,
Para servirte, al despertar, mi dueño.//
NUNCA MAS TENDRÁS SED 137

1
"De tu cántaro dame, dame tú de deber",
A la samaritana, dijo un día Jesús;
"¿Por qué‚ siendo Judío me diriges la voz?"
Respondió con vehemencia la mujer que
Ignoraba la grandeza de Dios.

2
"!Oh!, si tú conocieses este don que es de Dios
Y quien viene a rogarte que le des de deber,
Quizás tú pedirías y Él podríate dar,
Agua más deleitosa que en los pozos terrenos
No podrás encontrar".

3
"Quien bebiere de esta agua volver a tener sed,
Mas aquel que bebiere de la que le daré,
Para siempre, declaro que más sed no tendrá;
Mas será en él la fuente que para vida
Eterna con poder saltará."
138 DE MI TIERNO SALVADOR

1
De mi tierno Salvador, cantaré el inmenso amor;
Gloriaréme en el favor de Jesús; de tinieblas me llamó,
De cadenas me libró, ¡De la muerte me salvó mi Jesús!

CORO
¡Mi Jesús! ¡Mi Jesús! ¡Cuán precioso es el nombre de
Jesús!
Con su sangre me limpió, De su gozo me llenó,
De su vida me dotó, mi Jesús.

2
¡Oh, que‚ triste condición, del impío corazón!
Me salvó de perdición mi Jesús; del pecado, el perdón,
De la ruina, salvación, por tristeza, bendición, dio Jesús.

3
En el mundo al vagar, solitario, sin hogar,
No sabía que‚ dulce paz da Jesús, mas las lágrimas de
ayer,
Han pasado, y placer, Ya comienzo a tener en Jesús.

4
De lo falso, a su verdad, de lo inmundo, a santidad;
Ya me trajo la bondad de Jesús; hechos fuertes, en
virtud,
De su perennal salud, himnos dad de gratitud a Jesús.
CUANDO LA TROMPETA SUENE 139
1
Cuando la trompeta suene en aquel día final;
Y que el alba eterna rompa en claridad,
Cuando las naciones salvas a su patria lleguen ya,
Y que sea pasada lista, allí he de estar.

CORO
Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista;
Cuando allá se pase lista,
A mi nombre yo feliz responderé.

2
En aquel día sin nieblas en que muerte ya no habrá;
Y su gloria el Salvador impartirá;
Cuando los llamados entren de Jesús al Reino ya,
Y que sea pasada lista, allí he de estar.

3
Trabajemos por el Maestro desde el alba al vislumbrar;
Siempre hablemos de su amor y fiel bondad.
Cuando todo aquí fenezca, y nuestra obra cese ya,
Y que sea pasada lista, allí he de estar.
140 ¡OH, GRACIA EXCELSA!

1
Por fe en Cristo, el Redentor,
Se salva hoy el pecador;
Aunque sin merecer perdón,
Recibe plena salvación.

CORO
¡Oh, gracia excelsa del amor!
Que Dios perdone al pecador;
Si quieres presto confesar,
Tus culpas y en Jesús confiar,
En cuyo nombre hay salvación,
Pues Él obró la redención.

2
La vida antigua ya pasó,
Y todo en nuevo se tornó;
Y aunque nada tenga aquí,
Gozar con Él podré‚ allí.

3
Aquí cual peregrino es,
Un Reino al fin tendré‚ después;
Allí en Sión con mi Jesús,
Gozar podré‚ de paz y luz.
DA LO MEJOR AL MAESTRO 141

1
Da lo mejor al Maestro, tu fuerza, tu juventud;
Todo el fervor de tu alma, tu exuberante salud.
Dueño sea Él de tu vida, sírvele con fe y amor;
Todo a su gracia lo debes, ¡dale a Jesús lo mejor!

CORO
¡Da lo mejor al Maestro, a combatir por Él ven:
Sé‚ paladín decidido, de la verdad y del bien!

2
Da lo mejor al Maestro, dale la flor de tu edad;
Y haz de tus años maduros, fruto de santa piedad.
Dale una noble obediencia, dale un ardiente fervor;
Dale una limpia conciencia, dale tu heroico valor.

3
Da lo mejor al Maestro, entrégale el corazón;
Nadie como Él te ha amado, digno es de tu devoción.
Rico y feliz quiere hacerte, es gran tesoro su amor;
Deja que llene tu alma, dale a Jesús lo mejor.
142 LA MAÑANA VINO YA

1
Ya la noche con sus sombras se alejó,
La mañana vino ya;
Y viviendo en plena luz me encuentro yo,
La mañana vino ya.

CORO
La mañana vino ya en mi corazón,
Toda sombra ha disipado mi Señor;
Y cantando alegre voy,
Porque con Jesús estoy,
La mañana vino ya en mi corazón.

2
Hace Cristo en mundo nuevo para mí,
La mañana vino ya;
Y por Él y en Él la vida es grande aquí,
La mañana vino ya.

3
Una vida esplendorosa viviré,
La mañana vino ya;
Porque en Cristo, mi Señor, me apoyaré,
La mañana vino ya.
¡VEN A ÉL, VEN A ÉL! 143

1
¿De Jesús no escuchas tierno llamamiento?
"Ven a mí, pecador";
Quiere darte tu perdón, paz y contento,
Ven a Él, pecador.

CORO
Te llama con un tierno acento,
Tu vida quiere redimir;
Oye del Señor el tierno llamamiento:
"Ven a mí, ven a mí".

2
De tus penas pronto puedes olvidarte,
Ven a Él, ven a Él;
Porque de ellas Cristo alivio puede darte,
Ven a Él, ven a Él.

3
Solo Él puede pleno gozo concederte,
Ven a Él, ven a Él;
En la dura cruz por ello vio la muerte,
Ven a Él, ven a Él.
4
No su voz de amor escuches con desprecio,
Ven a Él, ven a Él;
Por tu salvación pagó divino precio,
Ven a Él, ven a Él.
144 TREINTA PIEZAS DE PLATA

1
No hay satisfacción en riqueza mundanal,
Si se niega al Salvador;
Esta vida es sólo un sueño terrenal,
Cuando andamos sin su amor.

CORO
Treinta piezas de plata dieron por Jesús,
Treinta piezas de plata, por Él quien es la luz;
Yo también tengo culpa de su muerte cruel,
Y te ruego, oh Dios, me perdones por ser tan infiel.

2
Su mansión de gloria dejó mi Redentor,
Por salvar al hombre vil;
Mas yo despreciaba su incomparable amor,
Fui hundido en males mil.
DULCE CONSUELO 145

1
En Jesucristo, mártir de paz,
En horas negras de tempestad;
Hallan las almas dulce solaz,
Grato consuelo, felicidad.

CORO
¡Gloria cantemos al Redentor!
Que por nosotros quiso morir;
La santa gracia de el Salvador,
Siempre dirija nuestro vivir.

2
En los peligros, en el dolor,
A cada paso su protección;
Calma le infunde, santo vigor,
Nuevos alientos al corazón.

3
Cuando en la lucha falta la fe,
Y el alma siente desfallecer;
Cristo nos dice: "Yo os colmaré,
De rica gracia, santo poder".
146 EL HUERTO DE ORACIÓN

1
Hay un huerto do Cristo me espera,
Hay un sitio de consolación;
¡Cuán radiante es la luz de su presencia!
En el huerto de dulce oración

CORO
¡Oh qué hermoso es el huerto de oración!
Cuando a solas estoy con mi Señor;
Y se alienta en mí la fe, en presencia de mi Rey,
¡Oh qué hermoso es el huerto de oración!

2
Hay un huerto do Cristo me acoge,
Junto a Él a gozar comunión;
Siempre escucho su voz tan amorosa,
En el huerto de dulce oración.

3
Hay un huerto do Cristo te invita,
Para darte pureza y perdón;
Ven a Él, y a sus plantas pon tus cargas,
En el huerto de dulce oración.
ES EL TIEMPO DE LA SIEGA 147

1
Es el tiempo de la siega y tú sin vacilar,
Declarando con holgura: "No hay que trabajar";
Mientras tanto que el Maestro te vuelve a llamar,
¡Joven, joven, ven, trabaja ya!

CORO
Ven, y ve los campos blancos, como están,
Aguardando manos que lo segarán;
¡Joven, despierta! Hazlo pronto y alerta,
Sé el primero en decirle: "Heme aquí Señor",
Por doquier se inclina la madura mies,
Que las auras mueven, y ¡qué‚ bella es!;
¡Joven despierta! Hazlo pronto y alerta,
Pocos días hay que restan para el segador.

2
Las gavillas que recojas, joyas de esplendor,
Brillarán en la corona que dará el Señor,
Busca pronto eternas joyas, Dios es premiador,
¡Joven, joven, ven, trabaja ya!
3
Va pasando la mañana, y nunca volverá,
Pronto el tiempo de la siega aquí terminará;
Te hallarás al fin vacío ante tu Creador,
¡Joven, joven, ven, trabaja ya!
148 CRISTO ES EL TODO

1
Es Jesucristo mi todo, grato es cantar su loor,
¡Oh, cuán sublime e infinito es su divino amor!
Cuando me vio errabundo, cual hijo pródigo
Vino a buscar y a salvarme, a su redil me llevó.

CORO
¡Cristo! ¡Cristo! Tú eres mi Salvador,
¡Cristo! ¡Cristo! tuyo seré, Señor;
Te seguiré‚ por doquiera, si Tú guiando vas,
Y al terminar mi carrera en gloria veré tu faz.

2
Cristo es el Lirio del valle, la Rosa es de Sarón,
Cristo es el astro esplendente, la Roca de Salvación;
Él es la fuente de vida y gozo eternal,
Ya satisface mi alma con el maná celestial.

3
Cristo fue puesto en pesebre, la amarga copa bebió,
Cual inocente Cordero, en el Calvario murió;
Resucitó de la tumba, y al cielo ascendió,
Mas pronto viene en gloria, esta promesa nos dio.
EN LOS DÍAS DE PRUEBA 149

1
En los días de prueba y de lucha cruel,
Mi alma auxilio jamás halló;
Pero vino presto el amigo fiel,
Con su diestra la mía estrechó.

CORO
Con su diestra la mía estrechó,
Con su diestra la mía estrechó;
En los días de prueba y de obscuridad,
Con su diestra la mía estrechó.

2
Si cansado y triste en el mundo estoy,
Y me siento desfallecer;
Él se acerca luego doquier yo voy,
Con su diestra la mía estrechó.

3
Y al pasar el valle de sombra cruel,
Por la senda que Él cruzó;
Puedo yo exclamar con acento fiel,
Con su diestra la mía estrechó.
150 FUENTE DE VIDA ETERNA
1
Fuente de la vida eterna
Y de toda bendición,
Ensalzar tu gracia tierna
Debe todo corazón
Tu piedad inagotable
Abundante en perdonar
Único ser adorable
Gloria a Ti debemos dar.
2
De los cánticos celestes,
Te quisiéramos cantar;
Entonados por las huestes,
Que lograste rescatar
Almas que a buscar veniste,
Porque les tuviste amor;
De ellas te compadeciste,
Con tiernísimo favor.
3
Toma nuestros corazones,
Llénalos de tu verdad;
De tu Espíritu los dones
Y de toda santidad.
Guiamos en obediencia
Humildad, amor y fe;
Nos ampare tu clemencia
Salvador, propicio sé.
¡ADORADLE! 151

1
Dad al Padre toda gloria,
Dad al Hijo todo honor;
Tributando a lo Divino.
Alabanzas de loor.

CORO
¡Adoradle, adoradle
Adorad al Salvador;
Tributable toda gloria,
Pueblo suyo por su grande amor!
2
Adoradle, ¡oh Iglesia!
Por Jesús tu Redentor;
Rescatada por su gracia,
Libre por su grande amor.
3
Entonadle un canto nuevo.
Toda la “Iglesia de Dios”;
Cielos, tierra, mar y luna,
Todos digan al Señor.

2. CORO
Yo te adoro, yo te adoro
Yo te adoro, buen Jesús
yo te adoro reverente.
¡oh, Cordero Santo de mi Dios!
152 SIEMPRE ORAD

1
¨Siempre orad¨, muy pronto viene Cristo.
Guarda bien tu corazón;
Retén firme todo lo que tienes,
Tú tendrás tu galardón

CORO
Siempre Orad, nos manda Cristo
y velad en oración;
Pronto vendrá Él en las nubes
Traerá nuestro galardón.
2
Siempre orad, que si hoy viniera Cristo,
Él te halle en la lid:
Con la espada suya bien templada,
Fiel por nuestro Adalid.
3
Siempre orad. Si vive aquí velando
Es mandato del Señor
Sin demora toma la promesa.
Del gran fiel consolador.
4
Siempre orad, constante y con celo,
Ejercítate en la fe
Ten el ánimo de Jesucristo
y sus huellas sigue fiel.
HOY VENIMOS, CUAL HERMANOS 153

1
Hoy venimos, cual hermanos
A la cena del Señor;
congreguémonos, cristianos,
Respirando tierno amor.

2
En memoria de su muerte,
Y la sangre que vertió;
Celebremos el banquete,
Que en su amor nos ordenó.

3
Recordando las angustias
que por nos sufrió el Señor
Dividida está nuestra alma
Entre el gozo y el dolor.

4
Invoquemos la presencia,
Del Divino Redentor;
Que nos mire con clemencia,
Y nos llene de su amor.
154 DESPIDE HOY TU GREY

1
Despide hoy tu grey.
En paz y bendición
Y las palabras de tu ley
Conserve el corazón

2
Enséñanos, Señor,
Tu ley a meditar;
Vivir unidos en amor,
Y en él por siempre andar

3
Ayúdanos, Señor
Al ir con firme pie
Cruzando siempre sin temor,
El sendero de la fe.
¡ HOSANNA ! 155

¡Hosanna! ¡Hosanna! ¡Hosanna!


El cielo y tierra es del Señor;
La gloria y potestad,
Y nos circunda con su amor,
La gloria de Jehová.

Alzad, pues himnos de loor,


Que es grato el Sumo Bien,
Y a Dios rindamos todo honor
Ahora y siempre. Amén.

A Dios rindamos todo honor,


¡Todo honor, todo honor!
A Dios rindamos todo honor,
Ahora y siempre. Amén
156 EL DIEZMO

1
Las Sagradas Escrituras nos enseñan a diezmar,
Como bueno para el hombre fiel;
Pues Jehová se alegra siempre,
Cuando el hombre sabe dar
Y con creces recompensa a él

CORO
Cuán eterno gozo al hombre da,
Dar su diezmos todos a Jehová:
Paz habrá en su corazón,
Grande y fiel satisfacción,
Y abundancia de fidelidad.
2
Nuestros diezmos Dios nos pide,
De lo que abundante Él da,
Y entregarlo para su obra aquí;
El os manda que a la Iglesia,
Los debemos de llevar
Para su distribución allí.
3
Nuestra plata, nuestro tiempo
Nuestro amor, nuestro vivir
Dios anhela le ofrendemos hoy,
El promete por los diezmos
Bendiciones dar sin fin
Si leales somos al Señor.
JUBILOSAS NUESTRAS VOCES 157

1
Jubilosas nuestras voces,
elevemos con fervor;
Para dar la bienvenida,
A los siervos del Señor

CORO
Bienvenidos, bienvenidos,
Adalides de Jehová
Parabienes no fingidos,
La congregación os da.

2
Bienvenidos los heraldos
De la fe y de la verdad
A quien nuestros corazones
Hoy les brindan amistad

3
Bienvenidos los soldados,
De las huestes de Jesús
Los que luchan denodados
Por el triunfo de su Luz
4
Uno solo es nuestro anhelo
Trabajemos con tesón
Por hacer que al Rey del cielo
Reine en cada corazón
158 MAS SANTIDAD DAME
1
Más Santidad dame,
Más odio al mal
Más calma en las penas
Más alto ideal
Más fe en mi Maestro,
Más consagración
Más celo en servirle
Más grata oración
2
Más prudente hazme
Más sabio en Él
Más firme en su causa
Más fuerte y más fiel
Más recto en la vida,
Más triste al pecar
Más humilde hijo
Más pronto en amar.
3
Más pureza dame
Más fuerza en Jesús
Más de su dominio,
Más paz en la cruz
Más rica esperanza
Más obrar aquí
Más ansia del Reino
Más gozo allí
JOYAS, JOYAS, JOYAS 159

1
Los niños son de Cristo,
Él es su Salvador;
Son joyas muy preciosas,
Comprólas por su amor
CORO
Joyas, joyas, joyas
Joyas de el Salvador;
Están en esta tierra
Cual luz y dulce amor
2
Los niños son tesoros.
Pues que de Cristo son;
Luz refulgente esparcen.
En horas de aflicción
3
Los niños son estrellas
De grata claridad
Quiere Jesús que anuncien.
AI mundo su verdad.
4
Los niños son de Cristo.
Con ellos reinará
Y con Él para siempre
Dichosos vivirán
160 TÚ DEJASTE TU TRONO Y CORONA

1
Tu dejaste tu trono y corona por mí,
Al venir a Belén a nacer;
Mas a Ti no fue dado el entrar al mesón,
Y en pesebre te hicieron nacer.

CORO
Ven a mi corazón, ¡Oh Cristo!
Pues en el hay lugar para Ti;
Ven a mi corazón. ¡Oh. Cristo! ven,
Pues en el hay lugar para Ti;
2
Alabanzas celestes los Ángeles dan.
En que rinden al Verbo loor;
Mas humilde viniste a la tierra. Señor.
A dar vida al mas vil pecador.
3
Siempre pueden las zorras sus cuevas tener,
Y las aves sus nidos también;
Mas el Hijo del Hombre no tuvo lugar,
En el cual reclinara su sien.
4
Tu viniste, Señor, con tu gran bendición,
para dar libertad y salud;
Mas con odio y desprecio te hicieron morir,
Aunque vieron tu amor y virtud.
CUÁNTO LO ANHELO MÁS 161

1
Cuando estoy triste con gran terror,
Cuando me abate cruel el dolor,
Viene a mi lado mi buen Señor,
Cuando lo anhelo más.

CORO
Cuando lo anhelo más,
Cuando lo anhelo más;
Viene Jesús a darme su luz,
Cuando lo anhelo más.

2
Cuando a mi lado veo falsedad
Cristo me brinda fiel su amistad
Las aflicciones torna en bondad
Cuando lo anhelo más

3
Si en el camino débil estoy
"Ten fe" -me dice- "gracia te doy",
Fuerzas me infunde doquier yo voy,
Cuando lo anhelo más.
162 CANSADO Y TRISTE

1
Cansado y triste vine al Salvador,
Mi culpa É1 llevó, mi culpa Él llevó;
Mi eterna dicha hallé en su amor, Mi culpa Él llevó.

CORO
Mi culpa Él llevó, mi culpa Él llevó,
Alegre siempre cantaré, al Señor, gozoso alabaré;
Porque Él me salvó.
2
Borrados todos mis pecados son,
Mi culpa Él llevó, Mi culpa Él llevó;
A Él feliz, elevo mi canción, mi culpa Él llevó.
3
Ya vivo libre de condenación,
Mi culpa Él llevó, mi culpa Él llevó;
Su dulce paz tengo en mi corazón, mi culpa el llevó.
4
Si vienes hoy a Cristo, pecador,
Tu culpa llevará, tu culpa llevará;
Perdón tendrás si acudes al Señor, tu culpa llevará.
2º. CORO
Tu culpa llevará, tu culpa llevará,
Y limpiará tu corazón; y dirás feliz en tu canción:
Mi culpa Él llevó.
EL REY QUE VIENE 163
1
El Rey que viene cerca está,
El mismo que en la cruz murió;
Mas solo viene a establecer.
Su Reino eternal.
CORO
Cerca está, cerca está,
A las puertas mismas llama ya;
Viene presto, viene presto,
A las puertas llega ya.
2
De su venida vemos ya,
Señales muchas por doquier;
Y pronto el alba eternal,
Podrán los pueblos ver.
3
Después de atar a Satanás,
De Cristo el Reino empezará;
Será el gran Reino de paz.
Con Cristo nuestro Rey
4
Después del Reino Milenial,
El Hijo a Dios entregará;
Su reino sin la muerte atróz,
Lo cual quitado habrá
164 BAJO SUS ALAS

1
Bajo sus alas seguro descanso,
Aunque anochece y amaga el turbión,
En Él confío, su abrazo me guarda,
Hijo soy de su eternal redención

CORO
Salvo en Jesús, Salvo en Jesús,
¿Quien de Él podrá apartarme?;
Bajo sus alas mi alma estará,
Salva y segura por siempre.

2
Bajo sus alas eterno refugio,
Tanto lo anhela este leal corazón:
Si por mi herida no hay cura en la tierra,
Cristo me alivia y me da bendición.

3
Bajo sus alas, placer indecible,
Me escondo aquí mientras pase mi afán;
Fiel protección de mi fiel enemigo,
Paz y salud me proporcionarán.
MANOS LIMPIAS 165
1
Por mi integridad, Tu me juzgarás,
Eres mi justiciero fiel;
Tu mi corazón examinarás,
Bondadoso Dios de Israel,

CORO
Escudriña mi corazón, examina mi corazón,
Manos limpias yo alzaré a Ti, escudriña mi corazón
2
Escogí, Señor, Tu verdad sin par,
La maldad siempre aborrecí;
Y mi corazón Tu podrás guardar,
En feliz comunión en Ti.
3
Yo de Ti jamas me podré ocultar,
Donde voy estarás doquier;
Ves en sombras como en la claridad,
Donde esté, tu me puedes ver.
4
Cristo escudriña mi corazón,
Mis ideas así probar;
Tu me librarás de la transgresión,
Y tu luz me podrá salvar .
5
¡Oh! Señor Jesús con sinceridad,
Quiero ir yo en pos de Ti;
Quiero yo tu luz, quiero tu verdad,
Redentor eres para mi.
166 ME GUÍA EL
1
Me guía Él, con cuanto amor,
Me guía Siempre mi Señor;
Al ver mi esfuerzo en serle fiel,
Con cuanto amor me Guía Él.
CORO
Me Guía Él me guía Él,
Con cuanto amor me guía Él;
No abrigo dudas ni temor,
Pues me conduce el buen pastor.
2
En el abismo del dolor,
O en donde brille el sol mejor;
En dulce paz o en lucha cruel,
Con gran bondad me guía Él.
3
Tu mano quiero yo tomar,
Jesús, y nunca vacilar;
Pues sólo a quien te sigue fiel,
Se oyó decir me guía Él.
4
Y mi carrera al terminar,
Y así mi triunfo al realizar;
No habrá ni dudas ni temor,
Pues me guiará mi Buen Pastor.
SOY FELIZ EN EL SERVICIO DEL SEÑOR 167

1
Soy feliz en el servicio del Señor,
Muy alegre, tan alegre,
Tengo paz, contentamiento y amor,
En servir al Salvador.

CORO
En servir al Salvador,
En servirle con amor;
¡Cuán alegre yo me siento,
En servir a mi Señor!
2
Soy feliz en el servicio del Señor,
Muy alegre, tan alegre;
Hoy dedico mis talentos al Señor,
Serviré al Salvador.
3
Soy feliz en el servicio del Señor,
Muy alegre, tan alegre;
En la lucha nunca faltará el valor
Que me da el Salvador.
4
Soy feliz en el servicio del Señor,
Muy alegre, tan alegre;
En la noche va conmigo el buen Pastor,
Cuando sirvo al Salvador.
168 JESÚS EN BETHANIA
1
Estando Jesús en Bethania,
Allá con Simón el leproso,
Llegó una mujer humillada,
levando un ungüento precioso;
Rompiendo aquel fino alabastro,
Aquella mujer dulcemente,
Derrama el ungüento preciado,
En la cabeza del Señor.
2
Los hombres ingratos murmuran,
Llevando tristeza aquella alma;
Pero es el Señor compasivo,
Y pronto le vuelve la calma,
Y dice con voz cariñosa:
“Vosotros tendréis a los pobres,
Mas ella mi cuerpo ha ungido,
Sabiendo que voy a morir.”
3
Entonces aquel Iscariote,
Oyendo la voz del maligno;
A los sacerdotes llegando,
Ofrece entregar al Señor,
Aquéllos se holgaron de gozo y
Judas entrego al Maestro,
Le dice Jesús dulcemente:
"¿Con beso me vas a entregar?”.
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO 169
1
La segunda venida de Cristo,
Un evento sublime será;
Tan grandioso cual nunca fue visto,
Más glorioso jamás se verá.
De los cielos el Hijo del Hombre,
En la gloria del Padre vendrá;
“Verdadero y Fiel" es su nombre,
Y el cetro del Reino tendrá.
2
Cual relámpago luce del este.
Una nube con luz de crisol;
Cuyo brillo, que alcanza al oeste,
Sobrepuja los rayos del sol.
Es la hueste de ángeles santos,
Refulgentes de gloria y de luz;
Los que escoltan y loan con cantos,
Al invicto y glorioso Jesús.
3
Los impíos de miedo se espantan,
Y perecen al ver al Señor;
Mas los justos las manos levantan,
Hacia Cristo, su buen Redentor.
Contemplando sus gratos fulgores,
Le aclaman con férvida voz:
“Rey de Reyes, Señor de Señores”
¡Mil hosannas al Hijo de Dios!.
170 LOS DIEZ MANDAMIENTOS

1
Habló Dios estas palabras,
En el monte Sinaí:
“No tendrás dioses ajenos,
Ni imagen te harás de mi”

CORO
Estos son diez mandamientos,
Eternos como su Autor;
Que recomienda su Hijo,
//Cristo nuestro Redentor//.
2
El nombre de Dios en vano,
Nunca lo mencionaras;
Y descansará tu mano,
El sábado de Jehová
3
A tu padre y a tu madre,
Debida honra les darás;
No mates ni adulteres,
También te prohibe hurtar.
4
Testigo falso no es bueno,
Ni debes nunca tu ser;
No codiciarás lo ajeno,
Ni casa ni la mujer.
PERDÓNAME, SEÑOR 171

1
Perdóname, Señor, a Ti sólo pequé,
Recíbeme por Tu amor, perdóname, Señor,
A ti solo pequé y de Ti me aparté,
Mucho he pecado Santo Dios.
Perdóname Señor.

2
Perdóname Señor, escucha mi oración,
En ti !Oh Dios!
Descansa aquel que gime por perdón,
Jesús, oh Salvador, inútil es mentir,
Pues todo Tu lo sabes bien,
Perdóname, Señor.

3
Perdóname, Señor, pues vengo a tus pies,
Te ruego laves hoy mi ser, perdóname Señor;
Jesús mi Salvador, me diste salvación,
Así en los brazos de tu amor,
Halle consolación.
172 YA EL FIN SE ACERCA

1
Ya el fin se acerca de tu día santo,
Benigno acoge la oración, Señor,
Que te ofrecemos en humilde canto,
Cual sacrificio de agradable olor.
2
Por las mercedes de tu amor debidas,
Por el descanso y plácido solaz;
Mil gracias sean solo a Ti rendidas,
Rey de los reyes, Príncipe de Paz.
3
De nuestro culto borra los defectos,
Da a nuestras preces eficaz virtud;
Tu amor tan solo nos hará perfectos,
Sólo tu gracia nos dará salud.
4
Haz que del mundo la escabrosa senda,
Correr podamos con seguro pie;
Y en los conflictos que la duda tienda,
Tu luz alumbra nuestra débil fe.
5
Este descanso de sagrada holgura,
Es de las almas celestial festín;
Nos anticipa la sin par ventura,
De aquel reposo que será sin fin
TE LOAMOS, ¡OH, DIOS! 173

1
Te loamos, ¡oh, Dios!
Con unánime voz,
Que en Cristo tu Hijo
Nos diste perdón.

CORO
Aleluya, te alabamos,
Cuán grande es tu amor,
Aleluya, te adoramos,
Bendito Señor.

2
Te loamos, Jesús,
Quien tu trono de luz,
Has dejado por darnos,
Salud en la cruz.

3
Unidos load,
Al gran Dios de verdad,
Que es la fuente de gracia,
Virtud y piedad.
174 ME LEVANTÓ
1
Mi Salvador en su bondad,
Al mundo malo descendió,
Y de hondo abismo de maldad,
Él mi alma levantó.

CORO
Seguridad me dio Jesús,
Cuando su mano me tendió;
Estando en sombra, a plena luz,
En su bondad me levantó.
2
Su voz constante resistí,
Aunque Él amante me llamó;
Mas su palabra recibí,
Y fiel me levantó.
3
Tortura cruel sufrió por mí,
Cuando la cruz Él escaló.
Tan sólo así salvado fui.
Y así me levantó.
4
Que soy feliz, yo bien lo sé,
Con esta vida que Él me dió;
Mas no comprendo aún, por qué,
Jesús me levantó.
BÁSTAME SU GRACIA 175

1
Cuando me desalientan, las sombras del terror,
Y mi alma está angustiada, y llena de dolor,
Mi Salvador promete, siempre a mi lado estar,
En Él seguro asilo, bien sé que puedo hallar.

CORO
Por gracia Jesús me sostendrá,
Por gracia me sostendrá;
En prueba y dolor mi Salvador,
Por gracia me sostendrá

2
Cuando en mis tristes horas, contemplo el mundo cruel,
Y cuando aquí no encuentro, ningún amigo fiel;
Tan sólo sé que Cristo, conmigo siempre está,
Su amor bendito calma, de mi alma la ansiedad.

3
Cuando la tentación, no puedo yo vencer,
Y las tribulaciones, cercan mi frágil ser;
Entonces me sostiene, el brazo del Señor,
Y por fuerza y gracia, soy más que vencedor.
176 BENDICE A TU CREADOR
1
Bendice, ¡oh, alma! a tu Creador, con férvida canción,
Ensalce y cante su loor, tu ardiente Corazón;
No olvides nunca su bondad, con negra ingratitud,
Pues Él perdona tu maldad, te Salva y da Salud.

CORO
Cantad, Cantad, dulcísima canción,
Cantad, cantad, al Rey de la creación;
Vosotros ángeles que Él crió, y hacéis su voluntad,
Vosotros, obras que Él formó, su Nombre celebrad.
2
De bien tu boca llena está, y nueva juventud,
A tu alma siempre le dará, calmando tu inquietud;
En ira es lento para arder, mas pronto es en su amor,
No quiere siempre contender, ni dura su furor.
3
Tan alto cual el cielo creó, sobre este mundo cruel,
Así su amor engrandeció, al darlo al hombre fiel.
Y tan lejanos cual están, oeste y este, así;
Mis rebeliones estarán, muy lejos, sí, de mi.
4
Se acuerda que del polvo soy, formado en su poder,
Que el hombre es flor tan sólo de hoy,
Que al sol va a perecer, mas Él de siglo en Siglo da,
Su amor sin limitar, a todo aquel que listo esta,
Sus leyes a guardar.
¡JERUSALEM! ¡JERUSALEM! 177

1
Una noche con luna, Cristo lloraba,
Y contemplaba, la ciudad Santa.

CORO
“¡Oh, Jerusalem, Jerusalem, Ciudad de Dios!
Llora hoy por ti mi corazón, como el ave a su hijo,
Le da siempre protección, quise a tus hijos recoger”

2
¡Oh, Jerusalem, hermosa, tu que has matado,
Cuántos te ha enviado, El Dios de Abraham!.

3
¡Oh, ciudad de mil ensueños, que has despreciado,
Lo que te ha dado, El Dios de Amor...!.

4
Lloro de dolor al verla, cuán olvidada,
Yace alejada, la gran Ciudad.

5
Aunque tú le has despreciado, Dios aún promete
Un día volverte, tu majestad.
178 SOLDADOS DEL SEÑOR

1
Soldados del Señor, luchemos con valor,
Mostremos lealtad, firmeza y verdad;
Oímos la llamada, “traed hoy la espada”,
La lid comienza contra el mal, es guerra inmortal.

CORO
Firmes por Cristo todos, sólo así ganareis,
Fe en el Rey de reyes, con Él todos venceréis;
Con firme pie marchamos, Jesús no nos faltará,
Sin temor, con valor, con la fe en Dios,
La lucha se ganará.

2
Ya suena el clarín, sed fieles hasta el fin,
Unidos avanzad, velad, orad, Marchad;
El Jefe tan glorioso, se verá hoy victorioso,
Su santidad y gran verdad, por siempre proclamad.

3
Es recia esta lid, mas Cristo es adalid,
Guiando Él está, victoria nos dará;
Luego en todo el mundo, con gran amor profundo,
Los hombres gozaran su luz, que emana de la cruz.
YO DARÉ MIS DIEZMOS 179

1
Para la causa de mi Señor
Para su Iglesia salva por Él:
Para su viña cristiana y fiel.
Daré mis diezmos con gran amor.

CORO
Mis diezmos todos yo doy,
Y mis ofrendas de gratitud;
Por su potencia y su virtud,
Mi Dios harálos multiplicar.
2
En mis pobrezas y en mi aflicción.
En mi abundancia y prosperidad.
Solemne, con gran lealtad,
Daré mis diezmos con devoción.
3
Soy responsable de cooperar,
Para la causa de mi Señor;
Y por lo mismo con gran amor,
Diezmos y ofrendas prometo dar.
4
A contribuir me invita el Señor,
Según mis fuerzas según mi fe;
Mis diezmos a Cristo yo le daré,
El ama a todo feliz dador.
180 NO TE DEJO SOLO

1
Cristo siempre está conmigo
Ya no quiero mas vagar
Siento siempre su presencia
Hallo en Él mi dulce hogar.

CORO
Dice Cristo: “No te dejo solo,
Siempre a tu lado estoy;
Aunque lejos tus pisadas vaguen,
Siempre contigo estoy,
Y no temo nunca, pues mío es.

2
Al cruzar el valle oscuro,
Yo seguro estaré;
Porque juntos caminamos.
Y con Él yo reinaré.
MI DIOS Y YO 181

1
Mi Dios y yo peregrinamos juntos,
A cada instante siento su bondad;
//Confío siempre en su perfecta guianza,
De día y noche mi alma guardará.//

2
Mi Dios y yo, como fieles amigos,
Andamos siempre en dulce comunión;
//Mi devoción completa en Él he puesto,
Quitó mi mal y dióme su perdón.//

3
Mi Dios y yo caminaremos juntos,
Ya nada aquí nos podrá separar;
//Su mano en mí daráme fortaleza,
Y no caeré en garras del pecar.//

4
Mi Dios y yo sonreímos siempre juntos,
Y juntos disipamos el dolor;
//Logré pasar la noche tenebrosa,
Voy a la tierra de paz y de amor.//
182 MUNDO FELIZ

1
Hay un mundo feliz más allá,
Donde cantan los santos en luz;
Tributando eterno loor,
Al invicto, Glorioso Jesús.

CORO
En el mundo feliz,
Reinaremos con nuestro Señor;
En el mundo feliz,
Reinaremos con nuestro Señor.

2
Cantaremos con gozo a Jesús,
Al cordero que nos rescató;
Que con sangre vertida en la cruz,
Los pecados del mundo quitó.

3
Para siempre en el mundo feliz,
Con los santos daremos honor;
Al invicto, glorioso Jesús,
A Jesús, nuestro Rey y Señor.
VALE LA PENA SERVIR A JESÚS 183

1
Servir a Jesús, proclamar su verdad,
Es grande placer y felicidad;
En Cristo y la Biblia, glorioso es confiar,
¡Qué bueno es servir a Jesús!

CORO
¡Qué bueno es servir, si servir a Jesús!
¡Qué bueno es servir, a Jesús!
Aunque aquí nos perezca el camino muy cruel
Siempre en Cristo hay paz y solaz.

2
¡Qué bueno es servir a Jesús siempre aquí!,
Ser siempre veraz, luchando feliz,
Riquezas de gloria en Él hay, ¡oh!, sí,
¡Qué bueno es servir a Jesús!

3
Si pena y tristeza te quieren cercar,
Y triste tu ser, desea el dulce hogar;
No temas tus luchas, Jesús premiará
¡Qué bueno es servir a Jesús!
184 ¡CORONADLE!
1
Ved a Cristo, Rey de gloria,
Es del mundo vencedor;
De la guerra vuelve invicto,
Todos démosle loor.

CORO
Coronadle Santos todos,
Coronadle Rey de reyes;
Coronadle Santos todos,
Coronad al Salvador.
2
Exaltadle, si, exaltadle,
Ricos frutos trae Jesús;
Entronadlo do su padre,
El Rey David también reinó.
3
Si los malos se burlaron,
Coronando al Salvador;
Hoy los ángeles y santos,
Lo proclaman su Señor.
4
Escuchad las alabanzas,
Que se elevan hacia Él;
Victorioso Reina Cristo,
Adorad a Emmanuel.
SOLO CRISTO 185

1
Yo hallé un fiel amigo para siempre,
Mas que hermano, padre o madre es Él;
Más que plata o que oro, o que cobre,
Es de todos Jesucristo el más fiel.

CORO
Sólo Cristo, Sólo Cristo
Es el lirio de los valles, mi Jesús.
Sólo Cristo, Sólo Cristo,
Es el lirio de los Valles, mi Jesús.

2
De Sarón Él es la rosa tan fragante,
Y del valle el lirio puro es Él;
En el alma quebrantada y tan triste,
Sus olores de amor exhala Él.

3
Es Jesús benigno, tierno, compasivo,
Lento en ira, grande en perdonar,
Él levanta con amor al abatido,
Sólo sabe Jesucristo como amar.
186 EL REPOSO DE ISRAEL

1
Ahora si pueblo querido, pueblo amado del Señor,
Dios nos ha dado el reposo, un emblema de su amor

CORO
Gloria a Dios, gloria a Él, gloria a Cristo,
Gloria a Cristo, Él es el Rey de Israel.

2
Ahora pueblo de Israel, ya es tiempo de despertar
Recibe el día del reposo, como sábado eternal.

3
El sábado es del Señor, por tanto lo has de guardar;
Es el que Dios ha ofrecido, símbolo espiritual.

4
Este es el día del reposo, el de toda bendición;
Apartado para el hombre, desde el fin de la creación

5
Este sábado es de Cristo, descanso para Israel;
Así el que quiera salvarse, debe reposar en él.
DULCE TU LEY 187
1
Tus preceptos y ley de amor,
Son dulces a mi corazón,
La delicia sin par Señor,
Es ella mi meditación.
Halló dulce calma, en tu ley mi alma.

CORO
Es para mi, dulce tu ley,
Dulce tu ley de amor;
Es para mi, dulce tu ley
Dulce tu ley de amor.

2
En tus sendas yo quiero andar,
Con santa sumisión;
Y de gozo podrás llenar,
Siempre mi corazón;
Para mi son gratos,
Santos tus mandamientos.
3
Los mandatos de mi Señor,
Gozo y paz me dan;
Los acato yo con temor,
Siempre me librarán;
Ellos son mi guía,
Santos cada día.
188 SU SENDA

1
Lo que Cristo manda siempre es lo mejor,
Aunque no comprenda pruebas y dolor;
Él siempre procura mi oro refinar,
En Él, pues, confío, Él me ha de cuidar.

CORO
Me guarda y me guía, de día en día
Su senda es la mía, Él sabe mejor.

2
Mis pasos van siempre por donde escogió,
Con Él por mi guía, seguro estoy yo;
En lazo o en sombra, cerca lo tendré,
Conoce el camino, nunca temeré.

3
Su senda es la mía, Él sabe mejor,
Mi alma en Él confía, en su dulce amor;
Me brinda el descanso con su protección,
Seguirle es mi encanto, dulce comunión.
DESPLIEGUE EL CRISTIANO 189

1
Despliegue el cristiano su santa bandera
Y muéstrela ufano del mundo a la faz
Soldados valientes, el triunfo os espera,
Seguid vuestra lucha constante y tenaz

CORO
Cristo nos guía, es nuestro Jefe,
Y con nosotros siempre estará,
Nada temamos, Él nos alienta,
Y a la victoria llevarnos podrá.

2
Despliegue el cristiano su santa bandera,
Domine baluartes y almenas a mil,
La Biblia bendita conquiste doquiera,
Y ante ella se incline la turba gentil.

3
Despliegue el cristiano su santa bandera,
Predique a los pueblos el libro inmortal,
Presente a los hombres la luz verdadera,
Que vierte ese claro, luciente fanal.
190 MAS CUAL MI CRISTO

1
Mas cual mi Cristo siempre anhelo ser,
Mas mansedumbre, más benignidad;
Celo en servirle, fidelidad mostrar,
Mas consagrado a la obra que me da.

CORO
Toma mi ser, tan sólo tuyo es,
Toma mi ser, lo doy Señor a Ti;
Mi corazón, imploro limpies Tú,
Tenme, soy tuyo por la eternidad.

2
Mas cual mi Cristo es mi oración,
Mas fuerza tenga, mas resignación;
Mas serio siempre, y mas espiritual,
Y al que vaga traer al altar.

3
Mas cual mi Cristo, más profunda fe,
De su cariño, grande compasión;
Cual Él paciente, humilde y veraz
Es mi anhelo cual Cristo aquí andar
HABLA, SEÑOR A MI ALMA 191

1
Habla, Señor a mi alma, hable tu dulce voz,
Háblame en tiernas notas, “tu no estás solo, no”;
Mi corazón prepara, presto a escuchar tu ley,
Loores mi alma llenen, de contrición y fe.

CORO
Háblame en dulces notas, háblame con amor,
“Ya la victoria es tuya, no tengas mas temor”;
Háblame cada día, hable tu tierna voz,
Que escuchen mis oídos, “Tu no estás solo, no”

2
Habla a tus hijos siempre, dales tu santidad,
Llénales de tu gozo, enséñales a orar;
A ti consagren todo, vivan tan solo en ti,
Traigan tu Reino pronto, vean tu rostro aquí.

3
Habla cual en lo antiguo, diste tu santa ley,
Tus testimonios siempre, quiero guardar por fe;
Quiero magnificarte, quiero tu gloria dar,
El grato testimonio, de obedecer y amar.
192 DEJO EL MUNDO
1
Dejo el mundo y sigo a Cristo,
Pues el mundo pasará;
Mas el tiempo amor divino,
Por los siglos durará.
CORO
¡Oh, que amor inmensurable!
¡Que clemencia, que bondad!
¡Oh, la plenitud de gracia,
Prenda de inmortalidad!.
2
Dejo el mundo y sigo a Cristo,
Mi alma en ÉL consolaré;
Ya que ÉL vela mis pisadas,
Su bondad ensalzaré.
3
Dejo el mundo y sigo a Cristo,
Mi benigno Salvador;
En mis peregrinaciones,
Brille en mi su resplandor.
4
Dejo el mundo y sigo a Cristo,
Confiaré yo en su luz;
Hasta que sin velo mire,
Cara a cara a mi Jesús.
TUYO SOY JESÚS 193
1
Tuyo soy, Jesús ya escuché la voz,
De tu amor hablándome aquí;
Mas anhelo siempre servirte oh Dios,
Y más cerca estar de Ti.

CORO
Aún más cerca, cerca de tu cruz,
Llévame, ¡oh, Salvador!;
Aún mas cerca, cerca, cerca de tu cruz,
Llévame, ¡oh, buen Pastor!.

2
A seguirte a Ti me consagro hoy,
Constreñido por tu amor;
Y mi espíritu, alma y cuerpo doy,
Por servirte, mi Señor.

3
¡Oh, cuán pura y santa delicia es,
De tu comunión gozar;
Y contigo hablar, y tu dulce voz,
Cada día escuchar!.
194 EN EL MONTE CALVARIO
1
En el monte calvario estaba una cruz
Emblema de afrenta y dolor
Mas yo amo a Jesús, pues murió en dicha
cruz
Por salvar al más vil pecador.

CORO
¡Oh, yo siempre amaré a mi Jesús!,
Gloria y triunfo su sangre será;
Y algún día al contemplar su faz,
Mi corona Jesús me dará.
2
En la cruz de Jesús, do su sangre vertió,
Hermosura contemplo sin par;
Pues en ella triunfante la muerte venció,
Y mi ser puede santificar.
3
Yo seré siempre fiel a la voz de Jesús,
Sus desprecios con ÉL sufriré
Y algún día feliz con los santos en luz,
Para siempre su gloria veré.
FIEL HUÉSPED 195

1
Fiel huésped a tu puerta está, anhela luego entrar,
Tu nombre sabe y tu morar, ¡escucha su llamar!;
Su mano traspasada está, su rostro con sudor,
Es el Señor, Rey Celestial, atiende su clamor.

CORO
He aquí a tu puerta llama,
El Divino Redentor;
Quiere hacer hoy en ti morada,
¿Le abrirás tu corazón?.

2
Agónico en Gethsemani, vergüenza cruel sufrió,
Su pura sangre carmesí, con gozo derramó;
Salvarte quiso, pecador de negra inquietud,
¿Despreciarás a tu Señor que quiere en ti morar?

3
El caro huésped hoy está su voz dejando oír,
Y llama tierno, sin cesar. ¿Le quieres recibir?;
¡Despierta, oh, alma, pues se va! ¿Entrar le dejarás?
El rostro triste volverá, no llamará jamás
196 ORA HASTA TRIUNFAR

1
Si solo y triste te sientes tú,
Por los cuidados y el mal;
Tus cargas aliviara Jesús,
Si oras a Él sin cesar.

CORO
Ora con fe, ora con fe,
¿Triunfo deseas tener?
Ora con fe, ora con fe, ora con fe
¿Triunfo deseas tener? Ora con fe
2
Si estas tentado a volver atrás,
Tentado a desesperar
Corre a los brazos de el Salvador,
Dile todo en oración
3
Si por problemas perplejo estás,
Ora y solución tendrás;
Si enfermedades minan tu ser,
Ora hasta el triunfo obtener.
LOS OBREROS DEL SEÑOR 197

1
Los obreros del Señor
Se reúnen aquí,
Para informar
De la Obra del Señor.

CORO
La Palabra de nuestro Dios,
Nos une en amor,
Como ejemplo de el Salvador
Para el siervo fiel.
2
Con mi voz aclamaré
A Jehová, nuestro Dios,
Delante de Él presentaré,
Toda mi labor.
3
Nuevas fuerzas y valor
Te pedimos con fe,
Para traer más almas
A tu redil.
198 JESÚS ES PRECIOSO
1
Jesús es precioso, mi buen Salvador,
Por siempre le alabo por su gran amor;
Si débil me encuentro me ayuda el Señor,
El es mi precioso Jesús.

CORO
Precioso es Jesús, mi Jesús,
Precioso es Jesús, mi Jesús;
Mi gloria será su rostro al mirar,
El es mi precioso Jesús.

2
Y cuando en pecado y sin Salvación,
Llamando a las puertas de mi corazón,
Me dijo: Acepta hoy mi gran perdón,
Él es mi precioso Jesús.

3
Mas ya por su gracia mi alma salvó,
Quitó mi tristeza, mi llanto enjugó;
Mis dudas y males ya me los quito,
Él es mi precioso Jesús.
HAY UN CANTO NUEVO EN MI SER 199
1
Hay un canto nuevo en mi ser,
Es la voz de mi Jesús;
Que me dice: “Ven a descansar,
Tu paz conquisté en la cruz”.

CORO
Cristo, Cristo, Cristo,
Nombre sin igual;
Llena siempre mi alma,
De esa nota celestial.
2
Náufrago en pecado me encontré,
Sin paz en mi corazón;
Mas en Cristo, mi Señor hallé,
Dulce paz y protección.
3
Tengo de su gracia celestial,
Gozo en su santo amor;
Y riquezas fluyen a raudal,
Desde el trono del Señor.
4
Por las aguas hondas me llevó,
Pruebas en mi senda hallé;
Do áspero sendero me guió,
Mas sus huellas seguiré.
200 JEHOVÁ ES MI PASTOR
1
Jehová es mi pastor, me apacienta con amor,
En sus pastos delicados paceré;
Descansando sin temor, al abrigo del Señor,
De las aguas de reposo beberé.

CORO
El Señor me pastorea, nada ya me faltará,
Junto a Él caminaré, en sus brazos confiaré;
Nada del amor de Dios me apartará.
2
Mi Pastor me guiará,
Siempre me confortará,
Por las sendas de justicia me guiará;
En el tiempo del dolor,
Me será consolador,
En mi corazón su paz infundirá.
3
¡Oh, cuán fiel es mi pastor!,
¡Cuán constante es su amor!;
Que mi copa rebosando siempre está,
Cuando en valle oscuro esté,
Mal ninguno temeré,
Y en la Iglesia de mi Dios siempre estaré.
EN MEDIO DE LAS LUCHAS 201
1
¿Es pesada la cruz que tu llevas?
¿Te acosan las luchas doquier?
¿Te circundan del mundo las pruebas?
¿Nadie quiérete socorrer?

CORO
En las sombras de tu vida se halla,
Cristo es amigo compasivo en verdad;
En las luchas de tu vida ven a Cristo,
Solo en Él encontraras felicidad.

2
¿Has sufrido fatal desengaño,
Y todos se alejan de ti?;
¿Las tinieblas de duda y engaño,
Te acechan con frenesí?.

3
¿Has perdido la dicha y el gozo?,
¿De pena te sientes morir?;
¿Has en vano buscado reposo,
Sin saber a quien acudir?.
202 AMIGO TENGO
1
Amigo tengo que me ama,
Me ama me ama;
Amigo tengo que me ama,
Y su nombre es Jesús.
CORO
Me ama domingo y lunes también,
Martes y miércoles donde esté;
Jueves y viernes y sábado es de Él,
Alabad su nombre, es mi buen Jesús.
2
Amigo tengo que me guía,
Me guía, me guía;
Amigo tengo que me guía,
Y su nombre es Jesús.
3
Amigo tengo que me enseña,
Me enseña, me enseña;
Amigo tengo que me enseña,
Y su nombre es Jesús.
4
Amigo tengo que me cuida,
Me cuida, me cuida;
Amigo tengo que me cuida,
su nombre es Jesús.
CORITO 203

1
Estaremos juntos en ese día glorioso,
En la tierra de nuestros mayores;
Estaremos juntos en ese día glorioso,
En la tierra de nuestros mayores.

2
Viva viva Palestina,
Viva viva Palestina;
Tierra que nuestros padres dejaron,
Y que al fin conquistaron.
204 OH CRISTO MÍO REY

1
Oh, Cristo mío, Rey de mi alma,
Salvásteme del mal, lávame en el raudal;
De tu preciosa Sangre Purísima,
Ninguna mancha ya me contamina.

CORO
Tanto me amaste, pues que te diste,
Sacrificándote sobre una cruz;
Por mi redención con tanto amor,
Se que te amo Cristo mi Salvador

2
Cuando iba errante, Tú me buscaste,
No me dejaste perder el alma;
Por plena gracia compraste mi salud,
Impartiéndome la Santa virtud.
CANTEN DEL AMOR DE CRISTO 205
1
Canten del amor de Cristo,
Ensalzad al Redentor;
Tibutadle santos todos,
Grande gloria y loor.
CORO
Cuando estemos en gloria,
En presencia de nuestro Redentor;
A una voz la historia,
Diremos del Gran vencedor.
2
La victoria es segura,
A las huestes del Señor;
¡Oh, pelead con la mirada,
Puesta en nuestro protector!.
3
El pendón alzad cristianos,
De la cruz y caminad;
De triunfo en triunfo,
Siempre firmes avanzad.
4
Adelante en la lucha,
¡Oh, soldados de la fe!;
Nuestro el triunfo, ¡Oh, escucha!,
Los clamores, ¡Viva el Rey!.
206 ME GUIARÁ MI SALVADOR
1
Siempre el Salvador conmigo,
Nada soy sin su poder;
Su presencia necesito,
Voy, sin Él a perecer.
CORO
Me guiará mi Salvador,
Mi alma a Él confiaré;
Con amor donde Él me lleve,
Sus pisadas seguiré.
2
Siempre el Salvador conmigo,
Puédeme la fe faltar;
Sus palabras me consuelan,
Cual Él nadie puede hablar.
3
Siempre el Salvador conmigo,
Ilumíneme su faz;
En la calma, en la tormenta,
En la lucha y en la paz.
4
Siempre el Salvador conmigo,
Sus consejos me guiarán;
Hasta que me vea en la orilla,
Anhelada del Jordán.
OH QUÉ SALVADOR 207
1
¡Oh, qué Salvador es mi Cristo Jesús!
¡Oh, qué Salvador es aquí!,
El salva al mas malo de su iniquidad,
Y vida eterna le da.
CORO
Me escondo en la Roca, que es Cristo el Señor,
Y allí nada yo temeré;
Me escondo en la Roca, que es mi Salvador,
Y en Él siempre confiaré, Y siempre con Él viviré.
2
Iré a mirar a los que aquí deje,
Y con ellos yo estaré;
Mas quiero mirar a mi Cristo Jesús,
El cual murió en dura cruz.
3
Y cuando esta vida termine aquí,
La lucha abandonaré;
Entonces a Cristo yo voy a mirar,
Loor a su nombre daré.
4
Y cuando en las nubes descienda Jesús,
Glorioso al mundo a reinar,
Su gran salvación y perfecto amor,
Por siglos yo he de gozar.
208 MI PADRE ES UN REY

1
Mi padre es un Rey muy rico, sin par,
ÉL tiene caudales inmensos doquier;
Su oro y diamantes no pueden contar,
Tesoro que nadie podrá contener.

CORO
¡Soy el hijo de un Rey!, ¡El hijo de un Rey!,
¡Con Cristo bendito, Soy el hijo de un Rey!
¡Soy el hijo de un Rey!, ¡El hijo de un Rey!
¡Con Cristo bendito, Soy el hijo de un Rey!
2
El hijo de Dios, mi buen Salvador,
Al mundo viniendo muy pobre se vio;
Hoy Reina en la gloria cubierto de honor,
Y un sitio en su Reino con Dios me ofreció.
3
Errante viví sin patria ni hogar,
Un vil extranjero sin Dios y sin fe;
Mas Cristo bendito me quiso adoptar,
Herencia por siempre con ÉL yo tendré.
TE LOAMOS 209

Te loamos, Te glorificamos,
Te confesamos eterno Dios y Padre;
Toda la tierra con temor sagrado,
Siempre te adora.

Y los cielos y los querubines,


Todos te ensalzan con voces interminables;
Rey de los cielos, Las eternas huestes,
Siempre te dicen:

Santo, Santo, Santo Señor ensalzado,


Dios fortísimo, tu majestad y gloria;
Llenan los cielos y te muestran adorado,
Sobre la tierra. Amén.
210 VIENE OTRA VEZ NUESTRO SALVADOR

1
Viene otra vez nuestro Salvador ¡Oh, que si fuera hoy!
para reinar con poder y amor ¡Oh, que si fuera hoy!
Y con su esposa ÉL estará, purificada en su grande amor
Del mundo por la redondez ¡Oh, que si fuera hoy!

CORO
¡Gloria!, ¡Gloria! Gozo sin fin traerá,
¡Gloria!, ¡Gloria! Al coronarlo Rey;
¡Gloria!, ¡Gloria! La senda preparad,
¡Gloria!, ¡Gloria! Cristo viene otra vez.

2
Terminará el poder de Satán, ¡Ojalá fuera hoy!,
No mas tristezas aquí verán, ¡Ojalá fuera hoy!;
Todos los muertos en Cristo irán a recibir a su
Salvador,
¿Cuándo estas glorias aquí vendrán? ¡Ojalá fuera hoy!

3
Fieles y leales nos debe hallar, Si ÉL viniera hoy,
Todos velando con gozo y paz, Si ÉL viniera hoy;
Multiplicadas señales hay, en el oriente se ve el albor,
Ya más cercano el tiempo está, ¡Ojalá fuera hoy!.
HAY QUIEN VELE MIS PISADAS 211

1
Hay quien vele mis pisadas, en la sombra y en la luz,
Por la sendas escarpadas, velará por mi Jesús;
Por los valles, por los montes, do me lleve su bondad,
Miro yo los horizontes, de una nueva claridad.

CORO
Hay quien vele mis pisadas,
Y mi senda trazará
Hasta el fin de la jornada
Es Jesús quien me guiará

2
Hay contacto que me explica, la presencia del Señor,
ÉL mis penas dulcifica y me libra del temor;
Cristo con su amor herida, protección me puede dar,
Cuando cruzo de la vida el inquieto y fiero mar

3
Hay un corazón amante, de infinita compasión,
Que confiere paz constate, al contrito corazón;
En su amor hay eficiencia, Cristo es un amigo fiel,
Hay en ÉL verdad y gracia, Suyo soy y mío es ÉL.
212 DULCES MOMENTOS
1
Dulces momentos consoladores,
Los que me paso junto a la cruz;
Allí sufriendo crueles dolores,
Miro al Cordero, Cristo Jesús.
2
Miro sus brazos de amor abiertos,
Que me convidan a ir a ÉL;
Y haciendo suyos mis desaciertos,
Por mi sus labios gustan de hiel.
3
De sus heridas la viva fuente,
De pura sangre veo manar;
Y salpicando mi impura frente,
La infame culpa logra borrar.
4
Miro su angustia ya terminada,
Hecha la ofrenda de la expiación;
Su noble frente, mustia, inclinada,
Y consumada mi redención.
5
Dulces momentos, ricos en dones,
De paz y gracia, de vida y luz;
Sólo hay consuelos y bendiciones,
Cerca de Cristo, junto a la cruz.
ROCA DE LOS SIGLOS 213

1
Encontré refugio donde descansar,
En la eterna roca de salud;
Cuando en mis temores quiero yo flaquear,
Me fortalece fiel mi Jesús.

CORO
Roca de los siglos, Rosa de Sarón,
Tu me das refugio en la tentación;
Lirio de los valles, Astro matinal,
Paz encuentra en Ti mi Corazón.
2
Es Jesús la tierna Rosa de Sarón,
Plena de pureza y verdad;
Mi deleite santo, mi consolación,
La fuente de mi felicidad.
3
ÉL es para mi la estrella matinal,
Que disipa toda obscuridad;
Aunque me circule por doquiera el mal,
En Cristo tengo seguridad.
214 HAZME UNA FUENTE

1
Hay corazones a tu alrededor,
Tristes, cansados, sin paz;
Dales consuelo que alivie el dolor,
Torna su llanto en solaz.
CORO
Hazme una fuente de bendiciones,
Y que fulgure Cristo en mi;
Hazme un testigo, te ruego Señor,
Y un fiel obrero de mi Salvador.
2
Cuenta la historia que Cristo y su amor,
Y de su luz poder;
Muestra en tu vida que tu Redentor,
Ha trasformado tu ser.
3
Por de tu fe la virtud en acción,
Ama cual Cristo amó;
Se fiel y emplea en tu santa misión,
El don que Cristo te dio.
UNA VOZ RESUENA DE ANSIA 215

1
Una voz resuena de ansia y de fervor
¡Dadnos luz!, ¡Dadnos luz!,
Miles en tinieblas, llenos de pavor,
Piden luz, piden luz.

CORO
¡Dadnos Luz, la gloriosa luz!
Del perdón de paz y amor;
¡Dadnos Luz, la preciosa luz!
De Jesús, el Salvador.
2
Oh en toda tierra haced resplandecer,
Esa luz de Jesús;
Luz que ilumine nuestra senda aquí,
¡Dadnos luz! ¡Dadnos luz!.
3
En Jesús hay vida, paz, consolación,
¡Dadnos luz! ¡Dadnos luz!;
Su amor, su gracia afirma el corazón,
¡Dadnos luz! ¡Dadnos luz!.
4
Oh creyentes fieles, todo el mundo henchid,
De esa luz de Jesús;
A salvar millares sin tardar, salid,
¡Con la luz de Jesús!.
216 QUIERO SEGUIR LAS PISADAS DE CRISTO

1
Quiero seguir las pisadas de Cristo,
Quiero ir en pos de mi Rey y Señor;
Y modelando por Él mi carácter,
Canto con gozo a mi Redentor

CORO
¡Qué hermoso es seguir, las pisadas de Cristo!,
Siempre en la Luz, cerca de Jesús;
¡Qué hermoso es seguir, las pisadas de Cristo!,
En su santa luz.
2
Ando mas cerca de ÉL que me guía,
Cuando el maligno me quiere tentar;
Siempre confiando en Cristo mi fuerte,
Debo con gozo su nombre ensalzar.
3
Sigo sus pasos de tierno cariño,
Misericordia, amor y lealtad;
Viendo hacia ÉL por don de su gracia,
Voy al descanso, gloriosa ciudad.
4
Quiero seguir las pisadas de Cristo,
Por donde vaya con ÉL quiero andar;
Viendo a mi Rey en gloriosa hermosura,
Con ÉL en gloria, podré descansar.
GRATO ES CONTAR LA HISTORIA 217

1
Grato es contar la historia, del celestial favor,
De Cristo y de su gloria, de Cristo y de su amor;
Me agrada referirla, pues sé que es la verdad,
y nada satisface, cual ella mi ansiedad.
CORO
¡Cuán bella es esa historia!, mi tema ya en gloria,
Será ensalzar la historia, de Cristo y de su amor.
2
Grato es contar la historia, más bella que escuché,
Mas áurea, mas hermosa, que cuanto yo soñé;
Contarla siempre anhelo, pues hay quien nunca oyó,
Que para hacerle salvo, Cristo en la Cruz murió.
3
Grato es contar la historia, qué placentera es,
Y es más, al repetirla, preciosa cada vez;
La historia, pues que canto, oid con atención,
Porque es mensaje santo, de eterna salvación.
4
Grato es contar la historia, de todas la mejor,
Que cuanto más escuche, me infunde más amor;
Y cuando ya en gloria, entone mi cantar,
Será la misma historia, que tanto supe amar.
218 NO HAY CUAL JESÚS
1
No hay cual Jesús otro fiel amigo,
No lo hay, no lo hay;
Otro que pueda salvar las almas,
No lo hay, no lo hay.

CORO
Conoce todas nuestras luchas,
Y solo ÉL nos sostendrá;
No hay cual Jesús otro fiel amigo,
No lo hay, no lo hay.
2
No hay, otro amigo tan santo y digno,
No lo hay, no lo hay;
Pero a la vez es humilde y tierno,
No lo hay, no lo hay.
3
No hay, un instante que nos olvide,
No lo hay, no lo hay;
Ni hay noche obscura que no nos cuide,
No lo hay, no lo hay.
4
¿Cuanto es infiel el Pastor Divino?,
Ni una vez, ni una vez;
¿Cuando rechaza a los pecadores?,
Ni una vez, ni una vez.
5
¿ Hay otra dádiva como Cristo?,
No lo hay, no lo hay;
Ha prometido ÉL estar conmigo,
Hasta el fin, hasta el fin.
TIERRA DE PALESTINA 219

1
Tierra bendita y divina, es la de Palestina,
Donde nació Jesús;
Eres de las naciones cumbre,
Bañada con la lumbre que derramó su luz.

CORO
Eres la historia inolvidable,
Porque en tu seno se derramó,
//La sangre, preciosa sangre, del
Unigénito Hijo de Dios.//
2
Cuenta la historia del pasado,
Que en su seno sagrado vivió El Salvador;
y en sus hermosos Olivares,
Habló a los millares la Palabra de amor.
3
Quedan en ti testigos mudos,
Que son los viejos muros de la Jerusalem;
Viejas paredes destruidas,
Que si tuvieran vida nos hablarían también.
220 TU CORAZÓN PIDE

1
Tu corazón pide el Dios de bondad,
Quiere llenarlo de paz y de amor;
Ponlo a sus plantas con fe y humildad,
“Toma, Señor”, Dile, “mi corazón”.

CORO
“Tu corazón, tu corazón”,
Oye la voz que te sigue doquier;
Libre del mundo te quiere tener,
“Dime”, te dice hoy “tu corazón”
2
Tu corazón busca el buen Salvador,
Don más precioso no quiero tener;
Paso tras paso te sigue su amor,
“Dame”, diciéndote, “Tu corazón”.
3
Tu corazón busca el Consolador,
Para llenarlo de gracia y poder;
Él es del Padre el enviado de amor,
Rinde al Padre tu corazón.
IGNORO YO PORQUE SERÁ 221

1
Ignoro yo por que será,
Mis planes veo fracasar;
Mas cuando llegue a ver al Rey,
Entonces comprenderé.

CORO
Un día yo comprenderé,
Un día, cuando le veré;
De lagrimas libre seré,
Yo sé que lo entenderé.

2
En mi carrera hay gran dolor,
Afán, pesar, o cruel temor;
Mas cuando en Sión con ÉL esté,
Entonces comprenderé.
3
En medio de tribulación,
En tentación o aflicción;
Descansaré en el amor,
De Jesús, mi Salvador.
222 HABLADME MAS DE CRISTO

1
Quiero que habléis de aquel grande amor,
Que en el Calvario Dios nos mostró;
Quiero que habléis del buen Salvador,
¡Habladme mas de Cristo!.

CORO
Quiero escuchar la historia fiel,
De Jesús, mi Salvador;
Quiero vivir tan solo por ÉL,
¡Habladme mas de Cristo!.
2
Cuando me asalte la tentación,
Y que sus redes tienda a mi pie;
Quiero tener en ÉL protección,
¡Habladme mas de Cristo!.
3
Cuando en la lucha falte la fe,
Y el alma sienta desfallecer;
Quiero saber que ayuda tendré,
¡Habladme mas de Cristo!.
ME REDIMIÓ ME REDIMIÓ 223

1
El oro y la plata no me han redimido,
Mi ser del pecado no pueden librar;
La sangre de Cristo es mi sola esperanza,
Su muerte tan solo me puede salvar.

CORO
Me redimió, mas no con plata,
Me compró mi Salvador;
Con oro, no, mas con su sangre,
¡Gran precio de su amor!.

2
El oro y la plata no me han redimido,
La pena terrible no pueden quitar;
La Sangre de Cristo es mi sola esperanza,
Mi culpa su muerte la alcanza a borrar.
224 EN TU CENA NOS JUNTAMOS
1
En tu cena nos juntamos,
Señor, para celebrar,
Tu pasión y cruel muerte,
Y en tu grande amor pensar;
Grande amor, grande amor,
Y en tu grande amor pensar.
2
Redimidos ya tenemos,
Por tu muerte comunión;
En el pan te recordamos,
Dios de nuestra salvación;
Salvación, salvación,
Dios de nuestra salvación.
3
En la copa confesamos,
Que tu sangre es eficaz;
Por tu salvación perfecta,
Esperamos ver tu faz;
Ver tu faz Ver tu faz,
Esperamos ver tu faz.
4
Por tu gracia congregados,
En tu paz y con amor;
En espíritu cantamos,
A Ti nuestro Redentor;
Redentor, Redentor , A Ti nuestro Redentor
EL SEÑOR JESÚS ESTA LLAMANDO 225

1
El Señor Jesús esta llamando,
¿Quién al campo a trabajar irá?
¿Quién ira buscando a los perdidos?
¿Quién la senda les enseñara?

CORO
Háblame, Oh, háblame,
Y heme aquí responderé Señor;
Háblame, te diré;
“Heme aquí, Oh, envíame Señor”
2
Cuando el trozo de carbón ardiente,
Al profeta fiel purificó;
Al oír la voz que le llamaba,
Mándame, Señor, él respondió.
3
Hay millones que en pecado mueren,
Escuchad su llanto de dolor;
Acudid con tiempo a rescatarles,
¿Quien dirá: Oh, envíame, Señor?
4
Pronto el tiempo de la siega pasa,
Pronto iremos al deseado Edén;
Ojalá que aquel solemne día,
Cristo allí nos diga: “Hiciste bien”.
226 ¿COMO HEMOS DE ESTAR EN EL JUICIO

1
Cuando junte Jesús las naciones,
Que ante Él han de comparecer,
!Oh! ¿Cómo hemos de estar en el juicio,
el fallo del juez al saber?

CORO
Juntará todo el trigo en su troje,
mas al viento el tamo esparcirá;
Pues, ¿Cómo hemos de estar en el juicio,
Del gran día que pronto vendrá?
2
¿Del Señor las palabras oiremos:
“Bien hecho, mi buen siervo fiel”?;
¿O temblando de espanto seremos,
Quitados del trono por Él?.
3
Mirará complacido a sus hijos,
Su sello en sus frentes verá;
Mientras ellos de hinojos le adoren,
Coronas de luz les pondrá.
4
Esperemos, velemos y hagamos,
Las lámparas todas brillar;
Y al venir el Esposo a las bodas,
Gozosos podremos entrar.
SANTO, SANTO, GRANDE ETERNO DIOS 227

1
¡Santo! ¡Santo! Grande, Eterno Dios, con alegría,
Hoy te alabamos, Rey de Reyes, Grande Capitán,
Todopoderoso Guerrero, honor y gloria,
Luz y dominio tributaremos todos a Ti

CORO
¡Santo! ¡Santo! Eres Tú, Señor,
¡Dios de las batallas Glorioso!

2
Alabadle, cielos tierra y mar, toda su Iglesia,
Sus mensajeros; alabanzas, cantos de loor;
Hoy unidos celebraremos, Juez Majestuoso y
Reverendo fuego y vida eres Señor.

3
Rey de siglos, solo eterno Dios, Veraz y Justo,
Incomparable; Inmortal, autor de todo bien,
Eres el autor de la vida, y para siempre,
Entonaremos el canto enterno de redención.
228 TENGO UN AMIGO
1
Tengo un amigo Cristo el Señor,
Yo le bendigo con mi loor;
Porque en el mundo nadie como Él,
Es en mi vida paciente y fiel.

CORO
Cristo mi amigo, ya tuyo soy,
¡Todo, rendido, contigo voy!

2
Tengo un refugio que en el turbión,
Del alma es siempre fiel protección;
Con el seguro yo viviré,
Porque a su amparo caminaré.

3
Tengo un maestro doquier yo voy,
Y sus senderos siguiendo estoy;
En las tinieblas jamas iré,
Porque sus luces y amor tendré.
4
¡Oh, dulce amigo! tu compasión,
Ha subyugado mi corazón;
¿Cómo rebelde pudiera ser,
Y tanta gracia desconocer?.
HAZ LO QUE QUIERAS DE MI 229

1
Haz lo que quieras de mi Señor,
Tu el alfarero, yo el barro soy;
Dócil y humilde anhelo ser,
Cúmplase siempre en mi tu querer.

2
Haz lo que quieras de mi Señor,
Mírame y prega mi corazón;
Lávame, y quita toda maldad,
Para que pueda contigo estar.

3
Haz lo que quieras de mi, Señor,
Cura mis llagas y mi dolor;
Tuyo es oh, Cristo todo poder,
Tu mano extiende y sanaré.

4
Haz lo que quieras de mi Señor,
Dueño absoluto de mi Tú sé;
Dame la unción del consolador,
Y el mundo a Cristo pueda en mi ver.
230 OBEDEZCO POR FE
1
Al andar con Jesús en su fulgida luz;
En mi senda su gloria veré,
Y su voz he de oír, pues promete vivir,
Con aquel que obedezca por fe.

CORO
Su santa ley obedezco por fe,
Y feliz en mi maestro,
Yo por siempre seré.

2
No habrá nubes jamás, ni una sombra pues las,
Quitará la sonrisa del Rey, llanto no hay ni dolor,
Ni le espanta el temor,
Al que Dios obedezca por fe.

3
Si trabajo y penar, tengo yo que cargar;
Rico pago en Jesús obtendré;
Pues alivia su amor, mi afán mi dolor,
Cuando ve que obedezco por fe.

4
Nunca pude saber de su amor y placer,
Hasta que todo a Cristo entregue;
Su bondad su favor, su poder redentor,
Goza aquel que obedezca por fe.
POR TU CARGA EN JESÚS 231
1
En Jesucristo confía no más,
Pon tu carga en Jesús;
Paz y socorro de el obtendrás,
Pon tu carga en Jesús.
CORO
Pon tu carga en Jesús y dile tu cruel dolor,
En Cristo tu amigo tendrás un abrigo;
¡Oh, Pon tu carga en Jesús!
2
Paz redentora tu alma tendrá,
Pon tu carga en Jesús;
De inquietudes te libertará,
Pon tu carga en Jesús.
3
De los conflictos no huyas jamás,
Pon tu carga en Jesús;
En el desierto no busques la paz,
Pon tu carga en Jesús.
4
¿Males te asaltan doquier pecador?
Pon tu carga en Jesús;
¿Vas ya cansado de pena y dolor?
Pon tu carga en Jesús.
5
Cristo podrá disipar tu temor,
Pon tu carga en Jesús;
A los devotos les da gran valor,
Pon tu carga en Jesús.
232 ¡ OH, CRISTO, NUESTRA ROCA!
1
¡Oh, Cristo, nuestra Roca aquí!,
Y abrigo de la tempestad;
Dichoso el que se esconda en ti,
Abrigo de la tempestad.

CORO
En tierra de cansancio, Jesús Roca es,
Jesús Roca es, Jesús Roca es;
En tierra de cansancio, Jesús Roca es,
Y abrigo de la tempestad.
2
Sombra eres Tú y escudo fiel,
Y abrigo de la tempestad;
¿Por que temer con tal broquel,
y abrigo de la tempestad?
3
En Ti encontramos del turbión,
Abrigo de la tempestad;
En Ti halla siempre el corazón,
Abrigo de la tempestad.
4
Refugio Tú eres, Salvador,
Y abrigo de la tempestad;
Sí, nuestro gran auxiliar,
Y abrigo de la tempestad.
HORA DE LA ESCUELA SABÁTICA 233

1
El sábado glorioso feliz nos cubre ya,
Ya van a ser las ocho las diez pronto serán;
Del sueño despertemos, a tiempo hay que llegar,
No demos mal ejemplo la clase va a empezar.

2
¡ Mi Biblia y mi cuaderno! me quiero alistar,
Después del desayuno a la Iglesia marchar;
El texto de memoria me van a preguntar,
¡Que bella es la historia que hoy vamos a estudiar!

3
Al dividir las clases contento marcharé,
Mi Biblia y mi lápiz conmigo llevaré;
Prometo a mi maestro con atención oír,
“De tu doctrina, oh Cristo, en pos anhelo ir”.

4
Prometo quietecito la clase estudiar,
Oyendo calladito lo que se va a enseñar;
Y al terminar la clase y de otros ir en pos,
¡Ni un grito ni una frase! Pues es casa de Dios.
234 DAD A DIOS INMORTAL ALABANZA
1
Dad a Dios inmortal alabanza,
Su merced, su bondad nos inunda;
En su gracia prodigios fecunda,
Sus mercedes humildes cantad.
Al Señor de señores dad gloria,
Rey de reyes, poder sin segundo;
Morirán los señores del mundo,
Mas su Reino no acaba jamas.
2
Las naciones vio en vicio sumidas,
Y sintió compasión en su seno;
De prodigios de gracia está lleno,
Sus mercedes humildes cantad.
A su pueblo llevó por la mano,
A la tierra por Él prometida,
Por los siglos sin fin le da vida,
Y el pecado y la muerte caerán.
3
A su Hijo envío por salvarnos,
Del pecado y la muerte inherente;
De prodigio de gracia es torrente,
Sus mercedes humildes cantad.
Por el mundo su mano nos lleva,
Y al eterno descanso nos guía;
Su bondad vivirá eterno día,
Cuando el mal no ha de hallarse jamás.
LA TIERNA VOZ 235

1
La tierna voz de el Salvador,
Nos habla conmovida;
Oid al Médico de Amor,
Que da a los muertos vida.

CORO
Nunca los hombres cantarán,
Nunca los ángeles en luz;
Nota mas dulce entonarán,
Que el nombre de Jesús.
2
Cordero manso ¡Gloria a Ti!,
Por Salvador te aclamo;
Tu dulce nombre es para mí,
La joya que mas amo.
3
La amarga copa de dolor,
Jesús, fue tu bebida;
En cambio das al pecador,
El agua de la vida.
4
“Borradas ya tus culpas son”,
Su voz hoy te pregona;
Acepta, pues la salvación,
Y espera la corona.
236 MI TODO A DIOS CONSAGRO

1
Mi espíritu, alma y cuerpo,
Mi ser, mi vida eterna;
Cual viva santa ofrenda,
Entrego a Ti mi Dios.

CORO
Mi todo a Dios consagro,
En Cristo el vivo altar.
¡Descienda el fuego santo,
Su sello celestial!.

2
Soy tuyo, Jesucristo,
Comprando con tu sangre;
Haz que Contigo ande,
En plena comunión.

3
Espíritu Divino,
Del Padre la promesa;
Sedienta, mi alma anhela,
Con Él, Santa Unción.
LUGAR HAY DONDE DESCANSAR 237

1
Lugar hay donde descansar,
Cerca al corazón de Dios;
Do nada puede molestar,
Cerca al corazón de Dios.

CORO
Jesús, del cielo enviado,
Del corazón de Dios;
¡Oh siempre cerca tennos,
Al corazón de Dios!.

2
Lugar hay de consuelo y luz,
Cerca al corazón de Dios;
Do nos juntamos con Jesús,
Cerca al corazón de Dios.

3
Lugar hay de eternal solaz,
Cerca al corazón de Dios;
Do Cristo otorga gozo y paz,
Cerca al corazón de Dios.
238 EL DÍA SANTO DEL SEÑOR
1
Día santo del Señor,
¡Oh cuán pronto en pasar!;
Sólo vino poco ha,
Ya lo vemos terminar.
//Y volando al cielo va,
Fiel testigo allí será;//

2
¿Cual informe llevará,
Al celeste tribunal?;
¿De maldades hablará,
O cuidado mundanal?;
//¿O de santa adoración,
Con Jesús en comunión?//.

3
¡Oh perdónanos, Señor,
El mal uso de tu don!;
Los preceptos de tu ley,
Graba en nuestro corazón;
//Es tu sábado Señor,
Día santo de tu amor//.
A LUGARES OBSCUROS 239
1
A lugares obscuros, por Cristo el Señor,
Pronto iré porque Él vino a morir;
Por aquellos que viven sin Dios y su amor,
Y les quiero las nuevas decir.

CORO
Do me envíes , Señor,
Pronto iré por doquier;
Para que de tu amor,
Pueda oír todo ser.
2
Aunque duro el lugar do me llame que esté,
Listo estoy por Él sacrificar;
Aunque el mundo me tenga por fatuo, yo sé,
Que al maestro yo debo agradar.
3
Vuestros bienes y vida ¿Por que malgastar,
En placeres del mundo fugaz?;
De este sueño y sopor pronto hay que despertar,
Para andar con las nuevas de paz.
4
Las ovejas pedidas que busca el Pastor,
No han podido su voz escuchar;
Del peligro Él las busca, salvar en su amor,
Y al aprisco las quiere llevar.
240 HAY UN LUGAR DO QUIERO ESTAR

1
Hay un lugar do quiero estar,
Muy cerca de mi Redentor;
Allí podré yo descansar,
Al fiel amparo de su amor.

CORO

Muy cerca de mi Redentor,


Seguro asilo encontraré;
Me guardara del tentador,
Y ya de nada temeré.

2
Quitarme el mundo no podrá,
La paz que halló mi corazón;
Jesús amante me dará,
La más segura protección.

3
Ni dudas ni temor tendré,
Estando cerca de Jesús;
Rodeado siempre me veré,
Con los fulgores de su luz.
VALOR Y FE 241

1
Si en tu senda las nubes agolparse ves,
No vaciles por ello, ni flaqueen tus pies;
Cada nube que venga, no podrá traer,
Mas que pruebas que pasan, si hay y valor y fe.

CORO
Si hay valor y fe, si hay valor y fe
En la mas obscura noche, siempre hay luz
Si hay valor y fe, si hay valor y fe
Gozo y paz traerá la lucha, si hay valor y fe

2
Si es tu vida una carga de cuidados mil,
Olvidado de todos, te podrás sentir;
Si una ayuda acudieres, a llevar doquier,
Esto endulza la vida, ¡Si hay valor y fe!.

3
Pon en alto los ojos sin dudar jamás,
Que en las lides del mundo vencedor saldrás;
Que si ha flores y encantos tras invierno cruel,
Trae encantos la vida , ¡Si hay valor y fe!
242 YO SOY PEREGRINO

Yo soy peregrino, caminando voy,

Surcando el camino, camino de Sión;

Habito en cabañas, no es aquí mi país,

Y aunque habite en cabañas,

En Jesús soy feliz.


JUNTO A TI 243

1
Salvador, oh dicha eterna, mas que vida eres aquí,
En la tenebrosa senda, lleva mi alma junto a Ti;
Junto a Ti, Junto a Ti, Junto a Ti, Junto a Ti,
En la tenebrosa senda, lleva mi alma junto a Ti.

2
No ansío mas placeres ni renombre busco aquí,
Sufriré si Tú lo quieres, pero tenme junto a Ti;
Junto a Ti, Junto a Ti, Junto a Ti, Junto a Ti,
Sufriré si tu lo quieres, pero tenme junto a Ti.

3
No me dejes en el valle, de la muerte sucumbir,
Haz que auxilio presto halle, yendo siempre junto a
Ti.
Junto a Ti, Junto a Ti, Junto a Ti, Junto a Ti,
Haz que auxilio presto halle, yendo siempre junto a
Ti.
244 OTRO AMIGO COMO CRISTO NO HAY
1
Otro amigo como Cristo no hay,
Que a las almas de salud no lo hay;
No hay palacio igual también,
Como el de mi eterno Rey;
Do con Él yo reinaré, no lo hay.
CORO
No lo hay, no lo hay, no lo hay, no lo hay,
En el palacio del Rey;
Do estará toda su grey,
Es un sitio que otro igual, no lo hay.
2
Otro Rey como mi Cristo no hay,
Que de mar a mar domine no hay;
No hay corona igual yo sé como la que ostentaré
Y triunfante cantaré, no lo hay.
3
Níveas ropas como aquellas no hay,
Las que luciré en el Reino, no hay;
Entre los santos allí, yo siempre me hallaré,
Otra dicha como aquella no hay.
4
Otra reunión como esta no hay,
Do contemple a los profetas, no hay;
Los apóstoles también,
Junto a Cristo allí veré;
Y con ellos cantaré, no lo hay.
POR GRACIA ME LEVANTARÉ 245

1
De Jesús bella historia anhelo contar,
Mi alma, estando perdida, vino a rescatar;
Es la historia que habla de cuanto me amó,
Por gracia me levantó.

CORO
El me levantó ¡Oh gloria de Dios!,
Mi senda trazó, voy de Él en pos;
Siento su perdón, mi alma salvo,
Por gracia me levantó.

2
Cuando en tétrico océano iba a sucumbir,
Mi Señor presto vino mi alma a redimir;
Como puedo pagarle este inmenso amor,
Por gracia me levantó.

3
Ya no siento temores, ya no hay más pesar,
El Señor de señores me cuida del mal;
Del poder de la muerte ya me rescató,
Por gracia me levantó.
246 DIME LA HISTORIA DE CRISTO

1
Dime la historia de Cristo, grábala en mi corazón,
Esta historia tan dulce, que no la puedo olvidar;
Di como el coro celeste, su dulce canto entonó,
“Gloria a Dios en lo alto, y aquí paz, que el Rey ya
nació
CORO
Dime la historia de Cristo, grábala en mi corazón,
Esta historia tan dulce, que no la puedo olvidar.

2
Cuéntame como mi culpa su existencia abrumó,
Y pruebas mil le acosaron pero de todas triunfo;
Háblame de los tormentos y del dolor que sufrió,
Cuando se vio abandonado y en cruz atroz,
Él falleció.

3
Y sobre todo habladme de como resucitó,
Y al ascender a su Padre nuestro rescate selló;
Di cómo desde su Trono nos manda todo el poder,
Que aquí necesitamos para el pecado vencer.
GOZO DA SERVIR A CRISTO 247

1
Gozo da servir a Cristo,
En la vida diaria aquí;
Gozo, que con alegría,
Siempre Él me da a mí.
CORO
Gozo hay, si en servir a Cristo,
Gozo en el corazón;
Cada día Él da poder,
Me ayuda a vencer;
Y da gozo, gozo en el corazón.
2
Gozo da servir a Cristo,
Gozo que triunfante está;
En la pena o tristeza,
Cristo en todo vence ya.
3
Gozo da servir a Cristo,
Aunque solo ande yo;
Es el gozo permanente,
Que el Calvario nos logró.
4
Gozo da servir a Cristo,
Gozo en la obscuridad;
Porque tengo el secreto,
De la luz de la verdad.
248 ESTAD POR CRISTO FIRMES
1
Estad por Cristo firmes,
Soldados del Señor;
Alzad hoy la bandera,
En nombre de Jesús.
Es vuestra la victoria,
Con Él por Capitán;
Por Él será vencidas,
Las huestes de Satán.
2
Estad por Cristo firmes,
Os llama Él a la lid;
Con Él, pues, a la lucha,
Soldados todos id.
Probad que sois valientes,
Luchando contra el mal;
Es fuerte el enemigo,
Mas Cristo es sin igual.
3
Estad por Cristo firmes,
Las fuerzas vienen de Él;
El brazo de los hombres,
Es débil y es infiel.
Vestios la armadura,
Velad en oración;
Deberes y peligros,
Demandan gran tesón.
¡JESÚS YO TE AMO! 249

1
Jesús, yo te amo y tuyo seré,
Por ti los placeres del mundo dejé;
Pues Tú me redimes, me das salvación,
Borrando mis culpas me diste perdón.

2
Primero me amaste y diste por mí,
De sangre precioso raudal carmesí;
Con ella pagaste mi gran trasgresión,
Borrando mis culpas me diste perdón.
250 CRISTO FIEL TE QUIERO SER
1
Cristo, fiel te quiero ser,
Dame el poder, dame el poder;
Yo contigo quiero andar,
Sin vacilar, sin vacilar.

CORO
En tus pasos quiero seguir,
Cerca de Ti, cerca de Ti;
Y si encuentro pruebas aquí,
Dame confianza en Ti.
2
Con Jesús, yo quiero hablar,
Solo con Él, Sólo con Él;
Paz y gozo yo tendré,
Al serle fiel, al serle fiel.
3
Dame ardiente corazón,
Lleno de amor, lleno de amor;
Y tu Espíritu, Señor,
Como guiador, como guiador.
4
Cada día quiero cumplir,
Tu voluntad, tu voluntad;
Y servirte a Ti, Señor,
En humildad, en humildad.
VANIDAD, TODO VANIDAD 251

1
Vanidad de vanidades, todo, todo vanidad,
El mal reina y falsedades, predomina la impiedad.

CORO
Si oro, plata y tesoro preciado, Algún día lograres tener,
Vanidad te habrá rodeado, ten cuidado, no te vayas a
perder.
2
No trabajes por ser rico, ni famoso anheles ser,
Si esto buscas con ahínco, inocente no has de ser.
3
Este mundo es engañoso, nada eterno encontrarás,
Lo fragante y muy hermoso, pronto ya no lo hallarás.
4
Dijo al hombre el Poderoso, dijo Dios con rectitud,
“Si eres vano y orgulloso, no has de ser eterno Tu”.
5
No te engañes a ti mismo, no confíes en vanidad,
Quita de ti el egoísmo, y del pobre ten piedad.
6
Pronto el Rey de reyes viene, el camino y la verdad,
Quien la vida solo tiene, por toda la eternidad.
252 VIVIENDO POR FE

1
No tengo cuidados ni tengo temor,
De lo que me espera aquí;
Confío tan solo en mi buen Salvador,
El cual cuida siempre de mi

CORO
Vivo por fe...en mi Salvador,
No temeré... es fiel mi Señor;
En dura lid... nunca me dejará,
Yo vivo por fe... Él me sostendrá.

2
Vendrán tempestades lo sé yo muy bien,
La fuerza del sol faltará;
Amigos dejarme lo pueden también,
Jesús siempre me sostendrá.

3
Un día vendrá otra vez el Señor,
En su Reino nos congregará;
Allí cesarán mi afán y dolor,
Por siempre Jesús reinará.
EN SU PROFUNDO AMOR 253

1
En su profundo amor, por nos, el Salvador,
Vino del cielo y obró redención;
Tu vida de pecar debes abandonar,
Confiando en Cristo por tu salvación.

CORO
¡Oh, sin igual amor de Cristo, el Salvador,
Nuestra salud compró cuando en la cruz murió;
Pues tanto fue el amor de nuestro Redentor,
Que nosotros su vida entregó!.

2
Perdidos y sin luz nos encontró Jesús,
Y en el Calvario su vida entregó;
Vio nuestra perdición, mostró su compasión,
Cuando en la cruz nuestros males llevó.

3
Hijo del Padre Dios es Cristo, cuya voz,
Hoy tiernamente llamándote está;
Él te perdonará, tus males borrará,
Confía en Él, pues te quiere librar.
254 ÉL PILOTO DE GALILEA
1
Si la luz del sol se oculta,
Y vacila en mi la fe;
Mi plegaria elevo y clamo,
Cristo mi Piloto sé.
CORO
Mi Piloto irá conmigo,
Y de nada temeré, no;
No me espanta el mar furioso,
Solo en Él yo confiaré.
2
Siempre que mi barca boga,
En la tempestuosa mar:
Puedo fiar en mi Piloto,
Y en su seno reposar.
3
Por la ruta que ha marcado,
Mi piloto me guiará;
En mis luchas y conflictos,
Gracia y triunfo me dará.
4
Cuando llegue a la ribera,
De la Patria milenial;
Me dará la bienvenida,
Mi piloto sin igual.
EL CAMINO DE FE 255

1
Yo anduve sin fe como vil pecador,
Muchos años vagué en mal y temor;
Mas un día feliz a Cristo busqué,
Me sacó de las dudas y paz encontré.

CORO
El camino de fe es siempre mejor,
Pues voy con mi Rey, el buen Salvador;
Consuelo me da, paz, vida y luz,
Soy siempre feliz, en Cristo Jesús.

2
¡Oh, amigos aquí este canto Oid,
El gran Hijo de Dios invita a venir;
Pues de toda maldad Él os salvará,
Y un hogar en el Reino os preparará!.
256 TODO EN TODO ES JESUCRISTO
1
Ya la gracia de mi Señor y Rey,
Me compró y libertó;
En mi corazón hay alegre son,
De loor al Redentor.

CORO
Todo en todo es Jesucristo,
Más que el mundo para mi;
Es más bello que los lirios,
O que una rosa carmesí.
2
El desierto en huerto Jesús tornó,
Y lo hace florecer;
Cual rubí precioso es para mi,
El divino Salvador.
3
El me da solaz y descanso y paz,
En la dulce comunión;
En mi ser vive Él, soy feliz doquier,
Llena Él mi corazón.
4
Al venir desdén, Él es mi sostén,
Sustentado de Él yo soy;
No me encanta más el poder falaz,
Con Jesús yo siempre voy.
SAGRADO ES EL AMOR 257

1
Sagrado es el amor,
Que nos ha unido aquí;
A los que creemos del Señor,
La voz que llama así.

2
A nuestro Padre Dios,
Roguemos con fervor;
Alúmbrenos la misma luz,
Nos una el mismo amor.

3
Nos vamos a ausentar,
Mas nuestra firme unión;
Jamás podráse quebrantar,
Por la separación.

4
Un día en la eternidad,
Nos hemos de reunir;
Que Dios nos lo conceda hará,
El férvido pedir.
258 SALMO DEL LA LEY, SALMO 19
1
La Ley, La Ley, de Jehová es perfecta,
La Ley, de Jehová es perfecta,
Que vuelve el alma, el alma;
El testimonio de Jehová fiel,
que hace sabio al pequeño.
CORO
Los mandamientos de Jehová,
Son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová puro,
Que alumbra los ojos.
La Ley, La Ley, de Jehová es perfecta.
2
El temor de Jehová limpio, limpio,
Que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad,
Todos justos, todos justos.
3
Deseables son más que el oro,
Y mas que mucho oro afinado;
Y dulce más que miel y que la,
La que destila del panal.
4
Tu siervo es además,
Amonestado con ellos;
En guardarlos, en guardarlos, hay,
Hay grande, grande galardón.
SALMO 13, SALMO DE ORACIÓN 259

1
¿Hasta cuándo, Jehová,
me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás,
tu rostro de mí?
2
¿Hasta cuándo pondré
consejos en mi alma,
con ansiedad en mi corazón cada día?
¿Hasta cuándo será enaltecido,
Mi enemigo sobre mí?
3
Mira, óyeme, Jehová Dios mío,
alumbra mis ojos,
porque no duerma en muerte.
4
Porque no diga mi enemigo vencilo;
mis enemigos se alegrarán,
si yo resbalare.
5
Mas yo en tu misericordia, he confiado,
alegrarase mi corazón, en tu salud
6
Cantaré a Jehová,
porque me ha hecho bien
260 SALMO DE ALABANZA, SALMO 100

1
Cantad alegres a Dios,
habitantes de toda la tierra.
2
Servid a Jehová con alegría,
venid ante su acatamiento con regocijo.
3
Reconoced que Jehová, Él es Dios,
El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos.
Pueblo suyo somos y ovejas de su prado
4
Entrad por sus puertas, con reconocimiento,
por sus atrios con alabanza.
// Alabadle, bendecid su nombre. //
5
Porque Jehová es bueno,
Para siempre es su misericordia,
y su verdad, por todas las generaciones.
Amén.
SALMO 117, SALMO DE ALABANZA 261

1
Alabad a Jehová, naciones todas,
Alabad a Jehová, naciones todas;
Pueblos todos alabadle,
Pueblos todos alabadle.

2
Porque ha engrandecido,
sobre nosotros su misericordia;
y la verdad de Jehová,
es para siempre;
Aleluya, Aleluya, Aleluya.
262 SALMO DE ALABANZA, SALMO 134

1
Mirad, bendecid a Jehová,
vosotros todos los siervos de Jehová;
los que en la casa de Jehová,
estáis por las noches.

2
Alzad vuestras manos
al santuario,
y bendecid a Jehová.

3
Bendígate Jehová desde Sión,
el cual ha hecho,
los cielos y la tierra.
SALMO 121, SALMO DE ESPERANZA 263

1
Alzaré mis ojos a los montes,
¿de dónde vendrá mi socorro?
2
Mi socorro viene de Jehová,
que hizo los cielos y la tierra.
3
No dará tu pie al resbaladero,
ni se dormirá el que te guarda.
4
He aquí no se adormecerá, ni dormirá,
el que guarda a Israel.
5
Jehová es tu guardador,
Jehová es tu sombra,
a tu mano derecha.
6
El sol no te fatigará de día,
ni la luna de noche.
7
Jehová te guardará de todo mal,
El guardará tu alma
8
Jehová guardará tu salida y tu entrada,
desde ahora y para siempre. Amén.
264 SALMO DE IMPLORACIÓN, SALMO 123

1
A ti que habitas en los cielos,
alcé mis ojos.
2
He aquí como los ojos de los siervos,
miran a la mano de sus Señores;
Y como los ojos de la sierva,
a la mano de su señora;
así nuestros ojos miran a Jehová,
nuestro Dios
Hasta que hará misericordia
de nosotros.
3
Ten misericordia de nosotros,
oh Jehová,
ten misericordia de nosotros;
porque estamos muy hartos
de menosprecio.
4
Muy harta está nuestra alma,
de escarnio de los holgados,
y del menosprecio de los
soberbios.
SALMO DE ESPERANZA, SALMO 126 265

1
Cuando Jehová hiciere tornar,
la cautividad de Sión,
// Seremos como los que sueñan.//

2
Entonces nuestra boca se henchirá de risa,
y nuestra lengua de alabanza,
entonces dirán entre las gentes:
“Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos”.

3
Grandes cosas ha hecho Jehová
con nosotros,
//ESTAREMOS ALEGRES.//

4
Haz volver nuestra cautividad,
oh, Jehová,
como los arroyos en el austro.
5
//Los que sembraron con lágrima,
con regocijo segarán.//

6
Irá andando y llorando,
el que lleva la preciosa simiente;
//Mas volverá a venir con regocijo,
Trayendo sus gavillas.//
266 SALMO DE ALABANZA, SALMO 150

1
Alabad a Dios en su santuario,
alabadle en la extensión
de su fortaleza.

2
Alabadle por sus proezas,
alabadle conforme a la muchedumbre
de su grandeza.

3
Alabadle a son de bocina,
alabadle con salterio y arpa.

4
Alabadle con adufe y flauta,
alabadle con cuerdas y órgano

5
Alabadle con címbalos resonantes,
alabadle con címbalos de júbilo

6
Todo lo que respira alabe a
Jehová. ¡Aleluya!
SALMO 136, DE LA MISERICORDIA 267
1
Alabad a Jehová, porque es bueno,

CORO
porque para siempre es su misericordia.
Su misericordia es para siempre.
2
Alabad al Dios de los dioses,
3
Alabad al Señor de los señores,
4
Al solo que hace grandes maravillas,
5
Al que hizo los cielos con entendimiento,
6
Al que tendió la tierra sobre las aguas,
7
Al que hizo las grandes luminarias,
8
El sol para que dominase en el día,
9
La luna y las estrellas, para que dominasen en la
noche,
10
Alabad al Dios de los cielos,
268 SALMO, 23 DE ESPERANZA

1
Jehová es mi pastor, nada me faltará.
2
En lugares de delicados pastos,
me hará yacer,
junto a aguas de reposo me pastoreará.
3
Confortará mi alma,
guiaráme por sendas de justicia,
por amor de su nombre.
4
Aunque ande en valle de sombra de muerte;
no temeré mal alguno,
porque Tú estarás conmigo;
tu vara y tu callado me infundirán aliento.
5
Aderezarás mesa delante de mi,
en presencia de mis angustiadores;
ungiste mi cabeza con aceite,
mi copa está rebosando.
6
Ciertamente el bien y la misericordia,
me seguirán todos los días de mi vida,
y en la casa de Jehová moraré, por largos días.
ÉL ME SOSTENDRÁ 269

1
Si mi fe disminuyere, Él me sostendrá,
Y si el mal mi amenazare, Él me sostendrá.

CORO
Él me sostendrá, Él me sostendrá,
Mi Jesús que tanto me ama, Él me sostendrá.

2
Nunca yo podré ser firme, con tan débil fe,
Mas Él puede dirigirme y Él me sostendrá.

3
Son su gozo y complacencia, cuantos Él salvo,
Y al salvarme su clemencia, Él me sostendrá.

4
El no quiere ver perdida mi alma en la maldad,
Dio su sangre por mi vida y Él me sostendrá.
270 CON VOZ BENIGNA

1
Con voz benigna te llama Jesús,
Invitación de puro amor;
¿Por qué le dejas en vano llamar?,
¿Sordo serás pecador?.

CORO
Hoy te convida, hoy te convida,
Voz bendecida,
Benigna, convídate hoy.

2
A los cansados convida Jesús,
Con compasión mira el dolor,
Tráele tu carga, te bendecirá,
ayudaráte el Señor.

3
Siempre aguardando contempla a Jesús,
¡Tanto esperar! ¡ Con tanto amor!
Hasta sus plantas ven, mísero y trae,
Tu tentación, tu dolor.
HISTORIA DE GRACIA Y DE AMOR 271

1
¿Has oído la historia de Cristo,
Dulce historia de gracia y amor?
Cuando débil y pobre caído,
Redimido me vi del dolor.
CORO
Su inmenso amor, yo cierto estoy,
Jamás su igual tener podrá;
A su fulgor en la vida voy,
Y al Reino así en mi alma va!.
2
¿Has oído del mar tempestuoso,
Que el Señor con su voz aquietó?;
¡Tu sabrás que las rudas tormentas,
De mi vida el Señor yo calmó!.
3
¿ Has oído que dijo a los gentes,
“Los cansados venid hasta mi”;
Vine a Él y sentí que al instante,
De su amor el objeto yo fuí.
4
¿Has oido de aquellos que ciegos,
A sus ojos Él dióles la luz?;
¡Yo también cuando estaba en las sombras,
A la luz me llevó mi Jesús!.
272 ID, ID POR EL MUNDO

1
¡Oid! ¡Oid! Lo que nos manda el Señor,
“¡Marchad! ¡Marchad! hablad de mi amor;
Y he aquí yo con vosotros estaré,
Los días todos, hasta el fin os guardaré”
CORO
Id, Id por el mundo,
Id, Id y predicad el Evangelio;
Id, Id, va adelante,
El Todopoderoso Salvador;
¡Gloria! ¡Gloria! Aleluya a Jesús,
¡Gloria! ¡Gloria! Aleluya a Jesús,
Nuestras almas Él salvó,
Nuestras manchas Él lavó,
Proclamemos, pues, a todos su amor.
2
¡Pensad! ¡Pensad! La condición del pecador,
¡Que triste es! ¡Que llena de dolor!;
Sin luz, sin paz, camina a la eternidad,
Y no conoce el peligro en que está.
3
¡Salid, salid, embajadores del Señor!
¡Buscad, buscad, al pobre pecador!
Apovechad el tiempo que el Señor os da,
El día de salud pronto acabará.
ABRE MIS OJOS A LA LUZ 273

1
Abre mis ojos a la luz,
Tu rostro quiero ver Jesús;
Pon en mi corazón tu bondad,
Y dame paz y santidad.
Humildemente acudo a Ti,
Porque tu tierna voz oí;
Guíame con tu Espíritu consolador.

2
Abre mi oído a tu verdad,
Yo quiero oír con claridad;
Bellas palabras de dulce amor,
De Ti, bendito Salvador.
Consagro a Ti mi frágil ser,
Tu voluntad yo quiero hacer;
Lléname con tu Espíritu Consolador.

3
Abre mis labios para hablar,
Y a todo el mundo proclamar;
Que Tú viniste a rescatar,
Al más perdido pecador.
La mies es mucha ¡Oh Señor!
Obreros faltan de valor;
Lléname con tu Espíritu Consolador.
274 SÁLVAME, OH DIOS, DE TODA
TENTACIÓN
1
Sálvame, oh dios, de toda tentación,
Porque en la muerte, no te alabaré;
Pronto mis días se acaban,
Y al polvo tornaré.
CORO
Soy arcilla, soy lodo en tus manos,
Miserable de mi sin tu amor;
No, no se acorte tu mano, Cristo,
Cristo mi salvador.
2
Ciertamente el bien y la bondad,
Me seguirán los días que more aquí;
Confortarás mi alma,
Y yo te alabaré.
3
Tú eres fiel, inmenso tu amor,
Perdonarás del hombre la maldad;
Anhelas verlo salvo,
Cuán grande es tu bondad.
4
Te alabaré por siempre mi Jesús,
Porque tu gracia ya me perdonó;
Y con tu sacrificio,
Me has dado salvación.
HUYE CUAL AVE A TU MONTE 275

1
Huye cual ave a tu monte,
Alma abrumada del mal;
Allí en Jesús, la gran fuente,
Lava tu lepra mortal.

2
Huye del mal vergonzoso,
Calma ya tu ser medroso;
Cristo dará su reposo,
¡Oh! Alma abruma del mal,
¡Oh! Alma abruma del mal.

3
Quiere Jesús hoy salvarte,
Tu llanto Él enjugará;
Promete nunca dejarte,
Defensa eterna será.

4
Ven, pues, va el día volando,
Ya no andes más suspirando;
Ni te detengas llorando,
Tus males Jesús quitará,
Tus males Jesús quitará.
276 INDIGNO SOY

1
Indigno soy de su gracia infinita,
Mas Cristo por mi padeció;
Dejó Él su Trono y bajó a la tierra,
La forma de siervo tomó.

CORO
Yo soy indigno, mi lengua lo dice,
Yo soy indigno, mi alma repite;
Mas Jesucristo mi culpa llevó
¡Que gracia y amor sin igual!.

2
Indigno soy de su gracia infinita,
Mas Él me prepara un hogar;
Allí viviré con Jesús, el Bendito,
Do siempre le pueda adorar.
LA TUMBA LE ENCERRÓ 277
1
La tumba le encerró,
Cristo, mi Cristo;
Tres días esperó,
Cristo el Señor.

CORO
Cristo la tumba venció,
Él con gran poder resucitó;
De sepulcro y muerte,
Cristo es vencedor,
Vive para siempre nuestro Salvador,
¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios!
El Señor resucitó.

2
De guardas escapó,
Cristo, mi Cristo;
El sello destruyó,
Cristo el Señor.

3
La muerte dominó,
Cristo mi Cristo;
Y su poder venció,
Cristo el Señor.
278 DE MI TRISTEZA

1
De mi tristeza y esclavitud, vengo Jesús, vengo Jesús,
A tu alegría y a tu virtud, vengo Jesús, a Ti.
De mi pobreza y enfermedad, a tu salud y rica bondad
A tu presencia, de mi maldad, vengo Jesús a Ti.

2
De mi flaqueza y falta de luz, vengo Jesús, vengo Jesús,
Al eminente bien de tu cruz, vengo Jesús, a Ti.
Del sufrimiento que es terrenal, a ti mi médico celestial,
Para ser libre de todo mal, vengo Jesús a Ti.

3
De mi soberbia y ansiedad, vengo Jesús, vengo Jesús,
Para morar en tu voluntad, vengo Jesús, a Ti.
De mi tristeza a tu gran amor a lo del cielo consolador,
Para por siempre darte loor, vengo Jesús a Ti.

4
De ese terror que la tumba da, vengo Jesús, vengo Jesús,
A la alegría y luz de tu hogar vengo Jesús, a Ti.
De la indecible profundidad, a tu redil de tranquilidad,
A ver tu faz por la eternidad, vengo Jesús, a Ti.
¡OH! SEÑOR PROCURO EN VANO 279
1
¡Oh, Señor! Procuro en vano,
Mi conducta reformar;
Pues ningún poder humano,
Santidad me puede dar.
Es mi vida de pecado,
Diaria ofensa para Ti;
Pero mi alma ha confiado,
En tu sangre carmesí.
2
En tu Reino está el contento,
Nada impuro allí entrará;
Sin el nuevo nacimiento,
Ninguna alma lo verá.
Mira, pues, mi insuficiencia,
Muestra en mi tu gran poder;
Manifiesta tu clemencia,
Y de nuevo hazme nacer.
3
Oh, Eterno Ser Divino,
Ven y escucha mi oración;
Ante Ti mi frente inclino,
Por mi regeneración.
De este modo mi esperanza,
No vacila y llego a creer;
Que la bienaventuranza,
En el Reino he de tener.
280 BRILLA EN TU LUGAR

1
Nunca esperes el momento de una grande acción,
Ni que pueda lejos ir tu luz;
De la vida a los pequeños actos da atención,
Brilla en el sitio donde estés.

CORO
Brilla en el sitio donde estés,
Brilla en el sitio donde estés;
Puedes con tu luz algún perdido rescatar,
Brilla en el sitio donde estés.

2
Puedes en tu cielo alguno nube disipar,
Haz a un lado tu egoísmo cruel;
Aunque solo un corazón pudieres consolar,
Brilla en el sitio donde estés.

3
Puede tu talento alguna cosa descubrir,
De tu luz podrá resplandecer;
De tu mano el pan de vida puede aquí venir,
Brilla en el sitio donde estés.
AL CRISTO VIVO SIRVO 281
1
Al Cristo vivo sirvo y Él en el mundo está,
Aunque otros lo negaren yo sé que Él vive ya;
Su mano tierna veo, su voz consuelo da,
Y cuando yo le llamo muy cerca está.

CORO
Él vive, Él vive, hoy vive el salvador,
Conmigo está y me guardará;
Mi amante Redentor;
Él vive, Él vive, imparte salvación,
Sé que Él viviendo está,
Porque vive en mi corazón.

2
En todo el mundo entero contemplo yo su amor,
Y al sentirme triste consuélame Señor;
Seguro estoy que Cristo,
Mi vida guiando está,
Y que otra vez al mundo regresará.

3
Regocijad Cristianos, hoy himnos entonad,
Eternas aleluya a Cristo Rey, cantad;
Ayuda y esperanza es del mundo pecador,
No hay otro tan amante como el Señor.
282 AÑOS MI ALMA EN VANIDAD VIVIÓ
1
Años mi alma en vanidad vivió,
Ignorando a quien por mi sufrió;
O que en el Calvario sucumbió,
El Salvador.
CORO
Mi alma allí divina gracia halló,
Dios allí perdón y paz me dio;
Del pecado allí me libertó,
El Salvador.
2
Por la Biblia miro que pequé,
Y su ley divina quebranté;
Mi alma entonces contempló con fe,
Al Salvador.
3
Toda mi alma a Cristo ya entregué,
Hoy le quiero y le sirvo como a Rey;
Por los siglos siempre cantaré,
Al Salvador.
4
En la cruz su amor Dios demostró,
Y de gracia al hombre revistió;
Cuando por nosotros se entregó,
El Salvador.
SI FUI MOTIVO DE DOLOR SEÑOR 283

1
Si fui motivo de dolor, Señor,
Si por mi causa el débil tropezó;
Si en tus caminos yo no quiero andar,
Perdón te ruego mi Señor y Dios.

CORO
Escucha, oh Dios mi confesión humilde,
Y líbrame de tentación sutil;
Preserva siempre mi alma en tu redil,
Perdón te ruego mi Señor y Dios.

2
Si vana y fútil mi palabra fue,
Si al que sufría en su dolor dejé;
No me condenes, Tú por mi maldad,
Perdón te ruego mi Señor y Dios.

3
Si por la vida quise andar en paz,
Tranquilo, libre y sin luchar por Ti;
Cuando anhelabas veme en la lid,
Perdón te ruego mi Señor y Dios.
284 TENTADO, NO CEDAS

1
Tentado, no cedas, ceder es pecar,
Más fácil sería luchando triunfar;
¡Valor!, pues, resuelto, domina tu mal,
Dios puede librarte de asalto mortal.

CORO
En Jesús, pues, confía,
En sus brazos tu alma;
Hallará dulce calma,
Él te hará vendedor.

2
Evita el pecado, procura agradar,
A Dios a quien debes por siempre ensalzar;
No manche tus labios impúdica voz,
Preserva tu vida de ofensas a Dios.

3
Amante, benigno y enérgico sé,
En Cristo tu Amigo pon toda tu fe;
Veraz sea tu dicho, de Dios es tu ser,
Corona te espera, y vas a vencer.
OBREROS EN LA MIES DE CRISTO 285
1
Obrero en la mies de Cristo,
El campo blanco está;
Y para la cosecha listos,
Tomad aliento ya.
CORO
Aquellos que esperan al Señor,
Nuevas fuerzas tendrán;
Se levantarán con alas,
Con alas cual las águilas;
Correrán y no se cansarán,
Sin fatiga han de andar;
Correrán y no se cansarán,
Sin fatiga han de andar;
Correrán y no se cansarán,
Sin fatiga han de andar.
2
Orando siempre y trabajando,
Y con creciente ardor;
Seguid sembrando y esperando,
No en vano en el Señor.
3
Los que con lágrimas sembraron,
Con gozo segarán;
Semilla de valor llevaron,
Sus frutos traerán.
286 DIGNO ES EL CORDERO

1
Digno es el Cordero que inmolando fue,
De tomar el Reino, honra gloria y prez;
Para abrir el libro nadie se encontró,
El fue solo digno ¡ Cante nuestra voz!.

CORO
A Jesús loor, a Jesús loor,
A Jesús loor, porque Él es digno;
A Jesús loor, a Jesús loor,
A Jesús loor, porque Él es digno.

2
Digno es el Cordero que en la cruz murió,
Por llevar el mundo cerca de su Dios;
Y donde reinaba densa obscuridad,
Él la luz del cielo vino a derramar.

3
Digno es el Cordero, canten voces mil,
Que la humana raza vino a redimir;
Digno es el cordero ¡Salvación a Él!,
Y al que está en el trono, hoy y siempre,
¡Amen!.
JUNTO A MI DIOS 287

1
Junto a mi Dios deseo siempre morar,
Aunque jamás el mundo me quiera amar;
Que del mundo no soy, que del mundo no soy,
Solo por él transito, al Reino voy.

2
Sólo a mi Dios el alma sabe querer,
Porque de amor Él llena todo mi ser;
Veraz es mi Señor, veraz es mi Señor,
Que dice en su palabra:”Dios es amor”

3
Mi Dios, mi bien, mi todo, llégate a mi,
No permitas que more lejos de Ti.
Tú me recibirás, Tú me recibirás,
Que estar sin Ti no puedo nunca jamás.
288 ¿QUIERES SOBRE EL MUNDO SER UN
VENCEDOR?
1
¿Quieres sobre el mundo ser un vencedor?
¿Quieres tú cantar aun cuando hay dolor?
¿Quieres ser alegre cual fiel luchador?
Guarda el contacto con el Salvador.
CORO
Guarda el contacto con el Salvador,
Llego las tinieblas no te cubrirán;
Por la senda alegre tú caminarás,
Si el contacto guardas con el Salvador.
2
En el mundo hay muchos, tristes en pecar,
Cuyos corazones lloran del pesar;
Dales el mensaje, no hay que callar,
Con Dios el contacto debes de guardar.
3
¿Quieres tú con Dios la comunión tener?,
¿Y su gloria siempre en ti permanecer?;
¿Que el mundo a Cristo pueda en ti hoy ver?,
Guarda el contacto con el Salvador.
4
Deja que el Espíritu implante en ti,
La humildad de Cristo y su santo amor;
Ora siempre y vela, que Jesús vendrá,
Guarda el contacto con el Salvador.
COMPRADO CON SANGRE POR CRISTO 289
1
Comprado con sangre por Cristo,
Con gozo al reino yo voy;
Librado por gracia infinita,
Ya sé que su hijo yo soy.

CORO
Lo sé, lo sé, comprado con sangre yo soy
Lo sé, lo sé, con Cristo al Reino yo voy

2
Soy libre de pena y culpa,
Su gozo Él me hace sentir;
Él llena de gracia mi alma,
Con Él es tan dulce vivir.

3
En Cristo yo siempre medito,
Y nunca le puedo olvidar;
Callar sus favores no quiero,
Voy siempre a Jesús alabar.

4
Seguro sé que la belleza,
Del gran Rey yo voy a mirar;
Ahora me guarda y me guía,
Y siempre me quiere ayudar.
290 DÍA DE GRAN LIBERTAD

1
Noche de gran, gran libertad,
Se proclama en Israel;
Día en que el caudillo de la libertad,
Diera su vida por la humanidad;
Muriendo en una cruz,
Cristo Jesús el Señor.

2
Y desde allí al pecador,
Se proclama libertad,
Todos venid a los pies del Señor,
Él es del mundo la gran salvación,
Es nuestra Estrella de Paz,
Cristo Jesús el Señor.

3
No quieres hoy, oír su voz,
Y venir al Salvador;
Que en el catorce del mes de Nisán,
Haremos Cena todos al Señor;
Por estatuto perpetuo,
Hasta que venga el Señor.
NADA DE SOMBRAS 291

1
No habrá sombras en el valle de la muerte,
Cuando cese de la vida el batallar;
Y escuchemos del Señor el llamamiento,
Ya llevándonos a Sión a descansar.

CORO
Sombras, nada de sombras,
Al dejar el mundo de dolor;
Sombras, nada de sombras,
Cuando al Reino llegue vencedor.

2
Al dejarnos los que amamos no habrá sombras,
Si su fe depositaron en Jesús;
Porque irán para vivir por las edades,
Con quien quiso redimirlos en la cruz.
292 SI YO GANO AL MUNDO
1
Si yo gano al mundo y pierdo a Cristo,
¿Que provecho para mi será?
Si en traje mundanal me visto,
¿Cuál premio el mundo me dará?;
Y si yo granjeare sus riquezas,
Ahorrando su tesoro aquí;
Perdiendo el Reino y su grandeza,
¡Que gran pérdida sería a mi!

2
¡Sin Jesús, cuán triste vive el alma,
Cuán vacío el corazón sin Él!;
El que torna tempestad en calma,
El desierto seco en un vergel.
Sin Jesús hay sólo noche obscura,
Y la vida es triste soledad;
¿Que sería morar en la negrura,
Y sin Él por toda la eternidad?
CUÁN GRANDE ES EL 293

1
Señor, mi Dios, al contemplar los cielos,
El firmamento y las estrellas mil;
Al oír tu voz en los potentes truenos,
Y ver brillar al sol en su senit.

CORO
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él! ¡Cuán grande es Él!;
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él! ¡Cuán grande es Él!.
2
Al recorrer los montes y los valles,
Y ver las bellas flores al pasar;
Al escuchar el canto de las aves,
Y el murmurar del claro manantial.
3
Cuando recuerdo del amor divino,
Que desde el cielo al Salvador envío;
Aquel Jesús que por salvarme vino,
Y en una cruz sufrió por mi y murió.
4
Cuando el Señor me llame a su presencia,
Al dulce hogar, al Reino de esplendor;
Le adorare cantando la grandeza,
de su poder y su infinito amor.
294 UN ANCLA TENEMOS

1
Un ancla tenemos en temido mar
Por mucho que ruja no puede quebrar,
La dulce esperanza que infunde Jesús,
Legado en su muerte angustia en la cruz.

2
Allá en las alturas do Reina el Señor,
Rodeado de seres que ensalzan su amor;
Esta ancla tenemos que fija estará,
Pues Dios a su dicho jamas faltara.

3
Y cuando mas bravo el piélago esté,
Mas firme cojamos el cable de fe;
Que furias de vientos, embates de mar,
No pueden del puerto la entrada vedar.
UN DÍA 295

1
Un día que el cielo sus glorias cantaba,
Un día que el mal imperaba mas cruel,
Jesús descendió y al nacer de una virgen,
Morando en el mundo nos dio ejemplo fiel.
CORO
Vivo me amaba muerto salvome,
Y en el sepulcro mi mal enterró;
Resucitado me dio justicia,
Un día el viene pues lo prometió.
2
Un día lleváronle al monte calvario,
Un día claváronle sobre una cruz;
Sufriendo dolores y pena de muerte,
Se dio por mi eterno rescate Jesús.
3
Un día dejáronle solo en el huerto,
Un día la tumba su cuerpo encerró;
Los ángeles sobre Él guardaban vigilia,
Así fue que el dueño del mundo durmió.
4
Un día el sepulcro ocultarlo no pudo,
Un día a su espiritual cuerpo volvió;
Habiendo a la muerte por siempre vencido,
A la diestra del Padre, Jesús se sentó.
296 NO SE HA DICHO AÚN LA MITAD
1
De celeste país he leído, do se encuentra una hermosa ciudad,
Cuyas calles benditas son de oro, y de jaspe su muro eternal;
A través de sus calles deslumbra de sus aguas de vida y cristal,
Y aunque se hable de tanta excelencia,
No se ha dicho aun la mitad.
CORO
No se ha dicho aun la mitad, no se ha dicho aun la mitad,
De aquella ciudad tan gloriosa, no se ha dicho aun la mitad.
2
He leído de aquellas mansiones,
Donde iremos con Cristo a morar;
Y los santos que aquí le han servido,
Van con el para siempre a gozar;
Y ni muerte, dolor o pecado afligirnos jamás no podrá;
Y aunque se hable de tanta belleza,
No se ha dicho aun la mitad
3
He leído de níveos vestidos, y coronas que irán a ostentar,
Los que han sido llamados del Padre;
A gozar de su gloria sin par,
Y los justos por siempre benditos, reinarán en aquella ciudad,
De esta historia gloriosa y sublime,
No se ha dicho aun la mitad.
4
He leído de un Cristo benigno,
Que al mas vil pecador cambiara
Y que paz y perdón le confiere,
Al que humilde y sincero a Él va;
He leído que Dios nos protege,
Si a su amparo queremos estar;
Y aunque tanta bondad se pregona,
No se ha dicho aun la mitad.
ME HIRIÓ EL PECADO 297
1
Me hirió el pecado, fui a Jesús,
Mostréle mi dolor;
Perdido, errante, vi su luz,
Bendíjome en su amor
CORO
En la cruz, en la cruz do primero vi la luz,
Y las manchas de mi alma yo lavé;
Fue allí por fe do vi a Jesús,
Y siempres feliz con el seré
2
Sobre una cruz, mi buen Señor,
Su sangre derramó;
Por este pobre pecador,
A quien así salvo.
3
Venció la muerte con poder ,
Y al cielo se exaltó;
Confiar en Él es mi placer,
Morir no temo yo.
4
Aunque el se fue solo no estoy,
Mando al consolador;
Divino espíritu que hoy,
Me da perfecto amor.
298 EN MIS ANGUSTIAS

1
En mis angustias me ayuda Jesús,
Sobre mi alma derrama su luz;
Todos los días consuelo me da,
Cada momento conmigo el está.

CORO
Cada momento me guarda Señor,
Cada momento en gracia y amor;
Vida abundante yo tengo en Ti,
Cada momento Tu vienes a mi.

2
Yo acudo al trono de gracia con fe,
Oye mi voz y mis lagrimas ve;
Cristo Jesús en el cielo, y allí,
Cada momento se acuerda de mi.

3
Cristo es mi Roca, mi libertador,
El es mi escudo, mi gran defensor;
En día de lucha a Él mirare,
Cada momento y salvo seré.
MI PASTOR ES JESÚS 299

1
Señor Jesús tu eres mi pastor,
Y a tu cuidado yo vivo tan feliz;
Yo te conozco pues tu voz oí,
Pacientemente llamándome al redil.

CORO
Mi pastor es Jesús, mi buen Pastor es Jesús,
Mi pastor es Jesús, mi buen Pastor es Jesús
En sus hombros el me lleva,
Cuando yo cansado estoy;
Mi pastor es Jesús, mi buen Pastor.

2
La senda esta colmada de abundancia,
El pasto delicioso para mi;
Sediento no he de estar, pues tu Palabra,
Muestra la fuente de salvación aquí.
300 RESPUESTA NO HAY
1
¿Respuesta no hay al ruego que en tu pecho,
Con ansiedad alzaste en tu dolor?...
¿Tu fe vacila ya y tu esperanza,
Creyendo vano el ruego a tu Señor?...
No digas nunca que Él no oyó tu voz,
Tu anhelo cumplirá después tu Dios,
Tu anhelo cumplirá después tu Dios.
2
¿Respuesta no hay? Quizá cuando elevaste,
Tu ansiosa voz al trono celestial;
Temiste no sufrir tan larga espera,
¡Tan dura fue tu lucha con el mal!
Mas tu verás que el tiempo irá veloz,
Y te responderá después tu Dios,
Y te responderá después tu Dios.
3
¿Respuesta no hay? No digas que te olvida,
Quizá tu parte no cumplida vio;
Cuando tu ansioso ruego a Dios alzaste
De fe la lucha en tu alma comenzó;
Si de su ley tan sólo vas en pos,
Respuesta te dará después tu Dios,
Respuesta te dará después tu Dios.
4
¿Respuesta no hay? La fe tenerla debe,
Si en Cristo, Roca eterna firme está;
Segura siempre queda en la tormenta,
Ni a los rayos, ni a los vientos temerá ;
Pues sabe bien que Dios oirá su voz,
Exclama: ¡lo ha de hacer después mi Dios!
Exclama: ¡lo ha de hacer después mi Dios!
NO ME PASES, NO ME OLVIDES 301
1
No me pases, no me olvides,
Tierno Salvador;
Muchos gozan tus mercedes,
Oye mi clamor.
CORO
Cristo, Cristo,
Oye Tú mi voz;
Salvador tu gracia dame,
Oye mi clamor.
2
Ante el Trono de tu gracia,
Hallo dulce paz;
Nada aquí mi alma sacia,
Tú eres mi solaz.
3
Sólo fío en tus bondades,
Guíame en tu luz;
Y mi alma no deseches,
Sálvame, Jesús.
4
Fuente viva de consuelo,
Tú eres para mí;
¿A quién tengo en este suelo,
Si no sólo a Ti?
302 ¿QUIEN A CRISTO QUIERE?

1
¿Quién a Cristo quiere, de hoy en más seguir;
Su pendón alzando, yendo a combatir?
¿Quién le quiere humilde, siempre aquí servir;
Siempre obedecerle, darle su existir?

CORO
¿Quién seguirle quiere? ¿Quién responderá,
Al buen redentor: Heme aquí "yo iré‚"?
¿Quién doquier que fuere, tras su huella irá?
¿Quién dirá al Señor: "Yo te seguiré"?

2
¿Quién seguirle quiere, con profundo amor;
Dándole la gloria, dándole el honor.
De su noble causa, siendo defensor;
Y en su santa viña, fiel trabajador?

3
¿Quién seguirle quiere, sin vacilación;
A su seno huyendo, de la tentación,
Sin dudar confiando en su protección,
Y gozando siempre de su bendición?
DEL AMOR DIVINO 303

1
Del amor divino, ¿quién me apartará?
Escondido en Cristo, ¿quién me tocará?
Si Dios justifica. ¿quién condenará?
Cristo por mí aboga, ¿quién me acusará?

CORO
A los que a Dios aman,
Todo ayuda a bien;
Esto es mi consuelo,
Esto es mi sostén.

2
Todo lo que pasa en mi vida aquí,
Dios me lo prepara para bien de mí;
En mis pruebas duras,
Dios me es siempre fiel.
¿Por qué, pues, las dudas?
Yo descanso en Él.

3
Plagas hay y muerte en mi alrededor,
ordenó mi suerte el que es Dios de amor,
Ni una sola flecha me podrá dañar,
Mientras no permita, no me alcanzará.
304 MARAVILLOSA GRACIA

1
Maravillosa gracia, vino Jesús a dar;
Más alta que los cielos,
Más honda que la mar,
Más grande que mis culpas,
Clavadas en la cruz,
Es la maravillosa gracia de Jesús.

CORO
Inefable es la divina gracia,
Es inmensurable cual la mar;
Como clara fuente siempre suficiente,
Para pecadores rescatar,
Perdonando todos mis errores,
Cristo me limpió de mi maldad,
Alabaré su dulce nombre por la eternidad.

2
Maravillosa gracia, gracia de compasión;
Gracia que sacia el alma, con plena salvación;
Gracia que lleva al Reino, gracia de paz y luz,
Es la maravillosa gracia de Jesús.

3
Maravillosa gracia, llama con dulce voz;
Llámanos a ser hechos, hijos de nuestro Dios;
Colma de su consuelo, nos llena de virtud,
Esta maravillosa gracia de Jesús.
YO SOLO ESPERO ESE DÍA 305

1
Yo sólo espero ese día,
Cuando Cristo volverá;
Yo sólo espero ese día,
Cuando Cristo volverá.
Afán y todo trabajo,
Para mí terminarán;
//Cuando Cristo venga,
Y en su Reino Él me tendrá.//

2
Ya no me importa que el mundo,
Me desprecie por doquier;
Ya no soy más de este mundo,
Soy del Reino espiritual.
Yo sólo espero ese día,
Cuando me levantaré,
//De la tumba fría con un cuerpo,
Ya inmortal.//

3
Entonces allí triunfante y victorioso estaré,
A mi Señor Jesucristo cara a cara le veré;
Allí no habrá más tristezas,
Ni trabajos para mí,
//Con los redimidos al Cordero alabaré.//
EN LOS NEGOCIOS DEL REY

1
Soy peregrino aquí, mi hogar lejano está,
En la Mansión de Luz, eterna paz y amor;
Embajador yo soy del Reino Celestial,
En los negocios de mi Rey.

CORO
Este mensaje fiel oíd, que dijo ya celeste voz;
"Reconciliados ya, dice el Señor y Rey,
¡Reconciliados hoy con Dios!

2
Que del pecado vil arrepentidos ya,
Han de reinar con Él, los que obedientes son,
Es el mensaje fiel que debo proclamar,
En los negocios de mi Rey.

3
Mi hogar más bello es que el valle de Sarón,
Eterno gozo y paz reinan por siempre en ÉL,
Y allí Jesús dará eterna habitación,
Es el mensaje de mi Rey
EL PLACER DE MI ALMA 307

1
¿Quién podrá con su presencia
Impartirme bendición?
Sólo Cristo y su clemencia,
Pueden dar consolación.

CORO
Sólo Cristo satisface,
Mi transido corazón;
Es el Lirio de los valles,
Y la Rosa de Sarón.
2
Su amor no se limita,
En su gracia, sin igual;
Su merced es infinita,
Más profunda que mi mal.
3
Redención sublime y santa,
Imposible de explicar;
Que su sangre sacrosanta,
Mi alma pudo rescatar.
4
Cristo suple en abundancia,
Toda mi necesidad;
Ser de Él, es mi ganancia,
Inefable es su bondad.
308 FIRME ESTARÉ

1
Cristo guarda siempre, puedo en Él confiar,
No me deja nunca, puedo en Él confiar,
Pues, cual la Roca eterna de los siglos, firme estaré.

CORO
¡Nada, no, nada, me ha de mover!
¡Nada, no, nada, me ha de mover!
Pues, cual la Roca eterna de los siglos, firme estaré.

2
Fuerte es Jesucristo, puedo en Él confiar,
Todo me ha provisto, puedo en Él confiar,
Pues, cual la Roca eterna de los siglos, firme estaré.

3
En la noche obscura, puedo en Él confiar,
Mi alma está segura, puedo en Él confiar,
Pues, cual la Roca eterna de los siglos, firme estaré.

4
Muchos me abandonan, puedo en Él confiar,
Otros me engañan, puedo en Él confiar,
Pues, cual la Roca eterna de los siglos, firme estaré
LA VOLUNTAD DE DIOS 309
1
Mi voluntad la he rendido,
Y pertenezco sólo a Ti;
Humildemente yo te pido:
"Tu voluntad se haga en mí".
CORO
Oh, dulce bien, a Ti me entrego,
Tu voluntad hoy haz en mí;
Oh, Dios bendito, mi ser contrito,
Consagro solamente a Ti.
2
Estoy hastiado de mi culpa,
Y sólo Tú perdonarás;
No puedo darte otra disculpa,
A Ti me acerco nada más.
3
Tu voluntad, oh Rey precioso,
Rendido quiero aceptar;
Del Santo Espíritu gozoso,
Mi alma quiero inundar.
4
Contigo siempre, Dios amado,
Mi pie seguro estará;
¿Quién de tu amor ilimitado,
Podrá mi vida separar?
310 LA VID Y LOS PAMPANOS
1
Yo soy la vid y mi Padre el Labrador,
Vosotros pámpanos, dice el Salvador;
Estad en mí y Yo en ti, y fruto llevaréis.
Porque sin Mí, nada podéis hacer jamás;
Dios nos ha puesto los frutos a llevar,
Que permanezcan como un testimonio a Él.
2
El que estuviere en la vid le limpiará,
Para que frutos abunden más y más;
Luego pedid, Sin desmayar, lo que deseas tú.
El Dios de amor, que te ama a ti, te lo dará;
Glorificado así mi Padre es,
En que llevéis mucho fruto,
Y seáis siempre fiel.
3
Por mis palabras vosotros limpios sois,
Con el amor de mi Padre amo Yo;
Dejar mi amor, siempre brillar,
Con todo su fulgor;
Fácil será, obedecer, mi voluntad;
Todo mi gozo en vosotros estará.
Y vuestro gozo con fruto cumplido será.
MAS PROFUNDO AMOR 311

1
Más profundo llévame, oh, Cristo,
En tu santo amor;
Aunque sufra duras aflicciones,
No tendré temor.

CORO
¡Oh! más profundo amor,
Deseo, oh, Señor;
Tu santa voluntad quiero hacer,
En humildad.

2
Más profunda santificación,
Quiero hoy tener;
Y crecer en gracia es mi anhelo,
Dame, oh Dios, poder.

3
Más profunda devoción a Cristo,
Yo necesito, oh Dios,
Para ser un atalaya tuyo,
Y seguirte en pos.
312 CONFÍO EN DIOS

1
Confío en Dios, no importa dónde esté,
En alta mar o en tierra, tengo fe;
Si vienen pruebas y dolor,
Mi amante Dios me cuida con su amor.

CORO
Confío en Dios, yo sé que me ama Él,
En la furiosa lid es mi broquel;
Si olas rugen con furor,
Mi amante Dios me cuida con su amor.

2
Confío en Dios, Él siempre paz me da,
En las tinieblas a mi lado está;
Conforta el alma y da valor,
Mi amante Dios me cuida con su amor.

3
Confío en Dios, nada me faltará,
En su bondad me pastoreará;
El quitará todo temor,
Mi amante Dios me cuida con su amor.
EL PILOTO ES MI JESÚS 313
1
Es mi vida cual el mar,
Pero voy sin titubear;
Los escollos al cruzar,
El piloto es mi Jesús.
CORO
Voy hacia la eternidad,
El piloto es mi Jesús;
Por la fe en Él, llegar‚,
Hasta el puerto de salud;
Él me da seguridad,
Santo gozo, bella luz.
2
Oigo fiero al mar rugir,
A mis pies el agua hervir;
Mas yo puedo aún decir:
El piloto es mi Jesús.
3
Vendaval hay por doquier
Mas no tengo qué temer;
Nada me podrá vencer,
El piloto es mi Jesús.
4
La tormenta al arreciar,
Mi bajel hace temblar;
Puedo aún así cantar:
El piloto es mi Jesús.
314 PERTENEZCO A MI REY

1
Pertenezco a mi Rey,
Hijo soy de su amor;
Y sus regias moradas veré,
Sus delicias sin fin, revelóme el Señor,
Y un lugar con sus hijos tendré.

CORO
Pertenezco a mi Rey,
Hijo soy de su amor;
Y a los suyos jamás olvidó;
En su Reino de amor, he de ver al Señor,
Y a su lado feliz viviré.
2
Pertenezco a mi Rey,
Y que me ama lo sé;
Y a sus dones de amor celestial,
Por doquiera que voy, sin cesar hallaré,
Como pruebas de amor sin igual.
3
Pertenezco a mi Rey,
Y no dudo jamás,
Que reunidos los suyos serán,
En la Sión milenial, la morada de paz,
Do pesares jamás se hallarán
YO SOY SOLDADO DE JESÚS 315

1
Soy yo soldado de Jesús,
Y siervo del Señor;
No temeré llevar su cruz,
Sufriendo por su amor.

CORO
Después de la batalla nos coronará ,
Dios nos coronará,
Dios nos coronará;
Después de la batalla nos coronará,
En aquella Santa Sión,
Más allá, más allá, en aquella Santa Sión.
Después de la batalla nos coronará,
En aquella santa Sión.
2
Lucharon otros por la fe,
¿Cobarde habré de ser?
Por mi Señor yo pelearé,
Confiando en su poder.
3
Es menester que sea fiel,
Que nunca vuelva atrás;
Que siga siempre en pos de Él,
Y me guiará en paz.
316 A TU LADO QUIERO ANDAR, SEÑOR

1
Débil soy, tu fuerza es tal,
Que me guardarás del mal;
Satisfecho estoy, oh sí,
Al andar, oh Señor, junto a Ti.

CORO
A tu lado andar, Señor,
Está es mi oración;
Cada día en tu amor,
Siempre guárdame, Salvador.

2
En la prueba y dolor,
Cuídame, oh buen Señor;
Y al fin en tu ciudad,
Gozar‚ de tu comunión.
OJOS DIVINOS 317
1
Ojos divinos de mi Jesús,
Que derramaron su hermosa luz;
Siempre apacibles ante el dolor,
Manifestaron sublime amor.
2
Ante una sierva, Pedro negó,
A su Maestro y Él le miró;
Y sus miradas, al penetrar,
Le condujeron pronto a llorar.
3
Cuando Zaqueo al árbol subió,
El Cristo amado pronto le vio;
Y aquel pequeño, sin vacilar,
Al Nazareno lleva a su hogar.
4
Ojos divinos, llenos de amor,
Fueron los ojos de mi Señor;
Miran mi vida, tu vida, ven,
Quieren que hagamos tan sólo el bien.
5
Vedles mirando a Jerusalem,
A quien deseaban tan sólo el bien;
Y con profundo, sin par dolor,
Aquellos ojos lloran de amor.
6
Ante los ojos de mi Jesús,
Nadie se esconde, pues son la luz;
Escudriñando tu vida están,
Y dondequiera te seguirán.
318 DE TU ESPÍRITU DIVINO

1
De tu Espíritu Divino,
Quiero mi alma rebosar;
A la luz de tu camino,
Oh, Señor, prefiero andar.

2
Oh, verdad maravillosa,
Que nos libras de pecar;
De tu gloria portentosa,
Quiero fiel participar.

3
Santo Dios del cielo,
Llena mi alma de tu amor;
Tu presencia de consuelo,
Llena del perfecto amor.
¿NOS VEREMOS EN EL RÍO? (REV. 20:1) 319

1
Nos veremos en el río, cuyas aguas argentinas,
nacen, puras, cristalinas, bajo el trono del Señor.

CORO
Oh, sí, nos congregaremos,
En célica hermosísima ribera,
Del río de la vida verdadera,
Que nace del trono de Dios.
2
En las márgenes del río, que frecuentan serafines;
Y embellecen querubines, da la dicha eterna Dios.
3
El vergel que riega el río, de Jesús es la morada;
El mal nunca tiene entrada, allí sólo reina Dios.
4
Antes de llegar al río, nuestra carga dejaremos;
Libres todos estaremos, por la gracia del Señor.
5
En la margen de aquel río, crece el árbol de la vida;
Y a toda alma dolorida, dan sus hojas la salud.
6
Tiene faz risueña el río, pues la de Jesús refleja;
La que de su grey aleja, todo mal, todo dolor.
320 AVIVA TU OBRA, OH DIOS

1
Aviva tu obra, oh Dios,
Ejerce tu poder;
Los muertos han de oír la voz,
Que hoy hemos menester.

2
A tu obra vida da,
Las almas tienen sed:
Hambrientas de tu buen maná,
Aguardan tu merced.

3
Aviva tu labor,
Glorioso fruto dé;
Mediante el gran Consolador,
Abunde nuestra fe.

4
La fuente espiritual,
Avive nuestro amor;
Será tu gloria sin igual,
Y nuestro el bien, Señor.
UN MENSAJE DEL SEÑOR 321

1
Un mensaje del Señor, ¡Aleluya!
Anuncio yo que da la paz;
Es de Dios el santo amor, ¡Aleluya!
"Ve tan sólo a Cristo y vivirás".
CORO
Ve a Cristo y vivirás,
Ve a Cristo y vivirás;
Es de Dios el santo amor, ¡Aleluya!
"Ve tan sólo a Cristo y vivirás".
2
El mensaje del amor, ¡Aleluya!
Infundirá la fe en ti;
Que Jesús, mi Salvador, ¡Aleluya!
Dio por ti su sangre carmesí.
3
Vida puedes obtener, ¡Aleluya!
Que tu Señor te quiere dar;
Si tan sólo quieres ver, ¡Aleluya!
Por fe a quien podrá salvar.
4
Cómo vine, te diré, ¡Aleluya!
A mi Jesús que me salvó;
Fui tan sólo por la fe, ¡Aleluya!
Y Jesús mi alma redimió.
322 MI REDENTOR, EL REY DE GLORIA
1
Mi Redentor, el Rey de gloria,
Que vive, yo seguro estoy;
Y da coronas de victoria,
A recibir la mía voy.
CORO
Que permanezca no pidáis,
Entre el bullicio y el vaivén;
El mundo alegre hoy dejaré,
Aún cuando fuese algún Edén.
La cita nada más aguardo,
Que el Rey me diga: hijo, ven.
2
En mi Señor Jesús confío,
Su sangre clama a mi favor;
Es dueño Él de mi albedrío,
Estar con Él es lo mejor.
3
De tanto amor me maravillo,
Y no me canso de admirar;
Me libertó de mi peligro,
Sufriendo todo en mi lugar.
4
Consuélome en su larga ausencia,
Pensando: pronto volverá;
Entonces su gloriosa herencia,
A cada fiel, Jesús, dará.
A LOS PIES DE JESUCRISTO 323

1
A los pies de Jesucristo,
Siempre quiero hallarme yo;
Escuchando cual María,
Las palabras de su amor.
A los pies de Jesucristo,
Mi pasado olvidaré;
Pues su mano fiel y tierna,
Me ha librado de caer.

2
A los pies de Jesucristo
Hallo tierna compasión;
Para todos mis afanes,
Mis conflictos y dolor.
Puedo yo decirle a Cristo,
Mis cuidados y temor;
Y con Él tendrá mi alma,
Gozo, paz, tranquilidad.

3
A los pies de Jesucristo,
Yo tendré‚ su bendición;
En sus ojos hay dulzura,
Y en su seno protección,
//Y que el mundo sepa al verme,
Que Jesús es mi Señor.//
324 GLORIA SIN FIN

1
Cuando mis luchas terminen aquí,
Y ya seguro en el Reino esté;
Cuando al Señor mire cerca de mí,
Por las edades mi gloria será.

CORO
Esa será gloria sin fin, gloria sin fin,
Gloria sin fin,
cuando por gracia, su faz pueda ver,
Esa mi gloria sin fin ha de ser.

2
Gozo infinito será contemplar,
Todos los seres que salvos serán;
Mas la presencia de Cristo gozar,
Por las edades mi gloria será.

3
Cuando por gracia yo pueda tener,
En su reinado morada de paz;
Y que allí siempre su faz pueda ver,
Por las edades mi gloria será.
OH, VEN SIN TARDAR 325

1
¡Oh!, no rechaces la verdad,
Tus ojos hoy abre a la luz;
Renuncia a toda la maldad,
Y ven a Jesús.

CORO
¡Oh, ven sin tardar! ¡Oh, ven sin tardar!
¡Acepta a Jesús y salvo serás!

2
Tus ojos ya tal vez el sol,
No más aquí contemplarán;
Hoy es el día de salvación,
¡Oh, ven a Jesús!

3
Jesús te tiene compasión,
¿Con qué su amor le pagarás?
Hoy trae a Él tu corazón,
Y salvo serás.

4
Jesús recibe al pecador,
Que quiera a Él su alma unir;
Ya no desprecies más su amor,
¡Oh, ven a Jesús!
326 CUAN FELICES FUIMOS!

1
Cuán felices fuimos desde que creímos,
En el Cristo amado, que fuera inmolado;
Fue la tumba fría y resucitado,
Un hermoso día fue glorificado.

2
En la hora postrera, cuando Cristo fuera,
En la cruz clavado por nuestro pecado,
Tiernamente dijo a Juan y a su Madre:
"He aquí tu hijo, he aquí tu madre"

3
Cuando le clavaban y le denostaban,
Imploró clemencia, perdón y paciencia.
En favor de aquellos que en tinieblas yacen,
"Pues ignoran ellos", dijo, "lo que hacen"

4
En su angustia llama, "Sed yo tengo", exclama,
¿Y sabéis qué hicieron? Vinagre le dieron;
Y aquel penitente que buscarle quiso,
Le ofreció la fuente de su paraíso.
5
Con solemne calma encomienda su alma,
A su Padre amado que ya le ha dejado,
Por el vil pecado de un mundo soez,
Y clama angustiado. "Consumado es".
DE JESÚS EL NOMBRE GUARDA 327

1
De Jesús el nombre guarda,
Heredero de afán;
Dulce hará tu boca amarga,
Tus afanes cesarán.

CORO
Suave luz, manantial,
De esperanza, fe y amor;
Sumo bien celestial,
Es Jesús el Salvador.

2
De Jesús el nombre estima,
Que te sirva de broquel;
Alma débil, combatida,
Hallarás asilo en Él.

3
De Jesús el nombre ensalza,
Cuyo sin igual poder;
Del sepulcro nos levanta,
Renovando nuestro ser.
328 CRISTIANOS TODOS YA PREPARARSE

1
Cristianos todos ya prepararse,
Ved el esposo, vuestro Señor;
Llenas tened las lámparas siempre
A su encuentro id con amor.

CORO
Cristo ya viene, pronto, si, viene,
Sin tardanza aparecerá;
Con Él cantemos !Aleluya!
Que vida eterna Él nos dará.

2
Ya las señales cúmplanse todas,
Ya la higuera quiere brotar;
Fieles venid, el Salvador llama,
Nadie en sus bodas debe faltar.

3
Presto acude, alma acepta,
Este convite de tu Señor;
El te dará su gozo y gloria,
Ven y recibe hoy su amor.
¿ERES LIMPIO EN LA SANGRE? 329

1
¿Has hallado en Cristo plena salvación?
Por la sangre que Cristo vertió;
Toda mancha lava de tu corazón,
Eres limpio en la sangre eficaz.

CORO
¿Eres limpio en la sangre,
En la sangre de Cristo Jesús?
¿Es tu corazón más blanco que la nieve?
¿Eres limpio en la sangre eficaz?

2
¿Vives siempre al lado de tu Salvador?
¿Por la sangre que el derramó?
¿Del pecado eres siempre vencedor?
¿Eres limpio en la sangre eficaz?

3
¿Tendrás ropa blanca al venir Jesús?
¿Eres limpio en la fuente de amor?
¿Estás listo para la gloria de su luz?
¿Eres limpio en la sangre eficaz?
4
Cristo ofrece hoy pureza y poder,
¡Oh, acude a la cruz del Señor!
Él la fuente es, que limpiará tu ser,
¡Oh, acude a su sangre eficaz!
330 OH, ROCA ETERNA
1
Cuando desalentado me siento desmayar,
A murmurar tentado, con ganas de quejar;
Mas al pensar en Cristo no puedo olvidar,
Y clamo a la Roca Eterna: Escóndeme.

CORO
Oh, Roca Eterna, ¡escóndeme!
No hay otro refugio, yo vengo a Ti con fe;
La noche me rodea, la luz también se fue,
Hoy clamo a la Roca Eterna: Escóndeme.

2
A veces combatido, ni un paso puedo dar,
Cansado y tentado mi fe para negar;
Mas al pensar en Cristo y en su gran amor,
Me siento muy animado y con valor.

3
Hallé la paz en Cristo, escondedero fiel,
Es mi amigo eterno, divino Emmanuel;
No más a tientas ando, en su camino voy,
En Cristo la Roca Eterna, seguro estoy.

4
Oh, pecador perdido acepta a Jesús,
Te colmará de bienes y andarás en su luz;
Pues cuando ya del mundo perdiste toda fe,
A la Roca Eterna clama: Escóndeme.
SALVADOR MÍO, COMO TU ERES 331
1
Salvador mío, como Tú eres,
Puro y santo, quiero vivir;
Dejando atrás los vanos placeres,
En tus pisadas quiero seguir.

CORO
Hazme, oh Cristo, como Tú eres,
Mi ser inunda con tu poder;
Ven en tu gloria, Padre bendito,
Tu semejanza quiero tener.

2
Hazme valiente, fiel y benigno,
Dispuesto siempre a perdonar;
Quiero en mi vida ser compasivo,
Fiel proclamando tu voluntad.

3
Quiero ser dócil, manso y humilde,
Siempre sumiso, siempre leal;
Mi ser entero gloria te rinde,
Busca anhelante tu santidad.

4
Hoy purifica toda mi alma
Con fuego santo de tu altar;
Que desarraigue todo lo malo,
Para que Tú la puedas usar.
332 SIERVOS DE JESÚS

1
Siervos de Jesús, hombres de verdad;
Guardas del deber somos, sí;
Libres de maldad, ricos en bondad;
Fieles en la lid seremos, sí;

CORO
¡Firmes! ¡Fuertes! alcen la bandera,
Grande, noble emblema del deber,
¡Pronto! ¡Bravos! pasen la consigna:
Marchen, todos, vamos a vencer.

2
¡Cuán hermosos son los que sin temor,
Listos al llamar del clarín;
Luchan con valor, sufren sin cesar,
¡Guardas del deber hasta el fin!.

3
Nuestro capitán es ya vencedor,
Él nos redimió por su cruz;
Guardas del deber, Él nos da poder,
Él nos guiará hasta la luz.
4
Invencibles son los que con afán,
Cada día van al deber,
Grande luz tendrán y recibirán,
Magno galardón del Redentor.
LA PEÑA FUERTE 333
1
La peña fuerte, el Santo Dios,
Nos guarda de la tempestad;
Busquemos, pues, su protección,
Nos guarda de la tempestad.

CORO
En tierra calurosa Jesús nos da,
Su sombra, sí, su sombra, sí;
Jesús es el Peñasco que sombra da,
Nos guarda de la tempestad.

2
De día templa el gran calor,
Nos guarda de la tempestad;
De paz, de noche en derredor,
Nos guarda de la tempestad.

3
Procelas surjan con furor,
Nos guarda de la tempestad;
Albergue ofrécenos su amor,
Nos guarda de la tempestad.

4
La Peña de mi corazón,
Nos guarda de la tempestad;
En cada amarga tentación,
Nos guarda de la tempestad.
334 MAS CERCA DE CRISTO

1
De Cristo cada día quiero yo más cerca estar,
El es mi Rey amable, mi precioso Salvador;
No puedo en todo el mundo amigo cual Jesús hallar
Quien maravillas hace y prodigios sin cesar.

CORO
Jamás podrán contarme,
De Cristo la mitad;
De su amor divino, su poder y majestad.

2
Ya miro cerca el día del regreso del Señor,
Y yo con muchos santos al encuentro sin igual;
Iremos a las nubes alabando con fervor,
A Cristo el Rey glorioso, cuyo Reino es eternal.

3
Y cuando estemos salvos en su Reino espiritual,
Jamás nos cansaremos de servir al Salvador;
Gozosos alzaremos nuestro cántico triunfal,
Y de arpas mil los ecos subirán en su loor.
EN LA MAÑANA 335
1
En el mundo la Iglesia,
Peregrina ha de estar;
Anhelante ella espera,
Su feliz, eterno hogar.

CORO
Nos veremos, nos veremos,
Nos veremos en la tierra más allá ;
Nos veremos, nos veremos,
Junto al río cristalino más allá.

2
Nada aquí es permanente,
Todo ha de terminar;
Mas miramos adelante,
En el Reino nuestro hogar.

3
Las familias en la tierra,
Se desunen al morir;
Mas esperan la mañana,
En que se han de reunir.

4
Con Jesús cual unos reyes,
Pronto habremos de estar;
Juntos, miles de millares,
Con Jesús para reinar.
336 IRÉ SI ÉL VA CONMIGO
1
Podrá no ser allí do peligros hay que hallar,
Podrá feliz estar y en la calma aquí morar;
Mas una cosa sé, que en sombras o en placer,
Si Él va conmigo, ¡iré por doquier!

CORO
Si Él va conmigo, yo iré por doquier,
El Reino estará doquiera yo esté con mi Jesús;
Es un privilegio poder llevar su cruz,
Iré si Jesús va conmigo por doquier.

2
Acaso he de llevar la palabra de salud,
A todos los que luchan en medio de inquietud;
Mas si esto es mi deber, gozoso lo he de hacer,
Y si Él va conmigo, ¡iré por doquier!

3
Mas si es mi parte aquí dentro del hogar llevar
La cruz que muchos llevan aún más allá del mar;
Mi fe podré probar y siempre haré saber,
Que si el va conmigo, ¡iré por doquier!

4
Los juicios del Señor no me toca discutir,
Mi parte es su camino constante aquí seguir;
Mas ir o aquí quedar lo puedo todo hacer,
Y si Él va conmigo, ¡iré por doquier!
MUY CERCANO ESTA EL DÍA 337

1
Muy cercano está el día, cuando volverá Jesús,
Con la majestad y gloria, que le dio su Padre Dios.
De sus santos rodeado, en la nube bajará;
Ya de Cristo es el reinado, y el pecado quitará.

CORO
Ven, Señor Jesús, ven pronto,
Claman todos con ardor;
He aquí yo vengo presto,
Presto dice el Salvador.

2
Su venida, Jesucristo, librará la humanidad;
De Satán, autor inicuo, de su gran calamidad.
Cesarán todos los males, por el Reino de Jesús;
Alegraos, oh mortales, ¡Ved el triunfo de su cruz!

3
Cuanto anhelan y desean, la venida de Jesús;
Los creyentes ya salvados, por la obra de su cruz.
"Ven y siéntate conmigo, en mi trono", el Rey dirá:
"Has sufrido y has vencido, de mi gloria goza ya".
338 A SU NOMBRE GLORIA
1
Junto a la cruz do Jesús murió,
Junto a la cruz do salud pedí;
Ya mis maldades Él perdonó,
¡A su nombre gloria!

CORO
¡A su nombre gloria!
¡A su nombre gloria!
Ya mis maldades Él perdonó,
¡A su nombre gloria!

2
Junto a la cruz donde le busqué,
Cuán admirable perdón me dio;
Ya con Jesús siempre viviré,
¡A su nombre gloria!

3
Fuente preciosa de salvación,
Qué grande gozo yo pude hallar;
Al encontrar en Jesús perdón,
¡A su nombre gloria!

4
Tú, pecador, que perdido estás,
Hoy esta fuente ven a buscar;
Paz y perdón encontrar podrás,
¡A su nombre gloria!
CANTA, OH BUEN CRISTIANO 339
1
Canta, oh buen cristiano,
Dulce será cantar;
Hace el camino llano,
Libra el pesar.
Canta en las noches tristes,
Canta en la alegre luz;
El mal así resistes,
Canta de Jesús.

2
Canta, oh buen cristiano,
Templa tu corazón;
Alza a tu Soberano,
Tu feliz canción.
Siempre está lleno el mundo,
De endechas y dolor;
Canta el amor profundo,
De tu Salvador.

3
Canta, oh buen cristiano,
Dios tu socorro es;
El sostendrá tu mano,
Hasta la vejez.
¿Sabes que el diablo invitas,
Cuando medroso estás?
Dios quitará tus cuitas,
Si cantando vas.
340 PON TU TODO EN SU ALTAR

1
¿Has buscado la paz, sin hallarla jamás?
¿Es intenso tu ruego al clamar?
Paz no puedes sentir, ni por mucho gemir,
Hasta que pongas todo en su altar.

CORO
¿Está tu alma completa en célico altar?
¿Ya vives entregado a Él...?
Sólo así tú podrás disfrutar de la paz,
En su altar deposita tu ser.

2
¿Cómo puedes vivir en maldad y sentir
Que Jesús ha aprobado tu acción...?
Cumple su voluntad, deja toda maldad,
En su altar pon hoy tu corazón.

3
Tú no sabes por qué, Dios detiene el bien aún,
Aunque eleves tu ferviente prez
Hasta que en humildad, fe y sinceridad,
Tu alma toda en su altar hoy le des.
4
Disfrutar de su amor, no podrás pecador,
Ni gozar su divina amistad
Sólo que desde hoy digas: "Mi alma te doy,
Deposito mi vida en tu altar...
EN LA CRUENTA CRUZ 341

1
En la cruenta cruz el Señor Jesús,
Por mí en el Calvario se entregó;
Tanto fue el amor del buen Salvador,
Que del alto cielo descendió.

CORO
Cristo, Príncipe de gloria,
En la cruz por mí su vida dio;
Cristo, despreciado, herido,
Agonía aguda soportó.
Cristo, quien fue sin pecado,
Mis pecados en la cruz llevó;
Fue por mí que el Salvador allí,
En la cruz me redimió.

2
Cerca de la cruz del Señor Jesús,
El gentío le vituperó;
Por mi salvación en su compasión,
El gran precio de ella allí pagó.
342 VEN AMIGO A JESÚS

1
Ven amigo a Jesús, pues Él murió por ti,
Recibirás la luz que quiere dar a ti;
Mi buen Jesús murió para darte perdón,
Abre tu corazón y dulce paz tendrás.

CORO
Día fatal vendrá cuando no habrá lugar,
La puerta se abre hoy y tú podrás entrar;
Mas gracia ya no habrá, pues despreciaste hoy,
Acepta, pecador, la salvación de Dios.

2
Las manos del Señor se abren hoy para ti,
Ven y confía en Él y serás muy feliz;
Tus cuitas pon en Dios, pues Él las llevará,
Quitará tu pesar por su consolación.
SOY LA TRISTE OVEJA 343

1
Soy la triste oveja que dejó al pastor,
Yo andaba perdido cuando Él me encontró;
Con un silbo suave, luego me llamó,
Y en sus brazos al dulce hogar me llevó.
Las noventa y nueve dejó en el redil,
Y se fue al desierto a buscarme a mí;
Con afán inmenso luego me llamó,
Y hallóme gimiendo de acerbo dolor,
Se sentó a mi lado y al verme lloró.

2
Ven mi triste oveja, escucha mi voz,
No me desconozcas, soy el buen pastor;
Vamos al rebaño do reina la paz,
Allí donde mora mi Rey Eternal.
Si por la fatiga no puedes andar,
Ven que entre mis brazos te puedo llevar;
Ven mi triste oveja, vamos al redil;
Que muy tiernos pastos tengo para ti;
Conmigo por siempre tú vas a vivir.
344 TOMA DE LA FUENTE DE AGUA VIVA

1
Vagué sediento en el pecado abrumador,
Y nada a mi alma dio satisfacción;
Mas cuando fui a la cruz de Cristo, el Salvador,
Agua abundante halló mi corazón.

CORO
Toma de la fuente de agua viva,
Fuente eternal, agua del raudal;
Toma de la fuente de agua viva,
Fuente de agua viva celestial.

2
¡Oh, cuán dulce raudal de Dios brotando está!
Felicidad y gozo me brindó;
En gloria, gracia y bendición mi vida irá,
Por eso ¡aleluya! canto yo.

3
¡Oh, pecador! ¿Por qué a Jesús no vienes,
Hoy y así su agua de vida aceptar?
El dice: "Fuente de agua eterna y libre soy,
La sed de tu alma puedo aplacar".
CANTO ALELUYA, GLORIA A DIOS 345

1
Caminando estoy con rumbo a Sión,
Elevando a Cristo mi canción,
Ya no soy esclavo, Cristo me ha librado,
Canto aleluya, gloria a Dios.

CORO
Canto aleluya, gloria a Dios;
Canto aleluya; gloria a Dios
Todos mis pecados, ya son perdonados,
Canto aleluya, gloria a Dios.

2
Satanás me tienta con tesón,
Pero le resisto en oración,
No seré vencido por el enemigo,
Canto aleluya, gloria a Dios.

3
Cuando viene obscura tempestad,
Cristo pone en mi alma claridad,
El es mi consuelo, sigo rumbo al Reino,
Canto aleluya, Gloria a Dios.
346 SOLO EN JESÚS

1
Sólo en Jesús hay vida eterna,
Es Él quien me da salvación;
Cristo liberta del pecado,
Y limpia mi corazón.

CORO
Yo soy feliz pues de su amor disfruto,
Seguro estoy que Él me cuidará;
Es mi Jesús incomparable,
Cerca de Él siempre yo quiero andar.

2
El me buscó con gran ternura,
Y me libertó del pecar,
Con su paciencia y su dulzura;
Cambió el llanto por cantar.

3
Cristo es mi vida y mi esperanza,
En Él tengo felicidad;
Él es mi buena venturanza,
Me rindo a su voluntad.
BELLAS MANSIONES 347

1
Mansión gloriosa tendré en el Reino,
Do las maldades nunca entrarán:
Toda tristeza cambiará en consuelo,
Y en dulce canto el dolor y afán.

CORO
Bellas mansiones habrá en la gloria,
Tendré en la mía el gozo sin par;
Suenan las notas de la grata victoria,
Voy, pues, con gozo a mi dulce hogar.

2
En este mundo predomina el llanto,
Somos sujetos al dolor fatal;
Mas en el Reino cesará el quebrando,
Y por los siglos nunca habrá más mal.

3
Amigo mío, cuanto anhelo yo verte,
Libre de penas y de turbación;
A Jesucristo debes ya entregarte,
Tendrás también una bella mansión.
348 EL DIA PERFECTO

1
El día perfecto pronto llegará,
El día de paz, sin penas ni dolor,
Traerá el gozo que deseamos hoy,
Ningún dolor podrá allí entrar.

CORO
Adiós a pruebas al rayar el alba,
Adiós a toda aflicción aquí;
No habrá dolor, ni muerte en ese día,
Sombras desaparecerán allí.

2
Confía en Dios, Él siempre te guiará,
Hacia el día que aclarando está;
Síguele fiel que pronto Él vendrá,
Y a su imagen Él nos cambiará
GUARDIA DE ORACIÓN 349
1
Nuestras plegarias
A Ti elevamos,
Oh, Dios del cielo,
Nuestro Hacedor.

CORO
Oye, oh Padre,
Oye a tu guardia;
Hoy de rodillas,
En oración.

2
En este día,
Por Ti bendito,
Te lo pedimos
Todos tus hijos.

3
Te lo rogamos,
En ese nombre,
Perfecto y bello,
De Jesucristo.

4
Tú hoy nos oyes,
Así confiamos,
Clemente y bueno,
Dios de Israel.
350 VALIENTES PREGONEROS

1
¡Oh, valientes ingresad! a las filas del Señor,
Para ir a combatir, Apollyón, Abaddón.
Airado él estará, como un león te rugirá;
Mas confía en esto tú... Dios te guiará.

2
Con honor, obreros sed, portavoces del Señor,
Y con gozo pregonad la salud de Israel;
Bella y dura es la misión, Satanás te tentará,
Pero si en Cristo estás, nada temerás.

3
Alma y mente tú pondrás al servicio del Señor,
Y todo tu corazón, a servir a Jesús.
Hermosos serán tus pies, cuando lleves el maná,
Del pasado que hoy es nuestro buen Jesús.

4
Con integridad servid, al que ha sido y que será,
Por los siglos Gran Señor, desde allá de la Creación.
Al final oirás su voz, que con gozo te dirá:
"En lo poco fuiste fiel, entra al gozo hoy".
ÓYENOS, TE LO ROGAMOS 351
1 ¡Oh, mi Señor!, a Ti que tanto amo,
Elevo hoy, mi alma y corazón;
Mira mi aflicción y congoja,
Tennos piedad, clamamos hoy a Ti.
Confiamos en lo que dijera ayer,
Tu Hijo, nuestro amante Salvador:
"En mi nombre pedid, todo a mi Padre,
Seguridad tened, que os lo dará".
2 Yo sé que Tú a cada uno oyes,
Y nos darás según tu voluntad,
Lo que en secreto está, Tú ya lo sabes,
En público, Tú recompensarás,
A todo aquel que listo esté a guardar
Tus Mandamientos, la Ley Eterna,
Ley que grabada fue, en unas tablas,
Y ahora está en nuestro corazón.
3 ¡Oh, mi Señor!, a Ti, que tanto amo,
Mi alma toda en tu altar pondré;
Yo sé que Tú verás todas mis faltas,
Y por tu amor, me las perdonarás.
Postrados ante el trono de tu amor,
Tocamos hoy con todo el corazón,
Creyendo que oirás, ¡oh!, para darnos,
A cada uno de tu gran bondad.
4 Sentir queremos, ese grande gozo,
Que oirás y así contestarás;
Sostén tu Iglesia, si, firme y segura,
En contra de los dardos del pecar.
Afirma a tu pequeña juventud,
Y a los hijos de toda la Grey,
Para poder gozar de aquel Reino,
Que en esta tierra, tu Hijo fundará.
352 VISIÓN PASTORAL

1
Eran cien ovejas que había en el rebaño;
Eran cien ovejas que amante cuidó,
Pero en una tarde, al contarlas todas,
Le faltaba una, le faltaba una
Y se entristeció.

CORO
Las noventa y nueve dejó en el desierto,
Y por la montaña a buscarla fue,
La encontró gimiendo, temblando de frío,
Ungió sus heridas, y con ella en hombros,
Gozoso volvió.

2
Esta misma historia, vuelve a repetirse:
Todavía hay ovejas que errabundas van
Vagando en el mundo, sin Dios, sin consuelo,
Sin Dios, sin consuelo, sin Dios, sin consuelo,
Y sin su perdón.
CLAMO A TI, SEÑOR 353

1
Como el siervo brama junto al agua
Así clamaré por Ti, oh mi Dios;
Porque en Ti sacio mi sed,
Y de Ti marcharé siempre en pos.

CORO
Clamo yo, Señor, en mis temores,
Clamo yo siempre saliendo estoy;
Y Señor, en oración he de pedirte,
Me ayudes para no caer.

2
Y si el mundo me rechaza por seguirte,
Entonces con más fuerzas clamaré:
Dame paz, dame amor, dame consuelo,
Dame fe y también tu bendición.
354 ISRAEL DE DIOS
1
Oye Israel,, Dios te dice así:
"Por ser tan rebelde,Yo te esparcí".
Dios te habló a ti, Profetas envió,
Que también dijeron:,"A Jehová oíd".
2
Como los polluelos, te quiso juntar,
El varón perfecto, y digno de amar.
Mas con grande saña, uniste tu voz,
Diciendo a Pilato:, "Crucifica a Jesús".
3
Mas un pacto hay, Promesa a David,
Y Dios, que no es hombre, no puede mentir.
Su nombre selló, El Pacto de ayer,
Y cumplido el tiempo, te va recoger.
4
Mas en ese día, te convertirás,
Cuando a Jesucristo, enfrente tendrás.
Y verán tus ojos, que aquel Emmanuel,
Es el Hijo amado, del Dios de Israel.
5
Verán en sus pies, y en sus manos también,
La huella innegable de crucifixión;
Ese día habrá, llanto sobre Él,
Quitaraste el velo, oh, pueblo de Israel.
6
Le dirás, entonces: "¿Por qué herido estás?"
"Son por mis amigos que vine a salvar".
Y en su regazo feliz estarás,
Cuando allí su Reino fundado será.
OBREROS DE DIOS Y DE CRISTO 355

1
Yo soy obrero de mi Cristo, y listo debo estar,
Para cumplir las misiones a que se me ha de enviar.
Yo soy obrero de mi Cristo, de la Iglesia de Dios;
Yo iré, iré predicando las nuevas de Israel.
Yo iré, yo iré, y así esparciré,
De Dios la salvación que en Cristo Él dejó.

2
Yo espero que con la ayuda, y el gran poder de Dios,
Poder sembrar su palabra en tierra buena y fértil.
Y que lleven mucho fruto, a uno, ciento y mil,
Para que puedan gozarse con Cristo en el redil.
Yo iré, yo ire al campo a predicar,
Narrando a la nación, el plan de salvación.

3
Iré cumpliendo el mandato de nuestro Dios Jesús,
De ir, de ir predicando como lo hiciera Él.
Iré, ¡oh, sí, muy gozoso! y así espero venir.
Jehová verá por mis pasos, mi entrada y mi salir.
Yo voy, yo iré confiando en Ti, Señor;
La obra es de Ti, en Cristo, mi Señor.
356 DIVINO COMPAÑERO

1
Divino compañero del camino,
Tu presencia siento yo, al transitar,
He ya disipado de las sombras,
Ya tengo luz, la luz bendita
De tu amor.

CORO
Quédate Señor, ya se hace tarde,
Te ofrezco el corazón para posar;
Hazlo tu morada permanente,
Acéptalo, acéptalo, mi Salvador.

2
La sombra de la noche se aproxima
Y en ella el tentador acechará;
No, no me dejes solo en el camino,
Ayúdame, ayúdame hasta el llegar.
VENID...ID A PREDICAR 357
1
Venid, cristianos muy alegres,
El culto empieza ya;
Pensad que muchos son los campos,
¡Oh!, ídlos a sembrar.

CORO
Aquellos que han dicho: "Heme aquí",
Al Señor servirán;
Se irán, ¡oh, si!, ungidos,
Ungidos del Espíritu.
Hablarán y nada temerán,
Buenas nuevas llevarán;
//Hablarán con toda gran verdad,
El Evangelio de Dios.//
2
Predicando a todo abatido,
A quebrantados a vendar;
Librando a todo abatido,
Y al preso libertad.

3
Predicando el año de la buena
Voluntad del Señor,
Día de grande venganza,
De nuestro Dios Jehová.

4
A consolar todos con gozo,
En donde luto habrá;
Sabiendo que en aquel Reino,
Tu premio Él te dará.
358 HONRA, GLORIA Y LOOR,
¡TUYA ES, OH SEÑOR!

1
Gloria a Dios, Gloria a Dios,
Gloria al Hijo,
Gloria al Hijo, amén,
Amén, amén.

2
Nuestras voces al cantar,
Elevamos a tu altar;
//Como el cántico de Moisés,
Para el que vive y por siempre es.//

3
Es tu pueblo de Israel,
Que Tú amaste, oh Jehová.
//El Israel espiritual,
Hoy reunido en la fe de Emmanuel.//
4
Promesas diste a Abraham,
A Jacob e Isaac.
//Promesas que cumplirás,
Al que te busca con integridad.//
5
Digno eres, oh Señor,
De todo honor, honra y gloria,
//Ahora y siempre y por los siglos,
De los siglos, amén.//
CRISTO ES LA PEÑA DE HOREB 359

1
Cristo es la Peña de Horeb, que está brotando,
Agua de vida saludable para Ti.
Cristo es la Peña de Horeb, que está brotando,
Agua de vida saludable para Ti.
Ven, a tomarla que es más dulce que la miel;
Refresca el alma, refresca todo tu ser.
Cristo es la Peña de Horeb, que está brotando,
Agua de vida saludable para Ti.

2
Cristo es el lirio del valle de las flores,
Él es la Rosa blanca y pura de Sarón.
Cristo es la vida y amor de los amores,
Él es la eterna fuente de la salvación.
Ven a buscarla en tu triste condición.
Refresca el alma, refresca todo tu ser.
Cristo es el lirio del valle de las flores,
Él es la Rosa blanca y pura de Sarón.
360 REUNIDOS

1
Nuevamente tu bondad, nos une, Señor, aquí;
Todos llenos de emoción y una sola comunión.
Deseamos que Tú estés, del principio hasta el final,
Y esperamos recibir una rica bendición.

2
Señor, si es tu bondad, líbranos de todo mal
Y aquí reine tu paz en esta tu reunión.
Velaremos por cumplir, aunque dura es esta lid,
Pues las obras de Satán trataremos de abolir.

3
Como un león camina él, tras tu obra y de tu grey;
Cúbrenos, oh gran Señor, con tus alas de bondad.
Grande es la necesidad de ver juntos y hacer
Grandes cosas, oh Jehová, para salvar a tu grey.

4
Tú muy pronto ya vendrás, las señales claras son,
Y cuentas Tú nos pedirás de tus hijos, oh Señor.
Poco tiempo queda ya y mucho lo que hay que hacer,
Puesta en Ti toda fe, guíanos para vencer.
JERUSALEM, DIOS TE AMA 361
Y TE REUNIRÁ

1
¡Oh, Jerusalem!, a Egipto serviste,
Adoraste tú a un falso dios;
Saliste de allí con grande victoria,
Cuando al Dios Jehová tú reconociste.

CORO
Jerusalem, ciudad del Rey,
Oye la voz de tu Creador;
Él te ama, sí, y te reunirá,
Pues sólo el Señor es tu Salvador.

2
Pudiste observar las profecías,
Lástima por ti, no confiaste en Él;
Le viste crecer y no lo creíste,
Que el que te habló era el Mesías.
3
¡Oh, Jerusalem!, que destruida fuiste,
No quisiste oír cuando Él te avisó;
Te profetizó en sus lamentos,
Y aún así la muerte le diste.
4
¡Oh, Jerusalem!, fuiste esparcida,
Y pagar así la incredulidad;
Pero el tiempo ya casi es cumplido
Y Jehová dice: "Serás reunida".
362 CRISTO ME HALLÓ

1
Cristo me halló errante y peregrino,
El me encontró hundido en el error;
El transformó mi vida y mi destino,
Gloría a su nombre por ese sublime amor.

CORO
Yo quiero amarle porque Él salvó mi alma,
Quiero entregarle todo mi corazón;
El me guiará con tierna y dulce calma,
Y para siempre me dará su protección.

2
Vagaba yo por sendas peligrosas
Y sin saber que ofendí a Dios,
El extendió su mano milagrosa,
Me dio su gracia cuando oí su tierna voz.
LO ENTENDEREMOS 363

1
Cuando tentado yo he deseado
Saber por qué hay muchos aquí,
Que andan sin pruebas y sin cuidados,
Mientras el mal me hace luchar aquí,
Entenderemos nuestras angustias,
Entenderemos nuestro pesar;
Hermano mío, nunca desmayes,
Todo en el Reino se ha de aclarar.

2
Hasta la muerte, dijo el Maestro,
Serás tú fiel y trabajarás;
Hermano mío, nunca desmayes,
Todo en el Reino se ha de aclarar;
Entenderemos nuestras angustias,
Entenderemos nuestro pesar;
Hermano mío, nunca desmayes,
Todo en el Reino se ha de aclarar.
364 SEÑOR, TU DIA PASA

1
Dios de los cielos, Mi Dios Jehová;
El sol se oculta, Tu día se va;
Nuestras angustias y todo pesar,
Depositamos en Ti, Señor;
Oye, te ruego, oye Señor, y no dilates tu contestar.

2
Benditos son tus hijos que Tú sábado pueden guardar,
Y darte honra, gloria y loor, Desde el principio hasta el
final;
Recuerda aquellos que aún están bajo las manos de faraón;
Y en sus luchas mira, Señor, Tu día guardan en su corazón.

3
Otra semana empieza hoy, para vivirla o para morir;
Sólo Tú sabes que pasará, si es por tu causa gozo será.
Muchos enfermos y viudas hay, Que reunidos aquí no
están;
Y donde quiera que hoy estén; Tu bendición dales, Señor.

4
Tu Iglesia hoy que cae el sol, gracias te da, oh buen Señor;
Tu día santo vemos pasar, y si vivimos es por su amor;
Nos retiramos de este lugar, pero sí, nunca jamás de Ti,
Y haz que con gozo volvamos a estar,
En otro sábado muy junto a Ti.
EL DIA DEL SEÑOR 365
1
Seis días de trabajo, seis días de labor;
Seis días en el mundo, Egipto espiritual;
Seis días en angustias, y uno para Dios;
Tienes que obedecer y amar, el día del Señor.

2
Domingo no lo es, lunes y martes, no;
Miércoles y jueves, tampoco lo serán;
El viernes sí empieza, pero al atardecer;
Tienes que obedecer y amar, el día del Señor.

3
El sábado es emblema, desde la creación;
Grabado en unas tablas, allá en el Sinaí.
Señal eterna y santa, para el pueblo de Dios;
Tienes que obedecer y amar, el día del Señor.

4
El cuarto mandamiento, no debes evadir;
Señal y ejemplo tienes, pues Dios lo descansó,
Después de los seis días, de bella creación;
Tienes que obedecer y amar, el día del Señor.

5
También te dijo así: "Guardadlo si me amáis";
Fue hecho por tu causa, para tu salvación;
Jehová lo descansó, Cristo no lo abolió;
Sí, Cristo lo guardaba, sí... También lo guardo yo.
366 (SALMO 24:7-10)

1
Verso 7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
y alzaos vosotras, puertas eternas,
y entrará el Rey de gloria,
y entrará el Rey de gloria.

2
Verso 8 ¿Quién es este Rey de gloria?
¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová, el fuerte y valiente,
Jehová , el fuerte y valiente,
El poderoso en batalla.

3
Verso 9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria,
Y entrará el Rey de gloria.

4
Verso 10 ¿Quién es este Rey de gloria?
¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová de los ejércitos,
Jehová de los ejércitos,
Él es el Rey de la gloria.
OBREROS EN LA VIÑA 367
1
Los obreros del Señor,
Se reúnen hoy aquí;
Para ir a esparcir,
El evangelio de Dios.

CORO
Obreros, sí, obreros,
En la viña del Señor;
Obreros todos digan:
"Heme aquí yo iré Señor,
//A salvar, a salvar,
Las almas que engañó Satán".//

2
Santidad hay que tener
En la obra del Señor,
Y verás, al predicar,
Sus bendiciones y amor.

3
Él tus labios usará,
Y tu mente guiará,
Cuando con integridad,
Le digas: "Tuyo soy".
368 SUBLIME DON

1
En Jesús mi Señor encontré dulce paz,
En Jesús, quien por mí se entregó;
Si acudieres a Él, este don tú tendrás,
Ve que a nadie jamás rechazó.

CORO
Sublime don, don sin igual,
Solamente Él podrá conceder;
Es un rayo de luz, de su luz celestial,
Que en nosotros Él quiere encender.

2
En Jesús encontré inefable perdón,
Cuando a Él suplicante acudí;
En amor encendió mi falaz corazón,
Y por Él nueva fe recibí.

3
En Jesús nueva vida tendrás, pecador,
Sin tardanza dirígete a Él;
En tu pecho pondrá nueva fe, nuevo amor,
Y después siempre sírvele fiel.
PERO QUEDA CRISTO 369
1
Por la mañana yo dirijo mi alabanza
A Dios, que ha sido y es mi única esperanza.
Por la mañana yo le invoco con el alma,
Y le suplico que me dé su dulce calma.
Y Él nos escucha, pues nos ama tanto,
Y nos alivia de cualquier quebranto.
Nos da su mano, poderosa y fuerte,
Para librarnos de la misma muerte.
2
Cuando la noche se aproxima, tenebrosa,
En elevar mi oración mi alma se goza;
Siento su paz inagotable, dulce y grata,
Porque temor y ansiedad, Cristo los mata.
También elevo mi cantar al cielo,
Cuando a la tierra baja negro velo.
El sol se oculta, pero queda Cristo,
A quien mis ojos por la fe han visto.
3
Brilla su lumbre bienhechora mientras duermo;
Pone su mano sobre mí si estoy enfermo.
Me fortalece, me alienta con el sueño,
Pues es mi Dios, mi Redentor y Él es mi dueño.
Y al despertar por la mañana siento
Que Dios invade mi alma y pensamiento;
Veo a Jesús, mi redentor amado,
Por mi pecado en una cruz clavado.
4
Veo la sangre de sus manos que ha brotado;
Veo la sangre borbotando en su costado;
Una corona con espinas en su frente,
La multitud escarneciéndole insolente.
//Pero, ¡qué dicha cuando al Cielo sube,
Lleno de gloria en su majestuosa nube!//
370 LA SANTA CENA
1
¡Oh!, Santa Cena que Cristo hiciera,
Con sus discípulos Él celebró,
Dando su Cuerpo por pan divino,
También su sangre cual puro vino.

2
El que tomare la Santa Cena
Indignamente, culpable es,
Y juicio come y para siempre,
No discerniendo el Cuerpo del Señor.

3
Así, cada uno examinándose,
Coman y beban de este manjar;
Y toda vez que hicieres esto
La muerte de Cristo anunciarás.

4
Todos sentados junto a la mesa,
Cristo bendijo, partiendo el pan:
"Coman de esto que es mi cuerpo,
Que por vosotros partido es".

5
Así también hay bendiciones,
Tomando el vaso les enseño:
"Beban de esto que es mi sangre,
La cual por muchos derramaré".
NADA SÉ SOBRE EL FUTURO 371

1
Nada sé sobre el futuro,
Desconozco lo que habrá;
Es probable que las nubes
Mi luz vengan a opacar.
Nada temo del futuro,
Pues Jesús conmigo va,
Y hoy le pido decidido,
Pues Él sabe lo que habrá.

CORO
Muchas cosas no comprendo,
El mañana con su afán;
Mas un dulce amigo tengo,
Que mi mano sostendrá.

2
Nada sé sobre el futuro,
Desconozco lo que habrá;
Mas Él cuida de las aves,
Él también me cuidará.
Y al andar por mi camino,
En la prueba tempestad,
Sé que Cristo irá conmigo,
Sé que guarda su bondad.
372 LA IGLESIA DE DIOS, NOVIA
DEL CORDERO

1
Has llegado a la Iglesia de Dios, te diré lo que debes saber;
Otra igual en el mundo no hay. no la busques, no la encontrarás.
¡Oh!,escucha y ponme cuidado, porque fue especial su comienzo;
Fue Jesús quien la inició cuando llamó a su apostolado.

2
Caminando Jesús junto al mar, encontró y vio a dos hermanos;
La Iglesia así comenzó cuando Él les extendió la mano.
Simón Pedro y Andrés, son sus nombres, que aquel llamado
obedecen
De "Venid en pos de mí, Y os haré pescadores de hombres".

3
Tú bien sabes que a doce llamó, Y entre ellos uno era traidor,
Que vendiendo al Señor Jesús Convirtióse en un vil pecador;
Pero debes sentirte dichoso, Pues la sangre de Cristo nos salva;
Así fue el amor de Jehová, Como todo, un Padre amoroso.

4
La Iglesia nació en Israel, Un principio que debe alegrarte,
Y lo debes de agradecer A su fundador, Emmanuel.
Es la Iglesia pura y sincera, Que cual novia en promesa se
encuentra,
Porque sabe que bodas tendrá, Cuando venga por ella el cordero.
¡OH QUE INMENSO GOZO! 373
1
Gozo hay en el cielo, gozo hay hoy aquí;
Tus pecados lavados son, pues al mundo dices adiós,
Por seguir a Cristo Jesús.

CORO
Gozo, gozo, gozo da; el pecador
que se arrepiente, en el cielo gozo da,
Gozo, gozo, gozo da.

2
Gozo hay en el cielo, el Señor feliz te verá,
Él ha visto tu decisión de entregarle todo tu ser
Y sus leyes a obedecer.

3
Gozo hay en el cielo, gozo hay hoy aquí;
Al desierto tú entrarás, la serpiente te morderá,
Mas con Cristo tú vencerás.
4
Gozo hay en el cielo, gozo hay hoy aquí;
En el Reino tú lo tendrás, cuando Cristo te diga así:
"De mi Padre bendito ven".

2º CORO
Gozo, gozo, en el cielo hay,
Y nosotros nos gozamos;
Toda la Iglesia de Dios,
Cielos y Tierra, gozosos están.
374 MEDITAR EN JESÚS

1
Meditar en Jesús ha de ser mi afán,
Su bondad hacia el pobre pecador;
Él ganó para mí un Reino eternal,
En la cruz, do mostróme su amor.

CORO
Ven, ven, buen Jesús;
Mora en mi corazón,
Lléname de santidad;
Jesús, contigo deseo andar.

2
Consultar a Jesús ha de ser mi afán,
Y Jesús me dará fuerza y poder;
Sin Jesús, y por mí nada quiero practicar,
Mis acciones inspire Jesús.

3
Predicar a Jesús ha de ser mi afán,
Y Jesús me dará fuerza y poder;
Sin Jesús y su amor es vano trabajar,
De Jesús en la cruz hablaré.
4
Imitar a Jesús ha de ser mi afán,
En Jesús quiero mi dechado ver.
Sin mirar a Jesús nada bueno puedo hacer,
Y mirando a Jesús todo es bien.
EL FIN DE NUESTRA JORNADA 375

1
Cuando yo me torne otra vez al polvo
Donde fui tomado por nuestro Señor,
Quedará mi cuerpo en una porción,
Esperando el día de la resurrección.

2
Ya mi cuerpo muerto, ya no siente nada,
Mis oídos no oyen, ni mis ojos ven;
Ni mis labios hablan, ni mis manos palpan,
Y mis pies no andan sobre la maldad.

3
Tengo la esperanza de ir a gozar
De la gran promesa de nuestro Señor;
La segunda muerte no la sufriré,
Porque voy con Cristo, nuestro Salvador.
376 ARROLLADAS LAS NEBLINAS

1
Arrolladas las neblinas, A la vista el esplendor
De las sierras y los ríos A la luz y amor del sol;
Del Señor el arco viendo De promesas la señal,
Con amigos verdaderos Gozaremos claridad.

CORO
Como nos conocerán, Llegaremos a tener
Pleno y recto entendimiento,
Paz, tranquilidad, y placer;
Justamente juzgaremos,
Sin las nieblas del ayer.

2
Caminar atribulados contemplando el porvenir,
Es sombrío, duro y largo, en la soledad sufrir;
Mas la voz "Venid benditos" a las penas fin pondrá,
Y con Cristo reunidos gozaremos claridad.

3
Todos dicha rebosando, del gran solio en derredor,
Entre amantes, entre amados, tendrán santa
comprensión.
Do los redimidos cantan su rescate sin cesar,
Una vez llegado el Reino, gozaremos claridad.
NADA PUEDE YA FALTARME 377

1
Nada puede ya faltarme, porque Dios mis pasos guía
A la tierra saludable, en diversos frutos rica.
Dulce néctar de reposo son sus aguas cristalinas;
Ellas dan salud al alma y la llenan de delicias.

2
Por la senda me conduce de su ley con mano pía,
En amor a su gran nombre, fuente viva de justicia.
Cuando el tenebroso valle cruce de la muerte fría,
No tendré temor alguno, siendo Dios el que me guía

3
Con su vara y su callado me dará consuelo y vida,
Y ante los que me persiguen, mesa me pondrá surtida.
Con el bálsamo divino mi cabeza aromatiza,
Y rebosa ya la copa que me colma de alegría.

4
La misericordia santa seguir la senda mía,
Y de Dios sus bendiciones gozaré todos los días.
Nada puede ya faltarme, porque Dios mis pasos guía
A la tierra saludable, en diversos frutos rica.
378 LLUVIAS DE GRACIA
1
Dios nos ha dado promesa:
"Lluvias de gracia enviaré,
Dones que os den fortaleza,
Bendición grande os daré".

CORO
Lluvias de gracia,
Lluvias pedimos, Señor;
Mándanos lluvias copiosas,
Lluvias del consolador.

2
Cristo nos dio la promesa
Del Santo Consolador,
Paz, perdón y pureza,
Para su gloria y honor.

3
Dios nuestro, a todos tus hijos
Muestra tu amor y poder;
Tú eres de gracia la fuente,
Llena de paz nuestro ser.

4
Obra en tus siervos piadosos
Celo, virtud y valor;
Del tentador victoriosos
Salgan contigo, Señor.
DICHA GRANDE 379

1
Dicha grande es la del hombre cuyas sendas rectas son,
Lejos de los pecadores, lejos de la tentación.
A los malos consejeros deja, porque teme el mal;
Huye de la burladora gente, impía e inmoral.

2
Antes en la ley divina cifra su mayor placer,
Meditando día y noche, en su divinal saber.
Este, como el árbol verde, Bien regado, y en sazón,
Frutos abundantes rinde, y hojas que perennes son.

3
Cuando emprende es prosperado, duradero le es el bien;
Muy diversos resultados sacan los que nada creen,
Pues los lanza como el tamo que el ciclón arrebató,
De pasiones remolino que a nublones destruyó.

4
En el Juicio ningún malo, por lo tanto, se alzará;
Entre justos congregados, insensatos nunca habrá.
Porque Dios la vía mira, por la cual los suyos van;
Otra es la de los impíos, a la nada volverán.
380 LA CRUZ NO ES MAYOR

1
La cruz no es mayor que la gracia
Que el señor Jesús me da;
Su rostro, el nublado más negro,
Esconder jamás podrá.

CORO
La cruz no es mayor que su bondad,
No oculta su faz la tempestad;
Satisfáceme saber,
Que confiando en el poder
De Jesús, podré vencer.

2
Si espinas agudas me hieren,
De ellas Él se coronó;
Si amarga es mi copa, en el huerto
Cáliz peor Él apuró.
3
La luz de su amor más reluce
En la senda de aflicción;
No siento el afán cuando llevo
Al perdido salvación.
4
Andando a su vista, me gozo
En cumplir su voluntad;
Su sangre mi vida ha limpiado,
Y me guarda en la verdad.
¡CRISTO, MI PILOTO SÉ! 381
1
Cristo, mi piloto sé
En el tempestuoso mar,
Fieras ondas mi bajel
Van a hacerlo zozobrar;
Mas si Tú conmigo vas,
Pronto al puerto llegaré;
Carta y brújula hallo en Ti,
¡Cristo, mi piloto sé!

2
Todo agita el huracán
Con indómito furor;
Mas los vientos cesarán
Al mandato de tu voz.
Y al decir: "Que sea la paz",
Ceder sumiso el mar.
De las aguas, Tú, el Señor,
¡Guíame, cual piloto fiel!

3
Cuando al fin cercano esté
De su Reino eternal;
Si el abismo ruge aún,
Entre el puerto y mi bajel,
En tu pecho al descansar,
Quiero oír tu voz decir:
"Nada temas ya del mar,
Tu piloto siempre soy".
382 ¿QUE ME PUEDE DAR PERDÓN?
1
¿Que me puede dar perdón?
Sólo de Jesús la sangre.
¿Y un nuevo corazón?
Sólo de Jesús la sangre.

CORO
Precioso es el raudal
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
Sólo de Jesús la sangre.

2
Fue el rescate eficaz,
Sólo de Jesús la sangre;
Trajo santidad y paz,
Sólo de Jesús la sangre.

3
Veo para mi salud,
Sólo de Jesús la sangre;
Tiene de sanar virtud,
Sólo de Jesús la sangre.

4
Cantaré junto a sus pies,
Sólo de Jesús la sangre;
El cordero digno es,
Sólo de Jesús la sangre
TODO DEBO A ÉL 383

1
Me dice el Salvador:
"Es poco tu poder,
Hijo débil, halla en mí
Todo cuanto has menester".

CORO
Todo debo a Él,
Pues ya lo pagó;
De las manchas del pecar,
Cual nieve me lavó.
2
Señor, hallado he
Que sólo tu poder
A mi duro corazón
Es capaz de enternecer.
3
Pues nada hay bueno en mí,
Tu gracia buscaré,
Y en la sangre de Jesús
Mi alma lavaré.
4
Cuando ante el tribunal,
En aquel día yo esté,
A los pies de mi Jesús,
Alegre cantaré.
384 VEN, GRAN LIBERTADOR
1
Da gracia, ¡oh Dios!, escúchame a mí.
¡Ven, gran libertador!
Pues agobiado anhelo, ¡oh Dios!, a Ti.
¡Ven, gran libertador!
CORO
Por frígidas montañas yo vagué
Muy lejos de mi buen pastor;
¡Oh, sálvame y llévame al redil,
Ven, gran libertador!
2
No puedo abrigo en noche oscura hallar.
¡Ven, gran libertador!
Más luz y vida Tú me puedes dar,
¡Ven, gran libertador!
3
Asendereado sin descanso y paz,
¡Ven, gran libertador!
Los ojos alzo a tu benigna faz,
¡Ven, gran libertador!
4
Mi voz contrita Tú no desoirás,
¡Ven, gran libertador!
Mi humilde ruego pronto atenderás,
¡Ven, gran libertador!
DIOS ES AMOR 385

1
Es el amor divino,
Mi gozo y mi placer;
Allana mi camino
Y me hace obedecer.

CORO
Dios es amor, soy su pequeñuelo,
Quiero ser santo como es Él;
Es el amor divino,
Mi gozo y mi placer;
Allana mi camino
Y me hace obedecer.

2
Del triste mundo, lleno
De muerte y dolor,
Quisiera yo llevar a Dios,
A un pobre pecador.

3
Y cuando esté en el Reino,
Con Cristo mi Señor,
Allí por siempre cantaré
De Dios y de su amor.
386 ALABADLE
1
Alabadle, fiel Salvador, compasivo,
Canta, oh, tierra, canta su magno amor;
Saludadle ángeles, santos en gloria,
Tributad al nombre de Cristo honor;
En sus brazos, Él llevará a sus hijos,
Guardarálos siempre cual fiel pastor;
Entonad canción a su excelsa grandeza,
Ensalzadle en himnos de gran loor.

2
Alabadle, fiel Salvador, compasivo,
Quien por nuestras faltas su vida dio;
Roca eterna, nuestra inmortal esperanza,
Rey del cielo, que en Gólgota murió;
Dadle loores, nuestros pesares lleva,
Alabad tan ancho y profundo amor;
Entonad canción a su excelsa grandeza,
Ensalzadle en himnos de gran loor.

3
Alabadle, fiel Salvador, compasivo,
Querubines que obedecéis su ley;
Cristo en gloria reina por siglos de siglos,
Nuestro Medianero, Profeta y Rey;
Cristo viene, grande, en poder y gloria;
Viene, sí, del mundo ya vencedor;
Entonad canción a su excelsa grandeza,
Ensalzadle en himnos de gran loor
¿QUIEN ESTA POR CRISTO? 387

1
¿Quién está por Cristo? ¿Quién le servirá?
A salvar a otros ¿Quién le ayudará?
¿Quién, dejando el mundo, contra el error,
Luchará por siempre al lado del Señor?

CORO
Por su magna gracia, su profundo amor,
Yo estoy por Cristo, es mi Rey, Señor.

2
No por la corona y el galardón,
Entro en esta lucha y alzo el pendón;
Es por el perdido, por quien Él murió;
En llevarlo al Salvador, me gozo yo.

3
No con oro o plata, Cristo nos compró,
Sino con la sangre que en la cruz vertió.
Los que a Él acuden, bendecidos son,
Libertad reciben, limpio corazón.

4
Rudo el conflicto Sigue con Satán;
Mas lo venceremos, Cristo es capitán.
Su verdad eterna, Nuestro pabellón;
Su presencia aviva a todo corazón.
388 TESORO INCOMPARABLE

1
Tesoro incomparable, Jesús, amigo fiel,
Refugio del que huye del adversario cruel;
Sujeta compasivo a Ti mi corazón,
Ya que para salvarme sufriste la pasión.

2
Delicias de mi alma, paz de la eternidad,
Del cual yo me alimento en mi necesidad;
En mi flaqueza extrema se cumple tu virtud,
Y en medio de mis males ser quieres mi salud.

3
Dirige a mí tu rostro, Jesús, lleno de amor,
Sol puro de justicia, grato consolador;
Sin tu influencia santa la vida es un morir,
Gozar de tu presencia, sólo esto es vivir.

4
Jesús, riqueza mía, mi amante Salvador,
En mis flaquezas eres mi fuerte protector.
Mi paz el enemigo turbar podrá jamás,
Por más que lo intentare, no lo permitirás.
5
Al mundo de palacios no pertenezco ya,
A Cristo pertenezco, en Él mi vida está.
En sempiterno gozo quiero con Él vivir,
Consagro a Él mi vida y todo mi existir.
HAY VIDA EN MIRAR 389

1
Hay vida en mirar a mi Salvador.
Dice Jesús: "Miradme a mí".
Heces el mundo y sus glorias son,
Tesoros brillantes se ven allí.

CORO
¡Oh!, mirad, pues hallaréis
Vida eterna en el Señor;
Salvación recibiréis
En el Redentor, Jesús.

2
La vista al poner en mi Salvador,
Dulces sonrisas Él me dio;
Hoy del maligno soy vencedor,
Mirando a Jesús, que por mí murió.

3
Mirando a Jesús siempre confiaré
En sus promesas y poder;
Nunca vencido del mal seré,
Su gracia me ayuda a obedecer.
390 ¿TE HALLAS LISTO?

1
Día grande viene, un día grande,
Día grande viene y cerca está,
Cuando justos y malos separados quedarán;
¡Oh!, hermano, ¿apercibido estás?

CORO
¿Te hallas listo? ¿Te hallas listo
Para el último gran tribunal?
¿Te hallas listo? ¿Te hallas listo
Para el día final?
2
Día triste viene, un día triste;
Día triste viene y cerca está,
Cuando: "Id pecadores, no os conozco",
el Juez dirá;
-Oh!, hermano, ¿apercibido estás?
3
Día alegre viene, un día alegre;
Día alegre viene y cerca está;
Mas su luz brilla sólo en los que aman al Señor;
¡Oh!, hermano, ¿apercibido estás?
SI VIENE 391

1
¡Oh!, cuán gratas las nuevas al peregrino aquí,
En desierto obligado a vagar:
"He aquí, pronto en gloria tu Salvador vendrá,
Y podrás en su Reino entrar".
CORO
Sí, viene, viene, viene, esto sé;
A la tierra Jesús vendrá,
Y los peregrinos a su Reino irán,
A su Reino el Señor los guiará.
2
Los sepulcros de cuantos en Cristo duermen ya,
A su voz, todos se han de abrir;
Los millones también que en el mar profundo están,
Volverán otra vez a vivir.
3
Nos veremos allá en el nuevo Edén feliz,
El adiós no diremos jamás;
Pues del norte y del sur los salvados llegarán
A morar en el Reino de paz.
392 LA MAÑANA DE ORO

1
Amanece ya la mañana de oro,
Pronto el Rey vendrá;
Y su pueblo a su Reino,
Cristo llevará.

CORO
Amanece ya la mañana de oro,
Tras la noche terrenal,
Cuando surgirá del sepulcro abierto,
Vida inmortal.
2
En aquel gran día los separados,
Se encontrarán;
Y las lágrimas de los afligidos,
Se enjugarán.
3
Con sus ángeles del ardiente cielo,
Cristo, el juez, vendrá,
A la tierra a establecer su Reino,
Con su Iglesia morará.
4
Cuando llegue a todos el Evangelio,
Anunciando el fin,
Cesará el tardar del Esposo, entonces
Sonará el clarín.
HATICVA (Hebreo) 393
LA ESPERANZA (Español)
1
Mientras en el corazón, un alma judía palpite;
Y rumbo al Oriente, la mirada a Sión se dirija.
No está perdida aún nuestra esperanza;
Esa esperanza bimilenaria;
De ser pueblo libre en nuestra tierra,
La tierra de Sión y Jerusalem.
2
Mientras nuestros ojos viertan lágrimas,
Y, cual lluvias, afluyan las ofrendas;
Y las multitudes de nuestro pueblo,
Aún las tumbas de los Padres visiten.
3
Mientras el ardor de nuestro ideal,
En nuestros ojos aparezca;
Y por la destrucción de nuestro santuario,
Ojo alguno lágrima vierta.
4
Mientras lágrimas puras,
Del ojo de la hija de mi pueblo corran;
Y para los lamentos por Sión en las vigilias,
Aún a medianoche se levantan.
5
Mientras el amor nacional,
En el corazón judío palpite, Aún cabe confiar,
Que Dios, el iracundo, nos prodigue misericordia.
6
Escuchad mis hermanos, en los países de mis andanzas,
La voz de uno de nuestros profetas:
"Que tan sólo con el último judío,
Acabará también nuestra esperanza".
394 LA CIUDAD SANTA
1
Anoche tuve un sueño, sublime, arrobador:
Miraba a Jerusalem y al templo en su esplendor,
Oí cantar a niños un coro celestial.
En tanto que escuchaba un antema angelical,
En tanto que escuchaba un antema angelical.

CORO
¡Jerusalem! ¡Jerusalem! prorrumpe en voz triunfal!
¡Hosanna en las alturas! ¡Hosanna al Señor tu Rey!

2
Mi sueño luego se cambió y una quietud reinó;
Cesaron las hosannas y el infantil clamor,
Tras misterioso manto el sol veló su esplendor
Y la sombra de una cruz en el cielo apareció.
Y la sombra de una cruz en el cielo apareció.

3
Un nuevo cuadro contemplé: prodigio fue sin par.
Y vi la Ciudad Santa junto al sereno mar.
Dios la alumbraba con su luz, sus calles de oro vi,
Y quien deseaba en ella entrar, cabida hallaba allí.
Estrellas, luna y astro rey perdieron su fulgor.
//Al descender Jerusalem la Nueva en su esplendor,//
CORO
¡Jerusalem! ¡Jerusalem! Prorrumpe en voz triunfal:
¡Hosanna en las alturas! ¡Hosanna al Señor tu Rey!
¡Hosanna en las alturas! ¡Hosanna al Señor tu Rey!
ALABAD AL GRAN REY 395
1
Solemnes resuenen las voces de amor,
Con gran regocijo tributen loor;
Al Rey soberano, el buen Salvador,
Dignísimo es del más alto honor.

CORO
Alabad, alabad, alabad al gran rey,
Adorad, adorad, adoradle su grey;
Es nuestro escudo, baluarte y sostén,
El Omnipotente por siglos amén.

2
Su amor infinito. ¿Qué lengua dirá?,
Y ¿Quién sus bondades jamás sondeará?;
Su misericordia no puede faltar,
Mil himnos alaben sus nombre sin par.

3
Inmensa la obra de Cristo en la Cruz,
Enorme la culpa se ve por su luz;
Al mundo Él vino, nos iluminó,
Y por nuestras culpas el Justo murió.

4
Velad fieles todos, velad con fervor,
Que viene muy pronto Jesús el Señor;
Con notas alegres vendrá a reinar,
A su eterna gloria os ha de llevar.
396 ANTE EL TRONO DE TU GRACIA

1
Ante el trono de tu gracia, hoy venimos, Oh, Señor;
A pedirte corrobores, estos votos del amor.
Imploramos tu presencia, e infinita protección;
Por tus hijos que celebran, en tu altar su santa unión.

CORO
Sí, desciende, Dios Eterno,
Santifica Tú la unión;
Y derrama ahora en ellos,
Tu divina bendición.

2
Oh, Señor, derrama en ellos, los raudales de tu luz;
Que reciban en sus almas, la visita de Jesús.
Que tu mano cariñosa, cubra aquí su nuevo hogar;
Y los libre de aflicciones, de dolor y de pesar.

3
Oh, Señor, escucha atento, de tus hijos la oración;
Porque vienen implorando, Tu divina protección.
Funde aquí sus corazones, con el fuego conyugal;
Y que unidos peregrinen, a tu Reino Eternal.
SALMO 32 397

Bienaventurado aquel, cuyas iniquidades son perdonadas;


Bienaventurado aquel, cuyas iniquidades son perdonadas.
Y borrados sus pecados, y borrados sus pecados;
Bienaventurado el hombre a quien,
No imputa Jehová la iniquidad,
Y en cuyo espíritu no hay superchería.

CORO
Mientras callé, envejeciéronse mis huesos,
En mi gemir todo el día;
Porque de día y de noche
Se agravó sobre mi tu mano.

Volvióse, volvióse mi verdor, en sequedades de estío.


Volvióse, volvióse mi verdor, en sequedades de estío.
Mi pecado, mi pecado te declaré
Y no encubrí mi iniquidad.
Confesaré dije contra mi, mis rebeliones a Jehová.
Y Tú perdonaste la maldad de mi pecado.

Por esto orará, a ti todo santo, en el Tiempo de poder hallarte.


Por esto orará, a ti todo santo, en el Tiempo de poder hallarte.
Ciertamente en la inundación de
Muchas Gentes no llegarán estas a él.
Tú eres mi refugio, tú eres mi refugio
me guardarás de angustias
Con cánticos de Liberación me rodearás.
398 SALMO 93
1
Jehová reina, Jehová reina,
Vistióse de magnificencia
Vistióse Jehová, ciñose de fortaleza
Afirmó también el mundo, que no se moverá.
Firme es tu trono desde entonces,
Tú eres eternalmente.

Alzaron los ríos oh Jehová,


Alzaron los ríos su sonido,
Alzaron los ríos sus ondas.

Jehová en las alturas es más Poderoso;


Que el estruendo de las muchas aguas,
Más que las recias ondas del mar.

Tus testimonios son muy firmes;


La santidad conviene a tu casa,
Oh Jehová, por los siglos y para siempre.

2da. Parte:
Alzaron los ríos oh Jehová,
Alzaron los ríos su sonido,
Alzaron los ríos sus ondas.

Jehová en las alturas es más Poderoso;


Que el estruendo de las muchas aguas,
Más que las recias ondas del mar.

Tus testimonios son muy firmes;


La santidad conviene a tu casa,
Oh Jehová, por los siglos y para siempre. AMÉN
SALM0 128 399

Bienaventurado, Bienaventurado,
Todo aquel que teme a Jehová;
Que anda en sus caminos,
Cuando comieres, cuando comieres.
El trabajo de tus manos,
Bienaventurado, Bienaventurado, tú;
Y tendrás bien.

CORO
Tu mujer será como parra que lleva frutos,
A los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de oliva,
Alrededor de tu mesa.
Tus hijos como plantas de oliva,
Alrededor de tu mesa.

He aquí que así será bendito el hombre,


Que teme, que teme a Jehová;
Bendígate Jehová desde Sión,
Y veas el bien de Jerusalén.
Todos los días de tu vida,
Y veas los hijos de tus hijos;
Y la paz sobre Israel.
400