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CASO 2: LA POLÍTICA DE APUÑALAR POR LA ESPALDA

Scott Rosen creía que avanzaba como gerente asistente de una compañía de servicios financieros: hasta que
notó que su colega, otro gerente asistente, trataba de hacerlo a un lado. En repetidas ocasiones, Rosen
observó que su colega hablaba con su superior a puerta cerrada. Durante estas conversaciones, el colega de
Rosen trataba de persuadir al jefe de que éste era incompetente y hacía mal su trabajo, práctica que el Sr.
Rosen investigó. Recuerda una ocasión específica de estos esfuerzos de traición de su colega: cuando un
subordinado hizo a Rosen una pregunta a la que no supo contestar, su colega dijo al supervisor, “No puedo
creer que no supiera algo como eso”. En otras ocasiones, después de enseñar completamente a un
subordinado una tarea específica, el colega de Rosen diría, “Yo no haría algo como eso”. ¿Cuál fue el
resultado final de tales tácticas de política ilegítima? Rosen fue rebajado de nivel, lo que lo llevó a renunciar
poco después, mientras su colega ascendía. “Sea lo que sea lo que hice, perdí”, recuerda Rosen.
¿Qué es lo que lleva a las personas a comportarse de este modo? De acuerdo con Judith Briles, consultora
en administración que ha estudiado mucho la práctica de apuñalar por la espalda, uno de los factores que
contribuyen a esto es un mercado pequeño. Fred Nader, otro consultor en administración, cree que es el
resultado de “algún tipo de desorden de la personalidad”.
Un ejecutivo de una empresa de tecnología en Seattle admite que la ambición ciega fue la responsable de
la traición que cometió. En 1999, fue asignado como representante de ventas externo, junto con una colega
que trabajaba internamente en la oficina de su cliente. El ejecutivo quería el puesto de representante de
ventas interno para él. Para lograr su meta, sistemáticamente atacaba la credibilidad de su compañera a sus
espaldas. Cada vez que oía una queja, aunque pequeña, de algún cliente, preguntaba al respecto en un correo
electrónico que luego reenviaba a su jefe. Incluía un mensaje corto sobre su compañera, como “Me siento
impotente para manejar esto. Ella no se hace responsable y el cliente recurre a mí”. Además, no compartía
información importante con ella antes de las presentaciones con el jefe, para dar la impresión de que ella
no sabía de lo que hablaba. Incluso llegó tan lejos como para programar reuniones con el jefe en un
calendario electrónico que alteró en la versión para su colega, de manera que llegó tarde. Con el tiempo
convenció a su jefe de que tenía exceso de trabajo. Fue transferido a la oficina del cliente y su compañera
regresada a la oficina principal.
Incidentes como este tal vez no sean raros en el sitio de trabajo. Dado el ambiente de trabajo tan competitivo
de la actualidad, los empleados quizá participen en juegos políticos para ascender. Para impedir los
apuñalamientos por la espalda, el consultor en administración Bob McDonald recomienda que se diga a los
supervisores y otro personal clave que el traidor no es un amigo. Plantea que esto es efectivo porque es
frecuente que los traidores digan que son amigos de sus víctimas y después actúen como si titubearan en
compartir información negativa con otros debido a la amistad que profesan. En cualquier caso, está claro
que los empleados de las organizaciones necesitan estar alertas del comportamiento político ilegítimo. Las
compañías necesitan adoptar políticas formales para salvaguardar a los trabajadores de ese comportamiento;
sin embargo, tal vez sea el caso de que los comportamientos tales como la traición y esparcir rumores
negativos, sean difíciles de detectar. Entonces, tanto empleados como directivos deben tratar de verificar la
información a fin de evitar las repercusiones negativas de los apuñalamientos por la espalda y otras
conductas ilegítimas.
Preguntas
1. ¿Cuáles factores, además de los ya mencionados, piensa que llevan a comportamientos políticos
ilegítimos, como apuñalar por la espalda?
2. Imagine que un colega participa en un comportamiento ilegítimo en contra de usted. ¿Qué pasos seguiría
para reducir o eliminar el comportamiento?
3. ¿Piensa que siempre se justifica involucrarse en comportamientos políticos ilegítimos, como apuñalar
por la espalda? Si es así, ¿cuáles serían las condiciones que lo justificaran?
4. Además de los efectos obvios negativos que tiene sobre las víctimas el comportamiento político
ilegítimo, como el descrito en este caso, ¿cuáles serían algunas de las consecuencias negativas para los
perpetradores? ¿Y para la organización como un todo?

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