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Introducción

Enfermedad crónica por la que una persona siente deseo de tomar bebidas alcohólicas y no
puede controlar ese deseo. Una persona con esta enfermedad también necesita beber mayores
cantidades para conseguir el mismo efecto y tiene síntomas de abstinencia después de
interrumpir el consumo de alcohol. El alcoholismo afecta la salud física y mental, y causa
problemas con la familia, los amigos y el trabajo. El consumo regular de alcohol aumenta el
riesgo de contraer varios tipos de cáncer. También se llama dependencia del alcohol.

Si bien no se sabe con certeza cuáles son las causas del alcoholismo, muchos experto señalan
que puede existir una predisposición de tipo genético combinada con cuestiones propias del
medio ambiente y ciertos rasgos de la personalidad, como ser la falta de autoestima y el
carácter impulsivo. En otras palabras, las personas con historial de alcoholismo en su familia
y que lleven una vida demasiado estresante o exigente tienen muchas probabilidades de caer
en las garras del alcohol.

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EL ALCOHOLISMO

El alcoholismo es un conjunto de trastornos ocasionados por el abuso de bebidas alcohólicas.


La intoxicación por el alcohol ocurre cuando su concentración en la sangre se eleva
bruscamente por encima de las cifras habituales o cuando la ingestión habitual de alcohol ha
provocado lesiones irreversibles de orden fisiológico o psíquico. En el primer caso, se habla
de alcoholismo agudo; en el segundo, de alcoholismo crónico.

El alcoholismo agudo produce una rápida vasodilatación cutánea, un aumento de la euforia


por inhibición cortical, y una disminución del rendimiento psicomotor. Junto a la euforia y a
la excitación anormales aparece sensación de inestabilidad de origen celeberoso, náuseas de
origen bulbar central que pueden llegar al vómito, sensación de sueño y estado de coma que
puede durar bastantes horas y ser grave si la ingestión ha sido rápida.

El alcoholismo crónico aparece como resultado de la ingestión prolongada de alcohol, aún


en cantidades pequeñas. Se considera como dosis límite la ingestión de 1 gr de alcohol por
kilo de peso y por día. Una persona que pese 70 kilos no debería ingerir más de 70 gr de
alcohol diarios.

La ingestión prolongada de dosis excesivas provoca trastornos digestivos (gastritis),


trastornos hepáticos, nerviosos etc...

Entre las psicosis alcohólicas más importantes figura el delirium tremens, en el que el
enfermo se halla desorientado en el tiempo y el espacio, padece alusiones microzoópsicas,
templor, fiebre de origen central e insomnio. La psicosis de Korsakow consiste en la
asociación de estos síntomas: pérdida de la capacidad de crientación en el tiempo y el espacio;
lagunas y trastornos de la memoria y polineuritis.

La gente entre 15 y 20 años beben alcohol normalmente. Algunos de los motivos que inician
a los jóvenes a beber pueden ser bien por diversión, o bien por razones personales (problemas
familiares, problemas de identidad...). Lo cierto es que cuando ya no pueden prescindir de
ellos, estamos ante alcohólicos.

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El alcohol afecta al sistema nervioso. Al principio tienes una sensación de bienestar, pero
luego aumenta la fatiga, pierden el equilibrio y se dificulta el habla.

Cuando se está ebrio, se dicen o hacen cosas que pueden herir a los demás. Si, además, se
mezcla con medicamento, las consecuencias pueden ser muy graves.

Los jóvenes encuentran un refugio temporal en el bienestar provocando por la ingestión de


alcohol. Huyen de la realidad y no se dan cuenta de que hay que afrontar la realidad tarde o
temprano.

Signos y síntomas

 Deseo intenso de beber alcohol.

 Falta de control sobre el consumo de alcohol, referido tanto a la necesidad de empezar


a beber, como a la incapacidad para suspender o reducir este consumo.

 Bebe cuando está solo, y trata de ocultar su conducta a las personas de su entorno.

 Síndrome de abstinencia cuando no se consume, que se caracteriza por un malestar


físico intenso que el paciente intenta aliviar bebiendo.

 Tolerancia. Esto implica que el individuo necesita consumir mayor cantidad de


alcohol para lograr los mismos efectos.

 Lapsus o lagunas en la memoria.

 Interferencia en la vida cotidiana: por ejemplo aparece un abandono progresivo de


otras fuentes de placer, se descuida el aspecto personal, disminuye el rendimiento
laboral o académico, o se emplea mucho tiempo para conseguir alcohol o recuperarse
de sus efectos.

 El consumo de alcohol persiste con independencia de sus consecuencias físicas (como


el daño hepático o la desnutrición), psicológicas (depresión, ansiedad), del deterioro
cognitivo, o de las repercusiones que tenga sobre la actividad laboral, las relaciones
familiares y sociales, etcétera.

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Tratamiento:
La mayoría de las personas con trastorno por consumo de alcohol pueden encontrar ayuda
con alguna forma de tratamiento. Estos incluyen medicamentos y terapias conductuales.
Muchas personas obtienen un mejor resultado recibiendo ambos tratamientos. Las personas
que reciben tratamiento por trastorno por consumo de alcohol también pueden beneficiarse
al asistir a un grupo de apoyo como Alcohólicos Anónimos (AA). Si usted tiene el trastorno
y una enfermedad mental, es importante conseguir tratamiento para ambos.

Algunas personas pueden necesitar un tratamiento intensivo para este trastorno. Por ejemplo,
pueden internarse en un centro de tratamiento de rehabilitación residencial, donde el
tratamiento es altamente estructurado. En general, incluye varios tipos diferentes de terapias
conductuales. También puede incluir medicamentos para la desintoxicación (un tratamiento
médico para la abstinencia de alcohol) y/o para tratar el trastorno por consumo de alcohol.

Diagnostico:
Se describen los aspectos fundamentales del diagnóstico de la dependencia de alcohol y de
los tratamientos para su dependencia. Se analizan los pasos para un diagnóstico sistematizado
(criterios DSM-IV y CIE 10, cuestionarios diagnósticos de dependencia de alcohol y
marcadores biológicos) y el tratamiento realizado para la deshabituación.

Etiología

En la etiología del alcoholismo se involucran factores genéticos, psicosociales y ambientales.


Por ello en su estudio hay que observar los tres niveles básicos de la vida del paciente:
individual, familiar y social. Los fenómenos que contribuyen al desarrollo de dependencia
son aquellos relacionados directamente con el sistema de recompensa (refuerzo positivo) y
los que implican a otros sistemas de forma que el consumo de alcohol se comporta como un
refuerzo negativo. En ambos procesos intervienen diferentes sistemas de transmisión. Se
implican en la dependencia de alcohol los circuitos anatómicos de recompensa: haz pros
encefálicos mediales, área tegmen tal ventral, hipotálamo lateral y áreas de la corteza pre
frontal. También están implicadas las vías de neurotransmisión dopaminérgica,

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noradrenérgica, serotoninérgica, glutamatérgica, de opioides endógenos, GABA, y canales
del calcio.

El consumo agudo de alcohol produce sedación y euforia por liberación de dopamina,


inhibición de los canales de calcio, inhibición de los receptores para glutamato NMDA (N-
metil-D-aspartato) y potenciación del GABA. El consumo crónico produce deseo de
consumo por disminución niveles de dopamina, incremento canales del calcio, incremento
de los receptores de NMDA y disminución del GABA. En la abstinencia se produce un estado
de excitabilidad neuronal en el que están implicados el elevado número de receptores
NMDA, y canales de Calcio y la disminución de gabaérgicos. La actividad del receptor
NMDA en hipocampo pude provocar convulsiones y el aumento de liberación de dopamina
en hipocampo puede provocar alucinaciones en el delirium

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Conclusión

El alcohol es una de las drogas más consumidas en la sociedad, como en las actividades
sociales con el alcohol y es aceptado como un acompañamiento placentero de las relaciones
y los encuentros sociales. Y el alcoholismo es una enfermedad que consiste en padecer
adicción física al alcohol sin importar su problema ya sea de salud o familiares.

El alcoholismo conlleva muchos peligros serios. Beber en exceso puede aumentar el riesgo
de tener cáncer, causar daños en el hígado, el cerebro y otros órganos. El alcoholismo
también aumenta el riesgo de muerte por accidentes de tránsito, lesiones, riesgo
de homicidios y suicidios.