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Consignas de trabajo

Características
Los docentes constantemente estamos elaborando consignas de trabajo, tanto orales
como escritas. Consignas que nos permiten mantener el ritmo y control de la clase en la
gestión tanto del proceso de enseñanza como del proceso de aprendizaje.
Pero, ¿qué es una consigna?
¿Es algo que debemos cumplir sin más? ¿sin importar si se comprende realmente? ¿sin
considerar el contexto en el que se ejecuta?
“Entendemos las consignas de trabajo como la explicitación de las tareas que los
alumnos tienen que desarrollar, favoreciendo su autonomía. Cuanta más información
les brindemos acerca de la tarea que tienen que realizar, menos dependerán de los
docentes para preguntar qué tienen que hacer. Al mismo tiempo, la información debe
servir para que el alumno comprenda el porqué y el para qué de la tarea.” (Anijovich,
2004)

Desde esta perspectiva, las consignas de trabajo darán las pistas a los alumnos sobre la
tarea que tienen que realizar. Asimismo, los modos en los que respondan permitirán a
los docentes conocer qué está sucediendo con la enseñanza y con el aprendizaje. Pero,
al mismo tiempo, las consignas establecerán un tipo de dinámica e interacción al
interior de la clase, que nos permitirá llevar a cabo las acciones de enseñar y evaluar.
Dora Riestra se refiere a las consignas como un tipo de texto particular que se da en
el espacio socio discursivo del aula y actúa como mediador en la interrelación
pensamiento y lenguaje.
Esta autora se hace varias preguntas interesantes que nos pueden servir de guía para
reflexionar sobre nuestro rol de docentes “hacedores de textos consignas”:
“¿Cómo se planifica en este espacio de la intervención en la mente del otro a través
de las consignas? ¿Desde qué concepciones? ¿Cuál es el valor atribuido a este
espacio en la formación docente y en la práctica profesional?
¿Cómo leen las consignas de una actividad los alumnos? ¿Qué tiempo de reflexión se
da el alumno para comprender la consigna? ¿Cómo ve al docente ese alumno a la
hora de comprender la consigna? ¿Cómo se dan las consignas? ¿Son consignas
elaboradas por el docente o que vienen ya incluidas en manuales?” (Riestra, 2008)
Constantemente, los docentes estamos preguntando y repreguntando. La pregunta
oral funciona como una especie de reguladora de la clase, ya sea para iniciar una
actividad y recolectar ideas previas, para introducir nuevos contenidos, para
monitorear la comprensión, para evaluar, o también para modelar las conductas.
Pero muchas veces no se planifican estas preguntas de forma sistemática, sobre todo
cuando se realizan oralmente. Esto genera que la tarea que en ellas se les solicita a los
alumnos no aparezcan claramente ni esté estrechamente vinculada a sus intereses y a
los propósitos de enseñanza. En este detalle nos detendremos un poco más: “la falta
de planificación”, vinculada al poco tiempo que en los profesorados se le dedica a la
enseñanza de la elaboración de consignas. La escritura de enunciados pareciera ser un
saber innato a la actividad docente. Nos permitiremos poner en discusión esta
afirmación. Para nosotros, la redacción de preguntas y consignas, se aprende, se
perfecciona y se reflexiona.
Las buenas consignas son aquellas que interpelan al alumno y lo ponen en situación de
resolver una actividad realmente auténtica. Son, además, las que logran generar
mejoras en las prácticas de enseñanza y en los procesos de aprendizaje. Este tipo de
consignas brinda información valiosa tanto para el profesor como para el propio
alumno.
Es frecuente que los docentes demos por sentado que los alumnos comprenden
claramente nuestros requerimientos al momento de entregar una consigna por eso,
algunas veces, perdemos de vista qué tipo de competencia concreta estamos
solicitando.
Las consignas adquieren un rol importantísimo en el proceso de aprendizaje de
nuestros alumnos ya que indican el recorrido que estos deben realizar para construir
sus conocimientos.
Por ejemplo, hay consignas que a simple vista parecen buscar una respuesta de
elaboración, pero, analizándolas, se observa que apelan a la memoria. Por ejemplo, si
el enunciado dice: “Distinga las causas y consecuencias de la Revolución de Mayo”,
requiere que el alumno previamente conozca las causas y consecuencias y, en ese
momento, las recuerde para enunciarlas. No hay un proceso de verdadero análisis y
distinción.
Como vimos, las consignas son enunciados que indican “algo” que se debe realizar.
Dan una instrucción. En este sentido, es importante repasar algunos de los verbos que
podemos utilizar en la redacción de consignas: COMPARAR, OBSERVAR, CLASIFICAR,
INTERPRETAR, RESUMIR, PENSAR.
Preguntas abiertas y cerradas. Consignas abiertas y cerradas
“Las preguntas en general, y aquellas orales, en particular, son una herramienta muy
poderosa para el docente debido a su alto grado de versatilidad y a los múltiples propósitos
que pueden alcanzar.” (Anijovich, 2011)

Antes de seguir avanzando, y entendiendo que la pregunta es un tipo de consigna, vale realizar
una aclaración sobre estos términos (consigna y pregunta). Existen varios criterios para
clasificar a las preguntas, pero el que las separa en preguntas cerradas y preguntas abiertas,
nos permite analizar estos enunciados y evaluar el tipo de demanda cognitiva que le presentan
a nuestros alumnos, en términos de proceso cognitivo de nivel superior o de orden inferior.

Cabe aclarar que es importante que se trabajen ambos tipos de demanda cognitiva en las
escuelas, por lo que no estamos estableciendo una ponderación valorativa de una por sobre la
otra (lo importante es la variedad en la propuesta de enseñanza). En la misma línea ambos
tipos de preguntas son importantes y se corresponden con objetivos específicos. La utilización
de una u otra estará dada por los objetivos puntuales, propuestos en función de los contenidos
a trabajar y de la lógica interna de éstos.

La coherencia y validez en relación con los contenidos van a ser determinantes para la
definición de una consigna o pregunta auténtica. Es importante analizar la distancia entre las
intenciones y la realidad al interior de una actividad o tarea. ¿Qué busco con esa propuesta?
¿Y qué efectivamente pasa con eso?

Clasificación según el nivel de pensamiento

Siguiendo en esta línea, y colocando a las preguntas en el marco de la evaluación formativa, es


importante que podamos revisar para cada consigna qué tipo de proceso cognitivo pone en
acción el alumno, qué tipo de demanda lingüística se pone en juego en esa consigna y,
finalmente, cuál es el nivel de comprensión que los estudiantes dejan ver.

Tomamos la concepción psicológica de “proceso cognitivo” y lo definimos como aquellas


estrategias que desarrollamos para poder aprender. Estas son las funciones de percepción,
atención, codificación, retención, recuerdo, definición, análisis, síntesis, comparación,
clasificación, experimentación, generalización, inferencia, interpretación, deducción,
metacognición.

Las consignas claras favorecen la autonomía de los alumnos respecto del profesor que la haya
elaborado. Por eso es importante que, como docentes, a la hora de redactar consignas
tengamos presente qué buscamos que los alumnos comprendan de ese contenido y qué
habilidades cognitivas queremos que desarrollen. La respuesta reflexiva a estas preguntas, nos
acercará al tipo de consigna que puede ser resuelta autónomamente por el alumno en el
marco de un proceso de aprendizaje reflexivo.

Como docentes, debemos preguntarnos sobre cuáles son los desempeños que los niños y
jóvenes (en nuestro caso) tienen que realizar. Asimismo, debemos interrogarnos sobre el
grado de libertad que le dejaremos a nuestros alumnos a la hora de resolver esa actividad.
También tenemos que considerar qué tipo de producto final se va a requerir, cuál es el
contexto, en qué tiempo se va a resolver y si se hará de forma individual o grupal.
Varios autores coinciden en clasificar a las consignas según el “nivel de pensamiento” que
promueven en:

Preguntas sencillas: esperan respuestas breves, precisas


con informaciones únicas. No generan diálogo.
Ejemplos:

¿Qué son las actividades económicas?

¿Cuánto mide de ancho el Río de la Plata?

¿Cuál es la altura del Aconcagua?

¿Cuánto es 2+2?

Preguntas de comprensión: requieren relacionar informaciones,


clasificarlas y elaborar la respuesta. No basta solamente con recordar un
dato o resolver una cuenta matemática sencilla, acá el alumno precisa
pensar, analizar, distinguir, seleccionar, etc.
Ejemplos:
Utiliza el concepto de actividad económica en la escritura de un texto breve donde quede claro
su significado.

¿Qué semejanzas y diferencias existen entre los hechos de las invasiones inglesas que se
relatan en “X libro de texto” y los que acontecen en el libro “Sopa inglesa” de María Inés
Falconi (Ed. Loqueleo)

Responde y explica la respuesta: Las inecuaciones X ≤ 8 y X < 8 ¿tienen el mismo conjunto de


solución?

Definí con tus palabras el concepto de “adaptación evolutiva”.

Preguntas de orden cognitivo superior: el alumno precisa interpretar,


predecir, evaluar críticamente.
Ejemplos:

Observa el mapa de la República Argentina con los principales cultivos. Busca información
sobre situaciones actuales con el clima (inundaciones, sequías). Compara las zonas. ¿Qué
sucede en cada región? ¿Cómo afecta la economía? ¿Cómo consideras que se afecta la vida de
las personas del lugar? (Tema probabilidad - 2do año Prov. Bs. As.)

Responde y explica las respuestas.

1. Da un ejemplo de un experimento aleatorio.


2. En tu ejemplo, ¿Cuándo la probabilidad de un suceso es 1?

3. ¿Cuál es la probabilidad de un suceso imposible en tu ejemplo?

Definí con tus palabras el concepto de “adaptación evolutiva” y diferéncialo de una


aclimatación (también llamada “adaptación fisiológica”).

Preguntas metacognitivas: buscan que los alumnos reflexionen sobre sus


modos de aprender y pensar.
Ejemplos:

¿Qué tareas realizaste para estudiar?

¿Qué dificultades tuviste?

¿Por qué pensás que “X contenido” te resultó más fácil para aprender?

Les solicitamos que piensen en el contenido concreto que están enseñando en este momento.
Redacten cuatro consignas de trabajo para que sus alumnos las resuelvan, considerando la
tipología descrita arriba. Es decir, deben escribir una pregunta sencilla, una pregunta de
comprensión, una pregunta de orden cognitivo superior y una pregunta metacognitiva.
Compartan las preguntas en el foro de discusión de la clase 2. Considere la propuesta de
alguno de sus compañeros, ¿cómo la recuperaría para sus clases? ¿Qué valora de la propuesta
del colega? Compartan también estos comentarios en el foro de la clase.

Hasta aquí hemos definido qué es una consigna de trabajo y hemos comentado sobre las
preguntas como el tipo particular de consigna que se encuentra presente en la cotidianeidad
del aula. También describimos a grandes rasgos dos grandes tipos de consignas e hicimos
hincapié en la importancia de detenernos en su redacción.

Es fundamental que las consignas les permitan a los alumnos elaborar respuestas en el marco
de la reorganización de sus conocimientos. Es decir, que los alumnos puedan resolver
problemas y no reproducir un contenido determinado.

Los invitamos a participar en el foro para encontrarnos, luego, en la próxima clase.