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CONCEPTOS BASICOS SOBRE VIVIENDA Y CALIDAD:

Qué significa apreciar o valorar la calidad de la vivienda. Qué aspectos de la vivienda se


pueden y se deben medir o valorar.
Edwin Haramoto junio/agosto de 1998
Instituto de la Vivienda
Facultad de Arquitectura y Urbanismo
Universidad de Chile

Reseña

Por: David Neira Diaz

El presente texto empieza haciendo una referencia antes de introducirse a la problemática de la


calidad de la vivienda, mencionando inicialmente su raíz latina que se traduce en cualidad y calidad;
y que se expone como un conjunto de propiedades que hacen una cosa mejor o peor frente a otra
cosa de su misma especie. En cuanto a cualidad esta se explica cómo las circunstancias o
características que distinguen a una persona o cosa.

En cuanto a la calidad, ésta se puede apreciar mediante propiedades que son atributos propios del
objeto a estudiar y valoraciones de estos atributos. Esta puede ser subjetiva si se comprende
mediante un enfoque fenomenológico o puede ser objetiva si se parte de una valoración científicas
por medio de apreciaciones medibles cualitativamente.

Igor Saavedra se refiere a la calidad como algo que no tiene una respuesta única, para llegar a ella
hay que recurrir a intuiciones asumiendo las implicaciones que esto tiene, abandonando
parcialmente el método científico y dándole cabida a superponer lo cualitativo ante lo cuantitativo
que es resultado del método científico. Se hace una primera mención de que la calidad de la vivienda
esta relacionada con una estructura donde aparecen atributos, propiedades, circunstancias y
caracteres.

Pero para poder hablar de calidad de la vivienda es necesario primero ubicarse en un contexto
donde se explique que es la vivienda, y es así que con Hábitat I en Vancouver en 1976 se define a
esta como una unidad que además de acoger a la familia es un sistema integrado por el sujeto y su
territorio y donde debe coexistir además con un equipamiento que lo complemente; esto dentro de
un contexto cultural, socio-económico y físico-ambiental, que a su vez se debe mirar desde las
distintas escalas que hay en una ciudad y con un enfoque de proceso habitacional. Este enfoque
involucra la persona y las entidades y es la forma que, apoyada en el diseño, la planificación y la
construcción es la forma como más se puede acercar a un diseño óptimo de vivienda.

Esta vivienda social que debería atender a poblaciones con cierta vulnerabilidad y condiciones
específicas, estar reflejada en acciones que generen resultados y desde la política pública debería
incluir líneas de acción como progresivas, de vivienda social básica, de vivienda para trabajadores y
de subsidios al sector rural, donde se debe superar el tradicional actuar de la vivienda que se queda
en los simples diseños.

A diferencia del diseño tradicional entendido como el delineamiento de una edificación, el diseño
habitacional incluye el alojamiento humano desde un nivel familiar y llegando al comunitario cuya
labor se deja en manos arquitectos, pero del cual no se sabe su alcance o real injerencia dentro del
impacto que genera.
La calidad residencial que por su parte es una extensión de la calidad de vida involucra la relación
de la vivienda y su entorno tomando como parte la percepción de distintas instancias y personas de
la relación de una comunidad con el entrono en el que se ubican en donde se establecen unas
consideraciones de carácter social, cultural, económico y político y donde se les dan una jerarquía
especifica. Por lo que se enumeran unos aspectos importantes que sirven como indicadores de
calidad de vida y aunque estos pueden ser objetivos o subjetivos sirven para cualificar y cuantificar;
estos son: a) localización: que involucra el lugar de asentamiento y sus condiciones naturales y como
estas se relacionan con quien habita en él, b) conjunto habitacional. La estructura organizativa: en
donde se encuentran aspectos de carácter cartográfico y de donde se despenden elementos como
los relacionados a servicios públicos. Accesos a sistemas viales, acceso a medios de transporte y
sistemas de parques entre otros; c) La edificación habitacional: que refiere a la tipología física propia
de la cual se compone la construcción en cuestión; d) La edificación del equipamiento social y
comunitario: en donde se deben tomar en cuenta todos los servicios complementarios que apoyan
a los habitantes de un territorio.

Todos estos aspectos deben ser tenidos en cuenta y relacionados entre si para obtener un resultado
pertinente, no existe un método especifico de relación o de importancia de los aspectos
mencionados, sin embargo, dependiendo de la escala a intervenir o las necesidades a satisfacer se
deberán jerarquizar unos aspectos frente a toros, de esta forma entonces se estaría hablando de
una forma acertada de abordar la calidad de vida, que en palabras de Max-Neef la calidad de vida
de las personas está en la medida que estas puedan satisfacer sus necesidades fundamentales.

Estas categorías se clasifican según el texto en existenciales como el ser, tener, hacer y estar y las
axiológicas como subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación,
identidad y libertad. Dentro de este orden de categorías se hace una diferenciación de necesidades,
satisfactores y bienes donde las primeras hacen relación a instancias propias de la especie humana,
en las segundas se relacionan con instancias socio-culturales e incluso de carácter histórico y en el
tercer caso se hace alusión a que dependen de la estratificación en la que se suscribe una población
determinada.

Es por eso que se menciona el termino de calidad integral de la vivienda donde se resume finalmente
que la calidad habitacional no solo depende de un espacio físico determinado son que involucra una
gran cantidad de estructuras que deben estar en función de las necesidades de cada sujeto incluso
a nivel existencial ya que es él quien se desarrolla como ser humano en un espacio y en donde este
proceso se da a través de la relación de estas estructuras de manera directa e inversa; en donde
estas estructuras incluso pueden llegar a instancias y actores públicos y/o privados como el
gubernamental, entre muchos mas que puedan intervenir en el pleno del desarrollo de un individuo
en su entorno inmediato.

Se pasa entonces a exponer cual es el problema de la calidad en la vivienda, se determina que esta
en la falta de creación de políticas públicas en las que efectivamente por parte del estado se
promueva una calidad residencial y de la vivienda y que no este supedita a ser encontrada en el
mercado tradicional como actualmente se pretende que se acceda a esta calidad. En este caso es
indispensable que dentro de las políticas públicas se le de la importancia que amerita el tema de la
calidad residencial y que no siga pasando por un concepto subjetivo que no vale la pena determinar
o al que no se le considera como prioridad atender.

Borja Huidobro expone su preocupación de como hoy en día se aplican para la sociedad
latinoamericana soluciones habitacionales que ya son obsoletas en países desarrollados, y de donde
se concluye fácilmente que actualmente los criterios para ofrecer vivienda con orientación social
esta dada mas por lo barato que esto salga y por la cobertura que se pueda dar ignorando las
necesidades propias de los habitantes que se deberían resolver para poder hablar de una calidad de
vivienda aceptable.

Nuevamente aparecen referentes que hacen énfasis a la necesidad de una política pública que
rompa los estereotipos tradicionales de intervención en la vivienda social ya que finalmente es la
forma en que el acceso a una vivienda con orientación a una población de escasos es factible o real.
Y en este aspecto se repite y amplifica las socializaciones frente al significado e importancia de la
calidad en la vivienda.

Esta calidad, aunque se plantea un poco al entender del receptor o de quien la analice desde sus
perspectivas debería intentar estar mas estructurada y casi que regulada dependiendo el caso de
acción, ya que la subjetividad puede perder el horizonte de intervención. Y a estas alturas la cantidad
de componentes e insumos que se reúnen entorno a lo que involucra la calidad como lo culturar,
económico, social, personal, político, etc; harían pensar que es más fácil concebir y entender o al
menos acercarse de una manera provechosa a generar un modelo o unos lineamientos para
plantear unas consideraciones que se pueden tener en cuenta para las próximas intervenciones de
orden habitacional teniendo a la vivienda como protagonista

NOTAS SOBRE EL DISEÑO DE LA VIVIENDA Y DE SU ENTORNO BARRIAL Y URBANO


EDWIN HARAMOTO
30-11-99

La hipótesis con la que arranca el arranca el texto: “Los desafíos de la producción masiva de viviendas
sociales para reducir el déficit acumulado han sido la orientación principal de la política habitacional;
lo que ha exigido operar con recursos muy limitados en los programas dirigidos a los mas pobres; lo
que determina un estándar insuficiente; y evidencia poca innovación en términos de tipología y
tecnología de la vivienda y de su entorno.” ¹, se plante de forma demostrativa y afirmativa y aclara
además que el diseño es la conformación del espacio para la contención de la vida humana tanto a
nivel individual como colectiva en un determinado territorio.

El texto muestra cinco premisas que son: 1) La vivienda debe ser abordada con un enfoque integral
para poder acceder a su complejidad. 2) El alojamiento humano va más allá de la problemática de
la pobreza. 3) El diseño debe incluir además de los tradicionales elementos que incluyan sistemas
como los de valores, creencias, sentimientos entre otros. 4) Las poblaciones vulnerables se aprecian
frecuentemente desvinculadas al territorio donde habitan. 5) Las políticas actuales de la vivienda
están mas dirigidas a lo cuantitativo que a lo cualitativo.

En cuanto al tema que la vivienda o alojamiento humano, requiere un enfoque integral para
enfrentar sus problemas a causa de su complejidad, se inicia la explicación partiendo de la idea de
hablar de alojamiento humano mas no de vivienda, ya que el termino de alojamiento es mas amplio
e involucra elementos que traspasan lo físico llegando a lo socio espacial; que en si es lo que da
origen al concepto de lugar ya que trasciende a lo socio-espacial y comunitario. Esta trascendencia
es evidente y apenas evidente ya que el alojamiento empieza en la unidad de vivienda que se inserta
en una escala mas amplia como la de la agrupación y así sucesivamente hasta llegar a la escala de
ciudad. Mostrando de esta forma como la el alojamiento y en especial el de poblaciones de bajos
recursos asumen en su interior un crecimiento de carácter progresivo.
Cuando se habla sobre que el alojamiento va más allá de la problemática de la pobreza se entiende
por ende y sobre todo para estos grupos poblacionales adquiere una importancia más allá de un
simple techo, siendo este un referente de salud, tranquilidad, proyección y estabilidad en un
ambiente incluso existencial; y es aquí donde aparece las palabras sobre el alojamiento denotando
este como un derecho impostergable que como se lee en los componentes mencionados es mas
que una simple estructura que acoge unas actividades es el promotor de la vida misma y la que
incluso pudiese orientar una sociedad o comunidad.

En cuanto a los problemas de fondo que afectan el diseño habitacional se hace referencia a esa
ciudad que pensada en lo racional, mecánico y mercantilista obliga a la creación de objetos autistas
y excluyentes que apartan al peatón de su entorno y lo marginan a un segundo plano cuando la
finalidad primordial debería ser respetar esos valores del espíritu humano e involucrarlo de una
manera positiva a su entorno inmediato.

El tema de la desvinculación se muestra se evidencia en el paso indiscriminado de los proyectos de


escalas como las metropolitanas donde este paso borra e ignora toda aquella historia o relación que
se haya ejercido entre el individuo y un terreno determinado.

Finalmente en lo relacionado a las políticas públicas se menciona la poca visión por parte de las
entidades estatales que siguen inercialmente pensando las soluciones desde el punto de vista
cuantitativo para resolver unos déficits habitacionales pero que deja totalmente a un lado todos
aquellos aspectos cualitativos que las personas esperarían encontrar en su alojamiento, esto
sumado a la idea que la solución de problemáticas cualitativas va en relación a un aumento de precio
dejando sepultadas así las esperanzas de poblaciones de escasos recursos que alguna vez pensaron
en obtener algo digno y de calidad para su condición social especifica.

El texto concluye citando algunos problemas del diseño habitacional dentro de los que se destacan:

1) En relación propia al diseño: unas de las principales prioridades deben estar orientada a que
las viviendas sean asequibles a la población, claro esta sin dejar de preocuparse por la
condición cualitativa, pero anteponiendo estas a las razones cuantitativas que hoy son los
parámetros de la construcción. Esto se obtiene optimizando, potencializando y explotando
los diseños desde la concepción hasta a ejecución para borrar el estigma de que algo con
calidad cuesta más.
2) En relación con los problemas del diseño: todas las personas deberían encontrar en su
refugio la forma de satisfacer las principales necesidades que posee y esto se hace
entendiendo la vivienda como un producto bien terminado y no como un proceso que de
no ser tratado de una manera asertiva podría llegar a situaciones sin control. Este producto
será caracterizado de acuerdo a sus propiedades y/o atributos donde el diseño vaya en
plena concordancia con el uso y ofrezca una mas acertada vivienda según los criterios de la
arquitectura moderna.
3) En relación a los conjuntos habitacionales: de los cuales muchos de ellos son asimilados
como republicas independientes dentro de una misma ciudad, ya que no generan una
debida articulación urbana con esta además que falla como estructura interna y autónoma
y donde las relaciones de lo público y lo privado son nulas. Lo que genera una total
desconexión con el territorio generando en su localización una segregación de lo que se
conoce como la ciudad.
4) En relación a la tecnología habitacional: se expresa la carencia de calidad reflejada en la
necesidad de rebajar costos y que presentan por ende una vivienda falta de condiciones
básicas habitables como salubres y propias de la construcción como consecuencia de la poca
iniciativa en salir del tradicional sistema de construir evitando la posibilidad de pensar y
crear nuevas formas de construir donde la racionalización de los procesos se antepone a la
innovación.

De todo esto el autor postula unos lineamientos para superar la problemática presentada, estos
son:
1) La participación del estado es fundamental dentro de la creación de un alojamiento para
poblaciones vulnerables o de escasos recursos, esta participación debe dejar de suponer
que toda aquella solución esta en subsidios y más bien co-crear nuevos modelos de vivienda
social.
2) Mejorar la atención y la calidad de lo que se ofrece regulando la distribución de recursos
que se hace en el país.
3) Revaluar cómo se están distribuyendo y cuanto se esta dando en los subsidios para hacerlos
más efectivos.
4) Pensar la posibilidad que las familias de mas bajos ingresos puedan acceder a una vivienda
mediante nuevas alternativas.
5) Minimizar los perjuicios que estas poblaciones tienen frente a las operaciones que hagan
sobre su territorio mejorando y gestionando un control del valor del suelo.
6) Revaluar los parámetros que se tienen sobre el numero de personas por hectárea la cual se
use para identificar las densidades poblacionales.
7) Redefinir las tipologías y los estándares de lo que se conoce como atenciones o soluciones
habitacionales.
8) Dentro de las nuevas alternativas habitacionales pensar en soluciones distintas a los bloques
en altura media.
9) Pensar estas unidades de vivienda no como objetos aislados y autónomos si no como
unidades que deben relacionarse con su entorno inmediato y lejano.
10) Potenciar los proyectos habitacionales con programas que inciten a la participación
ciudadana que genere apropiación y actividad en el lugar.
11) A través de las tecnologías mixtas generar mecanismos donde tanto las empresas como los
habitantes puedan participar en la creación de un espacio digno y grato.
12) Propiciar ambientes de permanencia que contengan características que influyan
positivamente el en habitante y que lo hagan sentir cómodo en su habitáculo.

Ambos textos reflejan ampliamente que el sujeto debe dejar de ser tratado como en la modernidad
donde éste es un simple engrane dentro de la maquina de habitar de Le Corbusier, se debe
reconocer que en él existen un sin número de condiciones y esencias que lo transforman de un
objeto cuadriculado y contable en una incógnita llena de aprendizajes. Este sujeto ya no se mueve
en círculos predeterminado o predecibles, se mueve en una trayectoria propia y lo mas complejo
aún su trayectoria esta inmersa en otras mas y así sucesivamente en un conjunto de interrelaciones
y escalas que terminan definiendo a la ciudad como es, no como un montón de edificios y sistemas,
si no como una esencia compuesta por los sujetos que le dan poder y carácter al territorio donde se
desarrollan.

También se hace recurrente hacer una critica al tema del diseño y se convierte este en un pilar de
cuestionamiento total la profesión. Se señalan unos vacíos y perdida de objetividad e incluso de
creatividad. El mercado al parecer es uno de los principales enemigos del diseño ya que
aparentemente es en que rige hoy en día los principios de proyección y la manera como debe ser
entendida, abordad y por ende creada la nueva vida y el hogar de las personas en la ciudad.

Este enemigo sin darnos cuenta ha llevado a que autores como Haramoto hagan señalamientos que
si se miran desde una perspectiva ajena a la profesión son vergonzosos al pedir que se tengan en
cuenta elementos dentro del diseño destinado a la higiene o a espacios respetables o dignos; el
solicitar que se tenga en cuenta crear conjuntos habitacionales que no nieguen la ciudad y que por
el contrario la vuelvan inclusiva y participativa para que en ella los que la habitan se sientan parte
de algo y no se genere en ellos una sensación de inseguridad y exclusión.

Viendo todo esto pareciera que la problemática se radicara en una escasez académica tanto teórica
como practica por que siguen pasando los años y las inercias en la forma como se aborda la vivienda
social sigue siendo la misma; la forma como se construye, como se planifica (tanto a nivel
arquitectónico como político) y la forma como se aplica, no pareciera verse un esfuerzo por parte
de los involucrados y tal vez un poco desvanecidos también por parte de los afectados. Es de
esperarse que todo ese cosechar de propuestas, congresos y textos impacten de manera
contundente el actuar profesional y busque alternativas de desarrollo habitacional donde realmente
se anteponga por encima del bienestar económico el social y donde las partes se sienten
conscientemente a definir estas estrategias donde y como se ha podido leer no necesariamente
debe haber un doliente que pierda en el proceso, si no por el contrario si se plantean
inteligentemente y no fácilmente los métodos, el progreso podría estar mas cerca de lo que parece.

¹Universidad de Chile/Facultad de Arquitectura y Urbanismo/Instituto de la Vivienda. BOLETIN DEL


NSTITUTO DE LA VIVIENDA N°44 Volumen 16. noviembre de 2002

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