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Mundo universitario

La etapa universitaria es algo más que asistir a clase, estudiar y hacer exámenes. La
universidad es aprendizaje, cultura, relaciones con los compañeros y también ocio y
diversión. Obtener una titulación universitaria como mínimo con los nuevos grados lleva
cuatro años de tu vida, mucho tiempo que si se organiza da mucho juego.

Deporte, cine, teatro, festivales musicales... millones de actividades, relacionadas o no con el


ámbito de la formación, que se organizan a través de los vicerrectorados de extensión
universitaria. Porque la vida universitaria también te forma como persona y te aporta
cualidades que luego serán muy valoradas en tu currículum profesional como las habilidades
comunicativas, la capacidad de ser flexible y adaptarte a las circunstancias y la de organizar
tu trabajo (para poder estudiar y a su vez no perderte un concierto o una proyección de cine).
Las universidades tienen una vida cultural muy dinámica gracias a una programación de
actividades que incluye todo tipo de talleres, cursos, seminarios o jornadas relacionadas con
temas como el teatro, el cine, la literatura o el arte. Suelen estar organizadas por los
vicerrectorados de extensión universitaria y tienen un objetivo común: impulsar la creación
de redes de colaboración entre la comunidad universitaria y fortalecer el tejido cultural. Una
de las actividades culturales más importantes la constituyen los cursos de verano
universitarios que durante el periodo estival cubren la falta de actividad académica con
interesantes y entretenidas propuestas en los meses estivales.
Todas las universidades, independientemente del lugar donde se han establecido y desarrollado,
de los recursos con que cuentan y de la visión específica que se han definido, realizan similares
funciones y poseen las mismas notas características, determinadas por la naturaleza propia de
este tipo de entidades. Se trata de corporaciones formadas esencialmente por Profesores y
Estudiantes, reunidos alrededor de procesos de enseñanza, aprendizaje e investigación, que
realizan una labor que logra trascender el entorno particular y enriquecer el saber y la cultura
de la Humanidad. Así, los centros de Educación Superior han llegado a ocupar un lugar
sobresaliente dentro del conjunto de las instituciones sociales.

Con base en estas premisas, desde hace muchos


años se han promovido encuentros de diferentes
universidades, así como también se han formado
organizaciones que las agrupan de diverso modo,
con el fin de crear espacios en los cuales se
puedan compartir experiencias y explorar
alternativas de cooperación. Tal es el caso, por
ejemplo, de ASCÚN, la Asociación Colombiana de
Universidades que se acerca ya a los 60 años de
labores en nuestro país; y en otro orden, de
AUSJAL, la Asociación que congrega, de las cerca
de 120 universidades confiadas a la Compañía de
Jesús que existen en todo el mundo, a 31 de las
que están localizadas en América Latina; o de la Federación Internacional de Universidades
Católicas, FIUC; o de UNIVERSIA que es la red de universidades más importante de Iberoamérica,
constituida por 1.290 centros de Educación Superior de 23 países, que representan a 16,8
millones de estudiantes y profesores.

Llama la atención la diversidad de temas que se plantean en el mundo de las universidades de


este siglo XXI, todos ellos articulados, en primer lugar, por el interés que se tiene de dar la mejor
respuesta posible a la formación de las nuevas generaciones, en un contexto cultural
radicalmente diferente del que se tenía hace medio siglo, que nos enfrenta a personas con
actitudes y destrezas diferentes, marcadas por el impresionante desarrollo de las tecnologías de
la información, así como también a nuevas exigencias de los entornos laborales. Ahora bien,
todo apunta al mejoramiento continuo de la Educación Superior, y que, en el caso de una
institución en particular, debe traducirse en servicio competente a la sociedad y al mismo
tiempo, evidenciarse en el buen nombre de la universidad. Por esto nos complace haber
merecido recientemente un lugar de importancia entre las 100 entidades de mejor reputación
en Colombia, el primero entre las universidades que fueron incluidas. Por supuesto, sabemos
que se trata tan solo de un indicador y que el objetivo de nuestra labor no es alcanzar
reconocimientos como este. Algo semejante ocurre con los estudios comparativos que
producen los conocidos ranking de universidades, que en forma recurrente merecen despliegue
en los medios de comunicación. En todo caso, es información que nos ayuda a revisar nuestra
situación, no para proceder a introducir cambios que nos lleven simplemente a ser como los
demás, sino para avanzar en el camino irrenunciable de la excelencia, de acuerdo con nuestra
identidad. En este contexto, uno de los grandes desafíos que enfrentamos, es cambiar y
progresar, estar a la altura de los tiempos, mantener y aumentar nuestro atractivo, participar
activamente en la discusión de los asuntos universitarios e influir en el curso de los
acontecimientos, sin dejar en ningún momento de ser lo que somos y queremos ser, lo que nos
identifica y diferencia.
Beneficios de la vida universitaria

La universidad es una experiencia única. En muchos casos, en los que los


estudiantes tienen que cambiarse de ciudad para estudiar, se trata de un
momento en el que independizarse de su familia, alejarse de su hogar y
comenzar una nueva etapa. Existen ventajas interesantes en este período: los
horarios de los universitarios son distintos; así, tendrán una gran variedad de
clases disponibles que podrán ser de diferente duración, a diferencia de la
educación Secundaria. Asimismo, la
universidad brinda la oportunidad de
explorar distintas pasiones e intereses, y
donde comenzar con clases diferentes en
las que ahondarán temas atrayentes. Las
instituciones ofrecen a sus alumnos una
gran oferta de servicios y agrupaciones
de las que pueden formar parte,
actividades extracurriculares, clubes y
asociaciones, e ¡incluso puedes formar organizaciones tú mismo!
Asimismo, las asociaciones de estudiantes ofrecen fiestas, conciertos y todo
tipo de eventos donde puedes conocer gente nueva de todas las edades. Un
universitario tiene que aprender a controlar su economía para que su vida sea
más sencilla. Ya sea si trabaja para mantenerse, o si recibe dinero de sus
padres, la administración y responsabilidad monetaria es clave, de lo contrario
solo sumará estrés a la ya estresante vida académica. Lo bueno de ser
universitario es que recibes incontables descuentos: transporte más
económico, rebajas en artículos tecnológicos, libros y todo lo que necesitas
para ser un estudiante exitoso.