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Pensar la reforma universitaria cien años después

Pablo Buchbinder

resumen
En este ensayo se ofrece un breve análisis de la historia del movimiento de la Reforma Universitaria,
iniciado en la Universidad de Córdoba, Argentina, en 1918. Se intenta estudiar las raíces académicas
de este movimiento y las causas de su proyección en América Latina. También se incluye una breve re-
flexión sobre la actualidad y vigencia de los ideales reformistas.

Palabras clave: universidad, reforma, Latinoamérica, Argentina.

Pensar a reforma universitária cem anos despois

resumo
Neste ensaio se oferece uma breve análise da história do movimento da Reforma Universitária, iniciado
na Universidade de Córdoba, Argentina, em 1918. Se busca estudar as raízes acadêmicas deste movi-
mento e as causas de sua projeção na América Latina. Se inclui também uma breve reflexão sobre a
atualidade e vigência dos ideais reformistas.

Palavras chave: universidade, reforma, América Latina, Argentina.

Thinking the university reform one hundred years later

abstract
This essay offers a brief analysis of the history of the University Reform movement, initiated at the Uni-
versity of Córdoba, Argentina, in 1918. It aims to study the academic roots of this movement and the
causes of its projection in Latin America. It also includes a brief reflection on the current relevance of
the reformist ideals.

Key words: university, reform, Latin America, Argentina.

Pablo Buchbinder pablo@buchbinder.com.ar


Argentino. Doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Profesor titular regular de
Historia Social Moderna y Contemporánea en la carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la
Universidad de Buenos Aires e Investigador Independiente del CONICET, Argentina. Temas de investigación:
Historia de las Universidades e Historia de la Historiografía.

Recepción: 19/08/17. Aprobación: 29/01/18.

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Introducción universitarios con las luchas de los sectores populares


A principios de 1918, los estudiantes de la Universi- y proclamó el advenimiento de una generación de
dad de Córdoba iniciaron un movimiento de protesta naturaleza genuinamente americana. En vísperas
motivado por medidas disciplinarias y administrati- de cumplir su primer centenario, este breve traba-
vas tomadas por los miembros de las academias que jo tiene como propósito revisar algunos supuestos y
gobernaban las facultades de Ciencias Exactas y Me- plantear algunos problemas científicos sobre este mo-
dicina. Denunciaron ante el presidente de la Nación, vimiento fundacional en la historia moderna de las
Hipólito Yrigoyen, diversas arbitrariedades y vicios instituciones universitarias latinoamericanas.
administrativos cometidos por aquéllos. Además le
solicitaron que interviniese la institución. Yrigoyen La Reforma y el contexto nacional e
accedió a sus reclamos y la casa de altos estudios internacional
fue intervenida. Se aplicó luego un nuevo estatuto Los episodios originados en 1918 en Córdoba dieron
que dejaba el gobierno de la Universidad en manos lugar a una extensa literatura científica y política. En
de sus profesores. Pero éstos resolvieron elegir, para alguna medida, la Reforma ha sido explicada e inter-
gobernarla, a los mismos que la habían controlado pretada a partir del impacto de la coyuntura política
hasta la intervención. Los estudiantes irrumpieron nacional e internacional. En 1918 finalizó la Prime-
violentamente en la Asamblea Electoral, desconocie- ra Guerra Mundial. Está trajo consigo el declive de
ron su resultado y el movimiento de protesta se radi- Europa, el ascenso de Estados Unidos y el descrédito
calizó. Ahora no sólo cuestionaron a las autoridades de una clase dirigente y una generación que había
universitarias sino también a los profesores señalan- llevado al mundo a una catástrofe sin precedentes.
do sus limitaciones en términos científicos e intelec- La crítica a una entera generación se imponía en los
tuales, su falta de compromiso con la enseñanza y el claustros universitarios y era reforzada por las ideas
predominio también de principios y valores arcaicos en torno al tema que el filósofo español, José Orte-
y cuasi medievales en prácticas de enseñanza y pla- ga y Gasset, había desarrollado dos años antes en
nes de estudio. Una nueva intervención del Poder sus conferencias en Córdoba y Buenos Aires (Julio V.
Ejecutivo logró imponer un estatuto que concedió a González, 1927: 29). La Revolución Rusa aparecía
los estudiantes el derecho de intervenir en las eleccio- en el horizonte como un acontecimiento que funda-
nes de autoridades tanto en el nivel de las facultades ba un nuevo orden social y político que despertaba
como en el de la universidad. La participación estu- entusiasmo en algunos, curiosidad y expectativa en
diantil fue comprendida entonces como la principal los más. En 1916 se habían celebrado las primeras
garantía para la transformación y modernización de elecciones democráticas en la Argentina. El orden
la vida universitaria. Así se inició el proceso de la conservador, consolidado en los ochenta, llegaba a
Reforma Universitaria. su fin gracias a la imposición del sufragio universal,
El movimiento reformista se extendió luego al res- secreto y obligatorio (Botana: 1977).
to de las universidades argentinas, a las de Buenos En la Universidad de Córdoba, mientras tanto, los
Aires y La Plata primero y más tarde a las recien- cargos directivos tenían carácter vitalicio y los miem-
temente nacionalizadas del Litoral y Tucumán. Pero bros de los cuerpos elegían ellos mismos a los nuevos
sus efectos se hicieron sentir, a lo largo de los años integrantes en casos de fallecimiento o renuncia, li-
veinte, en el resto de los países latinoamericanos. El mitando así la participación del resto de los claustros.
reformismo impulsó cambios sustantivos en las es- Incluso los profesores sólo tenían derecho a ocupar un
tructuras académicas, postuló el compromiso de los tercio de los cargos en los consejos de las facultades o

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de la misma Universidad. La casa de estudios conta- sobre todo, las de médico y abogado. A la vez, sobre
ba además con una administración deficiente y una todo en Sudamérica, los nuevos estados regularon y
estructura arcaica en términos académicos. La con- reprimieron con severidad el ejercicio ilegal de esas
tradicción entre el sistema de gobierno universitario mismas profesiones. El monopolio otorgado a los
y los cambios en el orden nacional e internacional universitarios se tradujo rápidamente en una am-
eran evidentes. Cuando los estudiantes solicitaron al plio y extendido reconocimiento social por un lado
gobierno nacional la intervención hicieron notar es- y en recompensas materiales crecientes, por otro. En
tas incongruencias. El antiguo régimen, insinuaron, alguna medida, aunque con matices sin duda muy
se había refugiado en las universidades y resistía en distintos, se reproducían aquí aspectos de la consi-
ellas con sus antiguas prácticas. En este sentido, la deración que en las antiguas sociedades coloniales
Reforma venía a consagrar, en las casas de estudios, hispanoamericanas se guardaba hacia los doctores.
el nuevo orden democrático existente en el país. A la Una verdadera oligarquía universitaria se constituyó
vez, la incapacidad de los profesores para erigirse en durante esos años en Argentina, como señalaría el
líderes del cambio era el que, finalmente, imponía publicista Emilio Becher (1938 [1906]: 167-172) en
como solución la participación estudiantil, en defi- el diario La Nación. El título universitario se convirtió
nitiva única garantía de la renovación universitaria. en instrumento esencial para el ascenso y la promo-
ción social de los hijos de inmigrantes que llegaron
Aproximaciones conceptuales a Argentina entre fines del siglo xix y las primeras
Los textos clásicos sobre la Reforma escritos por Gre- décadas del siglo xx.
gorio Bermann (1946), Gabriel del Mazo (1955), o los Al mismo tiempo, los representantes de las viejas
más modernos de Alberto Ciria y Horacio Sanguinetti élites procuraron limitar los procesos de movilidad
(1968), Dardo Cúneo (1978) o Juan Carlos Portantiero social y de acceso al mundo universitario por razo-
(1978) observaron, prioritariamente, los ya menciona- nes muy diversas. Como señalara el sociólogo Juan
dos cambios en la coyuntura nacional e internacional Carlos Agulla (1968: 25), refiriéndose al caso de
a la hora de explicar sus orígenes. Por el contrario, los Córdoba, la élite no sólo social sino también política
historiadores han prestado escasa atención a los pro- de aquella provincia se definía esencialmente como
blemas específicamente universitarios en la interpre- una clase doctoral. Por esa razón, cualquier reforma
tación de esos mismos orígenes y evolución. Pero la de la estructura de poder de la ciudad de Córdoba
Reforma nació en la universidad y sus líderes fueron debía ser esencialmente una Reforma Universitaria.
estudiantes y graduados recientes. Los reclamos que Los conflictos en torno al control de la Universidad
los originaron estuvieron centrados en principio en deben comprenderse en este contexto. Se jugaban
aspectos específicamente universitarios. aquí la promoción social y la ampliación de la éli-
Ningún análisis de la Reforma puede entonces te política. Los estudiantes intentaron, de manera
prescindir del estudio del papel jugado por la Uni- permanente, quebrar las trabas que los consejos que
versidad en la Argentina de fines del siglo xix y gobernaban la casa de estudios les oponían en su ca-
comienzo del xx. Las casas de altos estudios eran mino al título. Estos procuraban por diversos modos
los lugares de socialización y formación de las cla- limitar el número de profesionales. Una compren-
ses dirigentes. El Estado delegaba en ellas una fun- sión adecuada del proceso reformista exige entonces
ción absolutamente esencial como era la titulación, prestar atención a estas variables.
certificación y habilitación de aquellas profesiones Pero, sin duda, éstas no son las únicas. A los re-
esenciales para la reproducción social como eran, clamos por medidas arbitrarias que impedían a los

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estudiantes seguir sus carreras se sumaron otras, al- divulgados a través de un conjunto de textos que ge-
gunas hasta parcialmente contradictorias con las pri- neraron, a su vez, una conciencia de identidad co-
meras, de vastos grupos intelectuales disconformes mún entre los jóvenes del continente. La Reforma se
con los rumbos y la impronta del mundo universi- sostuvo en una fuerte conciencia de la peculiaridad e
tario. La universidad profesionalista fue objeto de identidad americana que se había expresado previa-
críticas y cuestionamientos por su incapacidad para mente en un grupo de textos populares entre intelec-
revertir las limitaciones que presentaba el mundo tuales y estudiantes. La obra de José Enrique Rodó
cultural y científico de Argentina (Buchbinder, 2010). (1900), el Ariel o la de José Ingenieros, cuyo Hombre
El bajo nivel y escaso compromiso con la enseñanza mediocre (1913) fue leído como un auténtico retrato
de los profesores, ellos mismos profesionales dedica- del profesorado universitario, ocuparon en este senti-
dos a la vida universitaria sólo de manera marginal do un papel fundamental (Bergel y Martínez Mazzo-
y en los momentos libres, constituyó también motivo la, 2010: 119-145). Los viajes de varios de los líderes
de insatisfacción y críticas. El peso de las antiguas y reformistas, argentinos primero, pero también luego
caducas tradiciones eclesiásticas que sobrevivían en peruanos y cubanos cumplieron un papel central en
algunos nichos académicos en un mundo cada vez ese mismo sentido. Las estadías del académico y di-
más secularizado fue otro motivo de controversia, rigente socialista Alfredo Palacios en mayo de 1919
sobre todo en Córdoba (Moyano, 2010). Todos es- en Lima (Bernales, 1975; Gamarra Romero, 1987) o
tos factores relacionados específicamente con la vida las del rector reformista de la Universidad de Buenos
universitaria confluyeron en la particular coyuntura Aires José Arce en Cuba, en 1922 (Roa, 1964), fue-
de 1918 y son fundamentales para una correcta y ron fundamentales en ese sentido.
adecuada explicación del movimiento. Pero la extensión de la Reforma fue posible tam-
bién porque los líderes estudiantiles del continente
Una revolución americana habían conformado una comunidad de dimensiones
Un análisis del movimiento de 1918 no puede, como americanas a través de los congresos que llevaron
señalamos anteriormente, limitarse sólo al marco ar- a cabo desde la primera década del siglo (García,
gentino. La Reforma constituyó un movimiento de 2000: 65-84; Biagini, 2002: 179-196). En 1908 se
alcance continental (Marsiske, 1989). Se trata de otra reunieron en Montevideo, en 1910 en Buenos Aires
de las preguntas que los historiadores y estudiosos de y en 1912 en Lima. Luego de la Reforma se llevó a
este proceso se han visto obligados a responder. En cabo un Congreso Internacional de Estudiantes en la
1919 fueron los estudiantes peruanos los que inicia- ciudad de México, en 1921, que fue impulsado por
ron un movimiento inspirado en el de Córdoba con las mismas autoridades del gobierno de ese país y
el fin de transformar las estructuras que regían en particularmente por el rector de su Universidad, José
su universidad. Un año más tarde fueron los chile- Vasconcelos (Moraga Valle, 2014: 155-195). Este
nos los que tomaron la vanguardia de las protestas y congreso, aunque centrado más en debates políticos
los siguieron poco después los cubanos, paraguayos que académicos, sirvió también como ámbito para la
y brasileños. Pero, en la práctica, los ecos se sintieron difusión continental de las ideas de la Reforma.
en todo el continente. En los congresos los estudiantes intercambiaron
Explicar el carácter global —al menos en su ideas en torno a la situación de las universidades y
condición latinoamericana— de la Reforma exige pensaron en forma conjunta soluciones y alternati-
prestar atención a distintos tipos de variables. En vas para sus problemas. La participación estudiantil
primer término a la difusión de una serie de motivos en el gobierno universitario —que por otro lado se

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implementó aunque en forma limitada desde 1908 hacer ciencia, o incluso enseñar, las universidades se
en Uruguay— apareció como una alternativa para ocuparon de “certificar” y “titular”. Las limitaciones
avanzar en la construcción de cambios en los siste- y falencias del mundo universitario deben entonces
mas académicos. Pero, de todas formas, pensar so- contemplar en primer término esta cuestión.
luciones similares no era posible sin la percepción Pero si bien la naturaleza latinoamericana del re-
previa de que los problemas eran los mismos. Los formismo se explica por sus raíces comunes, también
representantes estudiantiles que asistieron a los con- las distintas experiencias nacionales presentan mati-
gresos, provenientes a su vez de diversos países, se ces significativos. Una de ellas deriva de la capacidad
quejaban prácticamente de las mismas cuestiones. de las fuerzas surgidas de la Reforma en los distintos
Denunciaron el excesivo profesionalismo de las casas países para proyectarse políticamente en la vida pú-
de estudios, el bajo nivel académico de los profeso- blica nacional. En Perú, el reformismo universitario
res, el vetusto sistema de exámenes. Las soluciones dio lugar a una agrupación y a un partido político
eran, en casi todos los casos, la implementación de la que tendría una influencia decisiva en la historia del
docencia libre, la asistencia libre a clase, la reforma país como fue la Alianza Popular Revolucionaria
del sistema de promoción y la participación de los Americana (apra), concebido por su principal di-
estudiantes en el gobierno universitario. rigente, surgido además del movimiento estudiantil,
Pero en este sentido, también es fundamental Víctor Raúl Haya de la Torre, primero como una
explicar esa comunidad de problemas y de agra- fuerza de dimensión americana y luego como un
vios. Creemos que la explicación debe remitir a la partido político de alcance nacional. En Cuba, los
supervivencia de las viejas tradiciones coloniales de principales dirigentes estudiantiles, encabezados por
enseñanza superior. Los procesos de modernización Julio Mella, fundaron el Partido Comunista de ese
y transformación que experimentaron los estados país (Portantiero, 1978). Mientras el modelo perua-
sudamericanos desde fines del siglo xix encontraron no apostaba a la construcción de una alternativa de
vallas difíciles de franquear en el mundo universitario. cambio revolucionario antiimperialista y liderado
En tiempos coloniales, las universidades del mundo por la pequeña burguesía intelectual, en Cuba, los
hispanoamericano conservaban la función de conce- dirigentes estudiantiles comprendían que ese lide-
der los títulos que permitían el acceso a los puestos de razgo estaba reservado a la vanguardia proletaria.
la burocracia civil o eclesiástica (Gonzalez-Gonzalez Pero en los dos casos, el movimiento estudiantil dio
et al., 2017). Los cargos en las audiencias o en los ca- lugar a alternativas políticas sólidas y consistentes.
bildos catedralicios, en particular desde finales del Otras expresiones políticas como el febrerismo en
siglo xviii, dependían en alguna medida de la osten- Paraguay o Acción Democrática en Venezuela tam-
tación de los títulos universitarios. Una élite letrada o bién reconocieron sus raíces, a veces lejanas, en las
titulada se superpuso a aquellas que se definían por la protestas estudiantiles inspiradas en Córdoba. Pero
riqueza material o los títulos nobiliarios u honoríficos, en todos estos casos, las diferencias con Argentina
o incluso por las jerarquías militares. Esta estrecha donde los reformistas no lograron proyectarse como
alianza entre Estado y Universidad se reprodujo más tales en la arena política son llamativas. En este sen-
tarde en el ámbito de los estados surgidos de la disolu- tido, cabe destacar que los movimientos juveniles
ción del Imperio español. Es la supervivencia de estos en Perú y Cuba, a pesar de algunos éxitos parciales
viejos modelos coloniales comunes en todo el espacio en sus inicios, rápidamente se encontraron con las
hispanoamericano la que explica, en gran medida, trabas que les opusieron gobiernos que veían en los
la proyección continental de la Reforma. Más que estudiantes un peligro para la preservación del orden

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social y político. Por esa razón, en ambos países era obtener el Premio Nobel de Medicina. Institutos
necesario cambiar a los gobiernos para avanzar en consagrados a la práctica de las humanidades, en los
las transformaciones universitarias. A la vez, esto exi- campos de la historia, la filología o la literatura, se
gía la construcción de un instrumento político. crearon en la Facultad de Filosofía y Letras de la mis-
El apra fue el resultado de esta situación. En ma Universidad a principios de los veinte (Halperín,
Argentina, en cambio, los reformistas no lograron 1962: 126).
construir un partido político con proyección nacio- Por otro lado, aunque sus raíces databan de pe-
nal y esto fue resultado, en gran medida, de su propio riodos anteriores, por iniciativa sobre todo de los
éxito y del apoyo que le concedió el gobierno de Yri- estudiantes, la extensión pasó a convertirse en una
goyen, quien no veía en el movimiento estudiantil, al función cada vez más importante de las casas de al-
menos estructuralmente, una amenaza consistente tos estudios. Aun así, la forma en que se comprendió
al orden social y político. La conflictiva relación con esta actividad en los distintos ámbitos universitarios
los gobiernos explica también la preocupación cen- presentó diferencias significativas. En algunos casos,
tral por la autonomía universitaria mucho más in- se concentró en la realización de ciclos de confe-
tensa en Perú y en Cuba que en la Argentina de los rencias sobre diversos tópicos orientados a sectores
años veinte. medios, en otros estuvo centrado en la ilustración po-
lítica y en la formación técnica de los trabajadores.
Logros y límites de la Reforma En este sentido, tanto en Perú como en Cuba fue
El estudio del impacto concreto de la Reforma, ya fundamental la experiencia de las llamadas universi-
no en la vida política en general, sino específicamente dades populares, que fueron bautizadas con el nom-
en la vida universitaria, ha sido, como otros aspectos bre de Manuel González Prada en el primer caso y
de esta experiencia, escasamente estudiada. Sin em- de José Martí, en el segundo. A través de ellas los es-
bargo, su influencia ha sido, en diversas dimensiones, tudiantes universitarios forjaron vínculos sólidos con
sustantiva. El movimiento del 18 creó una auténtica sectores obreros, indígenas y campesinos (Klaiber,
carrera académica en las universidades argentinas. 1975: 693-715).
Los reclamos de los estudiantes y los diplomados La Reforma instaló, y éste es quizás su aspecto
por ingresar al mundo del profesorado universitario más conocido, una activa vida política y electoral
fueron contemplados a través de una serie de nor- en las universidades. También es, probablemente, su
mativas y resoluciones que, en el mediano plazo, le dimensión más discutida y debatida. Los estudian-
permitieron a un núcleo relevante de profesionales tes lograron gracias a los nuevos estatutos ejercer
acceder a los cargos de adscriptos, auxiliar docente, durante un periodo de casi un cuarto de siglo una
profesor suplente y, finalmente, titular (Buchbinder, influencia sustantiva en la universidad, incidiendo en
2008). Las medidas establecidas entonces procura- aspectos tales como el diseño de los planes de estudio,
ron facilitar la integración de los miembros de las regímenes de regularidad, exámenes, designaciones,
corporaciones profesionales, fundamentalmente, a la y a veces también exoneraciones de profesores. En
carrera académica. También la Reforma le otorgó este sentido, la Reforma abrió un campo de negocia-
un lugar nuevo y más significativo a la investigación ciones y acuerdos entre estudiantes, profesores y au-
científica. En 1919, Bernardo Houssay reorganizó el toridades universitarias en las que se intercambiaron
Instituto de Fisiología de la Facultad de Medicina de distintos tipos de favores. Las consideraciones y cri-
la Universidad de Buenos Aires (uba). Allí llevó a terios políticos predominaron aquí, a menudo, sobre
cabo las investigaciones que le permitirían, en 1947, los académicos y científicos.

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Pero, sin duda, cualquier ejercicio histórico debe generaban el interés de sus potenciales estudiantes.
contemplar una reflexión no sólo sobre los cambios Esto sucedió en la Facultad de Filosofía y Letras de
sino también en torno a las continuidades. En este la uba pero también en algunas de las carreras cien-
mismo sentido, todos los aspectos que acabamos de tíficas desarrolladas en el ámbito de la más moderna
mencionar merecen ser estudiados cuidadosamente. Universidad Nacional de La Plata. La dedicación
Los reformistas fueron acusados por sectores conser- exclusiva a la docencia, comprendida como la con-
vadores y nacionalistas de derecha de alterar las je- dición más adecuada del profesor universitario, no
rarquías naturales de la vida universitaria, otorgando llegó a consagrarse formalmente en los ordenamien-
a los estudiantes un poder excesivo sobre profesores tos universitarios hasta mediados de siglo y comenzó
y autoridades. Al mismo tiempo, se acusó a la Refor- a extenderse sustantivamente recién en los años se-
ma, sobre todo en análisis y reflexiones realizadas en senta (Sigal, 1991). El profesionalismo siguió siendo
los años sesenta y setenta, de politizar la vida univer- el sello característico de la vida universitaria básica-
sitaria subordinando lo académico y científico a con- mente porque los hijos de las clases medias que es-
sideraciones políticas de tono muchas veces faccioso. taban en condiciones de acceder a la universidad lo
Pero estas acusaciones, sobre todo la segunda, son sin que reclamaban era, esencialmente, un título profe-
duda injustas. El modelo universitario argentino y en sional. Las tensiones entre la élite dirigente reformis-
gran medida también el latinoamericano, de orígenes ta y su base social estudiantil fueron muy claras en
coloniales y moldeados luego en los esquemas napo- ese sentido. 25 años después, los reformistas manifes-
leónicos desde mediados del siglo xix, cumplían ya tarían su desilusión ante el estado de situación de las
claramente funciones de naturaleza indudablemente universidades en las que seguía predominando la im-
políticas. Las variables a partir de las que se diseña- pronta profesionalista (Roca, 2008: 212-122 [1936]).
ban los contenidos de los planes de estudio o se ele- Tampoco la universidad reformista logró modi-
gían los profesores estaban impregnadas de criterios ficar el carácter sustantivamente elitista de las ins-
diseñados desde el gobierno o las oficinas del Estado. tituciones de enseñanza superior. Aún cuando el
El control que realizaban sus funcionarios, siguiendo número de estudiantes fue aumentando progresiva-
la tradición francesa de formación de profesionales mente desde los años veinte, no se modificó estructu-
en el campo del derecho, de la medicina, a través de ralmente la proporción de universitarios en relación
las universidades, que eran las que otorgaban los títu- con la población total del país. El acceso a los estu-
los en ausencia del examen de Estado, reforzaba las dios superiores siguió estando condicionado por el
funciones políticas de aquéllas. La Reforma no poli- pago de derechos de matrícula y la gratuidad se im-
tizó la vida universitaria, pero sin duda la hizo más pondría recién bajo el gobierno de Perón a fines de
democrática y sobre todo mucho más plebeya. los años cuarenta. Por entonces comenzó el proceso
Por otra parte, si bien la Reforma incentivó la de masificación de la enseñanza universitaria pero
creación de institutos científicos en las universidades, esto no se debió en realidad centralmente a la impo-
no llegó a modificar sustantivamente su orientación sición de la gratuidad o a cambios en los sistemas de
profesionalista. Los organismos científicos siguieron ingreso, sino a transformaciones más generales de la
siendo marginales en instituciones que priorizaron la vida económica y social que le permitieron a sectores
formación de médicos, abogados e ingenieros. Las cada vez más amplios de la sociedad enviar a sus hi-
facultades o carreras que no contemplaban una for- jos a la escuela secundaria primero y a la universidad
mación profesional específica tuvieron grandes difi- después, sin tener que obligarlos a ingresar tempra-
cultades para sobrevivir en gran medida porque no namente al mercado de trabajo.

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Reflexiones finales: vigencia actual matrícula se explica desde mediados del siglo xx en
de la reforma gran medida por su proceso de feminización. Vastos
A cien años de los episodios de Córdoba en las cele- sectores de la sociedad y de la comunidad universi-
braciones actuales se impone en forma reiterada la taria creemos que el acceso a los estudios superiores
pregunta ¿Qué recuperar hoy de la gesta de Córdo- debe ser considerado un derecho, y es difícil encon-
ba? ¿En qué medida su proyecto, sus ideales, siguen trar huellas de un principio de estas características
siendo válidos hoy? ¿Sus enseñanzas nos aportan en esos tiempos, más allá del intenso compromiso
aún ideas para pensar soluciones para los problemas progresista y revolucionario de muchos de los pro-
contemporáneos del mundo universitario latinoa- tagonistas del 18. Por supuesto, esto constituye sólo
mericano? Desde la perspectiva de un historiador se una pequeña parte de las enormes diferencias que
trata de un desafío complejo en gran medida porque nos separan de aquel mundo.
las reglas del oficio nos obligan a evitar los anacro- Pero sin duda hay algo que nos une con los refor-
nismos y la proyección de valores contemporáneos mistas y es la aspiración, siempre explícita, de cons-
a los fenómenos del pasado. Las diferencias entre el truir una Universidad mejor, con un compromiso
mundo universitario de los reformistas y el nuestro más intenso con la vida cultural y científica de nues-
son sustantivas en diversos aspectos. En principio po- tras sociedades. Se trataba de una Universidad me-
demos mirar los números. Había 8 000 estudiantes nos comprometida con la formación individual de
universitarios en Argentina sobre una población de los profesionales, con el usufructo personal de los be-
poco más de ocho millones de habitantes en tiempos neficios que brindan los títulos y, en cambio, mucho
de la Reforma. Hoy suman casi dos millones sobre más intimamente articulada con la tarea de cons-
una población que supera los 40 millones. En 1918 truir una sociedad más igualitaria y más justa. Los
había un estudiante universitario por cada mil ha- reformistas no pensaron que los cambios estatutarios
bitantes, hoy rozan los 40. Pero hay otras diferen- constituyeran un fin en sí mismo. Era el instrumento
cias significativas. Había cinco universidades todas para modificar de raíz una universidad signada por
públicas y hoy suman cerca de 150 entre públicas y la mediocridad, el nepotismo y la corrupción. Qui-
privadas. El mundo universitario era entonces esen- zás debamos tener presente, hoy en primer plano,
cialmente masculino mientras el crecimiento de la esas enseñanzas.

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Cómo citar este artículo:


Buchbinder, Pablo (2018), “Pensar la reforma universitaria cien años después”, en Revista Iberoamericana de
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iisue.20072872e.2019.25.343 [consulta: fecha de última consulta].

http://dx.doi.org/10.22201/iisue.20072872e.2019.25.343 Núm. 25 Vol. IX 2018

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