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DESARROLLO DEL CURRICULO POR COMPETENCIAS

Arleidys Sofía Artuz Hernández

Edinson Castro Cuadrado

Fabián Jesús Espitia Ramos

UNIVERSIDAD METROPOLITANA DE EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGIA


(UMECIT)

MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN Y PLANIFICACIÓN EDUCATIVA

TEORÍA Y DISEÑO CURRICULAR


INTRODUCCIÓN

Si miramos con detenimiento y sometemos el currículo a una revisión de definiciones,


podemos encontrar algunos referentes teóricos de autores destacados a lo largo de la
historia que hablan acerca del enfoque del currículo por competencias, definiendo de
forma mas clara el concepto de currículo y competencia, pero antes de tomar una
postura acerca de estos planteamientos, habría que determinar desde dónde se miran
las competencias para entonces tener claridad y poder opinar de forma fundamentada.

Desde sus orígenes el currículum ha estado vinculado al desarrollo económico de la


sociedad, una sociedad que se vuelve cada vez más exigente con el sistema educativo
para que responda a las necesidades actuales.

Ahora bien, la génesis del currículo como campo de estudio e investigación no es


producto de un interés meramente académico, sino de una preocupación social y
política por tratar y resolver las necesidades y problemas educativos de un país. Como
ya se advertía hace tiempo, "es una conveniencia administrativa, no una necesidad
intelectual" (Pinar y Grumet, 1981: 21).

En este sentido, hablaremos acerca del contexto al que ha de responder la educación


puesto que estamos viviendo en una sociedad globalizada y cambiante, y es por eso
que es necesario que también se modifique el modelo de formación si se quiere dar
respuesta a las necesidades de este nuevo mundo moderno. Es por eso que la forma
tradicional de enseñanza ha quedado atrás dando horizonte a la enseñanza por
competencias el cual hacer frente a los nuevos desafíos, al dotarse de nuevas
herramientas conceptuales y prácticas. El enfoque por competencias trata de orientar
la enseñanza de manera que tal competencia se logre y aprenda y se mejore con la
práctica. Por tanto, las escuelas con esta perspectiva deben replantear los programas
educativos desde el desarrollo de competencias y de su aplicación a situaciones de la
vida real, a partir de enfoques centrados en el aprendizaje en donde el estudiante
participe en su construcción y de esta manera les encuentren sentido a las actividades
de aprendizaje, a partir de los métodos didácticos pensados con la finalidad de
fortalecer y desarrollar competencias.

El enfoque por competencias propone la necesidad de elaborar nuevos modelos de


diseño curricular que no sean excluyentes de la practicas pedagógicas y de las
necesidades de la sociedad, especialmente el sector productivo.

El desarrollo de competencias en el aula comprende metodológicamente la aplicación


de estrategias, métodos, técnicas y recursos en la planificación de las secuencias
didácticas. En estas actividades, se integran la acción de saber, hacer, ser y convivir
con los elementos de las competencias conceptuales, procedimentales y latitudinales.

La planificación curricular por competencia permite la realización de actividades


contextualización, de desarrollo y de demostración, entre otras.

El objetivo es encontrar las estrategias pertinentes que hagan a los educandos


competitivos ante las realidades complejas emergentes y en constante transformación,
como las llamadas crisis de los paradigmas del pensamiento, en la dinámica del mundo
social y el paso de las sociedades del aprendizaje a las del conocimiento, las que con
la influencia de los avances tecnológicos, se difunden con celeridad, dejando a los
anteriores en la obsolescencia, lo que exige su aprendizaje, actualización e innovación
permanente.
MODELO CURRICULAR POR COMPETENCIAS

Es común hoy día hacer referencia en los espacios académicos a los diseños
curriculares por competencias, a la evaluación del aprendizaje por competencias y al
desarrollo de competencias para el uso de las Tecnologías de la Información y la
Comunicación, las cuales dan auge al tema de competencias. Es así, que en los últimos
años a partir de la conformación del Espacio Europeo de Educación Superior y del
Proyecto Tuning europeo (y en América Latina), los artículos acerca del tema de
competencias van en aumento, por ende, con esta alternativa se promueve una
enseñanza total que privilegia el cómo se aprende, el aprendizaje permanente, la
flexibilidad en los métodos y el trabajo en equipo. También, se considera el qué, cómo
y cuándo se aprende, donde el referente “competencias” involucra el conjunto de
conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes, como capacidades aplicables y útiles
para resolver problemas relativos a su desempeño, conforme a las exigencias del
contexto.

Díaz Barriga Arceo y Rigo; en el año 2000, expresan que el enfoque por competencias
en educación, aparece en México a fines de los años sesenta y que estaba relacionado
con la formación laboral en los ámbitos de la industria, y que su interés fundamental era
“vincular el sector productivo con la escuela, especialmente con los niveles profesional
y la preparación para el empleo”.

Por otra parte, Según Eraut 2006, propuso que a finales del siglo pasado surgieron
nuevos factores que incidieron en el empleo del discurso sobre las competencias y que
estos eran: a) la emergencia de un fuerte movimiento en los países anglosajones para
acreditar aprendizajes previos o aprendizajes adquiridos fuera de las instituciones de
educación superior; b) la aparición del movimiento para la responsabilización del
aprendizaje y la eficiencia de las universidades; y c) la expansión de los enfoques sobre
competencias en la formación.

El diseño curricular basado en competencias, ha de estructurarse a partir de la


descripción del perfil profesional, para ello, se considera importante asumir el diseño
curricular de acuerdo con las condiciones políticas y de las decisiones que se tomen en
el campo universitario con el fin de establecer por un modelo curricular determinado.

Por tal motivo, la educación por competencias emerge como un constructo clave en la
sociedad del conocimiento, referida a competencias y educación, competencias en
investigación y desarrollo y competencias e innovación. La noción de competencia
implica una forma distinta de establecer y abordar los objetivos de la formación,
relacionándolos íntimamente con las necesidades de desarrollo económico y social, y
concretamente, con los requerimientos del mundo productivo (CIDEC 2004, 25).

De esta manera, las competencias han sido definidas desde diversos enfoques y
autores: Posee competencia profesional quien dispone de los conocimientos,
destrezas y aptitudes necesarios para ejercer una profesión, puede resolver los
problemas profesionales en forma autónoma y flexible, y está capacitado para colaborar
en su entorno profesional y en la organización del trabajo (Bunk, 1994).

Las competencias son mucho más que un saber hacer en contexto, pues van más allá
del plano de la actuación e implican compromiso, disposición a hacer las cosas con
calidad, raciocinio, manejo de una fundamentación conceptual y comprensión (Tobón,
et. al. 2006:100).

Aptitud de un individuo para desempeñar una misma función productiva en diferentes


contextos y con base en los requerimientos de calidad esperados por el sector
productivo. Esta aptitud se logra con la adquisición y desarrollo de conocimientos,
habilidades y capacidades que son expresados en el saber, el hacer y el saber hacer
(Martens, 2000).

Conceptualmente, una competencia es un conjunto de conocimientos, características


conductuales, destrezas, habilidades para la auto-observación y el autocontrol, y otros
atributos conductuales, que correctamente combinados, frente a una situación de
trabajo, predicen un desempeño óptimo (ICFES, 2005).

Teniendo en cuenta las anteriores definiciones de competencia, destacan cuatro


características:
 La competencia incluye todo un conjunto de conocimientos, procedimientos y
actitudes combinados, coordinados e integrados, en el sentido que el individuo
ha de “saber hacer” y “saber estar” para el ejercicio profesional. El dominio de
estos saberes le hacen “capaz de” actuar con eficacia en situaciones
profesionales.
 Las competencias sólo son definibles en la acción. Poseer capacidades no
significa ser competente. La competencia no reside en los recursos
(capacidades) sino en la movilización misma de éstos.
 La experiencia se muestra como ineludible, tiene que ver directamente con el
propio proceso de adquisición de competencias y atribuye a las mismas un
carácter dinámico.
 El contexto es clave en la definición. Si no hay más competencia que aquella
que se pone en acción, ésta no puede entenderse tampoco al margen del
contexto particular donde se pone en juego.

Para tener una concepción más amplia se hace necesario conocer las características
de un currículo basado en competencias: a). Adoptar una estructura modular. b.
Desarrollar un enfoque integrador respecto de todas sus dimensiones. Tiende a la
integración de capacidades, contenidos, teoría y práctica, actividades y evaluación. c.
Estructurarse en torno a logros complejos y completos que deben poseer los
estudiantes. d. Organizar las competencias considerando tiempos diferenciales según
las demandas provenientes de las mismas competencias. e. Focalizar apropiadamente
el aprendizaje, proporcionando al estudiante las oportunidades para alcanzarlo.

La adopción del enfoque de competencias en la educación superior promueve una


enseñanza integral que privilegia el cómo se aprende, el aprendizaje permanente, la
flexibilidad en los métodos y el trabajo en equipo.

Un currículo basado en competencias profesionales es aquel aplicado a la solución de


problemas de manera integral, que articula los conocimientos generales, los
profesionales y las experiencias en el trabajo. Promueve una enseñanza total que
privilegia el cómo se aprende, el aprendizaje permanente, la flexibilidad en los métodos
y el trabajo en equipo. Considera el qué, cómo y cuándo se aprende. Un currículo por
competencias: a) toma en cuenta la forma de aprender; b) concede mayor importancia
a enseñar la forma de aprender, que a la asimilación de conocimientos; c) logra mayor
pertinencia que en el enfoque basado en disciplinas o especialidades académicas, y d)
permite mayor flexibilidad que con otros métodos (Mertens, 2004)

Para llevar un mejor proceso en la identificación de una competencia se realiza a partir


de las consultas a los distintos actores involucrados y el contexto en el cual se trabaja,
la fuente es la Encuesta Tuning. Es así que el diseño curricular basado en competencias
tiene las siguientes características:

 La definición del perfil profesional como referente del mundo productivo, que
orienta la determinación de metas formativas en términos de competencias
profesionales o conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes,
que el sujeto combina y utiliza para resolver problemas relativos a su desempeño
profesional, de acuerdo con criterios o estándares provenientes del campo
laboral. • La adopción de una estructura modular que responda puntualmente a
las competencias (conocimientos, habilidades, actitudes) que la persona
necesita desarrollar en su contexto para alcanzar un nivel de formación deseado.
 Criterios para la aprobación de los distintos módulos que se basan en los de
evaluación establecidos en la norma.
 La identificación de competencias necesarias para el desempeño profesional,
proceso en el cual se distinguen el propósito principal del sector, campo
ocupacional, empresa u organización productiva; la identificación de las
unidades de competencias de acuerdo con los objetivos a alcanzar en cada
función o actividad productiva, y los elementos de competencias, en términos de
actividades o realizaciones. Es decir, el conjunto de actividades necesarias para
el desarrollo de una unidad de competencia (CINTERFOR/OIT.2004).
 Un enfoque integrador respecto de todas sus dimensiones. Tiende a la
integración de: capacidades, contenidos, teoría y práctica, actividades y
evaluación.
 La adopción para su desarrollo, de un enfoque de enseñanza-aprendizaje
significativo.
Retomando a Vargas (2008) el desafío más relevante de la educación contemporánea
es adaptarse a la creciente evolución tecnológica, científica, social y cultural de los
entornos, en la transición de una sociedad industrial a una postindustrial, de una
sociedad del aprendizaje a una del conocimiento. La capacitación y educación basada
en competencia, es una metodología de instrucción que identifica las habilidades
básicas, conocimientos y actitudes que satisfacen normas específicas, enfatiza
estándares de ejecución y facilita el aprendizaje individual.

Este enfoque educativo deriva su contenido de tareas efectivamente desempeñadas en


un trabajo realizado por trabajadores competentes en su oficio, y basa la evaluación en
el desempeño concreto a demostrar. Responde a cuatro preguntas: qué enseñar, cómo
enseñar, cómo enunciar el criterio, y cómo evaluar; se expresa en términos de
conocimientos, habilidades, actitudes y resultados demostrables. El punto de encuentro
se desplaza hacia un verdadero “mercado de competencias”, de interfaz entre oferta y
demanda de mano de obra. El consenso internacional da cuenta de que el diseño
curricular por competencia responde a las necesidades de formación profesional, así
como a los cambios de los contextos. Los individuos formados bajo el modelo de
competencias profesionales, reciben una preparación que les permite responder de
manera integral a los problemas que se les presenten, brindándoles la capacidad de
incorporarse más fácilmente a procesos permanentes de actualización,
independientemente del lugar en que desempeñen sus labores. En este sentido, las
competencias profesionales aúnan conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y
valores. Este conjunto de capacidades y atributos personales cobran sentido cuando
se les aprecia en la óptica de una tarea profesional determinada, para la cual existen
criterios de logro, calidad o efectividad bien establecidos.

Además, en este enfoque curricular, la competencia profesional debe caracterizarse


por tres atributos: 1. Correlacional, debido a que vincula diferentes tareas, atributos y
habilidades dentro de una estructura conceptual. 2. Holística, ya que reúne una multitud
de factores con la finalidad de encontrar aquellos que expliquen el desempeño laboral
exitoso, concentrándolos en tareas profesionales. 3. Contextual, en razón de que la
competencia se vincula con el contexto social y cultural en el que se desarrolla el
desempeño profesional exitoso. La adopción del enfoque de competencias en la
educación superior surge de la necesidad de responder adecuadamente al cambio
social y tecnológico ocurrido. Dicho enfoque ya no hace énfasis en la adquisición de
títulos y/o conocimientos no necesariamente aplicados, sino en incorporar esos
conocimientos en habilidades y disposiciones específicas. La formación profesional se
configura como un concepto global necesario para el individuo a lo largo de toda su
vida, la cual le brindará un desarrollo integral en la adquisición de competencias y
capacidades para su calificación profesional, así como la capacidad para aprender.
Este conjunto le permitirá adecuarse tanto a las transformaciones profesionales como
sociales e individuales.

El modelo curricular basado en competencias pretende enfocar los problemas que


abordarán los profesionales como eje para el diseño. Se caracteriza por: utilizar
recursos que simulan la vida real, ofrecer una gran variedad de recursos para que los
estudiantes analicen y resuelvan problemas, enfatizan el trabajo cooperativo apoyado
por un tutor y abordan de manera integral un problema cada vez. El diseño curricular
es una selección cultural y como tal, un difícil ejercicio de apreciar y excluir, buscando
siempre quedarse con lo necesario, sobre todo en una proyección de educación
permanente en que sabemos que no se trata de la única oportunidad de aprendizaje
que tiene la persona. El diseño curricular de un programa debe partir de una reflexión
sobre los cambios que se espera que ocurran en el estudiante a través del aprendizaje.
Contribuyen a esta reflexión las siguientes preguntas: · ¿Qué sabía antes del programa
y qué sabrá después? · ¿Qué podía hacer antes del programa con lo que sabía y qué
podrá hacer después? · ¿En qué sentido el programa va a ayudar al desarrollo de estas
personas? (Segredo y Reyes 2008)

De tal manera que el enfoque de enseñanza por competencias propone la necesidad


de elaborar nuevos modelos de diseño curricular que no sean excluyentes de las
prácticas pedagógicas y las necesidades del mercado laboral; es por ello que se
pretende que se organicen en el currículo las competencias básicas, genéricas y
específicas que a futuro brindarán una formación integral del egresado en el sector
productivo (Argüelles y Morfin, 1996; Benavides, 2002). Los procesos productivos
demandan cada vez más, jóvenes trabajadores que sean capaces de tomar decisiones
para aprender y adaptarse con rapidez a las organizaciones y a las diversas
contingencias que la sociedad exige. Se plantea como inminente, entonces, la discusión
curricular fundamentada en la vinculación de las exigencias y demandas de las
empresas y el quehacer educativo. En términos generales, se evidencia la necesidad
de la estructuración de una planificación curricular que responda al logro de
aprendizajes que puedan generalizarse a distintos contextos, trasladando
conocimientos hacia la resolución de problemas en el sector productivo y social. Ante
este panorama es necesario enfrentar los cambios y retos permanentes, por lo que se
hace indispensable una transformación de los procesos pedagógicos aplicados en las
Instituciones de Educación Superior, con la visión de implementar un lenguaje vivencial
de enseñanza por competencias para la planificación, ejecución y evaluación de los
mismos.

De este modo, razones asociadas con los cambios originados en la estructura del
empleo, la modernización de los procesos productivos, el vertiginoso avance
tecnológico, el uso de las TICs, la globalización y la internacionalización de la cultura,
la economía, la educación, especialmente la actividad universitaria, han convertido a la
Formación Curricular Basado en Competencias en el soporte fundamental de los
cambios y transformaciones que planetariamente se vienen produciendo en la
Educación Superior. Bajo esta óptica, la internacionalización del modelo y las
posibilidades que él ofrece al flujo de estudiantes y profesionales de un país a otro, y la
validación de títulos y grados según criterios internacionalmente reconocidos y
concordados, explican la importancia que se le asigna actualmente

Un aspecto importante en el desarrollo curricular por competencias es el de la


evaluación. Al respecto, el principio general es que la evaluación debe basarse, en la
medida de lo posible, en el desempeño del estudiante ante actividades y problemas
relacionados con el contexto profesional o con las competencias básicas a desarrollar.
La evaluación se lleva a cabo para ayudar al estudiante a formar sus competencias,
reconociendo sus logros para mejorar, y no como un medio de sanción ni para detectar
sus carencias exclusivamente.
En lo posible, la evaluación debe realizarse con base en las actividades propias del
ejercicio profesional, tanto de forma real como simulada, en diversos contextos: el aula
de clase, Internet, las empresas y las organizaciones sociales. Los tipos de evaluación
y los criterios para llevar a cabo estas deben consignarse en cada módulo formativo.

La promoción de un curso a otro se da con base en la evaluación de las competencias,


para lo cual se tienen en cuenta los indicadores de logro. Cuando un estudiante no
adquiere los logros esperados acorde con tales indicadores, deben brindársele cursos
de refuerzo y nuevas oportunidades para demostrar dichos logros, requiriéndose en
algunos casos, de cursos alternativos. Pierde sentido así la reprobación de asignaturas
y de exámenes en todo currículo por competencias.

En general, en el diseño curricular se debe establecer cómo y con qué parámetros se


llevará a cabo la evaluación de los estudiantes, de los docentes y de la misma
institución, en base a tres mecanismos: autoevaluación, coevaluación y
heteroevaluación.

Con respecto a la metodología a emplear en la evaluación por competencias, cabe


indicar que la valoración a realizar, consiste en determinar cómo está la formación de
una determinada competencia, tanto en el plano cualitativo como cuantitativo, para lo
cual es necesario implementar distintos procedimientos. Inicialmente, es necesario
definir el tipo de valoración a emplear, para poder establecer posteriormente los
momentos en los que llevar a cabo esta actividad con los estudiantes, así como
describir los criterios de calidad que se tendrán en cuenta en las evidencias de
desempeño recogidas.

En resumen, las guías de evaluación, tal como ocurre con las guías de formación, se
elaboran tomando como base la unidad de competencia, sus elementos constituyentes
y sus componentes (criterios de desempeño, saberes, rango de aplicación y evidencias
requeridas). Por cada elemento de competencia (o componente establecido de la
misma), es esencial establecer los referentes esenciales de la evaluación, los cuales
deben de clarificar los siguientes aspectos: indicadores específicos de desempeño,
momentos de la evaluación, tipos de evaluación y metodología a emplear.
CONCLUSIONES

Fabián Espitia Ramos

Puedo decir, que el enfoque por competencias se planteo como necesidad o como
alternativa para el diseño curricular y para fortalecer su desarrollo en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, ahora bien, con el afán el profesorado a buscado la manera de
poder desarrollar estas competencias en los alumnos, han tratado de cambiar su
currículum convencional por otro basado en competencias profesionales, es decir,
ciertas competencias van a requerir cambiar determinados contextos, distintos a los
actuales. Es por esto, que desde que el mundo se modernizo, a cambiado el tiempo de
enseñanza y de aprendizaje, los espacios, los recursos, la función de los docentes y la
de los alumnos, requiriendo así buscar una organización distinta orientada a ir
reconfigurando un nuevo modelo de educación.

Ahora bien, se puede decir que la educación por competencia sea ahora lo mas
novedoso, pero también hay que ver si este modelo en realidad va a transformar la vida
y la realidad de los educandos, es por esto que no podemos transformar la educación
sin pensar en quienes la reciben. Siempre estaremos emergidos en la búsqueda sin fin
de reestructurar los sistemas educativos para mejorar la calidad de vida y el sistema
productivo, y en busca de una sociedad eficiente.

Edinson Castro Cuadrado

El currículo por competencias nos propone la necesidad y el reto de elaborar nuevos


modelos de diseño curricular, por consiguientes nuevas formas de enfrentar los retos
que nos propone la globalización, lo que conlleva a trabajar de forma incluyente las
prácticas pedagógicas, teniendo en cuenta las necesidades de la sociedad,
especialmente el sector productivo. En este sentido, la planificación cumple un rol muy
importante en el desarrollo y aplicación de las competencias donde se deben romper
todas las barreras de las actividades tradicionales dentro del aula y para ello el proyecto
curricular se debe centrar principalmente en los propios procesos del aprendizaje.

El desarrollo de competencias en el aula comprende metodológicamente la aplicación


de estrategias, métodos, técnicas y recursos en la planificación de las secuencias
didácticas. En estas actividades, se integran la acción de saber, hacer, ser y convivir
con los elementos de las competencias conceptuales, procedimentales y latitudinales.
En este sentido, la planificación en base al desarrollo de competencias rompe todas las
barreras de las actividades tradicionales dentro del aula y para ello el proyecto curricular
se debe centrar principalmente en los propios procesos del aprendizaje

Para la implementación de la formación por competencias en nuestras Instituciones


Educativas es un reto muy importante, que demanda una transformación radical, mas
no inmediata, de todo un paradigma educativo, implica cambios en la manera de hacer
docencia, en la organización del sistema educativo, en la reflexión pedagógica y sobre
todo de los esquemas de formación tan arraigados por la tradición, la cual nos genera
una barrera que se debe romper paulatina, con el objeto de nivelarnos con las
exigencias que el nuevo orden global nos exige.

Arleidys Artuz Hernández

El enfoque por competencias surge a finales de los años 80 en países como Inglaterra
que lo vieron como una herramienta útil para mejorar las condiciones de eficiencia,
pertinencia y calidad de la capacitación laboral, y de este modo mejorar la productividad
de su gente como estrategia competitiva.
El desarrollo tecnológico y científico de la sociedad actual es cambiante y progresivo,
exigiéndole al sistema educativo modificaciones importantes en el quehacer
académico. Es así como, en consecuencia, los sectores productivos demandan
trabajadores que desarrollen una combinación de la competencia académica con la
técnica, entendida la competencia académica como una compleja combinación de
atributos, tales como conocimientos, actitudes y valores, relacionados con los
contenidos programáticos y demostraciones de resultados. Por otra parte, la
competencia laboral, es el conjunto de atributos, habilidades y destrezas visibles que
se aportan al trabajo para lograr un desempeño eficiente y eficaz.
En este sentido las Instituciones de Educación Superior enfrentan el reto de transformar
su gestión y sus prácticas, adoptando un modelo curricular basado en las
competencias, que les permita formar profesionales capaces de responder a las nuevas
necesidades y demandas que la sociedad actual, especialmente del sector productivo.
*
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Vargas. M. Diseño Curricular por Competencias Ed. Anfei. México. 2008

Segredo A. Reyes D. Artículo de revisión Escuela Nacional de Salud Pública. Cuba.


Diseño curricular por competencias. Competency-based curriculum design., 2015

Akhyar, Muhammad. (2010). A model of vocational competency assesment of industrial


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https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/182548/libro_diseno_curricular-por-
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http://files.cer-lacandelaria.webnode.es/200000332-
e2d38e3cd7/SABER%20HACER%20EL_ENFOQUE_POR_COMPETENCIAS_EN_E
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http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S0185-
27602010000200004&script=sci_arttext&tlng=pt