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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

DIALÉCTICA
DE LA CASACIÓN
CIVIL.
Guillermo Blanco V.
Magistrado de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de
Justicia.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

“LA ALTA CORTE DE JUSTICIA ES LA PRIMERA NECESIDAD DE LA


REPÚBLICA. CON ELLA QUEDARÁN A CUBIERTO LOS DERECHOS DE
TODOS, Y LAS PROPIEDADES, LA INOCENCIA Y LOS MÉRITOS DE LOS
CIUDADANOS NO SERÁN HOLLADOS POR LA ARBITRARIEDAD DE
NINGÚN JEFE MILITAR O CIVIL Y NI AÚN DEL JEFE SUPREMO…”
(Discurso de Angostura 10 de Noviembre de 1817 y Decreto de
Organización Judicial de 1817).

SIMÓN BOLÍVAR.
LIBERTADOR.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

“… La redacción del escrito de formalización y su contestación


mediante el contra - recurso somete a prueba, la experiencia, la
técnica y la sabiduría del abogado. Nada define mejor la calidad del
jurista como el ejercicio en casación. En ninguna otra rama de la
actividad profesional se exige estar dotado de una conciencia ética y
de gran sensibilidad como en la casación, para auscultar el drama
humano que palpita bajo las páginas del expediente. La materia del
recurso de casación es la sentencia recurrida y su dominio implica,
igualmente, atesorar una gran experiencia en el acontecer histórico
de nuestro recurso, en las alternativas y versatilidades y en los
aciertos y errores de nuestra jurisprudencia. Es indispensable
registrar las últimas concepciones de la ciencia jurídica ya que a
menudo la cultura del abogado se detiene en la enseñanza
universitaria, sin renovarla ni enriquecerla con los aportes de las
últimas adquisiciones jurídicas. Ubicar el error judicial en el cuadro
taxativo de las causales de casación y subsumirlo bajo la norma, no
es construir una entelequia, es, fundamentalmente, una operación
de lógica jurídica y de observación humana. Por ello, el ejercicio de
la casación debe enseñar a comprender la vida del derecho, no como
una abstracción, sino como una realidad humana…”
HUMBERTO CUENCA. (Curso de Casación Civil. Ed. UCV. Caracas.
1962. Pág. 475)1

1 Esta frase del maestro H. Cuenca, fue reconocida por la Sala Constitucional en Sent. N° 1.803 del 24/08/04.

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“… En primera y segunda instancia se resuelven pleitos; en casación


se juzgan sentencias…”
(Manuel Martínez Escobar. Presidente de la Sala de lo Civil del
Tribunal Supremo de Cuba. “La Casación en lo Civil”. Ed. Cultural.
Habana. Cuba. 1936).

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

PROEMIO:

Ante un proceso en briosa marcha de desplazamientos y ajustes, de


profundas mutaciones en diversos roles que obligan a un tratamiento
sistemático y detallista, este texto busca el propósito de mostrar a través
de los propios fallos de la Sala de Casación Civil2, que es la fuente más
importante de estudio y reelaboración de jurisprudencia, - hallándose en
plena tarea de acomodamientos y avances -, destacar aquellas facetas que,
en la experiencia de su práctica en general y singularmente desde el
cuadrante del combate al proceso injusto y de la interdicción a la
sentencia arbitraria, además de la lucha contra las concepciones arcaicas
que rodean a la casación nacional, tratar de disipar las dudas y
preocupaciones del estudiante de Derecho y del profesional que se
enfrenta a la casación, siempre con temor, por más experiencia que éste
tenga.

Intentamos ir dibujando, - dentro del universo en que se mueve la


institución -, la imagen estándar de la casación venezolana, de rasgos
propios y de singular utilidad; tratamos de demostrar que no es un tabú,
ni un medio de impugnación frágil, pétreo y delgado como un espectro, ni
que es la institución procesal decepcionante y retardataria, pero tampoco
es la panacea universal para corregir los errores de un litigio.

El recurso de casación a finales de la segunda década del siglo que


apenas comienza, se observa como nunca antes lo fue, sólido, protector,
arduo para trabajar con él, de un viaje que necesita estudio y preparación,
pero leal y generoso para hacer que triunfe la justicia, a través de las
garantías constitucionales que aportó la Carta Política de 1999.

Por último, es nuestra intención brindar un análisis de aquellos


aspectos que exhiban mayor vivacidad y requieren su asentamiento a
través de líneas jurisprudenciales consolidadas para ofrecer un manejo
más seguro del fin del recurso de casación: La Justicia (Dikelógico).

GBV.

2 Se construye cada tema bajo la exposición de la doctrina y jurisprudencia de la Sala Constitucional y Civil
del TSJ.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

TEMA I.
IDEAS FUNDAMENTALES DE LA CASACIÓN

1.1. TEORÍA GENERAL DE LOS RECURSOS. 1.2.


CLASIFICACIÓN DE LOS RECURSOS. 1.3. CONCEPTO DE
CASACIÓN. 1.4. LA CASACIÓN EN EL ESTADO SOCIAL DE
DERECHO Y DE JUSTICIA 1.5. LA GARANTÍA
CONSTITUCIONAL DE LA CASACIÓN COMO RECURSO
LEGALMENTE ESTABLECIDO 1.6. CARACTERÍSTICAS. 1.7.
NATURALEZA. 1.8. CLASES DE CASACIÓN. 1.9. FINES DE
LA CASACIÓN (FUNCIONES DE INTERÉS PÚBLICO Y
PRIVADO). 1.10. CRÍTICAS DE LA INSTITUCIÓN DE LA
CASACIÓN. 1.11. REALIDAD DE LA LITIGACIÓN.
ESTADÍSTICAS… 1.12. PROPUESTAS DEL PROYECTO DE
CÓDIGO PROCESAL CIVIL.

1.1. TEORÍA GENERAL DE LOS RECURSOS. Existe en


nuestros días3, unánime coincidencia acerca de la capital
importancia que en el plano de la política jurídica
constitucional, está reservada al recurso de casación a los
fines de asegurar la eficacia del servicio de justicia, cuyo
objetivo es permitir a la Sala Civil del Tribunal Supremo de
Justicia, ser fiel intérprete final de la ley, con lo cual mantiene y
asegura la supremacía de sus principios y uniformidad de su
interpretación, preservando las garantías, la efectividad del
proceso justo y la tutela eficaz de los derechos esenciales,
afirmando en concreto la misión del proceso que no es otra que
la de ser un instrumento fundamental para la búsqueda de la
justicia (Art. 257 CRBV).

Así, la Sala de Casación Civil de nuestro máximo Tribunal,


ha venido expresando, desde fallo Nº 219 del 02/08/01 que: “…

3 Morello, Augusto M. El Recurso Extraordinario. Ed Abeledo – Perrot. Buenos Aires, Argentina. 1999. Pág. 3.

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el recurso de casación constituye un medio procesal


extraordinario que persigue la nulidad de las sentencias
de última o única instancia que pongan fin al juicio,
dictadas en contravención con la ley. En consecuencia, es
una petición de nulidad, de carácter autónomo y con
procedimiento propio…”; De la misma manera, en fallo de
fecha 08 de septiembre de 2004, N° 1.041, la Sala de Casación
Civil, expresó: “… la casación es un recurso extraordinario
de impugnación dirigido a establecer la nulidad de una
decisión judicial contraria a derecho. En otras palabras, a
la parte agraviada le corresponde el ejercicio de este
recurso extraordinario que le otorga la ley para poner en
evidencia que existe en la sentencia que le es adversa una
disparidad entre el comportamiento del juez y lo
establecido en la propia ley; a la casación le corresponde
el control de la aplicación del derecho por ese juez…”4; por
su parte la Sala Social ha definido el recurso de casación, desde
fallo Nº 129 de fecha 24/05/00, ratificado en sentencia Nº 24,
de fecha 05/02/02, como: “ … el Recurso de Casación es un
medio de impugnación extraordinario, mediante el cual se
persigue la nulidad de un fallo, en virtud de que el mismo
adolece de vicios que fueron determinantes en la sentencia
dictada, los cuales han producido una insatisfacción e
inseguridad jurídica tal, que hacen necesaria la
intervención del Tribunal Supremo de Justicia con el fin de
evitar la violación al marco jurídico establecido …”.
Fijémonos, que tales conceptos responden todavía al Estado
Liberal, a una casación que no cumple con el fin “Justicia”, que
reenvía, que no decide. Tales conceptos, ven al recurso como
extraordinario y con carácter negativo (Anula), pero no
construye, no dirime la controversia, no lleva la satisfacción al
ciudadano parte de un proceso. Bajo los modernos criterios de
la Sala de casación civil, en un Estado Social, Democrático de

4 Álvarez Ledo, Tulio. La Casación Civil. Ed. UCAB. 2013, Caracas. Pág. 27.

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Derecho y de Justicia, no se limita el recurso al reenvío, sino


que casa y entra a conocer del fondo.5

Ahora bien, como lo establecen las Salas Civil y Social del


Tribunal Supremo de Justicia, la Casación es un recurso6, no
es un simple remedio judicial, ni una acción impugnativa
autónoma, sino una verdadera reanudación de los términos de
un litigio ya cerrado por las instancias que, dentro de las
limitaciones a que obedece, censura en forma endógena donde
mismo se ha dictado el fallo sometiéndolo al control de
legalidad, del orden público y de violación a las garantías,
valores y principios constitucionales en relación con la
normativa sustantiva y adjetiva. La calificación de la casación
como un verdadero recurso7, aclara su significado fundamental
y encuadra al instituto plenamente, en el ámbito del derecho
procesal, pues cualesquiera que hayan sido las preocupaciones

5 SCC. Sent N° 510 del 28/07/17. Exp. 17-124.


6 Como primera aseveración fundamental debe establecerse que el recurso de casación es un instituto
procesal, un medio acordado por la ley para impugnar, en ciertos casos y bajo ciertos presupuestos, la
sentencia de la última instancia, en principio, por ser construida en violación de ley.
7 No debe olvidarse que la Casación está compuesta no sólo por el Recurso de Casación (Arts. 313 y ss. CPC),
sino también por el Tribunal de Casación (art 266.8 CRBV; art 28 LOTSJ). La casación, como lo ratifica
Fernando de la Rúa, siguiendo a Calamandrei, (El Recurso de Casación. Ed. Víctor de Zabalia. Buenos Aires-
Argentina. 1968, pág. 20), se ha concebido como un instituto complejo que resulta de la combinación de dos
elementos recíprocamente complementarios: La Corte de Casación y el Recurso de Casación, que
constituyen un binomio cuyos términos no pueden ser aislados sin que pierdan el uno y el otro gran parte de
su significado respectivo. Así: A. La Sala de Casación del Tribunal Supremo de Justicia: 1. Constituye un
órgano judicial supremo, único en la República; 2. Funcionando con una finalidad diversa de la jurisdiccional,
esto es: 3. Con el objeto de controlar que los jueces decidan la controversia según la ley y las garantías
constitucionales; 4. Con la finalidad de que sea mantenida en todo el Estado la uniformidad de la
interpretación jurisprudencial; 5. Con poder negativo (y yo diría también hoy día positivo) de anulación,
sobre las sentencias que contengan un error de derecho y de hecho sobre la decisión de mérito. B. Un
Recurso de Casación: 1. Concebido como un recurso extraordinario de impugnación endógena; 2.
Presentada ante la Sala, y excepcionalmente, ante el Juez superior, ante una notaría o registro, ante otro
Tribunal ó vía internet por correo electrónico de la Secretaría de la Sala; 3. Para obtener la anulación de una
sentencia que contenga un error de derecho o de hecho en la decisión de mérito. En Venezuela, el maestro
José Román Duque Sánchez, en el prólogo de la obra de José S. Núñez Aristimuño, ha expresado que la: “…
Corte de Casación es un escudo en defensa constante de la Ley contra el poder del Juez y su intervención,
que se logra mediante el recurso extraordinario de casación que ataca la sentencia del tribunal para
restaurar el derecho y afirmar una doctrina, - agregando -, nuestra casación no se ha limitado en su
funcionamiento a hacer una interpretación fría y estática de la ley, sino que, en el ejercicio de su elevada
misión, desciende al corazón mismo del sistema normativo para vivificarlo, haciendo de él una aplicación
progresiva y dinámica…”

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políticas y no jurisdiccionales, a que la Casación obedeció en un


principio, hoy día representa una obra judicial estricta, de
innegable índole procesal, como la de cualquier otro recurso8,
que como ya lo había delatado en las teorías del conocimiento,
empezando por el presocrático Heráclito y las modernas
escuelas del pensamiento de la filosofía del derecho, todo
cambia y se transforma, no pudiendo concebirse las ideas
iniciales del recurso como aplicables a la segunda década del
siglo XXI.

En definitiva, con el recurso de casación, se ataca la


sentencia recurrida para restablecer el derecho violado, bien en
su aplicación, interpretación y en el debido establecimiento y
valoración de los hechos que culmina con afirmar una doctrina,
denominada “estimatoria” y un nuevo fallo que define la litis.

La casación no tiene los caracteres de una demanda o


proceso autónomo, porque no se provoca la actividad
jurisdiccional del recurso por medio de un libelo que contenga
un llamamiento de comparecencia para su contestación y
cumplimiento de otras formalidades propias de la litis ordinaria
y su constitución (Art. 340 CPC), ya que la casación es una
actuación endógena, dentro del iter adjetivo: se trata
simplemente de una etapa de éste, reabriendo la instancia para
la evaluación del fallo de fondo y dirimir la controversia en
forma definitiva, salvo alguna causa de reposición, por lo
que se debe calificar, a la casación, de recurso de carácter
extraordinario9, - (bajo determinados supuestos), como ha
dicho la Sala de Casación Civil en su definición -, en razón de
que sólo procede cuando se han agotado los otros recursos
ordinarios que da la ley, también dentro del proceso, para

8 Para Augusto M. Morello. Estudio de la Casación Civil Española. Ed. Librería Platense. Argentina. 2001. Pág.
15: “…El recurso de casación es un remedio jurisdiccional para corregir el resultado de una decisión
judicial; y enmendarla en el sentido de que su motivación sea acertada, no únicamente en el derecho, sino,
además, respecto al juicio de hecho, que sólo así también será justa…”
9 Si la limitación de motivos hace que se califique al recurso de casación de extraordinario como medio de
impugnación, su carácter de extraordinario debe basarse, además, en la limitación de las resoluciones
recurribles.

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destruir (anular) el fallo de la recurrida y dirimir la litis, pues la


casación no se da per saltum10 y porque además, se confiere
por motivos específicos, que constituyen un número clausus11
(Art. 313 CPC).

Siendo la casación un “Recurso”, compartimos la


preocupación doctrinal en distinguir, dentro del género medios
de impugnación, los simples remedios y los verdaderos
recursos; creemos conveniente establecer en qué consisten
éstos, su clasificación y efectos en forma preliminar al análisis
de la casación.

Los recursos constituyen una de las especies del género de


los instrumentos o procesos de impugnación, por ello, como
claramente lo definió la Sala de Casación Social, la casación no
solo es un recurso extraordinario, sino que además es un medio
de impugnación, vale decir, es un medio de impugnación
extraordinario12.

La sustanciación del procedimiento se realiza a través de


actos procesales que tienen finalidades u objetivos específicos y
que se desarrollan conforme a reglas predeterminadas (principio
de legalidad de las formas procesales (Art 7 CPC), por lo que, el
desbordamiento, el incumplimiento u omisión de las formas
esenciales (257CRBV) y, concurrentemente la conculcación del
debido proceso (Arts. 49 CRBV y 15 CPC), junto al apartamiento
del derecho material o sustancial por parte de los jueces,
originan la actividad impugnativa que tiene por objetivo corregir

10A excepción de la invalidación, en especial el artículo 337 del Código de Procedimiento Civil, representa el
único caso de casación Per Saltum en nuestra legislación adjetiva civil. Así, nuestra Sala de Casación Civil, en
fallo del 16/02/89, con ponencia del Magistrado Dr. Carlos Trejo Padilla (Caso: Manuel Rodríguez Vs Charles
Duprat), señaló: “… Doctrina constante de este Alto Tribunal, contenida en auto del 15/12/65, reiterado el
08/05/79, tiene establecido que contra las sentencias definitivas que se pronuncien sobre el recurso de
invalidación, es dado interponer el recurso de casación, siempre y cuando haya lugar a ello, y que la cuantía
en tales juicios es la de la sentencia que se pretende invalidar…”.
11Brice, Francisco. Lecciones de Procedimiento Civil. Tomo II. 1981, Pág. 117.
12 Los recursos constituyen actos procesales de ataque, en cuya virtud el sujeto agraviado por un fallo
judicial reclama, en el mismo proceso en que fue dictado y ante un órgano jurisdiccional, la sustitución total
o parcial, la ampliación o anulación.

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esos errores o defectos de forma o “in procedendum” tendentes


a sanear el acto desviado de su finalidad, llegando a
considerarse a las impugnaciones en general, como
“previsiones sanatorias o correctivas” que hacen valer las
partes, a posteriori del acto jurisdiccional (sentencia perentoria),
en procura de la subsanación o eliminación de la posible
violación al proceso debido (garantías constitucionales y
principio de legalidad) o, a las consideraciones de la
interpretación y aplicación de la ley sustantiva y del
establecimiento de los hechos, de fondo o “in iudicando”,
poniendo fin13, a las irregularidades cometidas en el devenir del
proceso y en el fallo definitivo del aquem.

Detrás de cada medio de impugnación está el


restablecimiento del derecho violado (agravio) a un sujeto del
proceso o a un tercero que, producto de ese agravio, asume
cualidad ad procesum (en el grado que sufre de agravio o
conculcación de sus pretensiones o a la sustanciación procesal)
y recurre en el juicio con el objeto de garantizar sus derechos.

Siguiendo al maestro Jesús Eduardo Cabrera Romero14,


desde el punto de vista semántico, la palabra impugnación
significa: contradicción, combate o ataque, y en ese mismo
sentido se utiliza dentro del sistema de recursos, no sólo en el
área probatoria, sino en el derecho procesal en general. Aquí, de
lo que se trata15 a través de las impugnaciones del proceso, es
de ejercer la posibilidad de denunciar la existencia de una
irregularidad, de manifestar una inconformidad con el

13 La finalidad de las impugnaciones es la denuncia de un acto ilegítimo que viola un derecho individual,
colectivo o difuso. Aparece como el lógico correctivo para eliminar los vicios e irregularidades de los actos
del proceso. Si los actos son irregulares o injustos (es decir, desnaturalizados, desbordados de su finalidad y
naturaleza, anormales), se habrá desviado la finalidad común, mostrando un vicio que se traducirá en
injusticia o ilegalidad. En el caso de la casación, en especial, se denuncian vicios de forma y de fondo de la
sentencia emanada del Juzgado de la recurrida.
14Cabrera Romero, Jesús Eduardo. Contradicción y Control de la Prueba Legal y Libre. Tomo I. Ed. Alva.
Caracas, 1989. Tomo I, Pág. 33.
15Véscovi, Enrique. Los Recursos Judiciales y Demás Medios de Impugnación en Iberoamérica. Ed. Depalma,
Buenos Aires. 1988, Pág. 2.

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contenido del fallo o con el desarrollo del iter adjetivo y activar el


mecanismo que el orden jurídico establece a los fines de corregir
la violación, buscando su perfeccionamiento (pues el derecho
procesal o sirve para establecer la verdad y consagrar la
justicia al caso en concreto o no sirve para nada); siendo de
destacarse que es un “derecho abstracto” que no está
condicionado a la existencia real del defecto o injusticia, pues
basta que se invoque ese derecho abstracto para que se abra la
vía impugnatoria, aunque luego, se deniegue el derecho;
pudiendo inclusive, llegar a considerarse que es un “proceso de
impugnación16”, ya que, en principio, mantiene una categoría
unitaria como medio de control jurisdiccional, pero que se
desdobla en una multitud de manifestaciones cuya existencia
suscita el problema de la clasificación de las impugnaciones
procesales.

Así, en el proceso de impugnación o medios o


instrumentos de impugnación (género), aparecen las especies
(remedios) los cuales son de dos (02) tipos, intra - procesales o
endógenos o extra – proceso, extraprocesales; dentro de los
cuales están, verbi gratia, la tacha, el fraude o dolo intra -
procesal (incidencia del Art. 607 CPC), los cuales son
endógenos; existiendo también los procesos de impugnación en
forma de acciones (extra – proceso, exógenos) que se producen
frente a sentencias definitivamente firmes, es decir, de las
cuales se puso fin a un proceso, produciendo cosa juzgada y,
donde por medio de tales acciones impugnativas, se pretende la
apertura de un nuevo proceso en el que se ejercita una nueva
pretensión (acción de amparo constitucional) en su modalidad
de amparo contra sentencia (LOASDyGC); la acción de
invalidación (art. 327.CPC), - que no es un recurso -; la revisión
constitucional (336.10 CRBV); la acción ordinaria o autónoma
de fraude procesal, entre otras, que en realidad, no son
propiamente autónomas, pues dependen de la existencia del

16 Vale decir, aquellos en que se destina una tramitación especial a la crítica de los resultados procesales
conseguidos en otra tramitación especial, asumiendo una carga alegatoria de vicios en el acto procesal.

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proceso que se impugna (pre-existente). Dentro del género de


los procesos de impugnación también debemos destacar la
existencia de las oposiciones, que siempre se producen intra –
proceso17 y que generan un incidente, entre las cuales pueden
destacarse la pertinencia, conducencia, ilegalidad o
inverosimilitud de la prueba o las oposiciones a los títulos
ejecutivos que se forman en los procedimientos contenciosos –
especiales del Libro IV del CPC, las oposiciones a las medidas
cautelares, las oposiciones que causan sobreseimiento en la
jurisdicción voluntaria18, entre otras. La “oposición”, ha sido
definida como: “manifestación de voluntad dirigida a impedir el
cumplimiento de un acto jurídico, o a imponer ciertas condiciones
a ese cumplimiento”19. Agregando, Calvo Baca20, que: “su objeto
consiste en que no se lleve a efecto lo que otro se propone, porque
va en su perjuicio o de un tercero. El que no se opone, se allana”.
Como se puede observar, las oposiciones son medios adjetivos,
que asumen carga alegatoria por parte del opositor, con la
finalidad de impedir que se consume una actuación procesal
con efectos adversos a quien ejerce el medio procesal.

Aparte de estas formas de impugnación y de oposición,


existen en sentido estricto, los medios de impugnación contra
fallos, providencias o resoluciones del tribunal, bien sean
interlocutorias o perentorias que no han alcanzado la
modalidad de la res iudicata o cosa juzgada21, ellos
constituyen los verdaderos recursos.

En consecuencia, puede afirmarse que todo recurso


(especie) es, en realidad, una vía de impugnación (género), y

17 Buscan “impedir” el acceso de la pretensión procesal.


18 La “oposición” como especie dentro de los procesos de impugnación, debe considerarse como un acto
procesal de alguna parte o terceros, por la cual declara su inconformidad en que se lleve a cabo
determinada diligencia o respecto de una resolución judicial, para el efecto de que no se ejecute.
19 De Santo, Víctor. Diccionario de Derecho Procesal. Ed. Universidad. Buenos Aires. Argentina. 1991. Pág.
252.
20 Vocabulario Derecho Procesal Venezolano. Ed. Libra. Caracas. Venezuela. 2012. Pág. 684.
21 Ni formal, ni material, sólo hay como dice el Maestro Chiovenda, una expectativa de derecho con un fallo
que no está definitivamente firme.

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que, por el contrario, existen vías de impugnación que no son


recursos propiamente dichos. Constituyendo el medio de
impugnación el género, el recurso surtirá los efectos de la
especie.

Intra-procesal

Impugnaciones

En forma de acciones de
Impugnación
Extra-procesales)

Reposición de la causa. 206-213


Impugnación al Poder. 156
Impugnación al Perito
Impugnación a los instrumentales públicos o privados. 444 CPC
Impugnación a la exhibición 436
Oposición al embargo
Fraude546
Procesal Endógeno . 607 CPC
Tacha Incidental 443 CPC
Simulación
Oposición en Jurisdicción Voluntaria

Oposiciones
Oposición en los Contenciosos- EspecialesAmparo contra sentencia. Art. 4 LOASD y GC.
Farde autónomo procesal 607. CPC
Revisión Constitucional . 336. 10 CRBV
Tacha
Oposición in limite a la admisión de medios probatorios. 397poryfraude
398 procesal. 440. CPC
CPC Invalidación 327 CPC
Acciones de Nulidad Art. 507.2 CC
Acción Autónoma del Fraude Procesal

Oposición al pago Art. 933 CPC


Oposición a la entrega de bienes vendidos. Art. 930. CPC
Recursos

oposición a la intimación Art. 651. CPC


Oposición a la Ejecución de Hipoteca. Art. 663
CPC
Oposición a la Ejecución de Prueba Art. 672 CPC

A diferenciaCuestiones
de losPrevias.
anteriores
346 CPC
procesos de impugnación, los
recursos prolongan la pendencia Apelación. 288 CPC
del proceso,
Regulación de Competencia y Jurisdicción 62 al por
76 lo que
impiden que (ordinarios)
se forme laRecurso
Gravamen CPC
cosade Hechojuzgada,
305 CPC en los que la
impugnación strictu sensuRevocatoria produce, -en
Aclaratoria y Ampliación 252 CPC
o Reforma 310 CPC un proceso aún
Reclamo 253 y 239
Adhesión a la Apelación 299c CPC

14
CASACIÓN 312 CPC
NULIDAD 323 CPC
Impugnación
(extraordinarios
)
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pendiente-, que se efectúe un nuevo examen de lo que fue


resuelto en la resolución, fallo o sentencia que se recurre, en
cuanto la misma le sea desfavorable para que se dicte otro
modificando la anterior o anulándolo.

Como afirman los procesalistas Españoles Juan Montero


Aroca y José Flors Matíes22: “… la pretensión y la resistencia
interpuestas en la demanda y en la contestación son las mismas
que se continúan en el recurso; el actor que pidió la condena del
demandado, la estimación de la pretensión, si es el que impugna
la sentencia de instancia sigue pidiendo en la apelación y en la
casación lo mismo; el demandado, que pidió su absolución, sigue
por medio del recurso pidiendo lo mismo. Los tres elementos de la
pretensión (partes, hechos y petición) no cambian cuando se trata
de los medios de impugnación en sentido estricto, es decir de los
recursos…”.

Por el contrario, para Jaime Guasp23, el recurso es una


pretensión de reforma de una resolución judicial mediante la
cual la parte en el proceso o quien tenga legitimación para
actuar, solicita su revisión o, como el procedimiento o acto de la
parte que lo ejerce, que tiene por objeto una decisión
jurisdiccional a la que se le imputa un defecto de forma o de
fondo y tiene por finalidad la corrección de tal defecto.

Así, el término adjetivo “Recurso”, proviene del latín


jurídico24 “recursus”, que en el lenguaje común de la época
clásica significa solamente “retroceso”, del verbo “Recurro”:
“Correr hacia atrás, o de vuelta”. Del Francés: Recours;

22El Recurso de Casación Civil. Casación e Infracción Procesal. Ed. Tirat lo Blanch. Valencia - España. 2009,
Pág. 17.
23 Derecho Procesal Civil. Ed. Civitas. Madrid. 1956, Pág. 1.379.
24Couture, Eduardo. J. Vocabulario Jurídico. Ed. Depalma. 1976, Pág. 507.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

Italiano: Ricorso; Portugues: Recurso; Inglés: Remedy,


Resource; Alemán: Rechtsmittel.

En su acepción forense, la palabra recurso ha sido


registrada gramaticalmente como la facultad de que disponen
las partes de un juicio para acudir a otro juzgador con
facultades para revisar lo sentenciado por el juez anterior.
Siendo la razón de ser de los recursos la falibilidad del juicio
humano25, y la consecuente conveniencia de que, por vía de
reexamen, las decisiones judiciales se adecuen, a las exigencias
del derecho y de la justicia26.

Cuando ocurren esos errores, debe existir una vía para


lograr la enmienda de las providencias. Generalmente esa vía se
denomina remedio, una de cuyas especies son los recursos.

Esto nos advierte, - señala De Santo27 - que nos hallamos


ante medios o remedios instrumentales tendentes a asegurar la
obtención de resoluciones que se ajustan al sistema de derecho
y de justicia, pues el recurso estriba, - se repite -, en la
falibilidad humana, y en el interés social de que la justicia se
administre con el máximo acierto. Se plantea así, un problema
de política procesal que el legislador debe valorar, a fin de
lograr una prudente conciliación de dos aspiraciones que, en
este tema, entran fácilmente en pugna por su alto significado:
por un lado la seguridad jurídica, que busca agotar todos los

25 Cabe citar aquí las palabras del procesalista Español Caravantes, quien, al comentar la Ley de
Enjuiciamiento Civil de 1855, expresó que: “… a el legislador no podía obligarse a dar a los ciudadanos
jueces infalibles, puesto que tenía que elegirlos de entre los hombres…”.
26Estos errores del Jurisdicente, no sólo son aquéllos en que se aplica o interpreta indebidamente el
derecho material, esto es, aquél con el que se decide con o sin lugar la pretensión o la excepción perentoria
o de fondo; sino que pueden atender también al error en la sustanciación procesal, es decir en la violación
de garantías jurisdiccionales (26, 49 y 257CRBV), reglamentadas en el principio de legalidad adjetiva (Art. 7
CPC). Si el Juez se equivoca al apreciar el mérito del derecho sustancial, incurre en un vicio de juicio (error in
iudicando), no resuelve secundum jus; en cambio, si el juez comete una irregularidad procesal incurre en un
vicio de actividad (error in procedendo), esto es en la inobservancia de un precepto concreto que,
dirigiéndose a él, le impone que observe en el proceso una cierta conducta. Además, pueden existir en la
recurrida, errores de hecho tanto en su establecimiento, valoración o suposición falsa.
27 De Santo, Víctor. Diccionario de Derecho Procesal. Editorial Universidad. 1991, Pág. 360.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

medios para lograr sentencias que guarden la mayor


adecuación con la realidad y las exigencias de la justicia, lo cual
tiende a aumentar el número de recursos y por otro lado, las
exigencias de economía y celeridad procesal, que pretende
asegurar la más pronta terminación de los juicios, pues la
demora atenta contra la seguridad jurídica28.

Para el procesalista Panameño Jorge Fábrega, el recurso


o medio de impugnación, es la facultad que a las partes
compete de pedir la enmienda de una resolución judicial,
algunas veces ante el mismo juez o tribunal que la dictó
(recursos horizontales), pero generalmente ante un tribunal
superior (recursos verticales).

Para Alsina29, los recursos son los medios que la ley


concede a las partes para que una providencia judicial sea
modificada o dejada sin efecto. Residiendo su fundamento en
una aspiración de justicia, porque el principio de inmutabilidad
de la sentencia, que constituye, a su vez, el fundamento de la
cosa juzgada, derivado de la necesidad de certeza para la
estabilidad de las relaciones jurídicas y los recursos, no es otra
cosa, como dice Carnelutti, que el modo de fiscalizar la justicia
de lo resuelto.

Por su parte, para Jaime Guasp30, el recurso es una


pretensión de reforma de una resolución judicial dentro del
mismo proceso en que dicha resolución ha sido dictada. Para
Lino Palacios31, los recursos son aquéllos actos procesales en
cuya virtud, quien se considera agraviado por una resolución
judicial, pide, en el mismo proceso, y dentro de determinados
plazos computados, que un órgano superior en grado al que la

28 Anneo Lucio Seneca: “Una justicia tardía, no es justicia”.


29 Alsina, Hugo. Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial. Ed. Ediar. Tomo IV. Buenos
Aires. 1961, pág. 185.
30Guasp, Jaime. Comentarios a la Ley de Enjuiciamiento Civil. Tomo I. Instituto de Estudios Políticos. Madrid.
1943, pág. 1043.
31 Palacios, Lino Enrique. Derecho Procesal Civil. Tomo I. Ed. Abeledo - Perrot. Buenos Aires. 1975, pág. 29.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

dictó, o en su caso este mismo, la reforme, modifique, amplíe o


anule.

Ante ello, el “Recurso” puede definirse como el medio de


ataque adjetivo stricto sensu, (acto procesal), que nace en virtud
de una inconformidad y resistencia, en cuya virtud la parte que
se considera agraviada por una resolución judicial pide su
revocatoria, reforma o anulación, total o parcial32, sea ante el

32 En el campo de los recursos es donde conserva mayor influencia el principio dispositivo. De tal manera
que los errores cometidos por el juzgador durante el proceso, ya sea de actividad o juzgamiento, se purgan si
son atacados por las partes o los terceros “derecho potestativo”. En este orden de ideas, resulta
completamente acertado reiterar que la publicitación del civilístico proceso, que le ha conferido al juez la
función de director, con amplios poderes – deberes, no ha alcanzado singular altura en el área recursiva,
donde – como vimos -, cabalga lozanamente el modelo dispositivo, el que se agudiza notablemente en el
campo de los recursos extraordinarios, pues allí la carga de la fundamentación llega a ser, en algunos casos,
desesperadamente formalista. Sin embargo, a pesar del predominio del sistema dispositivo o, a instancia de
parte, surge con una visión constitucional que pasa por encima de la irrevocabilidad de su propio fallo (art.
252 CPC), por parte del juez, la concepción del ANTI – PROCESALISMO. Tesis traída a colación por el
tratadista colombiano Villasmil Portilla, Edgardo. (Teoría Constitucional del Proceso. Ed. Doctrina y Ley.
Bogotá. 1999. Pág. 505). Allí, se expresa en forma clara que: “ … se conoce como anti-procesalismo la
posibilidad que se reconoce a los jueces para no ser consecuentes con sus errores, de modo que, a pesar de
la formal ejecutoria de las decisiones, el juez puede dejar sin valor ni efecto o apartarse de lo decidido para
restablecer el imperio de la ley o de la violación de la constitución …” y subsanarla motu propio en
utilización de las facultades inquisitivas de la visión del debido proceso (Art. 49CRBV) y como director del
iter adjetivo (Art. 14 CPC), como una especie de vía de hecho o auto tutela del propio agravio constitucional
o legal realizado en el proceso. Además, cita el autor Villasmil Portilla un fallo de la Sala de Casación Civil
de la Corte Suprema de Colombia, N° 062 del 23 de mayo de 1988, con ponencia del Magistrado Dr. José A.
Bonivento Fernández, donde se expresó: “… como es bien sabido, dentro del conjunto de principios
integrantes en el procedimiento instituido para ventilar el recurso de casación, tiene notable importancia el
que no le permite a la Corte, por fuerza del ordenamiento mismo y no obstante la ejecutoria alcanzada por
autos anteriores que pueden inducir a proveer en sentido contrario, admitido a trámite un recurso de esa índole
que, por el ministerio de la ley, haya quedado desierto, ni menos aún, en la misma eventualidad, ocupare de su
mérito y entrar en el estudio de los reparos hechos al fallo impugnado, habida consideración que en ambos
casos falta la justificación legal del derecho de recurrir y con ella, según se ha recordado tantas veces, uno de
los requisitos de procedibilidad cuya ausencia impide que, en fase de decisión del recurso, se entre a conocer
del recurso, se entre a conocer de las cuestiones de fondo por él planteadas. Entre otras consecuencias que se
siguen de lo anterior, cabe apuntar entonces que, llegado el caso de presentarse deficiencias procesales
dotadas – por mandato de textos legales expresos – del poder de imponer la declaratoria de inadmisibilidad de
un recurso de casación, no pierden ellas esa eficacia por el simple hecho de haber pasado desapercibidas en la
etapa correspondiente; en este orden de ideas y guardando estrecha consonancia con el criterio de acuerdo con
el cual, al proferir una providencia en el curso de un proceso, a los falladores les es permitido no ser
consecuentes con errores en que hubiesen incurrido en providencias anteriores ejecutoriadas, en varias
ocasiones ha dicho la corte que, cuando equivocadamente le ha dado cabida a un recurso de casación sin base
legal para hacerlo … mal procedería atribuyéndole al auto admisorio capacidad para comprometerla en el
nuevo error de asumir una competencia de que carece … toda vez que … la Corte no puede quedar obligada
por su ejecutoria, pues los autos pronunciados con quebranto de normas legales no tienen fuerza de sentencia
ni virtud para constreñirla a asumir una competencia de que carece, cometiendo así un nuevo error …”. En

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

mismo juez (revocatoria, reposición, aclaratoria ó ampliación), o


para trasmitir el conocimiento del asunto recurrido a un
tribunal o juez jerárquicamente superior (apelación, casación)33.
En su apreciación técnica, el recurso es un medio de
impugnación intraprocesal, en el sentido que, vive y se
manifiesta dentro del seno del mismo proceso, ya sea, como
reexamen parcial de ciertas cuestiones o, como una segunda
etapa o instancia de conocimiento del mismo proceso. Por el
contrario, existen acciones de impugnación extra o meta
procesales, entendiendo que estas no están dentro del proceso
primario ni forman parte de él. Por tal razón, estas acciones de
impugnación pueden ser consideradas extraordinarias, y
frecuentemente, dan lugar a nuevos o ulteriores procesos.

Puede observarse entonces, que los recursos no solamente


garantizan los derechos de las partes y de los terceros, ante el
gravamen que pueda causarles un fallo, sino que también
garantizan el bienestar general34, ya que ofrecen mayor
exactitud en la concepción del fallo y la confianza de la sociedad
en la administración de justicia, pues, el destino de los
recursos es mostrar la disconformidad con el acto jurídico
recurrido que se considera injusto o desviado, y el objeto será
que se corrija, revoque o reconsidere, para con ello lograr la
eficacia del acto jurisdiccional, en definitiva el contenido de una

Colombia, su Sala de Casación Civil, ha utilizado tal tesis en diversos fallos (Ver: autos del 20 de junio de
1977; 31 de enero de 1977; 25 de julio de 1977; 22 de enero de 1975; 13 de enero de 1985 Nº a-024 y Nº a-
107 del 09 de septiembre de 1987). Por su parte en la República Bolivariana de Venezuela, nuestra Sala
Constitucional del Supremo Tribunal, desde fallo de la Sala Constitucional del 18/08/03. N° 2231, (Caso:
Said J. Mijova J, en Amparo), nuestro Tribunal Supremo de Justicia, estableció la posibilidad que tiene el
propio Tribunal de revocar su fallo si se percata que éste viola derechos o garantías constitucionales.
Igualmente en la Sala de Casación Civil tal doctrina fue utilizada como “voto salvado” en aclaratoria de fallo
N° 302 de fecha 06/07/16 y, posteriormente, en fallo N° 983, de fecha 16/12/16, la Sala de Casación Civil
del TSJ, sí acogió la tesis del “anti-procesalismo” dando un paso adelante en la humanización del proceso.

33 Este Juez de Alzada, no puede incurrir en Absolución de la Instancia, sino que está obligado a decidir
conforme al artículo 244 CPC, lo cual implica dejar en suspenso el juicio o, cuando el sentenciador no decida
de ninguna manera lo demandado, por considerar que no hay méritos en autos por la absolución o condena,
sino que deja abierta la controversia, obviando las pautas de juzgamiento del artículo 254 eiusdem.
34Que se manifiesta en algunos casos, - excluyendo el dispositivo que domina la materia recursiva y el anti-
procesalismo inquisitivo -, la posibilidad de la consulta oficiosa del fallo como sucede en el caso de la
interdicción e inhabilitación, establecida en el Art. 736 CPC, donde el fallo dictado se consultará al superior.

19
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

Tutela Judicial Efectiva (Artículo 26 constitucional), que


tenga por finalidad la búsqueda de la Justicia (Artículo 257
ibidem).

Por último, consideramos conveniente reflexionar, como


expresa el procesalista y constitucionalista colombiano
Edgardo Villamil35, que el derecho de impugnación de las
partes, no puede ser visto como manifestaciones de hostilidad o
pugnacidad entre Juez y partes. No se puede reducir el tema de
los recursos de su dimensión social a una simple querella entre
éstos, porque el juez no puede entablar pequeños pleitos sobre
el conocimiento e interpretación de las normas con cada una de
las partes. La majestad de su función demanda del Juez un
entendimiento cabal de que el ciudadano que impugna una
determinación, está ejerciendo un derecho de orden
constitucional, y está contribuyendo en un espectro reducido a
la mejor arquitectura del proceso y en un ámbito ampliado a la
reafirmación del ordenamiento y a la consolidación de la paz. No
deben ser los recursos aquella cosa molesta que entraba el
escenario de los procesos, ni un pobre concurso de epítetos
cruzados entre el Juez, los abogados y las partes o terceros en
general. Para el juez los recursos son una valiosa ocasión para
reflexionar, enderezar el rumbo, comunicarse con las partes y
demostrar que la grandeza no está en nunca equivocarse sino
en reconocer humildemente nuestros errores.

Además, el litigante debe comprender que el litigio se


dirime por las armas del derecho, de la ley, de la justicia, de la
razón. No mediante insultos, injurias o violencias así sean
verbales36. En los juicios prevalecen los que tienen a su favor la
razón y saben alegarla, invocarla, utilizar las pruebas. Los casos
de excepción hay que combatirlos, con vehemencia, pero sin
injurias. Si la justicia no se da en el caso, no debe atribuírsele a

35Villamil Portilla, Edgardo. Teoría Constitucional del Proceso. Ed. Doctrina y Ley. Santa Fe de Bogotá.
1999. Pág. 499.
36 Existen facultades inquisitivo – oficiosas, por parte del Juez: Arts. 170 y 171 C PC, para controlar los casos
de falta de lealtad y probidad procesal.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

venalidades, ni incapacidades, simplemente los órganos de


justicia no comparten lo expuesto en la causa. En derecho todo
es opinable; y las distintas opiniones, no siempre se concilian.
La justicia está hecha por hombres; ni jueces ni letrados son
infalibles. Además, en casos en que la injusticia se enseñoree o
campee por las instancias, allí está pues, el recurso
extraordinario de casación.

1.2. CLASIFICACIÓN DE LOS RECURSOS. En cuanto a la


problemática37 que presenta la clasificación de los distintos
medios de impugnación, se ha de señalar que la clasificación de
los recursos se encuentra íntimamente ligada con la cuestión
relativa a la unidad de toda la impugnación. Así, Fernando de
la Rúa citando a Calamandrei, previene que este concepto
unitario de impugnación ha sido resistido por muchos y muy
prestigiosos autores38 y que buena parte de la doctrina, aunque
se refiere en general a los medios para impugnar las sentencias,
distingue entre medios o remedios de impugnaciones (recurso
de impugnar) y medios de gravamen. De allí, que la principal
clasificación que nos interesa a los efectos de la casación, en
este momento, es la de que los recursos pueden ser ordinarios
(gravamen) o extraordinarios (propia impugnación)39.

Se considera que el medio de gravamen u ordinario (por


excelencia la apelación40), y son aquellos que, como su nombre
lo indica, se dan con cierto carácter de normalidad dentro del

37Borthwick, Adolfo E. Nociones Fundamentales del Proceso. Ed. Mave. Argentina. 2001, Págs. 320 y 321.
38Satta, Salvattore, verbi gratia, sostiene la tesis de la unidad de los medios de impugnación, considerando
irrelevante la distinción con el medio de gravamen, porque, - según expresa -, lo que existe son únicamente
“medios de impugnación” unos ilimitados (la apelación), y otros limitados (el recurso de casación). Nosotros
creemos en la necesidad de destacar los diversos tipos de impugnación, pues ello es necesario, para dentro
de los recursos lograr una debida diferenciación de sus efectos.
39 También pueden ser Devolutivos, no Devolutivos y Materiales o Procesales.
40 Toda apelación tiene por cometido someter, a un nuevo juzgador, el conocimiento de un asunto ya
fallado por el juez inferior, con el fin de determinar si la decisión correspondiente quedó efectivamente
ajustada al derecho aplicable. (SCC. Sent. 23/04/86. G.F. 132, Vol. II, 3E, Pág. 921).

21
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

ordenamiento procesal41. De esta normalidad deriva la mayor


facilidad con el que el recurso es admitido y el mayor poder que
se atribuye al órgano jurisdiccional encargado de resolverlo,
pues se ataca a la recurrida contra la “injusticia” en ella
contenida. Por eso suele decirse que el recurso ordinario no
exige motivos para su interposición42 ni limita los poderes
judiciales de quien los dirime en relación con los poderes que
tuvo el órgano que dictó la resolución recurrida43. El agravio
perentorio o de fondo es la injusticia, la ofensa, el perjuicio
material o moral. Así, el litigante a quien la resolución perjudica
acude al superior para expresar agravios. Pero al lado del
agravio, encontramos el gravamen irreparable (art. 289 CPC). El
cual está consagrado especialmente para las interlocutorias, la
cual como señala Palacios44, surge cuando emanado un fallo
interlocutorio , sus efectos son insusceptibles de subsanarse o
enmendarse en el curso ulterior de los procedimientos o por la
sentencia definitiva del proceso, - por ello quien vence en el
proceso, no puede recurrir -, que responde a la filosofía procesal
constitucional de la garantía de la doble instancia (Art
49.1CRBV) que tiene la parte perdidosa (debido al gravamen
irreparable o agravio perentorio45 que le causa la recurrida),

41 Esta normalidad viene dada porque el recurso ordinario trasmite el objeto de la sentencia en grado de
apelación que no es la sentencia apelada, sino la controversia de nuevo sometida a decisión de un juez por
el efecto devolutivo del recurso.
42 En razón del efecto de una apelación ejercida en forma genérica, al juez de alzada le es devuelto el
conocimiento del asunto con plenitud de jurisdicción y, en consecuencia, él debe y puede avocarse al
cumplimiento de su misión con facultad para decidir todas y cada una de las acciones y excepciones
esgrimidas por las partes. Así, la apelación como medio de gravamen que es, por el contrario de los medios
de impugnación como la casación, no requiere ser fundamentada o formalizada, surten sus efectos por el
solo hecho de ser interpuestos y oídos.
43 Sin embargo, debe destacarse que por efecto del ejercicio del medio de gravamen por excelencia (la
apelación perentoria) el juez de la recurrida queda desprovisto de toda jurisdicción y competencia sobre el
fallo recurrido, lo que materializa el efecto devolutivo de la apelación en la medida del gravamen y por el
efecto suspensivo, pierde la capacidad de nuevos pronunciamientos jurisdiccionales.
44 Palacios, Lino Enrique. Derecho Procesal Civil. Ed. Abeledo – Perrot. Tomo V. Pág. 13.
45“El Gravamen irreparable y el agravio perentorio” consiste en el perjuicio que causa un fallo, bien sea
interlocutorio (gravamen irreparable por la definitiva) o el agravio que produce el fallo definitivo
(perentorio) de la instancia, que no se puede reparar en el devenir o andamiaje de la instancia donde se ha
producido. Si bien el artículo 289 CPC, sólo se refiere a las interlocutorias, tal perjuicio es el gravamen
irreparable, que se genera cuando no se puede reparar el agravio por la definitiva. Tal gravamen otorga la
legitimación ad procesum del recurso, tanto para la interlocutoria como para la definitiva, que se traduce en

22
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

como una especie de pasaporte, que le permite a el recurrente


transitar el conocimiento del tribunal de instancia (a quo) al
tribunal de alzada y, a esta, (jurisdicente ad quem) conocer,
salvo limitaciones (reforma en perjuicio46) de lo que le transmite
el recurso (Cuantum Judicantum Quantum Discussum; Tantum
devolutum quantum appellatum)47 (ad quem). Por ello, se
expresa correctamente que, en el medio de gravamen se
determina el reexamen48 inmediato de la misma controversia

el interés para recurrir. En general consiste pues, en el perjuicio material o jurídico que la decisión ocasiona
a las partes ya, en la relación sustancial objeto del proceso, ya en las situaciones adjetivas que se generen en
perjuicio del desarrollo debido del proceso. Para las interlocutorias (deciden elementos adjetivos) utilizamos
el nombre de gravamen irreparable como lo hace el CPC, pero para las definitivas, con el solo fin de
distinguirlas, utilizamos la palabra “Agravio”. El Tribunal Superior Civil del estado Guárico, en fallo del
7/3/05, expediente N° 5.565-04, citado por el CPC Comentado de Gianni E. Piva y Trino Pinto (Ed., Liber.
Álvaro Nora. Caracas. 210, Págs. 240 y 241), expresó: “… en concepto de ésta superioridad, los Agravios
Irreparables por la definitiva (gravamen irreparable) es uno de los requisitos, - junto con el de no ser auto de
mera sustanciación -, que habilitan la instancia recursiva. Sin agravios no se abre la instancia recursiva
(Loutay Franea, Roberto. El Recurso Ordinario de Apelación en el Proceso Civil. Ed. Astrea. Buenos Aires.
1989. Págs. 207 y ss.). En efecto, para quien aquí decide, debe denegarse el recurso de apelación contra una
resolución que no causa ningún gravamen al recurrente. Es irrecurrible la resolución respecto a la cual, la
parte no puede expresar (porque no le produce) ningún agravio, pues no se concibe en el sistema procesal
Venezolano, - aunado a sus garantías jurisdiccionales Constitucionales-, que pueda concederse recurso de
apelación contra una sentencia contra la cual no se puedan deducir agravios. Carece de legitimación para
recurrir aquél que no se ve perjudicado por la resolución que impugna… El criterio sustentado por esta
superioridad es ratificado por la doctrina Argentina (Levitán, José. Recursos en el Proceso Civil y Comercial.
Ed. Astrea. Buenos Aires. 1986. Págs. 33 y ss.), quien expresa: “… si la resolución judicial no produce agravios,
las partes no pueden impugnarla... no todas las providencias simples son apelables. Para serlo, tienen que
causar gravamen que no se pueda reparar por la definitiva…”. Ahora bien, ¿Cuándo estamos en presencia de
un “Agravio o Gravamen” no reparable por la definitiva? Marcano Rodríguez (Apuntaciones Analíticas), el
agravio es el perjuicio que se causa a una de las partes, como forma procesal de detrimento o lesión
patrimonial o una desventaja procesal grave…”.
46“La Reformatio in Peius”. Prohibición de reforma en perjuicio. que se genera cuando se desmejora la
condición del apelante y se mejora la del no recurrente en relación al dispositivo del fallo recurrido. Implica
que el juzgado superior no puede hacer más gravosa la situación del único apelante. La Sala Constitucional
en didáctico fallo del 13 de marzo de 2003, Sent Nº 0528, señaló: “… nuestro sistema de apelación está
dominado por el principio que prohíbe la “Reformatio in peius”, por lo cual el juez de alzada no puede
reformar la sentencia empeorando la situación del apelante principal, sino cuando la contraparte haya
interpuesto también apelación principal o se haya adherido a la apelación contraria…”.
47 Así, cuando una sola parte (apelante) recurre del agravio de la recurrida que declara parcialmente con
lugar la acción, y la otra parte, también parcialmente victoriosa del A Quo, no recurre, la apelación produce
un efecto devolutivo parcial, en la medida de lo apelado.
48 Para el maestro florentino Piero Calamandrei, (citado en fallo de la Sala de Casación Civil del 10 de
agosto de 1999, con ponencia del Magistrado conjuez Dr. Andrés Méndez Carvallo en el Juicio de Haydee
Irauzquin contra Paúl Robert, Nª 551), expresó: “… El medio de gravamen típico (la apelación) es un instituto
exclusivamente procesal, estrictamente vinculado con el principio de la pluralidad de las instancias; es aquél
que, sirviéndose de él la parte vencida en una instancia inferior, provoca el reexamen de la misma

23
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

en una nueva fase procesal (iter adjetivo de alzada), no solo


para rescindir un fallo ya formado, sino para juzgar nuevamente
la causa, sustituyéndose la anterior sentencia por la
pronunciada a consecuencia del recurso, sin carga alegatoria
recursiva. Entonces, el Ad Quem juzga ex novo como si el
primer fallo nunca hubiera existido.

Uno de los aspectos más importantes son los efectos del


recurso o medio de gravamen, que lo diferencian de los efectos
del recurso de casación. En estos medios de gravamen, los
efectos que se producen en el fallo perentorio como producto del
ejercicio del recurso por excelencia (apelación de la perentoria
sentencia), son dos (02), el efecto Devolutivo y el efecto
Suspensivo49. En virtud del efecto Devolutivo, el juez de
alzada adquiere el conocimiento de la causa sólo en el ámbito
que quiera el apelante. Pueden apelar ambas partes y en ese
caso, la alzada conocerá totalmente del debate judicial como fue
planteado originariamente, claro, en caso de que ninguna de las
partes limite a algunos puntos su apelación. Bajo la
conceptualización del efecto Devolutivo que no resuelve el
problema de fondo, debe señalarse, ab initio, que su propio

controversia en una nueva fase procesal, cuya apertura impide que el pronunciamiento emitido en la fase
precedente pase en cosa juzgada. El juez de gravamen no está llamado, pues, a rescindir un fallo ya formado,
ni a indagar respecto de si él precedente pronunciamiento aparece afectado por determinados vicios, en
relación a los cuales merezca ser anulado o mantenido en vida; sino que está llamado a juzgar
inmediatamente ex novo sobre el mérito de la controversia misma, sin que antes le sea necesario remover el
obstáculo del pronunciamiento anterior, el cual habiendo nacido suspensivamente condicionado, hubiera
venido a ser sentencia sólo con que el gravamen, interpuesto en término, no hubiese impedido a esta
tentativa o embrión de sentencia perfecta, pasando en cosa juzgada …” (Calamandrei, Piero. Casación Civil.
Ed. EJEA, Buenos Aires. Pág. 46).
49 En cambio, en la casación como medio de impugnación en sentido propio, los efectos del ejercicio del
recurso, para el caso de ser declarado con lugar, son: Rescindente y Rescisorio. De la misma manera cabe
aquí romper un paradigma procesal, referente a la apelación interlocutoria, a la cual se le ha atribuido un
(01) solo efecto, vale decir el efecto devolutivo, es decir, el de trasmitir el conocimiento al juzgado de
alzada; cuando en realidad, cuando se ejerce el recurso de apelación contra las interlocutorias, o contra los
fallos de amparo constitucional, no se produce, -como se cree-, un (01) sólo efecto, el devolutivo, sino que
también se genera el efecto Diferido, a través del cual, ejercida la apelación, se remiten las copias
conducentes del auto del supuesto gravamen a la instancia ad quem, pero además se genera el efecto de
que el proceso en el a quo continúa en su sustanciación , sin esperar la decisión del superior. De manera que
no se puede decir que la apelación de las interlocutorias produce un solo efecto (devolutivo), pues también
general el efecto Diferido, es decir que la sustanciación continúa en su andamiaje o corretaje adjetivo.

24
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

nombre es incorrecto, pues no se devuelve la jurisdicción al


juzgado ad quem quien nunca la ha tenido y la va a tener por
primera vez. Así, el efecto devolutivo50 consiste en desasir del
conocimiento del asunto al juez inferior, sometiéndolo al
superior, vale decir, que es el conocimiento que en virtud de
una apelación, toma el juez o tribunal superior. Por su parte el
efecto Suspensivo51 es aquel que suspende la ejecución de la
sentencia apelada (impide la ejecución), quedando ésta como
una “expectativa” a la espera de ser confirmada o revocada por
el juzgado superior, impidiendo, por ende, su complimiento52.

El recurso de impugnación, por su parte, (medio


extraordinario cuyo típico representante es “El Recurso de
Casación”), se configura de un modo mucho más particular y
limitado. Han de darse en el, las notas estrictamente inversas a
la de los recursos ordinarios que acaban de examinarse, tanto
en cuanto a las partes como en cuanto al juez. Por consiguiente,
el recurso extraordinario se configura como aquél en que se
exigen para su interposición, motivos determinados y concretos,
o propiamente “vicios, errores, quebrantamientos o
infracciones”, de forma o de fondo en el fallo y, en el cual el
órgano jurisdiccional no puede pronunciarse sobre la totalidad
de la cuestión litigiosa, sino solamente sobre aquellos sectores, -
“vicios o delaciones” -, acotados, de la misma índole que el
recurso establezca particularmente, a través de la denuncia del
recurrente como una verdadera carga alegatoria preclusiva que
es la delación a través de la formalización.

Ante ello, el recurso de impugnación (recurso de


casación), a diferencia del medio de gravamen, tiende a
rescindir el fallo ya formado, eliminándolo en cuanto puedan
comprobarse en él vicios o defectos de ley tanto adjetivos como

50
51Couture, Eduardo. Ob. Cit n.8. Pág. 248.
52 Existen excepciones como es el caso de los interdictos posesorios y, prohibitivos, en éste último caso,
cuando se prohíbe la continuación de la obra (arts. 718 y 714, respectivamente, CPC), y el fallo que declare
la quiebra (art. 1.059 C.Com)

25
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

o sustantivos (Artículo 313 CPC) en su construcción, que


consisten en determinados tipos de vicios que lo hagan anulable
( in iudicando o in procedendo), que impiden, si se ejerce el
recurso, la eficacia normal del fallo del ad quem; así, la Sala de
Casación, podrá de conocer de la causa ex novo o ab -
integrum, cuando rescinda previamente, limitándose en la
primera parte de su fallo a decidir una cuestión diversa de la
originaria, (delaciones) vertidas en la formalización y los ataques
a la formalización que se dan en la contestación a la
formalización, relativas al examen de la validez de la sentencia
recurrida en casación, impugnada.

Luego del ejercicio del recurso, si el fallo se casa (anula),


es porque la Sala verifica la existencia de un vicio, producto de
la delación o de oficio (efecto rescindente “iudicium
rescindens”) y, un nuevo fallo sobre la causa solo puede
sobrevenir mediatamente, esto es, una vez producida la
anulación del anterior, surgiendo la segunda parte del nuevo
fallo, que antes, bajo la anterior doctrina de la Sala se reenviaba
y que ahora decide al fondo, salvo los casos de violación al
derecho de defensa que acarreen reposición de la causa al
estado de subsanarse el vicio declarado de conculcación. Así, el
efecto rescisorio (“ius rescisorium”), va a estar en la propia
Sala de Casación Civil y no en el reenvío que ya no existe en
nuestra legislación procesal; es recién entonces, - cuando el
fallo recurrido resulta eliminado -, y se verifica una nueva
decisión sobre el fondo del asunto, siempre dentro de los
límites alcanzados por la anulación, si es casación parcial, o un
nuevo fallo si es casación total. Con el medio de gravamen se
obtiene de inmediato el reexamen de la causa (apelación); con el
medio de impugnación, ese reexamen solo sobreviene de
manera inmediata, o como indica el tratadista Leopoldo
Márquez Añez53: “ … en el medio de gravamen se busca la
subsanación de la injusticia del fallo de primer grado, y no

53Márquez Añez, Leopoldo. El Recurso de Casación, La Cuestión de Hecho y el Artículo 320 del Código de
Procedimiento Civil. (UCAB. Caracas. 1994. Págs. 17 y 20.

26
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

la constatación de un “vicio”, de forma o de fondo, que es


lo esencial en los medios de impugnación como lo es la
casación …El medio de gravamen persigue impedir que se
perfeccione un estado jurídico – procesal (la sentencia de
la primera instancia), sometida por la apelación a una
situación de expectativa y de pendencia. Por el contrario,
el medio de impugnación tiene un objetivo distinto, que
consiste en la modificación de un estado jurídico –
procesal creado por la sentencia de segunda instancia,
estado que no podría variarse sino en la medida en que se
denuncie el vicio o defecto de construcción del fallo, que
previamente ha tipificado el legislador…”. Además, con el
medio de gravamen (apelación), el fin último se logra
inmediatamente, pues no existe un fallo propiamente que lo
impida, ya que se ejerce el derecho a obtener una nueva
instancia de la controversia; mientras que con el recurso de
impugnación extraordinario de la casación, el examen de la
controversia se obtiene mediatamente, es decir, cuando se
llegue a lograr mediante el fallo de la Sala la anulación o
rescisión de la recurrida o sentencia de la última instancia,
pues mientras persista su vigencia (es decir que la Sala no case
el fallo) se impide el nuevo examen de la cuestión de fondo
debatida.

Por último, debe expresarse que en el caso de la casación


(medio de impugnación), - siempre que la materia, la cuantía y
la posibilidad de que el fallo recurrido ponga fin al juicio o
impida su continuación, y que se cumplan con los estándares
de la debida técnica por parte del formalizante, dentro del lapso
preclusivo, sin que se dé la deserción del recurso anunciado,
bien sea por falta de formalización o por indefinida
formalización (perención art. 325 CPC) -, se abre éste por demás
extraordinario medio de control de la legalidad y que, aún más
excepcionalmente, de manera oficiosa puede alcanzar el control
de la constitucionalidad (art. 320, parágrafo 4º, CPC) en la
construcción del fallo de la recurrida.

27
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

1.3. CONCEPTO DE CASACIÓN. El término “Casación”54, se


encuentra definido en forma positiva, como la actuación de un
órgano de casación (Tribunal o Corte Suprema) que “revoca”
(etimológicamente = Ruptura) el pronunciamiento de un
Juzgado para enmendar las infracciones de forma o de fondo
cometidas en el fallo.55

Para otros enciclopedistas, la palabra “Casación”,


etimológicamente deviene del verbo latino (Casso, Cassas,
Casare), que significa: “destruir”, “anular”, “refutar
victoriosamente”, “abrogar”, “derogar”, “rescindir”, “deshacer”.56.

En definitiva, la palabra casación es tomada de la lengua


francesa “casser”, que quiere decir: “romper, quebrar o
anular”, el fallo de la última instancia. En el lenguaje forense,
esta palabra se emplea para comprender la actividad
jurisdiccional encaminada a deshacer o a anular un fallo no
ajustado a las disposiciones legales, con el propósito de unificar
la legislación y velar por la correcta aplicación de las leyes, de
allí, la importancia de esa actividad y; por recurso de
casación, debe entenderse el que se anuncia por ante el
tribunal superior, del supuesto agravio y se formaliza, en
principio, por ante la Sala de casación, contra los fallos o laudos
definitivos, a los cuales se le atribuyen infracciones de ley, bien
sea sustantiva o adjetiva, para obtener la anulación del fallo y el
establecimiento de una doctrina estimatoria.

Nuestra Sala de Casación Civil de la extinta Corte


Suprema de Justicia, en fallo (Sent. 27/04/88. G.F. 140, Vol II
3 era E, pág. 1.033), definió al recurso de casación expresando
que: “… la casación no constituye una nueva instancia, su

54 Tanta trascendencia tiene el término casación en los países de habla hispana que, en el propio
Diccionario de la Real Academia de la lengua española (Vigésima Primera Edición. 1992, Pág. 1.238),
encontramos una definición del “Recurso de Casación”, como: “el que se interpone ante el Tribunal Supremo
contra fallos definitivos o laudos, en los cuales se suponen infringidas leyes o doctrina legal o quebrantada
alguna garantía esencial del procedimiento”.
55 Cabanellas De Torres, Guillermo. Nuevo Diccionario Enciclopédico. Ed. Heliasta. Tomo II. 2006, Pág. 105.
56Enciclopedia Jurídica Opus. Ed. Libra. Tomo II, 2009, Pág. 89.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

misión se limita a examinar si el derecho ha sido


correctamente interpretado o aplicado a los hechos, cuyo
restablecimiento corresponde soberanamente hacerlo a los
jueces de instancia conforme a su poder legal…”.

En la doctrina venezolana, nuestros tratadistas han


definido el recurso de casación, así:

Humberto Cuenca57, la Casación es un recurso de


nulidad autónoma y con procedimiento propio, que revoca la
sentencia violatoria de la ley. “… es también, un control de
legalidad para impedir que el fallo afectado por violación
o falsa interpretación de la ley alcance la autoridad y la
inmutabilidad de la cosa juzgada. En su concepción más
originaria, la casación sólo revisa la correcta aplicación
del derecho sin resolver el conflicto de intereses entre las
partes, pero actualmente evoluciona hacia una tercera
instancia limitada. Aun cuando no llega a resolver el
fondo del litigio, influye poderosamente en su decisión. El
juez de reenvío recibe una fórmula concentrada, un
esquema doctrinario, de obligada aplicación. En nuestro
ordenamiento procesal se emulsionan el purismo de la
casación francesa y la casación de instancia española con
ingredientes vernáculos. Toda la institución está
fuertemente mistificada. Ocurre que en la América –
Latina no gusta lo químicamente puro, sino lo híbrido y
mezclado, el mestizaje jurídico. Por ello diremos con
frecuencia que nuestra casación es mestiza…”.

Esta definición fue ampliamente criticada por el profesor


Leopoldo Márquez Añez58, con toda razón, pues la casación no
es un recurso de nulidad como el establecido en el artículo 320.
4to párrafo del CPC, ni como las reposiciones cuyo efecto es la
nulidad (art. 206 eiusdem), respondiendo, parte de la casación

57Curso de Casación Civil. Ed. UCV. Caracas. 1980, Pág. 25.


58El Recurso de Casación, la Cuestión de Derecho y el Artículo 320 del CPC. Ed. UCAB. Caracas. 1994, Pág.
13.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

de forma a las nulidades del fallo (art. 244 ibídem); tampoco es


autónomo, pues se genera dentro del proceso (endo - procesal),
lo cual genera que sea extraordinario59, en vista de un fallo, una
vez que se emite, que viola expresamente la ley, y no es, una
tercera instancia, pues a pesar que la Sala puede casar de oficio
y tiene facultad de revisar los hechos y una vez que anula el
fallo de la recurrida, se dicta un nuevo fallo, ello no le lleva a ser
propiamente una tercera instancia60, pues se limita, en
principio, a pronunciarse sobre delaciones (forma y fondo),
distintas a las pretensiones trabadas en la Litis (art. 364 CPC,
según la carga alegatoria de la pretensión del actor y de las
excepciones del reo, para generar, a su vez la congruencia de la
sentencia) de las instancias, para luego, en caso de casar el
fallo, proceder, inmediatamente a decidir la causa de fondo,
para que se dicte la doctrina estimatoria, siendo en definitiva,
como se explicó supra un medio de impugnación típico, que
bajo las nuevas doctrinas de la Sala, crean una casación de
tercera instancia.

Un recurso de casación es un ataque a la sentencia61; una


imputación de que ha infringido la ley o quebrantado las formas
esenciales del juicio, o ambas cosas a la vez. El recurrente o

59Di Iorio. (Introducción al estudio de los Recursos en el Proceso Civil. Ed. Dike. Nº I, Pág. 25.) Expresa que el
recurso es extraordinario porque no se interpone en la secuela normal del proceso, sino que son admisibles
en casos específicos, regulados en forma expresa por la ley, que para ello tiene en cuenta especialmente el
tipo de gravamen que la resolución causa. Por su parte Lino E. Palacios, que el recurso es extraordinario
porque su admisibilidad se halla supeditada a la concurrencia de motivos o causales específicamente
establecidos por la ley, y en los cuales, consecuentemente, las facultades del órgano competente para
resolverlos están limitadas al conocimiento de determinados aspectos de la resolución impugnada.
Asimismo, el procedimiento en esta clase de recursos descarta toda posibilidad de realizar actos de prueba.
60Cuando la casación se convierte en tercera instancia, como ocurre en algunos países (especialmente en
España, donde el recurso de casación se escindió, creándose el recurso extraordinario por infracción
procesal, ya no es casación; la esencia de la institución se desnaturaliza y sólo queda el nombre que a partir
de ese momento se torna impropio.
61 Ese ataque que se inicia con el anuncio del recurso, concluye en el aspecto dispositivo con la
formalización que debe constituir un amplio razonamiento de las delaciones o infracciones que evidencien la
ilegalidad denunciada, para que de esta forma la Sala pueda comprender el planteamiento, y entrar al
análisis de la denuncia. En tal sentido, como es bien sabido, esa Máxima Jurisdicción, está encargada de
vigilar y corregir la aplicación del derecho, y en tal virtud, determinar si los Jueces de instancia cumplieron
con el desarrollo de su función sentenciadora con todos los preceptos legales.

30
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

formalizante la combate; el ganancioso o favorecido en la


recurrida, la defiende; el tribunal de casación decide. Puede
ocurrir que todas las partes recurran y la sentencia se vea
acometida por ambas partes, pero, así y todo, se basta a sí
misma para defenderse. Sus fundamentos, que tiene que
examinar detenidamente la Sala, mediante la contrastación del
recurso o recursos, para determinar si la impugnada se ajusta a
las disposiciones legales, si son sólidos y resisten sin
conmoverse sus argumentaciones ante las ofensivas
combinadas de los diversos recurrentes62.

El profesor y coautor del CPC, doctor Arístides Rengel


Romberg63, define a la casación como: “… el recurso
extraordinario de impugnación de la sentencia de mérito de
última instancia viciada por los motivos denunciados por la parte
interesada ante el Tribunal Supremo de Justicia único
competente para la anulación de la sentencia y asegurar así la
integridad de la legislación y la uniformidad de la
jurisprudencia…”

Por ello, es considerado un recurso de singular


importancia, en tanto que no sólo está llamado a declarar el
agravio inferido por la recurrida a la ley, ordenándose el
restablecimiento de los derechos conculcados a las partes, sino
de modo particular a unificar la jurisprudencia nacional y a
defender la integridad de la legislación (art. 321 CPC).

Miguel Jacir H64, el recurso de casación: “Es una acción


de nulidad de carácter extraordinaria, que puede intentarse en
contra de determinadas sentencias pronunciadas en
determinados juicios civiles, mercantiles y especiales
contenciosos, con el objeto de lograr la revocatoria de aquéllas y
la reposición del procedimiento al estado de corregir el vicio en el
cual incurrió o al estado de dictar sentencia que ponga fin al

62 Martínez Escobar, Manuel. La Casación en lo Civil. Ed. Cultura. La Habana, Cuba. 1936, pág. 1.
63 Tratado de Derecho Procesal Civil. Tomo V. Caracas. 2000. Pág. 86.
64 Casación Civil. Tomo I. Ed Librosca. Caracas. 1997. Pág 3.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

proceso, remitiendo el expediente al tribunal al cual corresponda


su ejecución. Es también un control de legalidad para impedir
que el fallo afectado por violación de la ley (falta, errónea o
incorrecta interpretación), o por negativa de aplicación y vigencia
de una que lo esté, alcance la autoridad y la inmutabilidad de la
cosa juzgada.”

Para Alirio Abreu Burelli y Luis Aquiles Mejías65, la


casación es: “una petición extraordinaria de impugnación que da
inicio a un proceso incidental, dirigido a establecer la nulidad de
una decisión judicial contraria a derecho”.

Para José Gabriel Sarmiento Núñez66, la casación como:


“ el recurso que se interpone ante el Tribunal Supremo contra
sentencias definitivas, basado en el quebrantamiento de alguna
formalidad esencial en el curso del procedimiento, o en la
infracción de normas jurídicas en la decisión del fondo del litigio,
con el propósito de lograr la nulidad total del fallo impugnado”.

Por su parte José Núñez Aristimuño67, expresa que: “…


en nuestro concepto, dentro de un ámbito estrictamente procesal,
el recurso de casación, es sin duda alguna, un medio de
impugnación de la sentencia, pero con características y con un
alcance que lo diferencian definidamente de la apelación. En
efecto, mediante ésta se le otorga al juez de la alzada un poder
de revisión total de la causa y con las ilimitadas facultades
decisorias del inferior; en cambio, con la interposición del recurso
de casación se somete al examen de Casación un problema
distinto, el cual consiste, según Cuenca, en revisar si la sentencia
está o no afectada por los vicios denunciados por el
recurrente…”.

65 La Casación Civil. Ed Homero. 3era Ed. Caracas. 2008. Pág 183.


66 Casación Civil. Academia de Ciencias Políticas y Sociales. Caracas. 1992. Pág 13.
67 Aspectos en la Técnica de la Formalización del Recurso de Casación. 2da Ed. Ed Jurídica Venezolano.
Caracas. 1982. Pág 25.

32
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

Tulio Álvarez Ledo68, ex magistrado de la Sala Civil del


TSJ, expresa que, la casación: “… es un recurso extraordinario
de impugnación dirigido a establecer la nulidad de una decisión
judicial contraria a derecho. En otras palabras, a la parte
agraviada le corresponde el ejercicio de este recurso
extraordinario que le otorga la ley para poner en evidencia que
existe en la sentencia que le es adversa una disparidad entre el
comportamiento del juez y lo establecido en la ley; a la casación
le corresponde el control de la aplicación del derecho por ese
juez.” (Véase SCC. Sent. N°1041 del 08/09/04).

Aníbal José Rueda y Magally Parada de Perretti69,


señalan que el recurso de casación es: “un medio extraordinario
de impugnación que persigue la anulación de sentencias
definitivas o interlocutorias con fuerza de definitivas,
transgresoras de la ley o del procedimiento. En esta definición del
recurso de casación quedan comprendidas las diversas
modalidades de este medio extraordinario de impugnación, a
saber: errores de juicio por transgresión de la ley y defectos de
actividad por vicios de procedimiento”.

Entre los DOCTRINARIOS EXTRANJEROS, encontramos:

Para el gran Procesalista, Piero Calamandrei, la casación


es: “ un instituto judicial consistente en un órgano único en el
Estado (Corte de Casación) que, a fin de mantener la exactitud y
la uniformidad de la interpretación jurisprudencial dada por los
Tribunales al derecho objetivo, examina, sólo en cuanto a la
decisión de las cuestiones de derecho, las sentencias de los
jueces inferiores cuando las mismas son impugnadas por los
interesados mediante un remedio judicial (recurso de casación),
utilizable solamente contra las sentencias que contengan error de
derecho en la solución de mérito”.

68 La Casación Civil. Ed UCAB. Caracas. 2013. Pág 27.


69 Recursos Revisables ante la Corte Suprema de Justicia en la Sala de Casación Civil. Ed Vadell. Valencia.
1996, págs. 18 y 19..

33
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

En Colombia, el Magistrado de la Sala de Casación Civil,


Luis A. Tolosa Villabona70, expresa sobre el recurso de
casación, que este: “es un medio de impugnación extraordinario
por motivos específicamente establecidos en la ley y cuyo
conocimiento está atribuido a un órgano judicial supremo (Corte
Suprema de Justicia en Colombia, o Tribunal de Casación o Corte
de Casación en otros ordenamientos) con el fin de anular,
quebrar o dejar sin valor, por razones procesales sustanciales
inmanentes, sentencias que conculcan en el derecho objetivo, y
que contienen errores in iudicando, errores facti in iudicando o
errores procesales. Se interpone también para enmendar,
excepcionalmente, sentencias que infringen las garantías
fundamentales de las personas.” También en Colombia, Morel,
desde el punto de vista del órgano de casación, señala: “es una
jurisdicción superior, cuya misión consiste en anular decisiones
de tribunales del orden judicial que le sean denunciadas, cuando
aquéllas, pronunciadas en última instancia, contienen una
violación de ley o una violación de las formas prescritas, bajo
pena de nulidad”. Hernando Morales Molina71, “el medio de
impugnación, un recurso extraordinario que tiene por objeto hacer
anular por la Corte de Casación las sentencias dictadas en
violación de la ley”. La Corte Suprema de Justicia de Colombia,
ha dicho que: “el recurso de casación tiende al análisis de la
actividad jurisdiccional impugnada con el fin de verificar si la ley
sustancial, llamada a gobernar el caso en concreto materia de la
Litis, fue o no observada por la autoridad judicial sentenciadora.
Se trata, pues, de abrirle paso a una función de control de
legalidad que la Corte tiene que desempeñar con estricta sujeción
al principio dispositivo72.” Posteriormente la Corte en su Sala
Civil, justificando la existencia del recurso de casación, ha dicho
que este recurso tiene por “objeto” reestablecer el imperio de la
ley infringida en la sentencia. Y que tiene que orientarse a

70 Teoría y Técnica de la Casación. Ed Doctrina y Ley. Colombia. 2008. Pág 13.


71 Técnica de Casación Civil. Ed Lenner. Bogotá. 1963. Pag 37.
72 Corte Suprema de Colombia, SCC 25 de abril de 1989. Rev “Extractos de Jurisprudencia”, 2do trimestre de
1989, pág 44.

34
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

desvirtuar con sentido de integridad la base jurídica esencial del


fallo de instancia.

En España, Luis Martínez – Calcerrada y Gómez73,


siguiendo el concepto de Aloisi, expresa que el recurso de
casación: “es un sistema organizado de supremas garantías
para mantener la exacta observancia de la Ley a través de un
organismo judicial único superior a los demás – Tribunal Supremo
-, que asegure la unidad de la interpretación del derecho y la
uniformidad de su aplicación”. De la misma forma el Magistrado
Rafael Martínez Emperador, define al recurso cimero como:
“un instrumento adecuado para la garantía de la legalidad y de
la seguridad jurídica al tener como finalidad genuina la censura
jurídica de las sentencias dictadas por los órganos
jurisdiccionales para asegurar la pureza interpretativa y la
unificación de criterios en la aplicación del derecho, instrumento
confiado a un órgano supremo con jurisdicción sobre toda la
nación”. Por su parte el gran tratadista Español Manresa,
expresa que el recurso de casación: “se corresponde al remedio
supremo y extraordinario que concede la ley contra las
ejecutorias o sentencias firmes de los tribunales de la apelación,
para enmendar el abuso, exceso o agravio por ellas inferido,
cuando han sido dictadas contra le ley o doctrina legal, o con
infracción de los trámites y formas más sustanciales del juicio”.

En Argentina, Fernando de la Rúa74, define la casación:


“un instituto procesal, un medio acordado por la ley para
impugnar, en ciertos casos y bajo ciertos presupuestos, las
sentencias de los tribunales de juicio, limitadamente a la cuestión
jurídica”.

Por su parte Augusto M. Morello75, ha expresado que el


“recurso de casación es un remedio jurisdiccional para corregir el
resultado de una decisión judicial; y enmendarlo en el sentido de

73 La Nueva Casación Civil. Ed Civitas. Madrid. 1993. Pág 43.


74 El Recurso de Casación en el Derecho Positivo Argentino. Ed Víctor Zavalia. Buenos Aires. 1968. Pág.
75 Estudio de la Casación Civil Española. Ley N° 1-2000. Ed Librería Platense. Argentina. 2001., pág. 15.

35
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

que su motivación sea acertada, no únicamente en el derecho


sino, además, respecto al juicio de hecho, que sólo así será
justa”.

1. 4. LA CASACIÓN EN EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO Y


DE JUSTICIA: Hay que partir en el desarrollo de este punto
trascendente, señalando que hemos dejado atrás la
omnipotencia de la Ley y la concepción del juez como un ciego
servidor del mandato legal. Así, desde que se constituyó la
República Bolivariana de Venezuela, a partir de la carta política
de 1999 (Artículo 2), en un Estado Social de Derecho y de
Justicia, se requiere, además del recurso de casación, de un
órgano que, por encima de las instancias de cada estado haga
observar a estos, la ley objetivamente considerada, e imprima
una interpretación uniforme de las normas jurídicas.
Encontramos así, un “Tribunal” que se corresponde con la
necesidad de una instancia suprema de justicia y, por
consiguiente, de un órgano que de satisfacción al control de
legalidad sobre la sentencia emanada de la segunda y última
instancia, a través del recurso de casación. Esa función en el
Estado Social de Derecho y de Justicia, tiene entre otros fines el
de procurar la recta interpretación y aplicación de las leyes por
medio de los órganos jurisdiccionales, necesitando un órgano
situado al tope del Poder Judicial, que guíe y procure mantener
de modo uniforme, la delicada función de interpretar y aplicar la
ley, encomendada a los tribunales de instancia o, como expresa
el maestro Jaime Guasp76: “ … la estructura piramidal de la
organización y funcionamiento de los tribunales, lleva
inevitablemente, a montar tras de las instancias, cuando sea
procedente, el desemboque de las actuaciones judiciales, en una
figura única que represente el ápice o la culminación de todo el
sistema…”; ello aunado al desarrollo de una jurisprudencia que
lejos de las concepciones de Geny, quien negaba a la
jurisprudencia toda posibilidad de formular reglas de derecho,
alcanzamos la tesis de Lambert que, en patente contraste con

76 Citado por Brice, Ángel Francisco. Lecciones de Procedimiento Civil. Tomo II. 1981, Pág. 116.

36
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

aquél, afirmaba en cambio, que era el elemento constitutivo y el


fundamento obligatorio de una interpretación evolutiva de la
norma positiva, hasta llegar a los valores, garantías y principios
constitucionales, pues el recurso de casación está en una
realidad histórica, que se mantiene en el campo de su actividad
creadora de normas, que constituye una faceta de la función
jurídica que lleva a cabo.

Puede entenderse de tal forma que la casación, es un


recurso extraordinario o medio de impugnación, propio de la
tutela judicial efectiva (artículo 26 y 266.8) constitucional,
intentado por regla general contra fallos que ponen fin al juicio
o impiden su continuación, dictados casi siempre en apelación
(a excepción de la invalidación de juicio cuyo iter es de única
instancia), a los fines de que el Tribunal de la casación verifique
a través de los motivos taxativamente establecidos ( in
iudicando e in procedendo), la aplicación del Derecho, el
juzgamiento y valoración de los hechos y medios de pruebas, y
la debida sustanciación o rodamiento procesal que devino en la
construcción del fallo dictado por el órgano A Quem (Instancia
Superior), en la observancia de determinados requisitos y
principios del proceso, que por su importancia se elevan a
causales de casación (errores, infracciones, delaciones,
quebrantamientos o vicios de forma o de fondo)77.

Con la entrada en vigencia de la Constitución de 1999, que


consagra un Estado “Social”, no sólo de derecho, sino de
“Justicia”, se generó una constitucionalización tanto del
derecho material como del derecho formal, una modificación en
la jerarquía de las fuentes del derecho, por cuanto el texto
constitucional se erige como norma de derecho vinculante sobre

77 De lo que se tiene necesidad es de la custodia de la “Ley”, que debe vigilar el Tribunal de Casación, a
través de las Salas competentes, anulando los fallos en los que se encuentren vicios delatados por el
formalizante, anulando, - se repite -, las sentencias, y no propiamente juzgando la trabazón de la litis en
forma perentoria, como si fuera una instancia.

37
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

todo el ordenamiento jurídico78. Es decir, la constitución es el


criterio que determina la validez (formal y material) de las
normas de rango inferior, entre ellas la ley. Teniendo en cuenta
que el recurso de casación es el instrumento idóneo para la
defensa y protección de la ley, y que ésta deriva su validez de la
constitución, es de lógica concluir que el recurso debe
propender también para la protección de la constitución, no
sólo en la casación de oficio sino en el propio recurso, verbi
gratia, en el debido proceso, acceso a la justicia y tutela judicial
efectiva, además de la doctrina vinculante de la Sala
Constitucional. Se suma a ello, la realización de los valores (art.
2 CRBV) los principios, normas, reglas y garantías que permean
el ordenamiento jurídico, positivándolo y ejerciendo su
influencia en la interpretación desde la constitución.

Ahora ya no son tres (03), los juristas encargados de la


resolución del recurso, son cinco (05) desde 1999, los
Magistrados que asumen los cambios veloces y profundos del
Derecho Civil desde su constitucionalización en la Sala de
Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, intentando
lograr el análisis de los corrimientos y periódicas adaptaciones,
alcances y proyecciones de las materias bajo su competencia,
auscultando sus ruidos y presiones, verificando los resultados,
inclusive, de los cambios en otras legislaciones y extraer de ellos
las técnicas y estrategias para un mejor recurso y una mejor
justicia que apague las ínfulas de la arbitrariedad de la
sentencia. Con la carta política de 1999 nace un activismo del
órgano supremo en búsqueda de la función dikelógica y de un
rol finisecular como Sala para no agobiar, entre otras, las
técnicas impugnativas, resolver con rapidez evitando la
inundación de causas, la sobrecarga y la demora en la solución
última, volviendo a su contenido institucional, creando grandes
avenidas de llamativa movilidad de la doctrina que cruzan el
paisaje de la fecunda constitución y ley, para terminar por

78 Cruz Tejada, Horacio. El Proceso Civil a partir del Código General del Proceso. Universidad de los Andes.
Bogotá. Colombia. 2015, págs. 384 y ss.

38
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

convertir a la casación en el custodio de las ilusiones y


esperanzas de los venezolanos y venezolanas que concurren al
litigio, en éstas horas que matizan un derecho procesal ansioso
por superar criterios formalistas y estrechos, para centrarse en
una misión fundamental de servicio, instrumental, en miras de
la efectividad de los derechos sustanciales y de asegurar, en
concreto, la tutela judicial efectiva y realizar finalmente la
justicia, en un proceso que va alumbrando la imagen de un
nuevo recurso extraordinario.

Bastaría agregar para dar por satisfecha la evolución de la


casación en el Estado Social de Derecho y Justicia, mencionar
los siguientes fallos de la Sala Civil:

SENTENCIA ELIMINACIÓN DEL REENVÍO TANTO DE LA SALA


CONSTITUCIONAL COMO DE LA SALA DE CASACIÓN CIVIL
Sala Casación Civil
 Fecha: 28-07-2017
 Expediente: 17-124
 Sentencia N° 510
Sala Constitucional
 Fecha: 11-05-2018
 Expediente: 17-1129
 Sentencia N° 362
SENTENCIA POSIBILIDAD DE CASAR DE FONDO, DE OFICIO
 Fecha: 28-06-2017
 Expediente: 16-982
 Sentencia N° 432
SENTENCIA ELIMINACIÓN DEL 324, TANTO DE LA SALA CONSTITUCIONAL
COMO DE LA SALA DE CASACIÓN CIVIL
 Sala Civil
39
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

 Fecha: 15-12-2016
 Expediente: 16-066
 Sentencia N° 916
Sala Constitucional
 Fecha: 27-10-2017
 Expediente: 17-532
 Sentencia N° 831
SENTENCIA AUDIENCIAS ORALES:
 Fecha: 13-12-2017
 Expediente: 17-352
 Sentencia N° 811
Sala Constitucional
 Fecha: 13-12-2018
 Expediente: 18-0027
 Sentencia N° 0883

SENTENCIA LA CARGA DE LA PRUEBA DÚCTIL


 Fecha: 03-05-2016
 Expediente: 15-831
 Sentencia N° 292
SENTENCIA INDEXACIÓN DE OFICIO
 Fecha: 03-07-2017
 Expediente: 16-594
 Sentencia N° 450
SENTENCIA AUTO PARA MEJOR PROVEER SIN REPONER LA CAUSA
 Fecha: 07-07-2017
 Expediente: 16-865

40
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

 Sentencia N° 458
SENTENCIA (RECURSO DE HECHO) SE APERCIBE AL ABOGADO POR LA
INTERPOSICIÓN MALICIOSA DE LOS RECURSOS DE CASACIÓN Y HECHO
 Fecha: 13-11-2017
 Expediente: 17-633
 Sentencia N° RH-728
SENTENCIA QUE ESTABLECE EL PROCEDIMIENTO EN EL JUICIO DE DIVORCIO
POR SEPARACIÓN DE CUERPOS, SEPARACIÓN DE HECHO POR MÁS DE 5
AÑOS, (perdida de afecto).
 Fecha: 30-03-2017
 Expediente: 16-479
 Sentencia N° 136

1.5. LA GARANTÍA CONSTITUCIONAL DE LA CASACIÓN,


COMO RECURSO LEGALMENTE ESTABLECIDO. El recurso
de casación es un medio de impugnación79, propio de la tutela
judicial efectiva de rango Constitucional. Por ello, debemos en
forma primaria entender: ¿Qué es la Tutela Judicial Efectiva?
Así pues, el artículo 26 de la Carta Magna, establece:

“Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos


de la administración de justicia para hacer valer sus
derechos e intereses, incluso los colectivos o difusos,
a la tutela efectiva de los mismos y a obtener con
prontitud la decisión correspondiente…”

Una de las necesidades más acuciantes que surge de la


vida del hombre en sociedad es la de arbitrar un sistema eficaz,

79 Nuestra Sala de Casación Civil, en fallo de fecha 05 de agosto de 1986 (G.F. Nº 133, Vol. III, 3E, pág.
1.861), señaló: “… El recurso extraordinario de casación no es una mera apelación que podría realizar
cualquier interesado, sino una vía legal para que sea revisada la juridicidad de los fallos, que sólo está
prevista para los intervinientes en la causa …”

41
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

de dar solución a los conflictos de los intereses que se planteen


entre los miembros componentes de esa sociedad. La solución
civilizada a tal necesidad es la organización de la Justicia,
impartida por personas independientes, a las que la sociedad
encomienda esa exclusiva función. La Tutela Judicial Efectiva
no es sino el principio según el cual cualquier persona puede y
debe ser protegida y amparada en el ejercicio pacífico de sus
pretensiones ante la justicia para que esas pretensiones le sean
satisfechas. Lo que no quiere decir aceptadas, sino resueltas
razonadamente, con arreglo a derecho, en un plazo también
razonable, a lo largo de un proceso en los que todas las
personas titulares de derechos e intereses afectados por esas
pretensiones puedan alegar, probar, y recurrir, como parte del
derecho de defensa.

Sin embargo, nuestra Sala Constitucional, en


interpretación del artículo 26, supra citado, ha consagrado
determinadas actuaciones procesales como componentes de esa
tutela, al expresar:

“… de igual modo, todas las personas llamadas a


ese proceso, o que de alguna manera intervengan en
el mismo en la condición de partes, gozan también
del derecho y garantía constitucional a la tutela
jurisdiccional efectiva, en el sentido de tener igual
acceso a la jurisdicción para su defensa, a que se
respete el debido proceso, que la controversia sea
resuelta en un plazo razonable y que, una vez
dictada sentencia motivada, la misma se ejecute a
los fines que se verifique la efectividad de sus
pronunciamientos …”. (SSC. N° 215 del
07/04/2000).

Como puede observarse la Tutela Judicial Efectiva


comprende el derecho de acceso al proceso (pro actione), al
debido proceso, el derecho a un fallo motivado, en un
determinado lapso de tiempo y, la posibilidad de ejecutar dicho

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

fallo. Sin embargo, la Sala obvió, el derecho al recurso


establecido legalmente80.

La Sala Constitucional, en nuestro criterio, inicialmente,


había obviado como garantía constitucional: “El Derecho a los
Recursos legalmente establecidos” en materia civil,
solamente reconociéndolo en materia penal.

La base constitucional de nuestro alegato, radica en el


propio artículo 49.1 ibídem, que señala en su parte in fine:

“ … Toda persona declarada culpable tiene derecho


a recurrir del fallo, con las excepciones establecidas
en esta Constitución y la ley.”

Tal omisión del derecho a recurrir o derecho al ejercicio de


los recursos legalmente establecidos, pareciere devenir de la
Jurisprudencia del Tribunal Constitucional Español, quien bajo
los efectos de la Constitución del 27 de diciembre de 1978, y
específicamente de su artículo 24, no consagra el derecho al
recurso, que sí garantiza la Constitución Venezolana.

Por su parte, la Carta Política Española tiene diferente


redacción al articulado nacional, al expresar la norma hispana,
lo siguiente:

“1.- Todas las personas tienen derecho a obtener la


tutela efectiva de los jueces y tribunales en el
ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin
que, en ningún caso, pueda producirse indefensión.
2.- Asimismo, todos tienen derecho al juez ordinario
predeterminado por la ley, a la defensa y a la
asistencia de letrado, a ser informados de la

80 En términos gráficos lo describe el procesalista Español Díez Picazo Jiménez (Citado por Garrido Falla, F.
Comentarios a la CE, 3era Ed. Ed. Civitas. Madrid, 2001, Pág. 538). El derecho a la tutela judicial efectiva no
es sólo el derecho a traspasar el umbral de la puerta de un tribunal, sino el derecho a que, una vez dentro,
éste cumpla la función para la que está instituido.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

acusación formulada contra ellos, a un proceso


público sin dilaciones indebidas y con todas las
garantías, a utilizar los medios de prueba
pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí
mismos, a no confesarse culpables y a la presunción
de inocencia…”.

Así, a partir del fallo del Tribunal Constitucional Español


(TCE) N° 37, el 07/02/1995, se inició una peligrosa distinción
entre el derecho a la tutela judicial efectiva y el derecho a los
recursos, pues mientras el primero reviste carácter
constitucional, el segundo sólo tiene contenido legal y puede
incluso no existir. En ese sentido, la STCE (Sentencia del
Tribunal Constitucional Español) 14/82, de 21 de abril,
estableció que: “… si bien el artículo 24.1 garantiza a cada uno el
derecho a la tutela judicial, o derecho al proceso, tal tutela no
significa que para todas las cuestiones esté abierto
necesariamente un recurso…”. Por eso el principio (pro actione)
no opera con la misma intensidad, - según se expresa en el
Tribunal Constitucional Español -, en la fase inicial para
acceder al sistema judicial, que en las etapas sucesivas para
recurrir de un fallo que genere gravamen, ya que en este caso,
sólo opera con un alcance de legalidad y no de
constitucionalidad.

Se pretende con base a este criterio encubrir un verdadero


“cambio de timón” constitucional que enaltece el derecho
científico y social del ciudadano a recurrir (sobre todo de un
fallo que dirima la instancia de un fallo definitivo que responda
a la trabazón de la litis) como consecuencia constitucional,
rebajándose a rango legal tal derecho al recurso.

Sin embargo, ya en STC Español 13/87, de 17 de julio,


éste atemperó su rigor interpretativo y expresó: “…el derecho al
recurso se integra en las garantías constitucionales de la tutela
judicial efectiva y ésta se vulnera cuando se cierra al ciudadano
la posibilidad de interponer aquél, con obstáculos indebidos o por

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

denegación injustificada, no explicada o debida a error imputable


al funcionamiento del órgano judicial…”.81

En Argentina, la Corte Suprema de Justicia de la


Nación82, en reiterados pronunciamientos, ha sostenido como
principio que la doble instancia no constituye requisito de la
garantía constitucional de la defensa en juicio, y por lo tanto el
legislador tiene libertad para implantar un sistema de instancia
única o plural, o de limitar los supuestos de admisibilidad de
los recursos sin que se afecte por ello tal garantía
constitucional. Pero también ha señalado que, si la segunda
instancia está constituida por la ley, la frustración ilegítima o
injustificada configura un agravio a dicha garantía.

Para quien aquí escribe, el derecho a la tutela judicial


efectiva, no se limita al derecho de obtener un fallo debidamente
motivado como respuesta sobre el fondo de la pretensión, sino
que el fallo se dicte sin dilaciones indebidas (dentro del plazo
procesal y bajo las condiciones del propio tribunal), la
posibilidad del ejercicio del recurso legalmente consagrado
legalmente y la ejecución efectiva del fallo. Así pues,
comprende el derecho de acceso a los recursos legalmente
establecidos, siendo un corolario de aquél, por lo cual éste no
viene otorgado por la ley sino por la Constitución. El sistema de
los recursos debe entenderse integrado a la tutela judicial con la
configuración que le dé cada una de las leyes adjetivas
reguladoras de las diferentes materias o competencias,
existiendo un derecho constitucional de disponer del recurso en

81 En relación al acceso a la casación, el Tribunal Constitucional Español, en fallo del 06/2000, de 15 de


enero, expreso: “ … al considerarse inadmisible el recurso de casación, no se pone en riesgo el derecho
fundamental de tutela judicial efectiva, pues con arreglo a la jurisprudencia de éste tribunal, dicho derecho
opera de diferente modo en el acceso a la jurisdicción y en el derecho a los recursos, no existiendo ninguna
razón para que el control de los requisitos legales de acceso a la casación deban relajarse a favor del
principio pro-actione, planteamiento recomendable en el acceso a la jurisdicción, pero no en el recurso de
casación, que es, por naturaleza, un recurso extraordinario, y en el que por tanto el rigor de los requisitos
legales debe aplicarse en términos estrictos …”.
82Loutay F. Roberto G. El Recurso Ordinario de Apelación en el Proceso Civil. Ed. Astrea. Buenos Aires. 1989.
Pág. 26.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

grado legal, y de la forma consagrada en dichas legislaciones


procesales.

También contiene base constitucional, - en Venezuela -,


por efecto del artículo 23 constitucional que incorpora los
tratados internacionales suscritos y ratificados por la República
en materia de derechos humanos con jerarquía constitucional
en la medida en que su goce y ejercicio sean más favorables a
las establecidas en la Constitución y en las leyes, entre ellos el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos del 19 de
diciembre de 1966, en cuyo artículo 6, se dispone el derecho a
recurrir; la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
Art. 8, Párr. 2º, inc. “H”, dispone que toda persona inculpada de
delito, tiene derecho a recurrir del fallo ante juez o tribunal
superior.

Establecido lo anterior, debe entenderse a la casación


como un medio de impugnación que, representa una garantía
regulada constitucionalmente, cuando la ley autorice su
ejercicio. Es decir, cuando se cumplan los presupuestos legales
para su ejercicio, gozará de protección constitucional.

La raíz del error se encuentra, a nuestro juicio, en


confundir: “el derecho a recurrir legalmente consagrado”,
con el “derecho a la segunda instancia83”.

Una cosa es que no sea exigible constitucionalmente una


segunda instancia ( que en casos como estos no se otorga: juicio
de invalidación, retasa, revocatorias, reclamos, apelaciones
incidentales, recusaciones e inhibiciones y juicios de gran
envergadura como el enjuiciamiento del Presidente de la

83 Entre los principios judiciales establecidos por la Revolución Francesa figura el de que las causas, por
regla general, puedan pasarse, sucesivamente, por el conocimiento de dos tribunales (principio de doble
grado de jurisdicción). La apelación al juez inmediatamente superior es la manera de realizar el principio del
doble grado. Pero la apelación no es ya, la reclamación contra el juez inferior, sino el trámite de pasar de un
examen de la causa a otro, la causa en su doble examen conserva su unidad; uno sólo es el fallo: aquél que
se dicte en grado de apelación.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

República, del vice- presidente, de los Magistrados del TSJ,


Procurador o del Fiscal de la República, la acción de
interpretación, de revisión constitucional84) y, otra muy distinta
es el derecho a recurrir, legalmente establecido, el cual si tiene
amparo o protección constitucional (y que no necesariamente es
ante una instancia superior), pues este último, es emanación
del derecho a la tutela judicial y será siempre, parte del derecho
fundamental a un “proceso con todas las garantías”. De esta
manera, la tutela judicial efectiva y el derecho al recurso es una
garantía constitucional85, configurado, no como un derecho
ejercitable directamente a partir de la previsión que efectúa el
texto constitucional, sino que se entiende como un derecho de
configuración legal, y que sólo puede ejercerse o ejercitarse por
los concretos cauces que el legislador adjetivo haya establecido
previamente. Verbi gratia, estando en presencia del recurso de
casación, con naturaleza de garantía constitucional (art. 266.8
CRBV) se ejerce dentro de los presupuestos que la ley procesal
establece; pero, si éste es negado por aplicación de
formalismos excesivos, o se limita su ejercicio con un obstáculo
o trabas imaginarias, o caprichos del juez superior, o se
desestime arbitraria, inmotivada o infundadamente, se estará
vulnerando un derecho fundamental que, si no pudiere ser
reparado en una primera fase a través de la propia casación en
vía judicial ordinaria (recurso de hecho) ó a través del recurso
de reclamo (Art 314 CPC), sería siempre objeto del recurso de
amparo, evitándose en definitiva la indefensión que proclama el
artículo 49.1 eiusdem.

Es así como debe entenderse el derecho a la casación,


cuando sus presupuestos estén activados, como parte de la
tutela judicial efectiva o del derecho a un proceso donde se

84 Para los tratadistas Argentinos Morello; Sosa y Berizonce, la plenitud de la garantía del debido proceso,
se pone de resalto, modernamente, no tanto en las posibilidades recursivas cuanto, más bien e
inversamente, asegurando cabalmente en cada instancia el ejercicio real de la efectiva defensa. Bajo estos
criterios la instancia única no vulnera garantías constitucionales, sino que más bien procesos de interés de la
Nación se sustancian en instancia única.
85 Especialmente contra los fallos que diriman las pretensiones y excepciones de fondo o impidan la
continuación del juicio.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

respeten las garantías constitucionales; por el contrario, la


exclusión del derecho a la casación en determinados procesos, o
contra específicas sentencias, o por una cuantía necesaria, no
puede entenderse como restricciones al derecho de recurrir. Por
ello, ese “derecho a la doble instancia” sí es de rango legal;
pero no el “derecho a recurrir, legalmente establecido” si
tiene soporte constitucional, siempre que a su vez, esté dotado
el recurso de sus presupuestos legales en forma concurrente y
siempre y cuando dirima la litis o impida su continuación. Debe
destacarse adicionalmente que si ese derecho a recurrir, se
encuentra limitado legalmente, como sería la cuantía del acceso
al recurso de casación o la imposibilidad del acceso inmediato al
recurso, ello no supone una vulneración al derecho
constitucional de la recursibilidad.

Tales manifestaciones o alegatos nos llevan a concluir, en


este primer aspecto de la tutela judicial efectiva y el contenido
de los recursos, que una vez diseñado el sistema de recursos
por las leyes adjetivas de cada sector jurisdiccional, el derecho a
su utilización tal y como se regula en ellos, pasa a formar parte
del contenido de la tutela jurisdiccional y, por tanto, ésta puede
resultar menoscabada si se impide o frustra el acceso al recurso
de casación, con obstáculos indebidos o por denegación
injustificada, no explicitadas o debido a un error imputable al
órgano judicial, que hacen incurrir en una irracionalidad,
arbitrariedad o error patente. Una vez que se haya establecido
en el sistema procesal, el acceso a la casación con sus diversas
condiciones, una vez que se cumplan, el derecho al recurso en
los términos y condiciones establecidos legalmente pasa a
integrar en principio, el derecho a la tutela judicial efectiva y
por ende a jugar dentro del juicio como una garantía
constitucional. El derecho a los recursos, legalmente
establecidos, es y sigue siendo un derecho fundamental, parte
de la tutela judicial efectiva, como interdicción o inhabilitación a
la indefensión, o como un derecho a un proceso con todas las
garantías; pero ello no incluye un derecho constitucional a la
segunda instancia, sino sólo cuando así sea contemplada en las

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

normas procesales (y hay que hacer la aclaratoria, siempre


obligatoria la garantía de la segunda instancia en materia
penal).

La solución es clara: Separar el derecho a los recursos,


legalmente establecidos, no de la tutela judicial efectiva, sino
del derecho a una segunda instancia. Por ello el derecho a
recurrir en casación, siempre que se cumplan los presupuestos
de ley, tiene un carácter fundamentalmente constitucional (26 y
266.8 constitucional). Así, el “derecho a una instancia
superior” es el que puede estar legalmente limitado, sin que
eso suponga una vulneración constitucional. Pero el “derecho a
los recursos, legalmente establecidos”, (nos referimos no a
cualquier recurso doctrinalmente aconsejable o hipotéticamente
conveniente o deseable, sino a aquel que las normas vigentes en
el ordenamiento jurídico hayan establecido por el caso) entre
ellos, la casación, con todo su contenido legal, que está
constitucionalmente consagrado y protegido.

Este criterio, fue acentuado por la Sala Constitucional,


en extraordinario fallo N° 713 de fecha 17 de junio de 2015,
donde permitió el recurso de apelación en ambos efectos en los
casos del artículo 891 CPC referidos al juicio breve, donde
señaló, bajo una interpretación pro actioni, lo siguiente:
“… En otro orden de ideas, si bien se afirmó que el sistema
impugnatorio debe ser establecido legalmente, y por tanto, el legislador es
libre de determinar su configuración, no menos cierto es que la jurisdicción
constitucional, al advertir posibles riesgos para el Texto Fundamental e,
inclusive, probables soluciones al mismo, debe señalarlas para que sean
consideradas por el resto de actores del sistema social, razón por la que, de
seguidas, se formulan las siguientes consideraciones:
La impugnabilidad de las decisiones judiciales constituye una
circunstancia que sabiamente reconoce la falibilidad del ser humano, y que,
por ende, da lugar a la posibilidad de corrección de la misma, por parte de
otro juzgador.
Tal posibilidad no es absoluta, pues también es necesaria la
debida ponderación entre mayores grados de precisión en el acto de juzgar,
49
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

por una parte, y, por otro, la celeridad procesal, es decir, una justicia oportuna
que permita, además, atender los demás asuntos y conflictos sociales sometidos
al conocimiento de la jurisdicción.
Por supuesto, los parámetros de distinción entre los supuestos
entre los que se permita o no la posibilidad de recurrir de los fallos judiciales,
deben estar fundados en los principios de realidad, utilidad, idoneidad,
proporcionalidad, suficiencia y necesidad, entre otros, es decir, deben estar
cimentados en circunstancias razonables y justificables para poder estar
revestidas de la legitimidad necesaria que le permita su válida existencia en el
mundo jurídico.
En razón de ello la recurribilidad ha sido estimada desde diversas
ópticas jurídicas, entre otras: cómo una institución, un principio, un derecho,
una garantía y un valor.
Así, desde cierta perspectiva, esa recurribilidad ha sido apreciada
como un derecho humano que integra el debido proceso y, a su vez, una
garantía constitucional que conforma esa expresión de la justicia y de la tutela
judicial efectiva, como postulado cardinal de la jurisdicción.
Siendo así, debe indicarse que los derechos humanos son de
interpretación extensiva y progresiva, esto significa que su apreciación debe
ser amplia en aplicación del principio pro homine.
El principio pro homine es un criterio hermenéutico que informa todo el
derecho en materia de derechos humanos, en virtud del cual se debe acudir a
la norma más amplia o a la interpretación más extensiva cuando se trata de
reconocer y profundizar los derechos protegidos e, inversamente, a la norma
o a la interpretación más restringida, cuando se trata de establecer
restricciones al ejercicio de los derechos o su suspensión, esto es la
interpretación de la norma debe hacerse siempre a favor del hombre… Desde
otra perspectiva, cabe preguntarse (y ello debe ser imperativo al momento de
la creación y aplicación del derecho), en qué casos la impugnabilidad de los
fallos judiciales deba estar sometida a la cuantía, y hasta qué punto ello se
compagina o no con una concepción primariamente social del Estado, y con
la democracia participativa (inclusiva y protagónica) y del Derecho
(protector, ante todo, del interés colectivo), la cual proscribe, en el marco de
la férrea tutela del interés de la sociedad toda, especialmente de los más

50
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

débiles por razones económicas o sociales en general, cualquier forma


injustificada de trato desigual y discriminación. En fin, es necesario repensar
si puede y hasta qué punto debe restringirse un mayor grado de revisión
jurídica, de control por parte del Poder Judicial y de garantía de justicia, en
virtud de la “insuficiente” estimación económica de los intereses en pugna y,
posiblemente, en considerable cantidad de casos, de la cantidad de dinero o
de bienes que tengan los justiciables, y no en razón de la controversia y del
planteamiento jurídico en sí, que, al igual que los demás, exige un debido
proceso y la posibilidad de revertir por la vía ordinaria un posible error del
juzgador de la primera instancia (que de no hacerse pudiera recargar
innecesariamente la jurisdicción constitucional, por vía de las solicitudes de
amparo constitucional, tal y como ha venido ocurriendo) y, en definitiva, de
acceso a la justicia y de tutela judicial efectiva…”.

1.6. CARACTERÍSTICAS.

1.- Principio del Agotamiento de los Recursos Ordinarios:


Para el ejercicio del recurso extraordinario de casación, es
necesario haber ejercido en la instancia los recursos ordinarios,
es decir, la apelación contra el fallo de primera instancia que le
causo agravio o gravamen irreparable (Art 312 “ … siempre que
contra dichas decisiones se hubieren agotado oportunamente
todos los recursos ordinarios …” )86, lo cual ratifica el artículo
313 ibidem, al finalizar el supuesto de la casación de forma.

Así, solo después de haberse utilizado el recurso ordinario de


apelación y habiendo sido decidido, se puede contra ese fallo
anunciar dentro de las limitaciones de ley, el recurso
extraordinario de casación. De tal manera que, si una decisión
es inapelable por disposición expresa de la ley, será igualmente
irrecurrible en casación. Por otra parte, cuando la parte
victoriosa de la primera instancia no ejerce recurso de apelación
y la recurrida revoca el fallo, el hecho de que el recurrente en

86S.C.C. Sent del 13 de agosto de 1985. G.F. 129, Vol III. 3E, pág. 1.650.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

casación no haya apelado del fallo favorable del A Quo, no lo


deslegitima, ya que tiene interés para recurrir contra el fallo del
Superior que le genera el agravio.
De los supuestos prácticos del agotamiento de los recursos,
es el de entender que si la decisión del recurso de hecho
mantiene la apelación en un solo efecto, ésta tiene que cursar
íntegramente en su procedimiento y, hasta entonces, no puede
decirse que se ha agotado el respectivo recurso de apelación,
por ello, contra la decisión del superior que mantiene la
apelación en un solo efecto, no puede prosperar el recurso de
casación.

Debe acotarse que dicho principio también se mantiene en


relación a la apelación de los fallos interlocutorios, pues el
régimen de admisibilidad del recurso de casación de las
sentencias interlocutorias que producen gravamen irreparable,
sin poner fin a la controversia ni impedir su continuación, es
que al proponerse el recurso contra la sentencia que puso fin al
juicio, quedan comprendidas en él las interlocutorias que
hubieren producido un gravamen no reparado en ella, siempre
que contra dichas decisiones se hubieren agotado
oportunamente todos los recursos ordinarios.

En algunas legislaciones adjetivas, como la Alemana o la


Francesa, se permite la casación per saltum, también
denominada: “ex novo”, a través de la cual las partes pueden
convenir obviar la instancia de la apelación y ocurrir desde la
primera instancia directamente a la Sala de casación.

En la República Bolivariana de Venezuela existe casación


per saltum, únicamente en el juicio de invalidación, pues
contra la sentencia de la primera instancia no hay apelación,
sino casación, - cuando se cumplan los presupuestos -, (Arts.
331 y 337 eiusdem).

2.- Principio de la Unidad del Recurso: Dentro de los


principios generales del recurso de casación, está el de la

52
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

unidad procesal del recurso; esto es, el recurso de casación es


uno, aunque lo anuncien varias partes o inclusive colitigantes
de un mismo litisconsorcio, y es decidido por la sala en un solo
fallo con tantos capítulos como recursos fueron ejercidos87. Y
por ende también, se genera el principio de la unidad de los
lapsos, pues corren simultáneamente para todas las partes o
litisconsortes; cuando se interrumpe el lapso, se interrumpe
para todos, cuando se prorroga el lapso, se prorroga para todos
y las preclusión se aplica erga omnes para niños, niñas y
adolescentes, para el fisco, inhábiles, vale decir, no hay
privilegios procesales.

3.- Principio de Legalidad88 y Técnica de la Casación: La


técnica necesaria para el desarrollo de la casación ( Art. 317
CPC, tanto de Forma como de Fondo) es parte del principio de
legalidad, pues detectar el error judicial en el cuadro de las
delaciones de casación y subsumirlo bajo la norma, con su
debida explicación, no es construir una entelequia, ni caer en
formalismos inútiles, sino que constituye una fundamental
operación de lógica jurídica, para la eficacia del proceso y la
búsqueda de la verdad y la justicia, siendo la técnica de
casación, no un capricho legislativo, sino la evolución normativa
que permite detectar las desviaciones del Jurisdicente a quem y
evitar la nonofilaquia89 o gobierno de jueces y buscar,
inclusive, un fin o misión dikelógica90. Así, el propio
Montesquieu, nos invita a reflexionar pues, frente al impulso
de la rapidez, está el precio que los ciudadanos deben pagar a la
custodia de sus libertades y derechos. Por ello, toda denuncia
para considerarse debidamente motivada o fundamentada

87S.C.C. Sent del 26 de octubre de 1986. G.F. 134, Vol. II. 4to Trimestre, Pág. 1.174.
88 Las leyes procesales unifican el proceso en su totalidad y tienen como única finalidad hacer que el órgano
jurisdiccional declare cuál interés de lo discutido en el litigio le es reconocida la tutela jurídica.
89 Obligación, por ende que tiene el juez de defender la correcta actuación de la ley, de buscar la
uniformidad en la interpretación de la ley. La palabra procede del término: nomos, que en griego significa
norma y falaké, que quiere decir salvaguarda o defensa.
90 Bajo tal principio nuestra Sala de Casación Civil, ha reiterado desde 1915 (Reiterada. Jurisprudencia.
07/12/61; 22/05/74; 15/11/78 y 12/05/83), que no es potestativo de los tribunales subvertir las reglas con
que el legislador ha revestido la tramitación de los juicios pues su estricta observancia es de orden público.

53
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

dentro de los límites que conforman la perfecta técnica de la


casación, es necesario que cada infracción guarde relación con
los alegatos dentro del texto legal presuntamente quebrantado,
con un razonamiento efectuado en forma clara y precisa sobre:
en qué consiste la infracción, vale decir, sin fórmulas genéricas
bajo las cuales puede declararse perecido del recurso por falta
de técnica, (art. 325 CPC), que es la peor sanción que puede
recibir un litigante91.Dentro del principio de legalidad debe
señalarse que su consagración como recurso (casación) y sus
presupuestos son los establecidos en la ley, bajo el principio de
que cada infracción en su supuesto procesal tiene un adecuado
recurso y entendiéndose sobre todo que la potestad
jurisdiccional no se agota en la aplicación formalista y mecánica
de las normas, sino que exige discriminar los distintos aspectos
del litigio a fin de lograr en cada hipótesis la justicia concreta
del caso (art. 257 constitucional).
Para dirimir este punto, es conveniente traer a colación, el
fallo de la Sala Constitucional N° 1.803 del 24/08/04, donde

91 Nuestra Sala Constitucional del TSJ, en fallo muy didáctico de fecha 12 de agosto de 2009. Nº1.173,
rompió ciertas creencias erradas sobre qué constituyen formalismos inútiles en la técnica de la delación,
para ello esbozo, que para las infracciones de fondo (aplicación falsa), no era necesaria la denuncia del
artículo 320 CPC, criterio que nosotros compartimos ampliamente, pues la delación de tal artículo, como
requisito sine cua non, debe exigirse en las infracciones de ley por casación sobre los hechos y no en los
casos de infracciones de ley por falsa aplicación cuyos requisitos consagra el artículo 317, Ord. 4, íbidem. Así,
la Sala Constitucional, también aclaró que: “… En este orden de ideas, en criterio de esta Sala, la exigencia
de un requisito, es decir, la imposición intempestiva de una carga procesal a la parte recurrente, como la
descrita, que no está expresamente tipificada en el CPC como necesaria para la formalización del recurso
de casación, constituye una exigencia, por demás formalista, que deviene en la trasgresión de un derecho
constitucional como lo es el contenido en el artículo 257 del Texto Fundamental que preceptúa que no se
sacrificará la justicia por formalismos no esenciales, esto quiere decir que, la exigencia de un requisito del
cual no se hace mención en la ley adjetiva civil, sino que fue creado por la práctica jurisprudencial, lo cual
representa un formalismo que deviene en la violación de los derechos constitucionales del formalizante,
que al habérsele exigido, se le limita la posibilidad de controlar en casación la decisión que le adversaba
…”. La observancia de las formas sustanciales de la técnica de la casación debe estar contrabalanceada con
la prudencia de los límites de la constitución y de la ley adjetiva a fin de impedir que se decrete la
invalidación de la formalización o del propio fallo sobre la base de consideraciones rituales insuficientes,
porque ello equivaldría a transformar la actividad jurisdiccional en un conjunto de solemnidades
desprovistas de su sentido – directo y valioso -, cual es la realización de la justicia. Sin menoscabo del debido
proceso casacionista, debe embarazarse a la casación de una hermenéutica más abierta y menos formalista
que permita reducir, al destrabar los grillos que entorpecen y constriñen sus posibilidades, colocándola en
otra frontera, superadora de la actual, con lo que pasaría a satisfacer de otra manera la atención de sus
diversos roles, insuflándole un nuevo sentido, a la trascendente y delicada labor de control de ley.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

expresó: “… Al ser el RC un medio extraordinario, explica que el


formalizante tenga la carga procesal de fundamentar el recurso
interpuesto, pues será en ese escrito donde exprese las razones
que lo sustentan, esto es, los vicios in procedendo e in iudicando
de los cuales – en su criterio - adolezca la sentencia impugnada.

4.- La Casación Sólo Controla la Ley Nacional: No pueden


denunciarse a través del recurso de casación normas estadales,
municipales ni contractuales, pues la casación por su
naturaleza, sólo persigue la uniformidad (art. 321 CPC) de la
Ley para toda la República, y no, de las leyes estatales o
municipales (ordenanzas) y ley entre particulares (contratos92),
los cuales tienen aplicación limitada al estado, municipio o
entre contratantes93. Tampoco controla el recurso de casación la
delación de infracciones de normas constitucionales94. Así, las
cuestiones de carácter local, son extrañas al recurso, en razón
del respeto debido a las atribuciones de ciertos grados de
gobierno para darse sus propias instituciones y regirse por
ellas, para lo cual existen recursos especializados en leyes que
escapan de la jurisdicción ordinaria.95

92El objeto de la casación es mantener la integridad de la legislación nacional y la uniformidad de la


jurisprudencia; por ello, no es posible censurar en casación la aplicación de la cláusula de un contrato
colectivo, el cual, por supuesto, no es ley de la República.
93 SCC. Sent. 21/01/88. G.F. 139, Vol. II, 3era E, pág. 575.
94 Fallo de la S.C.C. N° OOO174 del 18/05/2010. Donde expresó: “… Asimismo, esta Sala estima pertinente
indicar respecto a la infracción de falta de aplicación del art. 114 de la CRBV, que en relación a la violación
de normas constitucionales, debe establecerse que el control y tutela constitucionales, no es materia
propia del recurso extraordinario de casación, ya que para la denuncia de normas constitucionales, el
justiciable cuenta con otro tipo de acciones destinadas a garantizar ese derecho tutelado por la
Constitución, por lo que tal denuncia debe realizarse mediante el correspondiente recurso ante la Sala
Constitucional de este Supremo Tribunal, de conformidad con lo previsto en el art. 266.1 CRBV. Distinto
sería el caso, si en el sub iudice, se hubiere delatado tal norma constitucional, como sustento de las
normas procesales infringidas o para reforzar la denuncia a los fines de que ésta Sala pueda entrar al
conocimiento de la misma …Así pues, no puede pretender el formalizante que esta Sala mediante el
presente recurso de casación, declare la infracción por falta de aplicación de una norma constitucional,
pues reiteradamente se ha indicado, que el recurso extraordinario de casación es un medio de
impugnación dirigido al control de la legalidad y no de su constitucionalidad…”
95 Sent 20/12/1961. G.F. N° 34, 2da E. Vol Co. PÁG 212: “Este Alto Tribunal, en virtud de su misión de velar
por la integridad de la legislación y la unidad de la jurisprudencia nacional, carece de facultad para conocer
de la infracción de Leyes locales, como es el Código de Policía del Estado Aragua…”

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

5.- En Venezuela la Casación es Total y No Parcial: En


Venezuela la casación es total y no parcial como ocurre en
Francia e Italia. En nuestro sistema procesal, el fallo casado
(anulado) lo es en su totalidad y los nuevos sentenciadores, en
todo cuanto no sea relativo a la doctrina establecida por la Sala,
tienen sobre el asunto plena jurisdicción y deciden con entera
libertad. Se recurre contra la sentencia como un todo pues se
reclama contra su validez y no contra uno o más puntos que
reclaman revisión. En esto se distingue la casación de la
apelación, pues la casación no se da sólo contra el
razonamiento del fallo, sino contra el fallo mismo. Sin embargo,
la excepción a la regla podría darse en situaciones en las cuales
la Sala casa sin reenvío, un ejemplo podría ser: cuando la
recurrida le es en lo principal favorable al recurrente en
casación, pero ésta no condenó en costas y se recurre en
casación por defecto de ley, aquí se mantiene el fallo o decisión
recurrida, pero, con la condena accesoria en costas y se casa
sin reenvío.

6.- No Hay Adhesión a la Casación: A diferencia del medio


de gravamen (Apelación. Art. 299 CPC), en el recurso de
casación, no hay adhesión al recurso. La adhesión a la
apelación, es un mecanismo procesal mediante el cual, una de
las partes ejerce su derecho legítimo de asociarse a la apelación
intentada por la contraparte, con el fin de obtener el beneficio
del nuevo fallo, por el mismo objeto de la apelación o por otro
distinto, que debe establecerse en forma expresa, por ante el
tribunal de alzada, evitando los efectos de cosa juzgada sobre la
primera decisión. En el caso del medio de impugnación de la
casación, se establecen los sujetos procesales que pueden
hacer uso de este medio impugnativo de excepción
(extraordinario) y la legitimación con que se ha de contar para
hacer escuchar su protesta, a la naturaleza de la decisión
jurisdiccional cuya información se pretende obtener, a los
plazos perentorios de interposición y sustentación del recurso, a
las formalidades que debe reunir el recurso y las materias que
pueden ser ventiladas, y su cuantía, que suministran

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

significado inexcusable de su observancia, sin que se detecte


bajo tal normativa la posibilidad de la adhesión al recurso96, sin
que pueda sostenerse que su no inclusión, por parte de la
normativa adjetiva civil, no impide su ejercicio (tesis de que no
hay norma que la prohíba, laguna del legislador y debe
admitirse por analogía), ya que son notorias las diferencias
entre la apelación y la casación, ésta última, dada su especial
naturaleza, regulada por normas específicas donde no hay la
modalidad adhesiva.

7.- Principio de Concentración Procesal97: Si No Hay


Recurso de Casación Contra la Definitiva No Hay Recurso de
Casación en las Interlocutorias: Si no hay recurso de casación
en el juicio principal, tampoco es admisible en sus
incidencias98. Pero si hay recurso contra la definitiva, pueden
acumularse en el recurso de casación contra la definitiva, las
delaciones contra todos los fallos interlocutorios que produjeron
gravamen no reparado en la definitiva, contra los cuales, en la
oportunidad preclusiva se agotaron los recursos pero que, en su
oportunidad no ponían fin al juicio o no impedían su
continuación. (Art. 312, penúltimo párrafo). Inclusive,
existiendo casación contra la definitiva, se puede anunciar el
recurso sólo contra la interlocutoria que causó gravamen no
reparado en la definitiva y contra la cual en la oportunidad
preclusiva se ejercieron los recursos.

8.- La Casación no es una Nueva Instancia: Por instancia


debe entenderse el recorrido procesal que va desde el
ejercicio de la acción judicial (demanda) hasta la
sentencia definitivamente firme y cuyo tema decidemdum o
contenido se desarrolla en dos (02) grados (primera y segunda

96Villasmil Portilla, Edgardo. Teoría Constitucional del proceso. Ob Cit. Pág.537.


97 SCC. Sentencia del 11/12/85. G.F. Nº 130, Vol. IV, 3era E. pág. 2.647: “… el principio de concentración
procesal consiste en que las impugnaciones que el recurrente proponga contra la sentencia interlocutoria
y contra la definitiva, deben ser resueltas en una sola y única oportunidad, con lo cual además se crea la
posibilidad de que el recurso, contra la interlocutoria desaparezca, por falta de interés legítimo del
recurrente, si la definitiva le repara al interesado el agravio causado en la incidencia…”.
98 S.C.C. 01/06/83. G.F. 120, 3era Et. Vol. II, pág. 1.632.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

instancias) en virtud de la trabazón de la litis entre las


pretensiones como contenido de la acción y las excepciones
perentorias del reo en búsqueda de la tutela judicial de dichas
pretensiones o excepciones; por el contrario, la casación es un
recurso cuyo tema decidemdum, difiere del de la acción o
excepción del juicio99, pues la Sala, en principio, se pronuncia
única y exclusivamente sobre las delaciones de forma o de fondo
que plantean las partes conforme al principio dispositivo, sin
entrar a decidir, en ningún caso, sobre el fondo del asunto.
Puede concluirse entonces que el recurso extraordinario o de
impugnación no constituye una tercera instancia que faculte a
la Sala para hacer una revisión o nuevo estudio de todos los
puntos debatidos en los grados anteriores del proceso, porque
su objeto, - como se estableció -, no es propiamente el litigio
suscitado entre las partes, es decir, la materia misma que fue
objeto de conocimiento en la resolución de los jueces de
instancia. El objeto del recurso de casación es, por
consiguiente, la respectiva sentencia de la instancia, cual tema
decissum, y no lo planteado en la demanda introductoria del
proceso, cual es el tema decidendum. Y como en la casación
prima el principio dispositivo, la Sala solo puede entrar a decidir
los puntos que clara y expresamente le somete en recurrente.
Por fuera de estos límites fijados en la formalización de éste,
ella no puede moverse (salvo la casación oficiosa), pues como
las sentencias delatadas en casación llegan amparadas con
una presunción de que el sentenciador acertó tanto en la
aplicación del derecho como en las conclusiones a que llegó en
el análisis de las pruebas, dichos fallos son intangibles para la
Sala en todo cuanto no haya sido objeto de los ataques del
formalizante.

99 Para poder impugnar una sentencia mediante el recurso extraordinario de casación, aquella debe
haberse dictado en un verdadero juicio contencioso y no en un mero proceso de jurisdicción voluntaria o no
contenciosa. Nuestra ley (art. 312 CPC) no admite el recurso de casación sino en los juicios civiles o
mercantiles, no en las actuaciones que aun siendo debatidas por los interesados, no constituyen un
verdadero juicio.

58
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

9.- Es de Orden Público (Irrenunciabilidad): Pues, como


todo recurso, no admite renuncia anticipada y expresa. Puede
desistirse del recurso después de ejercido, o no ejercerse
(principio dispositivo), pero no puede establecerse su renuncia
previa a haberse adquirido el derecho para su ejercicio. No
puede, antes de su ejercicio modificarse ni aun por el
consentimiento de las partes, ni aún por resolución del juez que
conceda un recurso indebido.

10.- Cuando procede la Casación no se admite otro


recurso: Salvo que se acumule junto a él o se ejerza en forma
autónoma el recurso de nulidad100(en la casación con reenvío) o
la acción autónoma de Amparo Constitucional contra sentencia,
en éste último caso, siempre explicándose por qué el Recurso de
Casación no es un medio eficaz para solventar la conculcación
constitucional.

11.- La Casación debe ser útil: Así, no han de estimarse las


delaciones o infracciones legales que no tengan eficacia para
modificar el fallo. Pues, en definitiva, si bien existen ataques
contra la motivación del fallo, la casación lo que busca es el
cambio del dispositivo; vale decir, en otras palabras, si bien se
ataca la construcción de los fundamentos del fallo, lo que se
persigue en definitiva es el cambio del dispositivo por el tribunal
del reenvío o dejarlo sin efecto con ocasión de una casación de
forma a través de la reposición de la causa. Con base a ello,
puede destacarse la utilidad de la casación, debiendo
entenderse por ésta el que la infracción sea de tal envergadura
que logre cambiar el dispositivo del fallo, pues de obtenerse el
mismo dispositivo la casación sería inútil101. En estos casos en
que la procedencia de la infracción denunciada no es capaz de

100 Por no atenerse el juez de reenvío a la doctrina estimatoria de la Sala de Casación Civil.
101 La contravención capaz de hacer a la Sala declara con lugar el recurso en relación a la contravención
expresa del texto de la ley debe estar contenida en el dispositivo del fallo impugnado, para que declarado
éste, logre a su vez, modificar el dispositivo, ésta última circunstancia corresponderá al reenvío. Así, pues, la
casación civil francesa ha establecido: “ … un arrét ne peut cassér (anular) que s`il decide contrairement a
la loi; quelles que soient les erreurs de doctrine que continnent les motifs, il doit étre maintenu si la
loin´pas été violée dans le dispositif …”

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

cambiar la decisión de la Litis, la Sala aplica el criterio de no


ordenar un nuevo fallo, ya que lo contrario sería un típico
supuesto de casación inútil, contrario en todo sentido a la razón
de ser de la propia casación.

12.- Principio de la Personalidad del Recurso: Como parte


del principio dispositivo del sistema procesal civil, ha de
establecerse el recurso en la medida que una parte lo plantea,
vale decir, en beneficio del recurrente; No del contrario. No es
lícito para el recurrente alegar en casación motivos que, de
estimarse, cederían únicamente a favor del otro litigante, sin
que la casación mediante ella obtenida pudiera alterar el estado
de hecho o de derecho creado respecto del recurrente, por la
sentencia recurrida, y mucho menos, cuando la parte a quien
afecte la infracción que sea objeto del motivo haya consentido el
fallo, pues el recurso de casación, con referencia a las partes
interesadas en el litigio, tiene por objeto que aquellas obtengan
la reparación del gravamen (medida el recurso e interés) que
pudiera haberles ocasionado una sentencia dictada con
infracción de la ley. La casación como todo recurso está
instituida en beneficio de las partes para reclamar la
rectificación de los agravios que puedan inferirles las
resoluciones judiciales, bien sea por defectos de forma o de
fondo, pero no es procedente, por ser contrario a su fin, el tratar
de obtener por ese medio la modificación del fallo en sentido
más grave para el recurrente, en conclusión no es lícito alegar
causas en casación que no afecten el derecho del recurrente,
sino al del otro litigante. El principio contrario al de la
personalidad del recurso, como bien lo explica el maestro E.
Vescovi102, es el principio del “efecto extensivo” que también
se da en la casación, cuando se casa un fallo por efecto de la
casación de oficio, su efecto de nulidad se expande a ambas
partes, alcanza su efecto a quien no ejercitó el correspondiente
accionamiento impugnativo; sin haberlo pedido ninguna de

102 Vescovi. Enrique. Los Recursos Judiciales y demás Medios Impugnativos en Iberoamérica. Ed Depalma.
Buenos Aires. 1988. pág. 29.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

ellas, por ser contrario al orden público y a las garantías,


principios, valores y normas constitucionales el fallo recurrido
se anula y su efecto afecta por igual a ambas partes.

13.- No hay Recurso de Casación de Oficio: El recurso de


casación se encuentra revestido del principio dispositivo, es
decir, se ejerce a instancia de parte agraviada y nunca de oficio,
vale decir, como consulta del fallo de la instancia ad quem, la
voluntad de la Sala sólo se declara cuando las partes toman la
iniciativa de someter a su control una determinada sentencia103.
Lo que sí existe, es la casación de oficio, que se da en los casos
en que, una vez ejercido el recurso por la parte, la Sala observa
infracciones al orden público y constitucional y, las declara,
aun cuando la parte no la haya delatado en su formalización.
(Art 320 4to párrafo CPC)104. Hay que agregar que la Sala de
Casación Civil, en extraordinario fallo del 28/06/18, Exp. 16-
892, estableció la facultad de la Sala de casar de oficio por
infracciones de fondo, pues recordemos que en la tradicional
casación, sólo se casaba de oficio por infracción de forma
teniendo el Magistrado que taparse los ojos si detectaba una
infracción de ley, tal cual la vieja Dike.

14.- Es Limitado: El Recurso de casación es limitado, pues


solo procede por la infracción, quebrantamientos, delaciones, o
vicios de los establecidos en el artículo 313 CPC105, que señala:

103Dicho principio dispositivo se traduce, en situaciones como en el caso de producirse la muerte de la


parte durante el procedimiento de casación, pues si los interesados no gestionan la continuación de la
causa, ni dan cumplimiento a las obligaciones que la ley les impone para proseguirla, se producirá la
extinción del proceso en casación, por perención de la instancia, es decir, del necesario impulso de parte,
quedando definitivamente firme la sentencia recurrida. (SCC. Sent. Nº 426 del 25/10/2000).
104 La Sala Constitucional del Supremo Tribunal desde fallo del 13 de agosto de 2008, N° 1.353 (exp.07-
1.354. Caso: Corporación Acros C.A,), expresó en relación al imperativo de casar los fallos de oficio por parte
de la Sala de Casación Civil que: “… la casación de oficio, más que una facultad discrecional, constituye un
verdadero imperativo constitucional, porque asegura la integridad de las normas y principios
constitucionales es una obligación de todos los Jueces y Juezas de la República, en el ámbito de sus
competencias (ex art. 334 CRBV)…”. Criterio ratificado por la propia Sala de Casación Civil, a través de fallo
del 12 de febrero de 2010. N° 00025.
105 La Sala Constitucional en fallo N°1.803 del 24/08/04, señaló que la casación sólo procede contra
determinadas resoluciones y que existe limitante en las causales de delación.

61
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

“Se declarará con lugar el recurso de casación: 1º Cuando en el


proceso se hayan quebrantado u omitido formas sustanciales de
los actos que menoscaben el derecho de defensa; o cuando en la
sentencia no se hubieren cumplido los requisitos del artículo 243,
o cuando adoleciere de los vicios enumerados en el artículo 244;
siempre que contra dichos quebrantamientos u omisiones se
hayan agotado todos los recursos, o que la omisión o
quebrantamiento lesione el orden público .”. Sus delaciones o
quebrantamientos son números clausus, establecidos de
manera taxativa, sin posibilidad de ampliarse vía interpretación
extensiva.

15.- El anuncio del Recurso de Casación Suspende la


Ejecución de la Sentencia Ad Quem: El recurso de casación,
si bien es un medio de impugnación, tiene claramente un efecto
suspensivo, pues por el sólo efecto del anuncio del recurso, la
sentencia recurrida y su ejecución queda diferida hasta la
decisión del recurso de casación anunciado, vale decir, queda
subordinado a lo que la Sala de casación decida, convirtiéndose
en un obstáculo para la formación de la cosa juzgada.

16.- La Casación es una Institución Procesal: La


calificación de la casación como un verdadero recurso aclara su
significado fundamental y encuadra al instituto plenamente, en
el ámbito del derecho procesal, pues cualesquiera que hubiesen
sido las preocupaciones políticas y no jurisdiccionales, a que la
casación obedeció en sus orígenes, hoy día representa, sin
duda, una obra judicial estricta, de innegable índole procesal,
como cualquier otro recurso. La casación es pues, un medio de
impugnación, - propio del sistema procesal -, con las
particularidades especiales, pero genéricamente idéntico a los
demás recursos, de cuyas características fundamentales
participa; con un ámbito limitado al derecho y
excepcionalmente a los hechos, cuya Sala de Casación es la
encargada de juzgar el fallo bajo el caleidoscopio de la
formalización.

62
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

17. En la Casación no se Promueven, ni se Evacúan


Medios de Prueba: Así, en fallo Nº 00451 de 07/07/05, la Sala
de Casación Civil, expresó: “ … por último, cabe destacar que
el abogado …, pide ante esta sede la revisión y análisis de
una serie de documentos que acompañó con el escrito
contentivo de los alegatos resueltos en este fallo (previa
petición suya), para que los mismos sean apreciados en su
valor probatorio a los fines de determinar la verdad de la
cuantía y del valor de lo litigado, lo cual no es
competencia de esta máxima jurisdicción por cuanto la
actividad probatoria le está conferida a los tribunales de
instancia y bajo ninguna circunstancia a este Supremo
Tribunal…”. La Casación tiene naturaleza de control de
legalidad, sobre el Derecho y sobre el establecimiento y
valoración de las pruebas, éstas últimas, “producidas en las
instancias”, pero en la sustanciación o andamiaje del recurso
extraordinario no se pueden producir medios de prueba.

18.- Principio de la Unidad de los Lapsos: Los lapsos del


recurso de casación, conforme al principio del artículo 204 CPC,
se entienden otorgados (corren simultáneamente), para ambas
partes o para todos los colitigantes; cuando se interrumpe un
lapso, se interrumpe para todos, cuando se prorroga o
reapertura se hace para todos, igual que la preclusión de los
mismos.

19.- Principio de la Independencia de los Litisconsortes


en Casación: Se realza el contenido del artículo 147 CPC, en el
recurso de casación, pues uno o varios litisconsortes pueden
hacer o no uso del recurso; unos colitigantes pueden recurrir de
unos fallos y los restantes de otras decisiones (definitivas o
interlocutorias); pueden recurrir unos, contra los efectos de la
acción de la demanda y otros contra la acción de la
reconvención; unos colitigantes pueden delatar determinadas
infracciones y los otros pueden denunciar otros

63
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

quebrantamientos distintos y la Sala los decidirá todos en el


fallo perentorio de la casación, salvo que atienda a una cuestión
previa de la recurrida o case por forma y reponga la causa, de lo
contrario debe examinar la totalidad de las denuncias de los
formalizantes.

20.- Principio del Alcance del Recurso de Casación: Por el


cual este recurso se refiere sólo a las infracciones cometidas por
la recurrida (fallo de la 2da instancia), y en determinados casos
por no subsanar las omisiones o nulidades cometidas en la
sustanciación por la instancia a quo, pero nunca errores del
fallo de 1era instancia, pues los defectos atribuibles a la
sentencia siempre deben ser referidos al fallo del aquem y no a
la sentencia del aquo. Verbi gratia no podría pedir la reposición
preterida pues el superior no acogió mi solicitud de informes de
anular la sentencia de 1era instancia por inmotivación, pues
cuando se apela se transmite la totalidad de la jurisdicción para
un nuevo fallo en la medida de lo apelado, por lo cual el aquem
dicta un nuevo fallo que es el que puede ser atacado en
casación.

21.- Principio de Expectativa Plausible ó Confianza Legítima


en la aplicación de los cambios de criterio de la Sala:
Nuestra Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia,
en Expediente Nº 2014-1.973 y, Sentencia Nº 3.057, dio valor
al principio de expectativa plausible, el cual sienta sus bases
sobre la confianza que tienen los particulares en que los
órganos jurisdiccionales actúen de la misma manera como lo
han venido haciendo, frente a circunstancias similares y así,
señaló:
“… Así, es claro que en nuestro ordenamiento
jurídico, con excepción de la doctrina de
interpretación constitucional establecida por esta
Sala, la jurisprudencia no es fuente directa del
Derecho. Sin embargo, la motivación de los fallos
proferidos por las Salas de Casación que trasciendan
64
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

los límites particulares del caso sub iúdice, para ser


generalizada mediante su aplicación uniforme y
constante a casos similares, tiene una importancia
relevante para las partes en litigio dada la función de
corrección de la actividad jurisdiccional de los
tribunales de instancia que ejercen las Salas de
Casación de este Alto Tribunal, cuando desacaten o
difieran de su doctrina, la cual, de acuerdo con el
artículo 321 del Código de Procedimiento Civil y con
el artículo 177 de la Ley Orgánica Procesal de
Trabajo, deben procurar acoger para defender la
integridad de la legislación y la uniformidad de la
jurisprudencia.
Por ello, la doctrina de casación, sin ser fuente formal
del Derecho, en virtud de que sienta principios
susceptibles de generalización, cuya desaplicación
puede acarrear que la decisión proferida en contrario
sea casada, se constituye en factor fundamental para
resolver la litis y en los casos en que dicha doctrina
establezca algún tipo de regulación del proceso
judicial, sus efectos se asimilan a los producidos por
verdaderas normas generales.
De tal forma, que en la actividad jurisdiccional el
principio de expectativa plausible, en cuanto a la
aplicación de los precedentes en la conformación de
reglas del proceso, obliga a la interdicción de la
aplicación retroactiva de los virajes de la
jurisprudencia. En tal sentido, el nuevo criterio no
debe ser aplicado a situaciones que se originaron o
que produjeron sus efectos en el pasado, sino a las
situaciones que se originen tras su establecimiento,
con la finalidad de preservar la seguridad jurídica y
evitar una grave alteración del conjunto de
situaciones, derechos y expectativas nacidas del
régimen en vigor para el momento en que se
produjeron los hechos.

65
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

No se trata de que los criterios jurisprudenciales


previamente adoptados no sean revisados, ya que tal
posibilidad constituye una exigencia ineludible de la
propia función jurisdiccional, por cuanto ello forma
parte de la libertad hermenéutica propia de la
actividad de juzgamiento, sino que esa revisión no
sea aplicada de manera indiscriminada, ni con
efectos retroactivos, vale decir, que los
requerimientos que nazcan del nuevo criterio, sean
exigidos para los casos futuros y que se respeten, en
consecuencia, las circunstancias fácticas e incluso
de derecho, que existan para el momento en el cual
se haya presentado el debate que se decida en el
presente.
Conforme a lo expuesto, esta Sala ha reiterado en
múltiples fallos (Vid. sentencia nº 3702/2003 del 19
de diciembre, caso: Salvador de Jesús González
Hernández, entre otras), que la aplicación retroactiva
de un criterio jurisprudencial, iría en contra de la
seguridad jurídica que debe procurarse en todo
Estado de Derecho”. (Subrayado añadido)

Del fallo que antecede se deduce que los cambios de


criterios jurisprudenciales se producen cuando el Tribunal
altera o modifica explícita o implícitamente la doctrina que
había asentado con anterioridad; sin embargo, es preciso el
señalamiento de que no todo abandono de un criterio
anterior supone indefectiblemente un cambio de criterio
jurisprudencial, ya que puede que el mismo sea aparente,
fenómeno éste que “tiene su origen en la inercia de
entresacar frases generales de las sentencias sin
preocuparse del caso debatido o de limitarse al fallo sin
conocer las verdaderas circunstancias del caso” o “cuando
se invocan sentencias anteriores como contrarias a la actual
y las citas extraídas son obiter o bien la invocación es
errónea porque la sentencia invocada o no tiene que ver con

66
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

la cuestión debatida o dice lo mismo que la sentencia actual”.


(Cfr. Puig Brutau, J. Cómo ha de ser invocada la doctrina
civil del Tribunal Supremo, Medio Siglo de Estudios
jurídicos, Valencia, España 1997, p. 189).

Tampoco existe cambio de criterio jurisprudencial


cuando la nueva doctrina se deriva de un cambio en la
legislación o si el Tribunal se pronuncia, por primera vez,
respecto del caso en litigio o este es diferente al que invoca la
parte como jurisprudencia aplicable.

Asimismo, se desprende de la doctrina que fue transcrita,


que la Sala Constitucional tiene potestad para la revisión del
cambio de criterio jurisprudencial de las demás Salas de este
Tribunal, en tanto y en cuanto dicho cambio vulnere derechos o
principios jurídicos fundamentales, bien sea porque carezca de
una motivación suficiente y razonable, es decir, aparezca como
arbitrario o irreflexivo; o cuando la nueva interpretación de la
Ley no sea válida para la resolución de una generalidad de
casos, sino tan sólo del caso concreto, o cuando se le dé eficacia
retroactiva, es decir a situaciones jurídicas o fácticas que
surgieron con anterioridad al cambio pero cuyo litigio se
resuelve con base en dicha mutación de criterio jurisprudencial,
máxime si la norma incorpora algún obstáculo o requisito
procesal o sustantivo que no se exigía para el momento en que
se produjo la relación jurídico material o que el mismo entrañe
una limitación, desmejora o restricción significativa de un
derecho o facultad o comporte una evidente situación de
injusticia.

Bajo este principio, la Sala de Casación Civil debe precisar


el por qué abandonó o se apartó del criterio que imperaba para
ese entonces, es decir, el por qué adoptó la nueva orientación,
por lo que dicho cambio jurisprudencial careció de motivación.

Y, además, la Sala Civil no puede darle eficacia retroactiva al


cambio de criterio jurisprudencial por cuanto no se aplica para
la resolución del caso que lo originó, lo cual vulneraría los

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

principios jurídicos fundamentales de seguridad jurídica y


confianza legítima, así como el derecho constitucional a la
igualdad de la recurrente en casación, quien tiene la expectativa
plausible de que su asunto se decidiera de acuerdo con la
jurisprudencia que imperaba, para ese entonces, en casos
análogos.

Así, tales principios, demuestran fehacientemente, que la


casación es un auténtico recurso, una fase más del proceso, del
que conoce un auténtico órgano jurisdiccional, precisamente el
que culmina y está en la cúspide de la organización judicial, el
Tribunal Supremo, único en todo el Estado.

22.- ¿Pueden suspender las partes la sustanciación del


Recurso de Casación?: No es verdad que por la especialidad,
unicidad y perentoriedad del recurso de casación, exista
prohibición para que las partes en el proceso civil acuerden la
suspensión de la causa y, por ende, del lapso para la
formalización del RC. En efecto, el artículo 202 CPC, parágrafo
segundo, no distingue cuándo o en qué fase del proceso las
partes pueden, mediante convenio, suspender el curso de la
causa, de forma tal que, no existe razón jurídica válida que
impida dicha suspensión, incluso durante el lapso para la
formalización RC, ya que éste, al igual que cualquier otro lapso,
es susceptible de dicha suspensión.106

23. Principio de Oralidad: A través de ponencia conjunta de


fecha 13 de diciembre de 2017, Sentencia N° 811107, LA Sala de
Casación Civil, incorporó la audiencia oral en casación. En
fecha 21 de marzo de 2019, la Sala de Casación Civil, bajo los
fallos antes identificados, celebró su primera audiencia oral de
la historia de la casación, expediente 2019-00061, Caso: Geilyn
Coromoto Quintero Monasterio Vs Nilher David Rodríguez
Carrasquel, en cumplimiento de contrato, dándole vigencia al
trial de casación. Dicho fallo, resaltó, en breve cita, lo siguiente:

106 SC. Sent. N° 1.515 del 09/08/04.


107 La Sala Constitucional del TSJ declaró ha lugar la desaplicación en sentencia de fecha 12/12/18, n° 883.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

“… la escritura del CPC venezolano, en su juicio ordinario y en el


extraordinario recurso de casación luce “desesperadamente
escrito” …” Este es uno de los aspectos más importantes de las
reformas a la casación venezolana.

24. Principio de decisión de fondo de oficio: Antes del fallo


28 de junio de 2017, de la Sala de Casación Civil, ésta no podía
entrar a conocer, de oficio, si observaba o encontraba alguna
infracción de fondo. Era tanta la injusticia que, si la Sala
detectaba oficiosamente alguna infracción de fondo en el fallo de
la recurrida, no podía declararla de oficio, es decir, debía, ser
necesariamente delatada por la parte formalizante, sino surgía
una aquiescencia de la injusticia, vale decir, la sala aun
encontrando el error, la injusticia, no podía declararlo.

25. Eliminación del reenvío: En fallo de fecha 28 de julio de


2017, N° 510, la Sala de Casación Civil, elimina el reenvío108, en
consecuencia, salvo la reposición de la causa debe decidir de
fondo, incorporándose así nuestro recurso de casación, a la
moderna casación de instancia, bien sea por casación total o
parcial de la recurrida.

1.7. NATURALEZA. El sistema de la casación civil vigente en la


República Bolivariana de Venezuela, es del denominado sistema
mixto, mestizo o impuro, distinto al sistema ario francés y de la
denominada tercera instancia del recurso extraordinario por
infracción procesal del reino de España, del cual conocen las
Salas Civil y Penal de los Tribunales Superiores de Justicia de
la Comunidad Autónoma (Ley de Enjuiciamiento Civil/ 2000), o
de las terceras instancias que constituyen los recursos
extraordinarios de países con regímenes completamente
federales como Argentina o, como el caso de México, donde
desapareció la casación en su vigente Código, porque en la
práctica no había producido resultados útiles, desde el punto de
vista social, de hecho la extinta casación se había transformado

108 La Sala Constitucional, del TSJ, declara ha lugar la desaplicación en fallo del 11/05/18, N° 362.

69
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

en un recurso técnico en el que abundaban las sutilezas y los


análisis exagerados del conceptualismo jurídico; en la mayoría
de los casos se declaraba mal interpuesto el recurso porque los
Magistrados de la Sala respectiva requerían un formalismo
engorroso, además se había acumulado sobre él, tal número
de requisitos de forma y de fondo, que convirtieron a la casación
en algo inaccesible a la mayoría de los abogados,
sustituyéndose por el juicio de Amparo en materia Civil109.

Para Humberto Cuenca110, en general, el recurso de


casación en América latina y en Venezuela, es: “… una mezcla
del purismo francés y la casación de fondo española, con
fuertes ingredientes vernáculos. Además de los clásicos
vicios de actividad in procedendo e in iudicando,
Venezuela posee una figura intermedia y peculiar, la
casación sobre los hechos, en cuyo falso supuesto la sala
revisora se comporta como un tribunal de instancia. Por
eso se ha dicho que nuestra casación es bastarda e
impura. Del recurso conoce el TSJ, que combina el
constitucionalismo norteamericano con la casación
francesa. A una sola cultura que integra un continente en
ebullición, diverso y esquinoso, en plena nebulosa social,
con ordenamientos cruzados y morenos, por devoción a
nuestro mestizaje cultural, gustan apasionadamente de
esta química de leyes y colores, de allí su profunda
originalidad, su gracia sugestiva, su espíritu emulsionado
…”

Aun, cuando nuestra casación se acerca más al sistema


francés e italiano111, no sólo por sus reglas clásicas en las
denuncias y en las exigentes técnicas, que no resolvía el
problema de fondo, se incorporan a nuestro recurso, otras
facetas que se constituyen en aspectos necesarios para su
eficacia y para obtener concretización de un mejor sistema para

109 Pallares, Eduardo. Derecho Procesal Civil. Ed. Porrúa. México. 1989. Pág. 488.
110 Cuenca, Humberto. Curso de Casación Civil. UCV. Caracas. 1962, págs. 5 y 6.
111S.C.C. Sent del 04 de diciembre de 1986. G.F. 134, Vol. III, 4to Trimestre, Pág. 2.353.

70
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

lograr un fallo justo; así como por otra parte se constituye como
tribunal máximo en jerarquía, en principio de derecho y,
excepcionalmente de hecho, éste último cuando, cumpliéndose
con la debida técnica recursiva se autoriza al máximo tribunal
para descender al terreno de los hechos y pruebas, cuando se
casa totalmente el fallo, hurgando y examinando, si el Juez de
la recurrida (Superior) incurrió en indebido establecimiento de
los hechos, indebida valoración de las pruebas, prueba irregular
y suposición falsa (Art. 320 CPC), y donde, lejos de ser un
convidado de piedra ante el principio dispositivo, la sala de
casación civil, casa sin reenvío, cuando no se hayan establecido
debidamente los hechos, y hasta de oficio cuando se vulnere el
orden público112 o se conculquen normas (o garantías)
constitucionales.

Sin embargo, su verdadera naturaleza es constitucional,


pues al Poder Judicial corresponde administrar justicia (SC.
Sent. Nº2.230 del 23/09/02), dando cumplimiento al principio
de separación de poderes y del control del Estado Social de
Derecho y de Justicia, correspondiéndole por norma
constitucional, conocer de las causas y asuntos de su
competencia mediante los procedimientos que determinen las
leyes (art. 253 CRBV); en especial, como más alto órgano
jurisdiccional, se mantiene el principio de “Unicidad del Alto
Tribunal”, compuesto de Salas, cuyas atribuciones y
competencias se sintetizan en la función primordial de controlar
la Constitucionalidad y legalidad de los actos del poder
público113. De allí que la consagración sustantiva de estos
principios en la Carta Política de 1999, implican necesariamente
la regulación de los mecanismos adjetivos (Recurso de
Casación), que garanticen su respeto y plena vigencia, bajo el
control de las sentencias, en la debida resolución de los
conflictos de los particulares garantizando a su vez la integridad

112Las normas de Orden Público son aquellas que tienen un carácter absolutamente obligatorio donde no
cabe transigencia ni tolerancia, ni pueden convalidarse por la voluntad de las partes o del propio juez.
113Tesis seguida en Venezuela por el Dr. Carlos Ayala Corao. La Nueva Casación Civil Venezolana. Ed. Alva.
Caracas. Pág. 155.

71
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

de la legislación y la uniformidad de la jurisprudencia; pues es


la propia constitución a través del artículo 266.8, que otorga a
la Sala de Casación Civil, la facultad de conocer del recurso de
casación, como un medio o recurso de impugnación
(extraordinario)114 contra los fallos de las últimas instancias
que subviertan el verdadero contenido expreso de la ley. De la
misma manera lo reproduce el artículo 28 de la Ley Orgánica
del Tribunal Supremo de Justicia del 01 de octubre de 2010,
que establece: “Son competencias de la Sala de Casación
Civil del Tribunal Supremo de Justicia: 1. Conocer del
recurso de casación en los juicios civiles, mercantiles y
marítimos. 2. Declarar la fuerza ejecutoria de las sentencias
de autoridades jurisdiccionales extranjeras, de acuerdo con
lo que dispongan los tratados internacionales o la Ley. 3.
Las demás que establezcan la Constitución de la República
y las Leyes…” Cuando el tribunal de casación censura, a la luz
de las normas que debieron ponerse en juego, las actividades de
los tribunales, cumple una función de defensa del derecho
objetivo, que acentúa el carácter constitucional del recurso, que
se traduce en una actividad superior que se encarga de
fiscalizar la actividad de los propios fiscalizadores (jueces de
apelación), para decidir si la conducta de estos se desarrolló en
el ámbito de la legalidad115.

1.8. CLASES DE CASACIÓN. La casación, según las instancias


recurridas, vale decir, si se ejerce desde la primera o segunda
instancia, se clasifican en:

114 La SC. Sent N° 1.803 del 24/08/04, expresó que la casación tiene la naturaleza de un recurso
extraordinario y, por tanto, debe estar fundado en motivos o causales determinados por la ley; el juzgador
no decidirá ex novo la controversia, sino que únicamente se pronunciará acerca de la validez o nulidad de la
sentencia recurrida, con base a los vicios delatados, salvo que la ley lo autorice a obrar de oficio (Art 320
CPC).
115 Recordándose siempre que el objeto del recurso de casación son sólo aquéllas normas que resulten
directamente infringidas, es decir, las normas de naturaleza infra-constitucional, que resulten violadas de
forma inmediata en un caso concreto, razón por la cual no puede haber pronunciamiento de la Sala de
Casación acerca de la supuesta violación de las normas constitucionales delatadas como infringidas. (SCC.
Sentencia Nº 442 del 09/11/00).

72
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

A) Per Saltum: llamada así, por omitir la segunda instancia,


en algunas legislaciones por acuerdo de las partes quienes
deciden ir directamente a casación contra el fallo de la primera
instancia sin pasar por el tribunal de la apelación; o como en el
caso del CPC venezolano, por establecerlo así la ley, para el caso
de la acción de invalidación, cuando una vez dictado el fallo por
la instancia a quo, si se cumple con los presupuestos propios de
la casación-, (Arts. 331 y 337 eiusdem), se ejerce dicho recurso,
anunciándose ante la instancia y formalizándose ante la Sala de
casación.

B) La Simple: que se presenta cuando se interpone la


casación contra la sentencia proferida por el tribunal superior
mediante la cual se culmina la segunda instancia o la
apelación.

Existe una tercera casación que podríamos llamar Casación


Incidental, que se ejerce contra las interlocutorias que sólo
producen gravamen irreparable pero, cuyo anuncio debe
hacerse en la misma oportunidad de la sentencia definitiva pues
no ponen fin al juicio ni impiden su continuación; también
llamada Casación Subordinada porque no puede sino
anunciarse conjuntamente con el de la sentencia de fondo,
definitiva de la instancia, por el principio de la concentración de
los recursos (Art. 312 in fine CPC).

1.9. FINES, TÉLESIS DE LA CASACIÓN (Funciones de


Interés Público y Privado):

Es clásica la atribución de dos finalidades esenciales: la


protección de la norma jurídica, del “ius constitutionis”
desdoblada en las funciones nomofiláctica y uniformadora; y la
protección del derecho de los litigantes, del “ius litigatoris”, que
es siempre más resaltado en el propio fallo del recurso, el
derecho subjetivo invocado por las partes.

73
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

Los fines de la casación, han estado revestidos del embrujo o


de la propia emoción de la revolución francesa (hipervaloración
de la ley), llegándose a extremos de exaltación en su concepción
que conducen a concebirla casi como una institución extra -
procesal116, ideándose las frases más ingeniosas para
calificarla117; tal como lo hizo Schmidt, al definirla como: “…un
órgano de fiscalización jurídica que el Estado tiene a su
servicio...” y Kohler la califica como: “custodio de la ley”.
Utilizándose otras frases como: “guardián supremo de la ley118”;
“intérprete máximo del derecho”; “corte reguladora de la
jurisprudencia”.

Estas concepciones, como expresa Satta119, forman parte de


un sentimiento místico, en la utopía de la ley que presidió los
denuedos de los revolucionarios burgueses, dando origen a las
elucubraciones que llevan a atribuir a la casación una función
política de custodia y conservación de la ley, que resaltan en el
propio texto procesal Italiano (CPC Italiano del 30 de enero de
1941), cuando en su artículo 65, define la casación como:
“órgano supremo de la justicia que asegura la exacta
observancia y la uniforme interpretación de la ley, y la
unidad del derecho objetivo nacional”; frase ésta producto
de viejas consignas de la burguesía revolucionaria francesa.

116 Como señala González – Cuellas, Serrano. Apelación y Casación. . Madrid. 1994. Pág 168. Ya es
bizantina la polémica sobre si el originario Tribunal de Cassation francés era un órgano político con
funciones constitucionales o un órgano jurisdiccional con combinación de fines procesales y extraprocesales.
No obstante, una cierta aclaración se impone: es clásico considerar al Tribunal de la Cassation obra de la
revolución francesa como un órgano más político que judicial y con funciones de control calificable como
constitucional (absoluta primacía de la defensa del ius constitutionis); sin embargo Satta, Salvatore,
(Comentarios al Codice di procedura civile, Milano 1966, pág 178 y ss, abogó por el carácter jurisdiccional del
Tribunal de Cassation, sin dudar de que junto a funciones procesales cumplía otras funciones, monofilaxis y
uniformidad, extraprocesales o políticas. En éstas polémicas recientes y profundamente documentadas han
venido a dar clara razón a Satta, en cuanto se pone de relieve que lo que la Asamblea Constituyente
francesa alumbró en 1790 fue un verdadero órgano jurisdiccional: “un órgano judicial independiente
encargado de examinar las demandas de casación”.
117“ Le Court de cassation et une des institutions judiciaires capitales de notre pays”.
118“Une sentinelle étabile pour le maintien des lois”
119Satta, Salvattore. Derecho Procesal Civil. T I. Ed. EJEA, Buenos Aires. 1971, pág. 453 y ss.

74
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

Se entendió a la casación como “custodit ipsos custodes”,


de una naturaleza superior que se encarga de fiscalizar la
actividad propia de los fiscalizadores, para decidir si la
conducta de los jueces se desarrolló en el ámbito de legalidad
(judex, judicando judica, secundum, jus).

Esta circunstancia de calificación publicista o política del


recurso, se mantuvo dentro de los intensos estudios que sobre
la casación realizó el maestro florentino Piero Calamandrei,
cuando en su definición del recurso expresó: “ la casación es
un instituto judicial consistente en un órgano único del
Estado (corte de casación) que, a fin de mantener la
exactitud y la uniformidad de la interpretación
jurisprudencial dada por los tribunales al derecho
objetivo, examinara, solo en cuanto a la decisión de las
cuestiones de derecho, las sentencias de los jueces
inferiores cuando las mismas son impugnadas por las
partes interesadas mediante un remedio judicial (recurso
de casación) utilizable solamente contra las sentencias que
contengan un error de derecho en la resolución de mérito”.

Para Calamandrei, el interés privado se reconoce en tanto


en cuanto, coincida con aquél especial interés colectivo que es
la base de la institución, pero no más allá de él. El particular
que recurre, estimulado por su propio interés, se convierte, casi
sin darse cuenta, en un instrumento de utilidad colectiva del
Estado, el cual, a cambio del servicio que el recurrente presta a
la conservación de un interés público, encuentra en la sentencia
basada en un error de derecho, la posibilidad de obtener una
nueva resolución favorable a su interés individual.

Como puede observarse de la anterior definición, se


maximiza el sentido público de la integridad de la legislación120

120Esta función proviene indiscutiblemente del fin político que originariamente tuvo la casación bajo la
inspiración del ideario de Maximilian Robespierre en mayo de 1891, que prohibía la interpretación de las
leyes por parte del poder judicial y mantener a la casación dentro del poder legislativo. Todo ello bajo la
inspiración de las ideas de Montesquieu y Rousseau que proclaman la plenitud y hermetismo del

75
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

y de la uniformidad de la jurisprudencia121 y se minimiza el


interés del agraviado para que se corrija el error del fallo que le
genera un perjuicio (ius litigatur, función dikelógica122 al caso en
concreto); criterio éste que encontró soporte para su difusión
bajo las consideraciones del procesalista Español Caravantes,
quien llegó a expresar que el objeto de la casación no es tanto,
principalmente, enmendar el perjuicio o agravio inferido a los
particulares con las sentencias ejecutoriadas, o el remediar la
vulneración del interés privado, cuanto el atender a la recta,
verdadera, general y uniforme aplicación de las leyes o
doctrinas legales123. Manresa, atribuye al recurso de casación la
misión de “enmendar el abuso, exceso o agravio inferido por las
sentencias firmes de los tribunales de apelación cuando han sido
dictadas contra Ley o doctrina legal, o con infracción de las
formas y trámites más esenciales del juicio”. Manuel de la
Plaza, señala, por su parte, que la función de la casación es
imprimir una dirección única a la interpretación de las normas
jurídicas, cualesquiera que fuese su rango, cuidando de evitar
que no se apliquen o fueren indebidamente aplicadas, y se
procure a la par, que so pretexto de interpretarlas, no se
desnaturalice por error en su alcance y sentido, de tal modo
que, en el fondo no quedasen infringidas; en definitiva, - señala

ordenamiento jurídico; para que, posteriormente, Calamandrei, encontrara ya dentro del poder judicial, la
necesidad que generaba la casación de la protección de la ley en sí misma, - lo cual origina un evidente
contrasentido lo que como lo diría Jaime Guasp -, para resguardar su texto literal de cualquier alteración o
modificación que pudieran realizar los tribunales al aplicarla o interpretarla . De allí, evidentemente la
finalidad nomofiláctica, de tutela, preservación y defensa de la ley. (René Molina. Ob. Cit. Nº 84). Hay que
destacar que dicha defensa de la ley cubre tanto a las normas sustantivas como adjetivas y que busca
mantener a los órganos de instancia del poder judicial dentro del marco preciso de sus atribuciones y
deberes, impidiendo que en sus fallos infrinjan la ley, para mantener la igualdad de todos ante la ley.
121La cual se realiza a través, en forma de género de la observancia por parte de los tribunales de instancia,
de la doctrina estimatoria fijada por la Sala en sus fallos (Art. 321 CPC), además a través del reenvío (Art. 322
1er párrafo) y en forma de especie, por intermedio del error de interpretación (Art. 313 Ord 2º CPC).
122 “Dike” del griego Justicia. La Dikelogía es la ciencia de la justicia.
123La actual LEC española 1/2000, en sus artículos 477 y ss., funda el recurso en un único motivo de
infracción de normas aplicables para resolver las cuestiones objeto del proceso y el artículo 490, que
consagra la pertinencia del recurso en interés de la ley, para la unidad de la doctrina jurisprudencial. Existen
otras legislaciones procesales, como es el caso de la francesa y la italiana, donde el Ministerio Público en
interés de la ley, cuando las partes no hagan uso del recurso, puede ejercer el recurso de casación contra
fallos que sirven para formar jurisprudencia sobre las cuestiones discutidas por las partes y resueltas en el
pleito, sin que puedan alterar la ejecutoria ni afectar al derecho de las partes.

76
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

De la Plaza -, su finalidad es la preocupación de velar por el


cumplimiento de la ley, expresión suprema de la norma jurídica.

Más modernamente Taruffo124 ha entrado abiertamente a


la polémica, al expresar que con la visión “nomófila” de la
interpretación de la ley a una concreta resolución, no se está
poniendo en evidencia la violación de la norma de derecho en sí
considerada, sino más bien, como una lesión a una específica
situación subjetiva individual, privilegiándose, de este modo, las
necesidades de la justicia al caso en concreto sobre la verdadera
uniformidad de la interpretación de la ley. Para el maestro de la
universidad de Pavia, en Italia, ver en la casación un fin
subjetivo de solución a un agravio en particular, hace que ésta
se constituya en un modelo distinto al objeto propio de la
casación, acercándose así, a la revisión de tipo germánico, que
controla la legalidad al caso concreto, para concluir expresando
que: “… de este modo, la Casación termina por encontrarse
en las antípodas del modelo “puro” delineado y previsto
por Calamandrei…”.

En Venezuela, partícipes de ésta tesis son los profesores


Alirio Abreu Burelli; Luis Aquiles Mejía125 y René Molina126;
para los primeros, la casación no se queda en la defensa de la
ley, sino que además se extiende a la defensa del derecho y la
unificación de la jurisprudencia para garantizar la seguridad
jurídica, fijando al recurso de casación, los siguientes
objetivos:

 La protección de la ley o función nomofiláctica: Donde


debe imprimirse una dirección única a la interpretación de
las normas jurídicas, evitando que no se apliquen

124Taruffo, Michelle. La Corte de Casación, entre la función de control de legitimidad y la de instancia.


Estudios de Derecho Procesal, en honor de Víctor Fairén Guillén. Ed. Tirano Blanch. Valencia, España. 1990,
Págs. 549 y ss.
125La Casación Civil. Ed. Alva. Caracas. 2000, Pág. 140.
126¿Hacia Dónde Va la Casación Venezolana? Libro Homenaje a Humberto Cuenca. TSJ. Caracas. 2002. Pág.
541.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

indebidamente y que al interpretarlas no se desnaturalice


por error en el alcance o en el contenido; pues el juez debe
juzgar conforme a derecho (como garantía de que la ley se
aplique en igual interpretación a todos: principio de
igualdad) “Judex judicando judica, secundumius127. De
tal manera que si se otorga un fallo, en oposición formal con
la ley, la presunción de su justicia desaparece, porque la ley,
en debida interpretación, debe ser la Justicia de los
tribunales. He aquí el por qué la Sala de Casación, a través
del ejercicio del recurso por las partes, tiene la potestad de
anular tales fallos.
 La unificación de la jurisprudencia o función
uniformadora: Es la de tener una idea rectora de los
criterios de las instancias y de la propia Sala, evitando fallos
de distintas zonas del país con diversas motivaciones,
creándose así, la jurisprudencia del Llano, o del Centro, o de
la región zuliana u oriental.128. De la misma manera que
Justiniano o Napoleón129codificaron con una finalidad
política de unidad, la interpretación de la ley como forma de
unidad de la jurisprudencia no puede quedar al capricho de
las instancias que quebrante esa unidad necesaria por
razones de conveniencia social y aún política de tener la

127 Para el tratadista Colombiano Humberto Murcia Ballén (Ob Cit), es deber del juez, al proferir los fallos
que ponen fin al proceso, hacerlo secundum ius, vale decir, que haya necesaria coincidencia entre la
voluntad que efectiva y realmente nace de la ley sustancial, cuyos destinatarios primarios son los asociados
y quienes, por tanto, están obligados a observarla y la voluntad concreta que el juez declare en su fallo. Así,
el juez debe al momento de sentenciar: 1) comprobar los hechos del litigio. 2) calificar esos hechos a la luz
de la norma jurídica y 3) la deducción de las consecuencias legales de tales hechos calificados. Si yerra el
juez en uno de estos actos, nace para el agraviado el recurso de casación.
128 No nos cabe duda que una cosa es la norma y otra el Derecho. Dentro del derecho está la interpretación
de la norma por parte de nuestros tribunales y la creación reiterada de la juris – prudencia, el derecho como
prudencia, que nos lleva, a su vez, a sostener, contrarios a Genny y seguidores de Lambert, que en la
jurisprudencia está la creación del derecho por parte del juez, lo que algunos llaman jurisprudencia
normativa o interpretación evolutiva judicial, escuela libre del derecho, que nos indica, en los nuevos
tiempos, que el juez no es un ciego servidor del mandato legal, sino un constructor de derecho y de justicia
como impone nuestra Carta Política de 1999.
129 Como decía Federico de Castro, un Código, sea cual sea la tendencia o el ideal en que se inspire, es
internamente, para la nación que lo promulga, un centro de seguridad, una herramienta para la unidad
jurídica y con ella para la unión política, social de un pueblo, como poder creador de los hombres de un país
y una raza.

78
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

misma intención de construir el Estado Social de Derecho y


de Justicia (Art. 2 CRBV)130.

 La obtención de una fiscalización jurídica del


componente normativo estatal.

No debe olvidarse, adicionalmente, como lo ha establecido


nuestra Sala de Casación Civil131, que la casación junto con la
correcta interpretación de la ley, debe perseguir un fin útil y
práctico, careciendo de sentido, por ejemplo, que el Tribunal de
reenvío tuviere que decidir de la misma forma que la recurrida,
en un caso de violación al derecho de defensa, donde
únicamente se genera la reposición en la casación venezolana.

Para Ricardo Henríquez La Roche132, el valor de esa


unificación genera el precedente que tiene una utilidad
adicional para jueces y abogados, de carácter pragmático, cual
es el triunfo de la posición que concuerde con esa
jurisprudencia.

Según Gómez de la Serna, de la escuela adjetiva ibérica, el


interés público domina a la ley; porque principalmente en
consideración a él se otorga este medio de impugnación. Otro
destacado procesalista de la escuela clásica española, en la
casación, el profesor Arranzola, expresa que: “… en nuestros
tribunales sólo se atiende al interés de los litigantes, pero
en el Tribunal Supremo hay una cuestión más alta que
resolver: la interpretación judicial de la ley, la
uniformidad de la jurisprudencia en todos los tribunales
de la monarquía española…”.

130 Por otra parte, siguiendo a Manuel de la Plaza, y para salir al paso de un argumento de aparente fuerza
de convicción, según el cual la unificación del esfuerzo interpretativo haría estéril el esfuerzo que podrían
realizar las instancias, que por tal manera quedarían sujetos por el doble lazo coactivo de la ley y de la
interpretación del superior jerárquico, hemos de señalar que la casación no está concebida para interpretar,
con carácter de monopolio, el derecho objetivo.
131 SCC. Sent. Nº 314 del 21/09/00.
132 La Roche, Ricardo H. Código de Procedimiento Civil. Tomo II. Ed. Liber. Caracas. 2006. Pág. 567.

79
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

Por su parte el profesor venezolano René Molina Galicia, a


pesar de sostener la misma tesis, morigera la posición ortodoxa
anterior, que sostiene como fin único la posición publicista ,
agregando que: “ … la constitución de 1999, le asignó una
labor jurisdiccional, de manera que a los fines de
consustanciarse con el nuevo orden jurídico que deriva de
los preceptos, principios, y garantías establecidas en la
Constitución vigente, nuestra casación debe abandonar el
rol formal de velar por la preservación literal de la ley,
para entrar en el análisis fáctico del caso concreto y poder
así determinar si el fallo sometido a su consideración es
justo, o no lo es …”

Esta tesis del profesor Molina Galicia, se identifica con la:


“teoría de la equivalencia de los fines de la casación”,
sostenida en España por Vicente C, Guzmán Fluja133, donde se
recoge que la moderna casación navega entre dos aguas bien
distintas: la satisfacción del interés del recurrente en la
solución concreta del caso específico y el interés general en una
jurisprudencia uniforme134.

Al cabo de un siglo de la obra de Calamandrei, no ha sido


apagado el debate sobre la esencia de la casación, sobre cuáles
son sus fines y alternativas, sus condicionamientos, su
virtualidad práctica. El crepúsculo finisecular y el decenio que
recién termina, son testigos de una renovada disputa
doctrinaria que trasciende al Estado de Derecho, para
introducir a la casación en el Estado Social de Justicia. Ante tal
dinámica de ideas y vertientes sobre la casación, es necesario,
en criterio de quien aquí escribe, purificar la naturaleza jurídica

133 El Recurso de Casación Civil. Ed Trirant Monografías. España, Valencia. 1996, págs21 y ss.
134 Es lo cierto que existen evidentes diferencias, desde el punto de vista del método, entre juzgar según el
modelo de “justicia generalizadora”, que sirve a la finalidad uniformadora, y juzgar según el módulo de la
“justicia individualizadora”, que sirve al interés particular. La primera encomienda al juez juzgar un caso
exclusivamente según módulos universalmente obligatorios, reclamando un “tratamiento igual para casos
iguales”, conforme al respeto pleno de los postulados del principio de igualdad y de la seguridad jurídica. La
segunda busca por principio la ley propia del caso, “aunque hagan lo mismo, no es necesariamente lo
mismo”, y así igualdad y seguridad jurídica tienen sólo una vigencia limitada.

80
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

del instituto, encuadrándola en los límites del derecho


constitucional y procesal de las cuales ha sido desbordada por
entusiastas exacerbados de la casación, dejando los
contingentes elementos de la finalidad política que pueden
haberla precedido históricamente, y encontrar, en el ámbito
dogmático del interés que genera el agravio para su ejercicio su
principal función y solo colateralmente, su función pública.
Estos críticos, persiguen precisamente lo contrario de lo que
debe ser la visión constitucional de la casación, es decir, la de
considerarla como un instrumento (recurso) para la búsqueda
de la justicia cuando en las instancias campee la inseguridad.
Por ello, lejos de entornar la puerta, la casación debe
aperturarla a las nuevas creaciones. Lo contrario será retornar
a la casación pura.

En Venezuela la Sala de Casación Civil135, tiene un elogiable


empeño que denota el laboreo jurisprudencial para pergeñar un
modelo superador de las críticas al actual modelo casacionista.

Para algunos autores, verbi gratia, calificar el recurso de


casación como mestizo, impuro o inclusive bastardo, pudiera
significar un desprecio a la institución adjetiva; para nosotros
en Iberoamérica, significa parte de nuestra esencia misma, lo
que nos permite avanzar por derroteros distintos que favorecen
en la casación la espontaneidad y creatividad de nuestros
Magistrados, accediendo a un sano y esperado “activismo” de
los jueces en la transformación evolutiva y progresista del
Derecho y la Justicia (finalidad Dikelógica136 – axiológica137);

135 Nuestra Sala de Casación Civil, se ha adscrito a la tesis publicista del fin de la casación, expresando: “ …
este Alto Tribunal reitera que la función jurisdiccional de esta Sala al conocer de los recursos de casación,
siempre estará dirigida a controlar la actividad jurisdiccional, pues su objetivo es defender la aplicación
del derecho y la unificación de la jurisprudencia como garantía de la seguridad y certeza jurídica; aún en
aquellos casos en los que esta Sala deba revisar el juzgamiento de los hechos por los jueces de instancia
…” . (SCC. Sent. Nº00498 de 04/06/06).
136 Hacer justicia.
137 Afirmar valores (art. 2 CRBV), que propugna: como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de
su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad
social y en general la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

pues, los que critican tal transformación de recurso desde la


Sala de casación misma, son aquellos que descargan en el
tribunal de casación el lamento de los límites de sus potestades
en casar, y la critican, a su vez, como un defectuoso producto
de la legislación procesal, predicando la necesidad de un
retorno a la “ortodoxia jurisprudencial”, a la cual, en la
búsqueda de una sociedad igualitaria, jamás se retornará.

Nosotros, nos apartamos definitivamente de estas visiones


únicamente publicistas de la casación, seguidas por
Calamandrei; Caravantes y Taruffo y de la más clásica
escuela procesal española; pretendiendo construir el paradigma
de la casación, rechazando apologías138, dentro de la “Teoría de
la Equivalencia Pura”, donde no destaque o sobresalga un
interés (particular), sobre el público.

El carácter público del recurso de casación, - que es


innegable -, participa del carácter íntegramente público de las
normas del derecho procesal en general. Tratar de encontrar en
el recurso de casación un interés público distinto del que gozan
las normas adjetivas, es una tarea infructuosa.

El interés del particular es el que tiene preeminencia inicial,


para hacer valer el recurso y, con ese ejercicio primario, se
obtiene el segundo fin, dado el obligatorio examen de la Sala,
que es el de encontrar el error de la recurrida y declarar la
doctrina estimatoria, realizando un fallo que dirime
concluyentemente la controversia de los particulares. Por ello,
no puede dejarse de lado, el interés que tiene el particular de
que se corrija el agravio que le causa el fallo del Ad Quem, lo
cual hace que en el derecho moderno, la casación, bajo los
presupuestos legales de su ejercicio, constituya una garantía
constitucional, bajo la forma de recurso de impugnación, que se

138 Para Guasp, Jaime, el proceso no es un instituto destinado a proteger el ordenamiento jurídico, por lo
que si la casación es verdaderamente un ente procesal y no un aparato político, más o menos vergonzante o
más o menos disimulado, la función de protección del ordenamiento jurídico tiene que serle directa e
inmediatamente ajena.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

otorga bajo una pretensión particular, a interés dispositivo,


independientemente, de que, una vez anunciado y formalizado
el recurso, pueda la sala de casación casar por infracciones no
delatadas oportunamente por la parte. La actividad del órgano
de casación, se mueve, con más contundencia que en la
instancia (pues en ésta existen consultas oficiosas), por impulso
de la voluntad del recurrente; y es él quien establece los motivos
en que se funda el recurso y que, a su vez, condiciona la
actividad de la Sala de Casación y señala de antemano los
límites, - en principio -, sin incurrir en incongruencia
irremediable, no puede rebasar el fallo.

Así, siguiendo a los maestros Satta139, Jaime Guasp,


Pedro Aragonés140, De la Rúa141 y Enrico T. Liebman142, el
Tribunal de la casación que juzga de un recurso por el cual se
impugnan las sentencias viciadas por errores jurídicos, puede
tener, concomitantemente, para el Estado, la misión de
conservar la unidad del derecho. La primera tiene como
fundamento su estructura y función, y la segunda, solo su
origen. Su verdadera actividad como Sala consiste en juzgar el
fallo recurrido a través del prisma de la formalización, sujeta al
impulso de parte, lo que limita y subordina aquella pretendida
tarea de uniformidad, pues, para los recurrentes el bien final
del recurso, no es el motor de su voluntad, ni esa es la razón
por la que acuden al Tribunal Supremo, ésta sólo resulta de
obtener una decisión favorable que anule la recurrida y les abra
la compuerta para un nuevo fallo que, esta vez, les favorezca
dictado por la propia Sala que casa la recurrida y construye,
total o parcialmente, un nuevo fallo.

La contemplación del juego procesal de la casación, nos


presenta a los particulares, instando la actividad judicial,
poniéndola en movimiento y aun señalándole el camino que ha

139 Ob. Cit. Nº 74, pág 453 y ss.


140Derecho Procesal Civil. Tomo II. Ed. Civitas. 2002, Madrid. Pág. 377.
141 De la Rúa, Fernando. El Recurso de Casación. Ed. V. de Zavalia. Buenos Aires. 1968, Pág. 22.
142 Liebman, Enrico Tulio. Manual de Derecho Procesal. Ed. EJEA. Buenos Aires. 1980, pág.498.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

de recorrer. Podría decirse que la legislación procesal confía a


la actividad privada (de parte) para los fines públicos; de tal
manera que el interés individual de la sentencia errada se
utiliza como instrumento del interés público en la eliminación
de la inexacta interpretación de la ley. Lo importante en resaltar
es que el pretendido interés de uniformar e integrar la
jurisprudencia y la interpretación de la ley, no existen
objetivados y abstractos en la casación, sin que previamente se
entienda la subjetivación del interés en recurrir de parte contra
un acto del juez que lo grava y que, el recurrente entiende no se
corresponde con la ley.

Como expresa Liebman, en la casación hay fusionados dos


distintos remedios: por una parte el de medio de impugnación
ofrecido al sujeto procesal vencido en la recurrida para atacar el
agravio por violación de derecho (fin privado) y, por otra parte:
un dispositivo de defensa del ordenamiento jurídico dirigido a
reprimir la violación de la ley en las sentencias de los jueces y a
afirmar la exacta y uniforme interpretación del derecho (fin
público); o como dice Manresa, se busca con el recurso la
misión de enmendar el agravio, el abuso o exceso inferido por
las sentencias de los tribunales de la apelación cuando han sido
dictadas contra la ley, son arbitrarias o con infracción de las
formas y trámites esenciales al juicio. En Venezuela, sostiene
esta tesis el maestro José Gabriel Sarmiento Núñez143,
cuando reseña: “… esto permite atribuir al tribunal de
casación el rango de organismo judicial, que es, para las
partes, un tribunal que juzga de la acción que se ejerce
para impugnar las sentencias de los tribunales; y, en
relación con el Estado, un órgano político, que tiene la
misión de conservar la unidad del derecho y mantener, en
los casos en que las partes lo lleven a su conocimiento, los
límites de las competencias de los jueces…”. Se ha
transferido al interés de las partes (humanismo judicial – el

143Ob. Cit. Nº 94, pág.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

hombre como centro del proceso) del plano de los fines al de los
medios de la Justicia.

De tal manera, a través de la captura de la verdadera


naturaleza del recurso, se permite su “oxigenación”,
revitalizando un esquema legal que sigue siendo maleable,
dúctil y perfectible, colocándose en condiciones más adecuadas
para que, con realismo mágico, sin pragmatismos y mejor
aptitud, dé respuesta, independizándolo de las cadenas
doctrinarias clásicas, a la abigarrada caracterización del campo
litigioso en condiciones más ajustadas a los requerimientos del
presente, a los efectos de servir y lograr los modernos fines del
proceso.

Una debida interpretación del fin de la casación puede


desprenderse del fallo de la Sala en lo Civil y Contencioso-
Administrativo del extinto Tribunal Supremo de Cuba (Sent. Nº
43, del 08 de diciembre de 1932), para quien, el objeto
inmediato del recurso de casación, es reparar los perjuicios
que se ocasionan a las partes al infringirse las leyes en las
resoluciones judiciales o dejarse de observar las formas
esenciales del juicio, no obstante, tenga también por fin
mantener la recta inteligencia y aplicación de las leyes.

Puede observarse de este primer contenido la conjugación


del ius litigatur con el ius constitutionis, vale decir, el fin
privado de la casación (la declaración del vicio y su orden de
reparación), junto con el fin público de la integridad de la
legislación y la uniformidad de la jurisprudencia. Esa misma
conjugación o mistificación de finalidades, se encuentra
claramente en el Código de Procedimiento Civil Colombiano144,
cuando en su artículo 365, expresa los fines de la casación,
señalando: “El recurso de casación tiene por fin primordial
unificar la jurisprudencia nacional y proveer a la

144Código publicado en el Diario Oficial Nº 33.150, del 21 de septiembre de 1970, es decir, 2.019 de 1970,
en el Diario Oficial Nº 33.215, 18 de diciembre de 1970; el decreto 2.282 de 1989, en el Diario Oficial Nº
39.013, 07 de octubre de 1989 y, la ley 794 de 2003, en el Diario Oficial Nº 45.058, 09 de enero de 2003.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

realización del derecho objetivo en los respectivos


procesos; además procura recuperar los agravios inferidos
a las partes por la sentencia proferida.”145.

En el caso del CPC venezolano146, se encuentra un fin


primario que se deduce de la interpretación integral de las
normas sobre casación y un fin último consagrado en el artículo
321, donde se manifiesta que: “los jueces de instancia
procurarán acoger la doctrina de casación establecida en
casos análogos, para defender la integridad de la
legislación y la uniformidad de la jurisprudencia”. Lo cual
quiere decir, que con el ejercicio del recurso de casación, se
busca que las instancias acojan (procuraran147) la doctrina
estimatoria y desestimatoria del Alto Tribunal, para conseguir el
fin objetivo de la casación. En este punto, es interesante
destacar las contradicciones en que incurría la extinta Sala de
Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, al pretender
que la doctrina estimatoria de la Sala de Casación Civil, era de
orden público (pretendiendo darle cabida a una especie de
precedente vinculante del cual no podían escaparse los Jueces
de instancia convirtiendo a estos en autómatas o reproductores
de criterios o interpretaciones de rango legal y confundiendo
evidentemente el orden público de las normas adjetivas, con la

145 Actualmente el Código General del Proceso, Ley 1.564 del 12 de julio de 2012, en su artículo 333, define
al recurso de casación, como: “El recurso extraordinario de casación tiene como fin defender la unidad e
integridad del ordenamiento jurídico, lograr la eficacia de los instrumentos internacionales suscritos por
Colombia en el derecho interno, proteger los derechos constitucionales, controlar la legalidad de los fallos,
unificar la jurisprudencia nacional y reparar los agravios irrogados a las partes con ocasión de la
providencia recurrida”.
146 Carlos Portillo A. Manual de Casación Civil. Ed. Vadell. Valencia. 2000, pág. 147 y 148, nos trae a colación
dos fallos de vieja data que representan en la extinta Sala de Casación la visión publicista. El primero de ellos
de fecha 23 de octubre de 1882, recogido en las Memorias de 1883, pág. 45, donde se señaló: “ … el objeto
del recurso de casación es contener a los tribunales y jueces en la estricta observancia de las leyes, impedir
toda falsa aplicación de éstas y su errónea interpretación, a la par que uniformar la jurisprudencia …” Y la
segunda, de más reciente data 19 de agosto de 1903, Memoria de 1904, Pág. 128, expresa: “ … la misión de
esta Corte es mantener la unidad de la legislación; y de ahí que no esté obligada a decidir acerca de la
justicia o injusticia de los fallos que se sometan a su examen …”.
147 Debiendo remitirse al artículo 23 ibídem, que expresa: “Cuando la Ley dice: el Juez o el Tribunal puede
o podrá, se entiende que lo autoriza para obrar según su prudente arbitrio, consultando lo más equitativo
o racional, en obsequio de la justicia y de la imparcialidad”.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

creación,- impensable en materia legal -, de un orden público de


interpretación normativa traducido en interpretación vinculante
de la doctrina, tanto desestimatoria como estimatoria de la
Sala); cuando en fallo de fecha 08/02/90. Nº 90-150,
manifestó: “ … por constituir materia de orden público el
que los jueces acojan la doctrina de casación establecida
en casos análogos, para defender la integridad de la
legislación y la uniformidad de la jurisprudencia … la
sala, de oficio, declara la infracción de la citada
disposición …”. Creaba así, la Sala una nueva delación o
infracción, denominada “violación de doctrina”, que está
consagrada entre otros países, como es el caso de la casación
Francesa, pero no en la casación Venezolana; y, además,
violaría la propia interpretación del artículo 321 CPC, que
declara “procurarán”, lo que podría acaecer es que el juez de la
recurrida incurra en casación de fondo por error de
interpretación (art 313.2 CPC), supuesto este totalmente
distinto al establecimiento de un orden público en las doctrinas
de la Sala de casación.

La única doctrina vinculante, en materia de casación, es la


del reenvío en determinadas situaciones y para ello, nuestra
legislación adjetiva consagra el recurso de nulidad.

Pero la extinta Sala de la CSJ, no era participe de ese orden


público, pues ella, sí podía transformar su propio criterio de
interpretación legal y le bastaban frases como: “... penetrada la
Sala de dudas …”ó“… de un análisis detenido …”, cuando en
fallo de fecha 20 de noviembre de 1991, Nº 91-0207, señaló: “
… si bien es cierto que en fallo del 08 /02/90 (Caso: Emilio
Costela), la Sala había considerado procedente la violación
del referido precepto (art. 321 CPC), sin embargo de un
análisis detenido sobre el contenido normativo .., se ve
precisado a cambiar su doctrina, considerando de
imposible quebrantamiento por los jueces de mérito tal
disposición …”; lo cual hacía de la extinta Sala Civil una de las
más cambiantes de criterios de toda américa latina,

87
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

generándose diversas soluciones para los mismos presupuestos


jurídicos, lógicos y de valor, que se entrecruzaban
constantemente, originándose la frialdad de un inestable
criterio que desnaturalizaba a la institución de la casación, lo
cual atentaba abiertamente contra el Estado de Derecho de la
constitución de 1961.

Por eso, nuestra actual Sala de Casación Civil, en debida


interpretación del artículo 321 CPC, ha establecido en
Sentencia Nº 0729 del 01/12/03, lo siguiente: “… De la
redacción de la norma se desprende (art. 321 CPC), que con
el uso del vocablo “procurarán”, no se establece como tal,
una obligación para los jueces de instancia de acoger en
sus decisiones, el criterio que los Magistrados de este Alto
Tribunal haya vertido en sus fallos. Constituye sí una sana
recomendación dada por el legislador a los Jurisdicentes a
preservar la integridad de la legislación y la uniformidad
de la jurisprudencia, en razón de ser este Tribunal
Supremo de Justicia, el más autorizado interprete de la
Constitución y las leyes de la República, en su condición
de Tribunal de derecho. En consecuencia, teniendo los
operadores de justicia plena libertad de juzgamiento, la
falta de aplicación de la doctrina emanada de esta
máxima jurisdicción, no constituye infracción alguna de
las norma que contiene la recomendación…”. Los criterios
de la Sala sólo obligan en el caso concreto, en el proceso en que
se dictan y muchas veces en una sentencia de casación
aparecen votos salvados en forma magistral que encierran el
espíritu y el contenido de los textos legales y, a medida que
transcurre el tiempo esa doctrina sustentada por los disidentes,
viene a ocupar el puesto de interpretación doctrinaria como
evolución razonable y razonada construida sobre el texto legal
interpretado, así, se mantiene pura y vivificada la doctrina,
puesto que del debate y la variedad nacen siempre la verdad y
la luz que, bajo la influencia de las denominadas corrientes
innovadoras de la vida de las sociedades y del progreso, hacen

88
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

que crezcan y se desarrollen los factores que empujan el avance


jurídico del Estado.

Así, podría decirse que el interés primario en el ejercicio del


recurso, es el gravamen (ya que sin él, no prosperaría el
anuncio), que legitima al recurrente en determinados tipos de
fallos (Art. 312 CPC) y, que busca que se solvente el error del
fallo recurrido (subjetivo) y, una vez accionada la casación, al
llegar la Sala a su fallo perentorio, se obtiene el fin último
(objetivo) que consiste en que esa doctrina estimatoria procure
ser acogida por las instancias y que la doctrina desestimatoria,
no sea repetida por éstas, para buscar, ahora sí, la integridad
de la legislación y la uniformidad de la jurisprudencia. Su
finalidad está tanto en su aspecto concreto (declarar y ordenar
reparar el error) y en su forma externa (objetiva) uniformar la
jurisprudencia e integrar la legislación; debiendo destacarse
que la uniformidad de la interpretación, opera sólo en el
espacio territorial de la república, pues esa unidad
jurisprudencial no opera con igualdad de fuerza, en relación al
tiempo, pues la interpretación normativa debe adaptarse a la
constitución sobrevenida y a las necesidades sociales del
momento, ya que si no, la jurisprudencia sería pétrea (de
piedra).

En conclusión: Al margen del plano, estrictamente jurídico,


más allá de su estructura procesal, siempre fuera de su
definición, ajena a su prístino concepto, puede buscarse su
finalidad en la aspiración del legislador de uniformar la
jurisprudencia para asegurar la unidad del derecho objetivo, lo
que se puede procurar sólo en la medida en que no se altere su
esencial naturaleza de recurso; esto es, limitándolo a la
existencia de una concreta impugnación propuesta por el
particular interesado; lo cual permite dibujar los perfiles de una
nueva casación a partir de la sinceridad, el realismo y la
necesidad de perfeccionar un modelo que posibilite la eficacia
de su ejercicio desde la óptica del consumidor del servicio, del
litigante, y no del operador que la maneja técnicamente.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

¿Puede ser la casación una tercera instancia?


Evidentemente no. La que hay es una casación de la instancia,
pues el recurso extraordinario de casación controla a la
sentencia arbitraria recurrida de las instancias y la anula con
su efecto negativo, para luego ejercer un poder positivo, total o
parcial y sustituir o complementar la recurrida. Saber y
establecer si estamos ante una tercera instancia es algo que
depende si casa o no el fallo, en primer lugar,
independientemente de la extensión de los límites del
conocimiento, vale decir, si es sobre todos los hechos que
integran la relación sustancial debatida en el pleito, aportando
su propia solución

Ahora bien, en el proyecto del CPC, puede haber una


primera casación, bien sea de fondo o de forma, ésta última en
lo relativo a la construcción del fallo, la primera repone si hay
infracción al derecho de defensa y la segunda casa total o
parcialmente y dicta un nuevo fallo, éste esquema moderno de
la casación, se ha ido implementando con máximo esfuerzo en
la desaplicación por control difuso de la Sala de Casación Civil
y su declaratoria con lugar por parte de la Sala Constitucional
del máximo Tribunal, la Sala entra a decidir de fondo como lo
haría una segunda instancia para dirimir definitiva e
inmediatamente el conflicto y evitar como existía con
anterioridad, una casación múltiple e interminable (supresión
del reenvío), es decir, aquí nace jurisdicción “positiva” a la Sala
con poder para solucionar directamente la cuestión y de una
sola vez, la fondo.

Diferencias entre la 3era Instancia y la Casación148:

148 En España Prieto – Castro (Tratado de Derecho Procesal, Pág. 469), afirma que el legislador procesal
Español realizó modificaciones introducidas al recurso de casación para alejarlo de cualquier semejanza con
la tercera instancia.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

1) La Casación es una jurisdicción de derecho,


excepcionalmente conoce del establecimiento y
valoración de los hechos.
2) La Casación es negativa en su primera parte ¨casa¨ y
luego decide de fondo, total o, esto es, anula el fallo
recurrido (casación) y luego, inmediatamente, resuelve el
caso en concreto.
3) En definitiva, la casación tiene límites, en su primera
parte, inferiores a la cognición de un Tribunal ordinario,
pues éste extiende su conocimiento a la Litis y hace
aportaciones de solución al conflicto, pero en la
casación, sus efectos son que casa, en primer lugar y
luego decide total o parcialmente el fondo.
4) Hay que distinguir la tercera instancia que actúa como
una apelación ex novo, de una casación de instancia, que
es el modelo que se pretende insertar en el proyecto de Ley
Constitucional Procesal Civil, y que ya está en vigencia a
través de los fallos de las Salas Civil y Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia, pues allí, se casa total o
parcialmente y se dicta un fallo según lo anulado o
casado, sin reenvío.

Aquí, se puede entender, perfectamente, que una cosa es


la tercera instancia, que se corresponde con un medio de
gravamen de plenitud de jurisdicción conforme al gravamen y
otra, totalmente distinta, es la casación de instancia, donde se
casa primeramente el fallo recurrido y luego, conforme a la
impugnación del formalizante y a la declaratoria previa de la
Sala entra a dictar un fallo total o parcial que positivamente
decide de fondo la controversia inicial, de la Litis y también la
impugnación.

1.10. CRÍTICAS A LA INSTITUCIÓN DE LA CASACIÓN.

En este punto, no podemos hacer lo que expresa Ortega y


Gasset, en su España Invertebrada, cuando señaló: “son las
cosas a veces de tal condición que juzgarlas con sesgo optimista

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

equivale a no haberse enterado”. Por ello, representa un desafío


mayor, actualizar el tema de la casación, en los más de
doscientos años de su historia.

Podemos señalar que muchas e infundadas son las críticas


que recibe la Casación Civil en general y, en especial la
Venezolana, con lo cual es determinante señalar, tal cual lo
expresa Devis Echandía, que es absurdo que la casación se
mantenga tal cual como fue creada; por ello ha sufrido desde
su transnacionalización una serie de modificaciones que como
lo expresa el destacado tratadista nacional José Gabriel
Sarmiento Núñez149, “debe entenderse como una de las
instituciones más avanzadas, progresistas y útiles del
derecho procesal civil general y en especial en el
venezolano del nuevo siglo”.

Sin embargo, hay que dar cabida a las voces disonantes,


pues las críticas hacen recorrer un camino hacia la perfección.
Entre las objeciones que se hacen a la Casación150, no sin
razón, está el hecho del antiguo reenvío (ya derogado). Para la
casi totalidad de los procesalistas, y entre éstos a los abogados
litigantes, en nada les beneficia el que la Sala detecte el vicio, lo
declare y reenvíe al Tribunal Superior, - como se hacía con
anterioridad -, para que elabore un nuevo fallo con base a la
doctrina estimatoria de la Sala, cuando ésta podría casar, y
ahora, lo hace, y entrar al fondo, dejando de lado la justificación
de la existencia de un régimen político – jurídico federal. Así, un
Tribunal de Casación de hechos y de derecho que decida la
controversia, es, - según algunos expresan -, preferible al actual
sistema de casación, que muchas veces se convierte en “ … una
inútil academia de platónicos comentaristas 151…”. Sobre

149Sarmiento Núñez, José Gabriel. Casación Civil. Biblioteca de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales.
Caracas. 1992, pág.
150Pineda León, Pedro. Lecciones Elementales de Derecho Procesal Civil. Tomos III v IV. 4TA Ed. ULA.
Mérida. 1980. Pág. 53.
151La misma opinión sostenía el maestro Cuenca, en 1962, cuando destacó: “… las Salas del Supremo
Tribunal se han convertido en académico recinto de retórica jurídica y de ejercicios silogísticos. Es una
casación rutinaria y viciosa, indiferente al calor humano, al drama del hombre y de la miseria, al hervor

92
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

éste punto debe señalarse que la moderna casación venezolana,


no involucra lo expuesto por el maestro Cuenca, aplicable
dentro de la historicidad del texto escrito por él en el año 62,
pero fuera de contexto hoy día, cuando uno de los requisitos
sine qua non, para declarar con lugar el recurso, es que la
casación persiga un fin útil; vale decir, que no procede por
vicios accesorios, circunstanciales o de mera forma que no sean
capaces de modificar el dispositivo del fallo; pues, aun cuando
las delaciones fueran declaradas con lugar, las mismas
conducirían a casar el fallo sin ningún resultado práctico, pues
conduciría a una sentencia idéntica a la casada.

En el foro, además, desde hace algunos años, se ha


generado una profunda polémica sobre el carácter o función,
anterior, “negativa” del recurso de casación, es decir, que éste
se limitaba a anular el fallo y no entra a decidir el fondo, es
decir, una vez rescindido el fallo recurrido con base a motivos
de fondo, se produce la devolución o reenvío, lo cual retarda la
terminación del proceso, cuando se adiciona que contra el fallo
de reenvío puede generarse casación o nulidad múltiple. Duque
Sánchez, por ejemplo, defiende el acto del reenvío porque
considera que darle a la Sala de casación funciones de juez de
instancia, desfigura y desnaturaliza el recurso de casación.
Devis Echandía, es, por el contrario, acérrimo partidario de
la eliminación del reenvío152 y, al efecto sostiene que su
eliminación no afecta la naturaleza del recurso de casación,
si se considera que la decisión de instancia, que reemplaza
la casada, la pronuncia la Sala después de haber reconocido
el defecto de fondo, es decir, se declara el vicio de fondo e
inmediatamente se sentencia bajo los límites de la trabazón
establecida por las partes y los hechos y los hechos y

que palpita en las páginas de los expedientes judiciales. Otras instituciones han recibido el influjo del
hondo sacudimiento, pero la casación permanece empozada. Todavía adherida a las exigencias que le
dieron vida, a la uniformidad de la jurisprudencia y a la integración legislativa …”
152 En el caso Peruano, el tratadista Juan Monroy Gálvez, ha expresado que el alto porcentaje de
desestimaciones y el abuso en el reenvío, con la demora consecuente, aunado a la dispersión de los motivos,
ha resentido visceralmente la confianza social en la institución de la casación

93
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

pruebas producidos; y, que solo debería retrocederse el


proceso a través del fallo de la Sala, cuando ésta declara la
existencia de un caso de infracción a una garantía procesal
que generase la violación a la forma y la conculcación al
derecho de defensa, en grado tal, que obligue a la
renovación del acto.

Además de ello, la casación sin reenvío aplicado a la


totalidad de los casos, significaría trastocar la naturaleza
histórica, la razón de ser nomofiláctica y dikelógica para
constituir al recurso y su andamiaje en una tercera instancia
sin sentido, pues ya ha habido 2 pronunciamientos de dos (02)
instancias distintas en el recorrido procesal. Aunado a ello, se
congestionaría en mucho la Sala de Casación Civil que no está
diseñada para ser una instancia de conocimiento, trayendo
como consecuencia lo sucedido en la Sala de Casación Social,
cuyo retardo pudiera alcanzar más de seis (06) años.

Otra objeción es la de que existe imposibilidad en


establecer una fácil separación, un linderamiento preciso entre
los hechos y el derecho. Se dice que nada se ganaría con
declarar la interpretación errónea de la ley, si se manda a
aplicar a hechos erróneamente establecidos, violentándose el
concepto integral de justicia. Para, Arminio Borjas, el recurso
de casación, no es contra la injusticia de la sentencia, o contra
la inexactitud de ésta en la apreciación de los hechos, sino
contra la ilegalidad de la sentencia, es decir, contra la violación
a la ley, ya sea ésta adjetiva o sustantiva. Además, entre
nosotros no puede esgrimirse tal alegato, porque nuestra
casación baja al establecimiento de los hechos, cuando exista
prueba irregular, prueba indebidamente valorada y
suposiciones falsas de los hechos por parte del juzgador (art.
320 CPC) y, también casa el error de interpretación (art. 313.2
CPC), ambos por infracción de ley.

Se sostiene también, que modernamente, la casación ha


perdido ese carácter supremo, ante la revisión constitucional

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

(336.10 CRBV), que genera carácter vinculante y que ejerce la


Sala Constitucional del TSJ, lo cual hace de nuestra Casación
una institución impotente para mantener la uniformidad de la
jurisprudencia y se da, al decir de Mattirolo, el espectáculo
desconsolador de interpretaciones opuestas entre las mismas.
Ello, no es contradictorio, pues la Sala Constitucional, en
escasas situaciones ha anulado fallos a la Sala de Casación y
cuando lo ha hecho, ha sido producto de una visión con una
profundidad constitucional de una Carta Política sobrevenida al
Código Adjetivo, ello nos permite escaparnos de aquella
acepción (vertida por José Levitán153), por demás conformista,
anti-procesalista y derrotera de los derechos humanos del
proceso, cuando expresa que:“ … además, si a veces la
injusticia en un proceso escapa de nuestro control, vemos
otras injusticias mucho más irritantes en la vida, que
tampoco tienen solución …”. Alegato éste al cual el sistema
procesal venezolano, no se sumará jamás, pues el fin del
proceso es la Justicia y los Jueces y Magistrados, en nuestra
labor diaria estamos empeñados en alcanzarlo efectivamente.

Se ha criticado igualmente las vallas o creciente tendencia


a crear limitantes a su acceso, bien por cuantía o montos sobre
los cuales es posible esgrimir la casación, o tipos de fallos; la
monotonía inseparable de sus dificultades formales (exceso
ritual) de sobre carga argumental que forma una agobiante y
ennegrecida nube (Pietro Castro) consistente en un cierre,
trabas, delegaciones, sorpresas técnicas, reenvíos o
angostamiento de su acceso, que genera mucha insatisfacción
dentro del mapa procesal, negando el fin del proceso (art. 257
CRBV)154, aunado a la inexistencia de una inmediación o
audiencia oral que genera una lejanía del juez de la casación155,

153Levitán, José. Recursos en el Proceso Civil y Comercial. Ed. Astrea. Buenos Aires. 1986, pág. 87.
154 Se ve el ius litigatur del abogado que recurre ante la necesidad de controlar e impugnar el fallo y se ve a
la casación ensordinada, con bajo perfil, empujada como recurso a un rincón en el tablero de los remedios
procesales donde sólo palpitan ecos casatorios.
155 Siéndoles imposible fijar los imponderables de la apreciación fáctica y de la calificación jurídica por
escrito.

95
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

pues al ser la casación el recurso cimero, por política procesal y


contenido procesal no debería dejar de oírse al recurrente y al
que contesta la formalización.

Más recientemente, el tratadista Tulio Álvarez Ledo156,


plantea la conveniencia de la casación parcial, todo ello a los
fines de evitar la casación múltiple, expresando que: “… es
deseable que en una futura reforma al CPC se consagre en forma
expresa la casación parcial en aquellos casos en los cuales se
delate la consonancia de la sentencia del Tribunal de reenvío con
la doctrina de casación que le antecedió, siempre y cuando se
refieran a errores de juzgamiento, en mi criterio, partiendo del
análisis efectuado, sobre la base del actual ordenamiento es
posible un cambio de criterio a este respecto (aplicación de lex
ferenda sin contrariar la lex lata). Ello redundará en beneficio
tanto del sistema de justicia – al evitar desgastes innecesarios de
la jurisdicción -, como del interés particular, dado que, bajo el
criterio actual, las partes se ven obligadas a elaborar nuevos
escritos de formalización e impugnación sobre todo lo
debatido…”.

Desde la doctrina extranjera, Augusto. M. Morello157ha


fijado las siguientes críticas: a) hay una lejanía de los jueces de
la Casación, pues las instancias tramitan oralmente, bajo el
principio de inmediación y están más informados que los
jueces de casación. b) que exista la posibilidad de en ciertas
circunstancias de hecho y pruebas, de impugnar a través de la
casación por errores de derecho y c) siendo la dupla hechos –
derecho, el contenido esencial del derecho a la tutela judicial
efectiva, debe cuidarse celosamente de la motivación del fallo, es
decir, debe existir un control sobre la motivación fáctica, un
debido establecimiento de los hechos llevando a cabo el control
de la motivación fáctica y de la logicidad del juicio.

156 La Casación Civil. UCAB. 2013. Pág 76 y ss.


157 Estudios de la Casación Civil Española. Ed Platense. La Plata. 2001, Pág 10 y ss.

96
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

Ante esas críticas, autores como Devis Echandía, ha


expresado que en la experiencia colombiana la injerencia de la
casación en las cuestiones fácticas ha multiplicado su utilidad y
su importancia, además de eliminar el reenvío, donde la Sala
actúa primero como verdadera casación y luego como última
instancia al establecer un fallo definitivo. En Uruguay en el
Código General del Proceso de 1989, no ha encontrado
satisfacciones en la casación, a pesar de la simplificación de sus
motivos, la eliminación del reenvío y el ingreso en la motivación
de la prueba. Por su parte en España, se expresan que
dificultan el trabajo de la casación, el uso extendido de
conceptos jurídicos indeterminados, el ingreso de estándares,
elección de pruebas conducentes, principal o determinante:
criterios que les atribuyen o delegan a los jueces respecto a la
imposición de multas, o al juzgamiento de las conductas de las
partes, o a sus máximas de experiencia, determinación de
montos indemnizatorios, papel decisivo de la prueba científica,
facultades privativas del juez - que según expresan algunos
tratadistas -, reducen correlativamente, la órbita de la casación.

A pesar de estas críticas, unas fundadas y otras no, en


nuestra Patria, la casación de 1986, significó un elevado avance
de la institución al conocer sobre los hechos158, al señalar la
casación sin reenvío y al configurar la casación de oficio y, a
partir de la visión constitucional de 1999, se ha profundizado el
cambio de la casación, centrando el proceso en el ser humano
como objeto de las garantías constitucionales, dejando atrás, en
gran parte, los perecimientos por falta de técnica y los
formalismos ritualistas, actuando como una interdicción ante el
desbordamiento en las instancias de la injusticia y garantizando
el acceso de la acción, el debido proceso y la tutela judicial
efectiva, entendiendo que la casación no puede permanecer

158 La casación “pura” suministra, - aunque sea una utopía -, un hálito de seguridad y uniformidad en la
aplicación del derecho, pero no de la justicia.

97
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

inmóvil, identificada con la estatua de sal que la imaginó y dio


forma en su momento fundacional.

1.11.LA REALIDAD DE LA LITIGACIÓN.


ESTADÍSTICAS…

Sala de Casación Civil


Cuadro N° 1
Recursos Años Ingresados Decididos Ingresados y
decididos por año 2000 904 601
2001 1230 1015
2002 920 680
2003 1134 1157
2004 1116 1594
2005 876 927
2006 1126 1129
2007 907 1059
2008 715 919
2009 701 835
2010 722 660
2011 736 748
2012 816 862
2013 822 810
2014 834 897
2015 894 901
2016 984 1003
2017 1812 770
2018 2220 1446

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

Sala de Casación Civil


Gráfico N° 1
Recursos Ingresados y decididos por año

2500
2220

2000
1812

1594
1446
1500
1230
11571116
Ingresados
1134 1129
1126
1059
1015 1003
984 Decididos
904 920 927 907 919 901
1000 876 835 862 897 894
810 834
816 822
770
715 748
722 736
680 701 660
601

500

0
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018

1.12. PROPUESTAS DEL PROYECTO DE CÓDIGO PROCESAL


CIVIL.

Capítulo V
Del Recurso de Casación

Admisibilidad
Artículo 288. El recurso de casación puede proponerse:

1. Contra las sentencias de última instancia que


pongan fin a los juicios civiles, mercantiles,

99
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

marítimos y procedimientos especiales contenciosos


cuyo interés principal exceda de cien mil unidades
tributarias (100.000 U.T.) al momento de la
presentación de la demanda, así como contra las de
última instancia que se dicten en los procedimientos
especiales contenciosos sobre el estado y la
capacidad de las personas. La Sala plena del
Tribunal Supremo de Justicia por iniciativa de la
Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de
Justicia podrá modificar ajustando el número de U.T
requeridas para el acceso del recurso de casación.
2. Contra los autos dictados en ejecución de sentencia
que resuelvan puntos esenciales no controvertidos
en el juicio, ni decididos en él; o los que provean
contra lo ejecutoriado o lo modifiquen de manera
sustancial, después que contra ellos se hayan
agotado todos los recursos ordinario s.

Al proponerse el recurso contra la sentencia que puso


fin al juicio, quedan comprendidas en él las
interlocutorias que hayan producido un gravamen no
reparado en la sentencia, siempre que contra dichas
decisiones se hayan agotado oportunamente todos lo s
recursos ordinarios.

Los juicios sentenciados de acuerdo a la equidad,


conforme a lo previsto en el artículo 10 de esta Ley,
referido a la jurisdicción de equidad, no tendrán
recurso de casación.

Motivos
Artículo 289. El recurso de casación se declarará con
lugar cuando:

1. Se haya incurrido en una infracción de norma


jurídica adjetiva o sustantiva, de principios
fundamentales del derecho o de una máxima de

100
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

experiencia;
2. La parte dispositiva del fallo sea consecuencia de
una suposición falsa, por prueba inexistente,
inexacta, o se hayan atribuido a actas o
instrumentos del expediente menciones que no
contiene; además, de las violaciones al
establecimiento o valoración de los hechos o de las
pruebas.

En ambos casos, la infracción tiene que haber si do


determinante de lo dispositivo en la sentencia.

Anuncio
Artículo 290. El recurso de casación se anunciará ante
el tribunal que dictó la sentencia contra la cual se
recurre, dentro de los cinco días de audiencia
siguientes al vencimiento del lapso otorg ado para la
publicación del texto íntegro de la sentencia, o dentro
de ese mismo lapso una vez notificadas las partes de la
publicación del fallo efectuada fuera del lapso previsto
en este Ley. Anunciado el recurso, el tribunal remitirá
en la audiencia siguiente el expediente contentivo de la
sentencia recurrida a la Sala de Casación Civil, dejando
constancia en el oficio de remisión el último día
concedido para el anuncio, con el respectivo cómputo.
Dentro de los diez días de audiencia siguientes a la
recepción del expediente, la Sala de Casación Civil se
pronunciará acerca de la admisibilidad del recurso. En
su decisión indicará el día a partir del cual comenzará
el lapso para presentar el escrito de formalización y
notificará al Tribunal Superior que dict ó la sentencia
recurrida su decisión sobre la admisión del recurso
propuesto.

Solo en caso de haber imposibilidad material de hacerlo


ante el tribunal que dictó la sentencia recurrida, el

101
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

recurso de casación podrá ser anunciado directamente


ante la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de
Justicia, siempre dentro de los lapsos de Ley.

Si el tribunal frustra u obstaculiza la remisión oportuna


del expediente que contiene la sentencia recurrida, el
anunciante podrá presentar escrito de reclamo ante la
Sala de Casación Civil para que esta requiera el
expediente.

La falta de remisión oportuna del anuncio o del


expediente, según el caso, dará lugar a la imposición
por la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de
Justicia, de multa a los responsable s de entre veinte y
cincuenta unidades tributarias (20 y 50 U.T.), sin
perjuicio de las medidas disciplinarias a que haya
lugar. La Sala remitirá al órgano competente copia
certificada de la decisión.

Formalización

Artículo 291. Desde el día que indique la Sala de


Casación Civil en la admisión, del recurso, comenzará a
transcurrir el lapso de diez días calendarios
consecutivos, previo el término de la distancia si hay
lugar a ello, dentro del cual la parte o partes
recurrentes deberán consignar un escrito razonado y
conciso, bien en el tribunal que dictó la sentencia de la
recurrida, o bien directamente ante la propia Sala de
Casación Civil. Dicho escrito de formalización debe
contener únicamente los argumentos que a juicio de
quien lo ejerce justifiquen la nulidad del fallo recurrido.

102
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

En el escrito de formalización se deberá realizar cada


delación o infracción en forma separada, dividida en
capítulos conforme al orden establecido en el artículo
289, motivando debidamente cómo se produjeron las
infracciones, dónde se evidencia el vicio en la sentencia
recurrida y de qué manera la infracción, delación o
quebrantamiento fue determinante en el dispositivo del
fallo impugnado.

No se podrá declarar perecido el recurso o desechar una


denuncia con fundamento en el incumplimiento o la
exigencia de determinada técnica, salvo cuando la
formalización no sea presentada en el lapso establecido
o no se haya cumplido con las exigencias señ aladas en
este artículo relativa a la falta absoluta de motivación
de la infracción que no permita a la Sala entender cuál
es la infracción o, la delación resulte improponible. En
este caso, el expediente deberá remitirse al tribunal a
quien corresponda la ejecución.

La recusación o inhibición que se proponga contra los


magistrados o magistradas de la Sala de Casación Civil
del Tribunal Supremo de Justicia no suspenderá el
lapso de la formalización.

Impugnación de la formalización
Artículo 292. Transcurridos los diez días calendarios
consecutivos establecidos en el artículo anterior, previo
la consumación del término de la distancia, si tal fuere
el caso, si se ha consignado el escrito de formalización

103
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

establecido en artículo anterior, la contraparte pod rá,


dentro de los cinco días siguientes, consignar por
escrito los argumentos que a su juicio contradigan los
alegatos del formalizante en forma clara, precisa y
lacónica, que podrá consignar ante el tribunal que dictó
la sentencia recurrida o ante la Sala de Casación Civil.

Decisión del recurso de casación


Artículo 293. Concluida la sustanciación del recurso
en la forma indicada en el artículo anterior, la Sala de
Casación Civil examinará el o los escritos, analizando
los argumentos con los cuales se d emuestra la
infracción y declarará si son apropiados o no para
fundamentar la existencia de un vicio en la sentencia
impugnada y se pronunciará en cuanto al recurso de
casación dentro de los treinta días siguientes. De ser
declarado sin lugar el recurso procede la remisión del
expediente al tribunal de mediación, sustanciación y
ejecución correspondiente.

Cuando la Sala de Casación Civil lo estime pertinente


podrá celebrar una audiencia antes de decidir el
recurso de casación. En este caso, dictará un auto
fijando el día y la hora para su realización dentro de los
diez días de audiencia siguientes al vencimiento de la
impugnación a la formalización.

De celebrarse la audiencia las partes expondrán sus


alegatos y defensas oralmente, de manera pública y
contradictoria.

Si ninguna de las partes comparece a la audiencia, se

104
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

levantará acta haciéndolo constar, y sin más trámite,


comenzará a transcurrir el lapso para dictar sentencia.

Concluido el debate oral, si lo hay, la Sala dictará su


sentencia en forma oral en el lapso de ley.

Facultades de la Sala
Artículo 294. La Sala de Casación Civil examinará
cada una de las denuncias propuestas en el escrito del
formalizante; así como los argumentos expuestos por el
impugnante. Concluido su examen, si la Sala declara
con lugar el recurso anulará el fallo y dictará una
nueva sentencia definitiva con base en las infracciones
que haya declarado procedentes sin posibilidad de
reenvío.

Si como resultado del examen de la formalización son


declaradas procedentes denuncias que involucren la
violación procesal del debido proceso, conculcándose
derechos constitucionales que puedan comprometer la
finalidad de justicia que impida resolver el fondo de la
controversia, la Sala de Casación Civil declarará la
nulidad de la sentencia recurrida y ordenará la
reposición de la causa al estado que considere
necesario para restaurar los derechos infringidos o
conculcados, siempre que dicha reposición cumpla una
finalidad útil.

Igualmente, deberá hacer pronunciamiento expreso para


anular el fallo recurrido con base en las infracciones de
forma o de fondo, de orden público y constitucional que
encuentre, aunque no se les haya denunciado. En estos
casos, la Sala determinará los efectos de su decisión

105
Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

según la naturaleza de la infracción.

La Sala de Casación Civil al resolver las denuncias


deberá pronunciarse respecto de ellas afirmativa o
negativamente mediante análisis razonado y dictará
decisión definitiva cumpliendo con los requisitos de la
sentencia previstos en este Ley.
En la sentencia del recurso se hará pronunciamiento
expreso de las costas en casación, cuya condenatoria
será obligatoria en los casos de desistimiento o cuando
se deje perecer. En la sentencia definitiva que se dicte
se hará pronunciamiento expreso sobre las costas del
juicio. La Sala podrá, además, casar parcialmente el
fallo recurrido.

La Sala podrá requerir la presentación de cualquier


instrumento, declaración de parte o del amigo
comunitario, necesario para la búsqueda de su finalidad
dikelógica.

Remisión

Artículo 295. La Sala de Casación Civil del Tribunal


Supremo de Justicia, debe remitir el expediente al juez
o jueza que es competente en la ejecución, si fuere el
caso, remitiendo copia certificada del fallo al juez o
jueza superior correspondiente.

Fines

Artículo 296. Los jueces y juezas de instancia


procurarán acoger la doctrina de casación establecida
en casos análogos, para garantizar la integridad de la
legislación y la uniformidad de la jurisprudencia.

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Dr. Guillermo Blanco V. Dialéctica de la Casación Civil.

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