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FAMILIA CUNA DE LA VIDA Y ESCUELA DE RECONCILIACION

Nos dice el Papa Juan Pablo II “Se debe tener una atención especial a la Pastoral
Familiar, especialmente en el momento histórico que vivimos donde se constata
una crisis generalizada”
- Necesitamos una familia educada y educadora
- Necesitamos una familia que ofrezca un ejemplo convincente
- Necesitamos familias y matrimonios que quieran conformar el proyecto de
Dios
- Necesitamos cónyuges que trabajen en la persona humana
- Necesitamos padres de familia formadores de hijos para una nueva
sociedad

Pero, ¿Cuáles son los riesgos y las amenazas que pesan sobre la familia de hoy?

Empecemos diciendo que el facilismo se ha apoderado de nuestras jóvenes


generaciones, todo remedio a cualquier situación de vida es “sumado” por curas
superficiales y poco efectivas.
- Frente al hambre la solución es comer, más que trabajar dignamente
- Frente a la auto-estima: Ropa y accesorios
- Frente a el Amor: Sexualidad sin límites y sin compromiso
- Frente a la espiritualidad el yoismo, el culto a lo aparente y superficial
- Frente a la alegría de vivir, juergas, parrandas, borracheras y vicios
extremos

Nuestras familias internamente se han convertido en un caos, hijos que no se


hablan con sus padres. Padres que agreden a sus hijos, familias disfuncionales
que creen que solamente dar comida, posada y llenar con recursos básicos es
suficiente para el libre desarrollo y la personalidad.

La familia está expuesta en el actual clima cultural a muchos riesgos y amenazas


que todos conocemos:
- La droga
- El alcohol
- Nuevos modelos de unión
- Amiguismos sin compromisos
- Parejas del mismo sexo, respetables que quieren equiparar la lógica natural

Se ha reducido su dimensión, se nota un ataque frontal frente a ésta institución


sagrada.

Mateo 10, 2-9


El Matrimonio cómo origen y base de la familia.
Jesús quiere, ama y respeta la institución familiar, él no se deja enredar del
legalismo, sobre lo que está permitido o prohibido, sino que se coloca frente al
proyecto, al plan original del creador… Allí en el inicio está en gran invento y el
querer de Dios, la familia.
En el Edén Dios quiso, hizo y constituyo el mejor don, la familia, el hombre y la
mujer, el macho y la hembra, el Él y Ella.

Necesitamos rescatar la familia.


No podemos rendirnos sin luchar por ella.
Necesitamos familias fuertes, poderosas en acciones concretas, fieles a su
vocación y emprendedoras, familias con valores y dignas, incluso en las
dificultades más serias.

Debemos volver a la privacidad de la familia, no podemos exponer a todos nuestra


vida familiar, que mal hacen las redes sociales, cuando se utilizan para ventilar
nuestro problemas, carencias, ausencias o necesidades.

Cuando hay amor, los corazones están bien unidos, el valor esencial de las
familias es unir los corazones estables, esto hace que se fortalezcan los lazos de
paz y armonía.

En definitiva una familia armónica, que dialogue, que sea fiel a sus convicciones
produce la tan anhelada paz; en definitiva esto cambiaria nuestra realidad social.

La familia es cuna de la vida, cuna del amor.


Debemos conocernos más, hacer participar más a los hijos en la vida familiar,
hacer que los muchachos les guste estar más en casa, comer juntos, dialogar
juntos, tener menos puertas en nuestras casas y más apertura a la novedad de
vida.

Nuestros jóvenes deben entender que nacieron en una cultura, que tienen una
lengua y una religión que deben valorar el legado de nuestros antepasados y que
el mundo ni nación con ellos, ni termina con ellos.
Los padres deben madurar, ya es hora que las riendas y la educación del hogar
este en mano de ellos y no en manos de los amigos o del computador. Padres
ausentes es familia que fracasa. Padres alcahuetas son hijos desordenados.
Padres indiferentes son hijos frustrados.
No podemos seguir transmitiendo solo informaciones y conceptos, sino más bien
apropiarnos de la formación de las futuras generaciones.
No podemos renunciar a la responsabilidad de ser portadores de buenas noticias
para la familia de hoy.

Hay un ambiente muy enrarecido y negativo frente a la institución familiar.


Eres tú y soy yo, el que podemos salvar el querer hermoso de Dios.
Jesús nació en el seno de una familia y no nació precisamente en el mejor lugar y
con la mejor comodidad.
Su mayor riqueza fueron sus padres, he aquí lo que Dios quiere, que queramos la
unidad más que el materialismo, el amor más que la superficialidad, el diálogo
más que las palabras vacías.
CUNA: Lugar donde el amor se hace presente y donde la presencia se vuelve
familia……

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