Está en la página 1de 3

CUBA

Educación Técnica y Profesional


La formación de fuerza de trabajo calificada de nivel medio en Cuba es una tarea de toda la
sociedad. La integración de todos los factores implicados está legalmente respaldada
mediante Acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y se materializa a través
de convenios bilaterales entre el Ministerio de Educación y el resto de los Organismos de la
Administración Central del Estado. Este procedimiento llega hasta el nivel de convenio
politécnico-empresa.

Los centros politécnicos y escuelas de Oficios poseen laboratorios, talleres, aulas


especializadas, áreas de campo, y otras instalaciones que propician la preparación práctica
básica de los alumnos, lo cual implica contar con docentes e instructores actualizados, una
base tecnológica adecuada y los insumos requeridos para ejecutar las diferentes
modalidades de la enseñanza práctica.

En la organización escolar de los centros prevalece el contexto presencial, conducido por


los docentes. Se apoyan para la impartición de los contenidos en los medios técnicos
disponibles, en especial, en la programación de la televisión educativa, los cassettes de
videos, los laboratorios de computación y los softwares, como soportes docentes para la
formación técnico profesional e integral de los estudiantes. En la actualidad se trabaja en la
confección de nuevos software educativos específicos para la gama de especialidades de la
ETP y se dan los primeros pasos en la utilización de simuladores de procesos.

El diseño curricular de la ETP responde a las necesidades educativas y formativas que


sustentan nuestra política educacional. Incluye las denominadas “Asignaturas de Formación
General y Básicas”, las cuales propician la preparación de los estudiantes en las ciencias
básicas y disciplinas humanistas, en función de las necesidades profesionales, culturales y
sociales y las “Asignaturas Técnicas” las que satisfacen los requisitos de competencia

1
laboral, en correspondencia con los conocimientos tecnológicos y profesionales que exigen
los diferentes perfiles ocupacionales y desarrollo de las habilidades y capacidades rectoras
de cada especialidad. Estas últimas asignaturas incluyen diferentes modalidades de la
enseñanza práctica en los centros docentes y laborales, para dar cumplimiento al principio
martiano de combinar el estudio con el trabajo.

Se ha avanzado en el diseño curricular basado en Competencias laborales, partiendo de la


participación de los docentes en la determinación de las habilidades y capacidades rectoras
de cada especialidad y por año de estudios. Se han puesto en vigor, para algunas
ocupaciones de la rama química, azucarera y alimenticia, nuevos planes de estudio donde
se aplica, de forma más acabada y experimental, la preparación a partir de competencias
generales y particulares siempre manteniendo como premisa, la amplitud de los perfiles
ocupacionales y la formación integral de los estudiantes. Una vez analizadas las
experiencias internacionales, en materia de formación por competencias, se ha trabajado en
el establecimiento de un “modelo cubano” de ese método de formación, según a los
principios fundamentales de nuestra política educacional y en correspondencia con los
intereses de nuestra sociedad.

Dadas las condiciones socioeconómicas del país, el diseño curricular atiende a dos niveles
de formación:

MEDIO SUPERIOR
MEDIO BÁSICO
PROFESIONAL
PROFESIONAL

CALIFICACIÓN: TÉCNICO CALIFICACIÓN: OBRERO


MEDIO CALIFICADO
NIVEL DE NIVEL DE
DURACIÓN DURACIÓN
INGRESO INGRESO
9no. grado 3,5 o 4 años
9no. grado 2 años
12mo. grado 2 o 2.5 años
CRÉDITO EDUCACIONAL: CRÉDITO EDUCACIONAL:
TÍTULO DIPLOMA

2
El diseño curricular no es una tarea exclusiva de la Educación Técnica y Profesional; pues
para cada especialidad existe una Comisión de Especialistas, integrada por metodólogos,
docentes y especialistas de reconocida experiencia, procedentes de instituciones de alto
prestigio profesional. Estas Comisiones se encargan además de la elaboración y
actualización de los programas y libros de texto correspondientes. Se atiende
prioritariamente al principio de “saber hacer” por lo que se dedica el mayor tiempo de
formación a las actividades prácticas de la especialidad, en el propio centro docente o en
establecimientos laborales, mediante las diferentes modalidades establecidas al efecto.

La estructura de especialidades de la ETP está integrada por ocho grandes ramas que
incluyen: 17 especialidades del nivel obrero calificado y 55 del técnico medio, para un total
de 72. En la modalidad de Oficios la calificación se define en el ámbito territorial, en
función de la demanda del mundo laboral. Esta estructura da respuesta al grueso de los
puestos de trabajo calificado de nivel medio de las ramas: Geología, Minería y Metalurgia,
Energética, Construcción de Maquinarias e Instrumentos, Industria Azucarera, Química y
Alimenticia, Transporte, Construcción, Economía y Servicios, Agropecuaria y Oficios.

A partir de las prioridades de desarrollo económico y social del país, las especialidades
jerarquizadas en la actualidad son: Informática, Contabilidad, Enfermería y técnicas de la
salud, las relacionadas con el desarrollo del Turismo y las inherentes al Programa
Educacional para los trabajadores del sector Azucarero, en correspondencia se ha
incrementado considerablemente el número de plazas. Esto ha requerido acelerar el montaje
de la base material de estudio, reconvertir los centros para asimilar esas matrículas y
capacitar, de forma emergente, a una masa considerable de profesores, a partir de planes de
estudio perfeccionados.

En el país 316 mil alumnos están incorporados a los estudios técnico profesionales,
mayoritariamente procedentes de la Educación Secundaria Básica (9no. grado), de ellos
256 189 y 16 910, todos en 648 centros docentes, se preparan como técnicos medios y
obreros calificados, en diferentes especialidades

https://rody214.wordpress.com
3