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HELMINTIASIS INTESTINAL

Presentado por:

HELIBERTO CORREA COD: 2177198


OSCAR PARRA COD: 2177042
JESSICA PARRA COD: 2176648
YULIANA VARGAS COD: 2176186

Presentado a:

MARÍA GUILLERMINA ALBARRACÍN MEDINA

UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER (UIS)


INSTITUTO DE PROYECCÍON REGIONAL Y EDUCACÍON A DISTACIA (IPRED)
TECNOLOGÍA EN REGENCIA DE FARMACIA
SALUD PUBLICA
V NIVEL
BUARAMANGA
2019
INTRODUCCIÓN

Las helmintiasis son enfermedades parasitarias en las que una parte del cuerpo
está infestada de gusanos, como las lombrices intestinales, las solitarias o
los nematodos (gusanos redondos). Comúnmente los gusanos residen en la
vía gastrointestinal pero también se pueden encontrar en el hígado, músculos y
otros órganos.
Los helmintos o gusanos que parasitan el intestino humano, son importantes
agentes de morbilidad y causa de mortalidad en amplias poblaciones de diversas
regiones del planeta.
La distribución de estos agentes y las enfermedades que ellos producen pueden
tener distribución cosmopolita, como en el caso de Enterobius vermicularis (oxiuro),
o regionales, de acuerdo a factores epidemiológicos, ambientales o socio-
económico-culturales locales que las posibilitan, como en el caso de las
anquilostomiasis. Con relación a los factores condicionantes generales, cabe
destacar que estos parásitos tienen como principal factor común, decisivo para su
existencia y difusión, la necesidad de un alto grado de “fecalismo ambiental”. Es
decir que, por carencias en el saneamiento y deficiente abastecimiento de agua
potable, el ambiente y por tanto aguas y alimentos tienen un alto índice de
contaminación con excretas humanas, facilitando así la transmisión de estas
parasitosis.
El manejo de estas patologías suele resultar poco familiar para los médicos de
Atención Primaria; además, muchos tratamientos no están comercializados en
nuestro país, por lo que requieren unos trámites adicionales para su prescripción.
La OMS estima que 133 millones de personas padecen graves infecciones debidas
a helmintos intestinales, que a menudo tienen consecuencias graves como
alteraciones cognitivas, disentería importante o anemia.
OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL:

 Explicar el periodo de historia natural de la helmintiasis de manera


detallada, e identificarlo como parte de un problema de tipo público que
afecta a nuestras comunidades.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

 Estudiar los problemas relacionados con la helmintiasis hacia el hombre.


 Analizar los posibles factores que producen la helmintiasis.
 Identificar soluciones y prevenciones ante la helmintiasis.
MARCO TEORICO

La historia natural de la enfermedad es la evolución de un proceso patológico sin


intervención médica. Representa el curso de acontecimientos biológicos entre la
acción secuencial de las causas componentes (etiología) hasta que se desarrolla
la enfermedad y ocurre el desenlace (curación, paso a cronicidad o muerte).
El interés que tiene la medicina por conocer la evolución natural de cada
enfermedad es descubrir las diferentes etapas y componentes del proceso
patológico, para intervenir lo más temprano posible y cambiar el curso de la
enfermedad, con el objetivo de evitar el deterioro de la salud.
Hay dos perspectivas complementarias para caracterizar la historia natural de la
enfermedad: la del médico de cabecera, que mediante la historia clínica registra
todo el proceso de cada paciente, y puede determinar tanto que hay un
nuevo problema de salud, como sus peculiaridades; es una visión individualizada.
La del epidemiólogo, que mediante los múltiples registros sanitarios que maneja, y
el apoyo de la bioestadística puede descubrir una nueva enfermedad y su
evolución; es una visión poblacional.
DESCRIPCION DE LA BUSQUEDA DE INFORMACIÓN

La información ha sido enfocada en un caso clínico de helmintiasis, la cual fue


diagnosticada por una video cápsula endoscópica, aunque no es muy frecuente en
estos casos que se utilice una video cápsula, se hizo debido a los fuertes síntomas
que presentaba el paciente y porque de igual manera cumple un papel importante.
En relación con el caso presentado, por las características macroscópicas
identificadas del parásito, sumado a los hallazgos patológicos locales y las
manifestaciones clínicas del paciente, puede hacerse una aproximación diagnóstica
a un caso de infestación por S. stercoralis.

PERIODO PREPATOGENICO
El período prepatogénico precede a las manifestaciones clínicas y está conformado
por las condiciones del huésped, el agente y el medio ambiente. Este período tiene
su aparición antes de que se manifieste clínicamente la enfermedad (nos indica
cuando la enfermedad se va a desarrollar y así buscar los medios necesarios para
contrarrestarla).
Los factores de riesgo son los elementos cuya presencia e interacción están
asociados con un incremento en la posibilidad de desarrollar una enfermedad en el
huésped que pueden ser:
- Internos o endógenos: condiciones genéticas, endocrinas, inmunológicas,
anímicas, etc.

- Externos o exógenos: están en el medio ecológico y dependen de los agentes


productores de la enfermedad.

Con referencia a este periodo, para la helmintiasis se inicia planteando su manera


de infección; pues se transmite por:

 Vía oral o transcutánea,


 Formas infectantes en el suelo,
 Directa entre personas
 Por alimentos contaminados.
Esta enfermedad puede transcurrir asintomática en su inicio de ello depende las
condiciones a nivel general tanto del ambiente, del huésped e incluso del mismo
parásito, ocasionando gravedad en la nutrición, el desarrollo, y procesos cognitivos
de la persona infectada.

Los síntomas que podrían presentarse son:

 Urticarias
 cefaleas
 Diarreas
 pérdida de apetito
 Insomnios
 Prurito anal vulvar o nasal

PERIODO PATOGENICO
Es la etapa en la que hay cambios celulares, tisulares u orgánicos, pero el paciente
aún no percibe síntomas o signos de enfermedad, es una fase subclínica.
Se subdivide en dos etapas:
Período de incubación o de latencia
En las enfermedades transmisibles se habla de Período de incubación, ya que los
microorganismos se están multiplicando y produciendo toxinas, es de rápida
evolución, puede durar horas o días.
Sin embargo, en las enfermedades de tipo degenerativo se habla de Período de
latencia, por su lenta evolución, que puede durar meses o años, o enfermedades
crónicas (ejemplo: artrosis, demencia senil, etc.
Periodo clínico
Es cuando el ser vivo presenta síntomas o signos clínicos. Es decir, cuando se
manifiesta clínicamente la enfermedad, y la afectada demanda ayuda sanitaria.
Pero si el proceso patológico siguiera evolucionando de manera espontánea, sin
intervención médica, tendría un desenlace que podría ser la curación, la incapacidad
(secuelas) o la muerte. A su vez tiene 3 períodos:

1. Prodrómico: aparecen los primeros signos o síntomas, que indica el inicio


clínico de una enfermedad.
2. Clínico: aparecen los síntomas y signos específicos, lo que permite
determinar la patología que afecta al huésped y a su vez el tratamiento a
aplicar para curar al paciente y evitar secuelas.
3. De resolución: es la etapa final. La enfermedad desaparece, se vuelve
crónica o el paciente fallece.
En este periodo se debe hacer referencia a que está dada de manera diferente
según el parasito causante, y muy diferente así mismo la respuesta clínica para
cada individuo.

Se determinan complicaciones muchas veces graves que pueden desencadenar la


muerte, entre las que tenemos:

 Oclusión intestinal
 Íleo paralitico
 Migraciones ascendentes (esófago, boca, tráquea, fosas nasales, etc.) con
posibilidad de asfixia y otras complicaciones
 Perforación intestinal
 Pancreatitis
 Realojamiento aberrante de helmintos

Su diagnóstico puede ser identificado muchas veces macroscópicamente, o por


medio de ellos mismo cuando son expulsados por heces, por exámenes de
laboratorio como el parasitoscopico, el coproparasitario reúne un conjunto de
características específicas de acuerdo a cada uno de estos parásitos. Como fue en
el caso clínico estudiado que gracias a la videocapsula endoscópica se pudo
identificar el parasito.

Los síntomas y signos habituales son en general inespecíficos, muchas veces vagos
y de difícil definición clínica.

No obstante, estas parasitosis pueden condicionar la vida de las personas afectando


su estado nutricional y su desarrollo, alterando sus procesos cognitivos o
provocando complicaciones riesgosas.

Las manifestaciones clínicas pueden ser agrupadas en: Digestivas:

 Alteraciones del tránsito intestinal (incluyendo episodios de diarrea o


constipación, muchas veces alternados)
 Dolor abdominal
 Malabsorción de nutrientes Generales:
 Alteraciones del apetito: anorexia, hábito de pica, hiperorexia
 Disminución de peso
 Detención del desarrollo pondo-estatural Neurológicas y neuropsíquicas:
 Cefaleas
 Insomnio
 Bruxismo
 Convulsiones
 Alteraciones del comportamiento
 Dificultades del aprendizaje Alérgicas:
 Prurito anal, vulvar o nasal
 Bronquitis asmatiforme
 Urticarias

El peso relativo de cada síndrome es diferente de acuerdo al parásito causante.


Asimismo, es muy variada la respuesta clínica-patológica de cada individuo
parasitado frente a un mismo agente.

Existe fuerte evidencia que permite correlacionar las infecciones por helmintiasis
intestinales, en particular la ascaridiasis y la tricocefalosis, con deficiencias
cognitivas que se expresan en bajo rendimiento escolar. Se están desarrollando
diversos modelos de intervención para poder valorar en forma más acertada la
relación existente entre infección y logros educacionales.

DOS PLANTEAMINETOS DE EDUCACION EN SALUD


Educación en salud

Las medidas generales para la prevención y control que deben ser particularmente
promovidas, incluyen:

hábitos de higiene y protección personales:

 lavado cuidadoso de manos después de defecar y antes de comer o


manipular y preparar alimentos.
 limitación de los hábitos de geofagia de los niños pequeños
 limitación de las áreas de recreación de los niños
 uso permanente de algún tipo de calzado en las zonas endémicas de
estrongiloidiasis, para evitar la penetración de larvas filariformes
 manejo apropiado del agua y alimentos
 medidas apropiadas para la obtención, transporte, depósito y manejo de
agua potable
 hervido del agua de consumo de procedencia o almacenaje con dudosa
calidad sanitaria
 lavado cuidadoso de manos antes, durante y después de la preparación de
alimentos
 lavado minucioso con agua potable de verduras y otros alimentos
 cocción adecuada de los alimentos (más de 70 °C en todo el alimento durante
el tiempo necesario).
 mantención de alimentos en áreas limpias y fuera del alcance de insectos,
roedores y otros animales.
 proscripción de la utilización de heces o aguas servidas como fertilizante de
huertas.

Saneamiento

Las medidas de saneamiento incluyen estrategias prácticas y oportunas para la:

eliminación sanitaria de las heces, evitando la contaminación del suelo, de los


cursos de agua y de las fuentes de agua de consumo. Debe estudiarse y definirse
en cada situación los sistemas más adecuados para la disposición de las excretas
(letrinas sanitarias, cámaras sépticas, red de saneamiento)

determinación de condiciones sanitarias mínimas para la instalación y manejo de


huertas familiares y comunitarias

identificación de terrenos contaminados y realización de intervenciones


programadas. Por ejemplo la remoción de basuras, la desecación y la libre
exposición de las capas superficiales del suelo a los rayos solares en el verano,
como medidas convenientes por su efecto ovicida y larvicida.

Vigilancia epidemiológica

La notificación de casos no es obligatoria.

Sin embargo, se destaca la importancia de que todos los médicos y servicios de


salud lleven un registro cuidadoso de casos, lo que les permitirá evaluar el real
impacto de estas parasitosis en su ámbito y eventualmente integrar un sistema de
vigilancia como se describe a continuación.

Objetivos y estrategia de la vigilancia epidemiológica

La vigilancia epidemiológica tiene como objetivos:

 Definir las características del problema.


 Identificar las áreas de mayor riesgo.
 Determinar y analizar las tendencias y los cambios de comportamiento.
 Respaldar el proceso de toma de decisiones para el manejo y control de las
situaciones problema.
Las estrategias de vigilancia pueden ser diferentes, adecuadas a cada caso, e
implementarse en etapas secuenciales para lograr el cumplimiento de los objetivos:

Vigilancia con enfoque de riesgo, estableciendo una vigilancia activa universal en


aquellas áreas que ya han sido identificadas como de probable mayor riesgo.

Vigilancia centinela, utilizando una muestra de centros informantes seleccionados


representativos de áreas geográficas de aparente riesgo.

El objetivo es identificar diferentes frecuencias de presentación de las helmintiasis


relacionándolas con las características propias de las zonas geográficas donde se
encuentran ubicados los centros de información (centros centinela) seleccionados.

La modalidad inicial de información puede ser el reporte de datos agregados, por el


cual se comunica solamente el resumen de datos de un grupo de casos. Por
ejemplo: total de casos atendidos en un período, agrupados por edad, por sexo o
por área geográfica, sin proceder a la individualización de cada caso.

Identificación de casos

La definición de Caso es parte fundamental del sistema de vigilancia. En estas


parasitosis es algo dificultoso establecer una definición de Caso Sospechoso,
debido al gran número de infecciones asintomáticas y a la variabilidad en las
manifestaciones clínicas donde, salvo contadas excepciones, no existe una signo-
sintomatología propia de cada parásito.

Por esta razón, para la identificación de casos el médico debe extremar su alerta
cuando en un paciente se presentan asociados algunos de los síntomas y signos
ya destacados. La confirmación se realiza si se observa macroscópicamente el
parásito eliminado con las deposiciones ó vómitos, y mediante el examen
coproparasitario y la espátula adhesiva.
BIBLIOGRAFIAS

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