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ADMINISTRACIÓN DE LOS RECURSOS DE

MÉXICO

Es una de las preocupaciones más importantes de México y le está produciendo costos


elevados a la economía.
Las aguas superficiales y subterráneas están sobreexplotadas y contaminadas, lo que
produce una insuficiente disponibilidad de agua para apoyar el desarrollo económico y para
la sostenibilidad ambiental.
Las aguas subterráneas representan el 64% del volumen de abastecimiento de agua
pública, el 33% de toda el agua utilizada para agricultura y ganado y el 24% del agua
utilizada por industrias autoabastecidas. En México hay 653 acuíferos de agua subterránea.
El agua subterránea es una fuente de abastecimiento clave para muchos usuarios de la
región árida o de algunas ciudades donde es el único recurso hídrico disponible. Cerca del
71% de las aguas subterráneas se utilizan en agricultura, el 20% en abastecimiento urbano
de agua, 3% para uso doméstico y para animales y 6% para industrias.
La principal ley que rige el manejo de los recursos hídricos en México es la Ley Nacional del
Agua (LNA) de 1992, modificada el 29 de abril de 2004.

Según esta Ley, las funciones principales del sector son responsabilidad del gobierno
federal a través de la Comisión Nacional del Agua (CNA o CONAGUA). La LNA posibilitó la
implantación de un marco regulador que intenta incentivar una mayor eficiencia y una
percepción más precisa del valor social, económico y medioambiental de este recurso. Por
lo tanto, los usuarios de aguas nacionales operan dentro de un marco de derechos y
obligaciones que están claramente definidos en tres instrumentos básicos:

 Títulos de concesión o asignación, que establecen los derechos para extraer, utilizar
o usufructuar un volumen específico de agua.
 Permisos para la descarga de aguas servidas. Estos instrumentos establecen la
concesión bajo la cual los autorizados pueden disponer de las aguas servidas.
 Inscripción en el Registro Público de Derechos de Agua (REDPA) tanto de los títulos
de concesión o asignación como de los permisos para descargar las aguas servidas,
que proporciona a los derechos otorgados a los usuarios del agua una mayor
certeza y asistencia desde un punto de vista legal.
Las principales responsabilidades del manejo de los recursos hídricos se ha asignado a tres
grupos de instituciones: la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), a nivel federal; la
JAPAY, a nivel estatal.