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| CAPITULO 9 restriccin y prohibicién i Durante los ilkimos aos dl siglo xX y comienzos del 2%, ls clases di igentes empezaron « dudar acerca de ls consecuencias del creciente met n cada vee mayor interés en criminaizat la ven. F cado de dropas y mostrar unas as confines no terapéuticos. Como observa el J tay consumo de historiador Alan Block, hicieron algo que no tenin precedentes. Crearon un régimen de control internacional dsehade para hundi una industria prs pera, a fabricacién de natedticos, reulando todas los procesos, desde lt entrega Final del producto materia prima que enteabs en Ja fabrica hasta la 1 cansumidores egales, Ea térmings de ingresos y poder, éste y otros in nedores y perdedo: J centos de restringir el eo [Ossi me parecia cuando empecé ‘dela revolucién psicoactiva, durante la Edad Mode res. La primes fi se expandié a una velocidad y escala de gran magnitad debido a.q los intereses de las clases ricas y poderosas. Las élites mas responsubles de Ja promocidn del cultivo y consumo de drogas eran europeas. No podrian scan haber man: naberse expandido por todo el orbe con tal rapide, 01 he War The Po 1, An A Block, «Eran Deug Tei and Tilers Bet tig Suppesin and is Conse tenido el comere n su dominio, sino hubie nt existido una product de alcoho y un caltivo de drogas y atiear —~esta ima wtlizada en la lab racién de bebidas alcohslicas ~a gran escala. Con et0s prostuctos Psicoactives se ganaban la vida, sobornaban y corrompian 4 sus avers sos indigenas, pacificaban a sus obreros y saldados, taciones con jomaleros. A pesar de a oposicién por parte de los meédicoe elclero, que alertaban conteacl consumo abusivo yo medicine mereada claves, acreedores, oficiales del ejrcito, burdcratsscoloniales Iminstos de fnanzasy otros individuos que se encontraban extaéyia Vin Berd, wctence and Poly The Case uf Pees Blsh king Po ley, y Alls BM, Brod Blow Some My Woy: Passive Smoking Rick aal Ano teh se» ambosen AA, pas, 53138» I6 1, 4 Les Grinnes la Toicomain, 21 deny de 1936, cada links yp io e0 Wil O. Walker I comp, Drs the Wester Heanor An Opera Gales in Conf, Wnington, Schaal Reoutes, 1996, hp Os Gav ML Seine onthe Tec: The Cares Whinnen Maras, Denoo, Unive of Nevk Trac Pres 1987, 7-75; Raber Stokes Latence Kol, 13 de dhewabede nen Pn Feaminas hallads el euespo de Whitnsn, La segunda causa de la oposicin es a preocupacién por el coste social La Tustraciny sulegado de fosofis laicas como el utltarismo, con elim petativo de perseguit el maximo bien posible para el mayor nimero posible dd individuos, dieron otigen a una idea simple, pero podeross. Las g cias privadas, por muy grandes que sean, pueden conllevar costes piblicos inaceptablemente clevados y moralmeni ndefendibles. Ademis, estos cos tes pueden calculatse con cierta precisién. Sie abuso del alcohol conduce ermedades y a la muerte prematura, esto implica menos dias de trabaj, lo que equivale a cierta cifta de délares (o cualquier otra unidad rmonetaria) menos de productividad, salarios ¢ impuestos. Si causa mis cr nes y aecidentes, acarree costes politicos y médicos que se transieren a ‘otras personas por la via de impuestos y primas de seguros mas elevados. EE abuso de bebidas fuertes se convierte en un problema general siun tras plante de higado cuesta cerca de un millon de dares. Para que sean completos y Iigicamente consistentes, los argumentos que se apoyan en el coste social deben tener en cuenta los benefiies eco ‘némieos, como los ahortos de las pensiones que no se recaudan, Pero los problemas computacionales siguen siendo abrumadores, tifican y sustraen los beneficios coronarios de la bebida moderada de los pefjuicios causados en el higado por la bebida mis fuerte? La dificultad ‘Ge calcularexactamente los costes sociales netos no ha impedido que los de tractores de las drogas intenten hacerlo y divulguen sus esfuerzos. Argu ‘mentos como que el abuso de tal o cual droga cuesta tants miles de millones de délates,lbras 0 rublosjusifican implictamente que se establezcan mi restticciones. El abuso de las drogas arruina a tu préjimo? El creer motivo de opesicién al consume no medicinal de ls drogas es la desaprobacién religiosa, Aungue los alucinégenos forman parte de mu: cos rituales tribals, éstosy otras formas de intoxicacin quimica estan mal cnsiderados en las principales religiones del mundo. La oracién, el ayuno, Ta meditacin y el ejerccio son los medios preleridos de transfotmacién de la concicneia en estas religiones, Las droga imitan fugazmente la sensacién, pero no el conocimiento disciplinado, dela verdadera experiencia mstica, Son falsas reigiones, dolos quimicos que distraen alos felesy les evan por el en ‘mino de la autodestruccién, De ahi surgen las inequivocas consdenas del 5 Robin Room, «Alcoa Consump Hisoricl Peapectivess, Cont oan Social Harm — Conceal sss am ory Drag Problem, 23, 19%6, pgs. 37238: Jacob Sallam, For Your Ou Good TBe Ant: Soing Grade andthe Tranny of Publi Health, ‘Ncw York, Free Pens, 1988, pis, 126-134 28 LAS pRoGAS ¥ LL roDEH sus de las deogas en el eatcisme cate, el sls buds y ots eigos morales hisicos Pero cau deci del consumo de Bbang por parte de los santo hindes, © de hachis por parte de los musulmanes que se declaran inocentes? Estag exeepciones deben entendetse en el contexto de una sospecha y desapre bacin implicit. La traci a corza el consumo de cannabis en la dora cin de Shiva pero ls esrituras hincies condenan la intoxicacién alcoho {ay textos posterioresatacan el hibito de fumar tabaco, El Corin asocia el tino con el uegoy deplra ambos como vcis ruinosos (Sua 219, 90, 91). Peto gel término «vino» se refere slo a ls bebidas alcohitieas o tam bien a todas las dogas intoxiea es? El desacuerdo en torn a esta eucstidn Propicis In ocasién —segin algunos, ef pretexto— para el uso del cannabis fn secas y entre las masas. El profets, después de todo, na lo prohibia ex Pliciamente, La mayor parte det cleo islimico, sin embargo, ha conde nado siempre el uso no medicinal del cannabis, junto con el cpio fumedo ¥ €l gat mascado, La controversia no es muy diferente de lu que surgis en el seno de la Iglesia catsica en tomo ala anticoncepcidn artificial, Hl eon trol de la natalidad es una prictica may extendlida, aunque reoresente un dlesafio para el Magister y por ell y ortedoxos La resistencia alas deo echacada por tos euslicos mas ios was es también mas fuerte en los verdaderos cte ventes, que desconfian de toda forma de relajcién y temen todo agucllo que pucda minar su aurocontro asiduamente cultivado, El acalvnisin far ‘macolépico» cs un rasgo comin de ls cristianos evangélicos, ks judion on todoxos, los brahmanesy los mullahs, que mandan ahorcat alos distribute ‘esde sustancias psicoactivas La antipatia hacia las drogastambitn tiene un pecto pricticn en este contexto, Joseph Westermeyer, aneropaloyo mech 0 seila que ls actos som agnéstcos funcional: no visitan hs templos ni lugares sngrados y descuidan los asuntos religioses. En carbin, los ache ‘os recuperados suelen ser participantes entusiastas devotos. Todos los ti 6 Jyanrce Nimmegal, «A Plot Sty of he Soil Cox Ataches2 Alohol Use: Peteptios ra It, SUM. 34, 199% pps 28.6 he Gade, alefereces 1 Tebtcoy in Marathi Lien and Revo beeen a, 1600 an 1900», Seniesa Calera Visor. lt Hoshiarpur Vshveshearaned Veloce earch Insite, 1960 ign 418-426, Aho K.Klulf, Teahioncl Pate of Hash sein Ege. y Ku A. Has, Social seas ofthe Use of Canabelcier sake 1 CC pigs. 203 235-246; GabriclG.Naba,eHshe le of te Now si fe Mesnings ina, Sth 18h Cntr Ba Aceon of Mic, 1°58, 1982 pgs. 14-83» Fras Resetha, The Merk: Hash avins Meeal Metin Sc, Leiden ©} Bell 1371 Jno RADICAL: RESTRICCION ¥ PROMIBICION THE BAD HUSBAND. La propaganda en contra del consumo de alcohol, como este grabado de Curter «| Tes, de 1870, enltizaba el dao que labebid no moderaca causa a otros seresino cents, in argumento emotive muy poderoso. El sufrimiento de los inceentes er tabi el tema de The iatempercte de Lidia Sigourney ef elaco de 1834 en el que ebaau esta iasrackn, La heroina, Jane Harwood, pierde a su hijo y asu marido forracho, acaba como una viuda empabreca, Otros arguments en los que se citieaba dl sleobol eran mes sentimenales: casas de beneficencia,ctceles ya: Tos eran los esenarios que alberguban los alohelicosendeudades, pos de proselitisio, por tanto, automséticamente apuntan contra adiceisn yelabuso? El euarto motivo del rechazo se debe a la asociacdn de una droga con determinados grupos desagradables o marginados. Como sefala un autos, «Elma mado. (Nd let) 4. Gerald. Klesman, Casi como prueba de esta afimacién, Rockefeller amass una fortuna industrial sin precedentesy vvie hasta lo 97 atios. Tenia espe. was de ser centenario.” Las nuevas realidades industrials estaban en desucuerdo con las vejat costumbres. Los sudafricanos habian utlizado el alcohol y el tabaco du ante mucho tiempo para reclutat a trabajadotes nativos. Durante e! siglo x0 esta prictica se institucionaliz6. La mano de obre adicta al alo. hol, que recibia una parte de su salario en raciones de brandy o vino bara 4. lan R. Trl, «Temperance and Baonomic Change inthe Anchllam Nosth, en Jack. Blocker, (emp), leo, Reform and Sec: The Liga Len Sail Cone ‘Wessort, Greenwood Piss, 197, pin. 5.7 15, Lian Levis Shima, Crasadeepint Drinkin Vitoron Englund, Nueva York St, Mans Pres, 1988, pig. 2 y 47 (Norwieh: Ron Chern, Zier: Th if of Jabn D. Roce Sr, Noes Vor, Randows Host, 198, cia tomad dp. 190 to, trabajaba de sol a sol en fos vitedas y campos dle trigo. La jomnads ly boral comenzaba con el sonido de la canypana de los exclevos, do as minas empezaron a competr con las granjas porla mano de obsa na tiva, la sitacién cambié. Los propictatios de las minas, que consideraben alos trabajadores aleohslicas une amenaza y una merma de la produetvi, dad, spoyaron Jos controles sabre Ta venta de alcohol a 0s trabajadores africanos. Los grandes granjeros con inversiones sustanciales en mequitie también deseaban abandonat el sistema dle pago en especie y lo sustitaye ron por salaios nds altos o introdujeran el ealéen ver del alcohol. Sin em bargo, cuando se promulgé une serie de leyes entre 1883 y 1898 que testingian el acceso de los afticanos al licot, ls lepisladorss establecieron Ia excepeién d pra el sustento y suministro de mano de obra de los pe Y convitieron el ipo de abajo que reiaba un alrcanosnelerterode acceso legal ae" Pero serfa un error pensar que las normativas de resticcin o probibi cidn eran sélo medidas eficaces que imponian los cupitalistas sobre les Uuabsjadoresindustriales, Los obtevos y lideres de sindicatos mis progress. tas también comprendieron que el aleohol eausaha sebilvami bez y consideraron la abstineneia —o al menos la modetacién— como un ‘medio importante para aleanzat I indepenencia ylaautoesima. «En evan to un hombre ba gastado todo sit dinero en copas —i sna un empleado el ferrocarvl—, se convierte en un esclavo de la corporacién.» Sentimien tos como éstos se tradjeron en un creciente apoyo de las campaias ele tem planza y on algunos casos, en restriccions miembros de un determinado grupo, Los s legales y prohibiciones para los nights of Labor forganizacién fobrera] nepaban la admision a los taberneros, a quienes clsificaban en la categoria de pa Los tabern isitos sociales, junto con los banqueros y los abogados." * tenian sus defensores y los mis asides insistan en ‘considerar sus establecimientos como instituciones benignes. El consumo de droga ha tenido siempre una fuerte dimensién social, ylossalones, ta bemas y bares eran los «lugares preferides» de la vida de muchos trabaje- 6. Chas Abe y Jonathan Cush, lechol i Southean Afvcin Histry y Po rl cul «Liquor an Labora the Westen Cen en Crash y Amb fume ‘rd labor Sathorn Afi, tena, Ohio, Oki University Pes, 1992, i 13538 Leste London, «The ‘Dop” Sytem [1 in South Aiican, Sul Seieee ad Meine 148,19, pg, LATA Tr Jak’ Blocker, America Tempsene Movements yes of Reine, Beso Ta 1989, ig 6869, ta tomada de la pie © dores, Perocl centralsmo de esta atraccn social se tedujo en cl momento en cl que las logiasfraternaes y los sindicatos comenzaron a proporcionar al nativa de ocio en las horas libres. Los parques dle atracciones, los teatros de variedadesy los cines proporcionaron nuevas formas de entreterimiento ssequibles para todos les bokilos. En Gran Bretai, a expresién go to the oc! (wie a local») alquii6 un doble significado: i al cine oir al ba. Lad ‘cotomvaimplicia en esta ambigiedad explica por qué el consum dealcohol cen Inglaterra se redujo durante los sios veinte y teint, décadas en las que los ingleses se convitieron en grande ionados al cine, Lo mide importan tees que los tabajedores y sus familias empezaban a tence otras opciones atractivas y baratas a os tadicionalesestablecimientos de venta d sleohol La ransfocmacin utbano industrial no slo favorecs la sobriedad, sino que ademas engenders formas alternativas ce ssaciacign y reereacién.” Los empresatio se adhirierom a la causa de los tab aiadores conciencia dos, especialmente en las sociedades protestantes —aficionadas al consumo de licores —, dona eran mis Fuertes los mavimientos en defensa dela tem. planza, En Holmsund (Suecia) —puerto y ciudad industrial donde se esta blecié un aserradero—, el diner la tierra y los materiales consttuctivos para la logia de los Buenos ‘Templatios procedian directamente de le geren cia de fa compatia. Al igual que muchas ots iniciativas progresisas,ésta derivaba de motivos mixtos, como el cuidado y el control El objetivo er fa vorecer un modo de vida tranquilo, correcta y diligente. Los trabsiadores, abstemis eran ms eficientes, aunque también mis ativos en el mbito po litico en cuanto dejaron de estar anestesiads por el aleohol.”” La influencia politica creciente de las asociacio de trabajadores fa vorecié ln reivindicacién de servicios de bienestar socal. Alemania fue un Pais pionero en este seutido, pues proporcions un seguro sinitaio obligato 15, Madcon Powers, Fe bong th Laan Onder th Woking Seton, 170-172, Chiexgo, Chica University Pres, 1988, ps, 284299 (eendenca 1s: or Montagu, be Warl A Guide to the Gnome, Haémorsdwort, Peng 94 iy 221 fie a Ba Joba Burnet, Lgn Pees: A Social Hip of Deeks Mode Bras Lond, Routledge. 199, pis 172.13 (aos ee tin): Petr Mil, «8. diced by the Siver Seren: Atiudes to Addis Cera Atendnce in Britain, [9 'W5tn, acu presentado en el Busines of Adaction Worksop, Univesity of Reding, 1 de diciene de 1993 9. Sasapa Bacows y Rabin Room, elnrdctons, en Batows ¥ Roo (cmps), Dring Bebrior ad ele i Mader Hit, Bekele, Univesity of Calor Po, 199 bigs. 1-14; Ronny Ambon, «The Honest aad Dlige Workers, pare ep. "ro s.r heb, 26 de junio de 98, rio para los trabajadores industriles en 1883. A medida que la atencin sa nitaria tradicional, bipartia, evolucioné hacia un sistema tripartito —for mado por paciente, proveedor de atencign sanitatia y seguro piblico o pri vado—, aumentaron los incentivos para reduc el abuso del alcohol. El cosie del seguro empez6 a ser suftagad por los contribuyentes, como ya ‘curtia con las casas de beneficencia, hospicios, hospitales de caridad y otras instcuciones priblicas. «La bebida somete a la sociedad ala carga de iimpuestos muy elevados», seialaba Tek Chand, un destacado prohibicio nista indie. «Es necesario gostar grandes eantidades de dinero para sufragar los estrayos causados por el alcohol» Cuanto més camplea, interdepen. dente y mecanizada se hizo la sociedad, mis elevadas eran esas suimas de di ‘nero y mayores los riesgos de intoxicacin.”” Y cada vex parecian més amenazadorus las relacionesentre las drogas y los grupos extranjeros. La industeializacién implicabs (y por tanto, reque ria) cambios revolucionarios en el transporte y Ia comunicacién, Los mer cados regionales se extendieron hasta constituir mercades nacionales y é tos pronto adquirieron una dimensién internacional, gracias al telégralo, el Fetrocari y los barcos le vapor Los pueblos y las ideas podian tasladarse nis ripido y con un coste menor: Las formas mis baratas de viaja y las emi sraciones masivas expandieron el consumo de dros novedosas las impren tas de vapor y los periédicos de un penique difundieron noticias slarmantes acerca de dichas drogas. El habito de fumar opio entte los inmigrantes ii ‘6 sobre todo aos oriundosy proporcioné un gran tema pata los pesiodists aficionados a los adjtivos Famado en ls guatidas mis vile del depravacn mongol, inalado par ¢lalento Fido de los repugnantes y desgracldos leprae, exhalado po las ictimas detestable de las eiemias vendtess, presente en las bubas pester tesde ls alcabuetas uli en ante sin iz exterior ni vente, esta mast de ‘pio contaminada de nucio se mezclaen wn compuesto putelactoy se cont gia los labios de los exstianos que imitan est vici pagano fatal Son heches {ros einflexbles. La lengua inglesa no puede retrsta aecusdaente estas Peto fue suficiente para proseribir esta prictica en los c6digos legisla tivos estadounidenses. El opio preparado puta furnat, ainque era mucho imds suave y menos aclictivo que la morlina fue el primer naredtico prob 20, Te Chan, Hisory's Verdi on Bach (sl, Astisar, Guru Nansk University 1974, i. 21 ito —for ico 0 pri como ya atidad y eral, estatal y local. Lo misino ocu: Frid en Australia, cuyos ciudadanos —no exp ialmente modetados— andes consumidores de medicinas patentadas qu coticos, La diferencia entre ambos 1308 estribaba en fa asociacién del ‘pio fumado con los culis, el consensoen lo que concern ala carencia de valor terapéutieo del opio y el temot je se extendiese a otros gre s- Este tilimo punto también preocupaba mucho «los dirigentes japoneses del periodo Meiji, que en 1868 se fumase opio y en 1870 amenszato pos, ademis de los c prohibieron que 18 los chinos residentes en Japén con castigos en caso de que consusmiesen tal sustancia, Los fun habituales fueron depottados. In sever adores laterra prohibié el consumo de opio en 1916, al tiempo que rest a el acceso a otros tipos de opiieeos ya la co La fecha de 1916 es signifi iva. La industralizacién cambié la natu Jeza de la guetra. Para equipar y sostene ncesaris una productivdad civil sin p pacién por ls efectos del aleahol y mera C indes fuerzas mecanizadas, era scedentes, Se int ie Ia preocu otras drogas, sohre todo durante le Pr uerra Mundial. La participacin de Estados Unidos e partir de 1917 permitis a la AntiSaloon Lea nes © bares) present n el ccaflito a ue Higa en contra delos sao la prohibicién como un asunto de puerta, ‘que cristaliz6 en Ia legislacin nacional, La Defense ofthe Realm Act [ley delensa del vino], ley ingles de cates Prohibiciones més alli del suminisro de sustanciastoxicas que pudieran ‘usar embriaguez 0 incapacitacién a los soldados. Otro punto preblemit co era el alcoholismo de algunos tema de ter muy general, no establecia fuertes teabaiadores durante la guerra, agravado Por el pago de horas extra. Segin los gobernadarcs, ese vicio veducia su productividad hasta en un 30%. En 1915, David Lloyd ¢ cde municiones briténico, declaré que sjustar cuentas con el militarismo ale ‘nin signifcaba, principalmence,ajustar cuentas con el alcohol Su recort6 drésticamente Ins horas de sper ‘que redujeron ¢ x clevé los impuestas, medidas Jorge V de Inglaterra prome vial Drage, acu de San Fanci lg 115; Des Ausiraion Dag Lats, Melon ect en The Pha Mandeson, Fo Mr Sin to Me Bi A Pay of Oxford University Press, 1993, capidor (2: Tee at, «Concerning the Opin Law of Japan, Marner Era 9, 120 py 37.38 Tey M.Parsinen, Set Passions, Sct Rome: Nae Dap x Bab Sn 20-1940, Fai, Institute For the Seay of Haman lees 198, idee, Opn and the People Opiete Ue and Dr Con Tucmieth Center in Engr, Lond, ice Aer Vig Bet Pay i Neretont ad Erk i Books, 199, capita 8 1i6 pablicamente su abstinencia del aleohol, aunque —siguiendo las re ccomendaciones del médico, se permitia beher de cuando en cuando en privado, El periodiste Samuel Hopkins Adams opinaba que la chve de la nate raleza de ohibicidn estaba en la hipocresia de la clase alta. Los fabri 1n que sus empleados serian mis Felice y productivus sino ebyan, Los banqueros y comerciantes erefan que recibirian los fordos que antes ibs ue sumentaran las afiliaciones y el pago puntual de las cuotas. Pero muy paves de estos iust lestinacos # los propietarios de bares, Los lideres sindiales previeron personajes ndian reounciar al canstamo propia dealcohol, pues consideraban controlad ¢ inocuo. Est fornulacién es de masiado simple y no tiene en cuenta e respalde popular com el que contaba la eforma, Pero Adams ince en un punto importante; la industralizacién «ered grupos inluyentes para quienes el comescio de drogas no vegulado no resultaba provechoso y estos grupos aetuaban como contrapeso de fas que se lucraban de dicho comercio® es I liga histériea que eubyace a ladisuasi6n del corsuiu de mer «anc valiosas,sojetas a fuerte gravienesfiseales. El comercio de drogas s de la Edad Moderna, In nudieranalbergar, considera os del consume no medicinal de les drogas por parte del pueblo llano que les preparabs la comida, cosechaba los ea tivos y combatia en sus guerras. La borrachera ocasional era menos proble coo una organizaciéa del riba y el ocio mucho menos disciplinada, A medida que eambis cl entorno socal ser fuc lucrativo para las élite politicas y comercial adientemente de las reservs morales qu ban que podlian obtener bene mitica en as cultures tradicions cionalizé, burocratizé y mecania6, la distibucién de sustancas wxicas be ras fe un tema mis controvestdo. La embriaguez no tenia las mistsas repercusiones en un jomalero rural queen un revisor de frenos de Fervocatsl El consumo dle drogas podia mantener a los trabajadores en una rutina, pero con el tiempo —y sobre todo en certos cantextos industriales— podta in 22. Thomas R Paya, Bailing Demat Run: The Steg for s Dry Aerie, 180 1933, Chicago, Wan R. Dee, 1998, pigs. 44-147; Bentley Brnkebof Gilbere, Dai Loyd Gere «Politica Life: Organizer Victory, £912 1916, Club, io State Uo very Press, 1992, pig. 162; Barnet, iy Plo, pigs 172-17 ech dl con mo}: David M, Fay «The Deli of Prohibition in English Polite, 1995-19215 o. seule presertado em una reuni de lt Ameccan Histtial Associaton, ener de 139 org Ve gates 23 Somuet Hopkins Adams, «On Sule Evenuheren, Calis, 1° 68,16 de julio de 12h ig 7 wid Is (97 o de tilizar esa mano de obra, El coste creciente del abuso de drogas manufacts rads resues set una contradiccién fundamental del capialismo." LAS CRITICAS POR PARTE DE LOS MEDICOS Esta contradiccin no era la inca fuerte de presi restrictva, Fl dess rrollo de Ia farmacologia, la medicina y la salud pablica redujeron el expec tro de drogas reconocido oficialmente y suscitaron mis temores acerea de Jos peligros inherents tales sustancias. La innovacién farmacéutica ects al comercio pricoactivo de un moclo paradéjico. Introdujo nuevas drogas se ductoras, como la cocaina, pero también equivalentes terapéuticos mis seguiros, como la novacaina, En 1912, sepin declaré un dirigente de Cole ado, el valor de la cocaina en odontologia ere ya insignificance, debido al peligro di fen comparacién con la morfina, que se contabs sar adiccin en el paciente. Seg él esta droga era superflua centre lay sustancias que mas vidas humanas habian salvado. Durante el siglo xX también se redujo el uso terapéutico del alcohol. Un médica aconacjaba a un profesor en 1901 lo si suiente: «Aunque su uso se recomienda en medina, en todos os casos iy ‘otras drogas mis fables y no tan peligrosas». Las medicinas patentadas que contenian alcohol y otras drogas eran especialmente letales, pes podian en ‘mascara los sintomas de enfermedades como la tuberculosis, retrasando ast tentey el tratamiento adecusd.” Las indvidiuos que no padecian enfermedades no necesitaban drogas. ni sdministadas por ellos mismes ni por otra via Elindice de enfermedad y de mortalidad por enfermedades infeeciosas se redujo de forma dréstica en la 1 diggndstico profesional comy segunda mitad del siglo xb y la primera mitad del xx, sobre todo en hos paises industializados. La tuberculosis, ue segaba la vida de uno de cada doscientos europens en 1845, so mataba a uno de cada dos mil en 1950. La 24 Jn J Rumbargs, Profits, Powe, and Proibiton: Alba! Reform and he Ina viii of Aierc, 1820-1930, Alay, State Univers of New York Pres, 1988: Sen D, Bacon, oAlcbl ae Complex Soviet, en David J. Putman y Chaves R. Snr (comps), Soy, tas, and Drinking Pater, Catal, Soar Minos Univesity Pres 1962, is. 78.93, 25. GM, Ford, «Cocaine Not an Essentials, Pharnaourcal fis a4, febrero de 1912, pip MG AE. Gundy a A D Wes, 22 de mayo de 1901, carpeta de comes enc eno jnio 1901, History of Temperance cllecton, MS 645, KSI, «The Trsumsat (of Cong ithout Digooss, TS, 1908, ps 3,caa 6, carpet 1 F Papers Sete Hioricl Society of Wisconsin ‘expansin del uso de opidceos pods ser imperativa ew las zaras que pade cian epidemias dle fiebre y harubruna, como cea el easo de ls tabajadores asiticos: pero era mens defendlbie on las pases euyas candiiones de vida yteformasen Ia salud pablic, ecionalizadas porta bactetiologa, habian re. \ducido sensibleanente la tsa de mottaidad y enfermedad. Se redujo la neve. sidad de nareicos, nese» que seincrementazon los riesgos, faorecides por {a inyeccién hipodétmica y la eonsiguiente posibilidad de infeccin, 2 Los méticos oecidentales presiaron mis atencin a los ditos estadit 0s a patti del siglo XIx. Aunque sus éenicas eran todavia pimitivss, los _médicos empezaran a cuantifcae Ios sicxgos del concuina de cxogas, sobre ‘odo los del sleohol. Saranel Cartwright, in médlco joven que s estblecis en Natchez (Mississippi) en 1823, hivo wn seguitmienco de les careras desus colegas durzoce los teinta altos siguientes. Observe que el 76 % de los me dlicos abstemios continuaban vivienso en 1853, mientcas gue s6lo seguia «con vida el 12 % de los médicus no sbistemios. Las admisiones en hospitals