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FILOSOFOS PRESOCRATICOS Y SUS APORTES

ANDREA MARCELA MONTAÑA DIAZ

LIC. ANDERSON SALAMANCA RINCON

CICLO V

INSTITUTO EDUCATIVO DEL LLANO

FILOSOFÍA

TAURAMENA/CASANARE

2019
Filósofos presocráticos
TALES DE MILETO (624-546 aprox.)

No el hombre sino el agua, es la realidad de las cosas

Como señalara Nietzsche que el paso de Tales fue fundamental puesto que marcó
un punto de inflexión a partir del cual se comenzaba a creer en la naturaleza en
cuanto al menos, se creía en la naturaleza del agua. "Como matemático y como
astrónomo, era hostil a todo lo mítico y alegórico, y si llegó hasta la pura abstracción
de 'todo es uno' y formuló una expresión física, se constituyó en una excepción entre
los griegos de su tiempo" F. Nietzsche, La filosofía en la época trágica de los griegos
(1932)

Aristóteles dice claramente que para Tales, el agua es el principio (arché) de todas
las cosas, aunque poco se sabe lo que quiso decir Tales en realidad. Podría
pensarse que se refería a que todas las cosas están compuestas por agua o que la
tierra procede del agua y que por sobre el agua flota.

Posiblemente, estas ideas tengan su origen en la mitología egipcia y babilónica y


que además, se base en la observación. Otra de las famosas afirmaciones de tales
es que todas las cosas 'están llenas de dioses', la interpretación más difundida al
respecto es que esta physis, que es el agua, está dotada de vida y movimiento
propios; por lo tanto, todo está vivo y animado.

Aportes

Nacimiento de la filosofía como pensamiento científico y racional

Gracias a sus observaciones astronómicas, Tales pudo anticipar una gran cosecha
de aceitunas que lo hizo muy rico, ya que pudo hacerse de una gran cantidad de
prensas para hacer aceite. Con estas predicciones, el objetivo de Tales fue
demostrar al pueblo griego los beneficiosos aspectos prácticos de la filosofía. Al
medir sistemáticamente todo lo que le rodeaba, intentó desobedecer las costumbres
y cuestionar las opiniones hegemónicas de la época, basadas principalmente en la
mitología.

Contribuciones a la física

Aunque hubieron varios filósofos griegos que hicieron importantes contribuciones a


la física, algunos de los primeros fueron de la ciudad de Mileto, comenzando con
las ideas de Tales. Tales rechazó las explicaciones mitológicas para los fenómenos
de la naturaleza. Por ejemplo, postuló que la tierra plana yacía en el océano y que
los terremotos se debían a disturbios en las aguas. Además, Tales fue uno de los
primeros en definir los principios generales de la ciencia, al establecer hipótesis.

Surgimiento de la teología

Tales cuestiona la tradición teogónica, cosmogónica y olímpica de la época,


provocando un gran salto de la teogonía -de carácter mitológico-, a la teología -de
naturaleza racional- sin negar la divinidad, sino poniéndola en el debate crítico. Es
en este momento cuando puede hablarse del nacimiento de la teología.

El agua como divinidad

Junto a Anaximandro y Anaxímenes, sus discípulos, Tales es considerado uno de


los padres de la Escuela Jónica. También fueron conocidos como los “físicos”, ya
que centraron sus estudios en determinar lo que era el arché o arjé (palabra
acuñada mucho tiempo después por Aristóteles), o principio último, la naturaleza y
origen de todas las cosas. Buscaba algo que fuera universal y presente en todo.
Este arché o arjé sería ni más ni menos que el agua, unidad indivisible. Fue
considerado como principio elemental constituyente por ser límite, medio de
transportación y por su capacidad de transformar su estado y forma; por ser fluida,
capaz de ocupar intersticios, sutil y a la vez violenta; por cambiar, pero también
sedimentar, permanecer y generar vida.

Según Tales, entonces, todo fue agua en un principio. Es “lo divino”, entendido no
como una identidad determinada o delimitada, sino más bien como una condición,
un carácter, un estar siendo.

La divinidad como un todo

Se le atribuye a Tales el concepto de Panta plere theon, que significa “todo está
lleno de lo divino”, en un término mucho más amplio que el actual (de un único dios).
El concepto se podría explicar de esta forma: porque existe lo divino entendido como
algo inteligible, eterno y necesario- se puede entonces hablar de un todo.

Para Tales, aquello que es principio, por el mismo hecho de ser primero, ya lo hace
divino. Afirma entonces que todo es divino o que “todo está lleno de dioses”, pero
no en el entendido de muchas entidades físicas, sino como un principio que acoge
a la naturaleza entera y es parte de su dinámica vital.

Descubrimientos astronómicos

Ya se ha dicho que Tales le dio mucha importancia al estudio de los astros; investigó
solsticios y equinoccios y predijo y explicó los eclipses del sol y de la luna. También,
gracias a sus cálculos y observaciones, consideró a la luna 700 veces menor que el
sol y calculó el número exacto de los días del año.
Aportaciones a la navegación

En esa época la astronomía era de esencial importancia para los navegantes, que
se guiaban en sus travesías por la constelación de la Osa Mayor. Tales de Mileto
atrajo la atención de los hombres de mar al sugerir seguir la Osa Menor que, por
ser más pequeña, podría dar mayor precisión.

Concepto de semejanza

Gracias a la observación y los cálculos, Tales introdujo el principio de relación de


semejanza entre objetos, explicado en su primer teorema. Esto permitió avances
mucho más rápidos en las matemáticas y la geometría.

Así, estableció criterios de semejanzas en triángulos, ángulos y lados que dieron


lugar a sus teoremas. Por la relación de semejanza entre los triángulos rectángulos,
y mediante la observación de la longitud de las sombras producidas por el sol, Tales
pudo calcular la altura de los objetos. Su caso práctico más relevante fue el cálculo
del tamaño de las pirámides de Egipto: midiendo con una vara en la hora del día en
que la sombra se proyecta perpendicularmente a la base de la cara desde la cual
medía, le sumó la mitad de la longitud de una de las caras, obteniendo de esta forma
la longitud total.

Fundó las matemáticas y la geometría griegas

Por ser el primero en demostrar sus teorías mediante el razonamiento lógico, se le


considera el primer matemático de la historia. Los Teorema de Tales son
fundamentales en la geometría moderna. Los más importantes son:

 Todos los triángulos con ángulos iguales son iguales y sus lados son
proporcionales entre sí.
 Si varias líneas rectas paralelas se intersectan con líneas transversales, los
segmentos que resultan serán proporcionales.

El constante estudio, observación y deducción, permitió que Tales concluyera otros


razonamientos, tan precisos que siguen siendo sólidos en nuestros días:

 En un triángulo con dos lados iguales (isósceles), también serán iguales los
ángulos de su base.
 Un círculo es bisecado por algún diámetro.
 Los ángulos entre dos líneas rectas que se cortan, son iguales.
 Todo ángulo inscrito dentro de una semicircunferencia siempre será un
ángulo recto.
 Los triángulos que tienen dos ángulos y un lado igual, son iguales.
ANAXIMANDRO DE MILETO (610-545 aprox.)

Anaximandro, realiza un avance notable respecto a Tales: El principio de todas las


cosas (arché) es el ápeiron esto es, "lo indefinido, lo indeterminado". Se trata pues,
de un elemento no empírico y por su carácter indefinido permite explicar mejor el
origen de las cosas que a través de un elemento determinado.

El principio (arché) de todas las cosas es el ápeiron. Ahora


bien, a partir de donde ha generación para las cosas, hacia
allí se produce también la destrucción, según la necesidad;
en efecto, pagan las culpas unas a otras y la reparación de la
injusticia según el orden del tiempo.

Se suele discutir si Anaximandro concibió la idea de de 'innumerables mundos'


sucesivos temporalmente. Pero lo más probable que la idea se refiera a que el ritmo
de surgimiento y desaparición se diese en el interior de un mismo mundo.

Hay quienes interpretan que Anaximandro quiso decir que toda existencia individual
y todo devenir no son sino una usurpación una injusticia que han de ser pagadas
con la muerte. (En esta interpretación se observa cierto paralelo con jónico con
doctrinas budistas). Pero probablemente, Anaximandro quería sugerir que del
ápeiron comienzas a separarse sustancias opuestas entre sí y cuando una
prevalece sobre la otra, se produce una reacción que establece el equilibro. El ciclo
de las estaciones ejemplificaría el concepto.

El ápeiron es 'inmortal e indestructible', es decir 'eterno y que no envejece'.


Anaximandro, le atribuye pues, los caracteres que la mitología griega otorgaba a los
dioses. De allí que se destaque respecto a Anaximandro el mérito de una
cosmología que no depende de representaciones míticas.

Aportes

Ápeiron mecánico e injusto

Una de las discusiones de los expertos al estudiar el concepto de Ápeiron como


base del mundo es si se trata de algo consciente, como una especie de dios, o
mecánico. La conclusión más extendida es que Anaximandro no creía en la
existencia de un ente omnisciente que controlara el universo, sino que su influencia
sería mecánica, sin conciencia. Por otra parte, llama la atención el comentario del
filósofo acerca de la injusticia con la que funciona el ápeiron. Sin poder estar
seguros al cien por cien del significado que quiso darle a esa acusación, los
pensadores que le siguieron y analizaron sus pocos escritos, llegaron a la
conclusión de que al crearse elementos que pueden ser contrarios entre sí (como
el fuego y el agua), todos luchan por prevalecer sobre su contrario.
Gnomon

Pudo haber sido el creador o, al menos, la persona que introdujo en Grecia en


gnomon. Se trataba de un artefacto parecido a un reloj de Sol. Además de este
función, a través de este reloj era posible identificar los equinoccios y los solsticios
a través de la vara que lo conformaba.

Astronomía y mapa mundi

A Anaximandro se le atribuye la creación de lo que se ha llamado un globo celeste,


como consecuencia de su interés por la astronomía. Según testigos, como los
geógrafos Agatémero y Estrabón, Anaximandro fue quien creó el primer
mapamundi; es decir, fue el primero en dibujar los límites existentes entre el mar y
la tierra. Se dice que este prospecto era circular y que la información en la cual se
basó fue la información obtenida de los viajeros de la época.

Explicación no mitológica de la creación del mundo

Por primera vez fue un filósofo el que dio su opinión acerca de la creación del
mundo, sin recurrir a entes creadores todopoderosos. Para Anaximandro, el
universo apareció cuando los elementos opuestos unidos en el ápeiron se
empezaron a separar.

De esta forma, la Tierra, considerada como fría, se separó de lo caliente. Así, quedó
rodeada por una capa de fuego y rellena en su interior por huina capa de aire. Al
romperse esa capa, se produjo la aparición de la Luna, las estrellas y el Sol.

Aparición de los seres vivos

Al igual que hizo con la aparición de los planetas y estrellas, Anaximandro también
dio su teoría acerca de cómo surgieron los primeros seres vivos. En un principio
todos procedían del agua, desde donde salieron a la tierra. En cuanto a los
humanos, explicó que fueron creados en el interior de otros animales, en concreto
de una especie de peces. Una vez fueron los suficientemente fuertes para
sobrevivir, pudieron nacer y vivir fuera del mar.

Posible predicción de terremotos

En un momento de su vida, Anaximandro predijo un terremoto. Según algunos


testimonios, este filósofo se acercó a Lacedemonia, una región de la antigua Grecia,
e indicó a sus habitantes que abandonaran la zona porque vendría un sismo
importante. Registros posteriores demostraron que Anaximandro tenía razón: la
ciudad se desplomó.
ANAXIMENES DE MILETO (585-524)

El aire se diferencia de distintas substancias en virtud de la


rarefacción y la condensación. Por la rarefacción se convierte
en fuego; en cambio condensándose se convierte en viento,
luego en nube y aún más condensado, en agua, en tierra más
tarde y finalmente, en piedra

En efecto, Anaxímenes concibe al mundo como algo vivo.

Aportes

Metafísica de la naturaleza

Anaxímenes no centró su pensamiento en la introspección del hombre ni su lugar


en el mundo, sino en las cualidades originarias de los elementos naturales que le
rodeaban y el mundo que habitaba. A pesar de estas consideraciones, partía desde
una posición materialista, en el sentido que, un elemento reconocible era el
responsable de formar el resto de los cuerpos. A partir de esta posición,
Anaxímenes reflexionaba sobre la importancia o los mecanismos que ciertos
fenómenos de la naturaleza tenían para sí mismos, la tierra y el ser humano.

Una explicación material del mundo

Anaxímenes fue uno de los primeros en buscar explicar los mecanismos del mundo
dejando de lado las concepciones sobrenaturales. Junto con otros, logró discernir
que todo lo existente tiene un origen material. Anaxímenes era considerado un
practicante del monismo material; corriente de pensamiento presocrática que
comenzó a ser explorada por la escuela milesia. A pesar de emprender el camino
hacia el conocimiento empírico y dejar de lado la superstición, se ha conocido que
los postulados de Anaxímenes, aunque ambiciosos y hasta lógicos, poseen algo de
ensoñación en sus contenidos, siendo considerados como más aterrizados aquellos
de su compañero Anaximandro.

El aire como elemento esencial

Para Anaxímenes, el material o elemento que daba origen a todos los demás era el
aire. Esta posición lo enfrenta a Tales y Anaximandro, que habían considerado otros
elementos como los originarios. Con el aire, Anaxímenes buscó demostrar la
capacidad de este para generar otros elementos (agua, tierra, fuego) a partir de
procesos físicos como la condensación y rarefacción.

El carácter originario del aire para Anaxímenes no era solo natural o físico, sino que
estaba estrechamente relacionado con la mente del individuo.
Con el aire como causa material, como principio del mundo, el hombre también se
consideraría originado por este; considerando que el alma humana era aire capaz
de mantener unido el cuerpo.

Transformación elemental y origen del mundo

Anaxímenes consideraba que el aire, como elemento primordial, mantenía


posicionada a la Tierra, considerada plana en ese momento. Mediante los procesos
de condensación, el aire formaba los cuerpos celestiales como nubes; estas, el
agua, y una combinación de todo formaba la tierra. El proceso contrario, la
rarefacción, permitía originar el fuego a partir del mismo aire. El filósofo griego, a
pesar de sus fundamentos naturalistas, buscaba imprimirle un carácter espiritual al
aire como elemento originario, y a su importancia no solo en la vida del hombre,
sino en la integridad de su alma.

Unificación causal

Los miembros de la Escuela Milesia acostumbraron a tener una percepción general


sobre los elementos y fenómenos que estudiaban. Anaxímenes no abordaba sus
angustias naturales como casos aislados, sino que buscaba un carácter unificador
en los distintos comportamientos o manifestaciones naturales que lo inquietaban.
Esto permitió reducir las atribuciones divinas que se le daban a ciertos fenómenos
naturales para entonces, y Anaxímenes se permitió integrarlos a su posición
unificadora a través del aire como elemento responsable, incluso, de formar los
cuerpos extraterrestres conocidos para entonces, como el Sol.

Un escalón hacia el pensamiento posterior

Se afirma que Anaxímenes sentó las bases para la continuidad del pensamiento
naturalista y matemático que luego profundizarían los Pitagóricos y Atomistas, así
como las primeras reflexiones metafísicas sobre el ser que luego serían abordadas
por Sócrates y los filósofos posteriores. Aunque se debate si el mayor legado de la
Escuela de Milesia fue tomado de la obra de Anaxímenes o Anaximandro, en los
trabajos de Pitágoras se ha visto una clara influencia reflexiva del trabajo de primero,
aunque también se apoye en ciertos postulados objetivos de Anaximandro. La
filosofía de Anaxímenes fue tomada como base por otros filósofos como
Anaxágoras y Diógenes de Apolonia, los cuales adoptaron muchas de sus
posiciones, y mantuvieron la importancia del aire como elemento esencial del
mundo físico.

El pensamiento de Anaxímenes se considera el punto culminante iniciado por Tales


y continuado por Anaxágoras. Anaxímenes cierra entonces el ciclo de
conocimientos impuesto por la Escuela de Milesia, de manera tal que sus principios
naturales, físicos y espirituales son tomados como la referencia de esta corriente
filosófica, también por la facilidad prosaica de su legado.
Heráclito de Éfeso (544-484 aprox.)

Este mundo, el mismo para todos los seres, no lo ha creado


ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que siempre
fue, es y será fuego eternamente vivo, que se enciende con
medida y se apaga con medida.

Siguiendo la tradición filosófica jónica, Heráclito ve en un elemento determinado, el


arché del universo. En este caso, el elemento es el fuego.

Para Heráclito, no solo las cosas individuales salen del fuego y vuelven a él sino
que el mundo entero perece en el fuego para luego renacer. He aquí la imagen del
"ciclo cósmico" la que ya fuera apuntada por Anaximandro, esto es, la antigua idea
griega del "eterno retorno" (que volverá a aparecer con Platón y los estoicos), así
como también la idea de un "juicio" universal. Se observa al respecto,
probablemente, cierta influencia de la astronomía caldeo-babilónica.

Pero el aporte más trascendente de Heráclito, no es esta doctrina del fuego sino sus
ideas respecto a la contradicción y el Logos. Todo está pues en constante
movimiento porque el mundo fluye permanentemente:

No es posible descender dos veces al mismo río, tocar dos


veces una substancia mortal en el mismo estado, sino que
por el ímpetu y la velocidad de los cambios se dispersa ay
nuevamente se reúne y viene y desaparece.

Heráclito no hace otra cosa que tomar como punto de partida un dato que proviene
de la experiencia. Pretender que para Heráclito no existe más que el "devenir" y no
el ser, es algo que no es posible justificar a partir de sus textos.

La estructura contradictoria de la realidad

Heráclito lleva a un extremo la doctrina jónica de los opuestos: la contradicción y la


discordia están en el origen de todas las cosas:

La guerra es el padre y rey de todas las cosas

Pero la contradicción, genera armonía.


El logos de Heráclito

Aunque el Logos es común, la mayoría vive como si


poseyese su propia inteligencia. Aunque escuchan no
entiende. A ellos se les aplica el proverbio: Presentes pero
ausentes. El Logos es eterno, no lo entiende los hombres al
escucharlo por primera vez ni después de que lo han oído.
Los que velan tiene un cosmos único y común; los que
duermen retornan al suyo propio y particular

La contradicción engendra armonía porque hay una ley única que rige el universo,
que todo lo unifica y orienta. En este sentido, la idea de Heráclito es muy audaz:
afirmar que el Logos o razón universal está también en el hombre
constituyendo su propia razón. Aparece así una idea que se repetirá muchas veces
a lo largo de la historia de la filosofía: el orden real coincide con el de la razón, una
misma ley o razón, rige al mundo y a la mente humana.

Aportes

El fuego como elemento primordial

Así como los filósofos de la Escuela de Milesia desarrollaron en sus obras la


existencia de un elemento natural que sirve como esencia y origen de todo lo
existente, Heráclito continuó esta línea de pensamiento y le atribuyó esta cualidad
al fuego. Heráclito abordó el fuego como un elemento central que nunca se
extinguía, cuyos movimientos naturales le permitían una existencia no estática, y
que iba en compás con el resto de la movilidad natural del Universo. El fuego no
estaría presente solo en la tierra, sino también sería parte del alma humana.

La movilidad del Universo existente

Para Heráclito, todos los fenómenos de la naturaleza eran parte de un estado de


movimiento y cambio constante. Nada es inerte, ni se mantiene inerte ni dura
eternamente. Es el movimiento y la capacidad de cambio lo que permite el equilibrio
universal. Se le atribuye a Heráclito algunas frases metafóricas celebres que
exponen este pensamiento: “Nadie se baña dos veces en el mismo río”. De esta
forma, el filósofo logra exponer el carácter cambiante no solo de la naturaleza, sino
también del hombre.

De la misma forma, Heráclito expuso una vez “Todo fluye”, brindando al universo
una cierta arbitrariedad en cuanto a sus acciones, pero nunca una naturaleza
estática.
Dualidad y oposición

Heráclito consideraba que los fenómenos cambiantes de la naturaleza y del hombre


eran el resultado de contradicciones y oposiciones en la realidad. Su pensamiento
desarrollaba que no era posible experimentar un estado si no se conocía o se había
experimentado previamente su contraparte. Todo está compuesto por su opuesto,
y en algún momento pasa de uno a otro. Para desarrollar este punto, Heráclito
manejaba la metáfora de un camino que sube y otro que baja, que al final no son
sino el mismo camino.

La vida da paso a la muerte, la salud a la enfermedad; un hombre no puede saber


qué es estar sano si nunca ha estado enfermo.

El principio de la causalidad

Durante su vida, Heráclito desarrolló en su pensamiento la búsqueda de la


causalidad; ¿Cuál es la causa de todo fenómeno o acción física o natural? El filósofo
expuso que todo lo que acontece tiene una causa, y que nada puede ser la causa
de sí mismo. Si se continúa explorando de manera retrospectiva, en algún momento
se llegara a una causa inicial, a la que Heráclito nombraba como Dios. Bajo este
fundamento teológico, Heráclito también justificaba el orden natural de las cosas.

Logos

En su obra Heráclito desarrolló su percepción sobre el Logos. La palabra, la


reflexión, la razón. Estos eran los atributos que Heráclito imprimía al Logos cuando
pedía que no solo se escuchara la palabra que el profesaba, sino el Logos.
Consideraba que el Logos estaba presente, pero podía hacerse incomprensible
para los hombres. Heráclito invitaba al razonamiento como parte de ese esquema
universal que determinaba que, aunque todo fluía, también seguía un orden cósmico
determinado, y el Logos formaba parte de ese camino a recorrer. El Logos,
entonces, facilitaba las relaciones entre los elementos naturales, el bienestar del
alma, la naturaleza de lo divino, etc.

Primeras concepciones de Estado

En su obra, Heráclito comenzó a esbozar lo que sería un Estado ideal o funcional.


Sin embargo, para entonces, las condiciones sociales eran todavía muy precarias,
dificultando el proceso de clasificación en una sociedad. Para aquel momento en
Grecia, era mínimo el número de personas que eran considerados ciudadanos, y
quedaban excluidos niños, mujeres y esclavos. Se dice que Heráclito provenía de
un entorno aristocrático, lo que le brindaba cierto sesgo social a la hora de
desarrollar estos conceptos. Sin embargo, no profundizó mucho y, en cambio,
expuso concepciones particulares frente a la guerra y al poder de un hombre sobre
otro.
Concepción sobre la guerra y el autoconocimiento

Heráclito consideraba, filosófica y políticamente, la guerra como un fenómeno


necesario para dar continuidad al orden cósmico natural, mediante la cual se
evidenciaban otros conceptos planteados por él, como la dualidad y la oposición. El
choque de posiciones contrarias que no hacen sino dar paso a un nuevo estado o
acontecer, permitía también determinar la posición de cada hombre en este nuevo
orden y por lo tanto, arrojar una nueva perspectiva sobre el poder y la estructura
que se comenzaba a tejer debajo de este.

Este tipo de conflicto permitía al hombre conocerse y saber si poseía los atributos
de un ser superior, o aquellos que lo condenarían a la bajeza (como en el caso de
los esclavos). A partir de esto, Heráclito comenzó a desarrollar los primeros ideales
éticos del hombre, como conductas necesarias para la continuidad de la vida
individual y en sociedad, que luego serían tomados y expandidos por una gran
cantidad de filósofos posteriores, brindando a la ética su propio campo de estudio
y reflexión.

Filósofos de la Italia Meridional:

Pitágoras

La vida de Pitágoras se encuentra envuelta en leyendas. Nació en Jonia en la Isla


de Samos hacia el 572 a.C. donde aparentemente habría conocido a Anaximandro
de Mileto. Según la tradición, se le atribuyen viajes a Egipto, Babilonia (donde
conocería a Zoroastro fundador de la religión dualista persa – véase mitología iraní)
e incluso India.

La tiranía de Polícrates le hizo abandonar Samos, trasladándose a Italia y


estableciéndose en Crotona. Allí funda una secta filosófica religiosa en donde
hombres, mujeres y niños viven en comunidad de bienes, manteniendo un riguroso
ascetismo y guardando secreto sobre las doctrinas profesadas.

Su influencia en Crotona es enorme y surgen varias leyendas: se considera a


Pitágoras hijo de Apolo (véase mitología grecorromana), se le atribuyen diferentes
milagros, como que es capaz de recordar sus anteriores reencarnaciones. La
secta por su carácter secreto y aristocrático y por su influencia en la ciudad, se
ganó la enemistad del pueblo y una revuelta popular expulsa a los pitagóricos.

Pitágoras debió refugiarse en Meta pongo, donde murió poco después,


probablemente en el 496. Más tarde, la secta consiguió volver y reestableció su
influencia en las ciudades de Grecia Magna, hasta que el movimiento democrático
en la segundo mitad del siglo V las volvió a dispersar.
Resulta difícil de determinar qué doctrinas se remontan a Pitágoras mismo y cuáles
a sus seguidores, puesto que estos tenían por costumbre atribuírselas a su maestro.
Entre los pitagóricos más conocidos recordemos a: Alcmeón, Fio lao y Eurito.

La doctrina de Pitágoras

Contenido místico-religioso

La doctrina de la transmigración de las almas (en la que se observan notables


similitudes con el orfismo) y en consecuencia, afirmación de que existe un
parentesco entre todos los seres vivos, (parece que Pitágoras creyó en la
posibilidad de reencarnarse en una planta y no solamente en animales); creencia
en un eterno retorno de los mismos acontecimientos en ciclos cerrados. Además,
los pitagóricos practicaban numerosas reglas de abstinencia (abstinencia de carne,
que aparentemente se explicaría por el parentesco con otros seres vivos), Así como
diversas normas rituales y morales.

Para los pitagóricos, la ciencia estaba estrechamente ligada a la mística.

El número es el principio (arché) de todas las cosas

Aristóteles explica que esta doctrina se base en descubrimientos empíricos, por


ejemplo, en el hecho de que los intervalos musicales que han entre las notas de la
lira pueden expresarse numéricamente. Pero además, parece que los pitagóricos
concibieron los números especialmente, confundiendo el punto geométrico con la
unidad aritmética. Las unidades tiene, pues, extensión espacial y pueden ser
consideradas como el elemento material de las cosas. De esta forma, si las cosas
se componen de números es porque se componen de agregaciones de unidades-
puntos. Esta interpretación no hace sino corroborar algo conocido: los griegos
tenían cierta dificultad para concebir cualquier realidad sin extensión espacial
(Platón será quien primero conseguirá este logro, y luego será seguido por
Aristóteles). Se considera ésta la interpretación más probable respecto a la que el
número es el arché de todas las cosas.

El dualismo pitagórico

El dualismo parece ser el rasgo más característico de la doctrina pitagórica y


podría explicar el origen de la tradición que pone en contacto a Pitágoras con
Zoroastro (ver mitología iraní). De todos modos, dualismo y doctrina del número
coinciden en la primera oposición (límite-ilimitado) con la segunda (par-impar) lo que
constituye "los elementos del número".

Este dualismo no es sino una versión más de la doctrina de los opuestos que
aparece en los filósofos jonios. La diferencia es que esta vez cobra la importancia
de doctrina esencial y conduce a artificiosas elaboraciones como la lista de los diez
pares de opuestos.
Implica también una doctrina de la armonía:

"En efecto, las cosas similares y afines entre sí no tienen


ninguna necesidad de armonía, pero las que son disímiles y
distintas tienen necesidad de ser reunidas por esta armonía,
por la cual pueden reunirse en el cosmos. Pues la armonía es
unidad de las mezclas y concordancia de las discordancias

Los diez pares de opuestos pitagóricos

1. límite - ilimitado
2. impar - par
3. uno - múltiple
4. derecho - izquierdo
5. masculino - femenino
6. estático - en movimiento
7. recto - curvo
8. luz - oscuridad
9. bueno - malo
10. cuadrado - oblongo

Cosmología pitagórica

Se reúnen en ella diversas doctrinas que convergen en una explicación global del
cosmos. Abundan en general, afirmaciones de difícil interpretación.

Se dice pues, que primero existió la Unidad (entendida como "límite" o lo "limitado")
rodeada por lo ilimitado. Luego, la unidad crece y se divide en dos; el vacío de lo
ilimitado se introduce en medio y mantiene las dos partes separadas: de este modo,
surgen el número 2 y la línea. Luego, se genera el número 3... y el triángulo (la figura
plana más simple) y con el 4 del tetraedro (el sólido más simple).

El mundo es descripto como un cosmos en armonía que resulta más inteligible y


anticipa las doctrinas de Copérnico: el cosmos es una esfera en cuyo centro hay
un fuego originario. A continuación, vienen los cuerpos celestes: la "anti-tierra"
(agregada para completar el número de 10 planetas), la tierra, la luna, el sol, los
cinco planetas y el cielo de las estrellas fijas. Una esfera de fuego envuelve este
conjunto. El movimiento de las esferas celestes produce una maravillosa música,
que los humanos no podemos oír por estar acostumbrados a ella desde nuestro
nacimiento. Música y armonía que pueden ser traducidas en números... es la
visión del universo de una escuela que supo conciliar mística y matemáticas.
Aportes

Teorema de Pitágoras

La aportación más famosa que ha legado Pitágoras es su famoso teorema para el


cálculo de los cuadrados de los lados de un triángulo rectángulo. El teorema de
Pitágoras fue comprobado en el siglo VI a.C. por el filósofo y matemático griego
Pitágoras, pero se estima que pudo haber sido previo a su existencia, o demostrado
bajo otra denominación.

La principal importancia de este teorema radica en que permite encontrar un valor


desconocido si conocemos los otros dos. Esta característica le permite utilizarse en
varias disciplinas y tener diferentes usos. De él se desprenden una serie de
principios que lo complementan, como la relación de los ángulos internos de un
triángulo. Además, es una de las proposiciones matemáticas que tiene más
comprobaciones a través de muchos métodos.

Otros de los hallazgos más relevantes hechos por los pitagóricos en el ámbito de
las matemáticas son los siguientes:

-Análisis y reflexión sobre las medias geométrica, armónica y aritmética.

-Estructuración de figuras una vez se conoce un área específica.

-Demostración de la existencia de cinco poliedros regulares.

-Demostración de que un triángulo dibujado dentro de un semicírculo corresponde


a un triángulo rectángulo.
-Hallar los llamados números poligonales, aquellos cuya cantidad de puntos puede
formar la figura a la que corresponden.

Igualdad de género

Aunque existen algunas polémicas sobre el rol de la mujer en la Escuela pitagórica,


es innegable que es sexo femenino tuvo una representación importante. Se afirma
que por lo menos una treintena de mujeres formaban parte como estudiantes y
maestras, destacando Aesara de Lucania y a Téano de Crotona (esposa de
Pitágoras).

No podían practicar la política, solo se les permitía participar en las actividades


matemáticas y filosóficas. La filosofía de Pitágoras era dualista y veía a la mujer
como complemento indivisible de lo masculino.

La dieta pitagórica

Uno de las metas más significativas de la doctrina pitagórica era el alcance de la


pureza. Para este fin, profesaban una vida ascética que se caracterizaba por no
tener posesiones personales y un vegetarianismo estricto donde estaba
terminantemente prohibido la ingesta de carne.

Los pitagóricos creían en la transmigración de las almas o reencarnación y no


toleraban el daño a ningún ser viviente. Como dato curioso, otro de los preceptos
de la dieta pitagórica que no se ha podido descifrar satisfactoriamente es el
vehemente rechazo de Pitágoras a cualquier tipo de frijoles.

La copa de Pitágoras

Cuenta la leyenda que Pitágoras creó una copa que promovía la equidad y
castigaba la avaricia. No es otra cosa que un recipiente que se vacía completo si se
intenta llenar más allá de cierto nivel que tiene marcado. El dispositivo lleva por
nombre copa justa o copa de Pitágoras y en Samos, su isla natal, se puede comprar
en cualquier tienda de recuerdos.

Consiste en un cilindro hueco en el centro de la copa que, gracias al principio que


enunciaría Pascal siglos después, genera un efecto de sifón que vacía el contenido.
Si bien no podemos verificar la fidelidad de la historia, nos sirve para ejemplificar la
idea pitagórica de que las matemáticas están en todos lados, hasta en los objetos
cotidianos.

Escala musical

Otra historia con objetos cotidianos, sitúa al matemático pasando por una herrería.
Entre el ruido de los golpes, el metal logró percibir cierta consonancia.
Al entrar al local e investigar el origen de los sonidos, Pitágoras descubrió que el
peso de los martillos eran intervalos proporcionales y que la relación de esos
intervalo entre sí eran los que generaban la disonancia o la consonancia. Esa
observación definirá los siete tonos básicos de la escala diatónica que se usa en la
música de la actualidad.

Otra historia le atribuye la construcción de un monocordio, instrumento de cuerda


que produce los mismos tonos fundamentales variando la longitud de la única
cuerda.

Esfericidad de la tierra

Para los pitagóricos, la música trascendía cualquier ámbito, como cualquier principio
matemático. Por esta razón, pensaron que los intervalos regulares también regían
a la mecánica celeste.

Surge entonces la teoría de la música o armonía de las esferas, dónde cada uno de
los cuerpos celestes se mueve en la frecuencia de cada nota musical. Este
razonamiento los hizo afirmar que la tierra también tenía forma esférica, quizá con
más inclinación poética que científica para equiparla a las demás esferas
planetarias.

Los números y las cosas

Uno de los mayores aportes de Pitágoras al pensamiento occidental fue la


sistematización de las ideas abstractas. Los pitagóricos son los primeros en
considerar los números como cosas en sí mismas y que forman todas las demás
cosas del universo. Ese protagonismo numérico significó el impulso inicial para
explicar el mundo desde fenómenos constantes y demostrables, dónde no se
resolvían problemas sino que se buscaban principios.

Parménides de Elea (540-470)

Pues bien, te diré, escucha con atención mi palabra, cuáles


son los únicos caminos de investigación que se puede
pensar uno: qué es y que no es posible ser, es el camino de la
persuasión -acompaña, en efecto, a la verdad-; el otro, que no
es y que es necesario no ser.

Te mostraré que este sendero es por completo inescrutable; no conocerás, en


efecto, lo que no es (porque es inaccesible) ni lo mostrarás. Pues lo mismo es el
pensar y el ser pensado
La escuela de Elea fue tradicionalmente atribuida a Jenofanes de Colofón, quien se
habría instalado en Elea, tras emigrar de Italia. Allí, habría tenido como discípulos a
Parménides y otros más. Pero se trata de información incierta, lo más probable es
que el propio Parménides haya sido el fundador de la escuela.

Parménides vivió en Elea y participó en la redacción de las leyes de su ciudad. Y es


posible que su iniciación a la filosofía haya sido a través de los pitagóricos.

Inspirado probablemente en la literatura oracular y mistérica, el poema con el cual


comienza Parménides (citado al inicio de este post) da a entender que el contenido
que le sigue debe considerarse "revelación" filosófica.

El núcleo fundamental del poema se divide en dos partes:

1. La vía de la verdad (en la que expone su propia doctrina filosófica)


2. La vía de la opinión (doxa), en la que utilizando algunos elementos
posiblemente de origen pitagórico- se expone una cosmología criticada como
"engañosa".

Parménides pretende pues, construir la vía de la verdad. Y así, deducirá que el Ser
(lo que es) es ingénito e imperecedero; finito, continuo y único; indivisible e inmóvil.
En efecto: el ser es imperecedero e engendrado porque en caso contrario habría
que suponer que procede del no-Ser y vuelve a él; pero el no-Ser es impensable e
inexistente. Del mismo modo, el Ser es "uno", ya que si hubiera otra cosa sería el
no-Ser. Y también inmóvil, porque todo cambio sería hacia el no-Ser. E indivisible,
puesto que el vacío que separaría a las partes sería equivalente al no-Ser.

El giro abstracto de Parménides

Se trata un notable ejercicio de lógica, con lo que se marca una distancia respecto
a los primeros filósofos jonios que hablaban de "los seres" buscando un arché de
carácter concreto e incluso empírico.

La lógica de Parménides no resulta demasiado convincente dado que solo maneja


dos conceptos opuestos: Ser y no-Ser. Cabe preguntarse entonces qué es lo que
quería decir en realidad. En primer lugar, puede interpretarse que el objetivo fue el
de demoler la filosofía de sus predecesores, especialmente la escuela pitagórica.
En esta línea, es posible entender la negación del vacío, el tiempo y la pluralidad.
El cambio y el movimiento son considerados ilusorios. El ataca es puntual contra el
dualismo pitagórico, admitiendo como atributos del Ser sólo a los atributos que
figuran en la columna izquierda de la enumeración pitagórica.

El Ser al que Parménides refiere es la Realidad o, el Mundo. Y Parménides no podía


concebirlo sino como algo corpóreo (la distinción entre lo material e inmaterial aún
no existe. El mundo es algo limitado, compacto, inengendrado e imperecedero,
excluyendo toda posibilidad de cambio y movimiento. Es como "una esfera bien
redonda", inmóvil y eterna. Finalmente, se observa que de un modo explícito, se
introduce la distinción entre verdad y apariencia (u opinión) y se otorga primacía a
la razón (lo que se puede pensar) por encima de la apariencias sensibles y
engañosas.

Los últimos presocráticos

Los presocráticos pueden dividirse en dos grupos: los partidarios del monismo y
los cercanos al pluralismo.

Mientras que los primeros filósofos pueden ser considerados monistas puesto que
buscaron el archéen un solo elemento (excepto los pitagóricos claramente
dualistas), los que siguieron son considerados pluralistas dado que ya no
buscarían un solo elemento (que al transformarse da lugar a todo) sino una
multiplicidad de éstos que al combinarse entre sí dan origen a un universo múltiple
y móvil.

Empédocles de Agrigento (Acragas) (495-435 aprox.)

Para Empédocles, la realidad es concebida como una esfera, lo cual sugiere que
parte de la concepción de Parménides.

La esfera de Empédocles equivale al Ser de Parménides, aunque a diferencia de


éste último, no niega el valor de las apariencias porque para él, hay movimiento y
hay pluralidad de seres. Lo que hace es introducir dentro de la esfera a la variedad:
en su interior se encuentran los cuatro elementos:

Agua

Aire

Fuego

Tierra

Podría decirse pues, que habiéndose inspirado en Tales, Anaxímenes y Heráclito,


agrega un tercer elemento (la tierra). Cada uno de estos elementos es eterno e
imperecedero, pero al mezclarse entre sí dan lugar a la diversidad de seres y
cambios que se observan en el mundo. La mezcla de los elementos es producido
por dos fueras cósmicas: el amor y el odio. Son fuerzas que también se encuentran
en el hombre y que al explicar en su lucha todo cuanto sucede, determinan la visión
trágica que Empédocles tiene de la existencia:

Estos elementos no cesan nunca su continuo cambio. En ocasiones se unen bajo


la influencia del Amor, y de este modo todo devienen lo Uno; otras veces se
disgregan por la fuerza hostil del Odio y tienen una vida inestable
Este mismo combate de dos fuerzas se ve claramente en la masa de los miembros
mortales. A veces, por efecto del amor, todos los miembros que posee el cuerpo se
reúnen en unidad, en la cima de la vida floreciente. Pero otras veces, separados por
el odio cruel, vagan por su lado a través de los escollos de la existencia.

Empédocles y su visión del hombre

La teoría de los cuatro elementos que han de estar en armonía, permite elaborar
una concepción de salud, que tendrá amplia repercusión en la medicina griega
posterior.

Utilizando otros términos Empédocles considera al hombre un microcosmos,


una suerte de mundo microscópico (dado que contiene los mismos elementos) y
ello le permite formular una explicación de conocimiento por "simpatía": "lo
semejante conoce a lo semejante". Así, las emanaciones que proceden de las
cosas entran por los poros del cuerpo humano, yendo a encontrar lo semejante
que en éste hay:

Vemos la tierra por la tierra, el agua por el agua, el aire divino


por el aire y el fuego destructor por el fuego. Comprendemos
el amor por el amor y el odio por el odio.

Aportes

La naturaleza dual del Ser y los cuatro elementos

Fue quizás uno de los más multifacéticos filósofos de la Antigua Grecia. Nietzsche
incluso se refirió sobre él como “el personaje más colorido de esta etapa”.

A diferencia de otros pensadores, Empédocles es único en su característica dual.


Es decir, mientras que algunos filósofos desarrollaban ideas totalmente místicas
espirituales y otros se enfocaban en la descripción de la realidad y la razón,
Empédocles retomó con seguridad ambos caminos en su pensamiento. Por estas
razones, a Empédocles se le reconoce como un ecléctico. El eclecticismo o
pensamiento ecléctico es aquél que no toma posturas extremas, sino que trata de
conciliar y unir las diferentes vertientes, valores o ideas presentadas.

En esta posición, Empédocles retoma los estatutos e ideas de sus antepasados,


como fue el caso de Tales de Mileto, Anaxímenes, Heráclito y Jenófanes; ellos
propusieron la existencia de diferentes elementos: fuego, agua, aire y tierra.
Empédocles propone, retomándolos, que el Ser en su totalidad se compone de
estos cuatro elementos en conjunto. Como se nota en la flexibilidad de sus ideas,
argumenta que el Ser es unidad y dualidad.
Antes que él, el filósofo Parménides habló sobre el Ser, y de cómo nada puede
emerger de la nada, pero a la vez, todo lo que existe no puede simplemente
desaparecer. Empédocles está de acuerdo con esta tesis, sin embargo, se muestra
reacio ante esta idea rígida del Ser como un “es o no es”. Para el filósofo, todo Ser
tiene una doble faceta, todo Ser es transitorio.

Sobre el nacimiento y la muerte, Empédocles retoma la idea de los cuatro elementos


y propone que estos nunca se convierten o cambian su forma, sino que entran en
armonía con el resto de los elementos creando así la vida de las cosas. Según él,
la vida entonces comienza con la interacción de estos elementos. Cuando estos se
reacomodan, el Ser crece y se desarrolla. De esa misma manera, la muerte ocurre
cuando los elementos vitales se separan y vuelven a retomar su camino.

El amor y la discordia: ciclo cósmico

Para el filósofo, existen dos fuerzas principales que rigen el cosmos: el amor y la
discordia. La unión o separación de los elementos depende de la lucha de estas dos
fuerzas: cuando hay amor, los elementos entran en armonía y se unen; la discordia,
en cambio, causa separación y diferencia.

Estas fuerzas que rigen el cosmos, se encontraban inicialmente separadas. El


planeta era una esfera donde sólo habitaba el amor y la discordia se encontraba en
las partes más recónditas. Con estas raíces, el cosmos se encontraba en su estado
más divino y puro, sin embargo, esta esfera que sólo contenía amor era inmóvil e
inactiva.

Fue hasta que la discordia comenzó a tener influencia en los elementos de la esfera
que se creó la vida y el cosmos ahora se componía de cosas diferentes. Entre más
había discordia, más se separaban los elementos, y al llegar a su separación
máxima se crearon cuerpos exclusivos de un solo elemento, como los océanos, el
cielo y las montañas.

En cambio, entre más amor, más comunión había entre los elementos y las
creaturas como el humano y los animales cobraban vida. Empédocles se refiere a
esto como el ciclo cósmico y asegura que en él se encuentran cuatro etapas:

1. La esfera llena de amor, la discordia alejada en lo recóndito


2. La discordia se aproxima a la esfera
3. La esfera llena de discordia, el amor alejado en lo recóndito
4. El amor se aproxima a la esfera

En su época, Empédocles decía que la humanidad se encontraba en la segunda


etapa, donde la discordia, cada vez más cerca de la tierra, se notaba en los oscuros
sucesos que afligían a la humanidad; en el pasado, en la primera etapa, la
humanidad vivía en armonía con la vida. Este, según dice, es un ciclo que se repite
por toda la eternidad.
El origen de los seres vivos

Teniendo una idea de la composición de las cosas, el filósofo dedicaba su tiempo a


la observación de la naturaleza, las plantas, los animales y el ser humano. Llegó
incluso a proponer una muy temprana concepción de la selección natural y la
evolución estableciendo que los seres vivos con elementos en armonía serían
aquellos que avanzaran más en la vida.

Según él, el balance es necesario, por lo que un humano con patas de cordero –por
ejemplo estaba destinado a desaparecer. Además, estableció que el pensamiento
se genera en el corazón, y esta propuesta fue aceptada por mucho tiempo en la
medicina.

Finalmente, Empédocles hablaba de estos ciclos por los que pasaban los seres
vivos, indicando que cada uno de nosotros tiene que atravesar por 10,000
“reencarnaciones” para volver a nuestro estado puro y ascender con los dioses.
Incluso pregonaba de sí mismo haber sido varón, hembra, pájaro y pez en el mar
anteriormente.

Hay varias historias sobre su muerte, sin embargo, la más popular narra que al estar
convencido de su pureza, haber sido sometido a expiación y haber vivido ya los
ciclos necesarios se arrojó al volcán Etna. Empédocles sostenía que tras su muerte,
sería ungido como un dios, cementando así la imagen mística y espiritual del
filósofo.

ANAXAGORAS DE CLAZOMENE (500-428 aprox.)

Al igual que la de Empédocles, su filosofía, parte de los planteos de Parménides,


llegando a una solución relativamente parecida. Ya que el "ser" no puede empezar
ni parecer, y ya que lo "uno" ha de considerarse como inmutable, Anaxágoras – que
admite la pluralidad y la movilidad, así como los cambios y transformaciones de la
realidad- formula una teoría pluralista Todo lo que se produce y sucede es resultado
de la mezcla de innumerables elementos.

Nada viene a la existencia ni es destruido sino que todo es resultado de la mezcla


y la división

Anaxágoras llama a esos elementos o principios con el nombre de "semillas", las


cuales son cualitativamente distintas e indefinidamente indivisibles. En todas las
cosas hay semillas de todas las cosas, de tal manera que "todo está en todo". Así
se explica que cualquier cosa puede llegar a ser otra distinta, y que si una cosa es
lo que es, es porque en ella predominan las semillas correspondientes: en el oro
predominan las semillas del oro, pero están también todas las demás (cosa que es
posible porque las semillas son minúsculas).
La pluralidad y los cambios (generación, corrupción, transformación) se explican por
la mezcla y disgregación de las semillas. El mundo se origina por medio de un
torbellino en el que se realizan las mezclas y separaciones progresivamente. Pero
este movimiento del torbellino tenía que ser explicado, puesto que Parménides
parecía haber demostrado que, de por sí, la Esfera permanece quieta e inmóvil:
Anaxágoras se verá obligado a introducir un "principio de movimientos", al que da
el nombre de Nous (Espíritu, inteligencia). El Nous es algo separado de la masa de
semillas y por ello nada lo limita, posee autonomía, conoce todo y tiene el máximo
poder.

Aportes

Las ideas que nos heredó Anaxágoras se basan en la idea de lo infinito, que existe
en todas las cosas, la necesidad de los hombres por adquirir la inteligencia con el
objetivo de lograr introducir el orden en lo indefinido por medio del movimiento y
del carácter impersonal de la inteligencia universal, de la cual forman parte todos
los entendimientos. El principio, concebido por Anaxágoras, es un alma motriz del
mundo que obra por una serie de efectos mecánicos. La doctrina moral que nos
aportó Anaxágoras se reduce a estos dos puntos: la contemplación de la naturaleza,
y resignación ante el orden general del mundo.

DEMOCRITO DE ABDERA (460-370 aprox.)

El punto de partida es el atomismo elemento que también se encuentra presente


en los plantos de Parménides, tal como señala Aristóteles:

Algunos filósofos antiguos creyeron que lo que es debe ser necesariamente uno e
inmóvil; ya que siendo el vacío no-ente, no podría existir el movimiento sin un vacío
separado (de la materia), ni existir una pluralidad de cosas sin que algo los separe
Pero Leucipo creyó tener una teoría que, concordando con la percepción de los
sentidos, no hacía desaparecer el nacimiento, la corrupción, en movimiento ni la
pluralidad de los seres. (Aristóteles, sobre la generación y la corrupción)

Leucipo, aparentemente, pese a que hay quienes dudan de su existencia, habría


sido el maestro de Demócrito. En esta línea se observa entonces que el planteo es
similar al que aparece ya en Empédocles y Anaxágoras: salvar la apariencia del
mundo, esto es su movimiento y pluralidad, salvar el valor de la experiencia
sensible, pero sin dejar de respetar los principios del eleatismo. La solución
buscada difiere este caso en un solo aspecto: admitir que el vació o "no ser" y negar
todo tipo de fuerzas distintas en la materia.

Partículas indivisibles

El mundo consta de infinitas partículas indivisibles (átomos) que son sólidas, llenas,
inmutables, de modo tal que cada átomo posee las características atribuidas por
Parménides al "ser".
Pero a diferencia de éste, para Demócrito, los átomos son infinitos en número. Por
otra parte, los átomos carecen de cualidades sensibles y sólo se distinguen entre sí
por la figura (A difiere de B), el orden (AB difiere de BA) y la posición (A difiere de
Z).

Los átomos poseen movimiento propio y espontáneo en todas direcciones y chocan


entre sí. El choque puede tener consecuencias diversas: o bien rebotan y se
separan, o bien, se "enganchan" entre sí, gracias a sus figuras diversas. Se
producen entonces torbellinos de átomos que originan mundos infinitos,
engendrados y perecederos. Los átomos explican de esta forma la multiplicidad de
los seres, el movimiento y la generación, destrucción. Pero se necesita un segundo
principio: el vacío (o el no-ser). El vacío es lo que explica la multiplicidad, ya que es
lo que separa a los átomos; y explica el movimiento, porque si no hay vacío no
puede haber ni choques ni desplazamientos.

Aportes

Geometría

A pesar de que Demócrito es más conocido gracias a su teoría atomista y sus


estudios filosóficos, también fue un reconocido geómetra. De hecho, esta ciencia
fue una de las que más enseñó a quienes les seguían y muchas de sus
publicaciones que lamentablemente no han sobrevivido a nuestra época tenían
relación con el ámbito de la geometría y la astronomía.

Su interés por la geometría puede comprenderse al mirar el contexto de la época,


pues muchos filósofos consideraban que la gran mayoría de los hechos y
situaciones que se daban en el mundo podían explicarse a través de la geometría y
la aritmética.

Esto se evidencia en el hecho de que Demócrito incluso llegó a dar características


de figuras geométricas a elementos abstractos como el olor o el sabor. En este
sentido, asoció algunas formas con ciertos elementos, lo cual significaba que sabían
a tal o cual cosa. Por ejemplo, para Demócrito los elementos que eran redondeados
y lisos se caracterizaban por tener un sabor amargo; así mismo, las sustancias que
eran más bien circulares tenían un sabor más dulce, y todos aquellos elementos
ácidos y agrios tenían una estructura aguda y con ángulos.

Estas interpretaciones, que también se aplicaron en otros ámbitos como en el tacto,


dan fe de lo elemental que este filósofo consideraba que eran las formas
geométricas.

Estudio de los volúmenes

Además, entre sus estudios destacan también diversos tratados relacionados con
el volumen de las figuras.
Por ejemplo, según registros históricos se cree que Demócrito pudo haber hallado
la fórmula que refleja el volumen de una pirámide, y que también descubrió que esa
misma fórmula puede aplicarse en el caso de querer identificar el volumen de un
cono. De estas disertaciones surgieron dos teoremas principales que se atribuyen
a Demócrito. El primero de estos teoremas indica que, al comparar un cilindro y un
cono que tengan altura y base igual, el volumen de dicho cono será una tercera
parte del volumen de dicho cilindro.

El segundo teorema que se atribuye a Demócrito indica que, teniendo una pirámide
y un prisma que miden lo mismo y tienen la misma base, el volumen correspondiente
a la pirámide será una tercera parte del volumen del prisma.

Disertaciones sobre la luz

Como se ha visto, Demócrito fue un filósofo que se enfocó en comprender el porqué


de las cosas basándose en el ámbito físico, dando especial importancia a la materia
y su composición. Por ende, las inquietudes que presentó estaban vinculadas con
dar explicación física a diferentes fenómenos. Uno de estos fue la luz y su
naturaleza corpuscular.

A raíz de sus razonamientos, Demócrito se identificó con la teoría de la emisión,


que indica que los ojos producen una especie de rayos o partículas, gracias a las
cuales es posible percibir y distinguir los objetos.

Teoría de la percepción

La teoría de la percepción de Demócrito está estrechamente relacionada con la


escuela del atomismo. Este filósofo señalaba que las imágenes (eidôla) eran en
realidad capas de átomos. Estas películas de átomos se encogen y se expanden.
Solo aquellas que se encojan lo suficiente son capaces de entrar en el ojo humano.

En este sentido, son los cambios producidos en las películas de átomos los que nos
permiten percibir la realidad. Asimismo, las propiedades visibles de los objetos
macroscópicos (como el tamaño y la forma) son producto de dichas películas.

El conocimiento

En materia de epistemología, Demócrito distinguió dos tipos de conocimiento: el


conocimiento bastardo y el conocimiento legítimo. El conocimiento bastardo es
aquel subjetivo e insuficiente, que se obtiene a través de la percepción sensorial.
Por su parte, el conocimiento legítimo es el conocimiento genuino, el cual se obtiene
a través del procesamiento del conocimiento bastardo, empleando un razonamiento
inductivo.
La antropología

A pesar de que no existe evidencia contundente, algunos historiadores señalan que


es posible que Demócrito haya sido el creador de la teoría sobre el desarrollo
histórico de las comunidades humanas. Esta suposición se hace tomando en cuenta
la información obtenida a través de fuentes secundarias, según la cual Demócrito
demostró interés por el estudio del origen de las sociedades humanas, sus
instituciones y su cultura. Esto quiere decir que este estudioso griego pudo haber
sido uno de los primeros antropólogos.

Matemáticas y geometría

Demócrito fue uno de los pioneros en matemáticas y geometría. De hecho, escribió


tratados sobre los números, las figuras, las tangentes, los números irracionales,
entre otros. Sin embargo, en nuestros días no existen copias de estos tratados y se
sabe de ellos solo gracias a fuentes secundarias. De igual modo, se sabe que
Demócrito fue el primero en observar que el volumen de un cono es igual al tercio
del volumen de un cilindro que tenga la misma base y la misma altura del cono en
cuestión.

Astronomía

Demócrito fue también el primer filósofo en darse cuenta de que el cuerpo celestial
que conocemos como la Vía Láctea estaba formado por la luz de miles de estrellas
distantes. Asimismo, fue uno de los primeros en plantear que el universo estaba
lleno de planetas, alguno de los cuales estaban deshabitados.