Está en la página 1de 10

Pontificia Universidad Javeriana

Facultad de Educación
Maestría en Educación
Fundamentos Culturales de la Experiencia Educativa
Presentado a: Dra. Patricia Baquero Torres
Presentado por: Sandra Milena Hernández Capera

La formación del sujeto en la escuela del siglo XXI: entre la homogenización y la

globalización

“La formación es un viaje que se inicia en el justo momento en que el otro nos enseña su cultura
adulta. Cuando papá y mamá se unen, sin saberlo, el profesor comienza nuestro viaje de
formación.” Zambrano 2007

La escuela, como escenario de acción en el cual se posibilita la formación de sujetos,

tiene desde su génesis la misión de estructurar acciones encaminadas a educar niños y jóvenes,

con el propósito de que construyan sus proyectos de vida como sujetos activos dentro de un

conglomerado social, lo que conlleva a delegar a la escuela un importante nivel de

responsabilidad centrado en las acciones que propicia, para que, cada uno, alcance un nivel de

competencias y habilidades que puedan poner en práctica a la hora de interactuar en sociedad, sin

embargo, y atendiendo al presente análisis, se pretende abordar una mirada crítica sobre las

políticas sociales y económicas que, en la actualidad, ofrece la escuela, influenciada por los hilos

de la globalización.

Partiendo de la situación actual que se evidencia en el contexto educativo, en donde, aún

se pretende formar a los estudiantes dentro de los paradigmas de homogenización influenciados

por la globalización, problemática que se argumenta partiendo de la siguiente afirmación: La

globalización en el mundo actual ha evidenciado que la educación desde su emergencia se ha

enfocado o ha estado influenciada por las políticas económicas y sociales del Estado y continúa
formando desde un pensamiento industrializado, homogénico y estandarizado ; proposición que

se argumenta a partir de dos ejes fundamentales, en primer lugar, se da una mirada histórica a las

dinámicas que han acontecido en la escuela y que han influenciado el paradigma de

homogenización de los sujetos; en segundo lugar, se aborda la pregunta ¿cómo la escuela se ha

visto afectada por los contextos económicos y las políticas establecidas por el Banco Mundial?

Un poco de historia

En el siguiente apartado se presenta una contextualización histórica sobre el surgimiento

de la escuela y las prácticas educativas que se acentuaron desde una sociedad católica

enajenada, partiendo de tres etapas fundamentales de la escuela en Colombia. En primer lugar, el

espacio escolar vista desde la época colonial donde se evidenció la influencia de los Jesuitas, en

segundo lugar, la aplicación del método lancasteriano en la educación y por último, las reformas

educativas que surgieron a partir del siglo XX.

En la época de la colonia, dentro de tantos hechos políticos, religiosos, económicos y

sociales, emerge la escuela como mandato real, donde la función de la educación se centraba en

la formación de ciudadanos cristianos, además, buscaba mantener la fidelidad de los pueblos a la

corona española privilegiando la enseñanza de la fe religiosa, moral y propagación de las buenas

costumbres. (Sánchez, 2005). Esto llevó a que, la escuela se enfocara en una educación doctrinal

donde la enseñanza se basada en lo teológico, la instrucción de las primeras letras, la aritmética

(conteo) y en las labores domésticas.

A principios del siglo XVII, se crean las primeras escuelas oficiales, las cuales eran

sostenidas por los cabildos y la enseñanza era impartida por la iglesia. En esta época, surgió uno

de los principales centros educativos, el Colegio Seminario de San Bartolomé, liderado por la

compañía de Jesús. Esta orden religiosa tenía un control casi absoluto de la educación enfocando
el espacio escolar para mantener un orden y organización que trascendiera a lo público y a lo

social, ya que permitía un control, una vigilancia y una uniformidad.

Luego de la expulsión de los jesuitas (1767), se crearon diversas instituciones educativas,

estas instituciones se denominaron

“Escuelas Pías, que tenían el carácter de hospicios y eran puestas en manos de órdenes

religiosas, quienes disfrutaban de los intereses o créditos que producían anualmente (…)

para que haciendo las veces de receptor, enseñase a los niños a leer, escribir y latinidad”.

(Martinez, Castro, & Noguera, 1999).

Este espacio escolar se caracterizaba por ser abierto a toda clase de niños de cualquier

condición, se impartían los conocimientos basados en la fe cristiana, la justicia, la solidaridad y la

entrega, enfocados en una enseñanza donde aprender el latín, normas y oficios era el principal

objetivo, ya que el niño era un simple receptor de dichos conocimientos.

Desde los comienzos de La Gran Colombia, se consideró la necesidad de construir un

sistema educativo acorde con la nueva condición de la nación, que llegara a todos los ciudadanos

y que fuese capaz de trasmitir el ideario republicano. De esta manera, se tuvo en cuenta el método

de enseñanza mutua, como la alternativa que podría cumplir la expectativa planteada,

pretendiendo una diferencia tajante respecto a los métodos utilizados en la educación colonial.

(García B. , 2007)

Frente a este panorama y hacia el año de 1826 surge la Escuela Lancasteriana para ayudar

al clero en asuntos del estado, esta escuela con el método mutuo, buscaba enseñar a personas sin

importar su condición social, refugiadas en casas, bodegas o lugares condicionados como escuela.

Allí se evidenciaba un flujo mayor de alumnos de todas las edades, los más grandes y con más

conocimientos eran llamados monitores y ayudaban al maestro con los demás niños en la

explicación de algunos temas.


En estos espacios manejaban ubicaciones específicas como lo eran semi- círculos, mesas

redondas o filas distribuidas de acuerdo a las edades, para un mayor control y observación por

parte de los monitores y por parte del maestro, este se mantenía frente a la clase en un escritorio

que se encontraba ubicado más arriba del alumnado, viéndose así como una figura de autoridad y

de este modo poder mantener a todos ocupados y supervisados y así evitar la expansión de la

ignorancia y los vicios, cumpliendo con horarios establecidos ( 9 – 12 y de 2 – 5) y parámetros de

aseo, cumplimiento y obediencia.

“Uno de los principios metodológicos que mayor impronta producía, tanto a los padres de

familia como al gobierno, radicaba en el logro aparente fácil y rápido de la disciplina,

columna vertebral del éxito de cualquier método pedagógico familiar o escolar: "el

silencio y el buen orden, y la uniformidad, contribuyen no poco al feliz y breve

adelantamiento de los niños y el maestro". El requerimiento disciplinar para el éxito de

este método era altísimo; todo estaba diseñado para trabajar en absoluto silencio, en

tiempos muy precisos y con órdenes muy concretas, que no aceptaban ningún tipo de

distractores. Este método era lo más cercano a la producción fabril o al funcionamiento de

la milicia.” (García B. , 2007)

A partir de los acontecimientos tratados anteriormente y la influencia que tuvo cada uno de

ellos en el estatuto de escuela, surgen en el siglo XX nuevas reformas educativas, que llegan a

configurar y a fortalecer la escuela como espacio de control. Una de las reformas a inicios del

siglo, es la Ley orgánica de la instrucción pública (García B. , 2007), que trajo planteamientos

centrales como: la reforma educativa, la división de la enseñanza primaria en urbana y rural y la

secundaria en técnica y clásica reglamentando que todo niño y niña debe tener educación

obligatoria.
Es así, como también a finales del mismo siglo se transforma la Constitución Política de

Colombia de 1991 la cual sirve como base para generar la Ley General de Educación, Ley 115 de

1994:

“Que señala las normas generales para regular el Servicio Público de la Educación que

cumple una función social acorde con las necesidades e intereses de las personas, de la

familia y de la sociedad. Se fundamenta en los principios de la Constitución Política sobre

el derecho a la educación que tiene toda persona, en las libertades de enseñanza,

aprendizaje, investigación y cátedra y en su carácter de servicio público”. (MEN, 1994,

pág. 1)

Esta Ley General de Educación se ha mantenido hasta la actualidad enfocada hacia

reglamentos que permiten sectorizar a la población infantil y adolescente por edades,

conocimiento, habilidades, competencias, estándares y que, a manera intrínseca siguen

reforzando y reproduciendo una maquinaria industrializada y de producción.

“Así, la escuela sigue siendo una institución social inmersa en unas particulares

condiciones que le definen y sobre las que proyecta su poder de acción (…) ha sido un

escenario con un marco componente sociocultural, a modo de transmisión de

conocimientos acumulados, y con un componente socioeducativo que ha impregnado de

hábitos, actitudes y cambios actitudinales, valores convenciones expresadas en formas

diversas, etc” (Moral, 2009, págs. 205 -207 )

La escuela influenciada desde la economía

En el siguiente apartado, se aborda una segunda mirada a la escuela desde la economía y

como ha sido afectada por los contextos políticos, que se han venido estableciendo con el paso

del tiempo y la reestructuración productiva, la cual ha surgido con las diferentes políticas que

llegan a Colombia para ser implementadas en el marco de la educación, como lo son: la


globalización y la dominación de la Banca Mundial con las reformas educativas de finales del

siglo XX que han transformado las políticas para las instituciones, reforzando la homogenización

y la deslegitimización integral de los individuos.

La globalización de la información y el conocimiento, han generado una economía de

escala mundial, siendo esta, informacional (productiva y competitiva) y global (productiva,

consumista y de circulación); pues, la internacionalización de las economías nacionales

(multinacionales y su injerencia), unido a las políticas de los organismos y la banca internacional

(BID, Banco Mundial) que han sido los principales entes reguladores de la modernización de los

estados subdesarrollados, en la última década, ha definido el norte de los cambios de los sistemas

educativos nacionales incluida Colombia.

Así, todos los factores antes mencionados hacen que tenga una influencia en los sujetos,

ya que, desde este margen se busca construir una escuela hacia un proyecto productivista

enfocado en una economía educativa.

“La escuela pasa a ser un simple aparato ideológico del Estado a convertirse en una

institución central encargada de brindar unidad a la reestructuración social y cultural que

se vive. En su reorganización, son fundamentales a la reproducción capitalista los

procesos gestados en ciencia y conocimiento.” (Mejía, 2006)

Es así, como la globalización y principalmente el capitalismo busca producir una educación

basada en parámetros mercantilistas, consumistas y productivos que permiten tener una

integración al mercado de trabajo. Es por esto que, el sujeto es visto como capital humano y se

busca que en el interior de las instituciones educativas se forme un ciudadano competente, hábil y

eficaz para enfrentarse a una sociedad técnica donde el empleo es un derecho social, pero a su

vez una lucha constante frente a la competitividad por una empleabilidad.


“Por lo anterior, la escuela se convierte en un factor central para el logro de sus nuevos

procesos productivos. En ella el conocimiento actúa como un factor de desarrollo básico

para ir de menores a mayores niveles de desarrollo. (…) de igual manera brinda paso a la

“desmaterialización de la producción” donde acentúa la necesidad de una educación de

calidad para los nuevos tiempos (estándares, competencias, logros) para así formar al

nuevo trabajador flexible.” (Mejía, 2006, pág. 97)

La escuela más que un mecanismo de control del estado, está altamente influenciada por la

Banca Mundial y las políticas neo-liberales que llevan a sistematizar los modelos de aprendizaje

de las instituciones educativas, por esta razón en nuestra nación la educación está encaminada

hacia la reproducción de modelos externos, que llevan a la homogenización de la enseñanza

desconociendo factores como las etnias, las regiones, culturas, tradiciones que son propias de la

diversidad de nuestro país.

El Banco Mundial surge en la década de los años 90 el cual se transformó en la principal

agencia de asistencia técnica en educación para los países en desarrollo, permitiendo préstamos y

financiaciones lo cual llevo a que esta entidad diera un nuevo ordenamiento en el campo

educacional, correspondiente con el modelo económico globalizador. (Mejía, 2006).

Es decir, que los países en vía de desarrollo no tienen autonomía en sus instituciones, si no

que estos deben cumplir con los parámetros establecidos por el endeudamiento adquirido y

cumplir políticas que se centran en cuatro desafíos de los sistemas educativos.

Primero, el fácil acceso a la educación, dándole prioridad al nivel básico hasta grado

noveno que profundice en los procesos técnicos y mano de obra productiva , el cual, propende

por una mayor cobertura en estos grados y como consecuencia de esto se refleja un

hacinamiento y baja calidad educativa. Segundo, una equidad, donde se prioriza la inclusión

educativa que conlleva al interior de las instituciones una multiculturalidad. Tercero, la calidad
educativa vista como los promedios cuantitativos medibles de acuerdo a los parámetros

establecidos por las políticas educativas. Y por último las reformas tanto estructurales como

educativas que van encaminadas a un supuesto avance estructural que llevan a la escuela a

constantes reformulaciones en los procesos de enseñanza y de aprendizaje. (Mejía, 2006)

Por lo anterior la escuela está sumergida en el campo de lo administrativo y lo político

donde la pedagogía se enmarca en un idealismo, partiendo del binomio enseñanza- aprendizaje y

se ve reducida a cumplir con competencias y estándares incorporados dentro de currículos

medibles (despedagogización), teniendo como evidencia a las diversas pruebas estandarizadas

nacionales e internacionales (SABER, SABER PRO, PISA) ubicando a los estudiantes, a los

maestros y a las instituciones en un campo cuantitativo y estadístico.

Conclusiones

La influencia de la economía en el espacio escolar junto con la globalización atraviesa

no solo la mirada de los estudiantes que se desean formar, si no todas las dinámicas educativas

bajo estándares cuantitativos, que influyen en los avances de la sociedad en el proyecto

económico de un país y las relaciones internacionales.

La escuela desde su emergencia y teniendo en cuenta su mirada histórica, el avance hasta

la globalización y sus constantes reformas; hacen que se evidencien tenciones en el espacio

escolar, que surgen a raíz de las políticas económicas implementadas por el Estado, vista desde

el modelo de individuo que se quiere y las habilidades que este debe tener para ser productivo,

bajo unas medidas de vigilancia, control, organización y empoderamiento, que se reproduce

desde las instituciones hacia el espacio público y social. Razones por las cuales en la actualidad

influyen no solamente el producto de estudiante que se desea, sino, todos los requerimientos y las

leyes de las políticas educativas, es decir que la economía entra al espacio escolar, lo manipula,
lo aborda y lo moldea, de acuerdo a parámetros y estándares que intervienen en el proyecto

económico de un país.

Es por lo anterior que la globalización toma medidas económicas que facilitan la

cuantificación de la educación desde el índice sintético, y desde las pruebas nacionales e

internacionales para sectorizar al estado desde lo económico. Ya no solo, se moldea al estudiante

si no se moldea a todo el sector educativo desde la escuela hasta las leyes, con una mirada

industrializada, de producción, productividad y de calidad educativa, no desde la educación

sino, desde los índices el progreso, el avance medible y cuantificable.

Las temáticas abordadas en el presente trabajo, enmarcan conceptualizaciones que se

dieron para debatir en el seminario “Fundamentos Culturales de la Experiencia Educativa” las

cuales iban encaminadas hacia: los cambios y nuevos procesos culturales y sociales, la

postmodernidad, la educación, la sociedad del conocimiento, el desarrollo profesional,

profesionalización docente, entre otros; temáticas que están sumergidas y han tenido

trasformaciones debido a ese magno conjunto de políticas que están inmersas en lo que

conocemos como “globalización”.

El seminario ha dejado reflexiones a nivel social, cultural, emocional dentro del quehacer

docente y la labor pedagógica, que se hace dentro de las instituciones, es allí donde se ven

reflejadas dinámicas e influencias de un sistema económico – político por parte del Estado. Pero

aun así es labor de los docentes, en cambiar esas dinámicas y mantener la humanización, el

respeto, la responsabilidad ciudadana y principalmente generar una transformación social desde

el “yo” para construcción de un mejor futuro.


Bibliografía
Alvarez, F., & Varela, J. (1991). Arqueología de la Escuela. Madrid: La Piqueta.
Finquernan, H. (20 de Noviembre de 2015). La Guía . Obtenido de La Guía:
https://educacion.laguia2000.com/general/los-jesuitas-y-la-educacion
Flores, W. (s.f.). Monografias.com . Obtenido de Monografias.com :
https://www.monografias.com/trabajos107/escuela-lancasteriana/escuela-
lancasteriana.shtml
García, B. (2007). Proyecto pedagógico de la Gran Colombia: una ruptura frente a los ideales
republicanos. Revista Científica, 69.
García, B. Y. (2007). La Educación Colonial en la Nueva Granada. Revista Historia de la
Educación Latinoamericana, 233.
Gómez, O., Gómez, S., & Urrego, I. (1982). LA EDUCACION EN COLOMBIA EN EL SIGLO
XX . LA EDUCACION EN COLOMBIA EN EL SIGLO XX . Medellín .
Martinez, A., Castro, O., & Noguera, C. (1999). Maestro, escuela y vida cotidiana en Santafe
Colonial. Bogotá D.C: Sociedad Colombiana de Pedagogía.
Mejía, M. (2006). Educación(es) en la(s) globalización(es) I. En M. R. Jiménez, Educación(es)
en la(s) globalización(es) I entre el pensamiento único y la nueva crítica (págs. 85-284).
Bogotá : Ediciones Desde Abajo .
MEN. (8 de Febrero de 1994). Ley 115. Ley 115. Bogotá.
Moral, M. (2009). Escuela y Postmodernidad: Analisis Posestructuralista desde la Psicología
Social de la Educación . Revista Iberoamericana de Educación , 205.
Sánchez, B. Y. (2005). La educación Colonial en la Nueva Granada entre lo Domestico y lo
Público . Colombia .