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Ficha de refuerzo: Herramientas de análisis poético

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Objetivo: Identificar elementos poéticos en diversos poemas.

Como ya sabes, para analizar un poema contamos con ciertas herramientas como el hablante lírico, el temple de
ánimo y el motivo lírico. Identificar estos elementos en el poema nos ayudan a comprenderlo de mejor manera. Recuerda que
el hablante lírico es la voz del poema, el temple de ánimo es el estado de ánimo que expresa el hablante y el motivo lírico es el
tema o idea principal del poema. A continuación, te mostraremos el análisis modelado del poema “El amor que calla” de Gabriela
Mistral.

El amor que calla


Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro; El hablante lírico es
pero te amo y mi amor no se confía una persona
a este hablar de los hombres, tan oscuro. enamorada.
El motivo lírico, es decir,
el tema del poema Tú lo quisieras vuelto en alarido,
corresponde al amor no y viene de tan hondo que ha deshecho
confesado del hablante su quemante raudal, desfallecido,
lírico por otra persona. antes de la garganta, antes del pecho.
Podemos interpretar que el
Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte. temple de ánimo de este
¡Todo por mi callar atribulado poema corresponde es de
que es más atroz que el entrar en la muerte! dolor y sufrimiento. El
hablante sufre por callar su
Gabriela Mistral. amor.

Podemos identificar estos elementos a partir de las marcas textuales explícitas o implícitas. En ocasiones, el hablante
lírico se puede presentar a sí mismo de manera explícita como una mujer, un hombre, un animal, con una profesión particular,
etc; y otras veces entregará pocos datos sobre sí mismo, por lo que tendremos que inferir de quien se trata. De la misma
manera, sucede con el temple de ánimo; el poema puede manifestar explícitamente los sentimientos del hablante, mientras que
en otras ocasiones, habrá que inferirlos y descubrirlos a partir del ritmo y la sonoridad del poema. Asimismo, debemos considerar
que el motivo lírico muchas veces puede coincidir con el título del poema, mientras que otras no, por lo que antes de guiarnos
por el título, es más efectivo preguntarnos de qué se trata el poema.
Actividad
 Identifica el hablante lírico, el motivo lírico y el temple de ánimo en cada uno de los siguientes poemas.

1) Oda a los calcetines - Pablo Neruda


Me trajo Mara Mori Hablante lírico
un par de calcetines,
que tejió con sus manos de pastora,
dos calcetines suaves como liebres.
En ellos metí los pies
como en dos estuches Motivo lírico
tejidos con hebras del
crepúsculo y pellejos de ovejas.

Violentos calcetines,
mis pies fueron dos pescados de lana, Temple de ánimo
dos largos tiburones
de azul ultramarino
atravesados por una trenza de oro,
dos gigantescos mirlos,
dos cañones;
mis pies fueron honrados de este modo
por estos celestiales calcetines.

Eran tan hermosos que por primera vez


mis pies me parecieron inaceptables,
como dos decrépitos bomberos,
bomberos indignos de aquel fuego bordado,
de aquellos luminosos calcetines.

Sin embargo, resistí la tentación


aguda de guardarlos como los colegiales
preservan las luciérnagas,
como los eruditos coleccionan
documentos sagrados,
resistí el impulso furioso de ponerlas
en una jaula de oro y darles cada
día alpiste y pulpa de melón rosado.

Como descubridores que en la selva


entregan el rarísimo venado verde
al asador y se lo comen con remordimiento,
estiré los pies y me enfundé
los bellos calcetines, y luego los zapatos.
Y es esta la moral de mi Oda:
Dos veces es belleza la belleza,
y lo que es bueno es doblemente bueno,
cuando se trata de dos calcetines
de lana en el invierno.
2) La noche – Alejandra Pizarnik

Poco sé de la noche
pero la noche parece saber de mí, Hablante lírico
y más aún, me asiste como si me quisiera,

me cubre la existencia con sus estrellas.

Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte. Motivo lírico

Tal vez la noche es nada


y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada.
Temple de ánimo
Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos
Pero la noche ha de conocer la miseria
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas
Sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.
Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.
Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.
Alguna vez volveremos a ser.

3) Poema VI – Pablo Neruda


Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo. Hablante lírico
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Motivo lírico
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas. Temple de ánimo
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en
calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.