Está en la página 1de 6

Marco conceptual

En el desarrollo de este marco conceptual se hace indispensable tener en cuenta que la historia
de las transformaciones políticas de una sociedad, es un proceso complejo y largo, que a nivel
mundial se irá configurando conforme sus propias realidades sociales, culturales y
económicas se vayan entrelazando, en ese sentido, intentar explicar ¿cómo se ha configurado
el sistema de partidos a través de la aplicación del mecanismo de distribución de curules “la
cifra repartidora”, en la representación política del Departamento del Cauca para las
elecciones del Congreso de la República 2014 – 2018?, hace que sea necesario remitirse a
algunos conceptos clave como lo son: partidos políticos, representación política, democracia
y sistema de partidos.

Según Andrade (2012), “el partido político es un fenómeno relativamente reciente. En


realidad, no se asienta en la vida política de los Estados sino hasta bien entrado el siglo XIX.
Sus raíces más antiguas las encontramos en la Inglaterra del siglo XVII” (pág. 124)1. lo cual
permite afirmar que es posible la existencia de una correlación entre el surgimiento de los
partidos políticos y el desarrollo de los Estados modernos, pues con la puesta en escena de
dichos partidos, ya se hace preciso y evidente el tema de la participación ciudadana y la
necesidad de la representación dentro de la política, es decir, se da “ un progresivo aumento
de la demanda de participar en el proceso de formación de las decisiones políticas por parte
de clases y estratos diversos de la sociedad” (Bobbio, Matteuci, & Pasquino, Diccionario de
política, 1993, pág. 1153).

En relación a la historia del concepto “partido político”, Giovanni Sartori expone que su
antecedente principal se encuentra en la palabra “facción”, que como connotación desde la
época romana hasta entrado el siglo XIX (pero sobretodo en el siglo XVIII) era tomada como
un mal, como una realidad que afectaba directamente al bien común, pues por un lado la
mayoría de los escritores de esta época sembraron la desconfianza sobre esta palabra
“facción”, argumentando que ésta “… deriva del verbo latino facere (hacer, actuar), y la

1
Las discusiones teóricas sobre el concepto de Partido Político se desarrollarán a partir de los postulados de
algunos autores como: Edmund Burke, Max Weber, Andrés Serra Rojas, Jesús Anlén, Almond y Powell,
Coleman y Rosberg entre otros.
palabra factio pronto llega a indicar (…) [que se trata] de un grupo político dedicado a un
facere perturbador y nocivo, a actos siniestros.” (Sartori, 2005, pág.28), es decir, el desarrollo
del concepto “partido político” ha pasado por momentos álgidos históricamente, lo cual
explica lo conflictivo que puede tornarse el abordaje de sus definiciones y cómo
discursivamente al hacer referencia a partidos políticos, venga a colación que la esencia de
muchos de éstos sea casi siniestra o incluso se insinúe que muchos funcionan como una secta.

Ahora bien, cabe anotar que, pese a que se relaciona el concepto de partido político con el de
facción, la asimilación del primero empezó a tener diferenciaciones puntuales del segundo,
pues se llegó a comprender que “… la diversidad y el disentimiento no son necesariamente
incompatibles con, ni perturbadores de, el orden político.” (Sartorio, 2005, pág. 43)

En ese sentido, un Partido Político está relacionado con “agrupaciones organizadas con
carácter permanente, cuyo propósito es gobernar o participar en el gobierno mediante la
proposición o designación de personas para ocupar puestos públicos” (Andrade, 2012, pág.
88), de ahí que parte de su función sea la de representar y llevar ante el Estado las demandas
de un grupo o sector de la sociedad.

En otras palabras, el concepto de Partido Político puede ser entendido como “una asociación
de individuos unidos por la defensa de unos intereses, organizada internamente mediante una
estructura jerárquica, con afán de permanencia en el tiempo y cuyo objetivo sería alcanzar el
poder político, ejercerlo y llevar a cabo un programa político” ” (Matas, 2005, pág. 318)

Ahora bien, es posible afirmar que esos procesos y metas que se trazan desde el Partido
Político, están directamente relacionadas con el concepto de Representación Política que se
presenta como “la posibilidad de controlar el poder político atribuido a quien no puede ejercer
el poder político en persona” (Bobbio et al., 1993, pág. 1385), es decir, a través del acto de
representación que está asociado a la capacidad de actuar en nombre del otro, de velar y
cuidar sus intereses, se entiende que dicha representación política “presupone un complejo
de derechos políticos (libertad de imprenta, de asociación, de propaganda etc.), que permitan
la formación y manifestación de la voluntad política de los representados.” ((Bobbio et al.,
1993, pág. 1389). Sin embargo, este proceso de representación política, no siempre funcionó,
por ejemplo al hablar de la sociedad medieval, no es posible ubicar la existencia de este
concepto y esta práctica, pues por las realidades políticas y sociales de esta época era
impensable incluir dentro de la estructura de su organización política un poder a esos seres,
a veces muy abstractos, llamados pueblo, que no es más que la sociedad misma, las personas
de a pie, los que se pueden considerar ciudadanos de acuerdo a las especificaciones y normas
jurídicas que rige cada nación o país.

Ahora bien, precisamente a través de la relación entre el concepto de partido político y el de


representación política, es posible hablar de una ruptura fundamental entre lo que vendrían a
ser los Estados Modernos y un Estado medieval, es decir, el primero atañe a un estado
representativo, mientras el segundo se refiere y usa como tal una legitimidad y
representación, sobre todo desde el discurso religioso. Es decir, en teoría, “el Estado
representativo, independientemente de la forma política y de gobierno que adopte,
fundamenta su poder soberano en la sociedad y no en la divinidad.” (Caminal, 2005, pág.
405).

En ese orden de ideas, al realizar un análisis de ¿cómo se ha configurado el sistema de


partidos a través de la aplicación del mecanismo de distribución de curules “la cifra
repartidora”, en la representación política en el Departamento del Cauca?, es posible revisar
si evidentemente éste se relaciona con las prácticas de lo que conceptualmente se asocia con
un Estado Moderno o, en su defecto, utiliza algunos discursos o estrategias relacionadas con
la religión. Lo cual vale la pena explorar, pues hace parte de la configuración de un sistema
de representación que explicará parte del comportamiento en las cifras obtenidas para las
elecciones del Congreso de la República durante los años 2014 a 2018.

En este trabajo, el concepto de representación política también tiene que ver con “el tipo de
relación que existe entre los detentadores del poder público y los sometidos a él. Se trata, en
este caso, de un concepto dinámico de representación que atiende a las formas de articulación
entre poder y sociedad.” (Criado de Diego, 2012, pág. 85). Por lo tanto, de alguna manera, al
hablar de representación política en Colombia, estaríamos ubicados en la siguiente realidad:
“… todos los hombres nacen iguales en derechos y, por consiguiente, (…) el poder público
sólo puede constituirse de acuerdo con el reconocimiento previo de esta igualdad jurídica.
[Es decir] la ley como expresión de la voluntad general vincula a todos los ciudadanos. Nadie
puede situarse al margen o estar por encima del derecho” (Caminal, 2005, pág. 409).
De ahí que el derecho al voto, se presente como un mecanismo para desarrollar y empezar a
aplicar este proceso de representación política, pues en supuesto, a través de él se les da poder
a ciertos partidos políticos para que en calidad de “voceros”, ejerzan la representación
política de quienes los han elegido. En relación a este punto, según Sartori (2005) en el
proceso de llevar a cabo el acto de representación política, el cómo se hace es uno de los
principales problemas que se deben tener en cuenta al momento de abordar este tema, pues
de la forma como se lleve a cabo la labor de representación, también se pueden evidenciar
los matices del proceso de configuración de la misma en un Departamento como el del Cauca.

Dado lo anterior, es importante tener en cuenta que los conceptos de Partido Político y
Representación Política no funcionan en vacío, es decir, existe un marco de referencia
política que habla de una estructura institucional y de un sistema político, donde es necesario
que exista un Sistema de Partido, que da cuenta al número y conjunto de partidos existentes
en un Estado, además de proporcionar información sobre aspectos históricos, geográficos,
étnicos, económicos, culturales, sociales, religiosos, ideológicos, jurídicos etc. (Matas,
2005). Este concepto permitirá definir si en Colombia hablamos de bipartidismo o en su
defecto de un multipartidismo, lo cual dará cuenta de la configuración del sistema de partidos
en el espacio y temporalidad propuesta a trabajar.

De una u otra forma, abordar el concepto de Sistema de Partido, permite hacer una
aproximación a las características y matices del sistema político existente de un país, pues el
número de partidos puede indicar “la medida en que el poder político está fragmentado o no
fragmentado, disperso o concentrado. [Es decir], con sólo saber cuántos partidos existen
estamos alerta al número de posibles <<corrientes de interacción>> que intervienen” (Sartori,
2005, pág. 159).

Ahora bien, en un proceso de elección como el del Congreso de la República de Colombia,


la mejor forma de observar los matices del sistema político existente es utilizando normas
para contar, es decir, a través de lo que se ha denominado elecciones, se puede ver la fuerza
de un partido, pues radica en su electorado. De ahí que, al utilizar la cifra repartidora, sea
mucho más claro determinar el número de curules a las que tiene derecho cada partido
político en el país.
A través de esta fórmula matemática se logra convertir los votos en escaños o curules (MOE,
2015, pág. 20), es decir, haciendo uso de la misma, se puede vislumbrar la dinámica del
Sistema de Partido existente en el país y además intentar aproximarse a entender la
representación que tienen los partidos políticos en el Departamento del Cauca.

Dicho lo anterior, otro de los conceptos fundamentales que se abordará en este trabajo es el
de Democracia, esta entendida desde su concepción moderna, es decir, como producto del
surgimiento del Estado moderno que plantea la dicotomía de las formas de gobierno entre la
monarquía y la república. Al igual que sucede con otros conceptos de la ciencia política, este
de democracia no es una excepción, presenta muchas definiciones, sin embargo, para lo que
aquí interesa se toma aquélla que la presenta como “poder en público”, pues indica “todos
aquellos mecanismos institucionales que obligan a los gobernantes a tomar sus decisiones a
la luz del día, y permiten a los gobernados ver cómo y de dónde se toman dichas decisiones”
(Bobbio, 2003, pág. 418) de ahí que parte del objeto de análisis tenga que ver con la
aplicación del mecanismo de distribución de curules, que a través de la cifra repartidora,
permite ver la representación política en un espacio específico, como ya lo mencionamos,
para este caso es el Departamento del Cauca.

Entender el papel de la democracia en un contexto como el colombiano implica remontarse


a lo que podríamos denominar “la emergencia” de ésta, para así comprender cómo se
relaciona con la conformación de una noción de democracia representativa que está vinculada
con la institucionalización de la misma. Dado lo anterior, es prudente abordar una
contextualización del desarrollo de este concepto en Colombia, poniendo de relieve la
importancia de ella en la práctica política, al tiempo, problematizando la noción de
representación y cómo está relacionada con los partidos políticos existentes.

El ejercicio de la democracia, depende de actores políticos y sociales que, bajo la presión de


las tensiones que provienen de la necesidad de asegurarse “la monopolización del
monopolio” del Estado, utilizan el término como una forma de mover masas y ganar así un
electorado. En este sentido, Bourdieu muestra como la acumulación del capital estatal va de
mano con la constitución de un campo de poder (Bourdieu, 1989, pág. 109), definido como
un espacio de juego al interior del cual las diferentes élites, definidas por la estructura de su
capital, luchan por apropiarse del monopolio de la representación oficial del Estado. El
Estado aparece, así como una entidad en la que se acumula el poder político (Bourdieu 2000),
el cual surge como el resultado de una operación de conversión del poder social de las clases
dominantes de la sociedad que lo controlan.

Esa lucha por apropiarse del monopolio de la representación oficial del Estado, se cristaliza
en Europa a finales del siglo XIX a través del concepto de Nación. Este fenómeno aparece
en la lectura que el historiador británico Hobsbawm hace en su libro Naciones y
Nacionalismos (1991) sobre la aparición de las naciones y del nacionalismo en el mundo.
Con el fin de responder a los interrogantes sobre ¿Cómo se desarrolla la consciencia
nacional? y ¿cómo y por qué se impone en Europa (y después al resto del mundo) la forma
de organización del Estado-Nación?, Hobsbawm propone comenzar por la forma como se ha
concebido la nación, es decir, por el nacionalismo, más que por la realidad que recubre esta
noción ya que esta postura metodológica permite abordar la nación a priori, de manera
prospectiva. Y en este trabajo tiene sentido mencionarlo, porque permitirá exponer con
mayor detalle cuáles son las condiciones en términos de representación y poder político que
se puede encontrar en el Departamento del Cauca, pasando de un lo macro a lo micro.

Para continuar con este análisis se piensa hacer una reconstrucción del concepto de
democracia representativa en Colombia articulándola con los conceptos de partido
político y sistema de partido, pues así al hacer un pequeño recorrido y presentarlo desde
la problematización del poder y el Estado, se podrá intentar hacer un análisis de los
resultados de las elecciones del Congreso en el Cauca (2014 – 2018) que se aproxime a
ver la dinámica de la práctica política en este espacio.