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Universidad Bolivariana de Venezuela

Programa de Formación de Grado en Gestion Ambiental


Integrantes: Alejandro Chávez Marilyn Mayora UC: Ecorregiones
CI: 21.415.213 19.561.359 Doc: Alfredo Arteaga

Estrategias ecorregionales para la conservación del Oso Frontino

La estrategia ecorregional de conservaión consisten en proyectos


supranacionales de integración, los cuales, estando acorde al cumplimiento
del quinto objetivo historico planteado en nuestro Plan de la Patria 2013-
2019, nos plantean la necesiad de establecer esfurzos en conjunto a
naciones vecinas, en el marco de la conservación de todos aquellos
elementos de la naturaleza que se ven constantemente amenazados a partir
de la ingerencia de las actividades humanas, cuya repercución ignora las
fronteras imaginarias establecidas por los gobiernos y en consecuencia nos
pueden afectar de manera directa e indirecta al resto de los ciudanos.
La especie que ocupara nuestra atención en la presente investigación
se trata del Tremarctos Ornatus, una especie de oso que siendo autoctono
de la cordillara Andina venezolana, a la cual debe su nombre, se extriende
por la franja Suroeste de nuestro continente hasta la hermana Republica de
Argentina; atravesando de esta manera tanto al territorio oriental de nuestos
vecinos colombianos como el ecuatoriano, ambos integrantes activos de la
Comunidad Andina de Naciones (CAN) de la cual nos fuecemos separado en
el año 2006 por resolución del lider supremo de nuestra revolución,
comandante eterno Hugo Rafael Chávez Frías.
Es por este motivo que en la presente oportunidad el equipo sobre el
cual cae la responsabilidad del presente trabajo de investigación a decidido
elaborar una propuesta para la reincorporación conciente de nuestra nación
con sus vecinos andinos a partir de los programas de conservación
propuestos por intelectuales de las Republicas anteriormente mencionadas,
a ser mencionados entre ellos Maldonado J. (Colombia, 2001), Castellanos
A. (Ecuador, 2010) y Boher (Venezuela, 1994).
No obstante, los proyectos contemplados a traves del presente trabajo
de investigación critica esta orientada a analizar la integración de criterios
entre los gobiernos venezolanos y colombianos, por motivos que seran luego
expuestos durante el desarrollo del texto. Sobra explicar que debido a la
situación geografica relativa a la frontera compartida entre ambas naciones,
seria interesante realizar un manalicis muy efimero de las condiciones
politicas y sociales que pueden influenciar en las politicas ambientales
asumidas por los gobiernos colombianos en torno a la gestion de sus
territorios.
Para el orden a partir del cual se estructura la presente investigación
se concidero iniciar por una breve descripción de las caracteristias más
relevantes de la especie a la cual deceamos conservar, considerando entre
ellas el espacio geografico ocupada por la misma a lo largo de las cordilleras
al suroeste de nuestro continente, para posteriormente analizar alguno de los
elementos responsables de comprometer su existencia, relacionados la
mayor parte de estos a actividades inherentes al origen antropico. Los
mismos seran profundizados durante del desarrollo del texto, debiendoce
destacar que la mayor parte de estos son generales para la mayor parte de
las naciones en las cuales se encuentra concentrada la población de osos.
Del mismo modo nos valemos de los autores anteriormente citados,
entre otras fuentes de interes bibliografico, para definir algunos de los
esfuerzos que han podido materializar algunos entes gubernamentales y
civiles, conforme a la corresponsabilidad requerida en el marco de la gestión
participativa de nuestras politicas ambientales, en en pro de la conservación
de la especie en cuestión, antecedida por una serie de criterios de indole
socioecologica; palabra que utilizaremos para definir su valor sociocultural (a
traves de Maldonado J. Et al, 2001) y ecologico (A traves de Boher et al,
1994).
El Tremarctos Ornatus es tambien llamado por algunas comunidades
con el nombre Oso de anteojos, debido a una linea caracteristica que se
extiende sobre el rostro de esta especie, alrrededor de los ojos y la nariz a
traves de sus mejillas, formandoce la cilueta de unos anteojos; sin embargo
estos carecen de un sentido visión desarrollados, por lo cual depende del
olfato para conseguir alimentos y protegerce de peligros potenciales
(Maldonado J. Et al, 2001).
Su peso y estatura varian de setenta (70) a ciento noventa y cinco
(195) kilogramos (Kg) y de un metro y medio (1,5) dos metros con diez
centimetros (2,1 cm); concistiendo su dieta principalmente en el consumo de
frutas de especies silvestres, hojas de plantas, y cogollos de palmas; asi
como tambien insectos, mamiferos de tamaño variado, y ganado en general,
provenientes de la ganaderia extensiva; siendo estos ultimos producto de
una depredacion carroñera. No obstante, se considera una especie de
habitos onmivoros (Maldonado J. Et al, 2001).
Su habitad natural lo constituyen los diferentes tipos de bosque que
comforman los biomas de la montaña andina entre Venezuela y extremo
norte de Argetina, desde los bosques humedos hasta los bosques secos y
zonas de chaparral desertico y espinoso; distribuyendoce desde el norte de
la Serrania de Merida en Venezuela hasta el sue de Bolivia, departamento de
Tarija, y posiblemente el norte de Argentina, provincia de Salta, a lo largo de
lo cual ocupa alrrededor de cincuenta 50 unidades de habitad con un area
total de 26.000.000 hectareas.
Segun la apresiación realizada por Bohers (1994), las poblaciones de
oso frontino en territorio venezolano se encontrarian concentradas, para el
año en el cual fuece realizada su investigación cabe destacar, en dos
ramales de vertiente boscosa aislados entre si; la Sierra de Perija (Estado
Falcon), que se extiende ocho mil kilometros cuadrados en sentido norte, y la
cordillera propiamente andina del Estado Merida, extendida trece mil
trescientos kilometros cuadrados en sentido Noreste. No obstante, algunos
historidores citados por Bohers hacen alución a descripciones realizadas por
Humbold y Codazzi, a quienes se les atribuye una posible presencia en la
región de guayana, desde la cual pudieron haber migrado en una proporción
menor hacia la cordillera interna de la región oriental (Estados Anzoategui y
Sucre).
El mismo Bohers es quien afirma que el intervalo altitudinal en el cual
se a evidenciado la presencia de esta espacie en territorio venezolano
pudiece variar entre los cuatrocientos (400) a cuatro mil trecientos (4.300)
metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m), entre los cuales se evidencia un
ecotono, o linea de arboles, a una altitud aproximada a los tres mil metros
sobre el nivel del mar (3.000 m.s.n.m).
No obstante, las unidades de vegetación concideradas por su grupo
de investigación como potenciales habitats para conservación del oso andino
varian entre arbustivas, arboreas y paramos, entre las cuales se evidencian
las siguientes formaciones a ser mencionadas: selva submontana, selva
estacional montana, selvas nubladas, bosques siempre verde secos,
matorrales y pastizales parameros, paramo andino y bosque altiandino
(Bohers Et al, 1994).
En el Ecuador la presencia del oso Andino esta asociada a la
coordillera, sus estribaciones y la Amazonia, habitando paramos, bosque
montanos, bosque nublados y bosques subtropicales, entre los cuales se
conforma un area aproximada de cincuenta y ocho mil kilometros cuadrados
(58.000 km2), ubicandoce el intervalo altitudinal entre los mil (1.000) y cuatro
mil trescientos (4.300) metros sobre el nivel del mar (msnm) (Castellanos Et
al, 2010).
La conservación de esta especie no se ve amenazada exclusivamente
por la depredación constantemente padecida por el territorio donde habita
por parte de la intervención humana, la cual se ve manifestada partir de
algunas actividades productivas como la tala de arboles, la extención de los
espacios agricolas y los acentamientos humanos, a las cuales se les
atribuye el aislamiento de los parches de vegetación en los cuales se
evidencia la presencia de esta especie (Bohers. Et al, 1994).
Tambíen se a propiciado la caceria furtiva de esta especie, actividad
penada por el marco legislativo de las tres naciones, a traves de prejuicios
culturales, según los cuales su sangre tendria cualidades afrodiciacas, a lo
cual pudiera deber su valoración en los mercados paralelos.
La conservación del oso frontino se a vuelto un tema de interes debido
a motivos de indole variada, destacandoce entre ellos elementos ecologicos
y socioculturales que se acreditan a la especie. Por ejemplo, favorece de
manera significativa a la preservación de las cuencas debido a que se le
acredita el derrumbe de los arboles, elemento determinante en la renovación
de los bosques. Asdicionalmente le podemos acreditar algunos elementos
magico-religiosos relacionados a las poblaciones indigenas de la hermana
republica de colombia, para quienes los osos representan aquel hermano
mayor que velara por nuestra llegada al paraiso, representado segun esta
misma creencia un acompañante que que orientara nuestros pasos a traves
de nuestro devenir historico hasta el momento de nuestro fallecimiento.
Bohers afirma que la organización ciudadana ejerce una presición
sobre los gobiernos de turnos, cuyos pilares se ven en la necesidad de
replantear con severidad sus politicas de conservación a partir del
incremento del número de parques nacionales y monumentos naturales en
torno a las regiones en las cuales se a evidenciado la presencia del oso, con
lo cual hacen de su habitar Areas Bajo Regimen de Administración Especial
(ABRAE), en terminos legales.
Estas ubican sus antecedentres historicos en el año 1986, momento
para el cual existian tan solo cinco parques nacionales, de los 43 totales que
existian a lo largo de nuestro territorio para el año 1994, que cubrian el area
donde se distribuye la población de osos concentrada en nuestra region
andina; adicionales a los veinti dos (22) monumentos naturales junto a los
cuales nos estariamos refiriendo al quince porciento (15%) de nuestro
territorio nacional, dada la conformación de ciento cincuenta mil kilometros
cuadrados (150.000 km) de areas protegidas en el territorio nacional, entre
las cuales se han asignado un millon cuatrocientas mil de hectares
(aproximadamente el 9,36% del sistema de parques) para la conservación
del oso (Bohers, 1994).
En venezuela, las unidades de conservación estan dispuestas a traves
de los siguientes bloques, entre los cuales se destacan dos consttuyentes de
un bloque ecorregional de cooperaci´ón colombovenezolano: Tapo Caparo,
Sierra Nevada, La Culata y Chiguaguey (767.000 has), Paramos del Batallon
y La Negra, Chorro el Indio (106.000 has) Yucambu-El Guache (34.500 has),
Perija (Venezuela)-Catatumbo Barí (Colombia) (453.000 has) y Tamá
Colobovenezolana (187.000 has).
Bohers asume que de conciderar el corredor establedido por el Parque
Nacional Tapacaparo entre los primeros dos bloques se obtienen 873.000
has, las cuales sumadas a Guacamal a traves del monumento natural Teta
de Miquitao se suman otros 150.000 has que terminan generando un
subsistema ecorregional de 1.023.000 has, con caracteristicas
ecorregionales particulares.
No obstante, Maldonado J. (2001) advierte de una discontinuidad en
las unidades de vegetación a partir de la frontera colombovenezolana,
pudiendoce conciderar, en el marco del respeto a la autodeterminación y la
soberania de los gobiernos que preseden las naciones vecinas, podriamos
asociar asociar el desinteres manifestado por el gobierno colombiano por sus
politicas de conservación con el mantenimiento de su conflicto interno, lo cual
implica la deforestación de los territorios que pudiecen ser potencialmente
ocupados por las guerrillas.
De todo lo planteado con anterioridad, a traves de la consulta de las
referencias bibliograficas, podemos inferir una carencia de articulación entre
los gobiernos vigentes y entes civiles adscritos a estas tres Republicas al
momento de elaborarse las estrategias de conservación, pudiendo finalmente
descentir de su caracter regional en cuanto a una discontinuidad de las
unidades vegetales en donde se presume puede esta habitando los escazos
especimenes de oso frontino en el area fronteriza colombovenezolana.
De mismo modo podemos considerar equivocada la aplicación
exclusiva de formulas positivistas al momento de determinar la trascendencia
de estos programas, cuya mayoria estarce enfocada exclusivamente en el
valor genetico de la especie asumida principalmente como un objeto de
estudio, en lugar de resaltar su valor como sujeto transformador en la
constante dinamicas socioambientales.
Tambien podemos tomar en consideración que el resaltar elementos
exclusivamente biologicos de la especie al momento de desarrollar nuestros
programas de educación ambiental, articulados al tema de la conservaciñón
del oso en las comunidades asociadas a la cordillera andina de nuestro
continente no tracienden a la simple generación de espacios informativos,
incapaces de garantizar una plena concientización de nuestra población. El
fin ultimo de estos programas deberia ser, como minimo, la ploriferación de
una conciencia critica frente a la alarmante expanción de los espacios
urbanos y rurales de las comunidades humanas.
Estos conocimientos deberan estar orientadas a permitir que las
comunidades organizadas en torno a la cordillera suroccidental de nuestro
continente participen activamente al momento de formular las estrategias
ecorregionales de conservación del oso frontino, indistintamente de su grado
de instrucción y especialmente sin menoscabar a la autodeterminación de
nuestras comunidades aborigenes, cuyos conocimientos empiricos pudiecen
fortalecer el caracter sencibilizatorio del programa de educación previo a la
estrategia de conservación.
Del mismo modo se hace necesario que los gobiernos, cocientes de la
extención tanto de la especie como de la ecorregión que ocupan a traves de
las fronteras delimitadas por la soberania territorial de las naciones a las que
representan, articulen un complejo sistema de conservación que no se limite
exclusivamente al cautiverio de los zoologicos, cuya función no sera juzgada
en la presente investigación.
De lo que si podemos disponer es de la transformación de su imagen
frente al publico, para el cual tan solo representaria un espacio recreativo
agena a su verdadera labor formativa. No debera en ningun momento ser un
espacio prestado a la intrucción de los usuarios, sino como problematizador
de las condiciones que impiden su conservación directa en el habita natural,
más de su propiedad que la de los hacentamientos humanos invasores, cuya
ocupación nos llevan a preguntarnos las cantidades de vidas que se
requieren perder para sencibilizar a los seres humanos sobre los limites a los
cuales nos deberiamos acoplar para garantizar que no quedacemos solos en
nuestro planeta.
Sobre esto pudiecemos reflexionar mediante una visita al museo de
ciencias, localizado al inicio de la avenida mexico del municipio libertador de
Caracas. Una serie de cabezas colgadas en las paredes nos lleva a pensar
si en algun determinado futuro decearamos estar bajo la mirada ciega del
oso de anteojos, rogandonos sincerar nuestras politicas publicas en pro de
evitar su presencia en esa colección.
Lo que iniciara siendo una asignación de indole academica concluye
como un compromiso que debemos asumir frente a las siguientes
generaciones de no solo preservar nuestra propia existencia, sino de todas
aquelllas criaturas que aun no estando en torno a nuestro espacio visual se
encuentran presentes dentro y fuera de nuestras fronteras. Cualquier perdida
de nuestra biota es inamixible en cuanto se desconozcan las potenciales
repercuciones de nuestras acciones en el ambito territorial; hay que recordar
las palabras inmortales del cientifico alemán Albert Ainstein, quien alegace
que la existencia del hombre se acabaria con la caida de la ultima abeja,
ahora podemos alegar que sucedera al momento de fallecer el ultimo oso.
Alegamos esto a partir de la ingerencia anteriormente argumentada
sobre su papel transformador en las cuencas a traves de la alteración de las
unidades vegetativas, directamente asociadas a la disposición de agua en la
gran cuenca que de sur a norte se conforma desde el extremo suroccidental
del continente (Argentina) hasta el extremo nororiental del mismo
(Venezuela), paises entre los cuales hacemos un llamado en calidad de
estudiantes universitario para unir fuerzas y juntos construir, de manera
colectiva, un programa que trascienda a las buenas intenciones antropicas y
se concreten en un accionar comunitario a gran escala.
Todas estas son propuestas que alegamos a la Comunidad Andina de
Naciones (CAN) como requerimiento para el regreso de nuestra exelenticima
Republica, de un completo sentir ambientalista segùn lo estableciera nuestro
Comandante eterno en la carta de navegación que nos eredace a traves del
gobierno bolivariano del presidente Nicolas Maduro, en quien, a traves de la
recientemente inaugurada misión nevado, le atribuimos la vanguardia de esta
y muchas otras causas relacionadas a la conservación de las especies
animales y vegetales que conforman nuestro planeta, sin las cuales nuestra
existencia como especie seria por mucho menos interesante.

Bibliografía
• Boher S. Et Al (1994) Plan de acción para la conservación del Oso
Andino (Tremarctos ornatus) en Venezuela. Dispobible en internet a
traves de: http://wcsfrontino.ula.ve/docs/plan_accion_oso.pdf. Fecha
de ultima consulta: 21 de enero del año 2014.
• Gomez M. Et al (2001) Programa Nacional para la conservación en
Colombia del oso Andino Tremarctos ornatus. Editorial: Imprenta
Nacional de Colombia.
• Rodriguez D. Et al (2003) Estrategia Ecorregional para la
conservación del Oso Andino -Tremactus Ornatus- en los andes del
Norte.
• Castellanos A. Et al (2010) Estrategia nacional de conservación del
oso Andino. Editorial: Imprenta ANYMA. Quito, Ecuador.