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Guia minima del guionista documental Gerardo de la Torre La diferencia esencial entre ficcién y el documental es evidente. En la ficcién los su- .ces0s y las personas deben ser reinventados si estamos de acuerdo en que la vida se 1nos adelanté en su invenci6n-, en tanto que en el documental la exigencia es apegar- se (de manera imaginativa) a los datos de la realidad. El escritor, en consecuencia, en el trabajo de ficcién debe preocuparse por inventar y, en la tarea de documentalista, por obtener informacién suficiente y confiable. En términos generales, puede afirmarse que el documental (lo mismo da que sea realizado para cine o para televisiGn) aspira al registro de una parcela de la realidad; a aprehender, destacar o interpretar un fragmento de la realidad. Y los territorios para ejercer esta disciplina ~que en el caso de la ficcién pueden ser rebasados para llevarla a la creacién de lo inexistente o lo no conocido~ comprenden el inmenso e inacabable ambito de lo visible, aun lo que sélo se discierne con ayuda de mi- croscopios 0 telescopios. De este modo, podemos realizar documentales cientificos, histéricos, politicos, biogréficos, artisticos, educativos y de muchas y muy diversas categorias mas. Desde luego, no basta con colocar una cmara, como el espejo en el camino que pedia Stendhal, y dejar que el documental se haga solo. Un documental no lo con- forma lo que esta ahi, frente a los ojos de todo el mundo, sino lo que elegimos, lo que deseamos mostrar, explorar, invitar a que se reflexione sobre ello. Como vemos la vida y cémo la vivimos, qué nos agrada y qué nos disgusta del mundo que habi tamos, cudles son nuestras propuestas para modificar el entorno, cémo creamos y cémo disponemos de nuestro tiempo libre, cudles son nuestras ideas, nuestros sim- bolos, nuestras querencias. En suma, qué ocurre en nuestro derredor y, por qué no, en nuestro interior. Asi, un documental puede ocuparse de los nifios de la calle o de los murales de José Clemente Orozco, de un sitio arqueolégico o del transporte publico, la litera- tura del siglo xix 0 de la cocina yucateca, de las arterias coronarias 0 de la pesca del salmén, Una vez que hemos elegido el tema y determinado el asunto, es de suma importancia tener claro el concepto de lo que deseamos comunicar, nuestra premi- sa, cierta hipdtesis, una idea rectora que en todo momento gobierne el desarrollo del guién. Es posible que la propuesta original resulte inexacta, ambigua, ilusoria 0 sospecho- sa, que a la hora de confrontarse con la realidad revele raquitismo o inconsistencia. 49, 50 Es posible, Sobre todo si se ha partido de una hipstesis planteada a priori ajena a la necesidad de una informacién abundante, s6lida y confiable. $i contamos con este tipo de informacién, esto es, sise ha realizado una rigurosa investigacin, estaremos, en posibilidad de aproximarnos a las verdadles de la realidad y por tanto de estable- cer una buena premisa, una hipdtesis fundamentada en hechos y no en suposiciones, especulaciones o fantasias Con todo, aun si disponemos de muy buena informacién, al final ~terminado el rodaje y examinado el material- sin duda nos veremos obligados a modificar los textos y quizé la estructura del guién, lo que es decir el documental mismo. Esto, porque la realidad es terca y se niega a ajustarse a nuestros deseos. Mas nada hay objetable en esta forma de enfrentarse al gui6n documental. De hecho, es una préc- tica comin en el trabajo de los documentalistas Planteado asi el problema -establecidos ya tema y asunto, pero dejando para mas tarde la premisa-, lo recomendable es recopilar, ordenar, analizar y digerir toda la infor- macién disponible sobre el tema, no sdlo en términos de literatura, es decir de palabras y-conceptos, sino también ~y dirfa que en primerisimo lugar~ en términos visuales. (Suele ocurrir que cisefiemos un guién con apego estricto a la informacién litera ria que recabamos, y al intentar producirlo caigamos en cuenta de que existe material visual que llevar a pantalla Por ejemplo, exagerando, podriamas trazar un guién ex- traordinario sobre la vida y costumbres del borrego cimarrén, s6lo para hallar que hace tiempo que los cimarrones son una especie en extincién y rara vez se observa tun ejemplar, y acaso allé en lo alto de la montafa. Desde luego, nos queda el recurso de fabricar un documental decoroso sobre la desaparicion de estos animales recu- rriendo a testimonios de los lugarefios, entrevistas Con expertos y paisajes vacios). Volviendo al acopio de informacién, no se trata de convertirnos en stibitos exper- tos en la materia, sino de apropiarnos de datos sdlidos que nos permitan desem- pefiarnos con soltura en el asunto. En primer término, insisto, requerimos ingredientes visuales. Sea cual fuere el tema, iqué podremos ofrecer a la dvida mirada de los espectadores? La investigacién, por tanto, debe desarrollarse en dos vertientes. En la vertiente vi- sval, con el objeto de elaborar un catalogo de los elementos visuales disponibles. De esta manera, si sabemos qué escenarios 0 paisajes relacionadas con el tema podre- mos ver, qué gente, qué procedimientos, qué construcciones, qué flora y fauna, qué recursos en fin, serd mucho més sencillo imaginar las posibilidades del guién (es decir, del filme) y a manera de encadenarlo, que si andamos a tientas y tropezones. En esta vertiente debe realizarse, ademés, la investigacién de stock, es decir, de materia- les filmados, grabados 0 fotografiadlos previamente y con distintos fines; consideremos también en este renglén las pinturas, grabados, dibujos y otros materiales grafico. En la otra vertiente, la que hemos denominado literaria, la investigacién debe proporcionar toda clase de material escrito que permita adquirir al menos un co- nocimiento bésico del tema y el asunto, suficiente para daenos una buena idea del tertitorio que vamos a explorar. Incluso, si hemos planeado entrevistas con expertos, cuando menos debemos saber qué preguntar. Lineas arriba se dijo que es frecuente, quizas inevitable, la préctica de realizar ajustes en los textos, y aun en la estructura del filme, con posterioridad al rodaje, tuna vez que conirontamos nuestras expectativas con la realidad. Podria deslumbrar- nos, en consecuencia, la idea de que basta con lanzarse a determinado émbito con cémaras y grabadioras y recoger arbitrarios y vastos materiales para luego realizar el trabajo verdadero en un escritorio y las salas de edicién. Cierto, a la larga podriamos obtener un buen resultado, pero a costa, seguramente, de dllapidar tiempo, recur- ‘sos y material, La investigacién visual y literaria pone en nuestras manos herramientas pata la exploraci6n. No se trata de que esta investigacién primaria proporcione respuestas que satisagan para siempre nuestras dudas e inquietudes, sino de que en principio ayude a organizar las dudas y despierte nuestra curiosidad para impulsarnos en la bisqueda de respuestas mas altas y complejas. Pongamos por caso que se nos encargue un documental sobre el colesterol, ma- terial de los cual tenemos una idea exigua y remota. Con el tema del colesterol, entonces, podriamos proponer un asunto como el siguiente: “Qué es y cémo funcio- na el colesterol”, con lo que, aunque aparezca bajo la forma de una afirmacién ca- tegérica, estamos formulando una duda y a la vez una propuesia de bisqueda. Antes, de inclinamos por una premisa, tendrfamos que hacer una indagacién para arribar, digamos, a la siguiente intencién o propésito del documental: “Cémo combatir los dafios que provoca el colesterol” La informacién que se obtenga no sélo debe servir de ayuda para formular la premisa, sino que debe aportar parte sustancial del contenido literario y visual del documental, No Gnicamente en cuanto alos posibles escenarios y textos que se pro- pondrén en el guidn, sino ofreciendo también una relacién de materiales graficos tilizables, stock localizado (por ejemplo una animacién) y nombres y ubicaciones de especialistas en el tema. Ya se sabe que finalmente estaremos en manos de lo que mande la realidad, y puede suceder ~en este caso que ciertas afirmaciones de un especialista nos obliguen a modificar las ideas que admitimos al principio. El paso siguiente ~y por el momento olvidemos el colesterol- consiste en catalogar y seleccionar la informacién. Con qué cantamos, cudl es la que vamos a usar y cual desecharemos, tomado en cuenta que sien la ficcién atendemos al desarrollo, dramatico, en materia documental debe preocuparnos el desarrollo légico (presen- taci6n, desarrollo y desenlace en la ficcién; en el documental, algo asi como plantea~ miento, discusién y conclusiones). Es decir, se trata de organizar la informacién, de disponerla de una manera ordenada, ldgica, de modo que no se nos extravien ni el asunto ni la intencién que perseguimos. Esta organizacién de la informacién literara y visual es lo que llamamos escaleta, y viene siendo una apretadisima sintesis del guidn. En escasos renglones, vamos anotan- do en orden progresivo el contenido del programa, lo que pretendemos que se vea y que se oiga. Concluida la escaleta, debe funcionar como herramienta para analizar el proyecto y damos cuenta de sus posibles defectos. Si en la ficcién ordenamos la esca- leta por escenas, en el documental conviene hacerlo por segmentos informativos. Malo X. Guin eductivo 3 n Educatvay Cultural wn Eon puso Te Por ejemplo ~volviendo a la cuestién del colesterol-, un primer grupo de seg- mentos nos diré qué es el colesterol y cudles son sus efectos en el cuerpo. En el segundo grupo plantearfamos acciones preventivas y de combate. Y en el tercero y final ofreceriamos una sintesis o recapitulacién y algunas recomendaciones. Para disefar los segmentos, es necesario tomar en cuenta la variedad de recursos ~en pri- mer término, desde luego, el acontecer que nos ofrece la realidad dle que podemos valernos en el documental: entrevistas, testimonios, dramatizaciones o recreaciones, gFéficos (pinturas, dibujos, grabados, Fotografias, letreros} y animaciones. Asi, en el caso del colesterol, tendrfamos que contemplar quizé la realizacién de entrevistas (con un cardidlogo y un dietista, por ejemplo), levantar testimonios (de pacientes que han superado el problema del colesterol), ofrecer dibujos y graficas con datos relevantes, y tal vez sea necesario plantear una animacin 0 ~en esto se depende del presupuesto- una sucesién de diagramas. Es la escaleta el punto en que debemos detenemos para constatar si el orden que proponemos es e! mas adecuado, para apreciar si hemos sugerido imagenes interesantes, si algo falta o algo sobra, si la realizacién es viable y, de nueva cuenta y fundamentalmente, para comprobar que estamos cumpliendo el objetivo sefalado. Una buena manera de realizar ta verificacién consiste en “pasarnos las pelicula”, Es decir, en imaginar una pantalla en la que, siguiendo el orden establecido en la escaleta, podamos ir viendo las imagenes y escuchando los sonidos (texto, dislogos, misicas, otros) que conformaran el programa, en una idea muy aproximada de lo que verd y escuchard el piblico a lo largo de 20, 50 6 90 minutos. Sin duda, en la medida en que desenvolvamos este programa virtual, iremos detectando las fallas, las carencias, las imprecisiones. Una vez que hemos visto y ofdo en la imaginacién el programa que planeamos escribir, y luego de cerciorarnos de que el desarrollo es satisfactorio y cumple el ob- jetivo 0 propésito que nos fijamos, es momento de trabajar el guidn. O sea, de poner por escrito el programa virtual: lo que vimos y oimos en nuestra pantalla mental, Imaginemos el todo como una animada conversacién (con los espectadores) en la que platicaremos de tal o cual asunto, sobre el que tenemos tal 0 cual idea {intencién, premisa, hipétesis). Y pasemos luego a desarrollar la conversacién (el guidn), ofreciendo desde luego todos los datos necesarios para que la idea quede clara, salpicandola con detalles simpaticos o de color siempre que no entorpezcan la natracién sino, por el contrario, contribuyan a enriquecerla, a hacerla mas ex- presiva. Dicho de otro modo, abordemos el asunto como si escribiéramos ensayos de divulgacién, Pero, mucho ojo, sin perder de vista que debemos escribirlos sobre todo con imagenes, auxiliéndonos con textos y diversos sonidos. Es importante pensar en imagenes. Uno de los vicios mas frecuentes en la confec- cidn de guiones, sobre todo en la esfera documental, es que se piensa en conceptos, en textos, y luego se busca la manera de ilustrarlos. Hay que acostumbrarse a traba- jar al revés: pensar en imagenes, narrar con imagenes, si se puede prescindiendo de os textos. En todo caso, si tenemos imagenes poderosas, los textos se darn por afia~ didura. Una excelente prueba de guidn para tele 0 cine consiste en leerlo haciendo caso omiso de las imagenes, Si el asunto, atendiendo solamente a los textos, didlogos y algunos sonidos auxiliares queda claro, quiere decir que simple y sencillamente estamos haciendo radio. (En ocasiones nos toca enfrentarnos a reconstrucciones historicas, quiz con un puftado de personajes tomados de la vida real y, como comparsas, otros cuantos inventados. Aquilo que convienen es abordar el asunto como sis tratara de fiecién, siempre y cuando no se traicionen los hechos historicos. Aunque en el terrtorio de los personajes sobre todo si se trabaja con prceres de muy divulgada trayectoria pa blica, digamos Zapata, Judrez, Amado Nero, Frida Kahlo -queda escaso margen para la creacién, podemos desplegar amplia inventiva en la confeccién de situacio- nes verosimiles, fundadas en la posibilidad de que hubiesen ocurrido-, llevandolas incluso a desembocar en un conilicto dramético adicional. En estos casos es aconse- jable tramar un argumento en tomo a los hechos histéricos centrales ~respetandolos pero, si se quiere, haciendo uso de la libertad de someterlos a la interpretacién- y dejar que los personajes, al margen de su participacién sabida en tales sucesos, se desenyuelvan con soltura y naturalidad), Los guiones deben entregarse en el formato usual en el cine, Esto es, hay que encabezar cada segmento ~usando siempre s6io letras maysculas~ con la indicacién del sitio 0 el tipo de sitio en que tomaremos las imagenes y los sonidos propuestos; 6, si e805 materiales ya existen, sefialar que se trata de stock; 0 bien, marcarlos como in serciones si se trata de grdficas 0 documentos; también hay que indicar cuando que- ramos recoger entrevistas y testimonios. Todos estos encabezados deben numerarse. Bajo cada encabezado, en renglones completos, se hace la descripcién de lo que queremos que se vea. Estas descripciones, lo mismo que los textos y las indicaciones. de audio, en general deben ser escritos en mindsculas, usando las mayésculas cuando asi lo exija la gramatica. Los didlogos, textos, ¢ indicaciones de mtisica o cualquier tipo de sonidos, se escriben, digamos, en la mitad derecha de la pagina, Una practica no muy extendida, y que resulta de gran utilidad, consiste en sefalar la duracién aproximada de cada segmento. Sirva de muestra el siguiente fragmento del guién “El tequila” (de Héctor Ortega y Gerardo de la Torre), de la serie Aguila 0 sol, producida por el XE-IPNTV, Canal 11 FADE IN 1. ENTRADA INSTITUCIONAL, (0:30) 2. STOCK. SECUENCIA DEL FILME TEQUILA, DE RUBEN GAMEZ. (0:30) La escena en que la cémara hace un panning circular mientras llenan infinidad de vasitos de tequila Conservar el audio original, masica de mariachi Disuelve a: Maula X. Gin educativa 3 10 de Televisin Educativa y Ca Diplomado en Gu 53. 5 CCoako oF Eanes ot 34 3. INT. CANTINA LA CATEDRAL DEL TEQUILA. (0:50) Contindia el audio de la pelicula. La camara recorre con morbosidad la enorme barra de tequilas, reconociendo bo- tellas y marcas. Al final de la barra se halla el CONDUCTOR, con un vasito de tequila enirente y una botella de “Caballo cerrero” Sale masica CONDUCTOR: Este lugar se halla consagrado a uno de los simbolos de la mexicanidad mejor reconocidos en el mundo, entero: el tequila. La Catedral det Tequila, en el centro historico de la Ciudad de México, alberga una de las colecciones mas grandes de tequilas: miles de botellas, reunidas a lo largo de mas de cien afios. Aqui el amante de los destilados del agave azul puede encontrarse con todas las marcas de tequila que actualmente se producen en nuestro pats 4, INSERTOS: MURALES, GRABADOS. (0:20) ‘Que nos muestren escenas de la conquista, la evangelizacién, la colonizacién. Entra mésica clasica mexicana: (Tiibu, de Daniel Ayala). Baja a fondo. CONDUCTOR: El tequila, como el mestizaje que da signo ala mexicanidad, es producto del encuentro de las antiguas culturas americanas y la espariola 5. INSERTOS: CODICES NAHUATL Y FLORENTINO. (0:20) Imagenes que ilustren la relacidn de los indigenas con el agave desde tiempos remotes Masica sube a fondo para que entre voz del CONDUCTOR. CONDUCTOR OFF: Los antiguos pueblos mesoamericanos utilizaban con diversos fines las variedades del agave. El conocimiento de las partes jugosas de la penca producia un dulce, todavia hoy en uso, al que llamaban mezcal; y con las fibras elaboraban Cuerdas, hamacas, y otros tejidos... 6. EXT. CAMPO. DiA. (025) Tlachiquero extrae aguamiel. CONDUCTOR OFF: Del maguey tlachiquero extrafan el aguamiel, que fermentado se transformaba en pulque. Otra bebida alcohdlica de baja graduacion conocida por los pueblos indigenas, era el tepache, Que se elaboraba fermentando las mieles que. resultaban del cocimiento del agave, Mdulo X. Guidn educativo 3.55;