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TEMA: EL SUICIDIO

ANGIE PAOLA VEGA SUA

IED. TECNOLOGICO DE MADRID


MADRID-CUNDINAMARCA
2019
TEMA: EL SUICIDIO

ANGIE PAOLA VEGA SUA

GRADO:10-03

DOCENTE: NELLY GAMEZ

IED. TECNOLOGICO DE MADRID


MADRID-CUNDINAMARCA
2019
TABLA DE CONTENIDO
Pág.
INTRODUCCIÒN ..................................................................................................... 2
OBJETIVOS ............................................................................................................. 3
MARCO TEÓRICO .................................................................................................. 4
FACTORES DE RIEGO ........................................................................................... 7
ENFERMEDADES MENTALES ............................................................................... 7
EL ABUSO DE SUSTANCIAS ................................................................................. 8
LUDOPATÍA............................................................................................................. 8
CONDICIONES MÉDICAS ...................................................................................... 9
ESTADOS PSICOLÓGICOS ................................................................................... 9
MEDIOS DE COMUNICACIÓN ............................................................................. 10
REDES SOCIALES................................................................................................ 10
MÈTODOS ............................................................................................................. 11
PREVENCIÒN ....................................................................................................... 12
ENFERMEDADES MENTALES ............................................................................. 12
EPIDEMIOLOGÍA .................................................................................................. 13
GÉNERO ............................................................................................................... 13
EDAD ..................................................................................................................... 13
HISTORIA .............................................................................................................. 15
GRÁFICOS ............................................................................................................ 16
BIBLIOGRAFÍA ...................................................................................................... 18

1
INTRODUCCIÒN

Este trabajo está orientado hacia el conocimiento del suicidio. Hoy en día,
comprende un grave problema en las tasas de muerte de la población mundial, sería
interesante tomar conciencia sobre el tema con el fin de poner en marcha planes de
prevención del suicidio.
Es necesario remarcar que lejos de reducirse, su incidencia es cada vez mayor,
sobre todo en la población joven. De ahí que la puesta en marcha de planes de
prevención desde una edad temprana, y en diversos ámbitos pueda tener como
resultado que las tasas de suicidios vayan disminuyendo paulatinamente.
El propósito de esta revisión es aportar elementos para la identificación de sujetos
con posibles factores de riesgo suicida y su prevención. Un mayor nivel de alerta
contribuirá a la implementación oportuna de medidas de resguardo, así como al
diseño de estrategias en pacientes cuya vulnerabilidad suicida tiende a ser
persistente.
Se le concede también cierta importancia a la depresión, debido a que es uno de
los principales trastornos emocionales que pueden llevar a cometer un suicidio o al
menos a pensar en él como una opción para acabar con una mala situación.
El interés por realizar este trabajo proviene del desconocimiento que existe a nivel
general de la gravedad que supone el suicidio, y de que se trata de un problema,
que, aunque a simple vista sea imposible de evitar, hay diversas formas de intentar
prevenirlo.

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OBJETIVOS

Objetivo General:
Conocer más a fondo el tema del suicidio.

Objetivos Específicos:
 Reflexionar sobre las posibles causas que inciden al suicido en la etapa de
la adolescencia.
 Intervenir de forma eficaz y efectiva desde los diferentes ámbitos y agentes.
 Establecer el seguimiento adecuado según los casos.

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MARCO TEÓRICO

La base del problema de la sociedad actual empieza por conflictos entre la


Familia, Divorcio, Problemas económicos, sociales y demás que afectan
directamente al joven hasta llevarlos a tomar decisiones ciegas, incorrectas o
extremas como lo es el suicidio, toman esta decisiones ya que se ahogan en
cualquier problema por la falta de madurez, comunicación, debilidad y cobardía…
También nos basamos en unos cuadros, Tablas y reportes de periódicos (Diario los
Andes en el 2000), artículos de Internet no solo de este país sino internacionales
también de conocidos jóvenes que han tomado esta decisión fracasando en su
intento, estos se han ofrecido a darnos información de sentimientos y pensamientos
durante el momento de intentar suicidarse.

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EL SUICIDIO
El suicidio (del latín: suicidium) es el acto por el que una persona de forma
deliberada se provoca la muerte. Por lo general es consecuencia de
la desesperación derivada o atribuible a una enfermedad física, una enfermedad
mental como la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia o el trastorno límite
de la personalidad el alcoholismo o el abuso de sustancias. No obstante, el más
«importante» factor de riesgo individual es el antecedente de un intento de suicidio
no consumado. A menudo influyen diversos factores estresantes como las
dificultades financieras, los problemas en las relaciones interpersonales o el acoso
psicológico.
Los métodos de suicidio varían por país y están parcialmente relacionados con su
disponibilidad. Los más comunes son el ahorcamiento, el envenenamiento
con plaguicidas y la manipulación de armas de fuego. Esta fue la causa de muerte
de 817 000 personas globalmente en 2016, un aumento en comparación con las
712 000 muertes por esta razón en 1990. Por lo anterior, el suicidio es la décima
causa de muerte a nivel mundial, elevándose a la segunda entre jóvenes de 15 a
29 años. Es más común en hombres que en mujeres; los primeros tienen entre tres
y cuatro veces más probabilidades de suicidarse que las últimas. Se estima que
cada año hay de diez a veinte millones de intentos de suicidio, que cuando no son
mortales pueden aún acarrear lesiones e incapacidades a largo plazo. Por su parte,
los intentos no consumados son más comunes en jóvenes y en mujeres.

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Para prevenir el suicidio resultan efectivas medidas como limitar el acceso a los
métodos –como armas de fuego, drogas y venenos–, el tratamiento de la
enfermedad mental subyacente o del abuso de sustancias, la apropiada cobertura
del tema por los medios de comunicación, y la mejora de las condiciones
económicas. Aunque son comunes las líneas telefónicas de ayuda, hay poca
evidencia sobre su efectividad.

La visión del suicidio ha sido influenciada por diversos temas como la religión,
el honor y el sentido de la vida. Tradicionalmente las religiones abrahámicas lo
consideran un pecado, debido a su creencia en la santidad de la vida. Durante la
era de los samuráis en Japón, el harakiri era respetado como una manera de
resarcir un fracaso o como una forma de protesta. El satí, prohibido en el Raj
británico, implicaba la inmolación de la viuda en la pira funeraria del marido recién
fallecido, ya fuera voluntariamente o por presión de la familia o la sociedad.

Aunque en diversos países el suicidio o su intento son considerados un delito, en la


mayoría de las naciones occidentales no son punibles. Durante los siglos XX y XXI,
el suicidio mediante inmolación fue utilizado en algunas ocasiones a manera de
protesta, mientras que los ataques suicida, como el kamikaze, han sido empleados
como una técnica militar y terrorista.

El suicidio es el «acto de quitarse deliberadamente la propia vida». Mientras que el


intento de suicidio también llamado comportamiento suicida no mortal es
la autoagresión llevada a cabo con la intención de morir que, sin embargo, no
resulta en la muerte del individuo. Por su parte, el suicidio asistido consiste en la
ayuda que una persona brinda a otra que desea acabar con su vida, ya sea con los
conocimientos o los medios para hacerlo. En contraste, en la eutanasia la persona
que ayuda a otra a finalizar su vida juega un papel más activo, por ejemplo al no
instaurar o al suspender el médico. La ideación suicida implica pensamientos sobre
suicidarse «con diversos grados de intensidad y elaboración» y el
«homicidio seguido de suicidio» representa el suicidio de un individuo en un periodo
máximo de veinticuatro horas después de asesinar a una o más personas.

Desde hace muy poco tiempo el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos
mentales ha incorporado al suicidio entre sus trastornos, incluyéndolo dentro del
trastorno depresivo mayor. Catalogándolo como trastornos que necesitan más
estudio. El trastorno del comportamiento suicida como lo llama debe cumplir los
siguientes criterios para su diagnóstico.

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FACTORES DE RIEGO
El suicidio consumado suele ser la consecuencia de la suma de diversos factores
determinantes, precipitantes o predisponentes, ya sea de índole social,
predisponentes culturales, biológicos, el padecer alguna enfermedad
mental (Trastorno depresivo, Trastorno Bipolar, Esquizofrenia, Trastornos del
espectro autista, Trastorno límite de la personalidad, Trastornos de la conducta
alimentaria), de base o ser portador de diversos factores genéticos asociados a
mayor riesgo suicida; estos factores de riesgo para el suicidio se generan en
condiciones estructurales de pobreza, violencia, desempleo, migración, el abuso de
sustancias. Es frecuente que coexistan los trastornos mentales y el abuso de
sustancias. Por su parte, la disponibilidad de medios para llevarlo a cabo, los
antecedentes familiares de suicidios o los traumatismos
craneoencefálicos incrementan también el riesgo. Sin embargo, el factor de riesgo
individual más importante es el antecedente de conductas autolesivas o el
antecedente de intentos suicidas.
Respecto a la disponibilidad de los medios, se ha encontrado que las tasas de
suicidio son mayores en hogares con armas de fuego. Los
problemas socioeconómicos, como el desempleo, la pobreza, la indigencia y
la discriminación, también pueden desencadenar pensamientos suicidas. Entre el
15 y el 40 % de los suicidas dejan una nota. Por otra parte, Brent y Melhem (2008)
señalan que la genética podría ser la responsable de entre 38 y 55 % de los
comportamientos suicidas. Mientras que los veteranos de guerra tienen, en parte,
un mayor riesgo de suicidarse debido a la elevada incidencia de enfermedades
mentales, como el trastorno por estrés postraumático, y problemas en la salud física
relacionados con la guerra.
Los factores de riesgo para el suicidio se pueden dividir en dos grupos:

• Factores de riesgo modificables. - Los cuales se relacionan a factores sociales,


psicológicos y psicopatológicos que pueden ser potencialmente modificables
clínicamente.
• Factores de riesgo no modificables. - Los cuales se asocian al propio sujeto o al
grupo social al que pertenece, caracterizándose por su mantenimiento en el tiempo
y porque su cambio es ajeno al clínico.

ENFERMEDADES MENTALES
Se ha estimado que al momento del suicidio entre el 27 % y más del 90 % de los
casos existía la presencia de alguna enfermedad mental. En aquellos pacientes
ingresados en unidades psiquiátricas el riesgo vitalicio de concretar el suicidio es de
aproximadamente 8.6%. De acuerdo con Chocil y Kutcher (2012), la mitad de las
personas fallecidas por esta razón podrían haber padecido de trastorno depresivo
mayor.

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Este y otros trastornos del estado de ánimo, como el trastorno bipolar, pueden
incrementar hasta veinte veces el riesgo de suicidio. La esquizofrenia, los trastornos
de la personalidad y el trastorno por estrés postraumático son algunas condiciones
también relacionadas. Cerca del 5 % de los individuos con esquizofrenia mueren
por suicidio. Por su parte, los trastornos de la conducta alimentaria también son un
factor de riesgo.

EL ABUSO DE SUSTANCIAS
El abuso de sustancias es el segundo factor de riesgo más común. Están asociados
tanto el abuso crónico, como la intoxicación aguda. El riesgo incrementa cuando se
combina con problemas personales, como el duelo. Por otro lado, el abuso de
sustancias está asociado con algunos trastornos mentales.
La mayoría de las personas se encuentran bajo la influencia de
drogas sedantes (como el alcohol o las benzodiazepinas) al momento de
suicidarse; el alcoholismo está presente en entre el 15 y el 61 % de los casos.
Generalmente, los países con mayores tasas de uso de alcohol y mayor densidad
de bares tienen tasas de suicidio más altas. Entre el 2.2 y el 3.4 % de las personas
tratadas por alcoholismo fallecen por suicidio. Comúnmente, los alcohólicos que
intentan suicidarse son hombres, mayores y han intentado suicidarse previamente.
Son suicidios entre el 3 y el 35 % de las muertes por consumo de heroína. En
adolescentes con abuso de alcohol, las disfunciones neurológicas y psicológicas
pueden contribuir a incrementar el riesgo.
El abuso de cocaína y metanfetaminas tienen una alta correlación con el suicidio.
En las personas que usan cocaína el riesgo es mayor durante la fase de abstinencia.
En aquellos que emplean inhalantes también hay un significativo riesgo; 20 % de
las personas intenta suicidarse en algún momento y más del 65 % lo ha
considerado. Asimismo, el consumo de tabaco también implica cierto riesgo de
suicidio. No obstante, hay poca evidencia de por qué sucede esto; se ha conjeturado
que aquellos con predisposición a fumar también tienen predisposición al suicidio,
que el fumar causa problemas de salud que, subsecuentemente, llevan a las
personas a poner fin a su vida y que fumar afecta la química del cerebro, causando
tendencia al suicidio. Por su parte, la marihuana (por sí sola) no parece incrementar
el riesgo.

LUDOPATÍA
Comparados con la población general, los ludópatas tienen una mayor ideación
suicida y una mayor cantidad de intentos de suicidio. Entre el 12 y el 24 % de los
apostadores patológicos han intentado acabar con su vida. En las esposas de los
ludópatas, la tasa de suicidio es tres veces mayor en comparación con la
población general. Otros factores que incrementan el riesgo en ludópatas son las
enfermedades mentales y el abuso de sustancias.

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CONDICIONES MÉDICAS
Existe una asociación entre las tendencias suicidas y problemas de salud como el
dolor crónico, el traumatismo craneoencefálico, el cáncer, la insuficiencia renal
(con necesidad de hemodiálisis), el sida y el lupus eritematoso sistémico. El
diagnóstico de cáncer duplica el subsecuente riesgo de suicidio. En Japón, los
problemas de salud son registrados como la principal razón de suicidio.

En recientes investigaciones se han establecido estrechas relaciones entre la


neuro inflamación y diversos factores de inflamación sistémica leve asociadas a
enfermedades metabólicas como factores moduladores de la conducta suicida

Por otra parte, trastornos del sueño como el insomnio o la apnea del sueño son
también factores de riesgo para depresión y suicidio.

En algunos casos, los trastornos del sueño pueden ser un factor de riesgo
independiente para la depresión. Otras condiciones médicas pueden presentarse
con síntomas similares a los trastornos del estado de ánimo, incluyendo
el hipertiroidismo, el Alzheimer, los tumores cerebrales, el lupus eritematoso
sistémico y efectos adversos de ciertos fármacos (como beta
bloqueadores y esteroides).

ESTADOS PSICOLÓGICOS
Ciertos estados psicológicos pueden incrementar el riesgo de suicidio: Las ideas
de minusvalía y desesperanza, anhedonia, depresión y ansiedad. También influye
una pobre capacidad de resolver problemas, pérdida de capacidades que
antiguamente se tenían y poco control de los impulsos. En adultos mayores, es
importante la percepción de ser una carga para otras personas. El suicidio
producto de una «pobre integración a la sociedad» se denomina «suicidio
egoísta».

Rasgos de personalidad de tipo impulsiva se encuentran ampliamente asociados


al suicidio, la hiperreactividad al estrés que generan situaciones emocionales
negativas o adversas en la vida de las personas, como, por ejemplo: el duelo o la
pérdida de un familiar o amigo, de un trabajo o el aislamiento social (como el vivir
solo), incrementan el riesgo de suicidio. Asimismo, las personas que nunca se han
casado tienen un riesgo mayor. Al contrario, el ser religioso puede reducirlo. Lo
anterior se ha atribuido a las percepciones negativas de muchas religiones sobre
el suicidio y a la interrelación que la religión puede proveer.

La pobreza también está relacionada. El incremento de la pobreza relativa, en


comparación con las personas que rodean al individuo, incrementa el riesgo.
Cerca de 200 000 granjeros en la India se han suicidado desde 1997 debido, en
parte, a problemas financieros. En China, el suicidio es tres veces mayor en

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las regiones rurales. Se cree es debido, parcialmente, a las dificultades
económicas en estas áreas del país.

Algunas personas optan por el suicidio para escapar de situaciones como el acoso
escolar o el prejuicio. Un historial de abuso sexual infantil y de acogidas
temporales son también factores de riesgo. Se cree que el abuso
sexual contribuye con alrededor del 20 % del riesgo total. Desde un punto de vista
evolutivo, una explicación del suicidio es que este ayuda a la eficacia biológica
inclusiva, lo que ocurre si el suicida es una persona que no puede tener más hijos,
por lo que, al suicidarse, evita robar recursos necesarios a sus parientes. Una
objeción a esta teoría es que las muertes de adolescentes sanos no ayudan a la
eficacia biológica inclusiva.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Los medios de comunicación, como el Internet, son importantes factores de riesgo.
La forma en que se describe el suicidio, con una prominente y repetitiva cobertura
de alto volumen que lo glorifica e idealiza, tiene un efecto negativo. Cuando se
realizan descripciones detalladas de un método de suicidio, el uso de este método
puede incrementar en la población.
Lo anterior desencadena el denominado efecto Werther, que toma su nombre del
protagonista de la novela Las penas del joven Wertherde Johann Wolfgang von
Goethe, cuyo suicidio fue emulado por varios admiradores del libro. El riesgo es
mayor en adolescentes, que pueden propender a idealizar la muerte. El efecto
contrario, el propuesto efecto Papageno, en el que la cobertura de estrategias de
afrontamiento efectivas pueden tener efectos preventivos, se basa en el nombre del
personaje de La flauta mágica de Wolfgang Amadeus Mozart, que, temiendo la
pérdida de una persona querida, planea suicidarse hasta que es auxiliado por sus
amigos.88 Cuando los medios de comunicación siguen las directrices
recomendadas, el riesgo de suicidio puede disminuir. Sin embargo, obtener apoyo
de la industria puede ser difícil, especialmente a largo plazo.

REDES SOCIALES

En algunos casos, los usuarios de las plataformas de redes sociales pueden


experimentar presión social para suicidarse, idealizar a quienes lo hayan hecho y
acordar pactos suicidas. Por ejemplo, en 2008, un foro japonés se compartió
información sobre la posibilidad de suicidarse con ácido sulfhídrico. Poco después,
220 personas intentaron suicidarse de esa forma, de ellos, en 208 fue un intento
exitoso.

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MÈTODOS
Los métodos de suicidio más comunes varían por país. No obstante, entre los más
utilizados están el ahorcamiento, el envenenamiento por pesticidas y el disparo con
arma de fuego. Se cree que las diferencias en los métodos se deben, en parte, a
su disponibilidad. En una revisión de 56 países se encontró que el ahorcamiento era
el método más utilizado en la mayoría, sumando el 53 % de suicidios en hombres y
39 % en mujeres.

A nivel mundial, 30 % de los suicidios son realizados por medio de pesticidas. Sin
embargo, el uso de este método varía marcadamente del 4 % en Europa a más del
50 % en el Pacífico. También es comúnmente utilizado en Latinoamérica, debido al
fácil acceso a los pesticidas en las poblaciones agrícolas. La sobredosis de
medicamentos es motivo de aproximadamente dos tercios de los suicidios en
mujeres y un tercio en hombres. Muchos no son planeados y ocurren durante
periodos de ambivalencia. Igualmente, la tasa de mortalidad varía según el método:
arma de fuego 80-90 %, ahogamiento 65-80 %, ahorcamiento 60-85 %, tubo de
escape 40-60 %, salto 35-60 %, quema de carbón 40-50 %, pesticidas 6-75 % y
sobredosis de medicamentos 1.5-4%. Los métodos más empleados para el intento
de suicidio y para el suicidio exitoso también son diferentes; cerca del 85 % de los
intentos de suicidio en el mundo desarrollado se realizan por sobredosis.

En China, el método más común es el envenenamiento por pesticidas. En Japón,


aunque todavía se practica el harakiri, el método más común es el ahorcamiento, al
igual que en Suiza. El salto desde alguna altura es común en Hong Kong y Singapur,
involucrado en el 50 y 80 % de los suicidios, respectivamente. En Estados Unidos,
el 57 % de los suicidios involucra un arma de fuego, método un poco más común
en hombres que en mujeres, seguido del ahorcamiento en hombres y el
envenenamiento en mujeres.

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PREVENCIÒN
La prevención del suicidio abarca los esfuerzos colectivos encaminados a reducir la
incidencia del suicidio por medio de medidas preventivas.Una forma de reducir el
riesgo es limitar el acceso a ciertos métodos, como las armas de fuego y venenos.
Otras medidas incluyen: reducir el acceso a carbón vegetal y barreras en puentes y
plataformas del metro. También puede ser efectivo el tratamiento de adicciones,
como al alcohol o a las drogas, enfermedades, como la depresión, y de personas
con intentos de suicidio previos. Se ha propuesto reducir el acceso a alcohol como
una estrategia preventiva (así como reducir el número de bares).A pesar de que las
líneas de crisis son comunes, existe poca evidencia que apoye o refute su
efectividad. En adultos jóvenes con pensamientos suicidas, la terapia cognitivo-
conductual puede ayudar a mejorar los resultados. El desarrollo económico por
medio de su habilidad de reducir la pobreza puede ser capaz de reducir las tasas
de suicidio. También pueden ser efectivas las medidas que incrementen la conexión
social, especialmente en hombres adultos mayores. El Día Mundial para la
Prevención del Suicidio se celebra cada 10 de septiembre con el apoyo de la
Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial
de la Salud.

ENFERMEDADES MENTALES
Diversos tratamientos pueden reducir el riesgo en personas con problemas
mentales. Los pacientes con un mayor riesgo de suicidio pueden ser ingresados,
voluntaria o involuntariamente, en una unidad psiquiátrica. Comúnmente les son
removidas las pertenencias que puedan utilizar para autolesionarse. Algunos
médicos hacen que los pacientes firmen un «contrato de no suicidio», por medio del
que se comprometen a no autolesionarse si son dados de alta. No obstante, no hay
evidencias que demuestren un efecto significativo de esta práctica. Si la persona no
está en alto riesgo, se pueden llevar a cabo tratamientos psiquiátricos para
pacientes externos. Asimismo, no se ha confirmado que las hospitalizaciones a
corto plazo sean más efectivas que la ayuda comunitaria en personas con trastorno
límite de la personalidad (TLP), que son suicidas crónicos.
Hay evidencia tentativa que señala que la psicoterapia, específicamente la terapia
dialéctica conductual, reduce la tendencia suicida en adolescentes y en personas
con TLP. También puede ser útil en reducir los intentos de suicidio en adultos en
alto riesgo. Sin embargo, no se ha encontrado evidencia que demuestre una
disminución en suicidios completados. Hay controversia en torno a las ventajas en
comparación con los daños de los antidepresivos. En jóvenes, los antidepresivos
como los ISRS parecen aumentar el riesgo de suicidio de 25 sobre 1000 a 40 sobre
1000. En contraste, en adultos pueden reducir el riesgo. El litio puede ser efectivo
para reducir el riesgo en personas con trastorno bipolar y depresión clínica a niveles
similares a los de la población general. Además, la clozapina puede reducir los
pensamientos suicidas en algunos pacientes con esquizofrenia.

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EPIDEMIOLOGÍA
Aproximadamente entre 0.5 y 1.4 % de las personas fallecen por suicidio, una tasa
de mortalidad de 11.6 por cada 100 000 personas cada año. En 2013, el suicidio
fue la causa de muerte de 842 000 personas, en comparación con las 712 000 que
fallecieron por esta razón en 1990. Principalmente en el mundo desarrollado, las
tasas de suicidio se han incrementado un 60 % entre la década de 1960 y el 2012.133
A nivel mundial, entre 2008 y 2009, el suicidio fue la décima causa de muerte más
importante. Por cada suicidio completado hay entre 10 y 40 intentos.
Las tasas por cada 100 000 habitantes en 2012
fueron: Australia 10.6, Canadá 9.8, China 7.8, India 21.1, Reino
Unido 6.2, Estados Unidos 12.1 y Corea del Sur28.9. En 2009, fue la décima causa
de muerte en los Estados Unidos, con aproximadamente 36 000 casos anuales y
con 650 000 ingresos a hospitales por intento de suicidio. 31 Por su parte, Guyana,
Corea del Sur, Sri Lanka y Lituania tienen las tasas más altas del mundo. Los países
con los números absolutos más altos son China e India, con aproximadamente la
mitad del toda.10 En China, el suicidio es la quinta causa de muerte.
En Latinoamérica, las mayores tasas son las de El
Salvador(13.6), Bolivia y Chile (12.2), Uruguay (12.1), Cuba (11.4)
y Argentina (10.3).

GÉNERO
En el mundo occidental, los hombres fallecen por suicidio cuatro veces más que las
mujeres, aunque las mujeres lo intentan cuatro veces más que los hombres. Lo
anterior puede ser atribuido a que los hombres utilizan métodos más letales. Esta
diferencia es incluso más pronunciada en personas de 65 años o más, donde un
décuplo de hombres comete suicidio por cada mujer. China tiene uno los índices de
suicidio femenino más altos del mundo y es el único donde este es mayor al de los
hombres.

En el Mediterráneo oriental, las tasas de suicidio son casi equivalentes entre ambos
géneros. La mayor tasa de suicidio femenino es la de Corea del Sur (22 por cada
100 000 habitantes). En parte debido a la estigmatización y la depresión resultante,
las personas que se identifican con un género distinto del que le asignaron al nacer
se encuentran en alto riesgo de suicidio.

EDAD
En muchos países, las tasas de suicidio son mayores en la mediana y tercera
edades. No obstante, el número absoluto de suicidios más alto se encuentra entre
los 15 y 29 años, dada la cantidad de personas pertenecientes a este grupo de
edad. En los Estados Unidos, la tasa es mayor en los hombres caucásicos mayores
de 80 años, aunque las personas más jóvenes lo intentan más frecuentemente. Es
la segunda causa de muerte más común en adolescentes. En hombres jóvenes en

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el mundo desarrollado, el suicidio es causa de aproximadamente 30 % de las
muertes. Las tasas en los países desarrollados son similares, pero constituye una
pequeña proporción del total de muertes debido a que otros tipos de traumatismos
tienen mayores tasas de mortalidad. En contraste con otras áreas del mundo, en el
Sudeste asiático son más comunes las muertes por suicidio en mujeres jóvenes que
en mayores.

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HISTORIA
En la antigua Atenas, las personas que se suicidaban sin la aprobación del Estado
no podían recibir los honores de un entierro normal. El suicida era enterrado sin
asistencia en los alrededores de la ciudad, sin lápida sepulcral o algún marcador.
Sin embargo, el suicidio era considerada una forma de mantener el honor o evitar
la humillación. En la antigua Roma, aunque fue inicialmente permitido, más tarde,
por su práctica entre los esclavos, fue juzgado como un crimen contra el Estado
debido a sus costos económicos. En la Europa Cristiana pasó a ser estimado como
un pecado y fue condenado en el Concilio de Arlés de 452 como una obra
de Satanás, además los suicidas eran excomulgados. En Francia se tomaron
fuertes medidas en relación al suicidio: el cadáver del suicida era arrastrado por las
calles, cabeza abajo y, luego, arrojado o colgado de una pila de basura. Asimismo,
las pertenencias del fallecido eran confiscadas.
Durante el Renacimiento, la actitud contra el suicidio comenzó a
cambiar. Biathanatos de John Donne contenía las primeras defensas modernas del
suicidio. En su obra, Donne sugiere que el suicidio «no es contrario a las leyes de
la naturaleza, la razón o Dios». Además, señala la falta de condena al suicidio de
figuras bíblicas e incluso presenta algunas circunstancias en las que «la razón
recomienda el suicidio».
La secularización de la sociedad comenzó durante la Ilustración, que cuestionó las
actitudes religiosas tradicionales contra el suicidio y se presentó una perspectiva
más moderna del asunto. David Hume negó que el suicidio fuera un crimen ya que
no afecta a ninguna persona y era, potencialmente, para beneficio del individuo. En
sus Ensayos sobre el Suicidio y la Inmortalidad del Alma de 1777, Hume asegura
que «Un hombre que se retira de la vida no hace daño alguno a la sociedad; lo único
que hace es dejar de producirle bien. Y si esto es una ofensa, es, ciertamente, de
la más modesta especie».

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GRÁFICOS

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17
BIBLIOGRAFÍA

 WIKIPEDIA. (27 de Mayo de 2019). es.wikipedia.org. Obtenido de Wikipedia:


https://es.wikipedia.org/wiki/Suicidio

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