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INDICE

INTRODUCCIÓN .................................................................................................................. 1
LA NACIONALIDAD, LA CIUDADANÍA Y LA NATURALIZACIÓN .......................... 2
La Constitución Dominicana y la Nacionalidad ..................................................................... 3
El artículo 18 Implicación Jurídica juicio de Nacionalidad y ciudadanía .............................. 4
Reglas sobre la Nacionalidad ................................................................................................. 5
Modo de adquisición de la Nacionalidad ............................................................................... 6
Perdida de la Nacionalidad ..................................................................................................... 7
Modo originario de adquisición de la nacionalidad................................................................ 7
La constitución haitiana vigente adopta el sistema jus sanguinis ........................................... 8
Tipos de Naturalización .......................................................................................................... 8
La Nacionalidad Adquirida por Matrimonio .......................................................................... 9
La Doble Nacionalidad ......................................................................................................... 10
Disposiciones legislativas nacionales tendentes a enfrentar el fe3nomedo de la doble
nacionalidad. ......................................................................................................................... 11
Aplicación Jurídica a los Conflictos de Nacionalidad .......................................................... 12
Es considerado un conflicto de nacionalidad aquellas situaciones en el que a un individuo
se le atribuyen distintas nacionalidades o al que ningún Estado le otorga dicho vínculo. De
lo anterior podemos distinguir dos clases de conflicto: uno denominado positivo que
consiste en la pretencion de otorgar varias nacionalidades de distintos Estados y otro
negativo en el que la nacionalidad no existe. ....................................................................... 12
La nacionalidad de las Sociedades, Razones Políticas y Económicas a favor de las
atribuciones Nacionales o Extranjeras. ................................................................................. 13
Nacionalidad y autonomía de la Voluntad ........................................................................... 16
La constitución Dominicana y la Nacionalidad, Comparación con otras Constituciones. ... 17
Los Apátridas ........................................................................................................................ 24
CONCLUSIÓN .................................................................................................................... 25
INTRODUCCIÓN

La más elemental definición de un Estado combina sus elementos esenciales, que son una
población, asentada en un territorio, organizada políticamente. Es decir, para que exista un
estado no sólo es necesario existencia de un territorio con un sistema de organización
política, sino que por sobre todo que exista un pueblo asentado en el mismo, integrado por
personas que gozan de derechos y tienen obligaciones.

Por ello entre los elementos fundamentales de la organización política del Estado, está el
estatuto de las personas, el cual se refiere, por una parte a los nacionales, quienes además
pueden ser ciudadanos al corresponderle el ejercicio de los derechos políticos, y por la otra,
a los extranjeros; clasificación que deriva de la existencia o no del vínculo jurídico esencial
que tienen las personas con el Estado y que es el que origina la nacionalidad.

El régimen de los nacionales y de los extranjeros, como personas, en principio está regido
por el principio de igualdad y no discriminación, que consagra el artículo 21 de la
Constitución, razón por la cual, en principio tienen iguales derechos y que básicamente se
refieren a los derechos políticos que derivan de la ciudadanía, que en principio corresponde
sólo a los nacionales.

En cuanto a la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía de julio de 2004 (LNC), la misma derogó


la Ley de Naturalización de 1955 así como todas las demás disposiciones que colidieran
con ella o la contravinieran; y conforme a su artículo 1º, la misma "tiene por objeto
establecer las normas sustantivas y procesales relacionadas con la adquisición, opción,
renuncia y recuperación de la nacionalidad venezolana, así como con la renovación y
nulidad de la naturalización, además del desarrollo de los principios constitucionales
referidos al ejercicio de la ciudadanía y las causales de suspensión del mismo".

Palabras Clave: Nacionalidad, Nacionalidad originaria y adquirida, Conflictos de la


nacionalidad, Criterios determinantes: ius soli y ius sanguinis, recuperación y Pérdida de la
Nacionalidad, Naturalización.

1
LA NACIONALIDAD, LA CIUDADANÍA Y LA NATURALIZACIÓN

Concepto según varios autores


 Qué es Nacionalidad:

La nacionalidad es el estado al que pertenece una persona que ha nacido en una nación
determinada o ha sido naturalizada. Es también la condición y carácter peculiar de los
pueblos y ciudadanos de una nación. En España se utiliza este término también para
referirse a algunas comunidades autónomas que poseen algunas características propias
como una lengua, cultura e instituciones públicas de gobierno.

 Nacionalidad Mexicana

Se puede obtener la nacionalidad mexicana por nacimiento o por naturalización tal y como
establece el artículo 30 de la Constitución. En el primer caso, se incluye a todas las
personas nacidas en territorio mexicano, barcos o aviones mexicanos. Naciendo en el
extranjero también se incluye en esta categoría a las personas con uno o ambos padres sean
mexicanos (ya sean por nacimiento o por naturalización). Poseen la nacionalidad mexicana
por naturalización los extranjeros que tienen la carta de naturalización (mediante
matrimonio con una persona mexicana o por residir en territorio mexicanos siguiendo los
requisitos que establece la ley).

 Nacionalidad y Ciudadanía

Estos dos conceptos se encuentran relacionados aunque no poseen el mismo significado. La


nacionalidad se adquiere por nacimiento o naturalización mientras que la ciudadanía se
adquiere cuando se cumple la mayoría de edad y se obtienen los derechos y obligaciones
establecidos en la constitución. Se entiende que la ciudadanía es un tipo de nacionalidad, se
puede definir como la cualidad jurídica que tienen las personas físicas y que le permite,
participar en asuntos políticos del Estado (por ejemplo, tener derecho a voto).

 Doble Nacionalidad

Es la condición de ser ciudadano de dos naciones. Se pueden tener mas nacionalidades


(llamado en este caso múltiple nacionalidad). Se adquiere mediante la aplicación de las
leyes de cada país por lo que se deben cumplir los requisitos que establezca cada país. En
algunos casos puede ser automática por nacimiento o teniendo uno de los dos progenitores
esa nacionalidad, poe ejemplo o por naturalización. Aunque la doble nacionalidad se
encuentra reconocida por el Derecho Internacional, algunos países como México no
reconocen la doble nacionalidad en su legislación. En otros países, como Arabia Saudí, este
procedimiento es perseguido.

2
 Nacionalidad Chilena

La nacionalidad chilena viene legislada en los artículos 10 y 18 de la Constitución. Se


puede obtener por nacimiento y consanguinidad. También se concede la nacionalidad a
personas que tengan la carta de nacionalización o por leyes especiales que así lo
establezcan.

 Nacionalidad ius soli

Se trata de un término jurídico que se utiliza en su forma latina y que se puede traducir
como 'derecho del suelo' o 'derecho del lugar'. Este principio otorga la nacionalidad a una
persona en función de su lugar de nacimiento. Este concepto se aplica de manera diferente
en cada país e incluso en algunos no se reconoce.

Ciudadanía
Ciudadanía se refiere al conjunto de derechos y deberes a los cuales el ciudadano o
individuo está sujeto en su relación con la sociedad en que vive. El término ciudadanía
proviene del latín civitas, que significa 'ciudad'. Por tanto, ciudadanía es la condición que se
otorga al ciudadano de ser miembro de una comunidad organizada.

La ciudadanía implica derechos y deberes que deben ser cumplidos por el ciudadano,
sabiendo que aquellos serán responsables por la convivencia del individuo en la sociedad.

Este concepto de ciudadanía está ligado al derecho, sobre todo en lo que se refiere a los
derechos políticos, sin los cuales el individuo no puede intervenir en los asuntos del Estado,
y que permiten la participación directa o indirecta del individuo en el gobierno y en la
consiguiente administración a través del voto directo para elegir o para competir por cargos
públicos de forma indirecta.

La Constitución Dominicana y la Nacionalidad

Artículo 19 Artículo 19.

Naturalización. Las y los extranjeros pueden naturalizarse conforme a la ley, no pueden


optar por la presidencia o vicepresidencia de los poderes del Estado, ni están obligados a
tomar las armas contra su Estado de origen. La ley regulará otras limitaciones a las
personas naturalizadas.

3
Artículo 20 Artículo 20.

Doble nacionalidad. Se reconoce a dominicanas y dominicanos la facultad de adquirir una


nacionalidad extranjera. La adquisición de otra nacionalidad no implica la pérdida de la
dominicana. Párrafo.- Las dominicanas y los dominicanos que adopten otra nacionalidad,
por acto voluntario o por el lugar de nacimiento, podrán aspirar a la presidencia y
vicepresidencia de la República, si renunciaren a la nacionalidad adquirida con diez años de
anticipación a la elección y residieren en el país durante los diez años previos al cargo. Sin
embargo, podrán ocupar otros cargos electivos, ministeriales o de representación
diplomática del país en el exterior y en organismos internacionales, sin renunciar a la
nacionalidad adquirida.

El artículo 18 Implicación Jurídica juicio de Nacionalidad y ciudadanía

Artículo 18 Artículo 18.

Nacionalidad. Son dominicanas y dominicanos:

1) Los hijos e hijas de madre o padre dominicanos;


2) Quienes gocen de la nacionalidad dominicana antes de la entrada en vigencia de
esta Constitución;
3) Las personas nacidas en territorio nacional, con excepción de los hijos e hijas de
extranjeros miembros de legaciones diplomáticas y consulares, de extranjeros que
se hallen en tránsito o residan ilegalmente en territorio dominicano. Se considera
persona en tránsito a toda extranjera o extranjero definido como tal en las leyes
dominicanas;
4) Los nacidos en el extranjero, de padre o madre dominicanos, no obstante haber
adquirido, por el lugar de nacimiento, una nacionalidad distinta a la de sus padres.
Una vez alcanzada la edad de dieciocho años, podrán manifestar su voluntad, ante la
autoridad competente, de asumir la doble nacionalidad o renunciar a una de ellas;
5) Quienes contraigan matrimonio con un dominicano o dominicana, siempre que
opten por la nacionalidad de su cónyuge y cumplan con los requisitos establecidos
por la ley;
6) Los descendientes directos de dominicanos residentes en el exterior;
7) Las personas naturalizadas, de conformidad con las condiciones y formalidades
requeridas por la ley. Párrafo.- Los poderes públicos aplicarán políticas especiales
para conservar y fortalecer los vínculos de la Nación dominicana con sus nacionales
en el exterior, con la meta esencial de lograr mayor integración.

4
Reglas sobre la Nacionalidad

La nacionalidad es sustancialmente regulada por la legislación propia a cada Estado. Este


planteamiento ha sido reconocido como principio en la doctrina, en la jurisprudencia y en
instrumentos internacionales.

En efecto, el artículo 1 de la Convención de La Haya de 1930 «Concerniente a ciertas


cuestiones relativas a los conflictos de leyes sobre nacionalidad» admitió que «corresponde
a cada Estado determinar según su legislación quienes son sus nacionales».

La Corte Permanente de Justicia Internacional, en sus opiniones consultivas, sobre el asunto


relativo a los decretos de nacionalidad en Túnez y Marruecos, y sobre la interpretación del
Tratado sobre Minorías del 28 de junio de 1919 entre Polonia y las potencias aliadas,
confirmó el principio aludido. El mismo principio fue repetido por la Corte Internacional de
Justicia en su sentencia sobre el Asunto Nottebohm, del 6 de abril de 1955. Ahora bien, ¿en
qué medida el Derecho Internacional Vincula al Legislador nacional en su libertad de fijar
las reglas sobre nacionalidad?

La jurisprudencia internacional y algunos instrumentos internacionales han mencionado la


existencia de límites a esa libertad, refriéndose a «las convenciones internacionales, la
costumbre internacional y los principios de derecho generalmente reconocidos». Sin
embargo, como bien señalan algunos autores, ni la Convención de La Haya de 1930, ni las
citadas opiniones de la Corte indican las reglas positivas del Derecho Internacional que
vendrían a limitar la libertad de los Estados para fijar las reglas sobre nacionalidad.

La doctrina, en cambio, sin cuestiona la competencia del Estado para determinar por su
legislación quiénes son sus nacionales, admite la existencia de ciertas reglas que los
Estados no deben ignorar en la referida materia.

Las mismas son generalmente tomadas en cuenta por los Estados y han sido acogidas en
algunos instrumentos internacionales.

El Instituto de Derecho Internacional se pronunció en su sesión de Cambridge de 1895 en


favor de la observancia, en materia de nacionalidad, de los principios siguientes:

1.- Nadie debe carecer de nacionalidad.

2.- Nadie puede tener simultáneamente dos nacionalidades.

3.- Cada uno debe tener el derecho de cambiar de nacionalidad.

4.- La renuncia pura y simple no basta para perderla.

5.- La nacionalidad de origen no debe transmitirse indefinidamente de generación en


generación establecida en el extranjero.

5
En el Preámbulo de la Convención de La Haya de 1930 se dice que» es de interés de la
comunidad internacional hacer admitir por todos sus miembros que todo individuo debería
tener una nacionalidad y no poseer más que una».

La Declaración Universal de Derechos del Hombre de 1948, en su artículo 15, reza que
«Toda persona tiene derecho a una naciona1idad. A nadie se privará arbitrariamente de su
nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad».

Los diversos autores que tratan esta materia están de acuerdo con la existencia de esas
reglas. Niboyet, por ejemplo nos cita tres reglas fundamentales; a saber.

1) Todo individuo debe tener una nacionalidad.

2) Debe poseerla desde su nacimiento.

3) Todo individuo puede cambiar voluntariamente de nacionalidad con el asentimiento del


Estado interesado».

Ciertamente, los Estados al legislar toman generalmente estas reglas dándole una base
ampliamente reconocida. Sin embargo, en la práctica resultan frecuentes los casos de
individuos sin nacionalidad y de individuos poseedores de más de una nacionalidad. Surgen
así los casos de apátridas y de doble nacionalidad, generadores de conflictos de
nacionalidades.

Las causas de estos fenómenos se analizarán más adelante cuando veamos los modos de
adquisición, modificación y pérdida de la nacionalidad.

Modo de adquisición de la Nacionalidad

Una clasificación generalmente aceptada de los modos de adquirir la nacionalidad es el de


origen u originario y el adquirido. La nacionalidad es originaria cuando se deriva del
nacimiento, y en este caso, está fundamentada en la voluntad del Estado, en otras palabras,
es forzoso por imposición de las legislaciones. Es adquirida cuando resulta de un hecho de
la persona, en cuyo caso es voluntaria o semivoluntaria.

Las legislaciones en materia de adquisición originaria de la nacionalidad pueden ser


reducidas a tres sistemas distintos: el sistema fundado en el Jus Sanguinis, que se determina
por la filiación; el sistema Jus Soli, también llamado de la territorialidad, por estar
determinado por el lugar del nacimiento; y el sistema mixto, convinación de los sistemas
enumerados, completándose con el sistema contrario.

6
Perdida de la Nacionalidad

En la legislación dominicana vigente, las causas de pérdida de la nacionalidad están


prescritas en los artículo 23, de la constitución, art. 21 del Código Civil y art. 12 de la Ley
Sobre Naturalización.

El Artículo 23. Seccion II, de la Constitución Dominicana, establece: – Pérdida de los


derechos de ciudadanía. Los derechos de ciudadanía se pierden por condenación
irrevocable en los casos de traición, espionaje, conspiración; así como por tomar las armas
y por prestar ayuda o participar en atentados o daños deliberados contra los intereses de la
República. A su vez, el artículo 21 del Código civil dominicano señala «El dominicano que,
sin autorización del gobierno, formara parte de un ejército extranjero o se afiliase a una
corporación militar extranjera, perderá su cualidad de dominicano, no podrá regresar a la
República sino con el permiso del gobierno y sólo recobrará la cualidad de dominicano
llenando las condiciones impuestas a un extranjero par adquirir la nacionalidad».

El párrafo del artículo 12 de la citada Ley 1683 sobre naturalización contempla- que «El
Poder Ejecutivo tendrá capacidad para revocar cualquier naturalización cuando el
favorecido con ella traslade su domicilio al exterior dentro de un año de obtenida, así como
cuando, después de obtenida la naturalización el naturalizado se haya ausentado hacia el
exterior sin regresar al país dentro de los diez años de su partida»,

Como advertimos antes, la readquisición de la nacionalidad no está prevista en la


Constitución Dominicana; en cambio la Ley 1683 sobre naturalización, en su capítulo V,
intitulado «De la readquisición de la nacionalidad», señala en el artículo 22 que: La mujer
dominicana por nacimiento u origen que celebre matrimonio con extranjero que por
naturalización, la nacionalidad de su marido, o que haya adquirido dicha nacionalidad como
consecuencia del matrimonio de acuerdo con la legislación anterior a la Ley No. 485 del 15
de enero de 1944, que modificó el artículo 19 del Código Civil, podrá mientras esté casada
o en caso de disolución del matrimonio, readquirir la nacionalidad dominicana siempre que
haga una declaración en tal sentido en el Ministerio de Estado de Interior y al mismo
tiempo fije su residencia en el país, si no lo ha hecho antes.

Modo originario de adquisición de la nacionalidad

Sistema jus sanguinis.


Según este sistema, la nacionalidad de los individuos se determina por la filiación. Los
hijos tienen la nacionalidad de sus padres. El fundamento de este sistema descansa, ante
todo, en el factor biológico, haciendo depender la nacionalidad del hijo de la del padre, y
haciendo caso omiso del lugar de nacimiento. Pertenecen al sistema Jus Sanguinis la

7
mayoría de los Estados europeos. Algunos países de América han sustentado este sistema
en determinado período de su desarrollo constitucional. Así por ejemplo, la constitución
mejicana de 1857, y la de 1917 establecen que "Son mexicanos por nacimiento los hijos de
padres mexicanos, nacidos dentro o fuera de la República", siempre que en este último caso
los padres sean mexicanos por nacimiento. A partir de la reforma de 1933 a la Constitución
de 1917 y a partir de la Ley de nacionalidad y naturalización, el sistema Jus Sanguinis, si
bien no fue eliminado en términos absoluto, es combinado con el sistema Jus Soli.

La constitución haitiana vigente adopta el sistema jus sanguinis.


Al decir en su artículo II que: "poseen la nacionalidad haitiana de origen, todo individuo
nacido de un padre haitiano o de una madre haitiana quienes a su vez, son haitianos de
nacimiento y jamás han renunciado a su nacionalidad al momento de su nacimiento".

Tipos de Naturalización

Ordinaria: Esta se refiere cuando usted ya tiene más de dos años con residencia Legal en
el país.

Por Inversión: Esta se refiere cuando usted posee la residencia por inversión y puede
aplicar a la solicitud, con un mínimo de seis (6) meses de obtenida la Residencia por esta
categoría. En este artículo nos referimos de cómo obtener Residencia por Inversión en
República Dominicana: Residencia por Inversión en República Dominicana

Por matrimonio de hombre o mujer con alguien de Dominicana: En esta, el esposo (a)
Dominicana solicita la nacionalidad al esposo (a) extranjero, esta se puede solicitar siempre
que:

 Su matrimonio tenga como mínimo seis (6) meses de celebrado;


 Que tenga mínimo seis (6) meses de residencia provisional Dominicana.

Hijos de Dominicanos: Esta se obtiene porque sus padres sean dominicanos.

A hijos del naturalizado siendo menor y mayor de edad, la diferencia entre uno y otro es,
que el menor de edad no tiene que depositar constancia de residencia en el país y el mayor
de edad, si debe de depositar la certificación de la Dirección General de Migración, en
donde conste que tiene residencia provisional con un mínimo de seis (6) meses.

8
La Nacionalidad Adquirida por Matrimonio

La nacionalidad dominicana puede ser adquirida por matrimonio de un extranjero con un


ciudadano dominicano o una ciudadana dominicana. De acuerdo a la ley de naturalización
1683 de fecha 16 de abril del año 1948, de la Republica Dominicana. Para esto las
personas deben de cumplir con ciertas condiciones para poder solicitar la nacionalidad
Dominicana por matrimonio.

La nacionalidad Dominicana por matrimonio debe de ser solicitada ante el ministerio de


interior y policía de la Republica Dominicana, donde luego de la verificación
correspondiente del expediente de solicitud de nacionalización, esta institución remitirá al
poder ejecutivo a los fines de que sea aprobada la solicitud de naturalización Dominicana y
por ende adquirir la nacionalidad dominicana por matrimonio con un hombre o una mujer
Dominicanos. El solicitante deberá presentar una serie de requisitos para poder optar por la
nacionalidad Dominicana de los cuales podemos señalar los siguientes.

 Nacionalidad dominicana por matrimonio Requisitos para optar por nacionalidad


Dominicana por Matrimonio.
 Instancia (carta) solicitud dirigida al Ministro de Interior y Policía, por la esposa
solicitando la nacionalidad por matrimonio a favor de su esposo, la cual debe estar
firmada por ambos esposos.
 Acta de matrimonio (ORIGINAL) de los esposos solicitantes, con una vigencia
mínima de seis (6) meses, legalizada por la Oficina Central del Estado Civil, con un
mínimo de un (1) año de casados.
 Factura de un periódico de circulación nacional por concepto de derecho a
publicación de aviso de nacionalidad dominicana.
 Certificado de NO antecedentes judiciales de la Procuraduría General de la
República Dominicana, con vigencia mínima de tres (3) meses.
 Certificación de la Dirección General de Migración donde conste que tiene más de
seis meses de Residencia Provisional en el país.

Acta de nacimiento (ORIGINAL) debidamente apostillada (formalidad exigida para


certificar la autenticidad de la firma, la calidad en que el signatario del documento haya
actuado, y, en su caso, la identidad del sello o timbre del que el documento está revestido)
conforme a lo establecido en la Convención de la Haya d/f 05/10/1961. Con un mínimo de
vigencia de seis (6) meses. En el caso que el país de origen del interesado no sea signatario
de dicho convenio, el acta debe ser legalizada (certificado o nota con la firma y sello que
prueba la autenticidad del documento o firma) en el Consulado o Embajada Dominicana
acreditada en el país de origen del interesado y en el Ministerio de Relaciones Exteriores de
la República Dominicana.

9
La Doble Nacionalidad

La nacionalidad múltiple o ciudadanía múltiple es el estatus jurídico que disfrutan ciertos


individuos, al ser reconocidos como nacionales simultáneamente por varios estados.

La doble ciudadanía es la condición de ser ciudadano de dos naciones; también es llamada


doble nacionalidad, siendo este estatus más común que el de nacionalidad múltiple. El
derecho internacional no prohíbe a ninguna persona tener doble o múltiple ciudadanía.

La ciudadanía múltiple puede ser adquirida mediante el uso diferente entre dos o más
naciones de sus leyes. Algunos países otorgan la ciudadanía automáticamente en el
nacimiento cuando uno de los padres es un connacional (ius sanguinis) o cuando la persona
nace en territorio nacional (ius soli). También es dada a las personas que se casan con
alguno de sus coterráneos. Además, la ciudadanía de un país se puede adquirir a través de la
naturalización.

Algunos países ven la ciudadanía múltiple como indeseable, por lo cual toman medidas
legales para prevenirla, consistentes, sobre todo, en la pérdida automática de una
nacionalidad cuando se adquiere otra voluntariamente. Esto ocurre en países como
Azerbaiyán, Japón, Singapur o Panamá.

Existe también el castigo o penas criminales para quienes ejercen doble nacionalidad, como
es el caso de Arabia Saudita, donde una persona que posea doble nacionalidad puede ser
encarcelada si se le encuentran dos pasaportes. Por el contrario, otros países permiten a sus
ciudadanos tener las nacionalidades que posean. De todos modos, puesto que cada país
puede decidir quiénes son sus ciudadanos y quiénes no, basándose en sus propias leyes, sin
contemplar las leyes de otros países, es posible para una persona el ser considerado
ciudadano de más de un país, incluso cuando algunos o todos los países prohíban la
múltiple o doble nacionalidad.

Muchos países, aún aquellos que permiten más de una ciudadanía, no reconocen la múltiple
o doble ciudadanía en sus propias leyes: así pues, algunos ciudadanos son tratados como de
una o de otra nacionalidad, y su ciudadanía del otro país es considerada irrelevante. Por
ejemplo: las oficinas consulares en el extranjero no pueden tener acceso a sus ciudadanos si
estos poseen la nacionalidad de ese país, como ocurre en Irán, México, muchos países
árabes y los países de la antigua URSS.

Algunos países pueden proveer acceso, como cortesía, pero no aceptan obligación alguna
para hacerlo, bajo sus propios acuerdos internacionales. El derecho de estos países para
actuar de esta manera está protegido bajo la Regla maestra de nacionalidad, la cual se
refiere a países que reconocen múltiples ciudadanías y que, en casos específicos, la
prohíben ante la falta de algunos estatutos (dejando a un lado las dificultades de hacer
cumplir estos derechos escritos).

10
Disposiciones legislativas nacionales tendentes a enfrentar el fenómeno de
la doble nacionalidad.

El procedimiento de solicitud de la nacionalidad dominicana se inicia mediante una carta de


solicitud dirigida al Presidente de la República, vía el Secretario de Estado de Interior y
Policía, contentiva de los argumentos en los cuales se explica la razón por la cual se solicita
la nacionalidad dominicana. A esta carta deben anexarse los siguientes documentos

Nota: NATURALIZACIÓN es el proceso para obtener u adquirir la NACIONALIDAD


dominicana por opción.

DOCUMENTOS REQUERIDOS PARA HIJOS NACIDOS EN EL EXTRANJERO

1. Copias de cédula & pasaporte de padre(s) dominicanos

2. Acta de Nacimiento original

· El acta de nacimiento original debe estar apostillada por el Secretario de Estado del estado
en donde el hijo o hija de la persona dominicana nació.

EL PROCEDIMIENTO PARA REGISTRAR HIJOS DE DOMINICANOS NACIDOS EN


EL EXTRANJERO.

 1-Cuatro (4) fotografías (2×2), frontales del interesado. Sin aretes y lóbulos de
orejas visibles.
 2-Certificado de Nacimiento original, Apostillada cuando el país en el cual has
nacido es parte del convenio de la haya, de lo contrario debe ser legalizada por el
consulado dominicano.
 3- Certificado de Nacimiento legalizado del padre o madre Dominicana.
 4-Copia de Cédula de Identidad del padre o madre dominicana.
 5-Copia del Pasaporte del solicitante. (Preferiblemente a color).

Estos son los 5 documentos más importantes para iniciar el proceso de solicitud ante las
autoridades dominicanas para aquellos hijos de dominicanos nacidos fuera del territorio de
la República que deciden establecer un vínculo jurídico entre el Estado que dio origen a sus
padres y ellos particularmente.

PROCESO

 Traducción y Legalización de Acta de Nacimiento original


 Legalización de Acta en el Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería)
 Depósito del documento en la Junta Central Electoral

11
 Transcripción del acta en la Oficialía
 Expedición del Acta Extensa
 Legalización del Acta en la Oficina Central Civil
 Pago de Gestión de servicio en cada oficina en RD (abogado)
 Envío de Documento desde RD hasta el Consulado (vía FEDEX o compañía
similar)

El solicitante cuando es mayor de edad, será entrevistado por un oficial dominicano, luego
de realizada la solicitud.

Aplicación Jurídica a los Conflictos de Nacionalidad

Es considerado un conflicto de nacionalidad aquellas situaciones en el que a un individuo


se le atribuyen distintas nacionalidades o al que ningún Estado le otorga dicho vínculo. De
lo anterior podemos distinguir dos clases de conflicto: uno denominado positivo que
consiste en la pretencion de otorgar varias nacionalidades de distintos Estados y otro
negativo en el que la nacionalidad no existe.

El conflicto positivo es conocido normalmente como doble nacionalidad.

La plurinacionalidad es el resultado de la diversidad de sistemas que usan los Estados para


otorgar la nacionalidad a un individuo: el contraste entre jus soli y jus sanguinis, la
diferente acentuación en su naturaleza sociológica o jurídica, la falta de concordancia entre
los elementos que se toman en consideración para su adquisición y para su pérdida. La
tendencia a ampliar el número de sujetos contribuye también a ello.

El conflicto negativo de nacionalidad comúnmente denominado como apátrida, existe


cuando ningún Estado otorga su nacionalidad a determinados individuos. Es un problema
que afecta a gran número de individuos considerados como extranjeros por todos los
Estados, y que sufren posiciones de desventaja con respecto a ellos, puesto que carecen de
documentos de identificación y de viaje.

12
La nacionalidad de las Sociedades, Razones Políticas y Económicas a
favor de las atribuciones Nacionales o Extranjeras.

Nacionalidad de las sociedades

1) Para Halperín, las sociedades no tienen nacionalidad.

2) La nacionalidad es un concepto por el cual se resuelven ciertas situaciones de índole


absolutamente técnica.

3) Criterios propuestos para la atribucion de nacionalidad a las sociedades.

4) La doctrina del control.

5) La doctrina que niega la nacionalidad de las sociedades.

1) para Halperín, las sociedades no tienen tienen nacionalidad. ESta, explica, presupone una
vinculación política entre súbdito y estado, ausente en las sociedades, que solo crean sus
participantes un vínculo jurídico de base económica.

Su personalidad sólo juega en el campo económico.

La mayoría de la doctrina Argentina esta conteste en que, tratándose de personas morales,


es impropio calificarlas de nacionales y extranjeras y menos considerarlas de la
nacionalidad del país en que se construyeron, funcionan o están domiciliadas: argentinas,
inglesas, francesas, etcétera.

Solo por comodidad del lenguaje suelen emplearse tales expresiones. En realidad, sólo
corresponde hablar de personas creadas o domiciliadas en la República o en el extranjero.
Los entes privados no tienen derechos de carácter político, no son ciudadanos.

Concretando, se suele interpretar que, siendo la nacionalidad un vínculo político, las


sociedades (personas jurídicas) no la tienen.

2) pero la nacionalidad es un concepto por el se resuelven ciertas situaciones de índole


absolutamente técnica.

Podría afirmarse que la nacionalidad no existe como algo distinto de las circunstancias que
la originan o de las consecuencias que de ella derivan.

Declarar que un individuo tiene una determinada nacionalidad, significa decir:

a) que ha nacido en el territorio de ese estado; b) que tiene derecho a votar; c) que se le
aplica (en algunos países) una determinada ley personal; D) que puede ser ocupante de
inmuebles en zonas de frontera; e) ser proveedor del estado; f) ser adjudicatario de
concesiones; g) ser objeto de protección diplomática.

13
Planteada de ese modo, es manifiesto que la pregunta acerca de si las personas jurídicas
tienen nacionalidad debe ser contestada negativamente; pero lo mismo ocurre con las
personas físicas que tampoco la tienen, dado que no hay nada que sea nacionalidad, salvo la
indicación de que el orden jurídico imputa ciertas consecuencias a determinados
antecedentes.

En su momento, el derecho europeo sostuvo la nacionalidad de las sociedades (personas


jurídicas), para poder prestarles, en el exterior, protección diplomática.

3) cuatro son los criterios o sistemas propuestos para la atribución de nacionalidad a las
sociedades: a) el que decidan los fundadores (autonomía de la voluntad); el del lugar de la
constitución; c) el de la sede social; y D) el de las personas que aportan su capital y/o la
dirigen o administran (control).

Del primero casi no se conoce aplicación.

El segundo (b) lo aplican Inglaterra y Estados unidos de América. Tuvo su origen en el


interés político de protección a sus nacionales.

Es el más apto para determinar el reconocimiento de una sociedad extranjera.

Una principal dificultad que ofrece el criterio de la sede social es la multiplicidad de datos a
que responde: si el directorio, la asamblea, las oficinas, el principal establecimiento, el
"cerebro", el lugar de adopción de las decisiones principales, etcétera.

Las tentativas doctrinarias de corrección consisten principalmente en exigir que la sede


social sea sería (en el sentido de no fraudulenta) y real (en el sentido de que no basta la
simple declaración contenida en los estatutos u otros documentos sociales).

Crea problemas respecto de su reconocimiento y ley aplicable. Declarar que la existencia de


una sociedad depende de la ley de su sede y no de la del lugar de su constitución, equivale a
declararla inexistente; querer aplicar la ley de la sede para resolver las llamadas relaciones
internas de la sociedad (clases de acciones, órganos con sus funciones y atribuciones, como
se integra el capital, etcétera), parece carente de mayor razonabilidad.

Sin embargo, fue acogida por los países de toda la comunidad europea, menos Holanda,
que sigue el criterio del lugar de constitución.

4) la doctrina del control. Esta se relaciona con la existencia de otros elementos


fundamentales: de quienes son los capitales aportados (quienes son los socios) y quienes
son los directores o administradores. El criterio que presta consideración a estos elementos
es conocido como doctrina del control. Se originó en la legislación de tiempo de guerra.

Después de la primera guerra mundial cayó en desuso (por inapropiada para resolver el
problema del cual es la ley nacional aplicable a una sociedad).

14
Pero, concluida la segunda guerra mundial, el principio fue adoptado para ciertos fines: el
otorgamiento de concesiones de servicios públicos, orientación del crédito, etcétera.

5) la doctrina que niega la nacionalidad de las sociedades (doctrina Irigoyen, que apoya
también la doctrina tradicional Argentina) esta causando alguna incomodidad a los países
latinoamericanos, que por varios motivos consideran necesario discriminar, entre
sociedades nacionales y extranjeras.

La doctrina negatoria de la nacionalidad, por otra parte, cumplió una adecuada función
hasta el momento en que los mismos países que la formularon se ven precisados a
distinguir entre sociedades nacionales y no nacionales respecto del desarrollo de cierto tipo
de actividades o, mas en general, del goce de ciertos derechos.

El mundo para el que ambas respuestas fueron proporcionadas, ha cambiado mucho. En


buena medida ya no es el de la actuación de las sucursales, sino el de las subsidiarias, y
éstas carecerían de derecho a protección diplomática.

Según fórmula de alguna difusión, atribuir un vínculo de nacionalidad consiste en constatar


que una persona se encuentra vinculada con un estado mas que con cualquier otro.

El reconocimiento de esa vinculación en materia de sociedades se atribuyó al estado bajo


cuya legislación se había constituido.

Dicho reconocimiento no excluye la introducción de requisitos adicionales para autorizar la


actuación de la sociedad en el ámbito de un tercer estado.

El tema de la nacionalidad, en Europa, siempre apareció asociado con el de goce de


derechos.

La nacionalidad de las sociedades (paralelamente) aparece asociada con otro aspecto: el de


la protección diplomática que un estado puede prestar a sus nacionales por lesiones sufridas
por ellos a consecuencia de actos considerados ilegítimos en otro estado.

Todas las posturas negativas de la nacionalidad de las sociedades no eliminan el hecho de


que, después de ellas, se debe seguir resolviendo el problema de la ley aplicable a las
sociedades, su aptitud para el goce de ciertos derechos y su capacidad para gozar de
protección diplomática.

La solución más adecuada consiste en atenerse a un análisis que de cuenta de las cuestiones
que deben ser atendidas y los criterios apropiados para cada una de ellas. Podrá así
determinarse que. En materia de ley aplicable al funcionamiento de una sociedad, el lugar
de constitución es la respuesta.

En cuanto al goce de derechos, la evolución actual parece firmemente decidida a prestar


atención al control.

15
Queda el derecho de protección diplomática (o lo que queda de el). Un derecho de
interpretación estricta al que tiene derecho el estado del que sean nacionales los accionistas.
Esa nacionalidad corresponde al país de constitución si además este reúne otras
condiciones: una vinculación genuina con la sociedad; si en el se encuentra la sede de la
sociedad, o si a sus nacionales les corresponde cierta forma de control sobre ella.

Son distintos los criterios de nacionalidad en función de los distintos fines o consecuencias
para los que se la aplica.

Utilizando una expresión estadounidense, ello implica que los test de nacionalidad son
distintos en función de sus distintas aplicaciones y de ahí que la formulación de esta
verificación se denomina, a veces, teoría atomista.

La discriminación entre sociedades nacionales y extranjeras, de ninguna manera parece ir


decayendo en América latina, sino lo contrario.

Es necesario tener presentes los cambios conceptuales que originan los cambios de
circunstancias. Con motivo de las guerras de 1914-1918 y de 19391945, las sociedades se
consideraban enemigas, o no, según la nacionalidad de las personas que tenían la efectiva
conducción de los negocios sociales.

Nuestro país adoptó el cambio por decreto 7032/45 criterio seguido por la ley 21526 sobre
entidades financieras y la ley 18875 sobre preferencia para la producción local (ley de
compre nacional).

Estas leyes no estructuran un sistema de control, sino que son disposiciones excepcionales,
que no deben extenderse analógicamente a todo el sistema legal.

Las sociedades que tienen por objeto servicios públicos, seguros o bancos están sujetas,
normalmente, a régimen especial.

Nacionalidad y autonomía de la Voluntad

La autonomía de la voluntad es un concepto procedente de la filosofía kantiana que va


referido a la capacidad del individuo para dictarse sus propias normas morales. El concepto
constituye actualmente un principio básico en el Derecho privado, que parte de la necesidad
de que el ordenamiento jurídico capacite a los individuos para establecer relaciones
jurídicas acorde a su libre voluntad. Son los propios individuos los que dictan sus propias
normas para regular sus relaciones privadas.

16
De él se desprende que en el actuar de los particulares se podrá realizar todo aquello que no
se encuentre expresamente prohibido o que atente contra el orden público, las buenas
costumbres y los derechos de terceros.

En este sentido, es también el fundamento del principio espiritualista de la mayoría de los


códigos civiles.

Los límites a la autonomía de la voluntad

La autonomía de la voluntad es la encargada de establecer sus límites. Muchos de estos


límites son creados por las necesidades de las cosas, otras por mera conveniencia de
política legal, y constituyen impedimentos a la creación de reglas.1 En derecho existen dos
tipos de normas: las normas dispositivas y las imperativas. En el caso de las primeras, eran
normas que sirven para suplir la autonomía de la voluntad en aquellos sitios en dónde la
autonomía de la voluntad no haya establecido algo expresamente (por ejemplo, el caso de
sucesión intestada). La norma imperativa (impositiva), sin embargo, actúa en todo caso,
como norma de obligado cumplimiento. Es un límite a la autonomía de la voluntad (por
ejemplo, las legítimas).

En el Derecho público se pueden encontrar muchas más normas imperativas (sobre todo en
el ámbito sancionador), siendo éstas más escasas en Derecho privado. Se trata de aquellos
casos en los que el Estado debe regular una forma de comportamiento que sea igual para
todos. Es importante ver como juega el papel de la autonomía de la voluntad en el Derecho
comercial como el derecho a la rescisión de un contrato con base en el desacuerdo con el
objeto.

La constitución Dominicana y la Nacionalidad, Comparación con otras


Constituciones.

 REPÚBLICA DOMINICANA

Artículo 11.-Son dominicanos:

Todas las personas que nacieren en el territorio de la República, con excepción de los hijos
legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación diplomática o los que
están de tránsito en él.

Las personas que al presente estén investidas de esta calidad en virtud de constituciones y
leyes anteriores.

17
Todas las personas nacidas en el extranjero, de padre o madre dominicanos, siempre que,
de acuerdo con las leyes del país de su nacimiento, no hubieren adquirido una nacionalidad
extraña; o que, en caso de haberla adquirido, manifestaren, por acto ante un oficial público
remitido al Poder Ejecutivo, después de alcanzar la edad de diez y ocho(18) años, su
voluntad de optar por la nacionalidad dominicana. ...

 BOLIVIA

Artículo 36.- Son bolivianos de origen:

Los nacidos en el territorio de la República, con excepción de los hijos de extranjeros que
se encuentren en Bolivia al servicio de su gobierno.

Los nacidos en el extranjero de padre o madre bolivianos por el sólo hecho de avecindarse
en el territorio nacional o de inscribirse en los consulados.

 BRASIL

Arte. 12. (*) - São Brasiliros: - Nacido: nacido en la República Federativa de Brasil,
proporciona el de países extranjeros, ya que no eres Estejam para servir a tu país; No soy un
extraño, de Pai Brasiliro o Mãe Brasilira, de qualque deles esteja a la República Federal de
Brasil. No soy extranjero, de Pai Brasiliro o Mãe Brasilira, ya que me he registrado en la
distribución brasileña competente, o he venido a residir en la República Federativa de
Brasil antes de obtener un título importante, alcancé esto, optem em qualquer tempo pela
nacionalidade Brasilira;

- Naturalizado: aquellos que, en forma de lei, adquirirán una nacionalidad brasileña,


requirieron años originarios de países de habla portuguesa que apenas residen por un año
ininterrumpido y su idoneidad moral; Extranjeros de nacionalidad calificada, los residentes
de la República Federativa de Brasil han tenido más de tres años y medio de condena penal
ininterrumpida, ya que requerirán una nacionalidad brasileña.

Primeros años portugueses con residencia permanente fuera del país, dos brasileños serán
recíprocos a favor, serán atribuidos a ciudadanos brasileños, excepto en los casos previstos
en esta Constitución.

2º Un lei não puede establecer una distinción entre brasileños nacidos y naturalizados,
excepto en los casos previstos en esta Constitución.
3er puestos privativos de São Pauloiro:
- del Presidente y Vicepresidente de la República;
- del presidente de Câmara dos Deputados;

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- del presidente del Senado Federal;
- del Ministro del Tribunal Federal Supremo;
- da carrera diplomática;
- del oficial de Forças Armadas.
4.º Se declarará en pérdida de nacionalidad brasileña que:
- tiver canceló sua naturalização, por decisión judicial, en virtud de una actividad nociva de
interés nacional;
 CHILE

Artículo 10.- Son chilenos:

Los nacidos en el territorio de Chile, con excepción de los hijos de extranjeros que se
encuentren en Chile en servicio de su Gobierno, y de los hijos de extranjeros transeúntes,
todos los que, sin embargo, podrán optar por la nacionalidad chilena;

Los hijos de padre o madre chilenos nacidos en territorio extranjero, hallándose cualquiera
de éstos en actual servicio de la República, quienes se considerarán para todos los efectos
como nacidos en el territorio chileno;

Los hijos de padre o madre chilenos, nacidos en territorio extranjero, por el solo hecho de
avecindarse por más de un año en Chile;

 COLOMBIA

Artículo 96.- Son nacionales colombianos:

1. Por nacimiento:

Los naturales de Colombia, con una de dos condiciones: que el padre o la madre hayan sido
naturales o nacionales colombianos o que, siendo hijos de extranjeros, alguno de sus padres
estuviere domiciliado en la República en el momento del nacimiento.

Los hijos de padre o madre colombianos que hubieren nacido en tierra extranjera y luego se
domiciliaren en la República.

 COSTA RICA

Artículo 13.- Son costarricenses por nacimiento:

El hijo de padre o madre costarricense nacido en el territorio de la República;

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El hijo de padre o madre costarricense por nacimiento, que nazca en el extranjero, y se
inscriba como tal en el Registro Civil, por la voluntad del progenitor costarricense, mientras
sea menor de edad, o por la propia hasta cumplir veinticinco años;

El hijo de padres extranjeros nacido en Costa Rica que se inscriba como costarricense, por
voluntad de cualquiera de sus progenitores mientras sea menor de edad, o por la propia
hasta cumplir veinticinco años; El infante, de padres ignorados, encontrado en Costa Rica.

 CUBA

Artículo 28.- La ciudadanía cubana se adquiere por nacimiento o por naturalización.

Artículo 29.- Son ciudadanos cubanos por nacimiento:

a) los nacidos en el territorio nacional, con excepción de los hijos de extranjeros que se
encuentren al servicio de su gobierno o de organismos internacionales. La ley establece los
requisitos y las formalidades para el caso de los hijos de los extranjeros residentes no
permanentes en el país.

b) los nacidos en el extranjero de padre o madre cubanos, que se hallen cumpliendo misión
oficial;

c) los nacidos en el extranjero de padre o madre cubanos, previo el cumplimiento de las


formalidades que la ley señala; chelos nacidos fuera del territorio nacional, de pare o madre
naturales de la República de Cuba que hayan perdido la ciudadanía cubana, siempre que la
reclamen en la forma que señala la ley; ch) los extranjeros que por méritos excepcionales
alcanzados en las luchas por la liberación de Cuba fueron considerados ciudadanos cubanos
por nacimiento.

 ECUADOR

Artículo 7.- Son ecuatorianos por nacimiento: Los nacidos en el Ecuador. Los nacidos en el
extranjero.

De padre o madre ecuatoriano por nacimiento, que esté al servicio del Ecuador o de un
organismo internacional o transitoriamente ausente del país por cualquier causa, si no
manifiestan su voluntad contraria. De padre o madre ecuatoriano por nacimiento, que se
domicilien en el Ecuador y manifiesten su voluntad de ser ecuatorianos.

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De padre o madre ecuatoriano por nacimiento, que con sujeción a la ley, manifiesten su
voluntad de ser ecuatorianos, entre los dieciocho y veintiún años de edad, no obstante
residir en el extranjero.

 EL SALVADOR

Artículo 90.- Son salvadoreños por nacimiento:

- Los nacidos en el territorio de El Salvador;

- Los hijos de padre o madre salvadoreños, nacidos en el extranjero;

- Los originarios de los demás Estados que constituyeron la República Federal de


Centro América, que teniendo domicilio en El Salvador, manifiesten ante las
autoridades competentes su voluntad de ser salvadoreños, sin que se requiera la
renuncia a su nacionalidad de origen.

Artículo 91.- Los salvadoreños por nacimiento tienen derecho a gozar de la doble o
múltiple nacionalidad.

La calidad de salvadoreño por nacimiento sólo se pierde por renuncia expresa ante
autoridad competente y se recupera por solicitud ante la misma.

 GUATEMALA
Artículo 144.- Nacionalidad de origen. Son guatemaltecos de origen, los nacidos en el
territorio de la República de Guatemala, naves y aeronaves guatemaltecas y los hijos de
padre o madre guatemaltecos, nacidos en el extranjero. Se exceptúan los hijos de
funcionarios diplomáticos y de quienes ejerzan cargos legalmente equiparados.

A ningún guatemalteco de origen, puede privársele de su nacionalidad.

 HONDURAS

Artículo 23.- Son hondureños por nacimiento:

Los nacidos en el territorio nacional, con excepción de los hijos de los agentes
diplomáticos;

Los nacidos en el extranjero de padre o madre hondureños por nacimiento;

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Los nacidos a bordo de embarcaciones o aeronaves de guerra hondureñas, y los nacidos en
naves mercantes que se encuentren en aguas territoriales de Honduras; y,

El infante de padres ignorados encontrado en el territorio de Honduras.

 MÉXICO

Artículo 30. La nacionalidad mexicana se adquiere por nacimiento o por naturalización.

.- Son mexicanos por nacimiento:

I. Los que nazcan en territorio de la república, sea cual fuere la nacionalidad de sus padres.

II. Los que nazcan en el extranjero, hijos de padres mexicanos nacidos en territorio
nacional, de padre mexicano nacido en territorio nacional, o de madre mexicana nacida en
territorio nacional;

III. Los que nazcan en el extranjero, hijos de padres mexicanos por naturalización, de padre
mexicano por naturalización, o de madre mexicana por naturalización, y

IV. Los que nazcan a bordo de embarcaciones o aeronaves mexicanas, sean de guerra o
mercantes.

 NICARAGUA

Artículo 15.- Los nicaragüenses son nacionales o nacionalizados.

Artículo 16.- Son nacionales:

Los nacidos en el territorio nacional. Se exceptúan los hijos de extranjeros en servicio


diplomático, los de funcionarios extranjeros al servicio de organizaciones internacionales o
los de enviados por sus gobiernos a desempeñar trabajos en Nicaragua, a menos que
optaren por la nacionalidad nicaragüense.

Los hijos de padre o madre nicaragüense.

Los nacidos en el extranjero de padre o madre que originalmente fueron nicaragüenses,


siempre y cuando lo solicitaren después de alcanzar la mayoría de edad o emancipación.

Los infantes de padres extranjeros nacidos a borde de aeronaves y embarcaciones


nicaragüenses, siempre que ellos lo solicitaren.

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 PANAMÁ

Artículo 8.- La nacionalidad panameña se adquiere por el nacimiento, por la naturalización


o por disposición constitucional.

Artículo 9.- Son panameños por nacimientos:

Los nacidos en el territorio nacional.

Los hijos de padre o madre panameños por nacimiento nacidos fuera del territorio de la
República, si aquéllos establecen su domicilio en el territorio nacional.

Los hijos de padre o madre panameños por naturalización nacidos fuera del territorio
nacional, si aquellos establecen su domicilio en la República de Panamá y manifiesten su
voluntad de acogerse a la nacionalidad panameña a más tardar un año después de su
mayoría de edad.

Artículo 11.- Son panameños sin necesidad de carta de naturaleza, los nacidos en el
extranjero adoptados antes de cumplir siete años por nacionales panameños, si aquellos
establecen su domicilio en la República de Panamá y manifiestan su voluntad de acogerse a
la nacionalidad panameña a más tardar un año después de su mayoría de edad.

 PARAGUAY

Artículo 146.- DE LA NACIONALIDAD NATURAL

Son de nacionalidad paraguaya natural: las personas nacidas en el territorio de la


República; los hijos de madre o padre paraguayo quienes, hallándose uno o ambos al
servicio de la República, nazcan en el extranjero; los hijos de madre o padre paraguayo
nacidos en el extranjero, cuando aquéllos se radiquen en la República en forma permanente,
y los infantes de padres ignorados, recogidos en el territorio de la República.

La formalización del derecho consagrado en el inciso 3. se efectuará por simple declaración


del interesado, cuando éste sea mayor de dieciocho años. Si no los hubiese cumplido aún, la
declaración de su representante legal tendrá validez hasta dicha edad, quedando sujeta a
ratificación por el interesado.

 VENEZUELA

Artículo 32.- Son venezolanos y venezolanas por nacimiento:

Toda persona nacida en territorio de la República.

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Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por
nacimiento y madre venezolana por nacimiento.

Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por
nacimiento o madre venezolana por nacimiento, siempre que establezcan su residencia en el
territorio de la República o declaren su voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana.

Toda persona nacida en territorio extranjero de padre venezolano por naturalización o


madre venezolana por naturalización, siempre que antes de cumplir dieciocho años de edad,
establezca su residencia en el territorio de la República y antes de cumplir veinticinco años
de edad declare su voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana.

Los Apátridas

Según la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de las Naciones Unidas, firmada en
Nueva York el 28 de septiembre de 1954, un apátrida es definido como:

Cualquier persona a la que ningún Estado considera destinataria de la aplicación de su


legislación.

Esta situación resulta atípica de acuerdo al Derecho Internacional y puede suceder debido a
que la persona apátrida:

Poseía la nacionalidad de un Estado que ha desaparecido y no se creó en su lugar ningún


Estado sucesor.

Ha perdido la nacionalidad por decisión gubernamental. Un ejemplo fueron los rusos


blancos exiliados a quienes el gobierno soviético privó de su nacionalidad por un decreto de
junio de 1922 (la «emigración blanca»).

Pertenece a alguna minoría étnica o de otra índole a la cual el gobierno del Estado donde ha
nacido le deniega el derecho a la nacionalidad.

Ha nacido en territorios disputados por más de un país.

Una combinación de dos motivos, que residen entre varios estados mutuamente limítrofes,
que les niegan la nacionalidad propia.

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CONCLUSIÓN

Tomando en consideración los preceptos constitucionales y legales sobre la nacionalidad y


la naturalización en Venezuela se concluye:

Hemos dicho que la nacionalidad es un vínculo jurídico y político que relaciona a una
persona con un Estado

La naturalización en este país es un acto voluntario de quien desea adquirirla


correspondiendo al Estado establecer los requisitos para conceder o no la Carta de
Naturalización. Por ser un acto político y jurídico, la voluntad del interesado estará
condicionada a la decisión que tome el Ejecutivo Nacional, pues la ley expresamente señala
la no obligación de motivar las resoluciones en el que éste niegue la naturalización.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela ofrece ventajas a los extranjeros


que manifiesten la voluntad de optar a la naturalización venezolana, al establecer igualdad
jurídica, equiparándolos con los nacionales por nacimiento. Este precepto constitucional
brinda la oportunidad de establecer la oportunidad de establecer sus industrias, empresas y
negocios que posteriormente aportan beneficios económicos y sociales, tanto individuales
como al país.

Venezuela ha sido tierra dispuesta a la inmigración y es uno de los países que con mayor
amplitud ha considerado la materia referente al ingreso de extranjeros a su territorio y
también a la eventual naturalización de éstos.

Esta investigación tuvo como propósito fundamental servir de orientación y guía en el


proceso de aprendizaje de la nacionalidad y ciudadanía a los estudiantes de este nivel, he
tratado de establecer un equilibrio tanto en los aspectos teóricos como en el ejemplo que se
presenta. En tal sentido quise desarrollar el contenido de la mejor forma explícita posible
para el objetivo de la investigación se cumpliera a cabalidad.

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