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La última cena no era Pesaj

Nuestro Señor y rey, YESHÚA HaMashíaj, nos dejó un legado que anuncia su muerte hasta
que él venga. El pan es la representación de su cuerpo y el vino es la sangre del nuevo
pacto, derramada por muchos para remisión de pecados. Estos dos elementos (pan y vino)
son ingeridos en una ceremonia sagrada, denominada la cena del señor.

“Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor YESHÚA, la
noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad,
comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo
pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así,
pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor
anunciáis hasta que él venga”. 1 CORINTIOS 11:23-26

La cena del Señor se origina a partir de la noche en que YESHÚA fue entregado, y es la
última cena que nuestro Mashíaj compartió con sus discípulos antes de morir.

Muchos alegan que la última cena del Señor tuvo lugar el día de la festividad de Pesaj, lo
cual es un error. Precisamente, en este estudio queremos demostrar que la última cena del
Señor con sus discípulos no fue la celebración de Pesaj.

El primer texto que citaremos es Mateo 26:17-18, uno de los más controversiales sobre este
tema.

“El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a YESHÚA,
diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la Pesaj? Y él dijo: Id a la
ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mí tiempo está cerca; en tu casa
celebraré la pascua con mis discípulos”. MATEO 26:17-18

Haciendo un análisis a partir de la Torá, observamos que hay una evidente contradicción
entre Mateo 26:17-18 y Levítico 23:5-6.

Según Levítico 23:5-6, la celebración de Pesaj tiene lugar un día antes de panes sin
levadura, es decir, el cordero de Pesaj se mata el día catorce, entre las dos tardes (sacrifican
la Pesaj), y el día quince se come la Pesaj (según el calendario hebreo, al anochecer del
catorce, es quince), donde el mismo día quince es el primer día de panes sin levadura.

“En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, Pesaj es de YAHWEH. Y a
los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a YAHWEH; siete
días comeréis panes sin levadura”. LEVÍTICO 23:5-6

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Es imposible que el primer día de panes sin levadura (día quince) los discípulos vinieran a
YESHÚA a preguntarle: ¿dónde quieres que preparemos para que comas la Pesaj? La
celebración de Pesaj se realiza antes de panes sin levadura, no después.

Se supone que el día anterior a panes sin levadura hubieran matado el cordero de Pesaj (día
catorce) y en la noche lo comieran, de lo contrario, Mashíaj estuviera transgrediendo la
Torá, lo que lo convertiría en un pecador, y no es así.

La raíz del problema está en un error de traducción del versículo 17 en la mayoría de las
versiones hispanas. En Mateo 26:17 se dice: “El primerG4413 día de la fiesta de los panes
sin levadura”.

Encontramos que la palabra griega traducida como primer es πρῶτος (prótos), marcada
con el G4413 en el diccionario Strong; significa: contracción superlativa de G4253; el
primero (en tiempo, lugar, orden o importancia): - noble, primero, primeramente, principal,
influyente, mejor.

Entre los diferentes significados de prótos, encontramos que es la contracción superlativa


de la palabra marcada con el número G4253 del diccionario Strong, que es: πρό (pro); su
significado es: preposición primaria; ante, i.e. en frente, antes de (figurativamente superior)
a: - antes de, delante de, ante (todo).

Entonces, el texto de Mateo 26:17 quedaría: Antes (prótos) de la fiesta de los panes sin
levadura, vinieron los discípulos a YESHÚA, diciéndole: ¿dónde quieres que preparemos
para que comas la pascua? (traducción correcta); muy diferente a: El primer día de la
fiesta de los panes sin levadura (traducción incorrecta).

Apoyándonos en la traducción correcta, encontramos armonía entre los textos Levítico


23:5-6 y Mateo 26:17. Ciertamente, el cordero de Pesaj se sacrifica antes de (prótos) la
fiesta de los panes sin levadura, no después.

YESHÚA y sus discípulos tenían que preparar un lugar para el sacrificio de la fiesta de Pesaj,
esto nos ubica en que el día en que fueron a preparar el lugar para tal celebración era previo
al día catorce (Levítico 23:5).

Sería bueno proseguir de forma paulatina hasta el versículo 31 de Mateo 26, aportando
otros elementos para el estudio.

“Y los discípulos hicieron como YESHÚA les mandó, y prepararon la Pesaj. Cuando llegó la
noche, se sentó a la mesa con los doce. Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno
de vosotros me va a entregar”. MATEO 26:19-21

Literalmente, podemos entender que la noche en que YESHÚA se sentó con los doce fue a la
caída del sol del mismo día en que ellos se dispusieron a preparar el Pesaj. Todavía no era

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el momento de la festividad, puesto que ellos solo hacían los preparativos para el sacrificio
del cordero pascual, y después comieron en la noche.

En los versículos del 22 al 25 de Mateo 26, YESHÚA anuncia su muerte, además de advertir
que Judas los iba a entregar (Mateo 26:25> Entonces respondiendo Judas, el que le
entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho).

“Y mientras comían, tomó YESHÚA el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y
dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les
dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por
muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé
más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino
de mi Padre”. MATEO 26:26-29

En ese mismo instante, en la noche del día que prepararon el Pesaj, Mashíaj da inicio a esta
ceremonia sagrada, denominada la cena del Señor.

“Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. Entonces YESHÚA
les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al
pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas”. MATEO 26:30-31

Los versículos 30 y 31 son fundamentales para demostrar que la noche en que Mashíaj da
inicio a la Santa Cena no fue en el mismo día de la celebración de Pesaj. En estos
versículos vemos que después de haber comido y cantado el himno, salieron al monte de
los olivos.

Suponiendo que esa noche fuera la de Pesaj, el hecho de salir al monte es un acto prohibido
por la Torá, siendo Éxodo 12:22-23 el texto que prohíbe salir de las casas en la noche del
Pesaj (“Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y
untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de
vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana. Porque YAHWEH pasará
hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará
Yahweh aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir”).

Saber que la noche de la Santa Cena no era Pesaj, es la única justificación que pudo tener
Mashíaj para salir de la casa donde cenaron e ir al monte de los olivos; de otro modo
estarían transgrediendo Éxodo 12:22-23 (“... y ninguno de vosotros salga de las puertas de
su casa hasta la mañana”).

Lucas 22:15-20 es una porción que suscita muchas dudas al respecto, ya que literalmente
anuncia que comieron juntos el Pesaj la noche de la Cena del Señor.

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“Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta Pesaj antes que padezca!
Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de ELOHÍM. Y
habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros;
porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de ELOHÍM venga.
Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por
vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo
cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por
vosotros se derrama”. LUCAS 22:15-20

Existen muchas evidencias que demuestran que el evangelio de Lucas tiene muchos
elementos narrativos que no concuerdan con la realidad histórica de los hechos ocurridos.

Podemos citar varias contradicciones entre el evangelio de Lucas y el resto de los


evangelios. Pongamos algunos ejemplos:

“Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos
endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía
pasar por aquel camino. Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, YESHÚA, Hijo de
ELOHÍM? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?”. MATEO 8:28-29

“Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea. Al


llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía
mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros”. LUCAS 8:26-27

Mateo cita dos endemoniados gadarenos, y Lucas, narrando el mismo evento, solo cita uno.

“Y estando Yeshúa en Betania, en casa de Simón el leproso, vino a él una mujer, con un
vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando
sentado a la mesa”. MATEO 26:6-7

“Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua
para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus
cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No
ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies”. LUCAS 7:44-46

Mateo narra que el derramamiento de perfume fue en la cabeza de YESHÚA, y Lucas narra
que fue en los pies.

Dentro las mismas narraciones de Lucas, encontramos diferentes conflictos escriturales.

Prestemos atención al Libro de los hechos.

“Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le
rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo,

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Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Yeshúa, a
quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso,
dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y
se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos,
oyendo a la verdad la voz, más sin ver a nadie”. HECHOS 9:3-7

“Pero aconteció que yendo yo, al llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente
me rodeó mucha luz del cielo; y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por
qué me persigues? Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Yeshúa de
Nazaret, a quien tú persigues. Y los que estaban conmigo vieron a la verdad la luz, y se
espantaron; pero no entendieron la voz del que hablaba conmigo”. HECHOS 22:6-9

En Hechos 9:3-7, Lucas cuenta que los que estaban con el apóstol Pablo en el momento de
la aparición de YESHÚA oyeron la voz y no vieron a nadie, mas en Hechos 22:6-9, Lucas
relata la defensa de Pablo, exponiendo este que los que con él andaban vieron la luz y no
entendieron la voz del que con él hablaba, algo muy diferente y totalmente contradictorio
con Hechos 9:3-7.

Es decir:

Hechos 9:3-7> Oyeron la voz y no vieron a nadie.

Hechos 22:6-9>Vieron la luz y no entendieron la voz.

El real propósito de los ejemplos antes expuestos es que el lector se dé cuenta de que Lucas
22:15-20 (“Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta Pesaj antes que
padezca!”) es uno de los tantos textos de Lucas sujetos a análisis, ya que se contradice con
lo examinado en Mateo 26:17-30.

Para tranquilidad del lector, podemos asegurar que todas las contradicciones encontradas en
Lucas tienen una respuesta eficaz, la cual trataremos en otros artículos, con tal de no
desviarnos de la idea central.

De todos modos, en Lucas 22:15 encontramos un detalle en el que vale la pena profundizar:

“Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!”.
LUCAS 22:15

Según este texto, Mashíaj moriría después de la celebración de Pesaj.

Es imposible que YESHÚA padeciese después del Pesaj, pues la única forma de entender en
los evangelios los tres días y las tres noches de YESHÚA en el sheól es que hubiere expirado
en el mismo instante del sacrificio del cordero de Pesaj, no un día después de comer la cena
pascual.

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Nota: Para mejor comprensión del tema, consultar los estudios: “Muerte, sepultura y
resurrección del Mesías” y “Los tres días y las tres noches”, en nuestro sitio Web:
www.hijosdejacob.com

“De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor
indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada
uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe
indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual
hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Si, pues, nos
examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; más siendo juzgados, somos
castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo”.

1 CORINTIOS 11:27-32

Web: www.hijosdejacob.com Hermano: Leo Ben Jacob

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