Está en la página 1de 4

1

Ensayo: La influencia social, las actitudes y la autoestima, determinantes en


conductas suicidas como “La ballena azul”

Para abordar este tema tal como lo expresa el título, se hace necesario conceptualizar los
términos que este contiene. La influencia social que incluye el estudio de fenómenos o
comportamientos tales como la persuasión, la conformidad social, cambios de actitudes, la
obediencia entre otros que plantean una aproximación a la influencia que ejercen otras personas
respecto a las propias creencias, valores, actitudes u opiniones; recordando los estudios
experimentales de Muzafer Sheriff, Asch y Milgram. Por otra parte las actitudes son definidas
como evaluaciones globales que hacen las personas ya sea sobre otras personas cosas o ideas y
pueden ser positivas, neutras o negativas. La identidad social desde la perspectiva del
autoconcepto, a partir de los estudios de Tajfel y Turner, que trata sobre como una persona se
categoriza como parte de un grupo o categoría social. En cuanto a las conductas suicidas,
básicamente es cualquier forma de quitarse de forma deliberada la vida, y afecta adolescentes,
jóvenes, adultos, etc. y constituye un problema de salud muy frecuente.
Inicialmente el fenómeno de “la ballena azul” es un controversial juego de retos y
considerado como una forma de suicidio, este juego se da a través de redes sociales como
Facebook, Twitter en grupos cerrados en los que se pide a los jóvenes realizar una serie de retos
o actividades que son dadas por un administrador, y el sujeto o jugador debe completar, estas
actividades por lo general son diarias e implican hacerse daño así mismo, teniendo en cuenta que
tiene como fin el suicidio, se ha identificado que los adolescentes y jóvenes son quienes
participan de estos juegos accediendo susceptiblemente a ellos por medio de internet,
mundialmente han generado grandes preocupaciones en países como Rusia donde se considera
que empezó el juego y otros países entre ellos de Latinoamérica como Colombia, Argentina,
entre otros puesto que los jóvenes o adolescentes participantes no aplican o poseen capacidad de
discernir entre el peligro del mundo digital y el real en el que están incurriendo. Entre otras
cosas, no existe alguna forma de regulación que prohíba la propagación de este, pues circula por
perfiles falsos en redes sociales y se tiene fácil acceso a este tipo de información y tentativa por
pertenecer a él.
2

Este fenómeno puede ser analizado a partir de las teorías de la influencia social, pues siendo
esta un determinante de nuestro estado de acuerdo o desacuerdo con los demás; además se puede
identificar que en los casos de la ballena azul las actitudes juegan un papel fundamental tanto en
nuestros pensamientos y percepciones del mundo como en nuestro comportamiento.

“Las actitudes permiten conectar el contexto social en el que vivimos con la conducta
individual o, dicho de otro modo, nuestras actitudes reflejan la interiorización de los valores,
normas y preferencias que rigen en los grupos y organizaciones a los que pertenecemos. De
hecho, distintos grupos sociales pueden ser distinguidos entre sí por las actitudes diferenciales
que hacia determinadas cuestiones o asuntos comparten los individuos que los forman” (Morales,
Gaviria, Moya, Cuadrado; 2007, p.458), a partir de esta afirmación se apunta a que las actitudes
forman y reflejan las percepciones o pensamientos evaluativos que hacemos con respecto alguna
situacion y además influyen directamente en nuestro actuar. Por tanto, en lo referente a la
situacion de la ballena azul se puede afirmar que las actitudes de los jóvenes o adolescentes que
acceden a dicho juego mantienen una actitud positiva hacia estos comportamientos de hacerse
daño a sí mismo o ideas suicidas, además esta actitud positiva ante esta situacion es compartida
por las personas que pertenecen al mismo grupo o que llevan a cabo las tareas de este juego.
Teniendo en cuenta que el grupo es el modelo de comportamiento de una persona, en este
caso la ballena azul trataría de una persona de quien se acatan u obedecen ordenes pero se puede
inferir que este caso constituye valga la redundancia, un caso de obediencia y más
específicamente de acatamiento, pues bien el jugador, responde a una orden explicita del
administrador; además existirían dos variables,

1. Conseguir un premio, es decir, pasar a una fase más del juego; o


2. Evitar un castigo, que sería ser expulsado de dicho juego o grupo.

Igualmente, la parte de conformismo puede tenerse en cuenta puesto que la persona cambia
su conducta o creencias para estar de acuerdo con los demás y de esta forma conseguirá
aceptación sin importar que tan sumiso pueda llegar a ser, por lo tanto, se identifica e interioriza
las reglas de un determinado grupo y trata de adherirse a ellas obedeciendo a una autoridad
(administrador del juego) quien se encarga de suministrar los retos.
3

En este sentido, el jugador inevitablemente se comporta como un instrumento llevando a


cabalidad los retos impuestos por otro sujeto, quizás hasta superando el sentido moral, de
creencias, valores, actitudes u opiniones que lo constituyen como persona y que generalmente se
inculcan en el seno de la familia, por tanto, las influencias inmediatas se reflejan en la conducta
de esta persona sometiéndose directamente a la presión del grupo sin ejercer alguna habilidad
para tomar la decisión de no hacerlo en pro de su bienestar físico y psicológico.

Además, la parte de identidad según Morales, Gaviria, Moya, Cuadrado (2007) quienes
afirman que “Cuando las características del contexto hacen especialmente saliente una categoría,
como por ejemplo la pertenencia regional, las personas tienden a comportarse como un prototipo
de esa categoría y a evaluar a su grupo más positivamente que al resto de los grupos que, en el
caso del ejemplo, serían las personas de otras regiones” los jóvenes comparten y se identifican
con las ideas y comportamientos que se llevan a cabo en estos grupos por lo cual existe una
evaluación positiva de él, paralelamente hacen un tipo de categorización para lograr comprender
y enfrentarse a determinadas situaciones como lo son los retos que se imparten diariamente en el
juego, por lo que se encuentra relacionado con el autoestima que trata de la actitud que se tiene
hacia sí mismo y la valoración que cada persona hace en su auto concepto, sería pertinente
afirmar que la actitud de estos jóvenes hacia la vida es una baja valoración sobre ella, puesto que,
logran adaptarse a la idea de no temerle a la muerte.

Para concluir puedo decir que un adolescente se encuentra susceptible ante situaciones y
grupos en las cuales participan e interaccionan jóvenes de más o menos su misma edad y trata de
cumplir o adherirse a las normas de dicho grupo para conseguir aceptación por parte de sus
iguales y de este modo se evidencian los procesos de influencia social como la obediencia,
conformismo, acatamiento y los cambios de actitudes que puede realizar una persona.
4

Referencias bibliográficas

Cid, P., Díaz, A., Gaviria, E., Moya, M. & Cuadrado, I. (2007). PSICOLOGIA SOCIAL. Tercera
Edición. España, McGRAW-HILL/ INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U.

Garrido, A., Álvaro, J., (2007) PSICOLOGIA SOCIAL Perspectivas psicológicas y sociológicas
Segunda Edición. España McGRAW-HILL/ INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U.

Parales, C., Vizcaíno, M., (2007) LAS RELACIONES ENTRE ACTITUDES Y


REPRESENTACIONES SOCIALES: ELEMENTOS PARA UNA INTEGRACIÓN
CONCEPTUAL. Revista Latinoamericana de Psicología

También podría gustarte