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EVOLUCION DE LA HISTORIOGRAFIA: DESDE LA HISTORIA PATRIA DE

LAS ACADEMIAS DE HISTORIA A LA NUEVA HISTORIA.

Por:

AIDA LUZ ARRIETA CERRO

Docente

SONIA BURGOS CANTOR

Programa de Historia

Facultad de Ciencias Humanas

Universidad de Cartagena

Cartagena

2019
EVOLUCION DE LA HISTORIOGRAFIA: DESDE LA HISTORIA PATRIA DE

LAS ACADEMIAS DE HISTORIA A LA NUEVA HISTORIA.

La historiografía hispanoamericana que se construyó en la segunda mitad del siglo XIX,

fue marcada por circunstancias subjetivas que en el caso de la republica de Colombia

estuvo determinada por la aparición de dos tendencias ideológicas, la liberal y la

conservadora.

El contexto en que se produjo esta historiografía está directamente relacionado con los

conflictos culturales para su elaboración, debido a las condiciones dadas por un proceso de

revolución política, además de que los historiadores del siglo XIX se sentían herederos de

un legado que parecía ponerlos en posesión de la historia.1

Con la narración de las guerras de independencia por parte de los hombres de letras, surge

una concepción de Historia y de literatura nacional estrechamente relacionada con las ideas

de la Ilustración pero también de cara a los idearios de los partidos políticos en formación.

Este ensayo pretende analizar la transición y los cambios registrados por la historiografía a

partir de las primeras publicaciones de historia patria, hasta una nueva forma de escribir

historia con temas y metodologías diferentes a las practicadas por la Historia académica

Esta forma de escritura de la historia constituye la Nueva Historia.

La primera historiografía del país surge a partir del proceso de independencia y la

construcción del Estado nacional. La percepción de los primeros historiadores estaba

1
Germán Colmenares “Introducción” Las convenciones contra la cultura. Ensayos sobre historiografía
hispanoamericana del siglo XIX. Bogota, Tercer Mundo Editores/Univalle, Banrepublica, Colciencias 1997.
relacionada con sus posturas ideológicas. Los primeros escritos apuntan, más que a contar

sucesos, a darle legitimidad a la independencia frente a España.

El texto que inicia la historiografía Colombiana es “Historia de la revolución de Colombia”

cuya primera edición fue publicada en 1827 a escasos años de la independencia. El autor

defiende la independencia, defiende a Bolívar, defiende el centralismo y defiende a las

élites destacando su papel en los sucesos de la independencia y descalificando la

participación popular en la independencia.2

Con esta obra empieza la reflexión sobre la construcción de la nación y se utiliza la historia

para afianzar esa construcción.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, la historiografía se caracterizó por dos

tendencias, liberal y conservadora, de acuerdo con las condiciones de posibilidad que

permitieron los discursos históricos, las categorías de análisis como artefactos culturales

históricamente determinados y las discusiones epistemológicas de los intelectuales.

La llegada del siglo XX estuvo caracterizada por violencia y convulsiones internas en

Colombia. La guerra de los mil días tuvo consecuencias catastróficas en la economía y en

la unidad territorial de la nación. Panamá, con el apoyo de los Estados Unidos, proclama su

independencia del país, hecho que obligó a que las élites políticas e intelectuales se dieran

a la tarea de repensar la nación.3 El Estado empezó a monopolizar el discurso de

construcción del pasado. Surgen las pedagogías republicanas como políticas estatales para

generar sentido de pertenencia y se utiliza la historia para construir la idea de nación. Como

2
José Manuel Restrepo, Historia de la Revolución de la Republica de Colombia, Bogotá, 1827.
3
Bernardo Tovar Zambrano “La Historiografía Colombiana” Nueva Historia de Colombia Vol.IV. Educación y
ciencia, lucha de la mujer y vida diaria. Bogotá. Editorial Planeta 1989, pp 199-210
parte de estas pedagogías republicanas se crean las Academias de Historia en 1902,

como Instituciones Oficiales, con el fin de darle forma al pasado Nacional y fomentar los

estudios históricos en el país, además de orientar los contenidos de la enseñanza de la

historia en los planteles Educativos.4

La necesidad de construir un discurso nacional para darle forma al pasado ha estado

presente en la forma de escritura de la historia por parte de las Academias, que se

configuraron como organismos emisores de la memoria oficial.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, tomó fuerza la idea de construir espacios de

pertenencia y orígenes comunes homogéneos, sobre una sociedad que en la práctica, era

plural. El proyecto político de la Regeneración contribuyó con este proceso por cuanto

consagró las bases de la unificación y la consolidación de ese proyecto homogenizador que

perduró durante gran parte del siglo XX. El conocimiento del pasado constituye la fuente

principal de legitimación y la historia juega un papel determinante en la construcción de

esos sentimientos de pertenencia. La personificación de esos valores, a través de los héroes,

cobró importancia al momento de contar ese pasado.5

Los primeros libros de historia partían de versiones provenientes de la Colonia y sus

autores utilizaban testimonios oculares que permitieran confirmar la autenticidad de lo

narrado. La enseñanza de un pasado patrio se fundía con otras materias y se limitaba a

4
Alexander Betancourt, “Historia y Nación: Tentativas de la escritura de la historia en Colombia”. Medellín,
La Carreta editores 2007. Pp. 12-269.

5
A. Betancourt, Historia y Nación: Tentativas de la escritura de la Historia en Colombia. pp 45-84
algunos cursos sobre historia antigua, que empezó a cobrar importancia en la formación de

los hombres de letras.6

La historiografía Colombiana ha sido de carácter político. Encontramos los textos que

marcaron una ruptura y los textos que analizan los contextos sociales, económicos y

políticos.

A partir de 1930 surge la historia económica y social relacionada con la modernización del

país, la aparición de la clase obrera y algunos conflictos del campo. Se publican algunas

obras de inspiración Marxista y de corrientes sociales como la obra de Luis Eduardo Nieto

“Economía y Cultura”

Pero la ruptura definitiva con la historia decimonónica de las Academias de Historia, la

selló Jorge Orlando Melo en 1969, con su texto “Los estudios históricos en Colombia”

que consagró los orígenes de una nueva escritura de la historia y pretendió ofrecer una

visión panorámica del conocimiento histórico en Colombia7

La historiografía ha tenido varias etapas que corresponden a unos periodos históricos no

absolutos. En el mundo occidental durante las primeras décadas del siglo XX comienza a

plantearse la posibilidad de una nueva concepción de la historia y aparece en Francia la

Escuela de los Annales que representó un enfoque hacia una historia total y plantea la

historia como problema enfatizando en la interdisciplinariedad.

6
Patricia Cardona Trincheras de Tinta,la escritura de la Historia patria en Colombia 1850-1908, Medellin,
Fondo Editorial Universidad EAFIT, 2016, pp 33-209
7
Jorge Orlando Melo Los Estudios históricos en Colombia. En, Revista de extensión cultural No. 2.
Universidad Nacional de Colombia. 1969.
Esta nueva escritura y reinterpretación de la historia está relacionada con la

profesionalización de la disciplina y ha sido abordada por algunos estudiosos que han

manifestado, que pese a que si bien, no podemos considerar el pasado como un bien sobre

el que se pueda ejercer un monopolio por parte de los historiadores titulados, la

profesionalización de la historia permitió una aproximación a ese pasado mediante la

aplicación de técnicas y metodologías que marcaron una diferencia con los trabajos

producidos por las Academias de Historia.8

Así mismo, el tránsito de la historia de Colombia desde la Historia Académica del canto a

las hazañas de hombres ilustres hasta las transformaciones que experimentó como saber y

disciplina en nuestro país, la han conducido, mediante la producción de textos, a su

posicionamiento como disciplina y oficio viabilizando el desarrollo de una historiografía

moderna.

8
Alexander Betancourt, Historia y Nación: Tentativas de la escritura de la historia en Colombia, Medellín,
La Carreta editores 2007. Pp. 12-269.