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Un método para estudiar

Fidel Villareal González


Universidad Nacional de Colombia, 1990

Otras lecturas

Contenido

INTRODUCCIÓN
I. REFLEXIONES II. ESTUDIAR Y APRENDER III. RECOMENDACIONES PARA
PRELIMINARES HACER MÁS EFICAZ EL
¿Qué es estudiar? ESTUDIO
Mi ocupación principal ¿Qué es aprender?
Mi madurez La lectura, la memoria y el Conozca sus propósitos
Mi plan de estudios aprendizaje El lugar apropiado para estudiar
Mis profesores El horario de estudio
Mi educación requiere esfuerzo El descanso dentro del horario de
El éxito en mis estudios estudio
Mi actitud como estudiante El estudio individual y el estudio en
grupo
Indecisión al momento de empezar
a estudiar
IV. EL ESTUDIO Y LOS LIBROS V. ACTITUD DURANTE LAS VI. LOS EXÁMENES
DE TEXTO CLASES
La importancia de los exámenes
Lectura rápida inicial El lugar La presentación de los exámenes
Lecturas cuidadosas Disposición previa
Presencia activa
Escritura de notas
CONCLUSIONES BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
RECOMENDADA

INTRODUCCIÓN

Se propone en esta publicación orientar a los estudiantes hacia un mejor


aprovechamiento de su esfuerzo en el estudio. El sólo leer estas sugerencias, que
son la compilación de las ideas de muchos educadores, no constituyen una ayuda,
sino que es necesario ponerlas en práctica, adaptándolas a sus necesidades
personales.

Hay casos en que un mal método de estudio produce desaliento y aun, hace dudar
de la capacidad personal. Un buen método de estudio, en cambio, produce la
satisfacción que causa el verdadero aprendizaje y tiene como resultado inmediato
la obtención de mejores calificaciones.
Como punto de partida es muy conveniente meditar las siguientes ideas
generales:
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I. REFLEXIONES PRELIMINARES

Mi ocupación principal

Se supone que el estudiar es mi ocupación principal, puesto que estoy invirtiendo


gran parte de mi tiempo y recursos económicos en mi formación profesional.
¿Estoy realmente aprovechando todas las oportunidades que se me brindan para
mi educación, o las estoy desperdiciando?
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Mi madurez

Una probable indicación de mi madurez, no es tanto lo que yo prometa para el


futuro, sino la forma de enfrentar mis responsabilidades actuales:

¿Aprovecho las horas de clase, o asisto solamente para que no me pongan falta?
¿Estudio sólo para aprobar, o estudio para aprender bien? ¿Aprovecho los libros
de texto, o sólo los compro y los guardo? ¿Hago yo mismo las tareas o las copio?
¿Aprovecho las horas de estudio o las desperdicio? ¿Resuelvo los exámenes yo
mismo o trato de copiarlos? ¿Me sujeto a un horario de estudio, o dejo todo para
después?
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Mi plan de estudios

Muchas veces me he preguntado por qué algunas materias están en mi plan de


estudios, si creo que no son necesarias en mi carrera y sí pienso que no me
interesan.

En algunos casos, esas materias forman parte de la cultura general indispensable


en un profesional. En otros casos, sirven de requisito para entender cursos
posteriores, aunque aparentemente se crea que no tienen relación inmediata.
Tenemos la responsabilidad de estudiar y aprender también esas materias. A
medida que nos adentramos en ellas, el interés va aumentando.

Todas las materias que están en un plan de estudios, son valiosas en diversos
grados.
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Mis profesores
Como estudiante he oído con frecuencia estas quejas:

"El profesor deja muchas tareas, no explica bien su clase ni la hace interesante,
exige demasiado, pone exámenes muy difíciles y es injusto al calificar".

Es evidente que el aprovechamiento de una clase, depende tanto del profesor


como de los alumnos, pero, la mayor parte de estas críticas, ¿no serán más bien
excusas de los estudiantes debido a cierta falta de dedicación, de concentración, o
del deseo de trabajar?. También es lógico que las clases no podrán ser
interesantes cuando se es indiferente a ellas o no se tiene la voluntad de intentar
entenderlas.
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Mi educación requiere esfuerzo

No se adquiere una educación profesional por inspiración. La educación no


significa llegar a poseer un mínimo de conocimientos con el menor esfuerzo
personal. Para lograr una profesión se requiere trabajo intenso y no sólo el uso de
una pequeña parte de la capacidad intelectual del individuo. Esto último es una de
las fallas más importantes de algunos estudiantes.
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El éxito en mis estudios

El éxito en mis estudios depende de:

Mi dedicación al estudio mediante una técnica adecuada.


Una fuerte motivación pars la realización de ese esfuerzo.
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Mi actitud como estudiante

El fundamento de mi futuro en la vida profesional es mi actitud como estudiante, la


forma de enfrentar responsabilidades: en el estudio personal, en la importancia
que reconozca a los libros de texto, en mi actitud durante las clases y los
laboratorios, en la resolución de mis tareas y exámenes.

Un programa de mis actividades como estudiante, orientado convenientemente y


balanceado de modo que permita el desarrollo de todas mis responsabilidades,
aumentará mi calidad humana, en lo académico, en lo espiritual, en lo social y en
lo físico.
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II. ESTUDIAR Y APRENDER


¿Qué es estudiar?

Estudiar es concentrar todos los recursos personales en la capacitación y


asimilación de datos, relaciones y técnicas, con el objeto de llegar a dominar un
determinado tema o problema.
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¿Qué es aprender?

Aprender es obtener el resultado deseado en la actitud del estudio. Se puede


estudiar y no aprender. No se puede aprender sin prenderse activamente a lo que
se desea aprender y aprenderlo.

El proceso de aprendizaje requiere lo siguiente:

Captación de conceptos.
Retención de ellos en la memoria.
Integración de los conceptos y, mediante la percepción de sus relaciones,
elaboración de los criterios resultantes.
Aplicación de los mismos a la resolución de nuevos problemas, o a la
emisión de opiniones.
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La lectura, la memoria y el aprendizaje

La lectura es una de las formas más usuales del estudio y el aprendizaje; sin
embargo, no todo el que lee aprende.

En ocasiones oímos que algunos estudiantes dicen: "Leí varias veces los capítulos
del texto asignado, y ¡reprobé el examen! ¡Esto no es justo!. En cambio, mi
compañero, que sólo leyó una vez, obtuvo muy buena calificación". Esto sucede
en realidad. Para obtener buenos resultados de la lectura, como medio de
aprendizaje, no es un factor determinante el número de veces que se lee algo,
sino más bien cómo se lee, si se sabe leer bien.

Saber leer implica varios requisitos: percepción, comprensión, crítica sana,


selección en orden de importancia, retención e integración de lo que se lee.

La memoria juega un papel muy importante en el proceso del aprendizaje. Sin


embargo, al estudiar hay que pensar y no solamente memorizar. El pensar es una
de las artes de mayor importancia, pero es frecuente que no se practique cuando
se estudia. Los resultados del estudio se ven favorecidos si se emplea más tiempo
en pensar en la interpretación de los conocimientos y no en la mera memorización
de hechos y datos.
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III. RECOMENDACIONES PARA HACER MÁS EFICAZ EL ESTUDIO

Conozca sus propósitos

En primer lugar, defina claramente sus propósitos, o la meta que trata de alcanzar
mediante el estudio. Pregúntese: "¿para qué estoy estudiando?" Escoja un ideal.
Redacte un alista de sus propósitos y repásela con frecuencia.
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El lugar apropiado para estudiar

Lugar fijo, para adquirir el hábito de estudiar. Es conveniente en un principio usar


siempre el mismo lugar, habitación y escritorio de ser posible. Conviene
acostumbrarse a llegar a la asociación de ideas lugar-estudio. Después de haber
adquirido el hábito de estudiar en un lugar fijo, podrá hacerlo en cualquier lugar.

Silencio exterior y sosiego interior. El la mayoría de los casos, para lograr


concentrarse al estudiar, ayuda el que haya silencio en el lugar elegido. Pero este
silencio exterior no es el único requisito, ni el esencial; se requiere además el
silencio interior de uno mismo.

Nadie puede estudiar en forma efectiva cuando los ojos están en el libro pero la
imaginación divaga. Esfuércese en evitar las distracciones cuando estudie. Esto
se logra adquiriendo entusiasmo por estudiar y exigiéndose a uno mismo la
presencia activa y plena de los sentidos y facultades espirituales. Así tendrá
concentración, es decir, estar en lo que está.

El orden en el lugar de estudio. Tenga reunido en el lugar de estudio todo lo


necesario y evite tener lo que distraiga. Así como el dentista, para organizarse en
su trabajo, tienen reunido todo el material que necesita, así conviene que el
estudiante tenga reunido en su escritorio todo lo necesario para estudiar: libros de
texto, libros de consulta, diccionario, material para escribir, calculadora, etc.
Prescinda de todo objeto que pueda distraerlo, como revistas, periódicos, etc.

Iluminación adecuada. La mejor luz para tener una visión clara es la luz natural.
Si se usa luz artificial, la iluminación directa es preferible a la indirecta. Si la luz es
deficiente o muy intensa, después de unas cuantas horas de estudio, se cansa la
vista, disminuye la visión clara y se dificulta la lectura.

La posición corporal. La posición corporal es muy importante. Una mala postura


causa fatiga y dificulta el estudio. Estudie en una silla cómoda ante el escritorio.
Nunca estudie acostados ni sentado en una cama, porque sería fácil caer en la
asociación de ideas, cama - pereza - sueño, que son antagónicas a la idea de
estudio.
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El horario de estudio

Lo más adecuado es fijarse un horario de estudio y seguirlo. Por supuesto dicho


horario estará combinado con las horas apropiadas para el descanso, los deportes
y las diversiones, necesarias para la integración del estudiante.

Al principiar el curso escolar, formule un horario semanal de estudio y sujétese a


él. Todos los días haga una lista ordenada de lo que tiene que hacer. Después de
efectuar cada actividad, táchela de la lista.

En su horario, incluya el tiempo necesario para repasar lo que ha ido estudiando


diariamente.

Al formular su horario le pueden ser de utilidad las consideraciones siguientes:

Horas apropiadas para el estudio. El aprendizaje es más efectivo cuando se


estudia en las primeras horas del día. Las horas más apropiadas para repasar son
las últimas de la noche, antes de dormir. En el tiempo disponible por las tardes es
conveniente hacer las tareas o reportes.

Repasos breves durante el día. Repase brevemente los temas de estudio


inmediatamente después o antes de la clase. Generalmente se desperdician estos
espacios de tiempo que pueden ser tan valiosos para afianzar los conocimientos.

La noche anterior a un examen. Cuando no se tiene un horario fijo de estudio, se


adquiere la práctica de estudiar únicamente la noche anterior a un examen, siendo
que este periodo es el menos indicado para el estudio. Ese tiempo más bien es
valioso para repasar en sus resúmenes lo estudiado con anterioridad.

Varios hechos indican que esta práctica tan común de estudiar únicamente la
noche anterior al examen tiene desventajas:

Se acumula le material para aprender y el tiempo disponible es muy corto.


Como consecuencia no se aprende efectivamente; los conocimientos se
hacen confusos y los esfuerzos resultan ineficientes.

La intranquilidad por el examen es exagerada debido a su proximidad, y en


estas circunstancias, razonar detenidamente, asimilar bien los
conocimientos, es difícil. Como consecuencia se presentará un examen
mediocre o malo.

El estudio se convierte en una mortificación en lugar de ser lo contrario. Si


se adquiere el hábito de dejar todo por estudiar hasta última hora, es muy
posible que se fije la relación de ideas en cadena: Estudiar - prisa -
preocupación - ansiedad - muchos temas - dormir poco - examen al día
siguiente - mala calificación.
Con lo dicho anteriormente, no se quiere sugerir que no sea recomendable
repasar o hacer ejercicios en la noche anterior al examen.

Repasar en sus resúmenes en ese tiempo es muy provechoso. Si se estudió bien


con anterioridad y se repasa a última hora ya no habrá la exagerada preocupación
de que "a lo mejor no paso el examen".
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El descanso dentro del horario de estudio

Es muy conveniente prever intervalos de descanso cuando se formula el horario


de estudio, ya que las personas difieren mucho en la cantidad de tiempo que
pueden permanecer estudiando sin llegar a cansarse o a perder la atención. No
hay que confundir, sin embargo, el cansancio con la pereza.

Si por ejemplo, después de haber estudiado varias páginas de un texto, llega a


una parte, termina de leerla y se da cuenta que no puso atención a lo que leyó,
deja de estudiar.

Si en estas ocasiones no deja de estudiar, no sólo está perdiendo el tiempo, sino


que está debilitando su hábito de concentración, y la asociación de ideas libro -
escritorio - estudio, pierde su eficacia.

Realmente se puede llegar a perder la habilidad para estudiar con eficiencia, si se


divaga mientras se trata de estudiar.

Todo lo anterior se puede evitar mediante lo siguiente:

Cuando realmente no esté concentrado, deje de estudiar en ese momento.

Repase sus propósitos o fines. ¿Qué es lo que quiere llegar a ser? ¿Para
qué está estudiando?.

Por unos minutos haga otra actividad completamente diferente como


caminar, escribir una carta, etc. Descansar no significa no hacer nada, sino
cambiar de ocupación.

Después, regrese a estudiar de nuevo con entusiasmo y dedicación.

Practique su habilidad para concentrarse. Si al principio sólo puede concentrarse


durante 15 ó 30 minutos, hágalo. Siguiendo las prácticas sugeridas antes
encontrará que cada vez irá adquiriendo mayor habilidad para concentrarse
durante mayor tiempo; después llegará a sentir satisfacción por estudiar y hasta
podrá llegar el momento en que se pregunte "¿Por qué antes me era tan difícil
concentrarme al estudiar?".
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El estudio individual y el estudio en grupo

Por lo general, estudiar por sí mismo es más efectivo que hacerlo con otro
compañero. No pida ayuda mientras no le sea necesario.

En algunos casos, cuando se trata de temas muy difíciles de comprender por uno
mismo, es conveniente estudiar con un compañero sobresaliente o en grupo.

El estudiar en grupo tiene la ventaja de que se trabaja en colaboración, lo cual es


muy formativo. Además por la diversidad de intereses de quienes forman el grupo,
las dudas a que un tema da lugar y las discusiones que se suscitan pueden llevar
al estudiante, a conceptos que por sí mismo no hubiera alcanzado.

Sin embargo, al estudiar en grupo es muy común perder el tiempo en pláticas


innecesarias, lo cual representa una desventaja.

El estudio es su trabajo, no permita que lo distraigan cuando estudio solo, ni


distraiga a los demás cuando estudian.
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Indecisión al momento de empezar a estudiar

Hay estudiantes que pierden tiempo en animarse a empezar a estudiar. Podemos


aprender a evitar esto y de inmediato empezar a estudiar en forma efectiva.

A continuación se sugieren algunas ideas al respecto:

Decida si quiere estudiar. En ocasiones cuando llegue el momento de


estudiar, a pesar de tener un horario previsto para el estudio, se está
dudando entre varias posibles actividades: ¿Estudiaré hoy? ¿Estudiaré
mañana? ¿Haré aquello? Estas preguntas se repiten y mientras tanto se
pasa el tiempo.

Antes de decidirse a empezar a estudiar, es pertinente hacer la pregunta:


¿Realmente quiero estudiar en este tiempo que yo mismo he fijado para
ello?. Si se estudia o no depende de uno mismo. El estudiar en vez de ser
una actividad forzada es más bien un privilegio, un privilegio que se puede
ejercer o no dependiendo de la persona. Es una elección y la elección es
propia.

Decida lo que va a estudiar y por cuánto tiempo. Es frecuente que al


empezar a estudiar se piense en forma repetida ¿Estudiaré esta materia?
¿o mejor, estudiaré esta otra? ¿o quizá haré esta tarea? Estos
pensamientos además de producir cansancio al estudiar, causan conflictos
innecesarios.

Antes de empezar a estudiar tome las decisiones necesarias haciendo una


evaluación apropiada de las posibilidades. Principie por lo que sea más
importante o urgente.

Decida lo que quiere hacer y hágalo.

Las sugerencias anteriores ayudan a eliminar el tiempo que se pierde en animarse


a empezar a estudiar. Una vez se sabe con certeza lo que se va ha hacer, pude
hacerse de inmediato.
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IV. EL ESTUDIO Y LOS LIBROS DE TEXTO

El no adquirir libros de texto, no es una economía pertinente; tener libros de texto


y usarlos presenta beneficios inmediatos y futuros. Al estudiar sólo en las notas
tomadas en clase, se desaprovecha la más amplia información contenida en los
libros de texto.

En esta sección se presentan algunas recomendaciones para hacer más eficaz el


estudio cuando se usan los libros de texto.
contenido

Lectura rápida inicial

Lea rápidamente el capítulo a la sección correspondiente para tener una idea


general de lo que trata el tema. Examine los títulos y subtítulos de cada párrafo.
Observe las gráficas, tablas e ilustraciones. Lea las preguntas que hay al final del
capítulo.
contenido

Lecturas cuidadosas

Después de la lectura rápida inicial, lea cuidadosamente el texto, teniendo en


cuenta lo siguiente:

Lea ordenadamente. Al leer, empiece por el principio y no por lo que crea


que el profesor va a preguntar en el examen. El libro de texto lleva un
determinado orden en la exposición, y es muy conveniente seguirlo.

Lea para entender. Haga pausas y pregúntese ¿cuáles son las ideas o
hechos importantes que se presentan en esta parte del texto? Es el paso
más difícil en el proceso de estudiar.
Subraye ideas principales. Destaque subrayando en el texto, las ideas o
hechos importantes y escriba notas u observaciones en los márgenes de
las hojas del libro. Esto ayuda para recordar fácilmente lo que leyó y para
hacer resaltar las ideas esenciales. No abuse de la técnica del subrayado.

Al leer medite, y pregúntese. Busque ejemplos de causas y efectos.


Pregúntese por qué, cómo, quién, cuándo y también acerca de las
relaciones entre los diferentes temas. Piense en las preguntas que usted
haría si fuera el profesor. Busque el por qué de cada ilustración que está en
el texto. En ocasiones las ilustraciones dicen más que las palabras. Si se
forma el hábito de hacerse preguntas y responderlas, tendrá mayor
confianza en sí mismo al resolver los exámenes.

Escriba resúmenes de lo leído. Al hacerlo piense y no simplemente copie


frases sin entenderlas. Trate de relacionar, concretar y formular las ideas
fundamentales o directrices de lo que leyó. Si usted dedica diariamente
tiempo a ello, se ejercitará en una técnica de análisis y de síntesis que lo
ayudará a obtener un gran provecho en sus lecturas. Por otra parte, los
resúmenes le servirán para repasar antes de los exámenes.

Examínese usted mismo. Algunos libros de texto traen al final de cada


capítulo, preguntas y problemas. Resuélvalos. Este es el medio más
sencillo para examinarse usted mismo.
contenido

V. ACTITUD DURANTE LAS CLASES

La presencia activa en la clase es fundamental para el éxito en sus estudios. Se


dan a continuación una serie de recomendaciones que harán su asistencia a clase
más provechosa.
contenido

El lugar

Trate de ocupar los asientos de la parte delantera del salón de clases. Esto
disminuirá las distracciones y ayudará a oír mejor, lo que hace posible un mayor
aprovechamiento de la lección.
contenido

Disposición previa

Antes de empezar cada clase, prepárese para ella, siguiendo las sugerencias que
se da a continuación:
Dedique unos minutos para repasar las notas de los temas vistos en la
clase anterior de la misma materia.

Estudie con anterioridad los temas que se van a tratar, de acuerdo con el
plan del curso. Esto le ayudará a entender más fácilmente lo que exponga
el profesor.

Conviene llegar a la clase con el propósito de obtener el mayor provecho de


ella. Recuerde que a la vez el profesor tiene la mejor disposición de
compartir sus conocimientos con usted.
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Presencia activa

Escuche la clase con la intención de entender y recordar los temas expuestos.


Cuando el profesor haga alguna pregunta a sus compañeros, trate de contestar
interiormente y compare su respuesta con la de su compañero y posteriormente
con la opinión del profesor.
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Escritura de notas

El tomar notas no es una recomendación aplicable en todos los casos; el hacerlo o


no, o el tomar notas en diferentes grados de extensión depende de la clase que
recibe.

Conveniencia de tomar notas. Tome notas si en su caso particular esto le ayuda


a mantener la atención en clase, o cuando el profesor expone los temas en forma
condensada y a al vez expone ideas que son nuevas para usted, y que no se
encuentran fácilmente en libros comunes.

No espere que por el sólo hecho de oír una vez los temas, al exponerlos, los va a
recordar y a entender muy bien. Muchas veces se piensa eso cuando el profesor
es muy buen expositor, pero para lograr resultados favorables es necesario
estudiar en forma reflexiva los temas y repasarlos.

Para estudiar y repasar necesita tener a la mano lo que se presentó en la clase, y


para ello es muy provechoso tomar nota.

Como tomar notas. Las siguientes sugerencias pueden ayudarle a tomar nota
más eficazmente.

No trate de escribir todo lo que diga el profesor durante la clase. Si hace


eso es muy probable que no pueda pensar junto con el profesor, ni que
aprenda lo expuesto. Tome nota después de haber escuchado y entendido
lo que dijo el profesor y escriba las ideas con sus propias palabras, en
forma breve, completa y legible, de tal manera que le sean útiles después.

Si no tiene práctica para hacer lo anterior, solamente tome notas de los


conceptos importantes, de sus relaciones, de los detalles complementarios
y de las ilustraciones. Ese mismo día, después de la clase, escriba notas de
nuevo usando sus propias palabras, en forma organizada y legible y
complételas con lo que recuerde de la clase o con lo que haya consultado.

Acostúmbrese a usar abreviaciones; esto evita escribir mucho y ahorra


tiempo al momento de tomar notas.

Tome las notas usted mismo y repáselas. Si usa las notas de sus
compañeros le serán de poca utilidad para su estudio.
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VI. LOS EXÁMENES

Los exámenes representan el medio más común para evaluar el aprendizaje de


los estudiantes, y por lo tanto, debe concedérseles la suficiente importancia.
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La importancia de los exámenes

La importancia de los exámenes resalta si tomamos en consideración algunos de


sus objetivos y la utilidad que puede resultar de ellos.

Los exámenes pueden ser motivación para el estudio.

Los exámenes sirven para aprender, ya que exigen organización,


capacidad de síntesis y aplicación de conocimientos.

Los exámenes ayudan a evaluar el método de estudio personal.

Mediante un examen se pueden reconocer las áreas en que el aprendizaje


fue efectivo y aquellas en que fue deficiente o nulo.

En cierto sentido, los exámenes del principio de la vida de cierto estudiante


pueden servir de base para elegir carrera.

La vida profesional se presenta como una serie de problemas que hay que
resolver y de decisiones que hay que tomar.

Los exámenes sirven de entrenamiento para solucionar esos problemas.


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La presentación de exámenes

A continuación se dan algunas sugerencias relacionadas con la presentación de


sus exámenes:

Llegue temprano al examen.

Si el profesor hace indicaciones, escúchelas con atención.

Antes de empezar a escribir las respuestas del examen, conviene que lea
bien todas las preguntas.

Empiece por la pregunta que crea estar más capacitado para contestar, o
por la que crea más "fácil". Las razones par ello son las siguientes:

o Es muy probable que la pregunta que parezca más fácil, sea


contestada en menor tiempo al iniciarse el examen que al final de él,
cuando ya sobrevino el cansancio.

o Si empieza con las preguntas más sencillas se adquiere mayor


confianza, disminuya la tensión y aumenta la capacidad para pensar.
Ya resuelta la pregunta más sencilla, lo más probable es que las
preguntas que parecían "difíciles", ya no lo parezcan.

Antes de escribir las respuestas asegúrese que entendió lo que se


pregunta: Para esto conviene leer de nuevo cuidadosamente la pregunta.
Después de esto conteste lo que se pregunta y no otra cosa diferente. Sea
específico en las respuestas y a la vez conteste en la forma más completa
posible.

Deje un espacio libre en la hoja después de cada respuesta, ya que es


frecuente que al final del examen piense "me faltaba algo". Conviene que
use el vocabulario del profesor o del libro de texto de la materia que se
trate. Después de entregado el examen corregido, se presentan
expresiones como esta: "pero si con esto quería decir esto otro".

Trate de escribir bien. Las circunstancias especiales de algunos exámenes


hace que se descuide este punto con frecuencia.

Algunas normas para la apropiada comunicación por escrito son:

o La escritura legible.
o La buena ortografía
o El cuidado en la puntuación
o La correcta construcción de frases
o La limpieza en el escrito
Las ventajas de la práctica anterior son:

Desaparece la posibilidad de que alguna pregunta bien contestada no se


interprete así. Facilita la corrección del examen, por que el profesor no tiene
que perder tiempo en descifrar lo que deseó expresar.

Si hay tiempo disponible lea de nuevo sus respuestas. Conviene hacer


cambios cuando hay seguridad de que ellos se necesitan.

Si tiene que resolver problemas numéricos, cuide aun más el orden. Indique
por separado y con claridad los datos, las ecuaciones, las substituciones y
el resultado. No confunda el planteo del problema con los cálculos
numéricos que debe efectuar por separado. Indique siempre las unidades;
además de ser esta la única forma correcta de resolver un problema, le
facilitará el razonamiento del mismo. Si resuelve el problema
ordenadamente le será más fácil rectificar el planteamiento y el resultado
del mismo.

Conviene tratar de contestar todas las preguntas. No deje ninguna pregunta


sin contestar a menos que este seguro que no sabe absolutamente nada de
ella; si sabe algo escríbalo.

No copie. Copiar es un fraude. En algunos casos se tiene la tendencia a


copiar cuando una vez leído el examen, se cree que no se sabe casi nada
de lo que se pregunta. Copiar no es la mejor solución; al tratar de hacerlo,
se pierde la tranquilidad, no se piensa bien, se pierde tiempo y se expone a
reprobar el examen o a perder el curso. En este caso, para vencer el temor
de reprobar, ayuda a no empezar de inmediato a contestar algo, hacer un
esfuerzo personal. Si ha estudiado bien la materia notará que una vez
empezado, irá organizando sus ideas en las preguntas correspondientes.
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CONCLUSIONES

En los individuos que inician estudios superiores, es frecuente observar malos


hábitos de estudio formados en su vida estudiantil.

Las ideas expuestas en este trabajo, llevan la intensión de ayudar a corregir esos
hábitos y aliviar la tarea de estudio, mediante un método adecuado.

Seguir estas recomendaciones no es fácil al principio, pero el esfuerzo personal


que se ponga en ellas, tendrá resultados favorables inmediatos.

Este esfuerzo personal convenientemente canalizado, servirá en parte de


formación para hacer frente a las responsabilidades que en el futuro tendrá como
profesional. Esas responsabilidades, - que a su vez traerán como consecuencia
satisfacciones -, resultarán de la influencia que como profesional tendrá en la vida
social; intelectual y económica del medio que lo rodea.
contenido

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA RECOMENDADA

BARAHONA, A. y Barahona, F. Método de estudio, Nivel Superior. Bogotá: Ipler


1984.

GONZÁLEZ Yepes Jaime; Gómez Toro, María Elena y Otros. Método para
desarrollar la capacidad de aprender. Medellín: Ediciones Gráficas Ltda., 1995.

MADDOX, A. Cómo estudiar. Barcelona: Oikos - Tau - 1970.

MENESES de O., Alicia. Estrategias de lectura eficiente . Bogotá: Editorial Norma


1981.
contenido