Está en la página 1de 7

( e 1

l DIA
L SIGLO XX
~ hepadas
? f>t ·:CVFS . . l 1 - Ji : .

La India del siglo xx


por

JACQUES POUCHEPADASS

FONDO DE CULTURA ECONOMI CA


D
M ÉXI CO - MADRID - BUENOS AIRES
p . era edición en francés, 1975
r~m edición en español, 1976
Pnmera

6 6 86 ifiJ j

Traducción de
A URELIO GARZÓN DEL CAM INO

Tí tul o original francés:


L'inde au xxe siecle
© 1975, Presses Universitaires de France
D. R. © FONDO DE CULTURA ECONÓMICA , 1976
Avda . de la Universidad, 975 - México 12. D. F.
EDICIONES F . C. E. ESPAÑA, S. A.
Menéndez Pelayo, 7. Madrid-9
ISBN: 84-375-0060-5 (en tela)
ISBN : 84-375-0059-1 (en rústica)
Depósito legal: M. 18.634-1976
Impreso en España
Closas-Orcoyen, S . L. Mar tínez Paj e, 5. Madrid-29
INTRODUCC.IO.N ¡
La India 1noderna ha susc itado recientemente
en Francia algunos trabajos notables de econo-
n1istas, de etnólogos, de geógrafos y de politólo- 1
gos . Pero desde hace dos generaciones no ha sido
objeto de una obra de historia. El presente librito
no tiene otro fin que comenzar a colmar tal lagu-
na, que se ha dejado sentir con frecuencia en el
curso de varios años de enseñanza de la historia
india. No hay que decir que las dimensiones de
esta obra nos han obligado a un trabajo de se-
lección. Hemos intentado ajustarnos a las pre-
ocupaciones manifestadas con más frecuencia por
los estudiantes a quienes nos ha sido dado tratar.
Muy alejadas de los clichés exóticos, tales pre-
ocupaciones conciernen, por- una parte, a la gé-
nesis y las estructuras de la dependencia econó-
mica y de la pobreza masiva antes y después de
la indep~ndencia, y, por otra parte, a la respuesta
política del pueblo hindú a dicha situación, desde
los primeros tumultos del movimiento nacional a
la hegemonía actual del partido del Congreso.
Las cuestiones tratadas aquí están todavía muy
desigualmente desbrozadas, a pesar de que la li-
teratura relativa a la India moderna sea de una
exuberancia a veces abrumadora en el mundo
anglosajón. La historiografía del movimiento na-
cional hindú es abundante y en constante pro-
fundización bajo la influencia de la antropología
~ocial. La economía y la vida política de la India
independiente dan lugar asimismo cada año a una
producción considerable, en la que las publicacio-
nes. del propio Gobierno hindú, editor prolífico
de informes y de estadísticas, ocupan un lu~~r
notable. La historia económica de la India br1ta-
nica, en cambio, está todavía en la infancia. Las
estadísticas coloniales de que se dispone no sue-
-
INTRODUCCION
8
ese a su carácter oficial, otra cosa que
len ser, P oximaciones· (es t a carac t er1s
' t 1ca,
· des-
ºTosera S apr ·ct
~raciadan1 ente, no ha desaparec1 o por completo
g ) y sobre estos escasos datos se desarrollan
hoy
desde· la época colonia · 1, con fl.1ctos d e 1n . terpreta-'
. / que oscurecen los problemas en mayor me-
ci
d.don, que los acaran.
1 H emos t 1a ~ t a d o d e reunir.
1
unoªs cuantos elementos .simples de esta . documen-
t ción y exponer las tesis en presencia.
ª Uno de los peligros mayores que acechan a todo
historiador de la India_ es el de referir l_a historia
hindú a categorías occidentales y reducir la «tra-
dición» al color local. Los mismos historiadores
hindúes no se hallan exentos de tal tacha, ya que
escriben su propia historia con conceptos elabo-
rados en Occidente. Hemos tratado de evitarlo
restituyendo en la medida de lo posible a los he-

, chos considerados su espesor social. Pero la tarea,


que no es simple en cuanto al período actual, re-
sulta ser extremadamente difícil para la época
colonial. Se comienza, sin embargo, a discernir
lf

lo que ha sido la base social del movimiento na-


cional, y en particular el papel que en él desem-
peñaron las castas dominantes entre las dos gue-
rra~. Pero se ignora casi todo sobre los aspectos
sociales de la evolución económica : subida de la
«~las~ media~> territorial en el últmo siglo colo-
nial, 1nfluenc1a de las castas «comerciantes» en el
~esa~r-~llo económ~co regional, etc. Igualmente la
mbicion de este hbro es suscitar cuestiones tan-
to como informar. Cumplirá su cometido si con-
ve~ce al lector de que hay que emancipar la his-
toria. hind,u d e 1os «modelos» reductores que ma-
feJ?m~s, espontáneamente: es una nueva desco-
on1zac1on la que se impone.

NOTA.-Se ha r .
gar. este libro coenunciado, ~or falta de lugar, a sob,recar-
utih~ados. El sentidundglosano de los términos vern~culos
0 e cada palabra se explica la prunera
INTR ODUCCION 9

.. vez que apart:ce en el . texto_. No ~e ~a querido , por otra


pa rte, improvisar t rashte~ac1?nes inevitablem ente anár qu i-
cas e ingratas de t ~les. term1nos, y no se h an conser vado
n1 ás que las transcnJ?c1ones qu~ han pasado a nuestro u so
corriente. En au sen c1~ d ~ un _sistema d e t r anscripción ofi-
cial con1par able al pin-yin chino, y para preservar un mí-
nin;o de uni fonpidad, hemos optado por atenernos a las
., transcripciones inglesas, normalmente usadas en la propia
India y especialn1ente, en cuanto a los términos geográfi-
cos ~ la ortografía adoptada en los mapas usuales en el
áre; de habla hispánica. No teniendo palabras homógra-
)':,.' fas que distinguir, no se ha juzgado necesario, en una obra
q ue no pretende ser erudita, complicar las transcripciones
con signos diacríticos.

También podría gustarte