Está en la página 1de 7

ISFT.

Nº 171 – PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA - LA METAPSICOLOGÍA FREUDIANA

Mariel Pombo
Psicóloga – U.B.A.
Profesora de enseñanza Media y Superior en Psicología – U.B.A
Ex docente de Psicología Evolutiva Niñez, Teoría y Técnicas de Exp. y Diagnóstico I y II –
U.A.A.
Y de la Cátedra Psicología Evolutiva Niñez en la U.B.A.
lic.marielpombo@gmail.com

En aras de dotar a la Psicología de un estatuto científico, Freud buscó explicar a través de


modelos conceptuales el funcionamiento de los procesos psíquicos, en sus relaciones
tópicas, dinámicas y económicas. Su rigurosidad metodológica y la influencia del discurso
filosófico lo impulsaron a hallar una equivalencia para la Psicología del término
“metafísica” que en la disciplina de origen, la filosofía, hace referencia al sistema de
pensamiento en torno al ser. Así es que construyó lo que él dio en llamar una
Metapsicología1, una teoría cuyo nivel de abstracción ha hecho de la Psicología por él
fundada una teoría científica. Esto ha significado contemplar en su simultaneidad tres
niveles de análisis:
 Dimensión tópica: Concebir espacios psíquicos diferentes, cada uno con un modo
peculiar de funcionamiento.
 Dimensión dinámica: Pensar el fenómeno psíquico como producto de un conflicto
pulsional.
 Dimensión económica: Suponer que la energía psíquica aumenta, disminuye o
tiende al equilibrio del sistema.
En el seno de sus formulaciones metapsicológicas y como resultado de sus
investigaciones sobre la histeria, surge una primera teoría del aparato psíquico basada en
el reconocimiento de la represión, en la que funda la distinción entre los sistemas
inconsciente y preconsciente - consciente.
Este primer período en la obra freudiana abarca desde 1895 hasta 1915 2, año a partir del
cual da un giro a sus hipótesis producto de sus desarrollos sobre el Yo con la Introducción
del concepto de narcisismo, corolario del avance en su aproximación a la psicosis.
Este viraje en la teoría se origina en la necesidad de adecuar su modelo al re-
descubrimiento de los mecanismos defensivos. Es en 1926 que Freud re define el
1
“Propongo que se hable de presentación metapsicológica cuando se consigna describir un proceso psíquico en sus relaciones dinámicas, tópicas y
económicas.” Metapsicología. Freud. Ob. Completas. Amorrortu. 1915
2
Metapsicología. Freud. Ob. Completas. Amorrortu. 1915
1
ISFT. Nº 171 – PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA - LA METAPSICOLOGÍA FREUDIANA

concepto de defensa...”empleándole como designación general de todas las técnicas de


que el yo se sirve en sus conflictos, ... y reservando el nombre de represión para uno solo
de estos métodos, de defensa....”3
A partir de enunciar la segunda teoría del aparato psíquico, las partes que lo componen
adquieren el estatuto de instancias: Yo, Ello y Super Yo. La diferenciación tópica del
aparato psíquico permite enunciar que aquello que constituye placer para un sistema,
representa displacer para otro.
Pero recordemos que tal como lo expresara Freud el Yo resulta producto de una
diferenciación progresiva del Ello. Antes de que exista una organización definitiva, o sea
una separación entre el Yo y el Ello, antes de que el Super Yo devenga en instancia
psíquica, reconocemos un primer tiempo del psiquismo en el cual es implantada la pulsión
en el recién nacido por un otro humano que, en los primeros cuidados opera con su
sexualidad inconsciente.
En estos momentos constitutivos del aparato, la labor de la defensa es adjudicada por
Freud al proceso primario, es decir al Yo del principio del placer que busca satisfacer a la
pulsión, representándola. Freud dice que destinos pulsionales como –el retorno sobre la
propia persona y la transformación en lo contrario4 pueden ser presentados como
variaciones de la defensa contra las pulsiones.
El primer mecanismo alude al cambio de objeto en el cual la pulsión se satisface, en el
segundo lo que varía es el fin que si bien siempre es la satisfacción, se consigue por
distintas vías.
Tengamos en cuenta que para Freud el Yo tiene que ser desarrollado, no está desde un
principio como instancia diferenciada del Ello y surge a consecuencia de una identificación
que presupone la proyección y la represión originaria. 5 Como consecuencia de esta
operatoria el aparato se escinde y es a partir de ahí que el proceso secundario comienza a
tomar la delantera en la puesta en marcha de las defensas.

Las primitivas representaciones, aisladas en un principio e independientes de sus


relaciones mutuas, se imbrican de manera cada vez más compleja, lo cual conduce a la
3
“Inhibición, Síntoma y Angustia”. Freud. Ob. Completas. Amorrortu. 1926
4
“Pulsiones y sus destinos” Freud. Ob. Completas. Amorrortu. 1915.
5
“Al comienzo de todo, en la fase primitiva oral del in-dividuo, es ... imposible distinguir entre investidura de objeto e identificación. Más
tarde,...las investiduras de objeto parten del Ello, que siente las aspiraciones eróticas como necesidades. El yo todavía endeble al
principio, recibe noticia de las investiduras de objeto, les presenta su aquiescencia o busca defenderse de ellas mediante ..la represión”
(El Yo y el Ello, Cap. III).
2
ISFT. Nº 171 – PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA - LA METAPSICOLOGÍA FREUDIANA

represión de los procesos primarios y a la instalación del juicio de realidad que marca el fin
del Yo Placer Purificado.
La proyección surge como defensa ante las pulsiones internas que por su intensidad
pasan a ser dis-placenteras. Poniéndolas afuera, se evita el conflicto y se resguarda de
éstas.
Freud descubre que en la paranoia opera este dispositivo por el cual el sujeto deposita en
otro, sus tendencias inconscientes (sentimientos, cualidades, deseos) no aceptadas o que
no reconoce como propias. El término introyección no tiene solo una función defensiva
sino que hace referencia a un deseo infantil temprano por el cual se retienen las
experiencias placenteras dentro de sí. En pulsiones y sus destinos, dice Freud: ...”El yo
placer purificado se forma por una introyección de todo lo que es fuente de placer y por
una proyección al exterior de lo que es motivo de displacer...”.
Ante la sensación es de pérdida de la realidad, aparecen dos mecanismos defensivos en
el seno del Yo. Uno considera la realidad pero la niega en forma parcial o total, y otro
procedimiento sustituye la realidad exterior por otra. Hacemos referencia a la escisión, al
desdoblamiento. El sujeto separa una parte de sus contenidos para ajustarse a la realidad
(disociación.) O bien, cuando no puede, se distancia de la realidad, construyendo una
nueva; es el caso del delirio.6 Este es un recurso que alude a la división intrapsíquica.
No se trata de un conflicto entre el Yo y el Ello, sino de la coexistencia de dos tipos de
defensa.
La antítesis de la depresión es la manía; caracterizado por Freud como un “estado de
7
descarga de la alegría y por una intensa disposición a la actividad.”
La represión es la defensa principal de la neurosis, por ende se la considera
eminentemente histeria8.
No es una defensa actuante en los comienzos del aparato psíquico, es ejercida una vez
separados los contenidos inconscientes del sistema consciente. Consiste en mantener
alejados ciertos contenidos de la conciencia. Su efectividad radica en la aparición
concomitante de síntomas y sustitutos.

6
“La escisión del yo en el proceso de defensa”.
7
“Duelo y Melancolía”
8
...”los contenidos de las percepciones de sucesos excitantes y los correspondientes a representaciones de productos mentales
patógenos, eran olvidados y excluidos de la reproducción de la memoria, llegando así a reconocer su exclusión de la conciencia como
uno de los caracteres principales de la represión histérica.” (Inhibición, síntoma y angustia).
3
ISFT. Nº 171 – PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA - LA METAPSICOLOGÍA FREUDIANA

Distingue Freud este procedimiento de otro particular de la neurosis obsesiva


(aislamiento), en la cual los sucesos traumáticos no son olvidados, sino que permanecen
en la conciencia, siendo aislados, en cambio. También en esta neurosis encuentra Freud
la explicación de que la libido retroceda a algún punto de fijación anterior al no poder
encontrar satisfacción directa, mecanismo que se conoce como regresión. Aquí el Yo es
pasivo, la regresión es algo que le ocurre al Yo.
Cuando la líbido regresa al estado fusional, primitivo del Yo, pensamos en una
esquizofrenia.
Otro recurso que no es comparable a la represión, dirá Freud, es el de “borrar lo sucedido”
al que identificamos como anulación. En este caso el acto está compuesto en dos
tiempos, el segundo destinado a borrar el primero. Es lo que le sucede al Hombre de las
ratas.
La formación reactiva implica una modalidad conductual que emerge durante la analidad.
El Yo realiza aquello que es opuesto a los impulsos del Ello y se constituye una reacción
contra un deseo reprimido. Por ejemplo, el pudor que se opone a tendencias
exhibicionistas. Se diferencia de la sublimación porque no hay descarga. 9
En el caso de la sublimación, la pulsión es desexualizada, cambia su destino. El Yo se
defiende mediante la sublimación del peligro que ocasionaría la consecución de un placer
prohibido.
En el artículo “La negación”, Freud10 hace referencia a un modo de defenderse cuando
algo de origen inconsciente y que es intolerable para el SuperYo, accede a la conciencia.
Dice allí : “No hay mejor prueba de que se ha logrado descubrir el inconsciente, que el
hecho de ver cómo el analizado reacciona con estas palabras: yo no he pensado esto, o,
jamás he pensado esto”.
Anna Freud, autora de “El Yo y los mecanismos de defensa” describe otros mecanismos
como la intelectualización, proceso por el cual el Yo da a las emociones una formulación
discursiva por medio de la cual controla las pulsiones ligándolas a ideas que puede
manejar concientemente. Es el fenómeno que percibimos cuando el sujeto no se implica
en lo que dice. Debe diferenciarse este mecanismo de la racionalización que no posee
como el anterior un fin evitativo del afecto ni se dirige contra la pulsión, sino que consiste

9
Inhibición, síntoma y angustia”.
10
Artículo de 1925.
4
ISFT. Nº 171 – PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA - LA METAPSICOLOGÍA FREUDIANA

en la explicación racional y coherente desde el punto de vista lógico, moral de ideas y


sentimientos cuyos motivos no se percibe.
Desde la perspectiva tópica:
 El Yo es el agente de la defensa,
 El SuperYo, es la parte del Yo que se va diferenciando a partir de las
identificaciones secundarias como el sistema de prohibiciones,
 El Ello funciona como el representante de las pulsiones de vida y muerte.
Desde el punto de vista económico, el Yo rige el proceso secundario y por lo tanto le está
encomendado ligar los procesos psíquicos a través de sus funciones de síntesis, análisis y
juicio de la realidad. En cambio la defensa es siempre inconsciente y opera sobre la
pulsión.
Desde la concepción dinámica, el Yo representa el polo defensivo de las fuerzas en
conflicto por lo cual esgrime sus recursos al ser amenazado por las acometidas de la
realidad exterior, del Ello y del SuperYo a fin de preservar su integridad.
El Yo someterá a su influencia dominios cada vez mas vastos porque está compelido a
garantizar el dominio progresivo de las pulsiones y esto lo logra valiéndose de los
mecanismos defensivos.
Cuando Freud habla de la triple servidumbre del yo se refiere al conflicto surgido del
displacer que ocasionaría ceder ante las exigencias del Super Yo, ante los impulsos del
Ello o ante los embates de la realidad exterior al aparato.
Para conservar el equilibrio del sistema el Yo ejerce de mediador en un conflicto que
siempre es pulsional.

BIBLIOGRAFÍA: Freud. Obras Completas, Amorrortu.



“La escisión del yo en el proceso de defensa”.

”Nuevas observaciones sobre las neuropsicosis de defensa”

“La Negación”.

“Inhibición, síntoma y angustia”.

“El Yo y el Ello”.

“Duelo y melancolía”.

“Las Pulsiones y sus destinos”.

“Lo inconciente”.

“La represión”.

“Elementos para una Metapsicología”.

“Tres ensayos para una Teoría Sexual”.
5
ISFT. Nº 171 – PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA - LA METAPSICOLOGÍA FREUDIANA


“Pegan a un niño”.

“Más allá del principio del placer”

6