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RESEÑA SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN, DESARROLLO Y PROCESOS COGNITIVOS

Stanley Coren, Lawrence M. Ward y James T. Enns. (2001) Sensación y percepción.


México, D.F. McGraw- Hill, Interamericana editores S.A. Capítulo 16, 489-518

La obra fue escrita en el año 2001 en formato de libro en México. Esta obra fue escrita
ya en un mundo contemporáneo y moderno en el cual los experimentos, teorías y
argumentos se apoyan sobre lo científico, es decir, todo es en base al empirismo. Esta
dirigida a lectores en curso de aprendizaje, estudiantes que están ampliando sus
conocimientos básicos en el desarrollo y procesos cognitivos, más específicamente
aprendiendo sobre sensación y percepción del individuo. Pero personalmente, creo que
cualquier persona interesada en el tema de sensación y percepción podría leerlo y
adquirir conocimiento debido a clara argumentación y método de explicación.

La obra se propone a estudiar una amplia gama de temas que por lo general se incluyen
en el tema de sensación y percepción. Esta quinta edición contiene nuevas citas de la
literatura científica que abordan los recientes hallazgos sobre la materia y, a lo largo del
texto, los ejemplos se refieren a fenómenos naturales descritos de una manera breve y
simple para mostrar a los lectores que los temas pertenecen a su vida diaria. Se
desarrolla en cuatro grandes etapas: primero, en el desarrollo del sistema nervioso; en
segundo lugar, la percepción en los bebés; después, en el cambio perceptual a través de
la niñez y para terminar, en el cambio perceptual en adultos.

Esta obra nos enseña en una manera progresiva como son los cambios significativos en
muchas de nuestras características tanto físicas como psicológicas a medida que
envejecemos. Es decir, el enfoque de desarrollo durante toda la vida presupone que el
conocimiento de la edad cronológica de una persona nos permite predecir muchos
aspectos de la conducta perceptual y de otro lado, el enfoque de aprendizaje perceptual
presupone que las interacciones con el ambiente pueden formar la percepción de una
persona.Estos dos enfoques no solo nos intentan explicar el desarrollo perceptual si no
también los momentos exactos en los cuales los cambios y características ocurren.
Compara a recién nacidos, niños y adultos.

Principalmente, el desarrollo del sistema nervioso es el que conforma el sistema visual y


los patrones de cambio cerebral. Nos enseña que la fisiología de nuestro sistema
sensorial se desarrolla y cambia sus capacidades con la edad; con ayuda de diferentes
trayectorias visuales como la vía parvocelular y magnocelular para procesar diferentes
tipos de información y lograr tener una visión del color y detalles de la forma. En base a
experimentos con animales como el gato, se concluye que los humanos parecen
desarrollarse un poco más despacio y según Banks y Salapatek (1983), las
características del sistema del adulto parecen estar presentes en el sistema visual del
recién nacido, pero todo el patrón de respuesta no está presente con absoluta claridad.
La calidad de información que llega a los centros visuales más altos del cerebro en el
recién nacido sea en cierta medida pobre y las diferentes funciones perceptuales
surgirán en distintos momentos durante el desarrollo. En tanto al cambio cerebral, hay
diferentes aspecto esenciales para el desarrollo cerebral tales como la pérdida de
conexiones entre las neuronas corticales, la mielinización de las neuronas. Se concluye
que hay un contraste con la tendencia general de que las funciones perceptuales tiendan
a mejorar con el desarrollo y que hay un cambio del desarrollo del comportamiento
debido a estas.

Por otro lado, las capacidades perceptuales de los bebés se calcula a través de diferentes
y exclusivos métodos de pruebas como el procedimiento de observación preferencial
(Fantz 1961) y la observación preferencial de elección forzada ( Teller 1981) que se
apoyan en el reflejo de orientación. Los movimientos oculares y la atención visual son
elementos esenciales que muestran que los aspectos de visión como la percepción
binocular de profundidad o distancia no están presentes al nacer sino, más bien, se
desarrollan mientras que el bebé crece. Los movimientos oculares sacádicos inmaduros
de bebés pueden revelar algo de sus capacidades perceptuales. La agudeza visual y la
brillantez del color son factores que influencian en la visión. De pendiendo de la edad,
estas pueden ser perjudicadas y sensibles. La técnica de mirada preferente explora la
discriminación de patrones y plantea que la percepción de patrones en bebés refleja la
habilidad de patrones en vías de desarrollo de diferencias varias frecuencias espaciales.
Por lo tanto, hay percepciones de objetos ya que ciertos patrones reciben atención
especial, incluso los recién nacidos; que tienen la capacidad de integrar fragmentos de
un objeto físicamente separados uno del otro y así reconocer el estímulo como rostros
humanos. Uno de los otros sentidos reconocido es el auditivo. Los recién nacidos
pueden indicar su capacidad para localizar la dirección de una fuente de sonido
dirigiendo su cabeza u ojos hacia ella; el experimento de Wertheimer (1961) lo probó
con los chasquidos, los aspectos de los estímulos auditivos relacionados con la
dirección son procesados con precisión y quizá influyen en el comportamiento desde el
nacimiento. Los bebés agrupan perceptualmente sonidos de forma sistemática, de modo
similar a los adultos y también a agrupan de manera perceptual patrones visuales
(Trehub y Trainor, 1990). Podemos hablar del tacto, dolor, gusto y olfato. La
sensibilidad al tacto y la sensibilidad al calor están en las primeras modalidades
sensoriales que sirgen durante el curso del desarrollo fetal (Hall y Oppenheim, 1987).
Los reflejos de bebés indican la capacidad de sentir y localizar estímulos de tacto
inmediatamente después del nacimiento. Ellos igualmente tienen limitaciones
sensoriales.

Para finalizar, los cambios perceptuales a través de la niñez. Hay una mejora general en
la discriminación, identificación y procesamiento de información perceptual. Teóricos
como Piaget (1969) exponen los cambios en los procesos sensoriales básicos, cambios
en los patrones de atención y codificación de la información que surgen de cambios en
la percepción debidos al desarrollo por medio de los movimientos oculares y la atención
y la discriminación perceptual. La atención es más que buscar objetivos y explorar
ambientes con estos movimientos. Conforme a la edad, fenómenos como las respuestas
a ilusiones geométricas visuales indican los cambios en la filtración de estímulos
(Múller-Lyer). Otro factor que influye en el desarrollo perceptual es la codificación, la
capacidad de discriminar patrones visuales mejora con la edad. Un reconocido erros es
la inversión tipo espejo, ese fenómeno es clave para ver las capacidades del niño. E
importante separar los cambios de desarrollo en el proceso de registro perceptual
temprano de los cambios en los procesos conceptuales que son importantes en la
percepción. El aprendizaje de asociaciones entre olores y objetos específicos se
desarrolla lento durante la niñez. De la misma manera, los cambios perceptuales en
adultos tiene funciones visuales y el factor de envejecimiento. Las funciones
perceptuales y sensoriales continúan cambiando a lo largo de la vida. Estarán orientados
tanto hacia el aumento de la eficacia del proceso perceptual como la disminución del
funcionamiento (receptores sensoriales envejecen y eficacia baja). Esto se explica con
términos como la presbiopía, pérdida de agudeza, entre otras. Y para distinguirlos se
utiliza el campo de visón útil (CVU). No sólo la visión se afecta si no también la
capacidad auditiva, hay desventajas auditiva marcada y ligera. La sensibilidad absoluta
en otras modalidades también disminuyen con la edad avanzada. Así mismo se
encuentran grandes cambios en el gusto y olfato (Cain y Stevens, 1989). Como muestra
encontramos que la memoria de olores tiene una amplia diferencia durante la madurez.
Los ancianos tendrán una sensibilidad disminuida de ciertos sabores, eso hace que la
falta de olor y sabor lo lleve a una baja capacidad de reconocimiento de alimentos. En
definitiva, hay tres tipos de cambios globales que afectan todas las modalidades
sensoriales:

Personalmente, pienso que esta obra con el hecho de que presente diferentes puntos de
vista en las diversas áreas dan al lector un análisis balanceado constituido por enfoques
teóricos tradicionales y modernos. Eso amplía no solo el conocimiento sobre el
desarrollo de senso- percepción en diferentes campos y domenios como los sentidos
(olfato, visión, auditivo..) y sino también nos lleva a observar detalladamente la
evolución y cambios en las diferentes edades (bebés, niños y adultos). Desde el
transcurso de la madurez (edad anatómica, las pautas de comportamiento (edad social y
moral), y por último la combinación de aprendizaje y maduración (edad mental). En
general, los datos que estudia específicamente son útiles y esenciales para el transcurso
de la vida. En mi opinión lo más valioso son los cambios en características de
percepción que nos llevan a un mejoramiento producido por experiencias perceptuales
que representan con más precisión el ambiente físico. La evolución y los cambios se
convierten en los temas esenciales del texto y se convierten en factores positivos e
influyentes para nuestro entorno y vida personal.

En conclusión, el enfoque de desarrollo nos enseña el constante cambio del


funcionamiento perceptual del individuo y de la conducta perceptual durante tres etapas
de la vida: bebés, niñez y adultez. No obstante, a pesar de los límites presentes en nuestro
desarrollo, poco a poco se progresa en la formulación de nuevas teorías físicas que amplían
nuestra consideración de la realidad donde incluimos nuestros sentidos y desarrollo.
Podemos ver nuestra habilidad mental que evoluciona conforme a lo que nuestro cerebro
hace. Ya tenemos claro que nuestro desarrollo es regular y constante en el tiempo.

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