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1.

Comisión:

6. REALIDAD PENITENCIARIA

2. Sub-comisión:

d. La pena de prisión o reclusión

3. Título de la ponencia:

AMPLIACIÓN EN LA APLICACIÓN DE PENAS ALTERNATIVAS DE


PRIVACIÓN DE LIBERTAD EN LOS SISTEMAS PENALES
LATINOAMERICANOS

4. Nombre del autor:

OMAR DUEÑAS CANCHES

5. Universidad o Institución respectiva:

UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS

(FACULTAD DERECHO Y CIENCIA POLÍTICA)

6. Correos electrónicos del autor:

hierro01113481@hotmail.com
AMPLIACIÓN EN LA APLICACIÓN DE PENAS ALTERNATIVAS DE PRIVACIÓN
DE LIBERTAD EN LOS SISTEMAS PENALES LATINOAMERICANOS

INTRODUCCIÓN:

El delito es producto de una acción social y que se rige por su propia dinámica. La pena,
desde sus inicios ha sido impuesta para que aquellas personas que transgredían la ley
positiva buscando que el infractor recibiera un castigo por su conducta antijurídica y a la
vez disuadir al resto de los individuos de la sociedad a que no desobedezcan la ley. Según
Ferri, la pena seria, por si sola, ineficaz si no va precedida y acompañada de las oportunas
reforma (económicas, sociales, etc.) orientadas por un análisis científico y etiológico del
crimen. De ahí que Ferri propugne, como instrumento de lucha contra el delito, no el
Derecho Penal convencional sino una Sociología Criminal integrada cuyos pilares serian la
Psicología Positiva, la Antropología Criminal y la Estadística Sociali.

En nuestras legislaciones se puede deducir la idea que la función del Derecho penal y, por
ende, la pena esta vinculada a una determinada forma de organización del Estado. Pero la
pena, y sobre todo la pena privativa de la libertad de be constituir la ultima ratio de la
política criminal de los Estados y su aplicación debe ser limitada de la forma mas estricta
posible, por los principios de necesidad, de proporcionalidad y de subsidiariedad. Nuestros
Códigos deben de estar acorde con las nuevas realidad de nuestra sociedad, y con los
avances de la política criminal, la dogmática penal, la criminología y las ciencias
penitenciarias.

Nuestro Códigos Penales han introducido un conjunto de medidas alternativas a la prisión,


reclamadas por la doctrina, por la creencia que nuestros sistemas penales han llegado al
uso extremo de la prisión, como lo manifiestan Aran y Hormazabal. Esto ha ocasionado
que los jueces tengan una mayor diversidad de sanciones penales diferentes a la privativa
de la libertad; y mantener la pena privativa de la libertad para delitos que son
cuestionablemente graves, aun reconociendo la potencia criminógena de la prisión.

Los autores, que durante estos años se han ocupado del tema de las alternativas a la prisión
han escrito, movidos por la creencia de que nuestros sistemas penales hacían un uso
excesivo de la prisión pero, seguramente, la razón mas acogida para defender las
alternativa a la prisión ha sido asumida por su capacidad para conseguir fines de
prevención especial o rehabilitación. Es decir, las alternativas, además de ser defendidas
por ser un medio de limitar el uso de la prisión, lo eran por su potencial rehabilitadora. Se
debe de estudiar mas estas propuestas para la aplicación en nuestros sistemas penales para
que cumpla con su fin principal que es la de vivir en una sociedad pacifica y si se comete
un delito la sanción involucre la resocialización del condenado para que cuando regrese a
la sociedad no vuelva a delinquir.

A partir del Racionalismo, juristas, sociólogos, políticos de todas las sociedades buscaron
soluciones alternativas para los infractores que enviarlos a prisiones lejos de la sociedad
para que esta este en paz. De esa manera, con la proclamación de Declaración Universal de
Derechos Humanos, de la Organización de las Naciones Unidad procuraron reconocer la
dignidad inherente a todos los miembros de la familia humana, que da fundamento de
libertad, de justicia y de paz en el mundo. Así también, en los Congresos de las Naciones
Unidas para la Prevención del Crimen y el Tratamiento de los Delincuentes se esta
buscando la reducción del número de reclusos, y acordar soluciones alternativas de la
prisión y la reinserción social de los delincuentes.
1.- LA PENA

1.1 Definición:

La pena es una de las respuestas del Estado frente a las infracciones de las prohibiciones
que establecen las leyes. Son ellas la expresión de la máxima violencia posible en un
Estado de Derecho. Sólo el Estado puede imponerlas, previo juicio objetivo, realizado por
jueces imparciales, autónomos e independientes. El Derecho Penal moderno no considera
las penas como un castigo, solamente. Se trata de sanciones legales aplicadas
exclusivamente por el Estado, con el deliberado propósito de impedir nuevos hechos
delictivos.

1.2. Opiniones de pensadores sobre la pena:

Para Thomas Hobbes, en su libro, El Leviatán, nos dice que una pena es un daño inflingido
por la autoridad publica sobre alguien que ha hecho u omitido lo que se juzga por la misma
autoridad como una trasgresión de la ley, con el fin de que la voluntad de los hombres
puedan quedar, de este modo, mejor dispuesta para la obedienciaii. Aquí vemos como
considera Hobbes a la pena, como un derecho (no delegado por los súbditos sino dejado a
él, y solamente a él) para castigar y buscar que los súbditos no quebranten la ley. Para esto
se recurrían a penas que iban desde los castigos físicos hasta la pena capital.

En cambio Beccaria nos habla sobre las penas y nos dice que al final estas harán al
condenado de hacerse futuramente perjudicial. Además nos advierte que mientras más
terribles que sean los castigos, tanto más lleno de audacia será el infractor en evitarlos.
Practicará nuevos crímenes, para restarse a la pena que mereció por el primero. Para
Beccaria la mejor manera solución es la de evitar los delitos que castigarlos; he aquí el fin
principal de toda buena legislación: la de conducir a los hombres al punto mayor de la
felicidad o al menor de la infelicidad posible. Beccaria llego a la conclusión que el más
seguro pero mas difícil medio para evitar os delitos es perfeccionar la educación. El
teorema general que saco Beccaria de sus estudios fue que: “para que toda pena no sea
violencia de uno o de muchos, contra un particular ciudadano debe esencialmente ser
publica, pronta, necesaria, la mas pequeña de las posibles en las circunstancias actuales,
proporcionada a los delitos y dictadas por las leyes”iii.

Ferri también pensaba que la pena, como medio represivo tiene una eficacia mucho mas
bien negativa que positiva, no solo porque deja de producir los mismos efectos sobre todas
las categorías de delincuentes, sino porque su utilidad consiste, mas que en el poder
imaginario de convertir a un ser antisocial en un hombre social, en evitar los males
ciertamente considerables que produciría la impunidad, desmoralizando la conciencia
popular en presencia de los actos criminales, aumentando mas aun la imprevisión de los
delincuentes, y no oponiendo en fin un obstáculo material a la repetición de los delitos por
los condenados, los cuales por lo menos reducidos a la impotencia muestras dura la
expiación. Entendía que las penas no tiene mas que un poder muy limitado para combatir
el delito; y puesto que las penas, como instrumento de defensa social, responde tan poco a
su destino, recomienda que es necesario recurrir a otras medidas que se puedan sustituir al
apremio social del orden. Es así que Ferri llama a esta alternativa como “Los equivalentes
de la pena”, es decir, medios que sustituyen las penas.

Para concluir Emilio Durkheim postulo que: “el crimen se observa en las sociedades de
todo tipo. El crimen es normal porque es imposible una sociedad que estuviera exenta de
él. El delito no es un hecho aislado, sino que esta relacionado con su contexto, Los
crímenes son una ofensa de los sentimientos bien definidos en la sociedad. No hay
crímenes bien vistos. Los crímenes no solo lesionan la ley, también lesiona los valores, los
sentimientos, los roles sociales. Es ese sentido, el crimen es una lesión en la función social
del Derecho Penal. Por eso, el delito no es solo una conducta anormal; si bien ofende los
sentimientos colectivos en realidad es solo una desviación de la conducta normal, en tanto
vivimos en una sociedad cuyas funciones están bien reglamentadas. El crimen es necesario
para la vida social porque perenniza la función social hegemónica, es decir, cuando se
criminaliza el delito, cuando se sanciona aplicando el principio de prevención social y el
principio repercutivo se esta indicando cual es la conducta correcta.” Durkheim creía que
la hiperinflación penal era una muestra de atraso. Creyó que pocas, claras y simples
normas y en sociedades más homogéneas (en el sentido de conciencia colectiva) producirá
un descenso en la tasa de criminalidad.

Hulsman plantea una postura abolicionista. Él vive en un país desarrollado, que es parte de
un sistema penal de garantías donde la violación del pacto social implica la sanción, pero
donde el procesado tiene una serie de garantías. Hulsman plantea que el sistema penal es
violento y que este no resuelve las contradicciones. Dice que: “la sanción ius punitiva no
resuelve un enfrentamiento serio en la tasa de criminalidad. La pena no es útil y por tanto
habrá que optar por tratar los conflictos sociales de una manera útil y resolutoria.”.
Recomendara, al final que, son las medidas alternativas a la prisión las que se deben de
explorar porque sabe que las cárceles maleducan, estigmatiza, genera dolor y se sabe de
procesos de prisionización que implican todo lo que pasa con quienes están alrededor del
condenado (familia, amigos, sociedad); detrás de la cárcel no solo hay perdida de la
libertad, también habrá violencia sexual entre los propios internos es por eso que
recomienda que las cárceles debe de eliminarse porque no educa, ni rehabilita ni socializa
y que la privación de la libertad no ayuda a dar tratamiento al conflicto.

1.3. Finalidad de la pena:


El fundamento de la pena ha sido una tema tratado no solo por juristas, sino también por
filosofos, psicologos, sociologos.
Los varios puntos de vista se han agrupados en las teorias de la pena:

a) Las teorias absolutas de la pena.


En la conceptión de Kant la pena es el resultado que se impone cada vez cuando se
comete un delito. Es la retribución que siempre debe accionar, y debe ser equivalente al
daño causado por delito “punitur quia peccatum est”. En su opinion el castigo no debe
ser fundado en razones de utilidad social porque el hombre es “fin en si misma” y no un
instrumento en beneficio de la sociedad. Entonces la pena debe basarse en el hecho de
que el delincuente la marece según las exigencias de la ley penal.
Por eso, la ley penal se presenta como un “imperativo categorico”, una exigencia de la
Justicia. Ella debe ser ariba de las concideracionés utilitaria como protección de la
sociedad por otras. La pena es un fin, y no un medio para conseguir un bien, ni en la
situación en que el se consige para sociedad porque el hombre nu puede ser tratado como
un objecto al servicio de ciertos fines.
Otro representanto de la teorias absolutas es Hegel con su teoria retribucionista. El mira
la pena como la afirmación del Derecho. El delito es la negacion de orden juridico (tesis)
y la pena (antitesis) es la negación del delito. En este construcción “negación de la
negación”, la pena se concibe como reacción, como un instrumento que restablece el
orden juridico sin tener fines utilitarios posteriores.
Se han dicho que estas teorias no atribuen a la pena ninguna utilidad social y el resultado
es que la pena “no sirve para nada”. La funcción de la pena se funda en un exigencia
intercondicionada – ya sea religiosa, moral o juridica – de justicia. Es una justicia
absoluta, que no depende de conveniencias utilitarias.
La escuela clasica de Derecho Penal ha asumada estas ideas que han sido adaptados en
los principios formulados en obra de Montesquieu y Cesare Beccaria.

b) Las teorias relativas (de la prevención)


La falta de la utilidad social de la teorias retribucionistas ha conducida a sus fracaso. Por
este razón han nacido algunas teorias donde la pena no se justificaria como una respuesta
retributiva al mal cometido sino como una modalidad de prevenir delitos futuros.
Frente a las teorias absolutas, estas teorias (preventivas) reciben el nombre de “teorias
relativas”. Como se dijo mientras que la retribución mira al pasado, la prevención mira al
futuro.
Las teorias relativas han conocidos dos corrientes :

a.1. La prevención general


Las teorias de la prevención general concibe la pena como medio de prevenir los delitos
en sociedad.
El Derecho puede tener en la sociedad 2 efectos :

 Un efectos intimidatorio (la prevención general negativa);

 Un efectos integrador (la prevención general positiva).


La prevención intimidatoria concibe la sociedad como un cumulo de delincuentes y la
pena como una amenaza para los ciudadanos.
Pero el concepto moderno de prevención general ha sido introducido por Feurbach con su
teoria de la “Coacción Psicológica”. Con esta teoria se trata de inhibir determinados
conductas consideradas delictivas.
La pena opera como coacción psicológica en el momento abstracto de la incriminación
legal. La ejecución de la pena debe confirmar la seriedad de la amenaza legal.
Entonces la pena no corresponde siempre a el mal sufrido por la victima. Ella es
proporcional con el mal amenazado: cuanto mas grave sea el mal amenazado, mas grave
sea el efecto intimidante.
Un corriente doctrinal sostiene que la prevención general no significa sólo intimidación
positiva del Derecho Penal, el respeto por la ley.
Mientras que la prevención intimidatoria se llamo tambien “prevención negativa”, el
aspeto de confirmación del Derecho Penal se denomina “prevención general positiva” o
“integradora”.
La prevención general positiva debe entendido como una forma de limitar el efecto
puramente intimidatorio de la prevención general.
La teoria de la prevención general es criticable desde el punto de vista empirico porque
no se ha demostrado que puede prevenir el delito por el temor que puede infundir la pena.
Tambien es criticable porque es incompatible con la dignidad de la persona. No es etico
castigar una persona por la que puedan hacer los demas, utilizarla como ejemplo para los
demas.
La persona no es un medio para lograr un fin. La persona es un fin en si misma.

b.2. La prevención especial


A diferencia de la prevención general que usa como sujeto la colectividad, la prevención
especial tiende a prevenir los delitos de una persona determinada.
Por eso, la prevención especial opera en el momento de la ejecución de la pena y no de
la conminación legal como la prevención especial.
El fundamento de la pena es evitar que el delincuente vuelva a delinquir en el futuro.
Los principales tendencias en la prevención especial ha sido :
– Escuela positiva en Italia;
– Escuela de Von Liszt en Alemania.
En Italia, la Escuela Positiva ha cambiado la imagen promovida en el sistema de Derecho
Penal y Criminologia porque ha puesto en el centro del atención al delincuente. Su
principales representantes Lombroso, Ferri y Garofalo han hecho un estudio completo del
delito como un hecho natural y social y han conclusionado que el delincuente es como un
enfermo o inadaptado social, que no tiene libero arbitre.
Porque el delincuente no tiene responsabilidad, la pena es ineficaz, razon para que ella
debe ser recambiada con penas alternativas o medidas de seguridad.
En Alemania la Escuela Sociológica conducida de Franz von Liszt ha establecido que la
finalidad de la pena debe investigarse en funcción de las distintas categorias de
delincuentes y no de manera uniforme para cualquier autor.
Von Liszt en su “Programa de Marburgo” ha hecho un programa politico-criminal:
– Para el delincuente de ocasión la pena constituye un “recordatorio” que le inhiba
ulteriores delitos;
– Frente al delincuente no ocasional pero corregible debe perseguirse la corrección y
resocialización por medio de una adecuada ejecucion de la pena;
– Para el delincuente habitual incorregible la pena puede ser perpetua.
La dirección iniciada por van Liszt ha sido continuada en Italia por Filippo Gramatica
que propone la substitución de Derecho Penal con la “defensa social” y con linea más
moderado de Marc Ancel: “La defénse sociale nouvelle”.
Pero en grande, eso ha tenido la teoria de Von Liszt en los años sesenta del siglo pasado
en Alemania en que se vivio “retorno a Von Liszt” y cuando han aparecido una serie de
institucionés que permiten substituir la pena en delitos pocos graves cuando la permiten
las condiciones del delincuente, por ejemplo: la condena condicional, la libertad
condicional, etc.
Pero las teorias de prevención especial que parecen que han encontrado soluciones muy
buenas para los delincuentes no explican tampoco el fundamento de la pena.
La prevención especial no puede justificar por si sola el recurso a la pena:
1. en algunas situaciones, la pena no seria necesaria para la prevención especial porque
los delincuentes primarios y ocasionales no manifestan peligro de volver a delinquir –
por ejemplo los delitos cometidos con culpa;
2. en otros casos no se puede resocializar usando la pena porque el delincuente
habitual no puede a veces ser resocializado;
3. en otros casos la resocialización puede no resultar licita –por ejemplo los
delincuentes por convicción politicos, terroristas- con quien no se debe intentar
persuasión por la fuerza de un tratamiento porque en un Estado democratico la
resocialización no debe ser obtenida contra la voluntad del delincuente.

c) Las teorias mixtas (de la unión)


El resultado de la lucha entre los escuelas fue las teorias mixtas que combinan los
principios de las teorias absolutas con los principios de las teorias relativas.
Para las teorias de la union la pena debe cumplir en el mismo tiempo las exigencias de la
retribución y prevención. Ella debe ser justa y útil. Una primera dirección ha dado
prioridad a las exigencias de la justicia. La segunda dirección de las teorias mixtas es la
utilidad pero a diferencia de las teorias preventivas, se busca soluciones útiles que no sean
injustas.
Porque la utilidad es el fundamento de la pena solo es legitima la pena que opere
preventivamente. La segunda orientación es preferible desde el punto de vista de la
politica social, pero en Derecho Penal solo se pueden trabajar con una serie de criterios
justificantes de la pena en su trayectoria: el momento de la amenaza, el momento de la
aplicación y la ejecución.
El autor aleman Roxin ha propuesto una concepción “dialectica” (teoria dialéctico de la
unión) “en la medida en que acentúa la oposición de las diferentes puntos de vista y trató
de alcanzar una sintesis”.
En el momento de la amenaza el fin de la pena es la protección de los bienes juridicos.
En el momento de la aplicación (individualización judicial) la pena no sirve para
prevención general, sino para confirmar la seriedad de la amenaza legal, pero sin
sobrepasar la culpabilidad del autor.
En el momento de la ejecución, la pena sirve para resocialización del delincuente como
forma de prevención especial.
Ninguna de estas teorias no explican suficientemente la utilidad y en el mismo tiempo la
necesidad de la pena. En general la conclusión es que la pena es un malo necesario, pero
se trata de una cuestion abierta, en que se busca soluciones para un Derecho Penal más
humano.

1.4. Clases de pena:


Las penas aplicables de conformidad con el Código Penal Peruano son:

a) Privativa de libertad: La pena privativa de libertad puede ser temporal o de cadena


perpetua.
b) Restrictivas de libertad: Las penas restrictivas de libertad son:
1. La expatriación, tratándose de nacionales
2. La expulsión del país, tratándose de extranjeros.

Ambas se aplican después de cumplida la pena privativa de libertad. La primera tiene


una duración máxima de diez años en algunas legislaciones como la peruana.

c) Limitativas de derechos: estas son


1. Prestación de servicios a la comunidad: Prestación de servicios a la comunidad: La
pena de prestación de servicios a la comunidad obliga al condenado a trabajos
gratuitos en entidades asistenciales, hospitalarias, escuelas, orfanatos, otras
instituciones similares u obras públicas. Los servicios serán asignados, en lo posible,
conforme a las aptitudes del condenado, debiendo cumplirse en jornadas semanales,
entre los días sábados y domingos, de modo que no se perjudique la jornada normal de
su trabajo habitual. El condenado puede ser autorizado para prestar estos servicios en
los días útiles semanales, computándosele la jornada correspondiente. La ley
establecerá los procedimientos para asignar los lugares y supervisar el desarrollo de la
prestación de servicios.
2. Limitación de días libres: consiste en la obligación de permanecer los días sábados,
domingos y feriados, por un numero de horas en total por cada fin de semana, en un
establecimiento organizado con fines educativos y sin las características de un centro
carcelario. Durante este tiempo el condenado recibirá orientaciones tendientes a su
rehabilitación. La ley establecerá los procedimientos de supervisión y cumplimiento
de la pena.
3. Inhabilitación.: puede ser impuesta como principal o accesoria.
La inhabilitación producirá, según disponga la sentencia:
– Privación de la función, cargo o comisión que ejercía el condenado, aunque
provenga de elección popular;
– Incapacidad para obtener mandato, cargo, empleo o comisión de carácter público;
– Suspensión de los derechos políticos que señale la sentencia;
– Incapacidad para ejercer por cuenta propia o por intermedio de tercero profesión,
comercio, arte o industria, que deben especificarse en la sentencia;
– Incapacidad para el ejercicio de la patria potestad, tutela o curatela;
– Suspensión o cancelación de la autorización para portar o hacer uso de armas de
fuego;
– Suspensión o cancelación de la autorización para conducir cualquier tipo de
vehículo; o
– Privación de grados militares o policiales, títulos honoríficos u otras distinciones
que correspondan al cargo, profesión u oficio del que se hubiese servido el agente
para cometer el delito.
La inhabilitación principal se extiende de seis meses a cinco años, en el caso de la
legislación peruana. La inhabilitación se impondrá como pena accesoria cuando el
hecho punible cometido por el condenado constituye abuso de autoridad, de cargo,
de profesión, oficio, poder o violación de un deber inherente a la función pública,
comercio, industria, patria potestad, tutela, curatela, o actividad regulada por ley. Se
extiende por igual tiempo que la pena principal.

d) Multa: obliga al condenado a pagar al Estado una suma de dinero fijada en días-multa.
El importe del día-multa es equivalente al ingreso promedio diario del condenado y se
determina atendiendo a su patrimonio, rentas, remuneraciones, nivel de gasto y demás
signos exteriores de riqueza.

2.- PENA PRIVATIVA DE LA LIBETAD


2.1. Definición:
Esta pena consiste en privar de la libertad a una persona, entendiendo como libertad
referido al carácter ambulatorio, es decir, a la movilidad o libre transito con la quien
normalmente se desenvuelve el individuo en la sociedad.
La pena implica una afectación en el bien jurídico del sujeto, un mal al sujeto, pero no
creemos que ella tiene como justificación el compensar al mal que el sujeto ha ocasionado,
pues considerado racionalmente no se comprende como puede borrar un mal (cometido por
el infractor) añadiendo un segundo mal (sufrir la pena)iv como afirman los retribucionistas;
lo único que se consigue con ello es aumentar los males.
La finalidad que se ha pretendido a través de la ejecución de la pena privativa de libertad
ha sido el de resocializar al penado; así se ha entendido en nuestras legislaciones, es decir
que la pena tiene una raigambre preventiva especial al establecer que el régimen
penitenciario tiene por objeto la reeducación, rehabilitación y reincorporación del reo a la
sociedad. El fin de la reeducación y la reinserción social donde ser compatible con el
reconocimiento de los derechos fundamentales de los reclusos, lo que obliga a considerar
la dignidad humana, los derechos que le son inherentes y el desarrollo de la personalidad
como límite infranqueable de la ejecución penitenciaria y la intervención reeducadorav.
Aun así, la pena privativa de la libertad debe limitarse al máximo. Esta idea ha
influenciado, en cierto modo, a nuestros Códigos Penales, por lo que se han planteado
alternativas a ellas; sin embargo, las mantienen para delitos que son cuestionablemente
graves.
La idea de la “reeducación” a través de la pena privativa de la libertad se encuentra
cuestionada, por lo que se afirma que debe abandonarse la ilusión de poder reeducar en el
interior del sistema penal, más aún mediante instituciones totales como la cárcelvi. Si bien
la idea de la “reeducación” se encuentra cuestionada, aparentemente ella esta presente en
nuestros códigos al considerar entre las funciones de la pena la de resocializacion. Sin
embargo, no creemos que esta finalidad sea coherentemente con una pena privativa de
libertad con una modalidad de cadena perpetua.

Es así que Bramont-Arias, nos dice que: “A lo largo de la historia ha quedado demostrado
la ineficacia de este tipo de pena, sin embargo, en el Perú se ha optado por una política que
tiende a elevar el margen de la pena privativa de la liberta, en al creencia –errónea- de que
con una mayor pena se va ha solucionar los problemas referidos a la delincuencia. Incluso,
actualmente, tenemos la llamada cadena perpetua que no es otra cosa que una prueba de la
ineficacia de todo nuestro sistema penal, ya que el fin de la pena se pierde y fracasa al
aceptar que no puede resocializar al delincuente”vii.
Tal como señala Prado Saldarriagaviii: “en la actualidad y pese a existir en el Perú un
Código de Ejecución Penal inspirado en la idoneidad del tratamiento y el humanismo, la
pena privativa de la libertad se ejecuta en ambientes donde reina la anarquía, la
promiscuidad, la explotación, la enfermedad y el hambre. Realidad tan cruel que convierte
en sádica ironía las aspiraciones de reinserción social proclamada en la Constitución
Política del Perú y en el Código de Ejecución Penal.”

2.2. Fines del sistema penitenciario:

Los fines de todo sistema penitenciarios es la de la resocialización, otorgándoles a los reos


un tratamiento prioritario sobre cualesquiera otros en caso de concurrencia. Sin embargo,
se hace con matizaciones diferentes que conviene subrayar.

Así el texto español señala que son las instituciones penitenciarias las que se orientan hacia
la reinserción social y la reeducación de los condenados (Art. 1 C.P.), mientras que en el
peruano se indica que es la ejecución penal la que tiene por objeto la reeducación,
rehabilitación y reincorporación del penado a la sociedad (Art. II C.E.P.). Podemos
apreciar una deficiencia en estos textos y es ninguna ha tenido el cuenta que la
resocialización no debe limitarse a la fase de ejecución de la pella sino al conjunto del
sistema penal. La culpabilidad o las excusas absolutorias, entre otras categorías del delito,
demuestran que también los jueces a la hora de determinar la responsabilidad penal deben
atender a los fines resocializadores.

3.- MEDIDAS ALTERNATIVAS A LA PRISIÓN:


Cuestionada la posibilidad de reeducar al individuo mediante la pena privativa de la
libertad, pues la prisión, que es una sociedad cerrada deforma la personalidad del
condenado, habiéndose demostrado el efecto devastador del confinamiento sobre la
personalidad humana, y la contradicción in soluble entre las funciones de custodia y
rehabilitación, se establecen las medidas alternativas de la prisión.
La lógica de estas medidas es de que las alternativas a la prisión deben servir como
instrumento para reducir el uso de ésta y hacer efectivo el principio de "La prisión como
último recurso". Una política criminal reduccionista parte de la premisa de que el Derecho
penal (pero en particular la pena de prisión) no es el instrumento principal de cara al
objetivo de reducir o contener la criminalidad sino que, al contrario, el mayor nivel de
desarrollo y de igualdad social de un país se demuestra por su capacidad de resolver los
conflictos sociales con el menor uso de los instrumentos más coactivos.
Para Pavarini, las razones profundas que pueden convencer de la necesidad de encontrar
estas alternativas pueden ser fundamentalmente tresix:
- No todos los delitos merecen la privación de la libertad, aun cuando sea
temporalmente limitada. En una concepción estrictamente retributiva, no todas las
violaciones de la ley penal pueden ser pagadas con la libertad.
- El sufrimiento en la cárceles, aunque como el “mínimo de los posibles”, pueden
exceder el limite impuesto por la debida proporcionalidad con el ilícito cometido.
- La pena privativa de la libertad pueden ser, antes que inútil o socialmente nociva,
simplemente injusta.

Pavarini nos sigue diciendo que la pena privativa de la libertad -de alguna manera en
coincidencia con su afirmación como pena dominante en la primera mitad del siglo XIX-
se evidencia, inmediatamente, como un fracaso en relación a cualquier criterio de utilidad
social: no retine tanto a quien ya ha violado la ley penal, sino a quien no lo ha hecho; a
menudo, mas que inútil, se evidencia como dañina, pues favorece la reincidencia. Debe
buscarse, concluye el maestro Pavarini, algo diferente de la cárcel para que la pena sea
socialmente más útil.

3.1 Importancia:
Es importante, como lo manifiesta el profesor sanmarquino Alexei Sáenzx, por que en el
campo penal serviría para la reducción de penas: si es forma será dado por una ley penal, o
si es procesal a través de la flexibilización en el requisito para la obtención de la liberación
provisional; o si es en el campo de la ejecución penal: vía los beneficios penitenciarios se
semilibertad, liberación condicional, etc. Como vemos, Sáenz esta siguiendo la postura de
García Valdez, el que dice que estas medidas alternativas que tuvieron un origen
transintitucional, ahora se usaran en el sistema de ejecución penal en atención a los fines
resocializadores de la pena y la personalidad de los reclusosxi.

3.2. Función de las Medidas Alternativas:


Siguiendo a Mantovanixii, se clasificaran en:
a) Medidas Punitivas: que busca disminuir la libertad personal o el patrimonio, con
una función de prevención general, sin finalidades neutralizantes o resocializadoras
(penas pecuniarias, arresto intermitente o domiciliarios, servicio comunitario) y
destinado particularmente a sujetos no necesitados de inserción social, porque ya lo
están incluso demasiado, o su delito no guarda relación con su situación de
desarraigo socialxiii.
b) Medidas punitivas-neutralizadoras: con una prevención especial frente a sujetos
que, pese a no estar necesitados de reinserción social, quedan privados de la
posibilidad de desarrollar actividades o profesiones en el ámbito de los cuales ha
sido sometido el delito o de obtener beneficios del mismo.xiv
c) Medias asistenciales: con la función básica de prevención especial y resocializadora
y que generalmente se insertan ya en el sistema de sometimiento de prueba. Serán:
Atenuatorias y Sustitutivas. Dentro de estas últimas se encontraran las Mediadas
Interdictivas (No convertibles) y las Convertibles (penas pecuniarias, arresto
domiciliario o intermitente, servicio comunitario)xv.

3.3. Fundamento:
La existencia de otros bienes jurídicos, distintos a la libertad y a los que su titular concede
una estimación igual o superior que a la libertad ambulatoria, de los que el hombre puede
ser privado por el poder estatal, cumpliendo la amenaza de su privación una función de
prevención general similar ala que cumple la pena de prisiónxvi. Además. La pena de
privación de la libertad, se va considerando como una sanción de última ratio ya que el
objetivo de la pena es la resocialización, reeducación y reinserción de los sentenciados.
Para Mir Puig, las penas privativas de la libertad han entrado en crisis y hay la necesidad
de evitarlas por dos razones: por un lado antes desocializan que favorecen la
resocializacion, puesto que permite ya el contagio del pequeño delincuente al entrar en
contacto con otros mas avezados y en cambio no posibilitan el tiempo necesario para
emprender un tratamiento eficaz; y por otro, las penas cortas de prisión se prevén para
delitos poco graves, para los cuales bastarían penas menos traumáticasxvii .
Es por eso que son necesarias la paliación de las penas alternativas a las penas privativas
de la libertad de corta duración, y quilas para algunos otros delitos de mediana duración,
previa concurrencia de determinadas circunstancias, en la busca de soluciones de una pena
que tenga verdaderos resultados y estén de la mano con los derechos y dignidad humana y
ante la crisis de la pena de prisión y su inutilidad.

3.4. Clasificación de las medidas alternativas:


Según Carlos García Valdez y José Luis de la Cuesta. Clasificaron de la siguiente
formaxviii:

3.4.1. Si las medidas alternativas a la prisión tratan de sustituir o evita su aplicación:


a) Sistemas de privación de libertad atenuada (moderada)
a.1. Tradicionales medidas de sustitución:
- Arresto domiciliario, o de fin de semana
- Ejecución en régimen abierto o semilibertad
- Tratamiento intermedio en centro de día
- Semidetencion y libertad controlada
a.2. Nuevas penas cortas privativas de la libertad.
- Penas de arresto de tiempo libre en forma discontinua.

b) Sustitución de la pena privativa de la liberta por otras: que buscan una sustitución
pura y simple a la pena privativa de la libertad. pueden ser:
b.1. Pena de multa.
b.2. Dispensa de la pena.
b.3. Imposición de penas accesorias o interdicciones profesionales, o privación de ciertos
derechos, la amonestación o arresto.
b.4. Trabajo en provecho de la comunidad.
c) Sistema de instituciones probatorias: que evitaran la prisión a través de la
instauración de periodos de prueba, que si superan satisfactoriamente no darán
lugar a la imposición de pena alguna. Estas son:
- Suspensión condicional.
- Procedimientos de “diversión”
- Indulto condicional.
d) Otras alternativas: que tratan de evitar completa, condicionalmente o no , de toda
reacción penal (no exclusivamente de la plasmada privación de la libertad), se
plantea las siguientes modalidades:
– Dispensa de la pena
– Perdón judicial
– Descargo
– Indulto condicional

3.4.2. Medidas alternativas a la prisión como criterios innovadores en el sistema


institucional:
a) En busca de fines resocializadores de la pena y a la personalidad de los reclusos
- Prisión abierta
- Hospitales asistenciales psiquiátricos
- Establecimiento de terapia social

b) Alternativas clásicas:
A través de un régimen de prueba la cual busca evitar los efectos negativos de la prisión
sometiendo al autor de un delito al cumplimiento de una serie de obligaciones durante un
periodo de tiempo, de tal manera que la evaluación de ese periodo de prueba (impuesta por
el juez) hace que se omita la imposición de la pena que le hubiere correspondido o la
ejecución de la impuesta.
b.1. Suspensión Condicionada de la Sentencia: consiste en que tras la constatación judicial
de la culpabilidad del acusado, el juzgador suspende su pronunciamiento de la pena,
imponiendo al imputado una serie , mas o menos extensa, de condiciones de naturaleza
educativa y rehabilitadora, que debe observar bajo control judicial durante un plazo
determinado. Las condiciones que se les exigirán serán:
- Reglas de conducta (no concurrir a determinados lugares)
- Tareas que tienden a evitar la recaída en el delito y que favorezcan la reinserción
social. Como participar en tratamientos para sus problemas psicológicos o sociales,
o de desintoxicación hasta que participe en programas educativos.
Un funcionario deberá tener informado al juez sobre la evolución y el resultado final del
individuo a fin de que se logre una efectiva resocialización del inculpado. Si aprueba este
programa tendrá el beneficio de que no se le generará antecedentes una vez superada la
prueba. Las legislaciones de España, Inglaterra y Portugal han implementado esta
institución.
b.2. Remisión Condicional de la Pena (condena condicional): en este sistema probatorio se
declara la culpabilidad en la sentencia que se pronuncia, y se determina la parte que el reo
merece, pero se suspende su ejecución, condicionándose esta a que el condenado no vuelva
a delinquir en un plazo determinado. Este sistema no establece algún mecanismo de tutela
y la condena aparecerá en las anotaciones de antecedentes penales del individuo.

c) Alternativas superadoras de la previsión de la libertad clásica:


Se le considera como un tipo de sanción innovadora que abarca desde las puramente
superadoras de los condicionamientos de la institución carcelaria hasta las auténticamente
sustitutivas de la prisión. En muchos casos su eficacia esta todavía sin constatar
suficientemente por hallarse en prueba experimental:
c.1. El Arresto del fin de semana: Consiste en el fraccionamiento de la ejecución de la pena
haciendo que el condenado ingrese en un establecimiento penitenciario de carácter cerrado
los días que normalmente dedica al ocio. Así se pretende no desligar a los condenados, en
el cumplimiento de la pena, ni de sus condiciones de trabajo, ni de sus familias y demás
relaciones propias de sus ambientes cotidianos, sin que ello menoscabe en algún modo los
criterios de prevención especial.
c.2. La Semidetención y la Semilibertad: En ambos casos tiene en común la obligación de
permanecer un numero de horas al día en el centro de detención con la posibilidad de
dedicación ala trabajo o a tareas de readaptación social. Ambas formas de transformación
de las penas privativas de libertad difieren en su esencia y funcionamiento:
- La Semilibertad supone un estado de detención previo, y significa el paso de la detención
plena a la libertad. Constituye la fase final de la estancia en prisión, una “preparación” del
detenido a la libertad, el paso de un tratamiento en un medio cerrado a un tratamiento
resocializante en medio abierto, y en este sentido PLAWSKI ha señalado que recoge la
herencia del sistema progresivo irlandés propulsado en la segunda mitad del siglo XIX por
Walter Crofton. Los países que la aplican sea en su ordenamiento penal o penitenciario son
Bélgica, Francia, Italia (en su ordenamiento penitenciario) y Perú (en Código de Ejecución
penal). La principal característica de esta medida es la posibilidad de que el condenado
trabaje durante el día en el exterior de la prisión, en empresas no dependientes de la
administración penitenciaria, y la obligación de regresar al establecimiento penitenciario
por la noche, pudiendo autorizarse la salida los días festivos. No se debe confundir esta
figura con la prisión abierta.
- La Semidetención presupone el estado de libertad, el que significa una limitación. Es una
medida alternativa propiamente dicha para las penas cortas y medias de prisión, pues la se
concibe para penas de duración más prolongada. Intenta evitar lo que la encarcelación
supone de ruptura con la vida profesional y familiar de los condenados, y comporta la
obligación de permanecer un período de tiempo al día (normalmente, las horas nocturnas)
en la institución penitenciaria. Se aplica para la ejecución de penas cortas. Por ejemplo el
CP. Suizo, o el CPP Francés, o el C.P. de Italia tras la dación de la Ley 689/91. .
Una critica sobre este sistema, se discute acerca de sus bondades y dificultades por ser
materialmente inaplicable por los costos que implican su realización.

c.3. El Trabajo Correccional en Libertad: por medio de esta se permite renunciar a la


ejecución de una pena privativa de libertad si, de un parte, el orden público no se siente
amenazado y, de otra, no se ataca a la prevención general ni especial. A los culpables se les
impone el desarrollo de diversos trabajos, de intereses general o en provecho de la
comunidad, durante unos periodos de tiempo determinados previamente, bajo el control de
una instancia judicial. La ventaja que se le atribuye a esta pena, es tanto la compaginación
de los efectos sancionatorios y rehabilitarizantes como su bajo costo.

c.4. Diversión: Su finalidad es más curativa que punitiva por lo cual suele presentarse bajo
las formas suspensivas de la persecución o transacción entre el Fiscal y el culpable del
hecho, siempre en atención a la poca gravedad del hecho delictivo y a la personalidad del
infractor, en aplicación del Principio del Oportunidad. Implica diversas instituciones que
permiten al imputado lograr el sobreseimiento del proceso por el Ministerio Publico, con la
condición de tomar a su cargo determinadas obligaciones, de carácter rehabilitador. Estas
instituciones se dan en Bélgica, Alemania, Francia, Japón, Inglaterra, Estados Unidos y
Perú (a través del principio de Oportunidad en el Código procesal Penal y mediante el cual
el Fiscal puede ordenar la reparación de los daños causados, observar la buena conducta
del imputado o que participe en programas de rehabilitación para delitos de mínima
penalidad).

c.5. El Perdón Judicial y otros mecanismos de renuncia a la pena (el descargo: absoluto o
condicional, y la dispensa de la pena):
- El perdón judicial se dará cuando, ya habiéndose encontrado la culpabilidad del
procesado, el juez puede perdonar al sentenciado, declarando el delito y la
responsabilidad extinguidos siempre que el juez considere que merece el perdón.
- El descargo, sea absoluto o condicional, el tribunal no pronuncia pena cuando el
inculpado reconoció su culpabilidad ya que se considera que no es necesaria,
- La dispensa de la pena, en la que reconocida la culpabilidad del acusado, el tribunal
prescinde de la imposición de la pena por entender que carece de función para ese caso
concreto,
- La amonestación con reserva de la pena en la cual el tribunal puede para los casos que
el delincuente merezca la pena de menos de 180 días multa amonestar a su autor,
determinar la pena a imponer y reservarse la condena que se hace efectiva si el reo no
se comporta adecuadamente en un periodo determinado.

c.6. La Binding Over: en esta institución el reo debe de depositar una cantidad de dinero
que le avale en concepto de fianza, en algunos casos en los que la sentencia obliga
únicamente a un comportamiento correcto durante un tiempo determinado. Si infringe ese
comportamiento, pierde la fianza, y recibe la sentencia adecuadla hechos que motivo esta.

c.7. La Pena de Multa: Las cuales podrán darse como multa global o como día-multa Se
puede determinar dependiendo la pena por cierto delito por la cual se ha condenado
(tiene una relación directa con ella)

4.- REALIDAD DE LAS MEDIDAS ALTERNATIVAS DE PRIVACIÓN DE LA


LIBERTAD EN AMÉRICA LATINA

Como lo planteara el maestro argentino E.R. Zaffaronixix , las penas no privativas de la


libertad que se debaten en este momento en el área latinoamericana, no inventan mucho
con relación a las que ya se conocen en toda la legislación comparada, en los proyectos que
más o menos dan la vuelta en la región. Entre éstas se puede incluir la pena de multa, con
el sistema de día-multa o la pena de multa para reparar el daño, el arresto de fin de semana;
el arresto domiciliario; la realización de trabajos de utilidad pública fuera de los horarios
normales de trabajo del sujeto; ciertas limitaciones a la residencia; ciertas limitaciones al
tránsito; la caución de no ofender; el cumplimiento de instrucciones unido a la libertad a
prueba o separado de la libertad a prueba y unido a otras instituciones; la posibilidad de
interrumpir el curso del proceso penal en algún momento y darle alguna salida no punitiva;
la amonestación. Algunos agregan el perdón judicial, la petición de excusas a la víctima,
etcétera. Muchas de estas posibilidades no son novedades; muchas existen ya en nuestros
códigos.

La lógica de estas penas sería la siguiente que desde el momento en que ponemos junto a la
pena privativa de libertad, a las penas no privativas de la libertad, habría menos aplicación
de la primera y se reduciría el número de prisioneros en nuestras cárceles, pero las cosas no
son necesariamente así. A pesar de que están aparecen en los Códigos penales estas no lo
aplican mucho los jueces. Zaffaroni recomienda que para que las penas alternativas tengan
realmente alguna eficacia (como reductora del número de encarcelados en América
Latina), es necesario que éstas se establezcan dentro del marco de una decisión político-
criminal previa de los gobiernos latinoamericanos: la de no aumentar el número de presos.
Se debe de dejar de incrementar el número de presos, porque si tenemos cárceles
sobrepobladas y construimos nuevas cárceles, lo que tendremos serán más cárceles
sobrepobladas, argumenta el autor.
Otro punto que recalca Zaffaroni es que estas penas, aunque son más baratas que la cárcel,
son en realidad caras; implican el establecimiento de burocracias; hay que reorganizarlas, y
requieren sacrificios presupuéstales más o menos importantes. No creo, realmente, que la
economía de nuestros países permita tan fácilmente la creación de estas instituciones con
costos económicos considerables, de la misma manera que no creo que pueda permitirse la
fabricación de cárceles en forma ilimitada hasta llegar a tener un preso por cada doscientos
habitantes. No cree que nuestras condiciones económicas hagan posible la puesta en
práctica de esos modelos.

Otro autor que analiza las penas alternativas de la prisión es el profesor peruano José
Hurtado Pozo en su ensayo “La Pena de Multa”xx . Nos dice que: “Si se observa la
legislación penal y la práctica judicial de los países europeos se constata que la multa se ha
convertido, junto a la privativa de la libertad, en uno de los pilares del sistema punitivo.
Esta situación es el resultado de una larga revolución tendiente a humanizar, a hacer más
eficaz y menos dañina la represión penal”. Se puede alegar en oposición la impracticidad
de dicha medida en los sectores más desfavorecidos económicamente de nuestra región.
Pese a todo, debe seguir considerada como una opción viable como alternativa a la prisión.
El autor también nos recomienda en su libro “La ley importada” el no copiar instituciones
que en otros países tienen éxito porque son realidades y contextos distintos. Ya se han dado
casos en la legislación peruana en la cual se copia normas que en otros lados tienen éxito
pero al ser introducidas en nuestra legislación se descubre que tiene nula eficacia porque o
no se cuenta con las bases y herramientas legales para el éxito de estas instituciones, o no
puede ser aplicado a nuestro contexto porque se contradice con otras normas o
simplemente no se puede adecuar a nuestra realidad e idiosincrasia.

En Chile, los objetivos de las penas alternativas a la prisión se han resentido porque en la
practica han significado un control nulo, en términos de evitar la comisión de delitos, como
es el caso de la Remisión, o la Reclusión nocturna, etc, las cuales no han sido una
verdadera alternativa a las privativas de la libertad. Es por eso que se ha practicado la
modernización del sistema de medidas alternativas a la prisión, las cuales contiene dos
reformas importantes: ampliación del catalogo de medidas y la creación de una nueva
entidad a cargo de la implementación del sistema la cual garantizara la ejecución de las
penas alternativas a la reclusión. Este nuevo órgano deberá garantizar: la ejecución de las
penas alternativas, la ejecución de medidas cautelares y la suspensión del procedimiento, la
elaboración de informes en caso de proceder la prisión preventiva o alguna otra medida
cautelar alternativa a esta sobre un imputado , y la elaboración de informes presenciales en
caso de proceder alguna pena alternativa para los condenados.

Por ultimo, en México, existe un cierto escepticismo a las medidas alternativas a la prisión
con respecto a la aplicación de la multa y de los trabajos en beneficio de la comunidad. Por
lo que respecta a la multa se ha objetado que el problema son los mecanismos procesales
de los cuales dispone el juez para indagar la renta y patrimonio de la persona condenada.
Por lo que se refiere a los trabajos en beneficio de la comunidad pueden surgir problemas
de plazas de trabajo puestas a disposición de los jueces y del control de las mismas. La
falta de aplicabilidad de las alternativas pueden ser ciertas, no únicamente debido a la
ausencia de medios, sino principalmente por la escasez de sanciones distintas a la cárcel
configuradas como penas principales.
CONCLUSIONES:

 Mantener el principio de última ratio en nuestros sistemas penales: "la más rigurosa
reducción posible del sistema penal"; es decir, convertirlo en el último medio de control
social.
 Comprometer a nuestros Estados que, a la vez que implementen Medidas
Alternativas a la Prisión, se comprometan a una política criminal de reducir el numero de
condenados a prisión, para que se esta forma cese la sobrepoblación que se vive en las
cárceles de nuestra región.
 Nuestros Estados deben de otorgar un presupuesto adecuado a los órganos
encargados de la ejecución de estas Medidas Alternativas a la Prisión para que tenga éxito
en nuestros países. El compromiso con estas propuestas tiene que ser total.
 Impedir que se establezcan relaciones sociales de violencia y fomento de la
actividad delictiva en los establecimientos penitenciarios. Hay que poner fin a las "carreras
delictivas" que allí se avivan. Sobre la base de que la ejecución de la pena tiene
preestablecido un límite temporal, se tiene que preparar al sancionado para su reinserción y
no acentuar su exclusión permitiendo que en la cárcel mantenga conductas contrarias a las
socialmente admitidas.
 Aumentar la gama de sanciones no privativas de libertad y alternativas a la de
privación de libertad. Es conveniente la idea del trabajo con la comunidad, como ya se
viene haciendo en algunos países europeos de tradición jurídica continental y en los de
influencia anglosajona, sin perjuicio de lo que la mayoría de las legislaciones consignan
acerca de la prohibición del trabajo forzado. Ciertamente debe reflexionarse acerca de las
preeminencias de evitar el internamiento y la institucionalización del sancionado.
 Pero, es importante que aquellas instituciones que se pretendan instaurar en
nuestros países tengan éxito. Debemos aprender de los errores del pasado en la cual
copiábamos los Códigos e Instituciones de países europeos pensando que allí se encontraba
la solución para nuestros problemas. Antes de instaurar alguna de estas medidas
alternativas se debe de hacer un estudio de la posibilidad de que tenga eficacia en nuestros
países.
 Evitar el establecimiento de sanciones estigmatizantes, porque genera irremediable
y patentemente diferenciación entre el sancionado y los no sancionados, ambos ser sociales
dependientes de esta interacción.
 Que el juez, funcionario publico, las organizaciones sociales o religiosa u otro
organismo que la administración determine, se encargue oficialmente de asesorar con
efectividad al sancionado y su círculo de relaciones primarias para afrontar la
resocialización.
 Promover el tratamiento terapéutico, por parte de las organizaciones sociales y
estatales, así como el determinante papel de la familia y demás componentes del grupo
primario.
 Promover programas sociales para que se asuman posturas pacificadoras,
conciliadoras, de respeto a la dignidad humana dentro de los recintos penitenciarios.
NOTAS:
i
FERRI, E. “Los nuevos horizontes del Derecho Penal y de Procedimientos”. Pág.
400. “La justicia criminal del futuro, decía Ferri, ha de administrarse por los jueces que
tengan suficientes conocimientos no de Derecho Civil o Romano, sino de Psicología, de
Antropología y de Psiquiatría. Que puedan llevar a cabo una profunda discusión científica
sobre el caso concreto, en lugar de invocar brillantes logomaquias. El análisis y la solución
de cada supuesto real, es un problema “científico”, que debe abordarse con criterios de esta
clases (psiquiátricos, antropológicos, etc. Y no jurídicos-formales, como si de un contrato
privado se tratase.” Studi sulla criminalita ad abri saggi”. Págs. 216 a 233.
ii
HOBBES, Thomas. El Leviatán. Pág. 311. En “Clásicos de la Criminología” de
Rodríguez Manzanera. 1989. México
iii
BECARIA: “Tratado de los delitos y las penas” . De la Obra de J. Rodríguez
Manzanera: “Clásicos de la Criminología”. 1989. México. Pág. 76.
iv
ROXIN, Claus. “Sentidos y limites de la pena estatal”, en Problemas Básicos del
Derecho Penal. Trad. Diego Manuel Luzón Peñas. Reus. Madrid. Pág. 14.
v
MUÑOZ CONDE, Francisco, GARCIA ARAN, Mercedes. “Derecho Penal- Parte
General” . Edit. Tirant lo Blanch. 4º edición. Valencia-España. 2000. Pág. 627
vi
BARATTA. Alessandro. “Integración y prevención: Una nueva fundamentación
de la pena dentro de la teoría sistémica” (Trad. Mauricio Martínez) Vol. VII, Nº 29.
Bogota-Colombia. Pág. 18
vii
BRAMONT-ARIAS TORRES. “Manual de derecho penal-Parte general”. Lima-
Perú. Ed. Sta. Rosa. 2000. Pág.352.
viii
PRADO SALDARRIAGA, Víctor. “Comentarios al Código Penal de 1991”. Edit.
Alternativas. Lima-Perú. 1993. Pág. 54.
ix
PAVARINI, Massimo, Apuntes de una historia material de la pena. Italia.1979.Pág.
586
x
SAENZ TORRES, Alexei Dante: “Medidas alternativas a la pena privativa de la
libertad de corta duración”. Revista de Derecho y Ciencia Política- UNMSM. Vol. 59
(Nº2). Lima-Perú. 2002. Págs. 331-349
xi
GARCIA VALDEZ, Carlos. “Alternativas legales a la privación de libertad”. En
Materiales de enseñanzas de la UNMSM . Pág. 687.
xii
MANTOVANI, Fernando. “Dirito penale. Parte generale”. Padova- Italia. Pág.
685
xiii
DE SOLA , ANGEL, GARCIA ARAN m, HORMAZABAL MALAREE H.
“Alternativas a la prisión. Penas sustitutivas y sometimiento a prueba”. ED. PPU.
Barcelona-España. 1986. Pág.18.
xiv
DE SOLA, ANGEL, ... Ob. cit. Pág. 18
xv
DE SOLA , ANGEL, ...Ob. cit. Pág. 18-19
xvi
GARCIA VALDEZ, Carlos ... Ob. cit. Pág.687
xvii
MIR PUIG, Santiago. “El derecho penal y el Estado social y democrático del
Derecho. Edit. Ariel S.A. Barcelona-España. 1994. Págs. 716-717.
xviii
DE LA CUESTA ARZAMENDI, José L. “Alternativas a las penas cortas
privativas de libertad en proyecto de 1992”. Pág. 323.
xix
ZAFFARONI, Eugenio Raúl. Transcripción del registro original de audio durante
el encuentro internacional "La Experiencia del Penitenciarismo Contemporáneo: aportes y
experiencias", celebrado los días 26 y 27 de julio de 1993 en la ciudad de México, bajo la
coordinación de la Dirección General de Reclusorios y Centros de Readaptación Social del
Departamento del Distrito Federal y la II Asamblea de Representantes del Distrito Federal.
xx
HURTADO POZO, José. “La pena de multa”. En Revista de Derecho y Ciencias
Políticas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Volumen 50, Lima, Imprenta
de la Facultad de Derecho y Ciencia Política, p. 149, 1993

BIBLIOGRAFÍA:

 BARATTA. Alessandro.
“Integración y prevención: Una nueva fundamentación de la pena dentro de la teoría
sistémica”
(Trad. Mauricio Martínez) Vol. VII, Nº 29. Bogota-Colombia.

 BRAMONT-ARIAS TORRES, Luis Alberto


“Manual de derecho penal-Parte general”.
Lima-Perú. Ed. Sta. Rosa. 2000.

 DE LA CUESTA ARZAMENDI, José L.


“Alternativas a las penas cortas privativas de libertad en proyecto de 1992”.

 DE SOLA, ANGEL; GARCIA ARAN M.; HORMAZABAL MALAREE H.


“Alternativas a la prisión. Penas sustitutivas y sometimiento a prueba”.
ED. PPU. Barcelona-España. 1986.

 FERRI, E.
“Los nuevos horizontes del Derecho Penal y de Procedimientos”.

 HOBBES, Thomas.
El Leviatán. En “Clásicos de la Criminología” de Rodríguez Manzanera. 1989. México

 HURTADO POZO, José.


“La pena de multa”.
Revista de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Volumen 50, Lima, Imprenta de la Facultad de Derecho y Ciencia Política, 1993.

 GARCIA VALDEZ, Carlos.


“Alternativas legales a la privación de libertad”.
En Materiales de enseñanzas de la UNMSM. 2001

 MANTOVANI, Fernando.
“Dirito penale. Parte generale”. Padova- Italia. 1987

 MIR PUIG, Santiago.


“El derecho penal y el Estado social y democrático del Derecho.
Edit. Ariel S.A. Barcelona-España. 1998

 MUÑOZ CONDE, Francisco, GARCIA ARAN, Mercedes.


“Derecho Penal- Parte General”.
Edit. Tirant lo blanch. 4º edición. Valencia-España. 2000.

 PAVARINI, Massimo,
Apuntes de una historia material de la pena.
Italia .1979

 PRADO SALDARRIAGA, Víctor.


“Comentarios al Código Penal de 1991”.
Edit. Alternativas. Lima-Perú. 1993.
 RODRUIGUEZ MANZANERA, J
“Clásicos de la Criminología”.1989. México

 ROXIN, Claus.
“Sentidos y limites de la pena estatal”, en Problemas Básicos del Derecho Penal.
Trad. Diego Manuel Luzón Peñas. Reus. Madrid. 1998

 SAENZ TORRES, Alexei Dante:


“Medidas alternativas a la pena privativa de la libertad de corta duración”.
Revista de Derecho y Ciencia Política- UNMSM. Vol. 59 (Nº 2). Lima-Perú. 2002.

DIRECCIONES ELECTRONICAS
http://www.carlosparma.com.ar/penazaffa.htm

http://www.congresosinaloa.gob.mx/bibliovirtual/temas.php?libro=130&titulo=PENAS%20ALTERN
ATIVAS%20A%20LA%20PRICI%C3%93N

www.pazciudadana.cl/sist_ju_sist_penal.php