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Rubén Gerardo Caro del Castillo Fernández de Jáuregui

Cine, literatura y cultura


Leopoldo Arturo Vallejo N.
Bajo la máscara, Bernardo Fernández
24 de septiembre de 2019

Reporte de Bajo la máscara

Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey

Nacido en la Ciudad de México, en 1972 Bernardo Fernández se graduó como diseñador


grafico en la Universidad Iberoamericana. Sus trabajos suelen ir relacionados con
historietas, diseños gráficos y novelas policiacas. Entre los libros que a publicado podemos
encontrar: Ojos de lagarto (2009), Gel azul (2009), El ladrón de sueños (2008), Tiempo de
alacranes (2005), Hielo negro (2011), Cuello blanco (2017), los libros infantiles Soy el
robot (2009), Vacaciones en Marte (2008), El instante amarillo (2017) y el libro a tratar
llamado bajo la máscara (2013). Parte de su obra se considera políglota debido a la variedad
de idiomas en que podemos encontrar sus textos. El libro surge a partir de sus grandes
pasiones, la imagen e historia. Las cuales podemos encontrar reflejadas en muchas de sus
obras y se basan en experiencias de familiares, amigos y del mismo autor, y en títulos de la
preferencia de él.

En el texto esta presente un narrador omnisciente, quien narra en tercera persona, conoce
los hechos, no participa en los acontecimientos, conoce el pasado y el futuro. Regala una
mirada global al lector y con ello de mayor comprensión. El conjunto de palabras va
acompañado de ilustraciones que aportan al lector mayor información. Como recurso
literario se tiene el crossover ficcional en donde la historia no es escrita para un selecto
grupo de lectores y se puede disfrutar en diferentes formas. Características que definen a la
obra como una novela criminal son que: existe un análisis psicológico, un crimen e
investigación a cargo del personaje principal, el texto se presta a la observación, análisis y
deducción, y toda interrogante se devela al final.
El libro habla sobre la historia de México y de aquellos como diría Josefa Ortiz de
Domínguez que “no se deben premiar por servir a la patria, sino castigar porque se sirven
de ella” (SCT, 2019). Más aparte de un grupo de jóvenes superhéroes con el propósito de
no sucumbir ante el mal, la injusticia y flaqueza de otros. Así creando un hibrido que encaja
de forma perfecta con la definición del crossover ficcional creando una nueva y compleja
historia a partir de personajes o situaciones conocidas, que atraen la atención de diferentes
grupos sociales. La experta en relaciones y vida familiar Griffin Lynne dice que “la
investigación muestra que cuando los padres leen y discuten ficción con niños de todas las
edades, impactan positivamente en el desarrollo de las competencias básicas del desarrollo
socioemocional, lo que incluye fomentar la conciencia social y personal, desarrollar
habilidades de relación e influir en la toma de decisiones responsables. La lectura de ficción
también afecta el desarrollo de la empatía y la resiliencia, y mejora la capacidad de los
lectores para navegar en complejas relaciones sociales” (2015).

El libro habla sobre la matanza de Tlatelolco, el llamado batallón Olimpia, involucrados en


el asesinato de Manuel Clouthier Carrillo, gente como Fernando Gutiérrez Barrios quien
sufrió la perdida de un hijo, Gustavo Díaz Ordaz, Miguel de la Madrid, quienes van
relacionados con Carlos Salinas de Gortari y el Parido Revolucionario Institucional (PRI),
la obra realiza un efoque en los años cincuenta y ochenta. La regularidad y variedad de
movimientos sociales en favor y en contra de algo, el afán de convencer y ganar seguidores,
revueltas a las que el Gobierno Mexicano no estaba acostumbrado, con personajes
opresores apegados a la disciplina y, tal vez a la obstinación, define los años ochenta. Con
la lectura en nuestras cabezas podemos escuchar a Gustavo Diaz Ordaz decir “Hemos sido
tolerantes hasta excesos criticados, pero todo tiene un límite” (1968).

Referencias