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ENSAYO ACTO LEGISLATIVO 01 DE 2017

Mario Fernando Eraso Burbano1


Universidad de Medellín

El presente ensayo busca realizar un análisis reflexivo sobre algunos aspectos del Acto
Legislativo 01 de 2017, haciendo referencia a la independencia de la Justicia Especial para
la Paz, jurisdicción que tiene como finalidad administrar justicia de manera transitoria y
autónoma, así como también conocer de manera preferente sobre todas las demás
jurisdicciones y de forma exclusiva de las conductas cometidas con anterioridad a diciembre
de 2016, por causa, con ocasión o en relación directa o indirecta con el conflicto armado,
por quienes participaron en el mismo, y en especial respecto a conductas consideradas
como graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario o graves violaciones de los
Derechos Humanos. Así mismo ejercerá su competencia respecto de las personas que en
providencias judiciales hayan sido condenados, procesadas o investigadas por la
pertenencia a las FARC. En síntesis, el Acto Legislativo 01 de 2017 establece la concreción
constitucional del modelo de justicia transicional pactado en el nuevo Acuerdo Final de Paz
suscrito entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las FARC, pues dicha reforma
constitucional crea el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición y
establece las reglas constitucionales básicas para su funcionamiento.

En ese orden de ideas en el Acto Legislativo se plantea una competencia prevalente


de la Justicia Especial para la Paz, sobre las actuaciones penales, disciplinarias o
administrativas. Lo anterior de alguna forma nos indica claramente que se ha se intentado
dotar a esta Justicia de un carácter no solo autónomo, sino también de una prevalencia
frente a otras actuaciones de mayor antigüedad y tradición, es precisamente ahí donde se
puede generar un conflicto con la constitución vigente, ya que dichas competencias habían
sido otorgadas por nuestra carta magna a otras instituciones que ahora y en virtud al
acuerdo de paz, se pretende quitarle esa condición preferente que se había otorgado, para
así ponerlas en manos de una nueva Justicia, que por el mismo hecho de ser reciente
requeriría de una mayor tradición que nos invite a creer en las decisiones que esta pueda
tomar sin afectar una cierta seguridad hacia unas instituciones creadas únicamente para a
ese fin.

Igualmente encontramos una muestra evidente de la autonomía jurídica que tendría


la Justicia Especial para la Paz, al encontrar en el texto del Acto Legislativo la afirmación
de que todas las sentencias del Tribunal para la Paz, así como las resoluciones de sus
Salas que definan situaciones jurídicas, harán tránsito a cosa juzgada, y no solo eso, sino
que también cuando estas se encuentren en firme se garantizará su inmutabilidad.
Obviamente, lo anterior es lo que se estipula dentro del Acto Legislativo, pero habrá que
esperar con la implementación de esta Justicia, si ciertamente las decisiones que se tomen
adquirirán esa inmutabilidad que se pregona, o si por el contrario existirán intromisiones de
otras Cortes que busquen hacer prevalecer su poder ya ganado dentro del país.

1
Abogado Institución Universitaria Cesmag, Sociólogo Universidad de Nariño, Especialista en Derecho
Administrativo Universidad de Nariño, estudiante de la Maestría en Derecho Procesal Contemporáneo de la
Universidad de Medellín. Correo mferaso@iucesmag.edu.co.
El siguiente punto que tendré en cuenta hace referencia a lo establecido dentro del
Acto Legislativo en relación con la competencia que se otorga a los magistrados de la
Justicia Especial para la Paz de realizar las normas procesales que regirán su
funcionamiento, y que el Gobierno Nacional deberá presentar dichas reglas ante el
Congreso para su posterior debate y aprobación parlamentaria. La mencionada potestad
generaría un conflicto, pues en ultimas se estaría transgrediendo la Carta Magna
colombiana en lo que respecta a la separación de poderes, pues dicha competencia recae
sobre otras ramas del poder diferentes a la jurisdiccional.

En ese entendido y atendiendo a la realidad jurídica colombiana, dentro del Acto


Legislativo se busca limitar y garantizar la inmutabilidad de las sentencias emitidas por la
Justicia Especial para la Paz, en cierto modo porque no existe una inmutabilidad absoluta,
al tratar de abordar un tema reiterativo en la actualidad colombiana, el cual es, las acciones
de tutela contra sentencias, y para el caso bajo estudio sobre las acciones u omisiones de
esta Justicia Especial, al respecto podemos decir que, la acción de tutela procederá contra
las acciones u omisiones de los órganos de la Jurisdicción Especial para la Paz, que hayan
violado, violen o amenacen los derechos fundamentales, agregándole el aditamento
especial que se deben haber agotado todos los recursos al interior de la Jurisdicción
Especial para la Paz, o que no exista mecanismo idóneo para reclamar la protección del
derecho vulnerando o amenazado.

Además para evitar intromisiones que garanticen la autonomía de la Justicia


Especial para la Paz, las peticiones de acción de tutela deberán ser presentadas ante el
Tribunal para La Paz, único competente para conocer de ellas, y aunque de una sentencia
de estas tutelas puede existir la revisión por la Corte Constitucional la selección de los fallos
contaran con la presencia de miembros de la Justicia Especial que procuraran conservar la
estabilidad jurídica de los fallos que han emitido y así evitar el ya conocido choque de trenes
entre las apreciaciones que la jurisdicción especial pueda tener en contravía con la Corte
Constitucional.

Adicionalmente dentro del Acto Legislativo se estipula la revisión de sentencias y


providencias, situación que pone en vilo la estabilidad jurídica de las decisiones tomadas
por la Procuraduría General de la Nación o de la Contraloría General de la República y las
sentencias proferidas por otra jurisdicción, por el poder inmenso que se le otorga a la
Justicia Especial para la Paz, de poder trastocar las decisiones tomadas conforme a un
procedimiento legalmente establecido y que respeto derechos fundamentales tales como el
debido proceso constitucional, situación está que a mi modo de ver generaría una
inseguridad jurídica de los habitantes del país en tanto verían caer disposiciones que se
consideraban ya tomadas.

Se debe tener en cuenta que del estudio de este acto legislativo, y que precisando
el momento coyuntural en que nos encontramos, es necesario contar con una justicia
transaccional que nos ayude a garantizar la paz, pero que la misma garantice seguridad
jurídica, claro esta que esta Justicia Especial para que cumpla dichos fines se debe utilizar
de manera temporal y restrictiva, para que así la misma se encamine únicamente al fin de
la terminación del conflicto el cual lo podemos determinar como uno de los propósitos del
orden jurídico nacional.
Ahora bien, adicionalmente es evidente que la Justicia Especial para la Paz dentro
del acto legislativo, plantea la limitación de la intervención de ciertas entidades como por
ejemplo el Ministerio Público, lo que en últimas afectaría los derechos de las víctimas, ya
que constitucionalmente el mismo se ha instituido como vocero de la sociedad y
responsable de mantener el orden jurídico junto con la materialización de los derechos
individuales frente a los derechos fundamentales y las garantías procesales, pero que con
las limitaciones que establece esta Justicia Especial afecta notoriamente el control
reciproco de los poderes con los que puede contar determinada autoridad con respecto de
otras, o lo que se ha denominado mejor como el sistema de pesos y contrapesos que se
vería trastocado.

En conclusión, es pertinente decir que si bien es cierto la Justicia Especial para la


Paz se deprende de una noble causa como es terminar con un conflicto que ha tomado
muchas vidas en nuestro país, jurídicamente hablando es supremamente relevante que la
Justicia Especial para la Paz se asegure de delimitar claramente todas las conductas bajo
su competencia sin ser demasiado indeterminado, so pena de caer en una competencia
relativamente amplia, lo cual podría traer como consecuencia la deficiencia en el
desempeño de sus actividades al tener que atender una gran demanda de asuntos que
genere congestión en dicha justicia y a contrario sensu, sustraer funciones que la
constitución ya había asignado a otras entidades, trastocando así en cierta manera el
derecho fundamental que tienen las personas a una efectiva y pronta justicia.

Por otra parte, también se afectaría la independencia judicial que podían tener
ciertas decisiones que se consideraban como estables, emitidas por entidades creadas
para dicho fin, pero que, por virtud de la implementación de esta Justicia, podrían perder la
su firmeza, generando así mayores brechas entre los ciudadanos al considerar que no se
están midiendo bajo un mismo estándar, y por ello se están vulnerando sus derechos
fundamentales y trastocando la competencia a estas entidades atribuida.

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