Está en la página 1de 35

II PLAN DIRECTOR DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO

DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CANTABRIA


2018-2021
1
ÍNDICE
0. PRESENTACIÓN .................................................................................................. 4
1. INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO ........................................................................... 5
2. PRINCIPIOS RECTORES DEL II PLAN DIRECTOR ............................................. 6
3. LA AGENDA 2030 Y LOS ODS COMO REFERENTES EN LAS POLÍTICAS
PÚBLICAS DE COOPERACIÓN PARA CANTABRIA ................................................... 7
4. PRIORIDADES TRANSVERSALES ...................................................................... 8
4.1 Enfoque basado en derechos .............................................................................. 9
4.2 Equidad y empoderamiento de las mujeres .................................................... 9
4.3 Sostenibilidad ambiental ................................................................................. 9
5. OBJETIVO GENERAL DEL II PLAN DIRECTOR................................................. 10
6. PRIORIDADES SECTORIALES: EJES DE ACTUACIÓN Y OBJETIVOS
OPERATIVOS ............................................................................................................ 10
7. PRIORIDADES GEOGRÁFICAS ......................................................................... 14
8. LA COHERENCIA DE POLÍTICAS PARA EL DESARROLLO ............................. 15
9. EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO .............................................................. 16
10. AMPLIAR LA COOPERACIÓN Y LA SOLIDARIDAD. RELEVANCIA DE LA
COOPERACIÓN DESCENTRALIZADA Y DE LAS ENTIDADES LOCALES............... 19
11. INSTRUMENTOS DE COOPERACIÓN ........................................................... 20
12. AGENTES DE LA COOPERACIÓN CÁNTABRA ............................................. 22
13. ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN Y COORDINACIÓN .................................... 24
14. SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DEL II PLAN DIRECTOR ............................. 25
15. MARCO PRESUPUESTARIO .......................................................................... 26
16. ANEXOS .......................................................................................................... 28

2
ACRÓNIMOS

AECID Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo


AMPA Asociación de Madres y Padres del Alumnado
AOD Ayuda Oficial para el Desarrollo
CAC Comunidad Autónoma de Cantabria
CCAA Comunidades Autónomas
CCCID Consejo Cántabro de Cooperación Internacional al Desarrollo
CID Cooperación Internacional para el Desarrollo
CCONGD Coordinadora Cántabra de Organizaciones No Gubernamentales para el
Desarrollo
CPD Coherencia de Políticas para el Desarrollo
DDHH Derechos Humanos
DHS Desarrollo Humano Sostenible
EbDH Enfoque basado en los Derechos Humanos
ED Educación para el Desarrollo
EpTS Educación para la Transformación Social
EELL Entidades Locales
IDH Índice de Desarrollo Humano
LCID Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo
LGTTBI Lesbianas, Gays, Transgénero, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales
NNUU Naciones Unidas
ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible
ONGD Organización No Gubernamental para el Desarrollo
TIC Tecnologías de la Información y las Comunicaciones

3
0. PRESENTACIÓN
El Gobierno de Cantabria, tras dos décadas de cooperación para el desarrollo en las cuales
diferentes agentes institucionales, políticos y sociales de la comunidad cántabra han adquirido
una amplia experiencia, considera necesario fortalecer y reforzar el compromiso de la política
cántabra en la lucha contra la pobreza y comprometer su esfuerzo en la mejora de la calidad y
eficacia de la cooperación, así como avanzar hacia un Desarrollo Humano Sostenible (DHS),
adaptando la política de cooperación al contexto internacional actual, dotándola de un marco
consensuado de referencia entre la totalidad de agentes cántabros de cooperación, que sirva
para orientar su actuación de cara al futuro y con perspectiva de continuidad.

La aprobación de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible (NNUU septiembre 2015) supone


un salto cualitativo por considerar que los objetivos de desarrollo afectan a todas las personas
en el marco de una Ciudadanía Global. La pobreza, la violencia contra las mujeres, las
desigualdades crecientes (tanto en países desarrollados como en países en desarrollo), la
insostenibilidad medioambiental, el aumento de la inseguridad humana por violaciones de los
derechos humanos que derivan en conflictos y personas que buscan refugio, son consecuencias
de la ausencia de políticas globales.

En este marco, el II Plan Director es el documento estratégico de planificación de la política


de cooperación internacional para el desarrollo de los próximos cuatro años, que debe
necesariamente resituar la cooperación de Cantabria en la agenda global, con un compromiso
político y financiero a medio/largo plazo, derivado de un consenso de todos los estamentos
institucionales, políticos y sociales. Permite mostrar un conjunto de estrategias, objetivos, y
actuaciones que garanticen su aplicación y continuidad como política pública, evaluable en su
recorrido, para contribuir, desde los ámbitos de actuación que les son propios, al logro de un
desarrollo humano incluyente, equitativo y sostenible basado en un enfoque de derechos y en
la coherencia de políticas.

El conjunto de agentes sociales e institucionales con quienes se ha interactuado para la


elaboración del II Plan Director, a través de encuestas, entrevistas y talleres, asumen, en
unanimidad con los lineamientos internacionales y como marco clave de referencia, los Objetivos
para el Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030. Esta orientación implica asumir desde las
instituciones, partidos políticos, sindicatos, Organizaciones No Gubernamentales para el
Desarrollo (ONGD), universidad, empresas y sociedad civil, que el desarrollo y la cooperación
compete a todas y todos, por lo que debe elevarse su rango de importancia como política
institucional gubernamental, con el objetivo de impulsar el cumplimiento de la Agenda 2030, no
solo en la acción exterior, sino también en nuestra comunidad autónoma.

4
1. INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO

Cantabria cuenta desde abril de 2007 con la Ley de Cooperación Internacional para el
Desarrollo (LCID) de la Comunidad Autónoma de Cantabria (CAC), aprobada por unanimidad en
el Parlamento de Cantabria. En ese mismo año, impulsado por la sociedad cántabra, a través de
las ONGD y movimientos de solidaridad, se suscribe el Pacto Cántabro contra la pobreza, ante
la necesidad de reforzar la voluntad política para lograr una actuación coherente a favor del
desarrollo humano y sostenible en el mundo, entre cuyos objetivos se encuadra el compromiso
de alcanzar el 0,7 de los presupuestos totales y la elaboración de un marco cuatrienal que oriente
la cooperación Cántabra. Así, durante el periodo 2009-2012 estuvo vigente el I Plan Director de
Cooperación para el Desarrollo elaborado tras un amplio proceso de consultas, que, en
aplicación de la LCID, en consonancia con el Pacto Cántabro contra la pobreza y otros acuerdos
relevantes, asumió el objetivo general de la lucha contra la pobreza como fenómeno
multidimensional, y la promoción del Desarrollo Humano Sostenible como bien público global.

Desde entonces, se ha considerado fundamental vincular y entender que la cooperación para


el desarrollo es una política pública más que se rige por una serie de principios básicos,
relacionados con las bases fundamentales y epistemológicas de la cooperación para el
desarrollo, y con el enfoque de Desarrollo Humano Sostenible como eje vertebrador, orientada
a mejorar el bienestar de las personas a través de la ampliación de las capacidades humanas,
de forma que puedan participar activamente en el proceso que determina sus vidas.

En los últimos años, la política de cooperación al desarrollo ha sufrido recortes frente a otras
políticas públicas. Al reducirse la dotación presupuestaria, se ha traducido en un menor peso
político y en una disminución de la incidencia y de la sensibilización ciudadana ante los
problemas de desarrollo a nivel internacional y local. No obstante, muchos agentes sociales e
institucionales han mantenido su trabajo de concienciación a la sociedad cántabra incidiendo en
valores de solidaridad y equidad, por lo que es el momento de asumir nuestra responsabilidad y
retomar el reto de impulsar una cooperación al desarrollo concertada, coordinada y de calidad,
centrada en erradicar la pobreza, reducir las desigualdades, defender los derechos humanos y
las libertades fundamentales, promover un crecimiento inclusivo y la sostenibilidad
medioambiental.

El II Plan Director se trata, por tanto, de una herramienta que define la política que la
cooperación cántabra debe hacer y cómo debe hacerla, sirviendo como hoja de ruta no sólo para
el Gobierno, sino también para el resto de agentes de la cooperación en Cantabria, como las
administraciones y corporaciones locales, las Organizaciones No Gubernamentales para el
Desarrollo, la universidad, las empresas públicas y privadas, y los sindicatos, lo que exige
coordinación de políticas públicas y agentes de cooperación.

5
2. PRINCIPIOS RECTORES DEL II PLAN DIRECTOR
Con los cambios en los últimos años en el contexto internacional y local, es preciso replantear
la orientación de la cooperación al desarrollo y actualizar la misma para poder hacer frente a
unos retos y un contexto que en poco se parece al que existía hace más de dos décadas, cuando
la cooperación pública cántabra comenzó a dar sus primeros pasos. Al hilo de estos cambios y
la tendencia de los organismos internacionales y de otras políticas de cooperación, con el II Plan
Director se propone progresar en el camino emprendido con el I Plan Director de Cantabria, pasar
de ser un simple financiador de acciones dispersas de desarrollo a ser un agente activo y
proactivo de procesos de desarrollo humano, desde un modelo de cooperación asociativa, que
promueva el dialogo entre personas, partes implicadas, y aglutine esfuerzos para lograr mejores
resultados, haciendo hincapié en la coherencia de políticas y en la responsabilidad compartida.
Para ello es necesario avanzar hacia los siguientes principios:

Coherencia. Es preciso que las políticas de cooperación se fortalezcan desde la coherencia de


políticas para el desarrollo (CPD). Es decir, que las demás políticas del gobierno cántabro que
se impulsan desde cualquier ámbito, sean coherentes con los ODS, de forma que éstos se vayan
integrando en el conjunto de la acción de gobierno tanto en lo que refiere a los programas de
actuación internos como en lo que se refiere a la acción exterior o a la interrelación entre ambos,
impulsando la necesaria coordinación e interlocución entre todas las administraciones y agentes
afectados, generando sinergias que garanticen que las distintas políticas sectoriales permitan, o
al menos no dificulten, la consecución de los ODS a nivel local y global. Tal proceder se
fundamenta en que el desarrollo sostenible sólo podrá conseguirse mediante políticas
coherentes e integradas de largo plazo que incorporen claves económicas, políticas, sociales y
ambientales.

Promoción del Desarrollo Humano Sostenible (DHS). La cooperación cántabra, desde el


reconocimiento de una situación global de empobrecimiento y desigualdad, promueve la
corresponsabilidad con los objetivos de desarrollo sostenible entre el conjunto de agentes de
desarrollo de Cantabria y los países con los que se trabaja en cooperación. Por ello va
encaminada a propiciar el desarrollo integral de las personas, fomentando un desarrollo humano
solidario y estable. En este sentido, el desarrollo humano es un fenómeno complejo y
multidimensional, con variados objetivos y componentes que se van realizando de manera
progresiva y donde se amplía la gama de titulares a través del continuo persona-pueblo, ya sean
actuales o futuros. Ello tiene derivaciones importantes para las políticas de cooperación puestas
en marcha desde administraciones públicas descentralizadas como la cántabra, pues el fin último
no reside en transferir recursos y tecnología sino en la promoción del empoderamiento de las
personas y las instituciones para que se alcancen mayores cotas de eficacia y sostenibilidad.

Solidaridad. La cooperación de Cantabria adquiere un compromiso decidido por incidir en


cambios que permitan, desde el quehacer solidario, educar, transformar e incidir en valores

6
desde una visión global para avanzar en los objetivos de desarrollo, y que se promuevan en la
ciudadanía cántabra. En este sentido, no es un espacio acotado exclusivamente a la acción del
gobierno sino un ámbito que persigue la articulación de la totalidad de agentes de la sociedad.

Coordinación. Para la consolidación de vínculos estables y sólidos con visión de larga duración
entre el conjunto de agentes de cooperación de Cantabria, que permitan establecer políticas y
programas para desarrollar los objetivos del Plan Director, es preciso desarrollar una
coordinación operativa que permita, en Cantabria y en los países donde se coopera, el logro de
los objetivos y resultados. Así lo recoge la LCID de la Comunidad Autónoma de Cantabria
fomentando la aplicación de distintos instrumentos que permitan asegurar la coordinación y
complementariedad de las acciones con el conjunto de las actuaciones que realizan las distintas
administraciones públicas, impulsando las formas de cooperación que sean pertinentes con las
instituciones y entidades de los países socios a fin de mejorar la eficacia y eficiencia.

Integrar estos principios requiere unas instituciones cántabras más comprometidas, una
sociedad más solidaria y movilizada por los valores de equidad y justicia social, que contribuyan
a mejorar las condiciones de vida de las personas, con principios, valores y objetivos
consensuados internacionalmente.

El II Plan Director de la Comunidad Cántabra para el periodo 2018-2021, teniendo en cuenta


dichos principios, y siendo integral e integrador, pretende avanzar y comprometerse con los retos
que para la cooperación al desarrollo se plantean en estos momentos en el ámbito internacional;
y, para ello, mejorar su funcionamiento, desde la experiencia acumulada a lo largo de los años,
e incrementar la eficiencia, eficacia, coherencia e impacto real.

3. LA AGENDA 2030 Y LOS ODS COMO REFERENTES EN


LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DE COOPERACIÓN PARA
CANTABRIA

En septiembre de 2015 se abrió un nuevo escenario de retos surgidos con la aprobación por
la Asamblea General de Naciones Unidas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: un
plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención
de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

Los Estados miembros de Naciones Unidas (NNUU) señalan en esta Resolución: “estamos
resueltos a poner fin a la pobreza y el hambre en todo el mundo de aquí a 2030, a combatir las
desigualdades dentro de los países y entre ellos, a construir sociedades pacíficas, justas e
inclusivas, a proteger los derechos humanos y promover la igualdad entre los géneros y el
empoderamiento de las mujeres y las niñas, y a garantizar una protección duradera del planeta
y sus recursos naturales”.

7
La Agenda 2030 plantea 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que
abarcan las esferas económica, social y ambiental. Aporta un diagnóstico de gran relevancia
para entender los problemas que afrontamos y señalar los principales retos a los que se enfrenta
la cooperación para el desarrollo. Los retos del desarrollo que se derivan de los ODS suponen la
adopción de una agenda universal, con la que todos los países y todos los territorios se
encuentran comprometidos, y en la que todos ellos tienen deberes y responsabilidades internas
y externas. Ello supone la necesidad de superar la visión Norte-Sur que ha fundamentado la
cooperación al desarrollo durante las últimas décadas, sustituyéndola por un enfoque
global.

En este contexto, nuestra Comunidad Autónoma no puede quedarse al margen del


planteamiento internacional y ha de asumir los objetivos de la Agenda 2030 como marco y
orientación que guíe todas las políticas públicas de la comunidad, y no exclusivamente a las de
cooperación al desarrollo; esto representan una lectura mucho más integral y comprehensiva de
los problemas del desarrollo, que implica que Cantabria inicie un proceso de conceptualización
y redefinición de sus políticas a la luz de esta agenda global, todo ello bajo unos principios y
enfoques comunes.

El II Plan Director de la Cooperación para el desarrollo de la Comunidad Autónoma de


Cantabria pretende impulsar una definición de cuáles han de ser los resultados de desarrollo
humano sostenible a los que puede contribuir en los próximos cuatro años la cooperación
cántabra, favoreciendo y estimulando el logro de la agenda 2030, integrando los Objetivos de
Desarrollo Sostenible como principal objetivo de la política de cooperación para el desarrollo, y
el cumplimiento de éstos como un primer paso para la erradicación de la pobreza y la
consecución de un desarrollo humano sostenible.

Para ello se fomentará la asociación entre diferentes agentes al objeto de maximizar


sinergias y complementar recursos, se movilizará a la ciudadanía cántabra a través de la
comunicación y la educación para el desarrollo y se enriquecerá el aprendizaje al objeto de
mejorar el impacto de las intervenciones, estableciendo prioridades, sin dejar de contemplar por
ello, un cierto margen de flexibilidad y de gestión, tanto sobre los sectores de actuación como
sobre los países socios, para responder al surgimiento de retos emergentes o de nuevas
oportunidades y posibilidades.

4. PRIORIDADES TRANSVERSALES

Se destacan a continuación las prioridades transversales asumibles para el II Plan Director,


acotados a la realidad de la cooperación en nuestra comunidad, pero con visión de futuro en
cuanto a sus posibilidades de crecimiento para su implementación:

8
4.1 Enfoque basado en derechos

La protección y promoción de los Derechos Humanos son fundamentales en la reducción de la


pobreza y el desarrollo sostenible. El Enfoque Basado en los Derechos Humanos (EbDH) supone
un cambio de paradigma en la cooperación para el desarrollo, dejando de ver a la persona como
sujeto de necesidades para pasar a verla como sujeto de derechos, obligaciones y
responsabilidades. Este enfoque presenta el potencial de hacer frente de manera más eficaz a
las diferentes dimensiones de la pobreza, al plantearse como objetivo no sólo la cobertura de
necesidades y recursos sino también, y sobre todo, el desarrollo de las capacidades para llevar
una vida libre y para un ejercicio pleno de los derechos humanos. El EbDH se centra en los
grupos de población que son objeto de una mayor marginación, exclusión y discriminación, con
el objetivo de reducir las desigualdades y empoderar a quienes se han quedado atrás.

4.2 Equidad y empoderamiento de las mujeres

La consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible está ligada a la lucha contra la pobreza
y el objetivo de la equidad. El avance en la reducción de la desigualdad, tanto dentro de los
países como entre ellos, ha sido desigual. En los últimos años se constata una creciente
desigualdad entre la clase socioeconómica más alta y las más baja, tanto en los países
considerados desarrollados como en los de menor desarrollo. Como ya se indicaba en la
prioridad anterior, es necesario prestar especial atención a las poblaciones desfavorecidas y
marginadas, aplicando políticas universales con el fin de reducir la desigualdad en el ejercicio de
los derechos económicos, sociales y ambientales. Dentro de esta necesidad de eliminar las
inequidades, ocupa un lugar prioritario el enfoque de género en sentido amplio (incluyendo
LGTTBI) y el empoderamiento de las mujeres. Poner fin a todas las formas de discriminación
contra mujeres y niñas no es solo un derecho humano básico, sino que además tiene un efecto
multiplicador en todas las demás áreas del desarrollo.

4.3 Sostenibilidad ambiental

La declaración sobre la que descansan los ODS establece con rotundidad el compromiso de las
personas firmantes a efectuar cambios fundamentales en la manera en que nuestras sociedades
producen y consumen bienes y servicios. En ese sentido, se señala que los gobiernos, las
organizaciones internacionales, el sector empresarial, la ciudadanía, y otros agentes no estatales
y particulares deben contribuir a modificar las modalidades insostenibles de consumo y
producción para poder revertir la situación actual y hacer frente a los retos del futuro. También
se destaca en este principio, como indica Naciones Unidas en su informe (Nuestro futuro común,
1987), que el cambio climático, la degradación de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, son
amenazas para la supervivencia del planeta y la capacidad de las generaciones futuras para
satisfacer sus propias necesidades. Es necesario, por tanto y tal como se indica en los ODS,

9
adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático, conservar y utilizar los recursos
marinos de forma sostenible, gestionar sosteniblemente los bosques y evitar la degradación de
la tierra. Por tanto, esta prioridad de sostenibilidad ambiental que desde algunas instituciones
ya se está aplicando, debe extenderse al conjunto de actuaciones en Cantabria y en la
cooperación internacional.

Estas prioridades transversales planteadas afectan a todos los ámbitos de actuación, desde
lo global hasta lo local, desde organismos internacionales hasta administraciones de carácter
territorial como Cantabria. Supone un cambio significativo en la concepción de las estrategias de
desarrollo y las políticas de cooperación, las cuales ya no pueden ser planteadas únicamente en
forma de ayuda o de transferencia discrecional de recursos, ni en clave Norte-Sur, sino como un
compromiso global con problemas que son comunes a toda la humanidad, aunque se manifiesten
e incidan de manera diversa y con distinta intensidad en unos y otros lugares. Por tanto, estos
enfoques o prioridades transversales, junto con los principios rectores, son claves y referentes
fundamentales para el II Plan Director.

5. OBJETIVO GENERAL DEL II PLAN DIRECTOR

El II Plan Director de Cooperación al Desarrollo de la Comunidad Autónoma de Cantabria,


además de comprometerse por el desarrollo de los países más vulnerables y empobrecidos,
debe ser un instrumento de planificación a partir de una gestión para resultados de desarrollo,
medibles y evaluables, que construya, de forma coherente y eficaz, la política cántabra de
cooperación al desarrollo sostenible, a través de la alianza y compromiso de la totalidad de
agentes de la comunidad, para contribuir a la erradicación de la pobreza, la promoción del
desarrollo humano sostenible, justo y equitativo, y la defensa de los Derechos Humanos.

6. PRIORIDADES SECTORIALES: EJES DE ACTUACIÓN Y


OBJETIVOS OPERATIVOS

El I Plan Director ya contaba con elementos que siguen siendo válidos ya que se pusieron
en práctica en los primeros años; tras varios años sin apenas presupuesto para cooperación para
el desarrollo se produjo un retroceso en las políticas de cooperación, y por ello, es necesaria su
adecuación al actual contexto internacional y local de Cantabria. En la nueva etapa con el II Plan
Director (2018-2021), tras un proceso de trabajo conjunto de la totalidad de agentes de la
cooperación cántabra, se redefinen los ejes y líneas estratégicas tomando como base la Agenda
2030 de Naciones Unidas, con una visión coherente y de conjunto, donde los diferentes agentes
del sector público y privado serán protagonistas desde su experiencia y capacidades, diseñando
e implementando la transformación en las políticas, programas y prácticas necesarias para lograr
los objetivos que se proponen, con indicadores realistas y evaluables.

10
El II Plan Director pretende impulsar una política que permita integrar los ODS como
principal objetivo, entendiendo el cumplimiento de estos como un primer paso para la
erradicación de la pobreza y la promoción del desarrollo humano sostenible justo y equitativo.
Para ello, en cumplimiento de lo recogido en la LICD de Cantabria, debe determinar los objetivos,
prioridades, y recursos presupuestarios indicativos que orienten las actuaciones de la CAC, a
través de planes de acción, anual o bienal, en los que se establecerán los objetivos y resultados
previstos, así como los mecanismos y criterios básicos de evaluación y readecuación periódica.

Las prioridades sectoriales en el II Plan Director de Cantabria se formulan desde varios ejes,
y para cada eje, sus estrategias y objetivos operativos correspondientes:

I. Eje PERSONAS, como titulares de derechos y con acciones orientadas a la lucha contra el
hambre y la pobreza, reducir las desigualdades y atender a los grupos más vulnerables y
necesitados de protección social.

I.1 Derechos de las mujeres. Objetivos y acciones orientadas a la promoción de políticas contra
la desigualdad y por los derechos de las mujeres:
a) Promover su acceso a los recursos y oportunidades, a la participación con
equidad y su empoderamiento en todos los ámbitos.
b) Eliminación de la violencia contra las mujeres y su discriminación tanto en espacios
públicos como privados.

I.2 Derechos de la infancia, con objetivos descritos en la Estrategia de Infancia de la


Cooperación Española, siendo una prioridad de la política de cooperación orientada a:
a) Garantizar los derechos de la infancia desde un enfoque de equidad, asegurando su
supervivencia, protección, desarrollo humano y participación.
b) Eliminar la violencia contra los niños y niñas, el maltrato y la explotación infantil
en todos los ámbitos.

I.3 Derecho a servicios públicos y bienes básicos (salud, educación, agua y saneamiento),
con objetivos y acciones orientadas a:

a) Apoyar el derecho a los servicios públicos de salud, fortalecimiento de los sistemas


de atención primaria y los de salud reproductiva y materno-infantil.
b) Apoyar el derecho y la calidad de la educación pública primaria y secundaria,
garantizando los derechos de la infancia. Promover las competencias técnicas y
profesionales necesarias en jóvenes, adultos y personas con diversidad funcional, para
acceder al trabajo decente y con equidad, garantizando el acceso de las niñas y mujeres.

11
c) Apoyar la mejora de infraestructuras y gestión del agua, saneamiento básico y
gestión de residuos, fortaleciendo la participación de las comunidades locales.
d) Proporcionar servicios de protección social a los grupos más vulnerables que
necesitan atención para asegurar su supervivencia y desarrollo (población desplazada,
refugiada y/o inmigrante por conflictos bélicos y/o efectos climáticos).

I.4 Ciudadanía global activa por la transformación social

a) Fortalecer la educación para el desarrollo en Cantabria con visión de ciudadanía


global, tanto en el sistema educativo como en la comunicación para el desarrollo,
fomentando una ciudadanía activa y comprometida con la solidaridad, justicia y equidad
en el marco de la Agenda 2030, a través de una estrategia de Educación para el
Desarrollo en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Cantabria.
b) Promover la formación y el desarrollo de capacidades individuales y colectivas en
Cantabria, en ámbitos sociales y universitarios fomentando la investigación y estudios de
desarrollo humano sostenible así como su transferencia a otros ámbitos de educación
informal y no formal.
c) Favorecer la participación activa de la ciudadanía en procesos y propuestas de
desarrollo sostenible desde diferentes ámbitos de actuación.

II. Eje GOBERNANZA DEMOCRÁTICA Y DERECHOS HUMANOS, fortaleciendo a la


sociedad civil en una cultura de paz y justicia social.

II.1 Apoyar la transformación de estructuras comunitarias e instituciones públicas para su


democratización, transparencia y eficacia, desde una cultura de la paz y el diálogo.
a) Promover la participación social, en las comunidades locales y en entidades públicas
de carácter municipal y regional. Apoyar iniciativas de coordinación y comunicación
social y municipal, incidiendo en la equidad de género.
b) Apoyar iniciativas para la capacitación técnica y política en las organizaciones sociales
y comunitarias para su empoderamiento y con personal técnico de las instituciones
públicas, favoreciendo el acceso a las iniciativas con equidad.

II.2 Promover la defensa de los DDHH desde la participación de las organizaciones locales y
comunitarias, generando una conciencia solidaria en la lucha contra la pobreza y la desigualdad.
a) Promoción de la sociedad civil como foco del que partan procesos conducentes a la
movilización, denuncia y reivindicación de los derechos de minorías étnicas y otros
colectivos específicos que, por su situación, hayan sido marginados de los procesos de
desarrollo; especialmente aquellas personas (sobre todo personas ancianas, infancia,
jóvenes, personas discapacitadas, mujeres, personas desplazadas y refugiadas) que por

12
razones de vulnerabilidad material, psicológica y/o física, se ven privadas de acceso a
los bienes y servicios.
b) Apoyar acciones orientadas a la supervisión del respeto de los derechos humanos; a
organizaciones nacionales y regionales de derechos humanos y la protección de las
minorías étnicas y culturales.

Es, además, un eje transversal de la política de cooperación por lo que deberá definirse como
ámbito de actuación propio y que se integre a todas las acciones desarrolladas por la ayuda
cántabra.

III. Eje DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SOSTENIBLE y en condiciones de igualdad


entre mujeres y hombres, en armonía con la naturaleza.

III.1 Fortalecer la economía social solidaria y el desarrollo local.


a) Fortalecer las capacidades productivas locales mediante procesos formativos desde
ámbitos de desarrollo local.
b) Apoyar emprendimientos e iniciativas productivas para generar oportunidades y empleo
decente, con igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

III.2 Procurar la soberanía alimentaria.


a) En las zonas de cooperación, con comunidades campesinas, productoras y productores
locales, pueblos indígenas, apoyar sistemas sostenibles de producción de alimentos.
b) En la sociedad cántabra, sensibilizar y promover sistemas de producción sostenible y
el consumo responsable.

III.3 Apoyar el derecho a la vivienda digna y accesible y la mejora de los servicios básicos en
asentamientos poblacionales urbanos y rurales.

IV. Eje MEDIOAMBIENTE, para satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y
futuras.

IV.1 Garantizar una gestión sostenible de los recursos naturales, mediante la promoción,
conservación y uso sostenible de dichos recursos naturales.

IV.2 Con educación medioambiental, fomentar la protección del medioambiente, la gestión y


uso del agua, el consumo responsable y la producción sostenible, y con medidas para hacer
frente al cambio climático.

13
7. PRIORIDADES GEOGRÁFICAS

En el I Plan Director de Cooperación de Cantabria se definieron unas prioridades geográficas


en base a los siguientes criterios:
- Orientación hacia los países más pobres y/o desiguales: utilizando indicadores como el IDH
u otros adecuados como el Gini para medir la composición multidimensional de la pobreza,
o que permitan establecer discriminaciones territoriales o por sectores en un país o región.
- Orientación de la ayuda a países comprometidos con la lucha contra la pobreza y sus causas
y que, en lo posible, hayan elaborado su estrategia.
- La ventaja comparativa de Cantabria para garantizar una mayor eficacia de la ayuda,
partiendo de la experiencia acumulada por las diversas intervenciones en países o zonas,
implementadas a través de proyectos de cooperación con ONGD, con la cooperación directa
del sector público y con cooperación mediante convenios específicos.
- Países con los que exista un vínculo especial con la Comunidad de Cantabria, ya sea por
motivos migratorios (comunidad de inmigrantes en Cantabria y países de antigua emigración
cántabra), culturales o históricos, atendiendo a su Índice de Desarrollo Humano.

Siguiendo dichos criterios, se priorizaron varias áreas geográficas:


 Centroamérica y Caribe.
 América Sur, principalmente en el área andina.
 Mediterráneo y Magreb: Marruecos, Mauritania, RASD (población refugiada saharaui) y
Palestina.
 África Subsahariana, por el trabajo realizado por las ONGD cántabras al ser mayor el
grado de conocimiento y experiencia sobre un área o país y además en aquellos con los
que existe un vínculo especial con la Comunidad Autónoma de Cantabria (por motivos
migratorios, culturales o históricos, atendiendo a su IDH).
 Además se contemplaba la posibilidad de otros países en situación de conflicto o con
desastres naturales.

Este II Plan Director pone en valor la continuidad de los procesos ya iniciados con el I Plan
Director, poniendo el foco en los siguientes criterios surgidos del consenso entre los agentes de
cooperación:
i) Índice de Desarrollo Humano (IDH).
ii) Existencia de entidades socias locales con capacidad operativa y con experiencia
en el trabajo con comunidades y contextos de cooperación.
iii) El alineamiento con prioridades de cooperación locales y con la cooperación
española.

Partiendo del proceso participativo, se recoge el listado de países prioritarios para la


cooperación Cántabra sin que ello suponga exclusividad o impida actuar en iniciativas y

14
proyectos de apoyo a la promoción y defensa de derechos humanos, a la acción humanitaria
y de emergencia, ya que el Plan Director es flexible y queda abierto a trabajar en países o
regiones que se encuentran en situación de crisis humanitaria, ya sea de origen natural,
tecnológico, político o social, o donde exista la necesidad de prevenir conflictos, de contribuir a
la construcción de la paz y de promover el respeto y protección de los Derechos Humanos.

El listado de países o zonas prioritarias que a continuación se detalla, podrá ampliarse en


aquellos casos en los que exista una estrategia de cooperación a medio plazo, así como un
vínculo especial con la Comunidad Autónoma de Cantabria. Es conveniente valorar que, con los
proyectos o programas de cooperación, se prioricen zonas, regiones, sectores, donde las
entidades cántabras hayan centrado su trabajo de cooperación en los últimos años y cuenten
con una experiencia acumulada, o que se identifiquen con una planificación a medio plazo, para
plantear las intervenciones de forma estratégica en esos lugares con continuidad y para
profundizar en el impacto de las mismas. De esta manera se podrá mostrar a la sociedad
cántabra resultados concretos fruto de las diferentes estrategias de cooperación y solidaridad
con otros países y regiones.

América Sur: Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador.


Mediterráneo y Magreb: RASD (población saharaui), Palestina, Marruecos, otros.
África Subsahariana: Países en los que haya una estrategia de cooperación a medio plazo, así
como un vínculo especial con la Comunidad Autónoma de Cantabria.
Centroamérica y Caribe: El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Haití, Rep.
Dominicana, Cuba.

8. LA COHERENCIA DE POLÍTICAS PARA EL DESARROLLO

La LCID 04/2007 de Cantabria, en su Artículo 4 destaca el respeto al principio de coherencia


de forma que todas las políticas que se desarrollen en Cantabria se orienten de acuerdo con los
principios y objetivos de la cooperación internacional al desarrollo. La Coherencia de Políticas
para el Desarrollo (CPD), que surgió como un concepto que supera la lógica de la Ayuda Oficial
al Desarrollo (AOD) para afrontar los problemas de desarrollo de manera comprehensiva a escala
global, todavía resulta muy limitada en su traslación a la práctica

La CPD, que se reconoce desde los años 90, se convierte en un elemento fundamental para
los ODS y la nueva Agenda 2030. Si inicialmente fue concebida como una necesidad para no
realizar actuaciones contrarias a los objetivos de la cooperación dentro de una estricta lógica
Norte-Sur, o donante-receptor, los retos de la Agenda 2030 y los ODS van mucho más allá de la
ayuda o la necesaria transferencia de recursos, requiriéndose un enfoque integral en el que la
política de cooperación debe enmarcarse en el conjunto de políticas que inciden en el desarrollo,

15
desde un enfoque local-global. Desde este enfoque, es conveniente que el conjunto de las
instituciones y agentes de la cooperación de Cantabria se comprometan y garanticen dicha
coherencia en todas las actuaciones.

Las propuestas que se incorporan en la nueva Agenda 2030 y la formulación de los ODS
tienen implicaciones importantes para el futuro de la cooperación y las estrategias asociadas a
la misma. Pero además, algunas de ellas son especialmente relevantes y afectan a la política de
las instituciones públicas y entidades privadas. En este sentido, la coherencia de políticas para
el desarrollo es un compromiso para todas ellas.

La CPD permitirá que la política de cooperación para el desarrollo en Cantabria incida en


tres aspectos de la misma desde el conjunto de sus instituciones:

i) Favorecer el diálogo y el trabajo interinstitucional transversalizando el enfoque


de desarrollo en toda la acción gubernamental, al objeto de incrementar la
coordinación y la complementariedad de esfuerzos en el avance hacia los ODS.

ii) Evitar la puesta en marcha de políticas que afecten negativamente a las


personas más desfavorecidas, vulneren los derechos humanos, dañen la
sostenibilidad, o contribuyan a aumentar las desigualdades, tanto en el territorio
cántabro como en cualquier otro lugar.

iii) Generar sinergias o complementariedades entre las diferentes políticas


públicas de las instituciones en Cantabria en pro de los ODS, desde la
perspectiva del desarrollo y la solidaridad.

9. EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO

La Educación para el Desarrollo (ED), históricamente había sido considerada principalmente


en su vertiente de concienciación de la sociedad para incrementar el apoyo social a los esfuerzos
de cooperación llevados a cabo por instituciones y ONGD en otras regiones pobres del planeta.
Sin embargo, la nueva perspectiva que se deriva de los ODS y la Agenda 2030 reclama una
concepción más amplia que incida en el conocimiento, la responsabilidad, y el compromiso de la
sociedad, para enfrentar los nuevos retos que se deben afrontar desde una visión
transformadora, tanto en nuestra sociedad como a nivel global.

En el nuevo escenario que se dibuja, el trabajo en el ámbito educativo es especialmente relevante


para construir una sociedad cántabra más justa y más solidaria. En consecuencia, la política de
cooperación, más allá de su contribución a paliar problemas específicos o favorecer procesos de
desarrollo, deberá ser un pilar a la hora de avanzar hacia una Cantabria más consciente,

16
responsable y socialmente comprometida, donde el desarrollo de capacidades de la población y
la participación de sus actores, son fundamentales para la promoción de los principios y valores
de la estrategia de la ED en Cantabria. La definición que inspira la estrategia de Educación para
el Desarrollo y para la transformación social, es la siguiente:

Proceso activo de aprendizaje (formal, no formal e informal), basado en los principios


metodológicos del diálogo y la participación, orientado a generar conciencia crítica sobre las
problemáticas mundiales y su relación con nuestro modo de vida, y a favorecer una ciudadanía
global que se compromete y participa en propuestas de transformación social orientadas al
desarrollo humano sostenible, la defensa de los DDHH, el cuidado del planeta y la promoción
de la justicia y equidad, tanto en el ámbito local como global.

Las dimensiones de la educación para el desarrollo y la transformación social, son las


siguientes:
i) Pedagógica, adecuándose a la población sujeto, con un enfoque feminista, con una
perspectiva de Paz y DDHH, y con perspectiva de sostenibilidad.
ii) Intercultural, atendiendo a la realidad de la diversidad social, sea esta cultural, de género,
de etnia, etc., y favoreciendo espacios para el encuentro entre diferentes.
iii) Ética, actuando conforme a principios de justicia social, equidad y solidaridad, y
analizando la realidad desde la perspectiva de la dignidad humana.
iv) Política, con la persona como protagonista de los procesos de enseñanza-aprendizaje en
su formación personal y en la acción colectiva para la construcción de sociedades
democráticas, con participación activa de las personas y colectivos implicados con
estrategias encaminadas a la transformación social.

En Cantabria se han generado iniciativas para establecer coordinaciones entre diferentes


agentes que de alguna manera están implicados en la ED, desde su experiencia y dedicación
laboral, en su trabajo de sensibilización con la sociedad. Se destacan los siguientes ejemplos:

- Acciones de ED impulsadas por personal docente de la universidad, de centros


educativos y asociaciones de padres y madres del alumnado (AMPA).
- Proyectos de ONGD de sensibilización para la transformación social, en educación no
formal e informal, promoviendo conciencia crítica ante la pobreza y las desigualdades.
- El Programa Jóvenes y Valores de la Dirección General de Juventud y Cooperación al
Desarrollo.
- El Diploma de Especialista en Educación para el Desarrollo en el ámbito del tiempo
libre, como titulación oficial, prevista a partir de 2018.

La educación para el desarrollo va más allá de acciones pequeñas y concretas al definirse


en el marco de una estrategia más amplia para el conjunto de agentes de la comunidad
autónoma, siendo importante comprender las implicaciones de las dimensiones para poder

17
intervenir en los diferentes ámbitos de actuación. No obstante, existen debilidades a superar y
también fortalezas y oportunidades que proyectan expectativas de cara al futuro:

a) Relacionadas con las entidades/agentes: Es pertinente avanzar hacia nuevos


enfoques con mayor innovación metodológica y ampliando la proyección a otros
segmentos de la sociedad. Ya existe un trabajo realizado en los años anteriores y con
nuevos agentes, que permite abrir espacios de diálogo y de participación colectiva, con
mayor implicación de las partes comprometidas e interrelacionadas con un creciente
trabajo en red. En estos espacios, los medios de información y canales de comunicación
son relevantes para que agentes y público objetivo puedan interrelacionarse en la
estrategia de educación para el desarrollo.
b) Relacionadas con la sociedad: En los últimos años, los problemas y situaciones
derivados de la crisis económica han cobrado protagonismo entre la opinión pública y la
cooperación para el desarrollo ha reducido su presencia e interés social. No obstante,
con los cambios sociopolíticos globales (medioambientales, desigualdades, de
derechos, geopolíticos) amplios sectores sociales son cada vez más conscientes que
estas situaciones afectan también a nuestra sociedad y el enfoque local-global se hace
cada vez más importante. Se requiere de una sociedad más concienciada para nuevos
planteamientos desde este enfoque, con los ODS y la Agenda 2030 como referencias.
c) Relacionadas con las instituciones: la inexistencia de presupuestos en años
anteriores para la Cooperación, ha provocado la falta de recursos de formación y de
espacios de comunicación en las instituciones públicas que ha hecho que el peso y la
importancia de la ED en la educación formal no haya sido prioritaria. A pesar de esa
limitada presencia en el currículum educativo, se percibe una voluntad de cambio por
los/las agentes que forman parte del sistema educativo porque cada vez hay más
conciencia de que los problemas globales de desarrollo deben abordarse con nuevos
enfoques y en coordinación con entidades del sector público y privado. Por tanto,
incorporar paulatinamente la ED en el currículum educativo y extender los resultados del
proceso de identificación de la estrategia cántabra de ED, permitirá avanzar hacia unas
instituciones más concienciadas.

Retos, estrategias y acciones, ante esta situación, que se pueden impulsar desde el II Plan
Director para fortalecer la ED en la Comunidad de Cantabria:
0. Trascender el ámbito de la cooperación a otros ámbitos que no están familiarizados con este
tipo de propuestas: sector empresarial y productivo, educación no formal e innovación social
y medios de comunicación. Proponer acciones y mensajes coordinados entre el sector público
y privado que estén desarrollando iniciativas en otros ámbitos -desde la juventud,
medioambiente- para expandirlo a otras áreas (coherencia de políticas).
1. Formación e innovación metodológica: Mayor coordinación y comunicación entre agentes
para ampliar y mejorar la formación de formadores y formadoras por su efecto multiplicador
con intercambio de buenas prácticas e innovación en metodologías.

18
2. Incidir en la participación de las personas, y en conexión con agentes de la comunidad
educativa con organización previa, para potenciar el tejido asociativo, el voluntariado, la
sociedad civil, esencial para una sociedad democrática.
3. Mayor incidencia en la educación formal con una mayor coordinación, recursos y
comunicación entre agentes educativos, sociales e institucionales. Implica formación del
profesorado y de otros agentes (servicio de inspección educativa y personal asesor), y en
conexión con el ámbito de la educación no formal.
4.

10. AMPLIAR LA COOPERACIÓN Y LA SOLIDARIDAD.


RELEVANCIA DE LA COOPERACIÓN DESCENTRALIZADA
Y DE LAS ENTIDADES LOCALES

La nueva agenda 2030 pone de manifiesto que la cooperación no puede seguir


considerándose como un asunto de especialistas, sino como algo que concierne al conjunto de
instituciones y agentes sociales, con el reto de fortalecer a las partes que actualmente actúan e
incorporar otras nuevas, aumentando la base social de la cooperación. Por tanto, hay que ampliar
la cooperación con más agentes, además de los tradicionales como las ONGD, centros
educativos y universidad, administraciones públicas y aquellos que se contemplan en el apartado
de agentes de cooperación según la LCID.

En las actuales circunstancias, una cooperación para el desarrollo eficaz requiere el


concurso de muy diferentes esfuerzos. Es necesario ser conscientes de que la coherencia de
políticas para el desarrollo no es un espacio acotado exclusivamente a la acción del gobierno
sino que es un ámbito que persigue la articulación de la totalidad de agentes de la sociedad; de
lo contrario, las estrategias de los agentes especializados en cooperación podrían ir en
direcciones distintas a las desplegadas por el resto de instituciones y de agentes sociales. Y por
otra parte porque, desde un criterio de eficiencia, la envergadura y la diversidad de los retos
planteados aconseja contar con los recursos existentes en muy diversos ámbitos públicos y
privados.

En esta estrategia es relevante el papel de los municipios y del gobierno de la comunidad


autónoma como agentes de cooperación descentralizada, y que sus políticas públicas tengan
como referente los ODS y la Agenda 2030. La nueva agenda de desarrollo pone de manifiesto
la importancia de las administraciones locales y territoriales y su contribución a la Agenda 2030
y al avance en los OD, la importancia de la gobernanza local y la necesidad de contar con
gobiernos locales y regionales autónomos y democráticos, participativos, eficaces,
transparentes, y dotados de recursos. Se considera que estas administraciones locales deben
ser impulsoras en sus territorios del desarrollo económico local y la economía social,
promoviendo el consumo y la producción sostenibles, reclamándose al mismo tiempo la defensa

19
de los derechos humanos, la promoción de la igualdad de género, la diversidad cultural, y la
intolerancia hacia toda forma de discriminación.

Al destacar el papel creciente de los gobiernos locales y regionales en la nueva agenda y el


horizonte de una mayor coherencia de políticas, se pone de manifiesto la necesidad de fortalecer
y hacer más eficaces los espacios de coordinación y participación impulsados desde el Gobierno
e instituciones de la Comunidad Autónoma en el marco del Consejo Cántabro de Cooperación,
que incluye al Fondo Cantabria Coopera y su vinculación con los municipios. El fortalecimiento y
operatividad de esta instancia de entidades locales debe propiciar un adecuado marco de
actuación y de complementariedad de esfuerzos, aprovechando las capacidades y
potencialidades de las entidades locales y sus agentes sociales en el territorio.

11. INSTRUMENTOS DE COOPERACIÓN

Con el marco presupuestario actual, estimando el compromiso de los grupos parlamentarios


y la posibilidad de incrementar los recursos financieros a lo largo del periodo del II Plan Director,
se considera pertinente mantener los instrumentos actuales. Unido a esto, es necesario superar
la lógica de proyecto y trabajar de forma más coordinada y/o bilateral, contando con la
colaboración de diferentes agentes (públicos y privados), que aporten capacidad, experiencia y/o
conocimiento, incluso financiación, a las necesidades y prioridades identificadas por las
entidades socias en los países o zonas de cooperación.

Los instrumentos propuestos son los siguientes:


a) Proyectos y programas de desarrollo
b) Proyectos y actuaciones de Educación para el Desarrollo y para la transformación social
c) Proyectos e intervenciones de Ayuda Humanitaria y promoción de los Derechos Humanos
(DDHH)
d) Programas de Emergencia
e) Convenios
f) Cooperación Técnica
g) Cooperación Directa
h) Cooperación Delegada

Los principios rectores definidos en el Plan Director deben guiar las propuestas que se
implementen por cualquiera de los instrumentos descritos en este apartado.

Los proyectos y programas de desarrollo, destinados a intervenciones relativas a


Cooperación al Desarrollo Humano y Sostenible y realizadas en países en desarrollo, deben
tener en cuenta en todo su accionar los enfoques propuestos con las prioridades transversales -

20
derechos, equidad de género y sostenibilidad ambiental-, estar definidos sectorialmente en ejes
y objetivos propuestos en las prioridades sectoriales y desarrollarse en países y zonas que se
indican en las prioridades geográficas.

Los proyectos y actuaciones en Cantabria de Educación para el Desarrollo para la


transformación social, están orientados a promover una ciudadanía global activa y
comprometida en la lucha contra la pobreza, las desigualdades y por los derechos humanos.
Para ello, se favorecerán procesos de sensibilización, formación, investigación, incidencia
política y movilización social con propuestas de transformación social para la promoción del
desarrollo humano sostenible.

Los proyectos e intervenciones de Ayuda Humanitaria y promoción y defensa de los


DDHH, incluyen las dimensiones de prevención, protección, rehabilitación y reconstrucción, junto
con las de sensibilización e incidencia a favor de las víctimas de crisis, ya sean provocadas por
catástrofes naturales o de origen humano. Y además, están orientados a la promoción y a la
prevención de violaciones de DDHH así como a la protección de las víctimas y a la incidencia
política. Por tanto, desde este marco los proyectos tienen una definición concreta resultando en
determinados momentos o periodos necesario priorizar crisis humanitarias de largo alcance u
otras que se consideren prioritarias.

Con los programas por situaciones de emergencia, se tiende a satisfacer, en un primer


momento, las necesidades humanas en situaciones provocadas por catástrofes naturales o
humanas, la falta de materias primas esenciales u otras situaciones, para reducir el sufrimiento
de las poblaciones vulnerables y contribuir a su supervivencia. Se entienden también como
ayudas de emergencia las inmediatas para atender a las personas refugiadas y desplazadas
como consecuencia de catástrofes naturales o humanas. Es preciso contar con la flexibilidad
suficiente para poder abordar esas situaciones puntuales o urgentes, y requieren una resolución
ágil desde las instituciones y una implementación eficaz y eficiente desde las entidades
ejecutoras.

Los convenios son promovidos desde el órgano responsable en materia de CID y están
vinculados a la movilización del conocimiento, a la sensibilización y al desarrollo de iniciativas
puntuales. Son pertinentes para facilitar el accionar de la cooperación por parte de agentes de
cooperación habituales y otros no tradicionales. Los convenios podrían, por sus características
y especialización, llevarse adelante en Cantabria o en los países priorizados. También se puede
valorar convenios específicos con ONGD u otras entidades por la relevancia de determinada
intervención, tanto en programas de cooperación en determinadas zonas o países, como con
iniciativas de ED en Cantabria, así como con otro tipo de entidad, nacional o internacional, que
tenga entre sus finalidades la cooperación internacional para el desarrollo.

21
La cooperación técnica consiste en prestar asistencia técnica y formación de los recursos
humanos a entidades o instituciones de una región o de un país donde se trabaja en cooperación.
Puede ser de varias modalidades, como investigación, intercambio de personas expertas,
programas de formación y desarrollo tecnológico, prestación de servicios, etc., con la
participación de personas y entidades de cooperación del sector público y privado, siguiendo los
criterios que rigen las políticas públicas de cooperación al desarrollo en la Comunidad Autónoma
de Cantabria.

La cooperación directa es un instrumento que pretende establecer una articulación


institucional de cooperación entre dos entidades de gobierno descentralizadas, aprovechando
las fortalezas y capacidades de ambas para desarrollar un programa de cooperación en una zona
geográfica determinada. Permite vincular a una administración como es el Gobierno de
Cantabria, a través de alguna de sus Direcciones Generales o Departamentos según la
especialidad del sector de cooperación, con una administración regional o local en otro país, para
apoyar y llevar a cabo un programa en dicha región con recursos humanos y técnicos.

La cooperación delegada permite gestionar recursos de cooperación -monetarios o en


especies- a través de una entidad gubernamental o multilateral que cuenta con la capacidad
logística necesaria para abordar programas de cooperación o de emergencia de forma ágil y
especializada y que en algunos casos no es posible hacerlo directamente desde instituciones
cántabras, o es más factible de esta manera.

Este conjunto de instrumentos debe permitir estrechar la relación y vinculación entre agentes
de cooperación de Cantabria, superando, cuando se vea conveniente y como se ha mencionado
más arriba, la lógica del proyecto individual, por lo que es preciso establecer las coordinaciones
pertinentes desde espacios de participación operativos, institucionales y sociales.

12. AGENTES DE LA COOPERACIÓN CÁNTABRA

Para que la política cántabra de cooperación sea integradora, es necesario contar con las
ONGD y con otros agentes de cooperación no tradicionales que pueden aportar habilidades y
capacidades (cada uno en su ámbito de actuación y experiencia) que permitan desarrollar una
política de cooperación para el desarrollo coherente, participativa y transformadora, orientada al
desarrollo humano sostenible, desde un enfoque de derechos y para la reducción de las
desigualdades. El artículo 27 de la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo incluye
a este conjunto de agentes.

Obviamente, para que se promuevan espacios de cooperación con nuevos agentes, debe
existir un marco presupuestario que lo posibilite con instrumentos dotados de recursos y para

22
ello es clave desde diferentes instituciones públicas, gubernamentales y municipales, asumir la
coherencia de políticas públicas que visualice la cooperación para el desarrollo como una política
institucional.

Se consideran a continuación el grupo de agentes que en principio cuentan con estructuras


y capacidades, aunque se puede ampliar el abanico a quienes se incorporen desde su quehacer
profesional y asumiendo los principios éticos y de solidaridad que se plasman en el II Plan
Director:

a) Sector público: el Gobierno de Cantabria a través de sus Consejerías, Direcciones


Generales y Departamentos; fundaciones, empresas públicas con especialización en un
sector determinado, puede aportar su experiencia y capacidad en la cooperación para el
desarrollo, desde principios de solidaridad y de coherencia de políticas públicas;
entidades educativas que trabajan la educación en valores y para la transformación
social.

b) Las ONGD, por su experiencia, profesionalización y especialización, generando


espacios de coordinación con el sector público como el Gobierno de Cantabria,
municipios, con la universidad, así como con diferentes agentes sociales cántabros,
organizaciones, entidades educativas de educación no formal y movimientos sociales.

c) La Universidad, promotora de la transferencia de conocimientos y valores solidarios en


sus diferentes disciplinas con la población sujeto, alumnado y profesorado.

d) Las organizaciones sociales, con su variada experiencia en sectores sociales


específicos y su vocación desde el voluntariado, como las AMPAS de centros escolares,
los movimientos sociales, etc.

e) Municipios e instituciones que los integran y organismos que los representan. Y


el Fondo Cantabria Coopera, con capacidad de coordinar estrategias de cooperación
y proyectos con los municipios cántabros.

f) Sindicatos y empresas, con capacidad para aportar desde su experiencia profesional


en el desarrollo económico, la economía social y los derechos laborales.

Cabe destacar el reconocimiento y la necesidad de potenciar el papel de los medios de


comunicación y las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en la
cooperación para el desarrollo. El uso de estas tecnologías son un medio para mejorar la calidad
de las actuaciones de cooperación, destacando en particular el potencial de las TIC en los
ámbitos de mejora de la cobertura de necesidades sociales, desarrollo del tejido productivo, en

23
la participación social, en la sensibilización social y educación para el desarrollo y en el
fortalecimiento institucional de la cooperación en Cantabria.

Entre el conjunto de agentes descritos, además de actuar desde su experiencia y


especialización, es conveniente establecer coordinaciones para colaboraciones y propuestas
conjuntas que puedan ser de interés ante un programa determinado. Es necesario facilitar una
formación previa en cooperación para agentes y personal técnico que lo requieran o que sea
necesario para su actuación, para la mejora en la calidad de las propuestas de actuación y para
lograr eficacia e impacto en las intervenciones.

13. ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN Y COORDINACIÓN

El Decreto 28/2008, de 19 de marzo, por el que se regula la composición, organización y


funcionamiento del Consejo Cántabro de Cooperación Internacional al Desarrollo (CCCID), lo
define como el máximo órgano colegiado consultivo y de participación de la iniciativa social en la
definición y la aplicación de las políticas de Cooperación Internacional al Desarrollo en el ámbito
de la Comunidad Autónoma de Cantabria. Reúne, además de la representación de la
Administración de la CAC, la de las ONGD y la de todos los agentes sociales que actúen en el
ámbito de la CID en Cantabria, a los que hace referencia la propia LCID en su artículo 27 y
descritos en el apartado anterior, a los grupos parlamentarios con representación en el
Parlamento de Cantabria. Se indica en el Decreto que con la participación de las diferentes partes
implicadas, puede aumentar la calidad, eficacia y transparencia de la cooperación cántabra, así
como contribuir, de forma cada vez más sistemática y organizada, al progreso y desarrollo
humano sostenible de las poblaciones más necesitadas.

Desde su adscripción al órgano o Consejería competente en materia de CID, entre sus


funciones cabe destacar la definición y aplicación de la política de cooperación al desarrollo en
el ámbito de la Comunidad Autónoma y la coordinación interinstitucional, al contar con
representantes de diversas entidades políticas, institucionales y sociales y con Direcciones
Generales de Consejerías (con competencias transversales como medio ambiente, igualdad,
administración local, etc.). En el plano operativo, entre sus funciones está la definición y
coordinación de los planes anuales, la planificación de los instrumentos, la difusión, extensión y
apropiación del Plan Director por el sector público y los agentes sociales, y el seguimiento y
evaluación de la aplicación de la política de cooperación internacional para el desarrollo en
Cantabria. El CCCID, por tanto, cuenta con atribuciones y competencias que permiten también
definir e impulsar actuaciones de cooperación y EpD entre el conjunto de agentes cántabros así
como facilitar la estrategia de extender la coherencia de políticas públicas para el desarrollo entre
las administraciones públicas y los agentes de cooperación de Cantabria.

Para desarrollar estas competencias, se requiere potenciar la operatividad del CCCID como
espacio de coordinación y participación, con representantes de administraciones públicas y

24
entidades sociales interesados y comprometidos con la CID. Al definir la Coherencia de Políticas
para el Desarrollo como un principio rector clave, el Consejo se convierte en un espacio necesario
para dinamizar el II Plan Director e incidir entre las instituciones del sector público y privado así
como entre las organizaciones sociales, para que su aplicación sea efectiva, promoviendo la
participación de sus componentes, con una agenda que aborde los contenidos descritos en las
funciones.

Es pertinente, para la aplicación efectiva de la CPD, no solo planificar estrategias que


permitan localizar la agenda 2030 de desarrollo sostenible en Cantabria, también que exista una
instancia formal al más alto nivel a la que corresponda supervisar su implementación, asesorar
y servir de órgano de coordinación con el CCCID para la planificación, implementación y
seguimiento de las políticas llevadas a efecto, que posibiliten el cumplimiento de los ODS en
Cantabria y en el exterior. Así mismo, servirá para la definición de las líneas prioritarias de
actuación de dichas políticas en todas aquellas cuestiones relacionadas con la Agenda 2030, de
forma que se refuerce el principio de que la asunción de los ODS no es un proyecto de gobierno,
sino de Cantabria en su conjunto. Permitirá institucionalizar y transversalizar la Estrategia de
Desarrollo Sostenible en la actividad pública, de acuerdo con la coherencia de políticas públicas
y el enfoque de desarrollo humano sostenible.

Además, se cuenta con otro espacio como es la Comisión de Coordinación de la Política de


Cooperación Internacional al Desarrollo como órgano de coordinación del sector público
autonómico. Sus funciones fundamentales son obtener la necesaria información,
complementariedad, coordinación y coherencia de las actuaciones en materia de cooperación al
desarrollo que lleve a efecto la administración de la CCAA (Consejerías, municipios, Fondo
Cantabria Coopera….).

La Oficina de Cooperación para el Desarrollo, adscrita al órgano o Dirección competente en


materia de CID, ejerce un papel muy operativo para dinamizar y coordinar las acciones de gestión
técnica de los instrumentos de cooperación y la coordinación con los agentes de cooperación.
Por su relevancia, debe dotarse con los recursos necesarios para desarrollar su labor en el plano
técnico, en la coordinación, seguimiento y comunicación con agentes.

14. SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DEL II PLAN


DIRECTOR

El Plan Director que tiene como función marcar la política de cooperación de los siguientes
años, es necesario que cuente con mecanismos que permitan hacer seguimiento y evaluación
de lo que se está realizando y logrando, para aprender y extraer enseñanzas aplicables en
siguientes periodos. En momentos de cambio como el actual, donde se quiere fortalecer la
política de cooperación de Cantabria y en un contexto internacional con referencias como los
ODS y la Agenda 2030, los indicadores propuestos en el anexo para el seguimiento y evaluación

25
permiten visualizar los avances y plantear en los plazos establecidos las medidas pertinentes
orientadas al cumplimiento de dichos indicadores, bien sea desde la actuación de las
instituciones y componentes del propio Consejo o desde la intervención de agentes sociales.

El Gobierno de Cantabria promoverá acciones de evaluación de las actividades impulsadas


en los planes operativos anuales así como de la propia política de cooperación que se refleja en
II Plan Director; y para ello, se podrán desarrollar mecanismos y foros que permitan la
participación y el análisis para su seguimiento, evaluación y actualización que se estime
pertinente, partiendo de los indicadores propuestos que han sido consensuados con los/las
agentes de cooperación de Cantabria.

El CCCID cuenta también con atribuciones en esta materia, tal como se indica en Decreto
28/2008 sobre su funcionamiento, relativas al seguimiento y evaluación del Plan Director así
como, en concreto, acciones puntuales en su periodo de vigencia:
a) Conocer los resultados de los documentos de seguimiento, de los instrumentos de
planificación y, en general, de la evaluación de los proyectos de cooperación.
b) Elaborar por iniciativa propia, informes, recomendaciones y propuestas sobre la política
y las actuaciones de cooperación al desarrollo de la Comunidad Autónoma de Cantabria.
c) Emitir dictámenes sobre las consultas que en materia de Cooperación Internacional al
Desarrollo le sometan los órganos rectores de la cooperación.
d) Emitir informes y realizar propuestas en materia de Cooperación Internacional al
Desarrollo, solidaridad y defensa de derechos humanos.
e) Proponer la organización de encuentros y actividades relativas a la solidaridad y la CID,
así como la realización y publicación de estudios y documentos con este fin.
f) Proponer prioridades y criterios que deberán regir en la concesión de ayudas y
subvenciones a proyectos de CID.

En el anexo de indicadores de seguimiento y evaluación del II Plan Director se presentan


indicadores evaluables en algunos casos en un periodo intermedio y en otros al finalizar el Plan,
que permitirán, en el primer caso, adecuar determinadas actuaciones o impulsar otras iniciativas
recomendadas en esa evaluación intermedia, y en el caso de la evaluación final, obtener
enseñanzas y aprendizajes para el diseño del siguiente Plan Director que fortalezca la política
de cooperación en Cantabria. En cualquier caso, se integrará la perspectiva de género en los
indicadores de seguimiento, incluyendo un estudio del impacto de género de las actuaciones que
se desarrollen y/o incluyendo la variable sexo en la recogida de datos e información para
fortalecer así la obtención de enseñanzas y aprendizajes más acordes a la realidad.

15. MARCO PRESUPUESTARIO


El Gobierno y la sociedad Cántabra han manifestado históricamente su compromiso con la
cooperación para el desarrollo como parte inseparable de la tradición solidaria del pueblo

26
cántabro. Esta política ha de tener un carácter estable y permanente, con compromisos
económicos concretos y previsibles y ha de estar basada en principios de corresponsabilidad y
justicia social.

La Ley 4/2007, de 4 de abril, de Cooperación Internacional al Desarrollo de la Comunidad


Autónoma de Cantabria, recoge en su artículo 35 que anualmente la Ley de Presupuestos
determinará los recursos destinados a la cooperación al desarrollo en el ámbito de la Comunidad
Autónoma de Cantabria en concordancia con las orientaciones indicativas que se establezca el
Plan Director, garantizando que cada año se destine un mínimo del 0,7% de los fondos propios
de la Comunidad Autónoma de Cantabria a la Cooperación al Desarrollo.

La Comunidad de Cantabria debe elaborar sus presupuestos en el marco de la Ley de


Finanzas de Cantabria y bajo los principios constitucionales de estabilidad presupuestaria,
sostenibilidad financiera, eficiencia en la asignación y utilización de los recursos públicos,
responsabilidad y lealtad institucional. No obstante a pesar de las restricciones que ello conlleva,
Cantabria, continúa comprometida con la lucha contra la pobreza y con la consecución de un
mundo más justo y equitativo.

El II Plan Director de la Comunidad Autónoma de Cantabria es una muestra de este


compromiso. La cooperación para el desarrollo debe tener, por los principios rectores que
contempla, un consenso con una visión a largo plazo y con compromisos de crecimiento
paulatino priorizando esta política de cooperación para el desarrollo de forma transversal entre
las instituciones; pero para su efectivo cumplimiento es necesario que se destine un presupuesto
acorde con una visión global, para poder dotar de recursos a los instrumentos de cooperación.
Dicho compromiso se hará efectivo a través de los distintos planes anuales o bienales, en los
que se concretarán las acciones específicas, órganos responsables, tiempos delimitados y el
presupuesto que se aumentará progresivamente hasta situarse en el 0,7% que establece la
LCID.

Para ello, es necesario el consenso entre grupos parlamentarios, la operatividad del Consejo
Cántabro de Cooperación, y la creación de un órgano superior a nivel gubernamental encargado
de coordinar las acciones dirigidas al cumplimiento de la Agenda 2030. Este órgano tendrá dos
funciones principales: i) definir una política gubernamental de planificación, implementación y
seguimiento de los ODS, integrando las dimensiones económica, social y ambiental con el
enfoque de DHS, y ii) establecer las medidas necesarias para la asignación de recursos
financieros para la implementación de los mismos. De esta manera se podrá contar con una
política de cooperación al desarrollo eficaz para asegurar que las políticas sectoriales (salud,
educación, comercio, agricultura, energía y otras), no socavan, refuerzan el desarrollo humano
sostenible, no sólo en Cantabria, sino globalmente.

27
16. ANEXOS
ANEXO I: INDICADORES DE SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DEL II PLAN DIRECTOR DE
COOPERACIÓN DE CANTABRIA

En relación y vinculación con los objetivos de desarrollo sostenible y la agenda 2030


(ver anexo II), aplicable a todos los agentes de cooperación al desarrollo en la
Comunidad Autónoma de Cantabria

PROYECTOS Y ACTUACIONES E INTERVENCIONES DE COOPERACIÓN:


PRIORIDADES GEOGRÁFICAS Y SECTORIALES

1. Al finalizar el Plan, el 100% de los fondos distribuibles se


Priorizar zonas de
concentran en los países priorizados. Permitirá analizar las zonas
intervención y el
concretas de intervención y la población sujeto con la que se trabaja de
fortalecimiento de la
cara a propuestas geográficas en el siguiente Plan Director. Para la
población sujeto
ayuda humanitaria y la de emergencia, por sus características, no se
(Vinculación con ODS 1, 2, 5, 10)
consideran prioridades geográficas.

Zonas estratégicas 2. Al finalizar el Plan, al menos el 20% de los fondos distribuibles


(Vinculación con ODS 1, 2, 5, 10) se destinan a países del continente africano.

3. En la evaluación final del Plan se evalúa que se ha producido


Articulaciones entre
una mayor articulación (actividades conjuntas, sinergias, etc.) entre
agentes cántabros
agentes de cooperación de Cantabria para lograr un mayor impacto
(Vinculación con ODS 10)
con la población en los territorios de intervención y en Cantabria.

4. Al menos el 50% de las ONGD y entidades de cooperación


proyectan sus iniciativas con una visión de impacto a medio plazo en
una zona geográfica determinada. Dichas intervenciones e impacto se
visualiza y difunde al finalizar el Plan en memorias institucionales.
Continuidad e impacto
(Vinculación con ODS 1, 2, 4, 5,
6, 8, 10, 13)
5. Al finalizar el Plan, el 100% de las intervenciones realizadas se
ha centrado en las prioridades sectoriales establecidas en los EJES:
Personas, Gobernanza y DDHH, Desarrollo Económico y Social, Medio
Ambiente.

Eje PERSONAS

6. Al finalizar el Plan, al menos un 20% de los fondos se han


destinado a actuaciones de cooperación que tienen en su objetivo
específico el empoderamiento de las mujeres o de organizaciones de
Eliminar las desigualdades mujeres. Además, en el conjunto de los proyectos se valorará la mejora
e incidir en los derechos de en la calidad de las propuestas de actuación de la estrategia para la
las mujeres equidad de género desde la transversalidad.
(Vinculación con ODS 5)

7. Durante el periodo del Plan se realiza un encuentro de


formación, intercambio de experiencias y buenas prácticas en
empoderamiento de las mujeres. En la evaluación final del Plan los/las

28
agentes de cooperación de Cantabria valoran de forma positiva y de
utilidad la formación recibida en género y diversidad sexual.

8. Al finalizar el Plan, al menos el 30% de los fondos se han


Promover los derechos de
destinado a actuaciones en los que a través de las prioridades
la infancia
sectoriales críticas para la infancia, se ha alcanzado un impacto positivo
(Vinculación con ODS 1, 4 y 5,
16)
en el bienestar y el cumplimiento de los derechos de los niños y las
niñas.

9. Al menos el 30% de las actuaciones apoyados durante el


Mejorar los servicios
periodo de vigencia del Plan tienen como objetivo específico la
públicos y bienes básicos
(Vinculación con ODS 3, 4, 5, 6)
promoción de la salud, la educación, la protección social y la mejora de
la gestión del agua y el saneamiento.

Eje GOBERNANZA DEMOCRÁTICA LOCAL;


DEFENSA Y PROMOCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

Apoyar los derechos 10. Al menos el 30% de las actuaciones o intervenciones apoyados
humanos y la gobernanza durante el periodo de vigencia del Plan cuentan entre sus prioridades
de las instituciones con un enfoque a la defensa y promoción de los derechos humanos y
(Vinculación con ODS 10, 16) por una gobernanza democrática local.

11. Al finalizar el periodo del Plan, se han apoyado al menos tres


Promover el fortalecimiento
actuaciones o intervenciones en este sector, cuyas organizaciones
institucional
socias son ayuntamientos o gobiernos regionales de los países de
(Vinculación con ODS 9, 11,16)
cooperación.

Eje DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SOSTENIBLE

Desarrollar capacidades 11. Al finalizar el periodo del Plan, al menos el 30% de los proyectos
productivas en economía son de este sector. Se han apoyado al menos tres proyectos
social específicamente de apoyo a cooperativas y a iniciativas de economía
(Vinculación con ODS 1, 2, 8, 12) social y solidaria.

Eje MEDIO AMBIENTE

12. Al finalizar el periodo, al menos un 20% de las actuaciones o


Incidir en la protección del intervenciones ejecutadas por ONGD e instituciones del sector público
medio ambiente y el uso
de la Comunidad Autónoma de Cantabria son específicamente de este
sostenible de los recursos sector. Además, se empiezan a incorporar de forma regular en las
naturales propuestas, al ser una estrategia transversal, elementos sobre gestión
(Vinculación con ODS 7, 12, 13
14, 15) sostenible de los recursos naturales (recursos marinos, bosques, etc.),
gestión del agua, producción sostenible y consumo responsable.

EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO (ED)

29
13. Al finalizar el periodo del Plan, se ha puesto en marcha la
Estrategia Cántabra de Educación para el Desarrollo y para la
transformación social.

14. Al menos el 15% del presupuesto de cooperación se destina a


actuaciones de ED en Cantabria y se constata un incremento en la
formación, acompañamiento y desarrollo de capacidades de los
agentes de la ED en Cantabria.
Promover una ciudadanía
concienciada y unas 15. Durante el periodo se desarrollan mecanismos de coordinación,
instituciones coherencia y complementariedad entre las diferentes administraciones
comprometidas con el públicas y el resto de agentes de la ED.
desarrollo humano
sostenible 16. Al final del periodo ha aumentado la participación de la
(Vinculación con ODS 4, 5, 10, ciudadanía de Cantabria en acciones formativas, de sensibilización,
11, 12, 13, 16, 17) movilización y participación, en propuestas relacionadas con la
transformación local y global para un desarrollo sostenible.

17. Al finalizar el Plan se constata un incremento sustancial del


número de actividades y/o programas de ED realizados en el ámbito de
la educación en Cantabria.

18. Al finalizar el plan habrá mejorado la cantidad y calidad de la


información referida a la cooperación al desarrollo en los medios de
comunicación y las redes sociales.

ACCIÓN HUMANITARIA Y PROMOCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

19. Al finalizar el segundo año del Plan, se habrán implementado al


menos tres intervenciones que fortalezcan las capacidades locales, que
apoyen procesos de carácter preventivo y/o de rehabilitación. Al finalizar
Aumentar la coordinación y
el Plan, se habrán implementado en estas líneas de actuación al menos
eficacia en proyectos y
seis intervenciones.
actuaciones
(Vinculación con ODS 1, 2, 5, 16)
20. La incorporación de la perspectiva de género en las
intervenciones de AH y promoción de los DDHH ha sido tenida en
cuenta en el diseño y en la implementación.

COHERENCIA DE POLÍTICAS PARA EL DESARROLLO EN


EL GOBIERNO DE CANTABRIA

21. Al finalizar el periodo del Plan, se ha puesto en marcha la


Estrategia de Desarrollo Humano Sostenible en Cantabria, en el marco
de la Coherencia de Políticas para el Desarrollo desde una perspectiva
Favorecer la local y global.
institucionalización de la
Coherencia de Políticas 22. Al finalizar el Plan todos los proyectos y actuaciones apoyadas
para el Desarrollo y financiadas durante el periodo de vigencia del mismo se han alineado
(Vinculación con Agenda 2030 y con los objetivos y metas de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030.
ODS) Se mejora la integración de la Agenda 2030 desde un enfoque global y
transversal.

23. Al finalizar el Plan, está en funcionamiento un órgano al más


alto nivel interdepartamental que supervise, asesore y sirva de instancia
de coordinación para la implementación y seguimiento de los ODS y la

30
Coherencia de Políticas para el Desarrollo, con seguimiento del
Consejo de Cooperación Cántabro.

24. A mitad de periodo del Plan, un 15%, y al finalizar el periodo al


menos el 30% de altos cargos de dirección y personal técnico del
Gobierno de Cantabria, ha participado en acciones formativas
Potenciar la realización de relacionadas con Coherencia de Políticas para el Desarrollo. Muestran
acciones de cooperación una evaluación positiva sobre las posibilidades de su implementación
para el desarrollo desde desde los diferentes Departamentos.
Departamentos del
Gobierno de Cantabria 25. La evaluación final del Plan muestra en sus conclusiones una
(Vinculación con Agenda 2030 y opinión favorable y satisfactoria del personal de la Oficina de
ODS) Cooperación y la Dirección Gral. responsable de la cooperación, en
relación con actuaciones del sector público autonómico en materia de
cooperación, de forma integrada con los principios y prioridades del II
Plan Director.

FORMACIÓN, PROMOCIÓN Y MEJORA DE LA CALIDAD DE LA COOPERACIÓN PARA EL


DESARROLLO, ONGD Y OTROS AGENTES DE COOPERACIÓN

26. Al finalizar el periodo del Plan, las ONGD, CCONGD,


universidad y diferentes agentes de cooperación de Cantabria han
fortalecido sus capacidades institucionales, en aspectos técnicos y de
funcionamiento, formativos y del voluntariado, con el apoyo de recursos
Aumentar el desarrollo de desde el programa de cooperación del Gobierno de Cantabria y otras
capacidades individuales y entidades.
colectivas
27. Al finalizar el periodo se ha percibido una mejora en la
formulación de propuestas en el conjunto de las convocatorias de
cooperación del Gobierno de Cantabria, por las puntuaciones obtenidas
en la baremación de las propuestas presentadas.

CULTURA DE EVALUACIÓN, TRANSPARENCIA Y CALIDAD

28. Al finalizar el Plan se ha promovido desde el órgano competente


en cooperación, el diseño y realización de al menos dos evaluaciones,
a mitad del periodo y al finalizar el Plan, siendo cada evaluación de uno
o varios proyectos de carácter sectorial o de un área geográfica.
Promover una cultura
evaluativa para el
29. Se presentan y socializan los resultados de las evaluaciones
aprendizaje
realizadas, en el Consejo de Cooperación Cántabro y en foros con los
agentes de cooperación. Se observa interés y satisfacción en términos
de participación y aprendizaje sobre la realización de evaluaciones.

ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN Y COORDINACIÓN

Incrementar la coordinación
30. A medio término del Plan, está funcionando en el marco del
y participación de agentes
Consejo Cántabro de Cooperación un espacio de diálogo que garantiza
de cooperación de
la participación del conjunto de agentes de cooperación de Cantabria
Cantabria
en la promoción y el seguimiento de la política de cooperación del

31
Gobierno. Al evaluarse, se valora de forma positiva los espacios de
participación y coordinación promovidos.

ANEXO II: OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ODS) DE LA AGENDA 2030


(NNUU, Septiembre 2015)

El 25 de septiembre de 2015, los líderes mundiales acordaron la Agenda 2030 de Desarrollo


Sostenible. Se trata de la nueva hoja de ruta para la comunidad internacional que identifica los
objetivos para erradicar la pobreza y favorecer un desarrollo sostenible e igualitario durante el
periodo 2016-2030. En ella se plantean un total de 17 ODS para poner fin a la pobreza, luchar
contra la desigualdad y la injusticia y hacer frente al cambio climático.

Con el lema “Transformar nuestro mundo sin dejar a nadie atrás” esta amplia agenda incluye
17 objetivos de carácter integrado, indivisible y universal para mejorar la vida de las personas de
todo el planeta. La nueva hoja de ruta internacional se centra en las tres dimensiones del
desarrollo sostenible: la ambiental, la económica y la social y concentra su intervención en cinco
ejes centrales: PLANETA, PERSONAS, PROSPERIDAD, PAZ Y ALIANZAS.

Objetivo 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo.

Objetivo 2: Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y


promover la agricultura sostenible.

Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades.

32
Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover
oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

Objetivo 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para


todos.

Objetivo 7: Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para
todos.

Objetivo 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenido, el empleo pleno


y productivo y el trabajo decente para todos.

Objetivo 9: Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y


sostenible y fomentar la innovación.

Objetivo 10: Reducir la desigualdad en y entre los países.

Objetivo 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros,
resilientes y sostenibles.

Objetivo 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

Objetivo 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

Objetivo 14: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos
marinos para el desarrollo sostenible

Objetivo 15: Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres,
gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación, detener e invertir la
degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica.

Objetivo 16: Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar
el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos
los niveles.

Objetivo 17: Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el
Desarrollo Sostenible.

33
ANEXO III: REFERENCIAS

 Agenda 2030 y Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS y Metas, Naciones Unidas, 25


septiembre, 2015. Informe del Secretario General, Progresos en el logro de los ODS
2017
 Ley de Cantabria 4/2007, de Cooperación Internacional al Desarrollo de la Comunidad
Autónoma de Cantabria.
 Decreto 28/2008, de 19 de marzo de 2008 por el que se regula la composición,
organización y funcionamiento del Consejo Cántabro de Cooperación Internacional al
Desarrollo.
 Decreto 29/2008, de 19 de marzo de 2008 por el que se regula la composición
funcionamiento de la Comisión de Coordinación de la Política de Cooperación
Internacional al Desarrollo.
 I Plan Director de Cooperación de Cantabria (2009-2012). I PD Cantabria
 Orden ECD/76/2016, de 1 de julio, Orden 2016 Bases Cooperación por la que se
establecen las Bases reguladoras para la concesión de subvenciones en materia de
cooperación internacional para el desarrollo.
 Plan Estratégico de Cooperación de la Universidad de Cantabria (2015-2018). UNICAN
2005-2018
 Diagnóstico de la cooperación internacional para el desarrollo en la Comunidad
Autónoma de Cantabria (2007-2016).
 Estrategia de Educación para el Desarrollo y para la transformación social de la
Comunidad Autónoma Cantabria (2018).
 Estrategia de Desarrollo Humano Sostenible de la Comunidad Autónoma Cantabria
(2018).

34

También podría gustarte