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ANÁLISIS DE SENTENCIAS DE CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS

HUMANOS

LUZ DARY SOTO CARDOSO

Estudiante

JORGE ELIÉCER GAITÁN

Docente

INSTITUCIÓN UNIVERSITARIA POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

PROGRAMA DE DERECHO

ASIGNATURA: PROBATORIO

2019

1
CORTE CONSTITUCIONAL
SENTENCIA T-292 DE 2006
PRECEDENTE CONSTITUCIONAL
Nombre LUZ DARY SOTO CARDOSO
Fecha MARZO 24 DE 2019
Curso DERECHO PROBATORIO

1. MARCO DECISIONAL

1.1. IDENTIFICACIÓN
Número Expediente T-1222275
Fecha Abril 6 de 2006
Magistrado Ponente Manuel José Cepeda Espinosa
Aclaran el voto No aplica
Salvan el voto No aplica
1.2. NORMA CONTROLADA

 El artículo 4 de la Constitución Política de Colombia, declara que la Constitución es norma


de normas y los principios que de ella se desprenden el marco de acción de las autoridades
públicas.
 El artículo 86 de la Carta Magna, donde se establece el derecho a instaurar la acción de
tutela.
 El artículo 243 Superior, reconoce el alcance de la parte motiva de los fallos de
constitucionalidad, que son definidos como cosa juzgada implícita, por tanto resultan ser
obligatorios para las autoridades y particulares.
 Ley 2067 de 1991: Las sentencias que profiera la Corte Constitucional tendrá el valor de cosa
juzgada constitucional y son de obligatorio cumplimiento para las autoridades y particulares.
 Ley 270 de 1996: Alcance de las sentencias en el ejercicio del control constitucional.

1.3. DEMANDA
La accionante solicitó la tutela de sus derechos fundamentales al debido proceso, libre desarrollo
de la personalidad e igualdad por la suspensión del pago de las mesadas a las que le atribuía el
derecho por sustitución pensional por haber contraído nuevas nupcias, y negado por la Compañía
Flota Mercante S.A. en liquidación (CFM). Dicha empresa sustentó la suspensión en que al
momento de reconocer la pensión de sustitución a favor de la señora Gómez Arias y su hijo, la
señora firmó la resolución que contenía la cláusula compromisoria de perder el derecho
pensional una vez contraiga nuevas nupcias. Se establecen los hechos desde el 1° de enero de
2000, con una condición resolutoria, basada en la Ley 71 de 1988. Decisión que fue desconocida
por la accionante. Posteriormente la CFM argumentó que el reconocimiento a la pensión se
realizó en el 2001, pero como la señora Gómez Arias contrajo nupcias con el señor Edgardo
Vásquez en los Estados Unidos, y pese a haberse enviado por parte de la compañía varios
comunicados en los cuales le anunciaban la suspensión del pago de la pensión, se podría tomar la
decisión de suspender los pagos ya que la señora había incumplido la parte resolutoria, por ende,

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perdía el derecho por la celebración de un nuevo matrimonio. Es de aclarar, que en la Resolución
006 del 7 de febrero de 2000, se resolvió: “El reconocimiento y pago a favor de la señora Gómez
Arias… mientras no contrajera nupcias o haga vida marital”. No obstante, esta compañía
desconoció la sentencia C-309 de 1996, en la que se consideró que tal hipótesis era incompatible
con la Carta Magna, por la violación de los derechos fundamentales.
1.4. HECHOS
 Por medio de la Resolución 71 del 24 de septiembre de 1981, la Flota Mercante
Grancolombiana S.A., reconoció pensión de jubilación al Señor Ramón Rey Delgado.
 El 16 de enero de 2000, falleció el señor Ramón Rey Delgado.
 La Señora Lucía Gómez Arias, tramitó la sustitución pensional ante la compañía, acreditando
convivencia y dependencia económica del causante.
 La Compañía de Inversiones de la Flota Mercante S.A. en liquidación, mediante la Resolución
No. 006 del 7 de febrero de 2000, reconoció la sustitución pensional del causante a favor de la
señora Lucía Gómez Arias y del hijo en común.
 En dicho acto administrativo, se incluye un artículo segundo, que describe en su parte final,
que se reconoce el pago de las mesadas pensionales, mientras no contraiga nupcias o haga vida
marital.
 La señora Gómez Arias contrajo matrimonio con el señor Edgardo Vásquez en los Estados
Unidos el día 9 de enero de 2001.
 La Compañía envía en el mes de julio de 2004, comunicaciones a la señora Gómez Arias,
pidiendo explicaciones sobre la omisión de informarles sobre su actual estado civil. Al igual,
que solicita el reintegro de los dineros a partir del 9 de enero de 2001.
 El 29 de julio de 2004, se suspenden los pagos.
 En 2005, la accionante solicita a la Compañía, acatar lo establecido en la sentencia C-
309/1996 de la Corte Constitucional.
 La entidad suministra respuesta a la petición dela Señora Gómez.
 La señora Lucía Gómez Arias interpuso acción de tutela contra la Flota Mercante
Grancolombiana (Compañía de Inversiones de la Flota Mercante S.A. en liquidación), por
considerar vulnerados sus derechos fundamentales al debido proceso, libre desarrollo de la
personalidad e igualdad.

1.5. PROBLEMA JURÍDICO QUE ENUNCIA LA CORTE


Determinar si la Compañía de Inversiones de la Flota Mercante S.A. en liquidación, violó los
preceptos constitucionales, al suspender el pago de la mesada pensional de la accionante por la
causal de haber contraído matrimonio nuevamente. Decisión tomada en la aplicación de una
regla cuyo contenido normativo, según la jurisprudencia es vinculante. Es decir, la Compañía
estaba obligada a aplicar la ratio decidendi de una sentencia de constitucionalidad que en abstracto
declaró inexequibles normas legales que consagraban cláusulas extintivas de derechos
pensionales por nuevas nupcias, por considerarse ser contrarias a la Constitución Política de
Colombia. La Corte examinará lo que se ha aclarado sobre las decisiones constitucionales
vinculantes y lo conceptuado en la ratio decidendi. Finalmente, establecerá las decisiones de los
jueces y autoridades precisando el alcance de las acusaciones que expone cada parte. La Corte
estudiará la actuación de la Compañía ante la existencia de una cláusula contraria a dicha ratio
decidendi, en contraste con el papel de la acción de tutela como mecanismo jurídico válido para
darle eficacia material a las sentencias que se profiera por parte de la Corte Constitucional en

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temas específicos, como el caso que nos ocupa, los derechos pensionales.

2. RATIO DECIDENDI
La Compañía estaba en la obligación de aplicar la ratio de la sentencia. Por tanto efectivamente
si hubo violación del derecho a la igualdad de la accionante por desconocer el precedente, de la
cosa juzgada constitucional y del derecho al libre desarrollo de la personalidad. Se le ordenará
inaplicar la cláusula extintiva de la resolución 006 de 2000, que ampara el derecho prestacional
de la accionante a la sustitución pensional, así como a revocar los actos en los que está
desconociendo la ratio decidendi de la sentencia C-309/1996. La naturaleza pública o privada de la
entidad no es suficiente para concluir que la ratio decidendi citada deja de ser aplicable. Por tanto,
decide la Corte restablecer la condición de pensionada a la señora Gómez Arias.
3. ARGUMENTOS NO ESENCIALES
 El ordenamiento jurídico colombiano debe basar todos sus pronunciamientos en la
Constitución Política, como lo determina el Artículo 4, es norma de normas.
 Se reconoce la fuerza vinculante de las decisiones judiciales y a los precedentes
constitucionales.
 La obligatoriedad de la parte motiva de las sentencias constitucionales tiene efectos en
relación con los fallos proferidos y de las implicaciones propias de la cosa juzgada
constitucional.
 En materia de cosa juzgada constitucional, los fallos de control abstracto tienen fuerza
obligatoria, por las siguientes razones: 1. Tienen efectos erga omnes y no simplemente
interpartes. 2. Tales efectos resultan obligatorios, hacia el futuro, por tanto sus efectos
quedan autónomanente establecidos por la corte.
 Una sentencia de control abstracto debe tener los siguientes elementos: 1. la norma objeto de
decisión de la Corte. 2. El referente constitucional que sirvió de base a la decisión. 3. El
criterio determinante de la decisión.
 La ratio decidendi son las razones de la parte motiva de la sentencia que constituyen la regla
determinante del sentido de la decisión y su contenido específico.
 Frente al decisum o parte resolutiva, se debe reconocer como la resolución concreta del caso.
Y no obliga sino generalmente a las partes del litigio, con fuerza de cosa juzgada.
 El orbiter dicta, tiene un carácter no vinculante y si eminentemente persuasivo. Es aquello que
no está inescindiblemente ligado con la decisión, son como las consideraciones generales, las
descripciones del contexto jurídico.
3.1. OBITER DICTA RESALTABLES
La ratio decidendi de una sentencia debe contener los siguientes criterios: 1. La ratio enunciada
constituye en sí misma una regla con un grado de especificidad suficientemente claro, como para
resolver con ella, de manera inmediata y efectiva, casos similares. 2. La ratio implica en sí
misma, la prohibición de aplicación de normas jurídicas con tales contenidos, porque permite
concluir de manera inmediata que las cláusulas en sí mismas, son inconstitucionales. 3. La ratio
indicada responde al problema jurídico que se plantea en el caso, en la medida en que resuelve si
es aplicable o no una cláusula de ese naturaleza, y fija además, el sentido de interpretación del
artículo 16 de la Constitución Política en relación con tales condiciones extintivas.

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3.2. INTERVENCIONES
 SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA. El Juzgado Tercero Civil Municipal de
Bogotá, decidió declarar improcedente la acción de tutela del caso concreto, por las
siguientes razones: El medio ordinario de defensa para el amparo de los derechos de
reconocimiento de la sustitución pensional, le corresponde a la acción ordinaria laboral. Al
igual, que no se evidencian circunstancias de urgencia, gravedad e impostergabilidad
requeridas.
 PROCURADOR JUDICIAL II, impugnó la decisión en los siguientes términos: Las
consideraciones de la sentencia C-309 son de carácter obligatorio para el operador jurídico.
Por ende, solicita se tutelen los derechos constitucionalmente invocados por la accionante y
se restablezca su status de pensionada.
 SEGUNDA INSTANCIA. El Juzgado Noveno Civil del Circuito de Bogotá, consideró que
dados los precedentes en materia de sentencias de constitucionalidad, se encuentran
vulnerados los derechos fundamentales de la accionante. Pero los requisitos de inminencia
y urgencia del perjuicio no fueron suficientemente comprobados en el caso. Por tanto, las
sentencias de constitucionalidad en la materia no resultan vinculantes para el caso en
concreto. Confirmó la decisión del Juzgado Noveno Civil del Circuito, con sentencia del 22
de septiembre de 2005.

3.3. ACLARACIONES DE VOTO


NO APLICA

3.4. SALVAMENTOS DE VOTO


NO APLICA

4. COMENTARIO
En virtud del artículo 4 constitucional y por el desarrollo jurisprudencial referido dentro de la
sentencia objeto de estudio, se materializa la supremacía constitucional. El valor jurídico que
tienen la ratio decidendi y la fuerza vinculante del precedente constitucional para los operadores
jurídicos deben mantener la seguridad jurídica de los derechos. Esta supremacía constitucional se
visualiza en el análisis planteado por la Corte Constitucional en la Sentencia T-292/2006. La
fuerza vinculante de la parte motiva y resolutiva de sus sentencias de constitucionalidad, al igual
que la ratio decidendi de sus sentencias de tutela, deben ser acatadas por las autoridades
competentes. Se establece el carácter obligatorio de la ratio decidendi en razón a que “asegura que las
decisiones judiciales se basen en una interpretación uniforme y consistente del ordenamiento jurídico, garantiza la
coherencia del sistema (seguridad jurídica) y favorece el respeto de los principios de confianza legítima (artículo
84 C.P.), e igualdad en la aplicación de la ley (artículo 13 C.P.) establecidos en la Constitución”. (Resaltado
fuera de texto).

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CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
CASO COMUNIDADES AFRODESCENDIENTES DESPLAZADAS DE LA CUENCA
DEL RÍO CACARICA (OPERACIÓN GÉNESIS) VS. COLOMBIA

Nombre LUZ DARY SOTO CARDOSO


Fecha MARZO 24 DE 2019
Curso DERECHO PROBATORIO

1. MARCO DECISIONAL

1.1. IDENTIFICACIÓN
Sumilla Sentencia “Marino López y otros (Operación Génesis) vs. Colombia
Fecha 20 de noviembre de 2013
JUECES: Diego García-Sayán (Presidente), Manuel E. Ventura
Robles, (Vicepresidente), Alberto Pérez Pérez (Juez), Eduardo Vio
Grossi (Juez), Roberto F. Caldas (Juez), Eduardo Ferrer McGregor
Magistrado Ponente Poisot (Juez).
Representante (s) Comisión Inter-eclesial de Justicia y Paz
Víctima (s) Marino López y otros
Estado Demandado Colombia
1.2. NORMA CONTROLADA
Convención sobre los Derechos del Niño-Naciones Unidas, Convenios de Ginebra de 1949-
Naciones Unidas, Protocolo II Adicional a los Convenios de Ginebra de 1949 relativo a la
protección de las víctimas de los conflictos sin carácter internacional.
1.3. DEMANDA
El 1 de junio de 2004, las presuntas víctimas, a través de la Comisión Intereclesial de Justicia y
Paz, presentaron una petición alegando violaciones de derechos humanos cometidas por el
Estado, en relación con la Operación Génesis, en las comunidades de la cuenca del Río Cacarica.
El 8 de febrero de 2003, la Comisión Interamericana solicitó al Estado que extremara medidas
necesarias para garantizar la integridad de las comunidades. El 21 de octubre de 2006, la
Comisión Interamericana aprobó el Informe de Admisibilidad No. 86/06. El 31 de marzo de
2011 la Comisión emitió informe de fondo No. 64/11.
1.4. HECHOS

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El marco fáctico que se esboza en la sentencia, tiene en resumen los siguientes hechos:
1. El contexto geográfico, poblacional y del orden público en la región del Urabá chocoano.
Localizada en el extremo noroccidental de Colombia y es punto de unión entre Centro y Sur
América. Limita con los departamentos de Chocó, Antioquia y Córdoba. Uno de esos límites es
el Río Atrato. Región de gran importancia geoestratégica en el conflicto armado por grupos al
margen de la ley. Así mismo, la guerrilla hizo su aparición como el ELN, EPL, ACCU, entre
otros. Los grupos armados ilegales buscan este territorio como corredor de movilidad para tráfico
de armas y drogas ilícitas.
2. Los antecedentes de las operaciones “Génesis y Cacarica” A finales de 1996 las fuerzas
armadas y las AUC, lanzaron una campaña para erradicar la guerrilla de la región del Bajo
Atrato, con la finalidad de retomar el control territorial de las zonas con presencia guerrillera de
la cuenca del Cacarica. Dicha campaña obtuvo apoyo civil. En noviembre de 1996, se
presentaron enfrentamientos en Riosucio entre paramilitares y guerrilleros. El 20 de diciembre de
1996 un grupo de paramilitares ingresó a Riosucio anunciando que se continuarán en la zona de
Salaquí.
3. El desarrollo de las operaciones Génesis y Cacarica. Desde mediados de 1996 comenzaron
los rumores paramilitares de tomarse el control de Riosucio. El 6 de octubre de 1996, las ACCU
asesinaron a varios campesinos en la comunidad de Brisas de la Virgen de Chocó. En noviembre
de 1996 fue asesinado con arma de fuego el Secretario de Gobierno de Riosucio, el Secretario de
Hacienda desapareció sin ninguna explicación. En diciembre de 1996, se presentaron
enfrentamientos entre paramilitares y guerrilleros. El 20 de diciembre de 1996 grupo
paramilitares ingresó a Riosucio y anunció que seguirán en la zona. El 16 de enero de 1997,
fueron secuestrados 10 Infantes de Marina. El 9 de enero de 1997 en el municipio de Riosucio
fue tomado por la guerrilla. A finales de 1996 las fuerzas armadas lanzaron una campaña para
erradicar la guerrilla de la región del Bajo Atrato. El 7 de febrero de 1997 secuestraron 4
extranjeros y uno niños. Los días 24 y 27 de febrero de 1997 se ejecutó la operación de
contrainsurgencia denominada Operación Génesis, iniciada por las Fuerzas Militares de
Colombia, Ejército Nacional para erradicar la guerrilla y capturar o neutralizar a los integrantes
del Bloque José María Córdoba, liberar los infantes. La operación culminó con la liberación de
dos de los extranjeros secuestrados y la recuperación de los cuerpos de extranjeros secuestrados.
El 26 de febrero de 1997, los miembros de AUC del Bloque Chocó, ingresaron a caseríos Bijao,
Limón y Puente América, dispararon armas de fuego, lanzaron granadas y quemaron casas,
lograron desplazamientos de los pobladores. La Fuerza Aérea Colombiana bombardeó las
comunidades de las cuencas del Río Salaquí y Cacarica, causando desplazamiento de
campesinos, con participación de los paramilitares y desarrollando acciones conjuntas con el
Ejército. A finales de febrero de 1997, se inicia la Operación Cacarica, emprendida por grupo de
paramilitares avanzando hacia Río Cacarica y demás comunidades. Los paramilitares ingresaron
al caserío Puente América, instalaron un retén en el que requisaban a los habitantes. Le
sindicaron a los líderes de las comunidades afrodescendientes que tenían que desocupar e irse de
Turbo. Los testimonios de líderes comunitarios, dan cuenta de tres cordones de seguridad, uno
por los ACCU, otro por militares de la Brigada XVII del Ejército y otro por miembros de las
autodefensa y Brigada XVII.
4. La muerte de Marino López. Aproximadamente 60 paramilitares del Bloque Chocó de las
ACCU ingresaron al caserío de Bijao de la Cuenca del Cacarica del Chocó, disparando con
armas y lanzaron granadas a los techos de las casas y saquearon los hogares, incluyendo el del
señor Mariano López. Posteriormente les ordenaron abandonar el lugar. El señor Marino López

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fue ejecutado el 27 de febrero de 1997, con desmembramiento de su cuerpo, los paramilitares
jugaron con su cabeza como si fuera un balón de futbol, en presencia de la comunidad. Los
restos del señor Marino López fueron encontrados en el Rio Cacarica días después e
identificados en febrero de 2007.
5. El alegado desplazamiento forzado. Hubo desplazamiento de aproximadamente 3.500
personas, de las cuales 2.300 se asentaron provisionalmente en el municipio de Turbo y Bocas
del Atrato, 200 cruzaron la frontera de Panamá y a otras zonas de Colombia.
6. Los hechos posteriores al desplazamiento. Los pobladores desplazados siguieron siendo
objeto de actos de hostigamiento, amenazas y violencia por parte de grupos paramilitares. Entre
1996 y 2002 varias personas fueron desaparecidas y asesinadas.
7. El retorno de los desplazados y la presunta continuación de los hechos de violencia
contra los desplazados del Cacarica. El desplazamiento de todos los pobladores duró por
cuatro años, desde febrero de 1997 hasta 2001. Durante dicho período de tiempo, el Estado se
limitó a brindar ayudas para el retorno, atención humanitaria, atención sicológica y adecuación
de albergues, entrega de alimentos, pago de servicios públicos, entre otros.
8. La alegada explotación ilegal de madera en el territorio colectivo. Se denunció por parte
de los pobladores que desde 1992, el gobierno creó la Comisión Especial para las Comunidades
Negras, quienes expusieron la preocupación sobre la explotación maderera en la zona del Río
Cacarica por cuanto hay taponamientos del río y deforestación de las reservas de cativales. La
comisión solicitaron la necesidad de que no se reglamentar la titulación colectiva de los
territorios negros y diseñaron políticas de protección al medio ambiente. Se obtuvo aprobación el
26 de abril de 1999, por parte del INCORA, para que 23 comunidades negras con título colectivo
de propiedad explotaran el terreno. Desde junio de 2000 CODECHOCÖ solicitó la suspensión de
toda actividad de aprovechamiento forestal.
9. Los procesos jurisdiccionales. Se adelantó tutela contra los derechos fundamentales de las
comunidades del Río Cacarica a la salud en conexidad con la vida, a la tranquilidad y otras.
Dicha decisión fue confirmada el 16 de noviembre de 2001 por el Consejo de Estado. En 2001 la
Procuraduría General de la Nación inició proceso disciplinario contra la junta directiva de
CODECHOCÖ, por otorgamiento de permisos de extracción, legalización de madera por medio
de mecanismos irregulares y demás hechos. Se adelantaron en la Fiscalía General de la Nación
dos procesos uno ante la Unidad Nacional de Derechos Humanos y otro ante Derecho
Internacional Humanitario de la Fiscalía. Por delito de concierto para delinquir, por delito de
homicidio en persona protegida, desplazamiento forzado.
1.4. PROBLEMA JURÍDICO QUE ENUNCIA LA CORTE
Responsabilidad Internacional del Estado por violaciones de derechos humanos cometidas en
relación con la denominada “Operación Génesis” y Cacarica.

2.2. RATIO DECIDENDI


El Estado deberá utilizar los medios que sean necesarios para continuar eficazmente y con
diligencia las investigaciones abiertas, para individualizar, juzgar y sancionar a todos los
responsables de los hechos expuestos. Remover todos los obstáculos de facto y de jure que
mantengan la impunidad. El Estado debe realizar un acto público de reconocimiento de
responsabilidad internacional por los hechos. El estado debe brindar el tratamiento médico
adecuado y prioritario que requieran las víctimas, en el marco de programas de reparaciones
previstos en la normatividad interna. El Estado debe restituir el efectivo uso, goce y posesión de

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los territorios reconocidos en la normatividad interna a las comunidades afrodescendientes del
Consejo Comunitario de las Comunidades de la Cuenca del Río Cacarica. El Estado debe
garantizar que las condiciones de los territorios que se restituyan a las víctimas, y que habitan
habitualmente el lugar, sean adecuadas para la seguridad y vida digna. El Estado debe garantizar
que todas las personas que hayan sido reconocidas como víctimas reciban efectivamente las
indemnizaciones establecidas en la normatividad colombiana, el plazo de un año contado a partir
de la notificación de la sentencia. El Estado debe pagar US$105.000.00 (y US$10.000.00 a cada
uno de sus hermanos) por concepto de daños materiales e inmateriales ocasionados al señor
Marino López Mena y sus familiares. El Estado debe rendir al Tribunal un informe sobre las
medidas adoptadas para cumplir con la misma dentro del plazo de un año. La Corte supervisará
el cumplimiento íntegro de la sentencia para revisar que el Estado haya dado cumplimiento a lo
dispuesto por la Convención Americana de Derechos Humanos.
3. ARGUMENTOS NO ESENCIALES
NO APLICA

3.1. OBITER DICTA RESALTABLES


El derecho a la vida ocupa un lugar fundamental en la Convención Americana por ser el
presupuesto esencial para el ejercicio de los demás derechos. Los Estados tienen la obligación de
garantizar la creación de las condiciones que se requieran para que no se produzcan violaciones
de ese derecho inalienable. Debe impedir que sus agentes atente contra él. Esta protección activa
del derecho a la vida por parte del Estado no sólo involucra a sus legisladores, sino a toda
institución estatal y a quienes deban resguardar la seguridad, sean éstas sus fuerzas de policía o
fuerzas armadas. La Convención Americana establece el derecho a la integridad personal, física
y psíquica, cuya infracción. La mera amenaza de que ocurra una conducta prohibida está en
riesgo el derecho a la integridad personal, debe ser protegido por el Estado. La Convención
reconoce el derecho de circulación y de residencia y a no tener que salir forzadamente del
territorio del Estado en el cual se halle legalmente. El Estado debe garantizar dicho derecho. La
libertad de circulación es una condición indispensable para el libre desarrollo de la persona. La
convención protege el derecho a no ser desplazado forzosamente dentro de un Estado. El Estado
está en obligación de adoptar medidas no solo de prevención sino de prever las condiciones
necesarias para un retorno digno y seguro a su lugar de residencia habitual o a su reasentamiento
voluntario en otra parte del país. El Estado debe garantizar su participación plena en la
planificación y gestión de su regreso o reintegración. La responsabilidad del Estado debe
analizarse también bajo los principios relevantes del Derecho Internacional Humanitario, como
son distinción, proporcionalidad y precaución en la utilización de la fuerza en el marco de
conflicto armados de carácter no internacional. El Estado no solo debe respetarlos sino que debe
adoptar todas las medidas apropiadas para garantizar la protección del sujeto de derecho. No
existe prueba suficiente que demuestre que los bombarderos realizados por las Fuerzas Armadas
afectaron directamente a las comunidades de la Cuenca del Río Cacarica. No existen evidencias
que permitan concluir que los bombarderos de la Operación Génesis hayan sido objeto de
afectación para la población civil. Por tanto, la Corte concluyó que el Estado no es responsable
por la violación de los derechos a la vida y al a integridad personal. Se ha comprobado a partir de
varias sentencias que la existido relación entre los miembros de las Fuerzas Armadas de
Colombia y Grupos Paramilitares, se confirmaron acciones concretas de colaboración y apoyo.
También que los altos mandos del Ejército podrían haber tenido vínculos con grupos
paramilitares de la Región del Urabá y en otras regiones. Igual colaboración se evidenció por

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parte de la Corte, que en la Operación Cacarica tuvo colaboración de los agentes estatales. Se
realizaron actos crueles, inhumanos y degradantes a que fue sometido el señor Marino López
Mena en el poblado de Bijao, con la privación de la vida.

3.2. INTERVENCIONES
 EL ESTADO: Reconoció parcialmente su responsabilidad internacional: Por la violación de
los derechos a las garantías judiciales y a la protección judicial por sancionar a los autores
intelectuales o materiales de la muerte de Mariano López Mena. Por no obtener resultados
concretos debido a la complejidad de los hechos. Son pocos los avances y esfuerzos de las
autoridades judiciales para esclarecer los hechos.
 LA COMISIÓN: Alegó que si bien hubo responsabilidad del Estado, el alcance es limitado
y abarca múltiples factores de impunidad. Existe controversia entre la violación de los demás
derechos establecidos en la Convención Americana y la Convención Interamericana para
Prevenir y Sancionar la Tortura.
 LOS REPRESENTANTES: Valoraban que el Estado reconozca la condición de
vulnerabilidad de las víctimas y las dificultades de acceso al lugar de los hechos, pero que las
investigaciones realizadas por el Estado carecieron de rigurosidad y seriedad. Solicitaron que
se desestime el reconocimiento de responsabilidad realizado por el Estado, y que sea la Corte
quien proceda a la determinación puntual de los hechos ocurridos.
 LA CORTE: Se debe adelantar por parte del Tribunal el reconocimiento de responsabilidad
por el Estado y verificar las condiciones formales de los actos, hacer las exigencias de
justicia para conocer la verdad de lo ocurrido. La Convención Americana se mantiene en la
violación de derechos en perjuicio de los familiares de Marino López y de los miembros de
las comunidades afrodescendientes del Cacarica asociadas en CAVIDA y las mujeres cabeza
de familia que habitan en Turbo, al igual que el perjuicio de sus niños y niñas, que deben ser
reparados en costas y gastos.
 DEFENSORÍA DEL PUEBLO Y PERSONERO DE RIOSUCIO: Informaron a la
Seccional de Apartadó que organizarían una comisión de apoyo para ayudar a los campesinos
que se desplazaron al presenciar los hechos de violencia.
 JUZGADO OCTAVO PENAL DEL CIRCUITO ESPECIALIZADO DE BOGOTA: El
desplazamiento forzado de los pobladores y el asesinato de Marino López no serían actos
aislados sino parte de una estrategia de consolidación paramilitar.
3.3. PRUEBAS
1. PRUEBA DOCUMENTAL, TESTIMONIAL Y PERICIAL. Documentos presentados
como prueba como escritos principales, remitidos por las partes en la oportunidad procesal
debida, no fueron controvertidos ni objetados, ni fue puesta en duda su autenticidad. Notas
de prensa presentados por las partes y la comisión, admite los documentos que se encuentran
completos. Algunos documentos señalados por las partes por medio de enlaces electrónicos,
no ven afectados la seguridad jurídica ni equilibrio procesal, porque es inmediatamente
localizable por el tribunal y las partes. Los videos presentados por los representantes, no
fueron impugnados ni su autenticidad cuestionada. Declaraciones rendidas ante fedatario
público de las presuntas víctimas y peritos. En audiencia pública se escuchó la declaración de
dos presuntas víctimas, de tres peritos, de un declarante a título informativo y de un testigo.
En relación con los artículos o textos en los cuales señalan hechos relativos al caso, se trata
de obras escritas que contienen declaraciones o afirmaciones de sus autores para su difusión

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pública. Por tanto, la valoración de sus contenidos no se encuentra sujeta a las formalidades
requeridas para las pruebas testimoniales. Su valor probatorio dependerá de que corroboren o
se refieran a aspectos relacionados con el caso en concreto.
2. PRUEBA DOCUMENTAL PRESENTADA CON POSTERIORIDAD A LOS
ESCRITOS DE SOLICITUDES Y ARGUMENTOS O AL ESCRITO DE
CONTESTACION. Fue admitida por referirse a hechos supervinientes a la presentación del
escrito de solicitudes y argumentos, considerados además ser relevantes para la resolución
del caso. Se remitió por la Fiscalía General de la Nación, un informe y clips de versiones
libres de cuatro guerrilleros de las FARC. Los representantes presentaron un escrito en el
cual incorporan información relacionada con posibles mecanismos promovidos para generar
confusión y tensión en la zona. No se admiten por la corte, algunos documentos presentados
en los anexos que tienen fecha anterior a la presentación del escrito de solicitudes y
argumentos, ya que no se encontraron en el momento procesal oportuno. La encuesta de
población desplazada de la cuenca del rio Cacarica, Bajo Atrato (Chocó-Colombia), no
justificaron su presentación extemporánea. Los documentos denominados “Censo programa
para vivir mejor”, “Censo Red de Solidaridad” y “Carta representante legal, son consideradas
por la corte como no tenidas en cuenta porque se vulneraría el debido proceso al impedir el
ejercicio de contradicción de la prueba. Sobre los certificados de presuntas víctimas
fallecidas, el accionante no tiene autoridad para certificar el fallecimiento de ninguna
persona. El escrito de alegatos finales del Estado Colombiano, fueron presentado en forma
extemporánea, por tanto no fue oportunamente valorada por las demás partes del proceso y
fueron objetados por el Estado. La Corte los incorpora en el expediente.
3. DOCUMENTACIÓN ENTREGADA EN LA AUDIENCIA PÚBLICA. Los documentos
denominados “Peritazgo Antropológico” y “El arreglo de justicia del transicional vigente en
Colombia”, fue admitida por estimarla útil para la resolución del caso. La comisión solicitó
presentación del peritaje brindado por Michael Reed y Federico Andreu Guzmán, se definió
como elementos documentales incorporados por la admisibilidad y valoración de los mismos.
4. TESTIMONIOS O VERSIONES LIBRES. Durante la audiencia pública se presentaron
varias versiones libre de miembros de los grupos armados (paramilitares), evaluadas por la
justicia penal ordinaria y procedimientos de Justicia y Paz en Colombia, allegadas como
pruebas. Se admiten las declaraciones y dictámenes rendidas en la audiencia pública.
3.4. SALVAMENTOS DE VOTO
NO APLICA
4. COMENTARIO
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (con sede en San José, Costa Rica) tiene
atribuida, junto con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la competencia para
conocer de los asuntos relacionados con el cumplimiento de los compromisos contraídos por los
Estados Partes en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH).

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CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
CASO DE LA MASACRE DE LA ROCHELA Vs. COLOMBIA

Nombre LUZ DARY SOTO CARDOSO


Fecha MARZO 24 DE 2019
Curso DERECHO PROBATORIO

1. MARCO DECISIONAL

1.1. IDENTIFICACIÓN
Sumilla Sentencia de la Masacre de La Rochela
Fecha 11 de mayo de 2007
JUECES: Sergio García Ramírez (Presidente), Cecilia Medina
Quiroga (Vicepresidenta), Manuel E. Ventura Robles (Juez), Diego
García-Sayán (Juez), Leonardo A. Franco (Juez), Margarette May
Macaulay (Jueza), Rhadys Abreu Blondet (Jueza). Pablo Saavedra
Alessandri (Secretario), Emilia Segares Rodríguez (Secretaria
Magistrado Ponente Adjunta).
Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo”. Centro por la
Representante (s) justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).
Víctima (s) Mariela Morales Caro y demás funcionarios de la justicia.
Estado Demandado Colombia
1.2. NORMA CONTROLADA
Artículos 62.3 y 63.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y artículos 29, 31,
53.2, 56 y 58 del Reglamento de la Corte. Artículo 1 (Obligación de respetar los derechos).
Artículo 25 (Protección Judicial), Artículo 4 (Derecho a la vida), Artículo 8 (Garantías
judiciales), Artículo 13 (Libertad de pensamiento y expresión), Artículo 25 (Protección judicial),
Artículo 63.1 (Obligación de reparar) de la Convención Americana.

1.3. DEMANDA
El 10 de marzo de 2006, la Convención Americana, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, sometió a la Corte una demanda contra Colombia. Originada en la denuncia No.
11.995, presentada en la Secretaría de la Comisión el 8 de octubre de 1997 por el Colectivo de
Abogados “José Alvear Restrepo”. El 9 de octubre de 2002 la Comisión aprobó el informe de
admisibilidad NO. 42/02 y el 7 de marzo de 2005 aprobó el informe de fondo 29/05. El 28 de
febrero de 2006, la Comisión concluyó que “no ha dado cumplimiento a la totalidad de las
recomendaciones”. Fecha de interposición de la denuncia ante la Comisión: 8 de octubre de
1997 y fecha de interposición de la demanda ante la Corte: 10 de marzo de 2006. El caso se
refiere a la responsabilidad internacional del Estado por la falta de investigación de la ejecución
extrajudicial de doce personas, y las lesiones de tres, por parte de grupos paramilitares, así como
la falta de investigación y sanción de los responsables de los hechos.

1.4. HECHOS

12
El 18 de enero de 1989 un supuesto grupo paramilitar con la cooperación de agentes estatales
ejecutó extrajudicialmente a Mariela Morales Caro y demás funcionarios de la administración de
justifica en el corregimiento de “La Rochela” en el Bajo Simacota, Departamento de Santander,
Colombia. La Comisión alega que “el caso permanece en parcial impunidad y la mayoría de los
autores materiales e intelectuales, civiles y militares, no han sido investigados y sancionados
penalmente”. Se afirma “que el esclarecimiento judicial de la Masacre de “La Rochela” posee un
especial significado para la sociedad colombiana en tanto se trata del asesinado de funcionarios
judiciales cuando cumplían con su labor de investigar entre otros hechos de violencia, la
responsabilidad de civiles y militares en la Masacre de los 19 comerciantes”, así como otros
hechos de violencia perpetrados en la zona del Magdalena Medio. El 28 de septiembre de 2005,
el Estado Colombiano, adelantó una “acto público de reconocimiento de responsabilidad” con
participación del Vicepresidente de la República y la Ministra de Relaciones Exteriores. El 28 de
febrero de 2006, la Comisión concluyó que no se ha dado cumplimiento con la totalidad de
recomendaciones, por tanto, sometió el presente caso a la jurisdicción de la Corte.
1.4. PROBLEMA JURÍDICO QUE ENUNCIA LA CORTE
La Corte considera que el reconocimiento parcial de responsabilidad efectuado por el Estado
constituye una contribución positiva al desarrollo de este proceso, al buen despacho de la
jurisdicción interamericana sobre derechos humanos, en general, a la vigencia de los principios
que inspiran la Convención Americana y a la conducta de los Estados en esta materia. Después
de haberlo examinado y tomado en cuenta lo manifestado por la Comisión y los representantes,
la Corte considera que subsiste la controversia en los términos que se exponen en los siguientes
párrafos.

2.2. RATIO DECIDENDI


En la decisión de la Corte, deberá cumplir con:
 Homologar el Acuerdo parcial sobre medidas de reparación, adelantado entre las partes por el
Estado y los representantes de las víctimas y familiares.
 Conducir eficazmente los procesos penales que están en trámite y adoptar todas las medidas
necesarias que permitan esclarecimiento de los hechos para determinar la responsabilidad de
quienes participaron en las violaciones. Los resultados de estos procesos deberán ser
publicados por el Estado, para que el país sepa la verdad.
 Garantizar que los funcionarios que fungen como judiciales, fiscales, investigadores y de más
operadores de justicia dispongan de un sistema de seguridad y protección adecuadas en
desarrollo de sus labores. Así mismo, debe amparar los testigos, víctimas y familiares de
graves violaciones de derechos humanos.
 Ofrecer gratuitamente y de manera inmediata el tratamiento médico y psicológico requerido
por los familiares de las víctimas. Al igual al único sobreviviente Arturo Salgado Garzón y
sus familiares.
 Debe desarrollar programas permanentes de educación en derechos humanos dentro de las
fuerzas armadas colombianas.
 Debe realizar pagos de las cantidades que se condenan por daños materiales, inmateriales y
reintegro de costas y gastos dentro del año a partir de la notificación de la sentencia.
 Hará supervisión a la ejecución íntegra de la sentencia.

13
LA CORTE RESUELVE:
 Requerir al Estado que adopte todas las medidas que sean necesarias para dar efectivo y
pronto acatamiento a los puntos pendientes de cumplimiento que fueron ordenados por el
Tribunal en la Sentencia, de conformidad con lo estipulado en el artículo 68.1 de la
Convención Americana.
 Solicitar al Estado que presente, a más tardar el 14 de enero de 2011, un informe que
contenga información detallada, actual y precisa sobre los puntos que se encuentran
pendientes de acatamiento.
 Solicitar a los representantes de las víctimas y sus familiares y a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos que presenten observaciones al informe del Estado
mencionado en el punto resolutivo anterior, en los plazos de cuatro y seis semanas,
respectivamente, contados a partir de la recepción de dicho informe.
 Continuar supervisando los puntos pendientes de cumplimiento de la Sentencia de fondo,
reparaciones y costas de 11 de mayo de 2007.
 Requerir a la Secretaría de la Corte que notifique la Resolución al Estado de Colombia, a
la Comisión Interamericana y a los representantes de las víctimas y sus familiares.
3. ARGUMENTOS NO ESENCIALES
PROCEDIMIENTO ANTE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS
HUMANOS
 Fecha de presentación de la petición (11.995); 8 de octubre de 1997.
 Fecha de informe de admisibilidad (42/02): 9 de octubre de 2002.
 Fecha de informe de fondo (29/05). 7 de marzo de 2005.
3.1. OBITER DICTA RESALTABLES
El Estado violó los siguiente derechos consagrados en el Convención Americana de Derechos
Humanos: Derecho a la vida (artículo 4), derecho a la integridad personal (artículo 5.1. y 5.2.),
derecho a la libertad personal (artículo 7), derecho a las garantías judiciales y a la protección
judicial (artículos 8.1 y 25). El Estado realizó un reconocimiento parcial de la responsabilidad
internacional, aceptado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

3.2. INTERVENCIONES
JURISDICCION ORDINARIA:
 La Corte estima que la inefectividad de los procesos penales queda claramente evidenciada al
analizar la falta de debida diligencia en la conducción de las acciones oficiales de
investigación. Hay irrazonabilidad del plazo trascurrido en las investigaciones, la falta de
adopción de medidas necesarias para la protección ante las amenazas que se presentaron
durante las investigaciones.
JURISDICCIÓN PENAL MILITAR:
 El Tribunal estableció que la jurisdicción penal militar debe tener un alcance restrictivo y
excepcional, porque debe juzgar a militares por la comisión de delitos o faltas que por su
propia naturaleza atenten contra bienes jurídicos propios del orden militar. La justicia militar
asume competencia sobre un asunto que debe conocer la justicia ordinaria.
JURISDICCION DISCIPLINARIA
 La Corte valora las decisiones que emita la jurisdicción disciplinaria con sanciones a
funcionarios públicos y miembros de las fuerzas armadas involucrados. Proceso que deberá

14
ser adelantado por la Procuraduría General de la Nación.
JURISDICCIÓN CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA
 El Estado otorgó indemnizaciones a nivel interno en el ámbito de los procesos contenciosos
administrativos y acuerdos conciliatorios refrendados jurídicamente.

3.3. PRUEBAS
PRUEBA DOCUMENTALES, TESTIMONIAL Y PERICIAL:
 Declaraciones escritas ante Notario Público sobre las ejecuciones extrajudiciales de los
familiares de las víctimas.
 Declaraciones testimoniales y dictámenes rendidos mediante affidávit, declaración jurada
escrita y declaración escrita de testigos.
 Felicitas Treue, por parte de los representantes de las víctimas presento dictamen sobre los
alegados graves efectos y daños psicológicos, necesarios para tratamiento médico y
psicológico.
 Dictamen de contador público, calculando el lucro cesante de las víctimas fatales de la
masacre.
 En audiencia pública, la Corte escuchó las declaraciones testimoniales y dictámenes periciales.

VALOR PROBATORIO:
El Tribunal admite el valor probatorio de aquellos documentos y aclaraciones remitidos por las
partes. En cuanto a los testimonios y peritajes rendidos por los testigos y peritos, la Corte estimó
pertinentes en cuanto se ajustan al objeto que fue definido por la Resolución. También estima
que las declaraciones testimoniales rendidas por las víctimas no pueden ser valoradas dentro del
conjunto de pruebas del proceso. Se objetaron declaraciones de testigos, alegando que su
presentación contradice lo decidido en la resolución de la audiencia pública. Otras declaraciones
fueron declaradas totalmente impertinentes.

3.4. SALVAMENTOS DE VOTO / VOTO CONCURRENTE


JUEZ SERGIO GARCÍA RAMÍREZ: 11 DE MAYO DE 2007:

4. COMENTARIO
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, considera que el Estado permitió la
colaboración, y participación de particulares en la realización de funciones de patrullaje militar
de las zonas de orden público, con el uso de armas de fuego privativo de las fuerzas armadas en
desarrollo de actividades de inteligencia militar. Competencias únicamente del Estado, y
violatorias de la función garante que debe hacer dentro del territorio nacional. Por tanto, el
Estado es directamente responsable por acción y omisión.

15
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
CASO YARCE Y OTRAS Vs. COLOMBIA

Nombre LUZ DARY SOTO CARDOSO


Fecha ABRIL 6 DE 2019
Curso DERECHO PROBATORIO

1. MARCO DECISIONAL

1.1. IDENTIFICACIÓN
Sumilla Sentencia de Yarce y Otras
Fecha 21 de noviembre de 2007
JUECES: Roberto F. Caldas (Presidente), Eduardo Ferrer Mac-
Gregor Poisot (Vicepresidente), Manuel E. Ventura Robles (Juez),
Eduardo Vío Grossi (Juez), Eugenio Raúl Zaffaroni (Juez), Pablo
Saavedra Alessandri (Secretario), Emilia Segares Rodríguez
Magistrado Ponente (Secretaria Adjunta).
Representante (s) Grupo Interdisciplinario por los Derechos Humanos GIDH.
Luz Dary Ospina Bastidas, Myriam Eugenia Rúa Figueroa, Ana
Teresa Yarce, María del Socorro Mosquera Londoño y Mery
Víctima (s) Naranjo Jiménez.
Estado Demandado Colombia
1.2. NORMA CONTROLADA
Artículos 67 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y artículos 68 del
Reglamento de la Corte. Artículo 1 (Obligación de respetar los derechos). Artículos 1, 5, 7, 11,
17, 19, 25 de la Convención Americana. Artículos 28, 213, 214 de Constitución Política de
Colombia. Ley 137 de 1994, Decreto No. 2002 de 2002. Decretos No. 1837 de 2002.

1.3. DEMANDA
El caso fue sometido ante la Corte el día 3 de junio de 2014, (artículos 51 y 61 de la Convención
Americana y artículo 35 del Reglamento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos),
se denominó el caso Ana Teresa Yarce y otras Vs. República de Colombia. Con la
responsabilidad internacional del Estado de Colombia por una serie de violaciones de derechos
humanos de cinco defensoras de derechos humanos y sus familias, por hechos sucedidos en el
año 2002 en la Comuna 13 de la ciudad de Medellín. En medio de un ambiente de conflicto
armado en la zona, conocido por el Estado Colombiano y caracterizado por enfrentamientos
entre los grupos ilegales y la fuerza pública durante varias décadas. En la Comuna 13 se
intensificaron los operativos militares ejecutados por el mismo Estado durante el año 2002 y el
recrudecimiento de la presencia paramilitar luego de los operativos adelantados por la fuerza
pública. Las señoras Miryam Eugenia Rúa Figueroa y Luz Dary Ospina Bastidas fueron
amenazadas, hostigadas, sufrieron allanamientos, ocupación de sus viviendas y obligadas a
desplazarse. Además las señoras Mery del Socorro Naranjo Jiménez, María del Socorro

16
Mosquera Londoño y Ana Teresa Yarce fueron privadas arbitrariamente de su libertad, y tras una
serie de denuncias de los atropellos de los grupos paramilitares en colaboración con la Fuerza
Pública en la zona. Los hechos afectaron a los familiares de las defensoras de derechos humanos.
1.4. HECHOS
En la época del conflicto armado de Colombia, el 11 de agosto de 2002, el Poder Ejecutivo
suscribió el Decreto No. 1837, declaró el Estado de Conmoción Interior, vigente hasta el 6 de
mayo de 2003. Al igual que con el Decreto 2002 de 2002, se adoptaron medidas de control del
orden público. Durante este año, para retomar el control territorial, el Estado Colombiano
adelantó varios operativos militares en la Comuna 13 de Medellín, el operativo se denominó
Orión, e inicio el 16 de octubre de 2002, causó el debilitamiento de la presencia guerrillera en
esta comuna, pero no logró el fin de los grupos ilegales. Se generó un proceso de amenazas y
enfrentamientos armados generando procesos de desplazamiento intraurbano, involucrando a la
población civil. Las mujeres de las familias amenazadas fueron especialmente afectadas por la
violencia. Como estas mujeres se empoderaron como líderes sociales, se encontraban en riesgo.
Hechos Relativos a la Señora Rúa y sus Familiares:
La señora Rúa, sus hijas y su compañero permanente abandonaron la Comuna 13 en 2002,
debido a las innumerables enfrentamientos en la zona. Se mencionó que su nombre estaba
incluido en el listado de personas que los paramilitares proyectaban asesinar. Ante la Fiscalía
General de la Nación presentó el 8 de julio de 2002, denuncia penal por el desplazamiento,
incluyendo no solo las amenazas sino ocupación de su casa por paramilitares. La señora Rúa
solicitó que se incluyera su nombre en el Registro Único de Desplazados (RUD) desde 2002
hasta el 2010, sin obtener respuesta positiva por el Estado Colombiano. En 2014, instauró
acciones de tutela para ser inscrita en dicho registro. El 16 de abril de 2007, el Estado
Colombiano le asignó un monto de ayuda humanitaria. Actualmente, vive la señora Rúa con sus
familiares en un municipio cercano de Medellín.
Hechos relativos a la Señora Ospina y sus Familiares:
El 12 de noviembre de 2002, la señora Ospina se desplazó de su barrio junto con su esposo y tres
hijos. Todo ocasionado por las amenazas de las Lideresas de la Comuna 13. Su vivienda fue
destruida por los paramilitares. La Señora Ospina presentó formalmente la denuncia el 18 de
julio de 2003. La investigación fue suspendida el 5 de septiembre de 2006 y reabierta el 22 de
enero de 2008. El 29 de junio de 2009 y el 31 de marzo de 2014, se emitieron dos sentencias
condenatorias contra los integrantes de paramilitares. Se solicitó el día 13 de febrero de 2004 la
inscripción en el Registro Único de Desplazados RUD, completamente denegado pero ratificado
el 13 de febrero de 2004. Entre el 20 de agosto de 2004 y el 26 de julio de 2005, su esposo e
hijos se trasladaron para Uruguay como beneficiarios del Programa de la Iglesia Católica de
“Salida Temporal de Colombianos”. La Señora Ospina, actualmente vive en otro sector de
Medellín.
Hechos relativos a las señoras Mosquera, Naranjo, Yarce y familiares:
El 12 de noviembre de 2002, a las 15:30 horas, las señoras Mosquera, Naranjo y Yarce fueron
capturadas sin orden judicial, en una acción conjunta entre el Ejército y la Policía Nacional, el
mismo día fueron puestas a disposición del Fiscal 159. El Comandante de Escuadra asentó en un
informe de retención que la detención se basó en que dos vecinos, informaron que las tres
señoras eran milicianas y se estaban cambiando de domicilio. Fueron llevadas a un calabozo que,
según ellas declararon, pertenecía a la Seccional de Investigación Criminal de la Policía
Nacional-SIJIN. La señora Mosquera declaró que luego que el 22 de noviembre de 2002
recuperara su libertad, ella con su hija Hilda Milena Villa Mosquera y su nieto Lubín Alfonso

17
Villa Mosquera se vieron obligados a desplazarse. Luego vivió años de persecución,
estigmatización, golpes, amenazas, maltrato verbal y físico por parte de los paramilitares e
integrantes de la policía y el ejército. La señora Yarce fue asesinada el 6 de octubre de 2004 por
un desconocido. La señora Naranjo se encontraba en la Comuna 13 antes del homicidio de la
señora Yarce, y su situación de inseguridad se incrementó después de presenciarlo, por lo que
luego de ese hecho todos los días estuvo en lugares diferentes, procurando su bienestar,
cambiando los lugares en que pernoctaba. También declaró que luego del homicidio de la señora
Yarce estuvo un año por fuera y se devolvió. En 2005, regresó de manera permanente a su casa.
1.4. PROBLEMA JURÍDICO QUE ENUNCIA LA CORTE
Tribunal ha sostenido que la responsabilidad estatal bajo la Convención sólo puede ser exigida a
nivel internacional después de que el Estado haya tenido la oportunidad de declarar la violación
y reparar el daño ocasionado por sus propios medios. Esto se asienta en el principio de
complementariedad, que informa transversalmente el sistema interamericano de derechos
humanos, el cual es, tal como lo expresa el Preámbulo de la misma Convención, coadyuvante o
complementario de la protección que ofrece el derecho interno de los Estados americanos.
La Corte encuentra que las regulaciones mencionadas por el Estado fueron introducidas en años
posteriores a la admisibilidad de los casos por parte de la Comisión en el año 2007. Por lo tanto,
de ello no existía posibilidad alguna de que antes de acudir al ámbito internacional, las
peticionarias tuvieran acceso a los métodos de investigación, recursos y reparaciones propuestos
por el Estado. Es así que, los argumentos sobre el nuevo modelo de investigación y sobre la Ley
No. 1448 de 2011 resultan extemporáneos a efectos de inhibir la jurisdicción internacional, ya
que eran inexistentes. Por ende, la Corte no puede valorar las regulaciones referidas y sus
eventuales efectos en el caso en forma preliminar. La Corte desestima la excepción preliminar
planteada por el Estado y determina procedente examinar el caso sometido a su conocimiento.

2.2. RATIO DECIDENDI


El 22 de noviembre de 2016, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dicta Sentencia
declarando responsable al Estado de Colombia por los siguientes argumentos:

1. El Estado Colombiano debe responder por la violación al derecho de la libertad personal


de María del Socorro Mosquera Londoño, Mery del Socorro Naranjo Jiménez y Ana Teresa
Yarce.
2. El Estado es responsable por la violación al deber de garantizar el derecho a la vida, con
llamado atención a la obligación de actuar con debida diligencia para prevenir la violencia
contra la mujer contra Ana Teresa Yarce.
3. El Estado es responsable por violación de los derechos a la integridad personal y a la
protección de la honra y de la dignidad de las señoras María del Socorro Naranjo Jiménez y
Ana Teresa Yarce, por su detención ilegal y arbitraria.
4. El Estado es responsable por la violación del derecho a la integridad personal de Mónica
Dulfari Orozco Yarce, Sirley Vanessa Yarce, John Henry Yarce, Arlex Efrén Yarce y James
Adrián Yarce por la falta de prevención del homicidio de Ana Teresa Yarce.
5. El Estado es responsable por la violación del derecho a la integridad personal de Myriam
Eugenia Rúa Figueroa, Luz Dary Ospina Bastidas, María del Socorro Mosquera Londoño,
Mery del Socorro Naranjo Jiménez, Gustavo de Jesús Tobón Meneses, Bárbara del Sol
Palacios Rúa, Úrsula Manuela Palacios Rúa, Valentina Tobón Rúa, Oscar Tulio Hoyos
Oquendo, Edid Yazmín Hoyos Ospina, Oscar Darío Hoyos Ospina, Migdalia Andrea Hoyos

18
Ospina, Hilda Milena Villa Mosquera y Lubín Alfonso Villa Mosquera, con delitos por
desplazamiento forzado.
6. El Estado es responsable por la violación al deber de garantizar el derecho de circulación
y de residencia de Myriam Eugenia Rúa Figueroa, Luz Dary Ospina Bastidas, María del
Socorro Mosquera Londoño, Mery del Socorro Naranjo Jiménez, Gustavo de Jesús Tobón
Meneses, Bárbara del Sol Palacios Rúa, Úrsula Manuela Palacios Rúa, Valentina Tobón Rúa,
Oscar Tulio Hoyos Oquendo, Edid Yazmín Hoyos Ospina, Oscar Darío Hoyos Ospina,
Migdalia Andrea Hoyos Ospina, Hilda Milena Villa Mosquera y Lubín Alfonso Villa
Mosquera.
7. El Estado es responsable por la violación del derecho a la protección de la familia de
Magdalia Andrea Hoyos Ospina, Sebastián Naranjo Jiménez, Lubín Alfonso Villa Mosquera,
Luis Alfonso Mosquera Guisao, Luisa María Mosquera Guisao y Marlon Daniel Herrera
Mosquera.
8. El Estado es responsable por la violación al derecho a la propiedad privada de Luz Dary
Ospina Bastidas, Myriam Rúa Figueroa, Oscar Tulio Hoyos Oquendo, Edad Yazmín Hoyos
Ospina, Oscar Daría Hoyos Ospina, Migdalia Andrea Hoyos Ospina, Gustavo de Jesús Tobón,
Bárbara Sol Palacios Rúa, Úrsula Manuela Palacios Rúa y Valentina Tobón Rúa.
9. El Estado es responsable por la violación del derecho a la libertad de asociación de
Myriam Eugenia Rúa Figueroa, Luz Dary Ospina Bastidas, María del Socorro Mosquera
Londoño y Mery del Socorro Naranjo Jiménez.
10. El Estado es responsable por la violación del derecho a las garantías judiciales de Luz
Dary Ospina Bastidas Oscar Tulio Hoyos Oquendo, Edid Yazmín Hoyos Ospina, Oscar Darío
Hoyos Ospina, Migdalia Andrea Hoyos Ospina, Myriam Eugenia Rúa Figueroa, Gustavo de
Jesús Tobón Meneses, Bárbara del Sol Palacios Rúa, Úrsula Manuela Palacios Rúa y Valentina
Tobón Rúa.
11. El Estado es responsable por la violación de los derechos a las garantías judiciales y al a
protección judicial de Myriam Eugenia Rúa Figueroa, Gustavo de Jesús Tobón Meneses,
Bárbara del Sol Palacios Rúa, Úrsula Manuela Palacios Rúa y Valentina Tobón Rúa sobre la
situación de impunidad de hechos investigados.
12. El Estado es responsable de la violación al derecho a las garantías judiciales de María del
Socorro Mosquera Londoño, Mery Naranjo Jiménez y Ana Teresa Yarce por la inobservancia
de un plazo razonable en la investigación disciplinaria por su detención.
13. El Estado no violó las disposiciones sobre suspensión de garantías judiciales y a la
protección judicial de Ana Teresa Yarce, Mery del Socorro Naranjo Jiménez, María del
Socorro Mosquera Londoño, Luz Dary Ospina Bastidas, Oscar Tulio Hoyos Oquendo, Edid
Yazmín Hoyos Ospina, Oscar Darío Hoyos Ospina y Migdalia Andrea Hoyos.
14. El Estado no violó el derecho a la protección de la familia y los derechos del niño de
María del Socorro Mosquera Londoño, Mery del Socorro Naranjo Jiménez y Ana Teresa
Yarce.
15. El Estado no violó el derecho a la integridad personal de María del Socorro Mosquera
Londoño y Mery del Socorro Naranjo Jiménez.
16. El Estado no violó la honra y de la dignidad con la destrucción de las viviendas y perdida
de bienes de Myriam Rúa Figueroa, Luz Dary Ospina Bastidas y sus familiares.
17. El Estado no violó el derecho a la libertad de asociación de Ana Teresa Yarce.
Por UNANIMIDAD dispone la Corte que:
1. La Sentencia constituye por sí misma una forma de reparación.

19
2. El Estado debe adoptar, en un plazo razonable, las medidas necesarias para continuar la
investigación a fin de individualizar, juzgar y sancionar a los responsables por el
desplazamiento forzado de Myriam Eugenia Rúa Figueroa y sus familiares.
3. El Estado debe brindar, el tratamiento de salud y psicológico a las víctimas que lo
soliciten.
4. El Estado debe realizar en un plazo de seis meses las publicaciones correspondientes.

LA CORTE RESUELVE:
1. La detención ilegal y arbitraria de las señoras María del Socorro Mosquera Londoño,
Mery del Socorro Naranjo Jiménez y Ana Teresa Yarce, en calidad de defensora de derechos
humanos.
2. La violación al derecho a la vida y deber de prevenir actos de violencia contra Ana Teresa
Yarce.
3. No adoptar medidas necesarias para asegurar a los lugares de residencia de Luz Dary
Ospina Bastidas y Miryam Eugenia Rúa Figueroa y sus familiares.
4. No adoptar medidas adecuadas para proteger las viviendas, uso y disfrute del derecho de
propiedad.
3. ARGUMENTOS NO ESENCIALES
La comisión recomendó al Estado Colombiano:
 Completar las investigaciones con celeridad y de forma exhaustiva, imparcial y efectiva de
las violaciones descritas.
 Adoptar medidas urgentes e inmediatas de protección para amparar la seguridad de las
defensoras afectadas y a sus familiares.
 Garantizar a las víctimas y a sus familiares en situación de desplazamiento toda la atención
integral y condiciones necesarias de seguridad.
 Reparar en forma plena e integral a las víctimas por las violaciones de derechos humanos.
 Implementar políticas, programas e intervenciones de las autoridades competentes para
realizar actividades en la Comuna 13 que no se vuelvan a presentar estos hechos.
 Ejecutar intervenciones en la Comuna 13 para promover una cultura de derechos humanos
para que se reconozca públicamente el papel de las defensoras de derechos humanos.
 Generar espacios de diálogo entre las organizaciones que trabajan en la defensa de derechos
humanos.
3.1. OBITER DICTA RESALTABLES
El Estado violó los siguiente derechos consagrados en el Convención Americana de Derechos
Humanos: Derecho a la vida (artículo 4), derecho a la integridad personal (artículo 5.1. y 5.2.),
derecho a la libertad personal (artículo 7), derecho a las garantías judiciales y a la protección
judicial (artículos 8.1 y 25). El Estado realizó un reconocimiento parcial de la responsabilidad
internacional, aceptado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

3.2. INTERVENCIONES
LOS REPRESENTANTES DE LAS VÍCTIMAS:
 Sobre las investigaciones que adelantó el Estado colombiano, aunque se derivaron condenas,
el Estado ha dilatado la investigación de otros autores determinantes e intelectuales, tanto del
homicidio como de las amenazas o represalias.
 Que una vez fue admitida la demanda, el Estado se abstuvo de argumentar que existiera algún

20
recurso pendiente de agotar diferente a los de las investigaciones penales.
 Que es extemporáneo presentar por parte del Estado, nuevos recursos y medidas adoptadas y
que son responsables por la violación de derechos humanos.
 Afirmaron que las detenciones de las señoras Mosquera, Naranjo y Yarce fue sin orden
judicial, sin la existencia de una situación en flagrancia de las condiciones.
 Que el derecho de libertad persona se vulneró por quienes cometieron la detención por
funcionarios de la Fiscalía.
 Violación de las garantías judiciales y del debido proceso por la detención ilegal de las
señoras, ya que se realizó con arbitrariedad de las autoridades judiciales al mantener
encarcelamiento y condiciones de higiene y salubridad en las que permanecieron las lideresas
durante 11 días.
 Violación a la integridad personal porque fueron sujetas a maltratos verbales y físicos como
guerrilleras, por miembros de la fuerza pública.
 Violación del derecho a la honra y dignidad porque fueron agentes del Estado quienes dieron
lugar a la estigmatización de que fueron objeto las lideresas.
 Que al momento de los hechos, se encontraba vigente un “estado de conmoción interior” y a
partir de esto se ordenó la realización de operaciones militares en la Comuna 13.

EL ESTADO:
 Solicitó a la Corte que excluyera del objeto del litigio todos los hechos que fueron
denunciados por los representantes en el documento de solicitudes y argumentos. Se
cuestionó la inclusión de determinados hechos como: a) El contexto de la Comuna 13 y la
situación de las defensoras y defensores de derechos humanos. B) El contexto de riesgo para
las defensoras y defensores de derechos humanos. C) El desplazamiento forzado intraurbano,
su impacto y consecuencias contra las mujeres. D) El conflicto armado interno en Colombia
y los grupos armados ilegales “paramilitares”. E) El proceso de desmovilización y desarme y
reinserción de los grupos paramilitares. F) Determinados hechos relativos a la señora Ospina
y aun familiar de la señora Rúa.
 El Estado argumentó sobre el allanamiento de una vivienda de familiares de la Señora
Naranjo en febrero de 2006, donde resultó herida la niña Luis María Escudero, por tanto
solicita se excluya porque no existe un vínculo de causalidad entre los hechos que dieron
origen al caso y los hechos ocurridos en 2006.
 Que en total eran 24 presuntas víctimas y no 44 como se aducen los representantes de las
víctimas.
 El Estado se opuso a la admisión del dictamen pericial del 2015 por el perito Carlos
Rodríguez Mejía, porque dicho documento fue remitido con extemporaneidad.
 El Estado objetó el peritaje de Claudia Paz y Paz porque no guarda concordancia con el
informe pericial y la realidad.
 El Estado aduce que no es responsable de la violación del derecho a la libertad personal de
las señoras Yarce, Naranjo y Mosquera. Porque al momento de los hechos, el ordenamiento
jurídico colombiano consagraba la detención administrativa preventiva por parte de la Policía
actuó de acuerdo a la información otorgada por los ciudadanos, quienes argumentaban que
las señoras Yarce, Naranjo y Mosquera hacían parte de los grupos insurgentes y pretendían
abandonar sus residencias para evitar la acción de la justifica.
 El Estado menciona que no es responsable por la violación de la integridad personal de tres

21
víctimas, porque no existen evidencias de que se hayan presentado hechos de violencia en su
contra.
 El Estado afirma que no es responsable por el asesinato de Ana Teresa Yarce porque no
existe ningún indicio que apunte a agentes del Estado cometieron el asesinato ni de manera
directa ni indirecta. El Estado no conocía el riesgo cierto e inminente de la defensora de
derechos humanos. El Estado ha llevado a cabo varias investigaciones que contradicen lo
descrito por los representantes sobre el asesinato de la defensora.
 El Estado ha reconocido que existía un riesgo de situación de peligro derivado por el
conflicto armado de la Comuna 13 y que la señora Yarce era una defensora que tenía altos
niveles de violencia. Que las señoras Yarce, Naranjo y Mosquera habían sido detenidas por
autoridades estatales por sospecha de colaboración con la guerrilla, involucradas en pena de
“concierto para delinquir”.
LA COMISIÓN:
 Indicó que el desplazamiento forzado de las señoras Rúa, Ospina, Mosquera y Naranjo como
defensoras de derechos humanos, generó que se que agravara el conflicto armado en la
Comuna 13 durante el año 2002.
 Que este desplazamiento coincide con los operativos militares implementados por el Estado
en la Comuna 13 durante el mismo año y posterior inclusión militar.
 Que se consideran causas del desplazamiento: Que las señoras abandonaron a sus barrios al
tener conocimiento que su nombre se encontraba en una lista de personas que los
paramilitares querían asesinar. Que el Sistema Municipal para la Prevención de Desastres
certificó que el desalojo fue causa de enfrentamientos armados entre milicias y
autodenfensas. Que posterior a estos anuncios las señoras fueron desplazadas junto con sus
familiares en noviembre de 2002, y por el temor que ocasionó la detención de las señoras
Yarce Mosquera y Naranjo. Después se del asesinato de la señora Yarce se incrementaron las
amenazas contra las otras líderes sociales.
 Que el Estado no adoptó medidas razonables y suficientes de prevención y protección para
remediar el desplazamiento de las defensoras. Incurriendo en responsabilidad internacional
por el desplazamiento forzado en dos niveles distintos: Por su rol activo en originar el
desplazamiento y el segundo or la falta de respuesta adecuada y efectiva del desplazamiento.
 Que el desplazamiento forzado tiene un efecto inherente en la estructura familiar de las
personas desplazadas, en especial contra los niños y niñas.
 Que después del desplazamiento forzado de las defensoras de derechos humanos, sus
viviendas fueron destruidas de forma escalonada y sus bienes fueron apropiados. Agregó que
el Estado tuvo conocimiento de los hechos y consideró que la ausencia de medidas
razonables de protección por parte de la fuerza pública en el control de la zona constituyó una
grave privación del uso y goce de los bienes de las señoras y sus familiares. Por tanto se
afectó el derecho a la propiedad privada.
LA CORTE:
 Concluye que el Estado incumplió el deber de prevenir la violación del derecho a la vida de
Ana Teresa Yarce (Artículo 4.1.), con la obligación de actuar con debida diligencia para
prevenir violencia contra la mujer (artículo 7.b), violó el derecho a la integridad personal
(artículo 5.1.), en perjuicio de familiares de Ana Teresa Yarce.

3.3. PRUEBAS

22
PRUEBA DOCUMENTALES, TESTIMONIAL Y PERICIAL:
 Declaraciones de presuntas víctimas, testigos, peritos y declarantes a título informativo
rendidos en la audiencia pública y ante fedatario público.
 Peritaje del señor Roberto Pablo Saba presentado sin protocolizar en el plazo establecido para
recibir dicha declaración por affidavit y después remitido ante notariado por los
representantes. El Estado objetó esta prueba.
 Dictamen pericial escrito presentado el 14 de julio de 2015 por el perito Carlos Rodríguez
Mejía, quien lo había rendido de manera oral en la audiencia.
 Textos de los peritajes que fueron rendidos en la audiencia pública. No fue admitido por
extemporaneidad.
 Peritaje de Hina Hilari recibido en idioma inglés, el 15 de junio de 2015, se tradujo y
admitido.
 Peritaje de Claudia Paz y Paz, objetado por el Estado por su información pericial.
Cuestionaron su valor probatorio. Pero si fue considerado dentro del proceso.

VALOR PROBATORIO:
La Corte examina y valora los elementos probatorios admitidos para establecer los hechos del
caso y pronunciarse de fondo. Se sujeta a los principios de la sana crítica el acervo probatorio
alegando en la causa. Las declaraciones rendidas por las presuntas víctimas serán valoradas
dentro del conjunto de las pruebas del proceso, en la medida en que puedan proporcionar mayor
información sobre las presuntas violaciones y sus consecuencias.

3.4. SALVAMENTOS DE VOTO / VOTO CONCURRENTE


NO APLICA

4. COMENTARIO
Se adoptaron medias por parte del Estado colombiano, con la suscripción del Decreto No. 1837 y
2002 del 9 de septiembre de 2002 para adoptar medidas para el control del orden público y se
definieron zonas de rehabilitación y consolidación en la Comuna 13 de Medellín. Pero estas
circunstancias fueron aprovechas por algunos miembros de las fuerzas públicas para cometer
atropellos contra defensores y defensoras de derechos humanos. Aunado con las confrontaciones
entre grupos ilegales que disputan el control territorial y manejo de estupefacientes en la zona,
aumentaron el riesgo en que se desarrollaron los hechos.

CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS


CASO DE LA MASACRE DE MAPIRIPÁN Vs. COLOMBIA

23
Nombre LUZ DARY SOTO CARDOSO
Fecha ABRIL 6 DE 2019
Curso DERECHO PROBATORIO

1. MARCO DECISIONAL

1.1. IDENTIFICACIÓN
Sentencia de Mapiripán- El caso refiere sobre la responsabilidad
internacional del Estado por la muerte, lesiones y abusos cometidos
en contra de pobladores de la localidad de Mapiripán a cargo de
agentes paramilitares, así como la falta de investigación y sanción
de los responsables. Con la colaboración de miembros de fuerza
Sumilla pública.
Fecha 15 de septiembre de 2005
JUECES: Sergio García Ramírez (Presidente), Alirio Abreu Burelli
(Vicepresidente), Oliver Jackman (Juez), Antonio A. Cancado
Trindade (Juez), Manuel E. Ventura Robles (Juez), Gustavo Zafra
Roldán (Juez Ad hoc), Pablo Saavedra Alessandri (Secretario),
Magistrado Ponente Emilia Segares Rodríguez (Secretaria Adjunta).
Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo” y Centro por la
Representante (s) Justicia y el Derecho Internacional.
Residentes y familiares de Mapiripán: Carmen Johana Jaramillo
Giraldo, Esther Pinzón López, Sara Paola Pinzón López, María
Teresa Pinzón López, Yur Mary Herrera Contreras, Zully Herrera
Contreras, Maryuri Caicedo Contreras, Nadia Marina Valencia
Sanmiguel, Yinda Adriana Valencia Sanmiguel, Johana Marina
Valencia Sanmiguel, Gustavo Caicedo Contreras, Rusbel Asdrúbal
Martínez Contreras, Roland Andrés Valencia Sanmiguel, Ronald
Mayiber Valencia Sanmiguel, Luis Guillermo Pérez, Nory Giraldo
de Jaramillo, Marina San Miguel Duarte, Viviana Barrera Cruz, Luz
Víctima (s) Mery Pinzón López, y Mariela Contreras Cruz
Estado Demandado Colombia
1.2. NORMA CONTROLADA
Artículo 1.1 (Obligación de Respetar los Derechos), Artículo 4 (Derecho a la Vida), 5 (Derecho a
la Integridad Personal), 7 (Derecho a la Libertad Personal), 8.1 (Garantías Judiciales), 25
(Protección Judicial), artículos 50 y 61 artículo 63.1 de la Convención Americana. Convención
sobre los Derechos del Niño – Naciones Unidas, Convenios de Ginebra de 1949 – Naciones
Unidas, Manual sobre la Prevención e Investigación Eficaces de las Ejecuciones Extrajudiciales,
Arbitrarias y Sumarias del Protocolo de Minnesota – Naciones Unidas, Principios rectores de los
desplazados internos – Naciones Unidas, Protocolo I Adicional a los Convenios de Ginebra de
1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales.

1.3. DEMANDA

24
El caso fue sometido ante la Corte el día 5 de septiembre de 2003, la denuncia No. 12.250
recibida en la Secretaria de la Comisión el 6 de octubre de 1999. La Comisión presentó la
demanda en este caso para analizar si se violaron los artículos 4 (Derecho a la Vida), 5 (Derecho
a la Integridad Personal) y 7 (Derecho a la Libertad Personal) de la Convención Americana… Se
investiga también los artículos 8.1 (Garantías Judiciales) y 25 (Protección Judicial) de la
Convención, en relación con el artículo 1.1 (Obligación de Respetar los Derechos), por delitos
cometidos por miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia, en colaboración y
aquiescencia de agentes del Estado. Estos últimos privaron de la libertad, torturaron y asesinaron
a por lo menos 49 civiles, tras lo cual destruyeron sus cuerpos y arrojaron los restos al río
Guaviare, en el Municipio de Mapiripán, Departamento del Meta. Asimismo, señaló que
aproximadamente 49 personas eran las presuntas víctimas, de las cuales identificó a 10 personas
y a algunos de sus familiares. La Corte ordenó al Estado que adopte varias medidas de
reparación, pecuniarias y no pecuniarias, así como el pago de las costas y gastos en que hayan
incurrido los familiares de las presuntas víctimas tanto a nivel nacional como internacional.
1.4. HECHOS
 El 12 de julio de 1997, 100 miembros de las AUC aterrizaron en el aeropuerto de San José de
Guaviare procedente de Neclocí y Apartadó y fueron recogidos por miembros del Ejército, se
argumenta por los testigos, sin que éstos últimos practicaran ningún tipo de control.
 Ejército colombiano permitió el aterrizaje de las aeronaves que transportaban a dichos
paramilitares, sin practicar ningún tipo de registro o anotación en los libros permitieron que
abordaran libremente los camiones.
 El Ejército colombiano facilitó el transporte de los paramilitares hasta Mapiripán.
 Los paramilitares fueron transportados desde el aeropuerto en dos camiones que utiliza el
Ejército, los cuales fueron autorizados para acceder a la pista ante una llamada efectuada por
una persona que se identificó como oficial del Batallón Joaquín París.
 Los camiones se dirigieron a un paraje cercano a la llamada Trocha Ganadera que conduce al
llano y selva adentro. En la carretera, se les unieron paramilitares de Casanare y Meta y desde
allí, por vía fluvial, pasando por El Barrancón. Allí se encontraban la Brigada Móvil II y la
Infantería de Marina, que continuaron recorrido hacia el río Guaviare, frente a Mapiripán.
 Los miembros del grupo paramilitar transitaron sin ser detenidos por áreas de entrenamiento
de las tropas de la Brigada Móvil II, esta última bajo el mando del Coronel Lino Hernando
Sánchez Prado.
 El 14 de julio de 1997 las AUC irrumpieron en el poblado de Charras, reunieron a los
habitantes en la plaza principal y les repartieron la revista Colombia Libre, con un inserto
titulado Al Pueblo de Guaviare, firmado por el Frente Guaviare de las AUC, que amenazaba
de muerte a todo aquel que pagara impuestos a las FARC.
 El 15 de julio de 1997, más de 100 hombres armados rodearon Mapiripán por vía terrestre y
fluvial.
 Los hombres que conformaban el grupo paramilitar vestían prendas de uso privativo de las
Fuerzas Militares, portaban armas de corto y largo alcance, cuyo uso era monopolio del
Estado, y utilizaban radios de alta frecuencia.
 Al llegar a Mapiripán, los paramilitares tomaron control del pueblo, de las comunicaciones y
de las oficinas públicas y procedieron a intimidar a sus habitantes, y a secuestrar y producir la
muerte de otros.
 El señor Leandro Iván Cortés Novoa, en ese entonces Juez Promiscuo Municipal de

25
Mapiripán, alarmado por la incursión de las AUC, se comunicó con la Procuraduría Delegada
para Derechos Humanos y con el Tribunal Superior del Distrito Judicial del Meta, el cual se
abstuvo de realizar actuaciones investigativas.
 El 15 de julio de 1997 el General Jaime Humberto Uscátegui Ramírez tuvo conocimiento de
la presencia de las AUC en Mapiripán y del inminente atentado contra la vida de sus
habitantes.
 El Mayor Hernán Orozco Castro envió al señor Brigadier General Jaime Humberto
Uscátegui, Comandante de la VII Brigada, un memorando de información urgente sobre la
incursión y pronosticaba la violación de derechos fundamentales de la población de
Mapiripán.
 La Fiscalía General de la Nación concluyó que el Brigadier General Jaime Humberto
Uscátegui Ramírez, Comandante de la Brigada VII, y el Coronel Lino Hernando Sánchez
Prado, Comandante de la Brigada Móvil II, exhibieron completa inactividad funcional y
operativa a pesar de tener conocimiento sobre la masacre.
 Fiscalía determinó que ante el arribo de las AUC, se dispuso la movilización de las tropas del
Batallón Joaquín París desde San José de Guaviare hacia otras localidades, dejando
desprotegidas a las poblaciones de dicho lugar y de Mapiripán.
 El Teniente Orozco Castro declaró que cuando se hizo necesario enviar fuerzas militares a
Mapiripán, éstas estaban desplegadas en otras localidades.
 El 15 de julio de 1997 se dispuso la movilización de las últimas compañías del Batallón
Joaquín París hacia Calamar, a pesar de que no existía confirmación sobre incidentes de
perturbación del orden público en este lugar.
 La movilización de las tropas del Ejército fue injustificada y se basó en conjeturas o simples
contingencias.
 15 de julio de 1997 las AUC separaron a 27 personas identificadas en unas listas como
presuntas auxiliares, colaboradores o simpatizantes de las FARC. Estas personas fueron
torturadas y descuartizadas por un miembro de las AUC conocido como Mochacabezas.
 Los paramilitares permanecieron en Mapiripán desde el 15 hasta el 20 de julio de 1997, lapso
durante el cual impidieron la libre circulación a los habitantes de dicho municipio, y
torturaron, desmembraron, desvisceraron y degollaron aproximadamente a 49 personas y
arrojaron sus restos al río Guaviare.
 Las AUC destruyeron gran parte de la evidencia física, con el fin de obstruir la recolección
de la prueba.
 Los testimonios dan cuenta de que José Rolan Valencia, despachador del aeropuerto, fue
degollado; Sinaí Blanco Santamaría golpeado y asesinado a disparos; Antonio María Barrera,
alias Catumare, torturado durante varias horas y luego descuartizado.
 Gustavo Caicedo Rodríguez y los hermanos Hugo Fernando Martínez Contreras y Diego
Armando Martínez Contreras, de 15 y 16 años respectivamente, fueron asesinados junto al
afrodescendiente conocido como Nelson, además de José Alberto Pinzón López, Luis
Eduardo Pinzón López, Jorge Pinzón López y Enrique Pinzón López.
 12 de abril de 2000 de la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial
señala que desafortunadamente al parecer fueron muchos más los desaparecidos sobre
quienes no se tienen datos y en el sitio denominado la Cooperativa, fueron asesinados, los
señores: Álvaro Tovar Morales Jaime Pinzón y Raúl Morales.
 El 24 de abril de 2001 se destituye del cargo al Brigadier General Uscátegui,

26
 En la resolución de destitución, se indica que entre el 15 y 20 de julio de 1997 se dio muerte
en el municipio de Mapiripán a un N.N. de sexo masculino y Pacho N.N., y que en la
inspección de la Cooperativa fueron asesinados N.N. Morales de sexo masculino y Teresa
N.N. y un número indeterminado de personas.
 Por la forma como fueron asesinas las personas, no fue posible identificarlas plenamente.
 La fuerza pública llegó a Mapiripán el 22 de julio de 1997, después de concluida la masacre y
con posterioridad a la llegada de los medios de comunicación, cuando los paramilitares ya
habían destruido mucha de la evidencia física.
 La incursión de los paramilitares en Mapiripán fue un acto minuciosamente planeado desde
varios meses antes de la masacre, ejecutado con previsiones logísticas y con la colaboración,
aquiescencia y omisión de miembros del Ejército.
 La participación de agentes del Estado en la masacre no se limitó solamente a facilitar el
ingreso de las AUC a la región, ya que las autoridades tuvieron conocimiento del ataque
perpetrado contra la población civil en Mapiripán y omitieron adoptar las medidas necesarias
para proteger a los miembros de la comunidad.
 Las omisiones de la VII Brigada no se equiparaban a un simple incumplimiento de su deber
legal de controlar la zona, sino que, involucró abstenciones en necesaria connivencia con la
agrupación armada ilegal, así como en actitudes positivas eficaces tendientes a que los
paramilitares lograran su propósito, pues indudablemente sin ese concurso no hubieran
logrado actuar.
 El Brigadier General Jaime Humberto Uscátegui Ramírez habría adoptado medidas
tendientes a encubrir la omisión
 Uscátegui había ordenado al Teniente Coronel Orozco Castro modificar el contenido del
Oficio 2919 de 15 de julio de 1997 que informaba sobre los hechos que estaban ocurriendo
en Mapiripán.
 Las omisiones de la VII Brigada se extendieron a la falta de colaboración con las autoridades
judiciales que intentaron llegar al lugar de los hechos.
 La forma empleada en la ejecución de la masacre y la destrucción de los cuerpos de las
víctimas, sumados al terror sembrado entre los habitantes sobrevivientes de Mapiripán para
causar su desplazamiento, han obstaculizado la plena identificación de las víctimas de la
masacre, a pesar del hecho que existe certeza sobre el elevado número de personas torturadas
y asesinadas durante esos días de julio de 1997.
1.4. PROBLEMA JURÍDICO QUE ENUNCIA LA CORTE
Demostrar que el Estado realizó un reconocimiento de responsabilidad internacional sobre la
masacre perpetrada en Mapiripán, por la evidente colaboración de miembros de la fuerza pública
a los paramilitares desde el ingreso al pueblo hasta el ocultamiento de las evidencias.

2.2. RATIO DECIDENDI

27
La Corte declara que:

 El Estado violó en perjuicio de 49 personas, los derechos a la libertad personal, a la


integridad personal y a la vida, consagrados en los artículos 4.1, 5.1, 5.2, 7.1 y 7.2 de la
Convención, en relación con el artículo 1.1.

 El Estado violó en perjuicio de los familiares de las víctimas el derecho a la integridad


personal, consagrado en el artículo 5.1 y 5.2 de la Convención.

 El Estado violó en perjuicio de los derechos de los niños consagrados en el artículo 19 de la


Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con los artículos 4.1, 5.1 y
1.1.

 El Estado violó en perjuicio de quienes fueron niños y niñas desplazados, los derechos de
los niños consagrados en dicha disposición de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, en relación con los artículos 4.1, 22.1 y 1.1.

 El Estado violó en perjuicio de residentes de la zona, el derecho de circulación y residencia


consagrado en el artículo 22.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en
relación con los artículos 4.1, 5.1, 19 y 1.1.

 El Estado violó en perjuicio de los familiares de las víctimas los derechos a las garantías
judiciales y a la protección judicial consagrados en los artículos 8.1 y 25 de la Convención,
en relación con el artículo 1.1.

RESPONSABILIDAD DEL ESTADO

 El origen de la responsabilidad internacional del Estado se encuentra en actos u omisiones


de cualquier poder u órgano que hace parte del gobierno y debió atender los llamados de
urgencia, garantizado la seguridad de la zona, entre otras falencias.

 Dicha responsabilidad internacional puede generarse también por actos de particulares en


principio no atribuibles al Estado.

 La Corte no puede obviar la existencia de deberes generales y especiales de protección de la


población civil a cargo del Estado, derivados del Derecho Internacional Humanitario, en
particular del artículo 3 común de los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949 y las
normas del Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra relativo a la protección de las
víctimas de los conflictos armados de carácter no internacional. La observancia de dichas
obligaciones resulta de relevancia en el presente caso, en la medida en que la masacre fue
cometida en una situación de evidente desprotección de civiles en un conflicto armado de
carácter no internacional.

 Las obligaciones derivadas de dicha normativa internacional deben ser tomadas en cuenta,
según lo dispuesto en el artículo 29.b) de la Convención, pues quienes se hallan protegidos
por el régimen de dicho instrumento no pierden por ello los derechos o facultades que ya

28
tengan conforme a la legislación del Estado.

 Una vez establecida la vinculación de las Fuerzas Armadas con ese grupo de paramilitares
al perpetrar la masacre con base en el reconocimiento estatal de los hechos y en el conjunto
de pruebas, la Corte concluye que la responsabilidad internacional del Estado se ha
generado por un conjunto de acciones y omisiones de agentes estatales y de particulares
realizadas en forma coordinada, paralela o concatenada con el propósito de perpetrar la
masacre.

 El Estado es responsable por la violación de los derechos a la libertad personal, a la


integridad personal y a la vida, consagrados en los artículos 4.1, 5.1, 5.2, 7.1 y 7.2 de la
Convención, en relación con el artículo 1.1 de dicho tratado, en perjuicio de cierto número
de víctimas – que el propio Estado mencionó como 49.

 El Estado no incluyó a los familiares de las víctimas en su reconocimiento de


responsabilidad, razón por la cual la Corte entrará a considerar si el Estado incurrió en
violación del artículo 5 de la Convención en perjuicio de éstos.

 Los familiares de las víctimas han sufrido daños como consecuencia de la desaparición y
ejecución de las mismas, por la falta de apoyo de las autoridades estatales en la búsqueda de
los desaparecidos y el miedo a iniciar o continuar con las búsquedas de sus familiares ante
posibles amenazas. Puesto que la mayoría de víctimas se encuentra desaparecida, los
familiares no han contado con la posibilidad de honrar apropiadamente a sus seres queridos
fallecidos. Todo lo anterior, además de haber afectado su integridad física y psicológica, ha
impactado sus relaciones sociales y laborales, ha alterado la dinámica de sus familias y, en
algunos casos, ha puesto en riesgo la vida e integridad personal de algunos de sus
miembros.

 La Corte considera que no se necesita prueba para demostrar las graves afectaciones a la
integridad psíquica y emocional de los familiares de las víctimas.

 El hecho de que las mismas circunstancias del caso hayan impedido a las autoridades
nacionales, así como a este Tribunal, contar con mayor información sobre otros familiares
de las víctimas, hacen razonable presumir que todos estos, identificados y no identificados,
sufrieron las circunstancias extremas de la masacre o las consecuencias de ésta. Así, la
Corte estima que los familiares de las víctimas individualizados en este proceso, así como
los que no lo han sido, deben ser considerados a su vez como víctimas de la violación del
derecho a la integridad personal, consagrado en el artículo 5.1 y 5.2 de la Convención, en
relación con el artículo 1.1 de dicho tratado.

 El Tribunal considera que revisten especial gravedad los casos en los cuales las víctimas de
violaciones a los derechos humanos son niños y niñas, quienes “tienen además derechos
especiales derivados de su condición, a los que corresponden deberes específicos de la
familia, la sociedad y el Estado”.

 El contenido y alcances del artículo 19 de la Convención deben ser precisados, tomando en

29
consideración las disposiciones pertinentes de la Convención sobre los Derechos del Niño y
del Protocolo II a los Convenios de Ginebra.

 El Estado tenía pleno conocimiento de que Mapiripán se caracterizaba por altos grados de
violencia dentro del marco del conflicto armado interno, a pesar de lo cual omitió proteger a
la población, particularmente a sus niños y niñas.

 La obligación del Estado de respetar el derecho a la vida de toda persona presenta


modalidades especiales en el caso de los niños y se transforma en una obligación de
“prevenir situaciones que pudieran conducir, por acción u omisión, a la afectación de aquél.

 La Corte considera que el Estado no creó las condiciones ni tomó las medidas necesarias
para que los niños tuvieran y desarrollaran una vida digna, sino más bien se les ha expuesto
a un clima de violencia e inseguridad.

 Como consecuencia de la desprotección a que el Estado ha sometido a los niños y niñas,


antes, durante y después de la masacre, la Corte concluye que el Estado violó el artículo 19
de la Convención Americana, en conexión con los artículos 4.1, 5.1 y 1.1.

 La Corte considera de relevancia para definir el contenido y alcance del artículo 22 en un


contexto de desplazamiento interno, el contenido de los Principios Rectores de los
Desplazamientos Internos emitidos en 1998 por el Representante del Secretario General de
las Naciones Unidas.

 Los hechos del presente caso se enmarcan en una situación generalizada de desplazamiento
forzado interno que afecta a Colombia y que es causada por el conflicto armado interno.

 En razón de la complejidad del fenómeno del desplazamiento y de la amplia gama de


derechos que afecta y en atención a dichas circunstancias de debilidad, vulnerabilidad e
indefensión en que se encuentran los desplazados, su situación puede ser entendida como
una condición individual de facto de desprotección.

 Esta condición tiene una dimensión social, que se presenta en el contexto histórico
específico del conflicto armado interno en Colombia, y conduce al establecimiento de
diferencias en el acceso de los desplazados a los recursos públicos administrados por el
Estado.

 En relación con esa situación de desigualdad, es pertinente recordar que existe un vínculo
indisoluble entre las obligaciones erga omnes de respetar y garantizar los derechos humanos
y el principio de igualdad y no discriminación.

 La Corte observa que la situación de desplazamiento forzado interno que han enfrentado los
familiares no puede ser desvinculada de las otras violaciones.

 Con respecto a la jurisdicción penal militar, la Corte ya ha establecido que en un Estado


democrático de derecho dicha jurisdicción ha de tener un alcance restrictivo y excepcional y

30
estar encaminada a la protección de intereses jurídicos especiales, vinculados con las
funciones que la ley asigna a las fuerzas militares.

 La Corte recuerda que el Derecho Internacional de los Derechos Humanos tiene por fin
proporcionar al individuo medios de protección de los derechos humanos reconocidos
internacionalmente frente al Estado (sus órganos, sus agentes, y todos aquellos que actúan
en su nombre).

 La Corte estima que la reparación integral de una violación a un derecho protegido por la
Convención no puede ser reducida al pago de compensación a los familiares de la víctima.,
sino que debe incluir algunos aspectos que abarcan las reparaciones por conceptos de daño
material e inmaterial, los cuales tomará en cuenta al momento de fijar las reparaciones
pertinentes, a condición de que lo resuelto en esos procesos haya hecho tránsito a cosa
juzgada y que sea razonable en las circunstancias del caso.

 El derecho de acceso a la justicia no se agota con el trámite de procesos internos, sino éste
debe además asegurar, en tiempo razonable, el derecho de las presuntas víctimas o sus
familiares a que se haga todo lo necesario para conocer la verdad de lo sucedido y para que
se sancione a los eventuales responsables.

 El presente es un caso de ejecuciones extrajudiciales y en este tipo de casos el Estado tiene


el deber de iniciar ex officio y sin dilación, una investigación seria, imparcial y efectiva.

 Durante el proceso de investigación y el trámite judicial, las víctimas de violaciones de


derechos humanos, o sus familiares, deben tener amplias oportunidades para participar y ser
escuchados, tanto en el esclarecimiento de los hechos y la sanción de los responsables,
como en la búsqueda de una justa compensación.

 La negligencia de las autoridades judiciales encargadas de examinar las circunstancias de la


masacre mediante la recolección oportuna de pruebas in situ, no puede ser subsanada con
las loables pero tardías diligencias probatorias.

 La Corte considera que las violaciones a los derechos a la libertad personal, integridad y
vida de las víctimas, resultan agravadas como consecuencia de la falta al deber de
protección y al deber de investigar los hechos, de la falta de mecanismos judiciales
efectivos para dichos efectos y para sancionar a los responsables.
3. ARGUMENTOS NO ESENCIALES
MEDIDAS PROVISIONALES
 El 4 de febrero de 2005 los representantes solicitaron medidas provisionales para proteger la
vida e integridad personal de todos los testigos que habían sido convocados en el presente
caso, así como de sus familiares.
 El 4 de febrero de 2005 el Presidente dictó una Resolución de medidas urgentes.
 El 2 de marzo de 2005 el Estado presentó su primer informe.
 El 17 y el 24 de junio de 2005, luego de varias reiteraciones al respecto, los representantes y
la Comisión presentaron, sus observaciones al primer informe estatal sobre las medidas

31
urgentes ordenadas por el Presidente.
 El 27 de junio de 2005 la Corte dictó una resolución, mediante la cual ratificó la resolución
del Presidente de 4 de febrero de 2005.
 El 24 de agosto de 2005 el Estado presentó su segundo informe estatal. Dichas medidas
provisionales se encuentran vigentes al momento de dictar la Sentencia.

PROCEDIMIENTO ANTE LA COMISÍON:

Fecha de presentación de la petición (12.250): 6 de octubre de 1999


- Fecha de informe de admisibilidad (34/01): 22 de febrero de 2001
- Fecha de informe de fondo (38/03): 4 de marzo de 2003

PROCEDIMIENTO ANTE LA CORTE:


 Fecha de remisión del caso a la Corte IDH: 5 de setiembre de 2003
 Petitorio de la CIDH: La CIDH solicitó al Tribunal que declare la responsabilidad
internacional del Estado de Colombia por la presunta violación de los derechos reconocidos
en los siguientes los artículos: 4, 5 y 7 de la Convención Americana, en perjuicio de las
presuntas víctimas de la alegada masacre perpetrada en Mapiripán, indicadas en la demanda.
 La Comisión solicitó al Tribunal que decidiera si el Estado violó los artículos 8.1 y 25 de la
Convención, en relación con el artículo 1.1 del referido tratado, en perjuicio de las presuntas
víctimas de la supuesta masacre y sus familiares.
 Fecha de audiencia ante la Corte IDH: 7 de marzo de 2005
 Medidas provisionales otorgadas: 4 de febrero de 2005, 27 de junio de 2005, 3 de mayo de
2008 y 2 de septiembre de 2010
3.1. OBITER DICTA RESALTABLES
La Corte dispone que:
 La Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas constituye per se una forma de reparación.
 El Estado debe realizar inmediatamente las debidas diligencias para activar y completar
eficazmente, en un plazo razonable, la investigación para determinar la responsabilidad
intelectual y material de los autores de la masacre, así como de las personas cuya
colaboración y aquiescencia hizo posible la comisión de la misma.
 El Estado debe realizar inmediatamente las debidas diligencias para individualizar e
identificar, en un plazo razonable, a las víctimas ejecutadas y desaparecidas, así como sus
familiares.
 El Estado debe designar, dentro del plazo de seis meses, contado a partir de la notificación de
la Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas, un mecanismo oficial que operará durante dos
años, en el cual tengan participación las víctimas del presente caso o los representantes que
ellas designen, para cumplir con las funciones.
 El Estado debe proveer a todos los familiares de las víctimas ejecutadas o desparecidas,
previa manifestación de su consentimiento para estos efectos, a partir de la notificación de la
Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas a quienes ya están identificados, y a partir del
momento en que realice su identificación en el caso de quienes no lo están actualmente, por
el tiempo que sea necesario, sin cargo alguno y por medio de los servicios nacionales de
salud, un tratamiento adecuado, incluida la provisión de medicamentos.
 El Estado deberá realizar las acciones necesarias para garantizar las condiciones de seguridad

32
para que los familiares de las víctimas, así como otros expobladores de Mapiripán, que se
hayan visto desplazados, puedan regresar a Mapiripán, en caso de que así lo deseen.
 El Estado debe construir, en el plazo de un año, contado a partir de la notificación de la
Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas, un monumento apropiado y digno para recordar
los hechos de la masacre de Mapiripán.
 El Estado debe implementar, en un plazo razonable, programas de educación en derechos
humanos y Derecho Internacional Humanitario permanentes dentro de las fuerzas armadas
colombianas, en todos los niveles jerárquicos.
 El Estado debe publicar, dentro del plazo de seis meses, contado a partir de la notificación de
la Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas, por una vez, en el Diario Oficial y en otro
diario de circulación nacional, la Sección de esta Sentencia denominada Hechos Probados,
sobre la Responsabilidad Internacional del Estado.
 El Estado debe pagar las cantidades fijadas en la Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas,
a favor de familiares de las víctimas, por concepto de daño material.
 El Estado debe pagar las cantidades fijadas de Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas, a
favor de los familiares de las víctimas, por concepto de daño inmaterial.
 El Estado debe pagar las cantidades fijadas de la Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas,
por concepto de costas y gastos.
3.2. PRUEBAS
PRUEBA DOCUMENTALES:
 Declaraciones de familiares de las presuntas víctimas y del Señor Luis Guillermo Pérez
 Dictámenes de los peritos Robin Kirk, Profesional en derechos humanos y Ana Deutsch,
Psicóloga
 Declaración Gustavo Morales Marín, Fiscal ante la Corte Suprema de Justicia de Colombia.

VALOR PROBATORIO:
 El Tribunal admite el valor probatorio de los documentos presentados por las partes, en su
debida oportunidad procesal que no fueron controvertidos ni objetados y cuya autenticidad no
fue puesta en duda.
 La Corte incorpora al acervo probatorio la documentación allegada por la Comisión y por el
Estado posterior a presentada la demanda y a la contestación de la misma. Con anexos
presentados por los representantes y el Estado, allegados en los alegatos finales.
 Los documentos de prensa presentados por los representantes, artículos y noticias publicadas
en la prensa, aunque no tengan carácter de prueba documental, podrán ser apreciados cuando
recojan hechos públicos o notorios o declaraciones de los funcionarios del Estado.
 El Estado objetó las declaraciones rendidas ante fedatario público (affidávit) por los testigos,
por hechos relacionados con los derechos a la vida, integridad y libertad.
 El Estado consideró que habían inconsistencias en las declaraciones testimoniales de testigos.
La Corte consideró que como los familiares de las presuntas víctimas tienen un interés
directo en el caso, su declaración no puede ser evaluada aisladamente, sino en el conjunto del
acervo probatorio, aplicando las reglas de la sana crítica.
 El Estado objeto la declaración rendida por el testigo Luis Guillermo Pérez porque solo fue
autenticada por fedetario público y considerar que no cumple con la formalidad. La Corte
consideró que no se afecta la seguridad jurídica y del equilibrio procesal entre las partes. Se

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valora en el conjunto del acervo probatorio.
 El Estado objetó las declaraciones rendidas por representantes legales, por no considerar que
consten los hechos objeto del proceso directamente. El Tribunal consideró que puede
contribuir en la determinación de los hechos por tanto lo admite.
 El Estado objetó las declaraciones rendidas por representes legales por reconocimiento de la
firma por parte de Notario Público. La Corte las admite en cuanto concuerden con el objeto
que fueron rendidas ante fedetario público y no afectan la seguridad jurídica y equilibrio
procesal entre las partes.
 Las declaraciones juradas de los peritos Ana Deustch y Robin Kirk, propuestas por los
representantes porque no tenían la autenticidad por fedatario público. Por sus traducciones en
inglés a español.
 La Corte admite los peritajes indicados por los representantes.
 El Estado objetó la autenticidad del documento privado de compraventa celebrado el 10 de
febrero de 1992, entre el señor Marco Tulio Bustos Ortiz y la señora Luz Mery Pinzón
López, porque la masacre sucedió en 1997.
 El Estado objetó las pruebas presentadas en la audiencia pública por los representantes
porque no fueron supervinientes.
 La documentación probatoria con posterior a la contestación de la demanda, el Tribunal no la
tuvo en cuenta. Como fue el dictamen del señor James Crawford.
 Los documentos remitidos por el Estado en sus alegatos finales escritos, no fueron
controvertidos ni objetos.
 Los documentos atribuidos a los Estados Unidos de América, anexos a la Comisión, fueron
comprobados y admitidos por sus requisitos formales.
VALORACIÓN DE LA PRUEBA TESTIMONIAL Y PERICIAL
 Sobre las declaraciones rendidas por los testigos y el perito propuesto por la Comisión, los
representantes y el Estado, fueron admitidos por la Corte porque concuerdan con el objeto del
interrogatorio.
 Los testimonios de testigos fueron útiles en el caso, por tratarse de familiares de presuntas
víctimas y tener un interés directo en el caso, no pueden ser valorados aisladamente sino en
conjunto dentro del proceso.
 El Estado objetó la declaración rendida ante la Corte el 7 de marzo de 2005, por el perito
Federico Andreu, porque su declaración pareció ser un testimonio y no un dictamen.

3.4. SALVAMENTOS DE VOTO / VOTO CONCURRENTE


NO APLICA

4. COMENTARIO
El Estado colombiano por medio de la Fiscalía General de la Nación logró comprobar que se
ejecutó dicha masacre por parte de las Autodefensas Unidas de Colombia, a cargo de Carlos
Castaño Gil. El 15 de septiembre de 2005 la Corte Interamericana de Derechos
Humanos condenó al Estado colombiano por colaboración entre miembros del Ejército
colombiano y los integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia en la masacre.

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