Está en la página 1de 17

El aparato digestivo y su funcionamiento

¿Qué es el aparato digestivo?

El aparato digestivo está formado por el tracto gastrointestinal, también llamado tracto digestivo,
y el hígado, el páncreas y la vesícula biliar. El tracto gastrointestinal es una serie de órganos huecos
unidos en un tubo largo y retorcido que va desde la boca hasta el ano. Los órganos huecos que
componen el tracto gastrointestinal son la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el
intestino grueso y el ano. El hígado, el páncreas y la vesícula biliar son los órganos sólidos del
aparato digestivo.
El intestino delgado tiene tres partes. La primera parte se llama duodeno. El yeyuno está en el
medio y el íleon está al final. El intestino grueso incluye el apéndice, el ciego, el colon y el recto. El
apéndice es una bolsita con forma de dedo unida al ciego. El ciego es la primera parte del intestino
grueso. El colon es el siguiente. El recto es el final del intestino grueso.

Modelo humano que muestra el aparato digestivo, el cual incluye la boca, glándulas salivales,
esófago, estómago, hígado, vesícula biliar, páncreas, intestino grueso, intestino delgado,
apéndice, recto y ano.

El aparato digestivo

Las bacterias en el tracto gastrointestinal, también llamadas flora intestinal o microbiota, ayudan
con la digestión. Partes de los sistemas nerviosos y circulatorios también ayudan. Trabajando
juntos, los nervios, las hormonas, las bacterias, la sangre y los órganos del aparato digestivo
digieren los alimentos y líquidos que una persona come o bebe cada día.

¿Por qué es importante la digestión?

La digestión es importante porque el cuerpo necesita los nutrientes provenientes de los alimentos
y bebidas para funcionar correctamente y mantenerse sano. Las proteínas, las grasas, los
carbohidratos, las vitaminas , los minerales y el agua son nutrientes. El aparato digestivo
descompone químicamente los nutrientes en partes lo suficientemente pequeñas como para que
el cuerpo pueda absorber los nutrientes y usarlos para la energía, crecimiento y reparación de las
células.

Las proteínas se descomponen químicamente en aminoácidos

Las grasas se descomponen químicamente en ácidos grasos y glicerol

Los carbohidratos se descomponen químicamente en azúcares simples

MiPlato ofrece ideas y consejos para ayudarle a satisfacer sus necesidades individuales de salud.

Niña comiendo un tomate con pimientos amarillos, brócoli, zanahorias y pasta. La foto también
muestra un vaso de agua.

El aparato digestivo descompone químicamente los nutrientes en partes que son lo


suficientemente pequeñas como para que el cuerpo las absorba.

¿Cómo funciona el aparato digestivo?

Cada parte del aparato digestivo ayuda a transportar los alimentos y líquidos a través del tracto
gastrointestinal, a descomponer químicamente los alimentos y líquidos en partes más pequeñas, o
ambas cosas. Una vez que los alimentos han sido descompuestos químicamente en partes lo
suficientemente pequeñas, el cuerpo puede absorber y transportar los nutrientes adonde se
necesitan. El intestino grueso absorbe agua y los productos de desecho de la digestión se
convierten en heces. Los nervios y las hormonas ayudan a controlar el proceso digestivo.

El proceso digestivo

Órgano Movimiento Jugos digestivos que son añadidos Partículas de alimentos que son
descompuestos químicamente

Boca Masticar Saliva Almidones, un tipo de carbohidrato

EsófagoPeristalsis Ninguno Ninguno

Estómago El músculo superior en el estómago se relaja para permitir la entrada de los


alimentos y el músculo inferior mezcla los alimentos con el jugo digestivo Ácido estomacal y
enzimas digestivas Proteínas

Intestino delgado Peristalsis Jugo digestivo del intestino delgado Harinas, proteínas
y carbohidratos

Páncreas Ninguno Jugo pancreático Carbohidratos, grasas y proteínas

Hígado Ninguno Bilis Grasas

Intestino grueso Peristalsis Ninguno Las bacterias en el intestino grueso


también pueden descomponer químicamente los alimentos.

¿Cómo se transportan los alimentos a través del tracto gastrointestinal?

Los alimentos son transportados a través del tracto gastrointestinal mediante un proceso llamado
peristalsis. Los órganos grandes y huecos del tracto gastrointestinal contienen una capa muscular
que permite que sus paredes se muevan. El movimiento empuja los alimentos y los líquidos a
través del tracto gastrointestinal y mezcla el contenido dentro de cada órgano. El músculo detrás
de los alimentos se contrae y empuja los alimentos hacia adelante, mientras que el músculo que
está frente a los alimentos se relaja para permitir que los alimentos se movilicen.

Una mujer se acerca una fresa a la boca para comérsela.

El proceso digestivo empieza cuando una persona se pone comida en la boca.

Boca—Los alimentos comienzan a movilizarse a través del tracto gastrointestinal cuando una
persona come. Cuando la persona traga, la lengua empuja los alimentos hacia la garganta. Un
pequeño colgajo de tejido, llamado epiglotis, se pliega sobre la tráquea para evitar que la persona
se ahogue y así los alimentos pasan al esófago.
Esófago— Una vez que la persona comienza a tragar, el proceso se vuelve automático. El cerebro
envía señales a los músculos del esófago y la peristalsis empieza.

Esfínter esofágico inferior—Cuando los alimentos llegan al final del esófago, un anillo muscular
llamado el esfínter esofágico inferior se relaja y permite que los alimentos pasen al estómago. Este
esfínter usualmente permanece cerrado para evitar que lo que está en el estómago fluya de
regreso al esófago.

Estómago—Después de que los alimentos entran al estómago, los músculos del estómago mezclan
los alimentos y el líquido con jugos digestivos. El estómago vacía lentamente su contenido,
llamado quimo, en el intestino delgado.

Intestino delgado—Los músculos del intestino delgado mezclan los alimentos con jugos digestivos
del páncreas, hígado e intestino y empujan la mezcla hacia adelante para continuar el proceso de
digestión. Las paredes del intestino delgado absorben el agua y los nutrientes digeridos
incorporándolos al torrente sanguíneo. A medida que continúa la peristalsis, los productos de
desecho del proceso digestivo pasan al intestino grueso.

Intestino grueso—Los productos de desecho del proceso digestivo incluyen partes no digeridas de
alimentos, líquidos y células viejas del revestimiento del tracto gastrointestinal. El intestino grueso
absorbe agua y cambia los desechos de líquidos a heces. La peristalsis ayuda a movilizar las heces
hacia el recto.

Recto—El extremo inferior del intestino grueso, el recto, almacena las heces hasta que las empuja
fuera del ano durante la defecación.

Consulte este video para ver cómo los alimentos son transportados a través del tracto
gastrointestinal.

¿Cómo funciona el aparato digestivo para descomponer químicamente los alimentos en pequeñas
partes que el cuerpo puede usar?

A medida que los alimentos se transportan a través del tracto gastrointestinal, los órganos
digestivos descomponen químicamente los alimentos en partes más pequeñas usando:

movimientos, como masticar, exprimir y mezclar


jugos digestivos, como ácido estomacal, bilis y enzimas

Boca—El proceso digestivo comienza en la boca cuando una persona mastica. Las glándulas
salivales producen saliva, un jugo digestivo que humedece los alimentos para transportarlos más
fácilmente por el esófago hacia el estómago. La saliva también tiene una enzima que comienza a
descomponer químicamente los almidones en los alimentos.

Esófago—Después de tragar, la peristalsis empuja la comida por el esófago hacia el estómago.

Estómago—Las glándulas situadas en el revestimiento del estómago producen ácidos estomacales


y enzimas que descomponen químicamente los alimentos. Los músculos del estómago mezclan la
comida con estos jugos digestivos.

Páncreas—El páncreas produce un jugo digestivo que tiene enzimas que descomponen
químicamente los carbohidratos, grasas y proteínas. El páncreas suministra el jugo digestivo al
intestino delgado a través de pequeños tubos llamados conductos.

Hígado—El hígado produce un jugo digestivo llamado bilis que ayuda a digerir las grasas y algunas
vitaminas. Los conductos biliares transportan la bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar para
ser almacenada o hasta el intestino delgado para ser usada.

Vesícula biliar—La vesícula biliar almacena la bilis entre comidas. Cuando una persona come, la
vesícula biliar exprime bilis hacia el intestino delgado a través de los conductos biliares.

Intestino delgado—El intestino delgado produce un jugo digestivo, el cual se mezcla con la bilis y
un jugo pancreático para completar la descomposición química de proteínas, carbohidratos y
grasas. Las bacterias en el intestino delgado producen algunas de las enzimas necesarias para
digerir los carbohidratos. El intestino delgado transporta agua del torrente sanguíneo al tracto
gastrointestinal para ayudar a descomponer químicamente los alimentos. El intestino delgado
también absorbe agua con otros nutrientes.

Intestino grueso—En el intestino grueso, más agua se transporta desde el tracto gastrointestinal
hasta el torrente sanguíneo. Las bacterias en el intestino grueso ayudan a descomponer
químicamente los nutrientes restantes y producen vitamina K . Los productos de desecho de la
digestión, inclusive las partes de los alimentos que aún son demasiado grandes, se convierten en
heces.
¿Qué les sucede a los alimentos digeridos?

El intestino delgado absorbe la mayoría de los nutrientes en los alimentos y el sistema circulatorio
los pasa a otras partes del cuerpo para almacenarlos o usarlos. Hay células especiales que ayudan
a que los nutrientes absorbidos crucen el revestimiento intestinal para pasar al torrente
sanguíneo. La sangre transporta azúcares simples, aminoácidos, glicerol y algunas vitaminas y sales
al hígado. El hígado almacena, procesa y distribuye nutrientes al resto del cuerpo cuando es
necesario.

El sistema linfático , una red de vasos sanguíneos que transportan glóbulos blancos y un líquido
llamado linfa a través del cuerpo para combatir las infecciones, absorbe los ácidos grasos y las
vitaminas.

El cuerpo usa azúcares, aminoácidos, ácidos grasos y glicerol para desarrollar las sustancias
necesarias para la energía, crecimiento y reparación de las células.

¿Cómo controla el cuerpo el proceso digestivo?

Las hormonas y los nervios trabajan juntos para ayudar a controlar el proceso digestivo. Hay
señales que fluyen dentro del tracto gastrointestinal y que van de ida y vuelta del tracto
gastrointestinal al cerebro.

Hormonas

Las células que recubren el estómago e intestino delgado producen y liberan hormonas que
controlan el funcionamiento del aparato digestivo. Estas hormonas le comunican al cuerpo cuándo
debe producir jugos digestivos y envían señales al cerebro indicando si una persona tiene hambre
o está llena. El páncreas también produce hormonas que son importantes para la digestión.

Nervios

El cuerpo tiene nervios que conectan el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal)
con el aparato digestivo y controlan algunas funciones digestivas. Por ejemplo, cuando una
persona ve o huele comida, el cerebro envía una señal que hace que las glándulas salivales "le
hagan la boca agua" para prepararla para comer.

El cuerpo también tiene un sistema nervioso entérico (SNE), compuesto de nervios dentro de las
paredes del tracto gastrointestinal. Cuando los alimentos estiran las paredes del tracto
gastrointestinal, los nervios del SNE liberan muchas sustancias diferentes que aceleran o retrasan
la movilización de los alimentos y la producción de jugos digestivos. Los nervios envían señales
para controlar las acciones de los músculos del intestino de contraerse y relajarse con el fin de
empujar los alimentos a través de los intestinos.

Reflujo gastroesofágico (GER) y enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD) en adultos

¿Qué es el GER?

El reflujo gastroesofágico (gastroesophageal reflux, GER) se produce cuando el contenido del


estómago circula de regreso al esófago (tubo muscular que transporta alimentos y líquidos de la
boca al estómago).

El GER también se llama reflujo ácido o regurgitación ácida, porque los jugos digestivos del
estómago contienen ácido. A veces, las personas con GER pueden sentir el gusto de los fluidos
acídicos o alimentos en la parte posterior de la boca. El ácido estomacal de reflujo que toca el
revestimiento del esófago puede causar acidez. También llamada indigestión ácida, la acidez es
una sensación quemante e incómoda en la mitad del tórax, detrás del esternón, o en la parte
superior del abdomen (el área entre el tórax y las caderas).

Es común el GER ocasional. Las personas pueden controlar el GER de las siguientes maneras:

evitando alimentos y bebidas que contribuyan a la acidez, como chocolate, café, menta, alimentos
picantes o grasosos, productos con tomate y bebidas alcohólicas

evitando comer en exceso

dejando de fumar

bajando de peso si tienen sobrepeso

evitando comer 2 a 3 horas antes de irse a dormir

tomando medicamentos de venta libre

Lea más sobre medicamentos de venta libre en la sección “¿Cómo se trata la GERD?”.

¿Qué es la GERD?

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (gastroesophageal reflux disease, GERD) es una forma
de GER más grave, crónica o prolongada. El GER que se produce más de dos veces a la semana
durante algunas semanas puede ser GERD, que con el tiempo puede provocar problemas de salud
más graves. Las personas que presentan síntomas de GERD deben consultar a un proveedor de
atención médica.

¿Cuáles son las causas de la GERD?

La enfermedad por reflujo gastroesofágico se produce cuando el esfínter esofágico inferior


(músculo que actúa como válvula entre el esófago y el estómago) se debilita o relaja cuando no
debe, lo cual provoca que los contenidos del estómago asciendan al esófago. Las anormalidades
del cuerpo como hernias hiatales también pueden ser la causa de la GERD. Las hernias hiatales se
producen cuando la parte superior del estómago se mueve en forma ascendente hacia el pecho. El
estómago puede filtrarse por una apertura que se encuentra en el diafragma. El diafragma es la
pared muscular que separa el estómago del tórax. Las hernias hiatales pueden causar GERD por el
ácido estomacal que circula hacia arriba a través de la apertura, no obstante, la mayoría no
produce síntomas.

Otros factores que pueden contribuir a la GERD incluyen los siguientes:

obesidad

embarazo

ciertos medicamentos, como los medicamentos para el asma, bloqueantes del canal de calcio y
muchos antihistamínicos, analgésicos, sedantes y antidepresivos

fumar o inhalar humo de otros fumadores

Las personas de todas las edades pueden desarrollar GERD y algunas por motivos desconocidos.

Ilustración del tracto digestivo dentro de un perfil de la mitad superior de un cuerpo humano. El
recuadro muestra un corte transversal del estómago.

Se produce la GERD cuando el esfínter esofágico inferior (músculo que actúa como válvula entre el
esófago y el estómago) se debilita o relaja cuando no debe, y esto provoca que los contenidos del
estómago asciendan al esófago.

¿Qué es el tracto gastrointestinal?

El tracto gastrointestinal es una serie de órganos huecos que se unen en un tubo largo y enrollado
desde la boca hasta el ano. El movimiento de los músculos en el tracto gastrointestinal, junto con
la liberación de hormonas y enzimas, comienza la digestión de los alimentos. El tracto
gastrointestinal superior incluye boca, esófago, estómago, intestino delgado y duodeno, que es la
primera parte del intestino delgado.
¿Cuáles son los síntomas de la GERD?

El síntoma principal de GERD es acidez frecuente, aunque algunos adultos con GERD no tienen
acidez. Otros síntomas comunes de GERD incluyen los siguientes:

tos seca y crónica

sibilancia

asma y neumonía recurrente

náusea

vómitos

dolor de garganta, ronquera o laringitis (inflamación e irritación de la laringe)

dificultad o dolor al tragar

dolor en el tórax o en la parte superior del abdomen

erosión dental o mal aliento

¿Cómo se diagnostica la GERD?

Un proveedor de atención médica puede derivar personas con síntomas de GERD a un


gastroenterólogo (médico que se especializa en enfermedades digestivas) para su diagnóstico y
tratamiento.

Los cambios en el estilo de vida y los medicamentos con frecuencia son las primeras líneas de
tratamiento en caso de sospecha de GERD. Si los síntomas mejoran con estos métodos de
tratamiento, un diagnóstico de GERD en general no requiere pruebas. No obstante, para confirmar
un diagnóstico, una persona puede necesitar pruebas si los síntomas no mejoran. Las personas con
posible GERD que tengan problemas para tragar también pueden necesitar someterse a pruebas.

No existe una prueba completamente precisa para diagnosticar GERD. No obstante, hay varias
pruebas que pueden ayudar al diagnóstico:

Seriada gastrointestinal superior. Aunque el gastroenterólogo no usa una seriada gastrointestinal


superior para diagnosticar reflujo ácido o GERD, la prueba puede brindar una visión de la forma
del tracto gastrointestinal superior. Un técnico radiólogo efectúa la prueba en un hospital o centro
ambulatorio, y un radiólogo (médico especialista en imágenes médicas) interpreta las imágenes.
Esta prueba no necesita anestesia. No se permite beber ni comer nada antes del procedimiento,
según lo indica el personal de atención médica. El paciente debe consultar con su
gastroenterólogo sobre qué debe hacer para prepararse para una seriada gastrointestinal
superior.

Durante el procedimiento, la persona se parará o sentará delante de una máquina de rayos X y


beberá bario, un líquido calcáreo. El bario recubre el esófago, estómago e intestino delgado para
que el radiólogo y el gastroenterólogo puedan ver las formas de esos órganos más claramente en
las radiografías. El bario muestra los problemas relacionados con la GERD como las hernias
hiatales. Aunque la seriada gastrointestinal superior no puede detectar irritación leve, la prueba
puede detectar contracciones esofágicas (estrechamiento del esófago que puede ser causado por
la GERD) y también úlceras, o llagas.

Una persona puede experimentar hinchazón y náuseas por un corto período después de la prueba.
Varios días después, el líquido del bario en el tracto gastrointestinal provoca deposiciones blancas
o de color claro. Un proveedor de atención médica le dará a la persona instrucciones específicas
sobre qué comer y beber después de la prueba.

Endoscopía superior. Un gastroenterólogo puede usar una endoscopía superior, también conocida
como esofagogastroduodenoscopía, si la persona sigue con síntomas de GERD a pesar de los
cambios en el estilo de vida y el tratamiento con medicamentos. Una endoscopía superior es la
prueba comúnmente utilizada para evaluar la gravedad de la GERD. Este procedimiento implica el
uso de endoscopio (un tubo flexible y pequeño con una luz) para ver el tracto gastrointestinal
superior.

Un gastroenterólogo realiza esta prueba en un hospital o centro ambulatorio. La persona puede


recibir una anestesia líquida que se rocía en la parte trasera de la garganta o con la cual se hacen
gárgaras.

Si se usan sedantes, un proveedor de atención médica colocará una aguja intravenosa en la vena
de la persona.

Después de que la persona recibe el sedante, el gastroenterólogo inserta con cuidado el


endoscopio por la boca y hacia el esófago, luego al estómago y duodeno. Una pequeña cámara
montada en el endoscopio transmite una imagen de video a un monitor, lo cual permite examinar
de cerca el revestimiento intestinal. El gastroenterólogo usa el endoscopio para tomar la biopsia,
un procedimiento que implica tomar una pequeña porción de tejido esofágico. Un patólogo (un
médico que se especializa en el diagnóstico de enfermedades) examinará el tejido con un
microscopio y determinará el grado de inflamación.
Un gastroenterólogo diagnostica GERD cuando la prueba muestra lesiones en el esófago en una
persona con síntomas de GERD moderados a graves.

Prueba de monitoreo del pH esofágico. Al ser la prueba más precisa para detectar reflujo ácido, el
monitoreo del pH esofágico mide la cantidad de líquido o ácido en el esófago mientras la persona
realiza actividades normales, como comer y dormir. Un gastroenterólogo realiza esta prueba en un
hospital o centro ambulatorio como parte de una endoscopía superior. La persona puede
permanecer despierta durante la prueba. No se necesita sedación para la prueba, no obstante, se
puede usar si es necesario.

Un gastroenterólogo pasará un tubo delgado, llamado sonda nasogástrica, por la nariz o boca de la
persona hasta el estómago. El gastroenterólogo luego retira el tubo hacia el esófago, donde se le
pegará con cinta a la mejilla de la persona y seguirá en ese lugar durante 24 horas. El extremo del
tubo en el esófago tiene una sonda pequeña para medir cuándo y cuánto líquido o ácido sube al
esófago. El otro extremo del tubo, adherido a un monitor fuera del cuerpo, muestra las
mediciones que se toman.

Esta prueba es más útil combinada con un diario minucioso que indique horarios, detalles y
cantidad de ingesta de una persona, y síntomas de GERD que causan. El gastroenterólogo puede
ver correlaciones entre síntomas y ciertos alimentos u horas del día. El procedimiento también
puede ayudar a mostrar si el reflujo activa síntomas respiratorios.

Manometría esofágica. La manometría esofágica mide las contracciones musculares del esófago.
Un gastroenterólogo puede pedir esta prueba si considera a una persona para cirugía antirreflujo.
El gastroenterólogo realiza esta prueba durante una visita al consultorio. Una persona puede
recibir anestesia en aerosol dentro de las fosas nasales o parte posterior de la garganta. El
gastroenterólogo pasa un tubo blando y delgado por la nariz de la persona hasta el estómago. La
persona traga mientras el gastroenterólogo retrae suavemente el tubo de vuelta al esófago. Una
computadora mide y registra la presión de las contracciones musculares en diferentes partes del
esófago. La prueba puede mostrar si los síntomas se deben a debilidad del músculo del esfínter.
Un proveedor de atención médica también puede usar la prueba para diagnosticar otros
trastornos del esófago que pueden tener síntomas similares como la acidez. La mayoría de las
personas puede retomar la actividad regular, la dieta y los medicamentos inmediatamente
después de la prueba.

¿Cómo se trata la GERD?


El tratamiento para la GERD puede implicar uno o más de lo siguiente, según la gravedad de los
síntomas: cambios en el estilo de vida, medicamentos o cirugía.

Cambios en el estilo de vida

Algunas personas pueden reducir los síntomas de GERD de la siguiente manera:

bajando de peso, si es necesario

usando prendas holgadas en el área del estómago, ya que las prendas ajustadas pueden limitar el
área y aumentar el reflujo

permaneciendo erguidos 3 horas después de las comidas

elevando la cabecera de su cama unas 6 a 8 pulgadas colocando bloques de madera debajo de las
patas de la cama; usar solo algunas almohadas adicionales puede no ser útil

evitando fumar y estar con personas que fumen

Medicamentos

Las personas pueden comprar muchos medicamentos para la GERD sin receta, pero quienes
tienen síntomas persistentes deberán ver a un proveedor de atención médica de todos modos.

Antiácidos, que incluyen medicamentos de venta libre como Alka-Seltzer, Maalox, Mylanta,
Rolaids y Riopan son un enfoque de primera línea que recomiendan los proveedores de atención
médica para aliviar la acidez y otros síntomas leves de la GERD. No obstante, los antiácidos pueden
tener efectos secundarios, como diarrea y estreñimiento.

Bloqueadores H2, como la cimetidina (Tagamet HB), famotidina (Pepcid AC), nizatidina (Axid AR) y
ranitidina (Zantac 75), disminuyen la producción de ácido. Estos medicamentos están disponibles
con receta y de venta libre. Los bloqueadores H2 brindan alivio a corto plazo o en el momento
necesario, y son efectivos para muchas personas con síntomas de GERD. También pueden ayudar
a curar el esófago, aunque no tan bien como los inhibidores de bomba de protones (proton pump
inhibitors, PPI).

Los PPI incluyen el omeprazol (Prilosec, Zegerid), lansoprazol (Prevacid), pantoprazol (Protonix),
rabeprazol (Aciphex) y esomeprazol (Nexium), todos disponibles con receta. El omeprazol y el
lansoprazol también son de venta libre. Los PPI son más efectivos que los bloqueadores H2 y
pueden aliviar los síntomas y curar el revestimiento esofágico de la mayoría de las personas con
GERD. Los proveedores de atención médica en general recetan PPI para el control a largo plazo de
la GERD. No obstante, los estudios muestran que la gente que toma PPI a largo plazo o en altas
dosis tiene mayor probabilidad de sufrir fractura de cadera, muñeca y columna. Las personas
deben tomar estos medicamentos con el estómago vacío para que el ácido estomacal los active.

Los procinéticos, que incluyen betanecol (Urecholine) y metoclopramida (Reglan), ayudan a que el
estómago se vacíe rápidamente. No obstante, tanto el betanecol como la metoclopramida tienen
efectos secundarios que con frecuencia limitan su uso, como náuseas, diarrea, cansancio,
depresión, ansiedad y problemas con el movimiento físico. Los procinéticos pueden interactuar
con otros medicamentos, por lo tanto, las personas que toman agentes procinéticos deben
informar a su proveedor de atención médica sobre todos los medicamentos que esté tomando.

Según se ha comprobado, los antibióticos, incluido uno llamado eritromicina, mejoran el


vaciamiento gástrico. La eritromicina tiene menos efectos secundarios que el betanecol y la
metoclopramida; no obstante, como todos los antibióticos, puede causar diarrea.

Todos estos medicamentos funcionan de forma diferente, por lo tanto, la combinación de


medicamentos puede ayudar a controlar los síntomas. Las personas que tienen acidez después de
comer pueden tomar antiácidos y bloqueadores H2. Los antiácidos neutralizan el ácido estomacal
y los bloqueadores H2 detienen la producción de ácido. Para el momento en que los antiácidos
dejan de funcionar, los bloqueadores H2 han detenido la producción de ácido.

Cirugía

Cuando una persona no puede controlar síntomas graves de GERD a través de los medicamentos o
cambios en el estilo de vida, un proveedor de atención médica puede recomendar cirugía. Un
proveedor de atención médica también puede recomendar cirugía para la GERD que es resultado
de una anormalidad física o por síntomas de GERD que provoquen graves problemas respiratorios.
La funduplicatura es el tratamiento quirúrgico estándar para la GERD y controla el reflujo a largo
plazo en la mayoría de los casos. Un gastroenterólogo o cirujano puede también usar técnicas
endoscópicas para tratar la GERD. No obstante, los índices de éxito de las técnicas endoscópicas
no se conocen totalmente, ya que los investigadores no las probaron suficientemente en los
ensayos clínicos. Las personas tienen mayor probabilidad de desarrollar complicaciones por la
cirugía que por los medicamentos. La cirugía antirreflujo es más exitosa en personas menores de
50 años.

La funduplicatura es una operación donde se cose la parte superior del estómago alrededor del
esófago para agregar presión al extremo inferior del esófago y así reducir el reflujo. Un cirujano
realiza la funduplicatura usando un laparoscopio, un tubo delgado con una pequeña cámara de
video adherida que se usa para ver el interior del cuerpo. El cirujano realiza la operación en un
hospital o centro ambulatorio y la persona recibe anestesia general. Las personas pueden
abandonar el hospital o centro ambulatorio 1 a 3 días después y volver a sus actividades cotidianas
a las 2 a 3 semanas.

Las técnicas endoscópicas, como sutura endoscópica y radiofrecuencia, ayudan a controlar la


GERD en algunas personas. La sutura endoscópica usa pequeñas suturas para tensar el músculo
del esfínter. La radiofrecuencia crea lesiones de calor que ayudan a tensar el músculo del esfínter.
La cirugía para ambas técnicas requiere de un endoscopio. Un cirujano realiza la operación en un
hospital o centro ambulatorio y la persona recibe anestesia. Aunque los dispositivos para estos
procedimientos están aprobados, los resultados tal vez no son tan buenos como los de la cirugía
laparoscópica, y estos procedimientos no se usan habitualmente.

¿Cuáles son las complicaciones a largo plazo de la GERD?

La GERD sin tratamiento a veces puede causar graves complicaciones con el tiempo, por ejemplo

esofagitis: irritación del esófago por el ácido estomacal de reflujo que daña el revestimiento y
causa sangrado o úlceras. Los adultos con esofagitis crónica durante muchos años tienen mayor
probabilidad de desarrollar cambios precancerosos en el esófago.

contracciones que provocan dificultades para tragar.

problemas respiratorios, como dificultades para respirar.

esófago de Barrett, afección en la cual el revestimiento de tejido del esófago es reemplazado por
tejido similar al revestimiento del intestino. Algunas pocas personas con esófago de Barrett tienen
un tipo de cáncer de esófago poco frecuente pero generalmente mortal. Se proporciona más
información en el tema de salud del NIDDK, Esófago de Barrett (Barrett’s Esophagus).

Un proveedor de atención médica debe controlar a una persona con GERD para prevenir o tratar
complicaciones a largo plazo.

Alimentación, dieta y nutrición

Las personas con GERD con frecuencia pueden reducir el reflujo si evitan alimentos y bebidas que
empeoran los síntomas. Otros cambios de dieta que pueden ayudar a reducir síntomas incluyen
disminuir el consumo de grasas y consumir pequeñas comidas en forma frecuente en lugar de tres
comidas grandes. Las personas con sobrepeso pueden hablar con un proveedor de atención
médica sobre cambios en la dieta que los ayuden a perder peso, lo cual puede disminuir los
síntomas de GERD.

Puntos para recordar


El reflujo gastroesofágico (GER) se produce cuando los contenidos del estómago van hacia atrás y
vuelven a entrar en el esófago.

El GER también se llama reflujo ácido o regurgitación ácida porque los jugos digestivos del
estómago contienen ácido.

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD) es una forma de GER más grave y crónica.

Se produce la GERD cuando el esfínter esofágico inferior se debilita o relaja cuando no debe, y
esto provoca que los contenidos del estómago asciendan al esófago.

El síntoma principal de GERD es acidez frecuente, aunque algunos adultos con GERD no tienen
acidez.

Otros síntomas comunes de GERD incluyen asma o neumonía recurrente, dificultad para tragar o
dolor al tragar, y dolor en el tórax.

Un proveedor de atención médica puede derivar personas con sospecha de GERD a un


gastroenterólogo para su diagnóstico y tratamiento.

El tratamiento para la GERD puede implicar uno o más de lo siguiente, según la gravedad de los
síntomas: cambios en el estilo de vida, medicamentos o cirugía.

Un proveedor de atención médica debe controlar a una persona con GERD para prevenir o tratar
complicaciones a largo plazo.

La gastroenteritis viral ("gripe estomacal")

View or Print All Sections

Definición y hechos

La gastroenteritis viral es una infección de los intestinos que suele causar diarrea acuosa, dolor o
calambres en el abdomen, náuseas o vómitos, y a veces fiebre. Las personas comúnmente se
refieren a la gastroenteritis viral como "gripe estomacal", pero el término no es médicamente
correcto. Los virus de la gripe no causan gastroenteritis viral.

Síntomas y causas

Los síntomas de la gastroenteritis viral incluyen diarrea acuosa, dolor o calambres en el abdomen,
náuseas o vómitos, y a veces fiebre. Muchos virus diferentes pueden causar la gastroenteritis viral.
La gastroenteritis viral se propaga a través del contacto con pequeñas partículas de las heces o
vómitos de una persona infectada.

Diagnóstico
Los médicos a menudo diagnostican la gastroenteritis viral basándose en los síntomas. Si los
síntomas son leves y duran solo poco tiempo, usualmente no será necesario realizar pruebas de
laboratorio. En algunos casos, un historial médico, un examen físico y pruebas de heces pueden
ayudar a diagnosticar la gastroenteritis viral.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, la gastroenteritis viral se puede tratar reemplazando los líquidos y
electrolitos perdidos para prevenir la deshidratación. Las personas pueden tomar medidas para
ayudar a prevenir la gastroenteritis viral, como lavarse las manos y desinfectar las superficies
contaminadas. Las vacunas pueden proteger a los niños de las infecciones por rotavirus.

Alimentación, dieta y nutrición

Cuando una persona tiene gastroenteritis viral puede vomitar después de comer o perder el
apetito por un corto tiempo. Cuando el apetito regresa, con frecuencia puede volver a comer su
dieta normal, incluso si todavía tiene diarrea. La mayoría de los expertos no recomiendan ayunar o
seguir una dieta restringida.

Ensayos clínicos

El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK por sus siglas en
inglés) y otras organizaciones de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) conducen y ayudan en
la investigación de muchas enfermedades y condiciones médicas.

La gastroparesia

View or Print All Sections

Definición y hechos

La gastroparesia, también llamada retraso del vaciamiento gástrico, es un trastorno que retrasa o
detiene el movimiento de los alimentos del estómago al intestino delgado, a pesar de que no hay
una obstrucción en el estómago o en los intestinos.

Síntomas y causas
Los síntomas de la gastroparesia pueden incluir sentirse lleno poco después de comenzar una
comida, sentirse lleno aun mucho tiempo después de haber comido, náuseas y vómitos. La
diabetes es la causa más comúnmente conocida de la gastroparesia.

Diagnóstico

Los médicos diagnostican la gastroparesia basándose en el historial médico, un examen físico, los
síntomas y las pruebas médicas, tales como pruebas para medir el vaciamiento del estómago. El
médico puede usar pruebas médicas para determinar si existen complicaciones de la
gastroparesia.

Tratamiento

La manera en que los médicos tratan la gastroparesia depende de la causa, qué tan graves son los
síntomas y complicaciones y qué tan bien responde una persona a diferentes tratamientos. Si la
diabetes está causando la gastroparesia, el médico ayudará a controlar los niveles de glucosa en la
sangre.

Alimentación, dieta y nutrición

Lo que una persona come puede ayudar a aliviar los síntomas de la gastroparesia. Lo que come
también puede ayudar a asegurar que obtenga la cantidad correcta de nutrientes, calorías y
líquidos si está desnutrida o deshidratada debido a la gastroparesia.