Está en la página 1de 4

UN UNIFORME LLENO DE UNA RICA HISTORIA

La elegancia y la buena presencia son símbolo de respeto. Ese concepto se ha


tenido desde los inicios de la institución. El uniforme tiene una larga tradición y
su evolución ha ido de la mano con los acontecimientos por los que ha
atravesado la Policía. Se podría decir que es otra forma de contar su historia.
Las referencias más anti guas da tan del 22 de diciembre de 1827. En aquella
oportunidad se dictó el “Reglamento de Policía del Libertador”, donde se
establecía que debían “usar el uniforme que corresponda a la respectiva
municipalidad y, además, llevarán bastón, espada y la cucarda nacional en el
sombrero”.

Tres años más tarde, cuan do se dejó la Gran Colombia, los municipios eran
quienes disponían cómo debían vestir. Esa tendencia se mantuvo hasta que
Gabriel García Moreno firmó un decreto el 15 de mayo de 1872, en el que se
estableció que: “Todos los celadores, tanto los costeados por el Supremo
Gobierno como los que paga la Municipalidad, usarán uniforme pagado por cada
uno de ellos, que consistirá en levita y pantalón de pana azul y chaleco cerrado
de paño. En ambas solapas de la levita llevarán la letra P de tres centímetros de
largo...”. Para el Director y Comisario de Policía, se disponía que en lugar de la
P se usaran estrellas, además de una banda tricolor sobre el chaleco. Para el 14
de junio de 1884, la Policía de Orden y Seguridad, que existía en las 15
provincias que había en el Ecuador, se separaron de los municipios y pasa ron
a depender directamente del Estado. Después de poco más de un año, el 15 de
agosto de 1885, la Policía fue militarizada y quedó sujeta a las leyes y
reglamentos del Ejército Nacional. Pe ro no es hasta 1889 que se dispone un
uniforme específico para lo que se denominó tropas policiales.
No fue hasta 1923 que se dictó el Reglamento para la Organización y Servicio
de la Policía Nacional de la República, que fue aprobado por el pre si den te Jo
sé Luis Tamayo. En él se dispuso que to dos los policías usaran uniformes,
excepto los agentes investigadores y quienes prestaban servicios en las
intendencias, comisarías y de más oficinas. Se estable cie ron los uniformes de
diario y de parada.
El aspecto militar del uniforme se retoma en 1938, cuando nueva mente hay una
militarización de la institución. Por ejemplo, los más altos oficiales usaban dos
franjas en los pantalones. Y se estable cie ron cuatro tipos de uniforme: de
parada, de diario, social y de campaña.

Otro cambio más se dio cuan do los carabineros ya tenían dos años de crea dos.
En 1940, se aprueban uniformes para oficiales profesionales y de servicios; para
los institutos de Carabineros; para la tropa y los estandartes. Una década más
tarde, el 23 de octubre de 1950, ya cuan do la Guardia Nacional existía, también
se les da nuevo uniformes, vía una norma. Y es para este año que hay una
clasificación del guardarropa en función de las actividades que debían realizar y
en la región que se encontraran.
El del diario de la Sierra era de paño azul oscuro, y el del Costa, de gabardina
color habano o dril blanco. Los distintivos de grado eran barras doradas para los
oficia les superiores: prefecto jefe 3, prefecto 2 y subprefecto 1; y barras
plateadas para los oficiales inferiores: inspector 3, subinspector primero 2 y
subinspector segundo 1. El comandante general llevaba un escudo nacional
borda do en hi lo de oro.

Los uniformes para la tropa se clasificaban en: de diario,


de días festivos y de instrucción; para la Sierra de paño
azul oscuro y para la Costa de gabardina caqui; los
cadetes disponían de uniforme de salida, de paño azul
oscuro y de diario, de gabardina caqui. Tanto los cadetes
como los oficia les de la Escuela de Policía llevaban
franja de terciopelo negro en la gorra y doble franja de
color plomo per la en el pantalón. Los uniformes de social
y de diario para la Policía rural, tanto para oficiales como
para la tropa, eran si mi la res a los utilizados por los
miembros de la Guardia Civil Nacional. La práctica se
mantiene hasta hoy, y fue reforzada en 1964 con otra disposición que ya le dio
nombres específicos a cada uniforme que debían poseer.
Actualmente, de acuerdo a la región del país y la
época del año, se utilizan los uniformes. Se trata que
sean lo más cómo dos posibles y fácil mente
distinguibles en las aglomeraciones, para que la gente
pue da saber dónde está una per so na que les pue
da brindar seguridad.
El último reglamento de uniformes data del 2003. En
él se dispone que hay los uniformes de uso regular:
etiqueta (A-1); de parada (A-2); de gala (A-3); social
(A-4); de trabajo. En estos últimos se incluyen: torera
(B-1); de trabajo (B-2); de fatiga (B-3). Además, se
incluye el de educación física y deportes (C-1).
Hay uniformes de uso especial 2, en la Escuela Superior de Policía: de parada;
de calle y varios. El Liceo Policial y el Instituto Técnico Superior tienen su
uniforme de parada, de presentación, de clases, de instrucción y de educación
física y deportes. (Ecuador P. N., 2013, págs. 92 - 97)

Bibliografía
 Ecuador, P. N. (2013). Un Uniforme lleno de una rica historia . En P. N.
Ecuador, 75 Años de Historia (págs. 92 - 97). Quito: UNIMARKET.

Net grafía
 https://es.wikipedia.org/wiki/Polic%C3%ADa_Nacional_del_Ecuador
 http://www.policiaecuador.gob.ec/desde-hace-19-anos-el-inehpol-
preserva-la-historia-de-la-policia-nacional-del-ecuador/

También podría gustarte