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Juegos para favorecer la autorregulación

 Rompecabezas y juegos de completar: Le sirven para mantener la atención. Es conveniente ir


aumentando la dificultad. Lo más importante es, al menos al principio, acompañar al niño realizando el
juego, no consiste en darle todo hecho, sino en generar complicidad, animarle.

 Juego de las diferencias: los típicos pasatiempos, le ayudan a focalizar la atención. Igual que los
laberintos, juegos de unir los puntos, sopas de letras, memorama, etc

 Cadenas de palabras: para jugar en grupo. La persona que comienza le dice al otro una palabra y cada
jugador/a debe ir sumando palabras y repitiendo la cadena. Quien se equivoque pierde.

 Juego del veo veo: este ya lo conocemos todo el mundo. “Veo veo, ¿qué ves? Una cosita, ¿y qué cosita
es?” Esto servirá para enfocar la atención en detalles para encontrar un objetivo, así como permitirle al
niño ser quien describa el objeto a buscar.

 Dibuja lo que recuerdes: enseñamos una figura o dibujo y luego lo ocultamos. Pedimos a los niños que
dibujen lo que recuerden, ¡hay que fijarse bien! Gana quién más detalles dibuje.

 El semáforo: Se tienen 3 objetos de color (1 verde, uno amarillo y 1 rojo) y un circuito (puede ser
alrededor de un área de juego, un camino pintado en el piso, un camino delimitado con objetos o
estambre, alrededor de la sala, etc.), se le explica al niño que debe ir a través del circuito de acuerdo a el
color indicado por la persona semáforo que el color verde es avanzar, el amarillo es avanzar lo más lento
que pueda y el rojo es alto. Este juego ayuda a la regulación y atención a las reglas y cambio de
indicaciones.
Cuando ya maneje bien el semáforo se puede agregar un señalamiento que al sacarlo cambie el sentido
hacia el que iba para ir aumentando la dificultad y factores a los que prestar atención.
 El globo: es un ejercicio de respiración. “Tienes que llenar tu barriguita de aire como si fuera un globo y
después deshincharla pero despacito”. Para los niños y niñas más pequeñas se les puede poner un globo
o un muñeco pequeño encima de la barriga para que vean como sube y baja. Hay que hacer el ejercicio
con ellos y asegurarse de mantener un ritmo lento.

 La carrera de caracoles: a veces viene bien contar antes el cuento de la liebre y la tortuga. Gana quien
llegue el último, por eso hay que hacer movimientos muy lentos controlando bien la impulsividad.
 La tortuga: “Imagina que eres una gran tortuga que por la noche se mete dentro de su caparazón, pero
cuando sale el sol comienza a asomar la cabecita, una patita, la otra” El niño se tumba boca abajo
escondiendo cabeza y extremidades. Es un juego para poner en práctica la relajación progresiva.

 El juego de las estatuas: uno se tapa los ojos y dice “un dos tres, carambimbomban” (o similar) y el grupo
hace una estatua, cada vez que la persona cuenta se tienen que ir moviendo para llegar a donde está
pero que no les vea. Si la persona que cuenta les ve moverse, pierden, por eso deben permanecer como
estatuas. Ayuda al control corporal.

 Narración de lo que hago: pedir al niño que vaya contando en voz alta lo que hace, cosa por cosa “estoy
guardando el muñeco en su caja” “estoy sacando punta al lápiz azul” así con todo porque las auto
instrucciones ayudan a generar un diálogo interno y a observar la propia conducta. Ayuda más si se
lanzan mensajes positivos “estoy ordenando todos los juguetes fenomenal”