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Comentario crítico

Frente nacional y su naturaleza antidemocrática


La naturaleza bipartidista del frente nacional se puede considerar como acto de democracia, pero una
democracia actúa en el principio de libre elección y postulación sin partes de criterios de selección a
favor de particularidades. Al frente nacional se le conoce como el periodo en donde el poder del
Estado se alternaba entre conservadores y liberales gracias a un acuerdo entre estos partidos políticos.
Este periodo se puede ver de dos formas, por un lado, como la liberación de una dictadora militar y
por el otro como la continuación de una dictadura, pero esta vez civil.
Para poder entender la esencia del frente nacional y dar una conclusión certera respecto a si fue o no
un ejercicio democrático es necesario observar los antecedentes de la democracia donde hemos
denotado que el hombre es un animal con hambre de poder que se deja llevar por sus fanatismos, la
política más que un ejercicio racional es una incontinencia pasional; pero a través de esta también se
abren las posibilidades de realización. Es por esto que en la democracia se ve luz contra el oscuro
pasaje de los totalitarismos, porque en un régimen totalitario solo es valida la voz de un individuo, el
líder, el mesías; y en los mandamiento de la democracia se encuentra la incitación al gobierno de la
pluralidad. Si el que gobierna solo es uno así sus motivos sean sinceros en un inicio este se dejara
llevar a lo largo por sus intereses, es un pecado capital del poder. Al mencionarse el termino de
pluralidad damos por entendido que no se trata del gobierno de las minorías, de los pobres, es el
gobierno de todos y para todos. Todo sintoniza a una utopía, pero estamos en búsqueda de una
democracia material, donde exista una separación de los poderes, mecanismos de representación y
participación ciudadana, garantía de los derechos humanos y sobre todo el pueblo como soberano.
El frente nacional surgió en medio de un enfrentamiento entre el mismo pueblo, un vestigio de la
patria boba con arraigo en las persecuciones de la guerra fría, conservadores pobres en contra de
liberales campesinos que en defensa iban formando lo que se conocen como guerrillas, vanguardias
del pueblo en su lucha, el momento de ebullición de la violencia fue causado por el asesinato de Jorge
Eliecer Gaitán, máximo líder de los “liberales” en el momento y defensor de los sectores populares.
No podemos asegurar como se hubiera efectuado el gobierno de Gaitán, queda en ideas inconclusas,
pero sabemos que con él el pueblo poseía voz o eso se idealizo, y con su muerte el desorden aumento
exponencialmente. Gaitán consideraba que el bipartidismo era una moneda, posee dos caras, pero al
final es la misma, su muerte inicio con una “antirrevolución de la oligarquía” tal como lo expresó
William Ospina. El país estaba bombardeado gracias a una sequía de garantías a la vida y a una falta
de libertad ideológica.
La llegada de Rojas Pinilla al poder fue apoyada al considerarse necesaria debido a las presentes
confrontaciones frente a la división del poder y su recodificación, su entrada se endioso de un modo
casi bíblico, gritaron: “¡ceso la horrible noche!” … este fue el grito de la añoranza a un cambio. Tanto
el pueblo, como los partidos y la clase dirigente otorgo la posibilidad de entrada al ejercicio del poder
a un militante, pero era predecible que la aprobación a su toma era un camino suicida a la libertad de
prensa y al poder judicial y legislativo. El periodismo estaba en el oscurantismo, todo aquel que
expresara su versión de los hechos era abolido, la única palabra y verdad valida era la de Rojas, la
noticia y la historia le pertenecían. Aunque otorgó el voto universal y el derecho a la mujer a este,
negó toda posibilidad de elecciones. Es claro que todo aquel que busque establecerse de manera
permanente en el poder es un dictador, es el vicio a la soberanía. La hegemonía de los partidos
tradicionales se veía amenazada, en busca de una disolución se plantaron el proceso de formación de
una alternativa política bipartidista que devolviera el mandato y cuidara de neutralizar la revolución
venidera, es por esto que se planteó el Frente Nacional, ¿Cómo era posible que se unieran los que
hasta eran enemigos por herencia? Los liberales que hasta ahora llevaban mayor persuasión de los
sectores populares necesitaban de los conservadores para dar final a la dictadura de Rojas puesto que
este no dejaría que un liberal entrara a remplazarlo, tanto los estudiantes como la Iglesia católica
apoyaban la caída del dictador, cuando este renuncio el pueblo celebro, acabarían las penurias, la
libertad perpetuaría; es irónico como el pueblo considera como héroe a quien inicio el suplicio en un
inicio, el pueblo es poseedor de una memoria selectiva, citando a Ospina “ es asombros que quienes
precipitaron al país en ese horror sean los mismos que lo siguen dirigiendo”.
El frente nacional se instauró, y nuevamente lo que empezó como un sueño termino en toda una
pesadilla, ¿no era de esperarse? La consolidación de este se había llevado a cabo por decisión de dos
personas, fue un juego de intereses, la política colombiana lo es. Se trato de una paz de dos en un país
de muchos. Los sectores populares eran invisibles ante las clases burocráticas, el inconformismo del
pueblo se hizo sentir con la formación de fuerzas contestatarias que cada vez se multiplicaban como
bacterias, bacterias que buscaban manifestarse con plena conciencia de la inmunidad del Estado.
Aquellos que apoyaban en un inicio la consolidación del Frente Nacional, cuando se enfrentaron a
las calles y reclamaron su voz fueron considerados como bandoleros o se les consignaba el título de
guerrillero. Era un represión detrás de cortinas traslucidas, la democracia pendía de un hilo sino es
que ya estaba roída por las ratas cizañeras de la tiranía. En este punto evoco una frase de Pedro Albizu
Campos que me estremece “Cuando la tiranía es ley, la revolución es orden”.
El frente nacional podría considerarse como el fin de la violencia, pero que más claro ejemplo de
exclusión este momento histórico de Colombia donde unos pocos se dividen las decisiones y la
administración de un país, relegando a todo aquel con una visión distinta, por eso también se le asigna
el nombre de dictadura civil, el pueblo nunca decide, los elegidos se eligen entre ellos y dan una
muestra de prueba al pueblo como sacia de democracia y restitución de una constitución a favor de
un Estado de derecho. El fin en realidad fue el inicio de un nuevo periodo de represiones, la
presentación de una brecha social sin punto ciego, cada quien es partidor de sus intereses, las
guerrillas quien en su nacimiento buscaban hacer escuchar su voz en busca de la restitución de los
derechos de los olvidados por el Estado y la formación de autodefensas en alegato a la necesidad de
protección de los grandes terratenientes; ambas organizaciones son corrompidas por sus lazos del
narcotráfico y el derramamiento incidente de sangre. Es por esto que las masas caen en discursos
demagogos y populistas, cada uno busca la parte de la torta. En confirmación de cada uno de los
hechos reiterados es consecuente señalar que el Frente Nacional no fue un sistema democrático, fue
unas aristocracia con un sonso disfraz.
Conversación escuchada hace unos días en Transmilenio: Pero como los de izquierda no dejan hacer
nada. Nuestro señor dijo: “Con el sudor de tu frente comerás" nuestro señor era capitalista. La
gente todavía evoca a la "palabra de dios" para argumentar su apoyo en un sistema económico y social
que solo apoya la individualidad y la generación de capital a costa de la calidad humana y todo aquel
con ideas progresistas será satanizado. La historia de Colombia es la historia de la guerra.