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DEFINICIÓN DE TÉRMINOS BÁSICOS

- Actitud: Postura del cuerpo humano, especialmente cuando es determinada por los
movimientos del ánimo, o expresa algo con eficacia. Postura de un animal cuando por
algún motivo llama la atención. Disposición de ánimo manifestada de algún modo.
- Antropología: Estudio de la realidad humana. Ciencia que trata de los aspectos
biológicos y sociales del hombre. Ciencia que estudia el ser humano en sus aspectos
físicos, sociales y culturales.
Es una ciencia social que estudia principalmente los aspectos culturales de la sociedad
humana, tanto en el nivel descriptivo o etnográfico como buscando las causas o
explicación.
- Comportar: Implicar, conllevar. Llevar algo juntamente con otra persona. Portarse,
conducirse.
- Comportamiento: Manera de comportarse. Conducta (proceder).
- Conducta: Manera con que los hombres se comportan en su vida y acciones. Conjunto
de las acciones con que un ser vivo responde a una situación.
- Cosmopolita: Dicho de una persona: Que considera todos los lugares del mundo como
patria suya. Que es común a todos los países o a los más de ellos. Se aplica a los lugares
en los que convive gente de diferentes países. Se dice de lo que es común a todos o a la
mayoría de países.
- Cultura: Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.
Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico,
científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
- Desarraigo: Falta de interés o lazos con el entorno en que se vive.
- Desarraigado, da: Dicho de una persona: Que ha perdido los vínculos afectivos o
culturales con su país, familia, etc.
- Descontextualizar: Sacar de contexto.
- Epistemología: Doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento científico.
Disciplina filosófica que estudia los principios materiales del conocimiento humano. Es
decir, mientras la lógica investiga la corrección formal del pensamiento, su concordancia
consigo mismo, la epistemología pregunta por la verdad del pensamiento, por su
concordancia con el objeto; la primera es la teoría del pensamiento correcto, la segunda
del pensamiento verdadero. Por consiguiente, los principales problemas
epistemológicos son: la posibilidad del conocimiento, su origen o fundamento, su
esencia o trascendencia, y el criterio de verdad.
- Generación: Acción y efecto de engendrar. Acción y efecto de generar. Sucesión de
descendientes en línea recta. Conjunto de todos los vivientes coetáneos. Conjunto de
personas que, por haber nacido en fechas próximas y recibido educación e influjos
culturales y sociales semejantes, se comportan de manera afín o comparable en algunos
sentidos. Casta, género o especie.
- Globalización: Tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando
una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales. Integración de una serie
de cosas en un planteamiento global.
- Ideas universales: Conceptos formados por abstracción, que representan en nuestra
mente, reducidas a unidad común, realidades que existen en diversos seres.
- Individualismo: Tendencia a actuar según el propio criterio y no de acuerdo con el de la
colectividad. Tendencia a pensar y obrar con independencia de los demás, o sin
sujetarse a normas generales. Tendencia filosófica que defiende la autonomía y
supremacía de los derechos del individuo frente a los de la Sociedad y el Estado.
- Juventud: Edad que se sitúa entre la infancia y la edad adulta. Estado de la persona
joven. Conjunto de jóvenes.
- Pragmático: Perteneciente o relativo al pragmatismo.
- Pragmatismo: Actitud y pensamiento que valora sobre todo la utilidad y valor práctico
de las cosas. Actitud predominante pragmática.
- Global: Tomado en conjunto, sin separar las partes.
- Realidad: Existencia real y efectiva de algo. Verdad, lo que ocurre verdaderamente. Lo
que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.
- Realidad Nacional: peculiaridades socioeconómicas, culturales y políticas: Es el conjunto
de rasgos distintivos de una sociedad en tres planos sociales principales:
socioeconómico, sociocultural y político. Es un concepto muy amplio que encierra un
número casi infinito de aspectos.

LAS CIENCIAS SOCIALES Y SU ENSEÑANZA. FORMEMOS ESTUDIANTES CREATIVOS, CRÍTICOS Y


COOPERATIVOS.

El presente artículo tiene por finalidad dar a conocer la importancia de las Ciencias Sociales
como eje de una educación integral y transformadora de nuestra sociedad.

El punto de partida es dar un concepto claro y pertinente de las Ciencias Sociales, el principio
básico de su unidad cimentada en la diversidad de conocimientos y su carácter científico.

En la segunda parte, se valora el aporte de las Ciencias Sociales a la educación, partiendo de la


idea de que es necesaria una didáctica significativa y trascendente si queremos que estas
cumplan los propósitos que el Diseño Curricular Nacional exige de ella.

INTRODUCCIÓN:

Si realizamos una revisión de los currículos escolares de los últimos veinte años en nuestro país,
observaremos que, en lo que respecta a los contenidos referentes a las Ciencias Sociales, estos
han sido denominados de diferente manera, con nombres uno más original que otro.

Entonces, este devenir puede generar ciertas preguntas en alumnos, padres y profesores. Una
de ellas es ¿qué son las Ciencias Sociales? Otra aún más importante: ¿es realmente trascendente
su enseñanza en la escuela?

¿QUÉ SON LAS CIENCIAS SOCIALES?

En los niveles escolares de inicial, primaria y secundaria, las Ciencias Sociales forman parte del
currículum escolar. Generalmente, bajo esta denominación, se engloban contenidos
relacionados con la Historia, la Geografía, algo de Sociología y un conglomerado poco definible
de temas relacionadas con la Formación Cívica, la Política, la Economía y en los últimos años, la
Ecología. Esto quiere decir que en la práctica se está usando la denominación de Ciencias
Sociales como un ‘cajón de sastre’ que engloba contenidos educativos pero que, en muchos
casos, no tienen claro su referente disciplinar y, en otros, mezclan informaciones diversas
procedentes de estas ciencias.

Para validar de científico un determinado conocimiento, en este caso social, debemos tener en
cuenta que ese conocimiento ha tenido una determinada ruta para ser construido, ruta que no
puede ser otra que la de la aplicación de un método: el método científico.
LAS CIENCIAS SOCIALES Y LA EDUCACIÓN

Un problema que se presenta con cierta frecuencia, se produce cuando se incorporan los
conocimientos de Ciencias Sociales a las aulas: se suelen presentar como conocimientos
acabados. Las materias sociales son percibidas como elementos de cultura, de curiosidad o de
mera repetición de efemérides o accidentes geográficos. Se deja de lado el desarrollo de, en mi
opinión, la más importante capacidad pedagógica de las Ciencias Sociales: la comprensión del
cambio y la permanencia.

Comprende los fenómenos sociales del presente a través del pasado, su constante cambio en el
tiempo, identificando, analizando y explicando las continuidades y transformaciones sociales,
son las destrezas eje que permitirán que los estudios sociales adquieran riqueza y relevancia.

Solo así las ciencias sociales cumplirán el rol máximo que la escuela le da, ayudar a la formación
de ciudadanos creativos, críticos y cooperativos, anhelo máximo para la educación peruana del
gran pensador sanmarquino Augusto Salazar Bondy.

PANORAMA PERUANO DESDE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

INTRODUCCIÓN

Las haciendas de la sierra poseían grandes extensiones de tierra, eran poco productivas y no
tenían un buen manejo de los procesos de producción. La mano de obra era barata y eso
permitía que sobreviviera. El campesino era considerado como un objeto, un ser sin inteligencia.
Trabajaba las tierras del hacendado, trasladaba sus productos para comercializarlos, era su
sirviente y a cambio recibió algo de dinero, tierras y se auto mantenía. Con el tiempo se les fue
dando tierras en forma permanente y se fueron convirtiendo en ricos que contrataban a otros
campesinos más pobres. Los campesinos tenían sus propias autoridades como el mandón (jefe).
Las haciendas del sur crecen por el auge guanero y luego por la exportación de la lana. Aparece
el gamonalismo en el siglo XIX fruta de la fragmentación política y social del Perú. Este ejercía
poder en su localidad, dominaba la mano de obra y manejaba la vida pública de la localidad.

El Estado tenía estructuras débiles, no atendía a todo el país. El gamonalismo ejerce ese poder.
Se produce un pacto entre gamonalismo y oligarquía. Los gamonales serán los que ocupan
cargos públicos como diputados o senadores, los que ponen a dedo a las personas en sus
localidades y las que reciben ayuda del estado cuando hay alguna rebelión o queja. Los
gamonales fueron blancos, mestizos e indios, fueron considerados señores (alta sociedad).
Dominaban el quechua o aimara, y participaban de las fiestas con los campesinos. Sean ricos o
no participaban con el pueblo. Todos estos veían al indígena como instrumento de dominación,
donde la violencia es el pan de cada día con la finalidad de hacer algo rentable sus haciendas y
producción.

Los gamonales hicieron alianzas con otros gamonales y con familias de la élite limeña para lograr
el control local. Hubo pequeños conflictos y batallas locales por lograr el poder. En la selva
empresas privadas trataron como esclavos al indígena. La época del caucho trajo beneficios
económicos, pero también redujo la población indígena por la explotación, violencia y
epidemias.

CAPÍTULO I

Hasta principios del siglo XX, más del 80% de la población estaba en el campo. Allí los indios
seguían viviendo en un mundo arcaico y tradicional, y sometidos a la autoridad o al abuso de los
hacendados y prefectos del lugar. Solo los indios que pudieron bajar a la costa a trabajar en una
hacienda azucarera o algodonera pudieron tener contacto con la modernidad al integrarse al
llamado ‘proletariado rural’.

El Estado peruano durante el siglo XX.

Aspecto teóricos y periodización

El propósito de las siguientes páginas es modesto: sólo destacar algunas ‘pistas’ importantes
para tratar de comprender el complejo proceso de construcción del Estado en el Perú durante
el siglo XX, a partir de dos tensiones básicas:

La primera tensión es la que se expresa entre los intentos por construir un poder central (el
Estado como arena de resolución de conflictos) y la persistencia de los privilegios de los poderes
privados.

La segunda tensión se manifiesta en la pugna de los sectores sociales excluidos para abrir el
sistema y ampliar la base ciudadana del Estado (conquista de derechos) y el esfuerzo de las elites
que controlan el aparato estatal para incorporar –sólo segmentalmente—a ciertos sectores
sociales al sistema político.

En lo posible, evito caer en dicotomías que pueden reducir el análisis, como la que separa lo
nacional-popular de lo nacional-estatal. Prefiero ubicar mi perspectiva en el entendimiento de
que la sociedad y el Estado son partes de una misma relación. En esta línea argumentativa se
ubica, por ejemplo, el trabajo de David Nugent quien, después de hacer una revisión
bibliográfica sobre el tema del Estado, señala que las relaciones entre éste y la sociedad hay que
entenderlas como compuestas tanto por la cooperación como por el conflicto, y no sólo por la
permanente oposición. Una aplicación de este modo de entender las relaciones recíprocas de
las clases subalternas y el Estado es la que nos ofrece Viviane Brachet quien, utilizando el
concepto de ‘pacto de dominación’, logra una interesante relectura del proceso político
mexicano, cuestiona el análisis hegemónico que consiste en afirmar que el Estado siempre ha
poseído la iniciativa en el tema de las reformas a aplicar y revela el papel principalísimo que han
cumplido las clases subalternas en la definición de las políticas estatales. En consecuencia, el
Estado y la sociedad interactúan permanente y ayudan a transformarse y a constituirse; no se
les puede entender por separado.

De una manera algo forzada, pero espero que ilustrativa, puedo afirmar que el proceso del
Estado peruano en el siglo XX tiene algo de paradójico: ha vuelto al punto donde comenzó, es
decir, el del manejo privatizado del poder. Si bien en el largo período que comprende un siglo
las clases subalternas conquistaron espacios a manera de oleada (o de ‘incursiones
democratizadoras’, como prefiere denominar Sinesio López a las conquistas democráticas de las
clases populares) desde los años 80, luego de más de una década de violencia política, crisis
económica y ciertos grados de descomposición social, la sociedad peruana se encuentra
exhausta y con capacidad sólo lo que le resulta urgente e imprescindible, especialmente
actividades ligadas a la supervivencia. En ese contexto es relativamente explicable que ciertos
derechos civiles y sociales (vulnerados por el régimen autoritario del ingeniero Alberto Fujimori)
no sean considerados por los sectores mayoritarios como ‘artículos de primera necesidad’ y el
manejo privatizado del Estado haya tenido carta libre.

Históricamente, la consolidación del Estado nacional es producto de un proceso sumamente


largo. Ha sido usual que, teniendo como referentes clásicos a los procesos formativos de los
estados nacionales europeo-occidentales, los estudios historiográficos se hayan caracterizado
por establecer cortes temporales en los grandes momentos de la historia: Antigüedad,
Feudalismo, Época Moderna. La consecuencia de esta estrategia metodológica es que dejo
rezagada de los análisis la profunda vinculación que existe entre esas etapas en los momentos
transicionales.

Anderson parte de la premisa metodológica siguiente: que no hay un tiempo homogéneo en la


aparición, desarrollo y crisis del Absolutismo, sino que las variaciones pueden explicarse en
función de cada entorno nacional, aun cuando exista un patrón básico que singularice a dicho
Estado.

La importancia que asume el estudio del Estado para Anderson consiste en que es en él, en tanto
representante por excelencia de lo político, donde se resuelven las contradicciones entre las
clases. En otras palabras, no se trata de privilegiar sólo una historia ‘desde abajo’ que se
centralice en las luchas de las clases sociales por conquistar el dominio; se hace necesario
también el estudio ‘desde arriba’ para tener una imagen completa de los procesos históricos.

En la misma línea argumentativa, Arno Mayer estudia el proceso contradictorio que dio paso a
la sociedad moderna, para lo cual parte de tres premisas. La primera es que las dos guerras
mundiales del siglo XX están íntimamente ligadas, constituyendo lo que llama la Guerra de los
Treinta Años. La segunda es que la Gran Guerra (1914-1918) fue producto del intento del
Antiguo Régimen por mantenerse con vida frente a la sociedad moderna e industrial, capitalista,
en suma. La tercera, y más importante, es que el Antiguo Régimen ‘era totalmente preindustrial
y pre-burgués’.

Michael Mann señala que son cuatro las actividades principales del Estado: mantener el orden
interno, la guerra externa, mantener la infraestructura de comunicaciones y la redistribución
económica. Si bien éstas pueden ser emprendidas tanto por la sociedad entero como por grupos
de interés, quien más eficazmente las emprende es el personal de un Estado central.

LEGUÍA:

El proceso modernizador que impulsó el leguiísmo trajo como consecuencia la aparición de


nuevos sectores sociales, como las clases medias (básicamente burócratas, periodistas y
estudiantes universitarios), y obreros (de la construcción especialmente, por las obras viales que
se ejecutaron en esos años). Ambos, clases medias y trabajadores, confluyeron en amplios
movimientos organizativos, primero para reivindicaciones sectoriales y luego con claros perfiles
políticos.

La caída del oncenio no se produjo por la lucha de las masas, ni por las fuerzas políticas radicales
de oposición, sino por la caída brusca de las exportaciones producidas entre los años 1929 y
1932, como consecuencia de la crisis internacional. Al quedarse el Estado sin recursos, se
desbarató la política populista de Leguía, abriendo el camino para el retorno al poder de las
familias oligárquicas.

El reformismo militar (1968-1975) significó la liquidación del sistema oligárquico, la constitución


–como nunca antes—de un poder central en el Perú y la neutralización –temporal—de la
precariedad política por medio de la anulación de los partidos políticos que en el período
anterior –por sus disputas sin solución—obstaculizaron una serie de reformas que AP quiso
llevar a efecto en los primeros meses de su gestión. Esta experiencia explica, en gran parte, el
discurso del no-partido que caracterizó al velasquismo.
El reformismo militar estuvo dirigido por una cúpula militar y asesores civiles de distintas
tendencias, pero todas anti oligárquicas.

Luego del recorrido –rápido y apretado—por el camino seguido por el Estado peruano en el siglo
XX, se pueden apuntar algunas consideraciones finales.

En primer lugar, espero haber mostrado una relectura sobre el proceso del Estado peruano en
el que las diferentes etapas que lo constituyen no forman una sucesión lineal, sino que pueden
existir retrocesos y en que cada etapa le puede deber a la anterior algo (mucho o poco) de su
carácter.

GESTIÓN DEL TERRITORIO Y BIODIVERSIDAD A NIVEL NACIONAL

Gestión del territorio a nivel nacional: descentralización y regionalismo, gobiernos regionales y


locales. Biodiversidad: características, trascendencia y acciones de defensa.

DESCENTRALIZACIÓN:

- Hillmann afirma que es el proceso de separación y reparto de funciones (anteriormente


centralizadas), autoridades, influencias, relaciones de habitabilidad, etc. En varios
centros. La descentralización debe hacer posible, en las grandes empresas, una
adaptación flexible al mercado, una mayor proximidad con los clientes, mejor
colaboración entre los empleados y aumento de la eficacia. En el ámbito político, las
posibilidades de descentralización deben incrementar la participación democrática de
las capas más bajas de la población y de sectores regionales y municipales.
- Chamané Orbe, desde un punto de vista jurídico, nos manifiesta que es la transferencia
de funciones orgánicas, administrativas y políticas del poder central hacia instancias
locales y regionales.

DESCENTRALIZACIÓN Y DESCONCENTRACIÓN:

Existe la diferencia esencial en que los órganos de la primera están fuera de la relación jerárquica
del poder central y los organismos de la segunda están sujetos al poder jerárquico. Los
organismos descentralizados tienen personalidad jurídica y patrimonio propios.

MARCO NORMATIVO ACTUAL: