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ELABORACION DE ABONO ORGANICO

El abonado constituye una tarea fundamental cuando se trata del mantenimiento de


los suelos. Sin embargo, para sacar el máximo provecho en los campos, es
necesario contar con los conocimientos adecuados para su elaboración.
Una excelente opción si se quiere optar por un enfoque ecológico son los abonos
orgánicos. Estos aportan de forma natural a las plantas todos los nutrientes
necesarios para su desarrollo. Además tienen la capacidad de mejorar las
condiciones físicas y químicas de los suelos, fomentando la aparición de
microorganismos benéficos para el cultivo.
Existe una gran variedad de abonos orgánicos que buscan a mejorar la composición
y calidad de los suelos. El Bocashi o "Bokashi", no tan conocido, es muy eficiente.
Este abono de origen Japonés, deriva de la fermentación aeróbica del material
orgánico.
Se puede decir, incluso, que actúa como un compost mejorado, permitiendo la
aparición de macro y micro nutrientes así como microorganismos activadores que
aportan los insumos necesarios para el desarrollo y crecimiento de las plantas.

¿De dónde se obtiene el Bocashi?


EL Bocashi se diferencia del resto de los sistemas de compostaje tanto por los
materiales necesarios para su elaboración, como por su proceso de fabricación.
En general, se obtiene a partir de elementos naturales de fácil
descomposición.
En el siguiente cuadro se señalan alguno de los ingredientes más utilizados y su
función.

¿Para qué sirve?


El bocashi es un tipo de abono orgánico que funciona como un activador de las
rizobacterias promotoras del crecimiento de las plantas. Además sirve como
protección, y mejora la penetración de los nutrientes en los suelos destinados para
el cultivo.
Adicionalmente, es capaz de suministrar micronutrientes de forma soluble y
mejorar el pH, lo cual resulta biológicamente favorable para la absorción radicular.
De este modo, el bocashi puede impedir la aparición de enfermedades radiculares
en las plantas.
Cabe destacar que las altas temperaturas alcanzadas durante el proceso de
fermentación, pueden eliminar algunos patógenos dañinos presentes en el cultivo.
Este proceso permite además, la autoregulación de los suelos y la inoculación,
impidiendo la aparición de hongos, levaduras, bacterias, etc
Es un abono de fácil preparación, ya que tarda menos tiempo que otros abonos
orgánicos para su fabricación. Igualmente, no requiere de una inversión económica
muy elevada ni de infraestructura rural.
Los materiales con los cuales se elabora, se encuentran disponibles en la granja.
También se puede adecuar la receta, realizando variaciones en los ingredientes
para adaptarlo a las diversas necesidades.
Finalmente, si se mantiene un ritmo constante en la aplicación del abono orgánico,
es posible experimentar mejoras progresivas y dejar de lado el uso de fertilizantes
químicos y las consecuencias adversas que estos tienen sobre los cultivos.

¿Cómo Prepararlo?
El bocashi es un abono de fácil preparación. Sin embargo es necesario tener en
cuenta algunos aspectos que pueden influir en el resultado final, antes de iniciar el
proceso.

Proceso de preparación del Bocashi


En este contexto, es importante que el agricultor consiga el sitio propicio para
elaborar la mezcla.
Lo más adecuado sería realizarlo en un espacio techado, de modo que elementos
como el sol, la lluvia y el viento no interfieran en el proceso de fermentación.
Una vez se ha establecido el lugar en el cual se realizará el bocashi, el agricultor
debe seleccionar los ingredientes. Esta selección de ingredientes puede variar en
función de la disponibilidad. Existen diferentes opciones a las cuales se puede
recurrir en caso de no contar con alguno de ellos.
Al momento de elaborar la mezcla, se debe realizar una estimación de la cantidad
de abono requerido para el cultivo.
La medida para un aproximado de 40 Quintales sería:

1) 1 qq de Microorganismos de Montaña Sólidos:


Puede ir acompañado de levadura para acelerar el proceso de la fermentación
durante los dos primeros días.

2) 10 qq de Gallinaza:
Se recomienda utilizar la gallinaza que se origina de la cría de gallinas ponedoras
bajo techo, con piso cubierto y materiales secos mezclados con harina de rocas.

3) 10 qq de Estiércol de Bovino:
También se puede obtener buenos resultados empleando estiércol de conejos,
caballos, cerdos, codornices o patos.

4) 15 qq de Tierra común:
En algunos casos, es conveniente cernir la tierra con la finalidad de liberarla de
piedras, terrones y maderas.
La tierra puede provenir de las orillas del terreno de las vías internas de la propia
finca. Sin embargo las mejores tierras para la elaboración de estos abonos son las
de orígenes arcillosos, porque las mismas facilitan la formación de complejos
silicatados y arcillo húmicos, junto con la materia orgánica.

5) 4 qq de Carbon de Granza o Madera:


Es recomendable que las partículas o pedazos de carbón no sean muy grandes. El
tamaño ideal aproximado es entre 1 a 2 centimetros.

6) 2 qq de Pulimento de Arroz o Harina de Maíz:


En muchos casos, dada la dificultad de los agricultores para conseguirla, la
sustituyen por otro tipo de materia prima más fácil de obtener, como son los
salvados de maíz y trigo.

7) 4 qq de Granza de Arroz:
La cascarilla de arroz puede ocupar, en muchos casos, hasta un tercio del volumen
total de los ingredientes del bocashi. Además es recomendable para controlar los
excesos de humedad cuando se están preparando los abonos fermentados.
Puede ser sustituida por cascarilla o pulpa de café seca, bagazo de caña o
pajas bien secas y trituradas o restos de cosechas o rastrojos.
En algunos casos, y en menor proporción, los pedazos de madera o el aserrín
también pueden sustituirla. Dependiendo del tipo de madera que los origine. Dado
que algunas tienen la capacidad de paralizar la actividad microbiológica de la
fermentación de los abonos por las substancias tóxicas que posee. Principalmente
taninos y sustancias aromáticas.

8) 4 Galones de Melaza:
Para lograr una aplicación homogénea se recomienda diluirla en una parte del
volumen del agua que se utilizará al inicio de la preparación. También se puede
sustituir por panela, piloncillo chancaca, jugo de caña o azúcar morena.

9) Agua:
La cantidad de agua puede variar dependiendo de la absorción de los materiales. La
misma se debe agregar a la mezcla hasta alcanzar entre un 30% o 40%
humedad. Una forma de verificar que tenga la cantidad adecuada es tomar un poco
del preparado y comprimirlo con la mano. Al hacer esto la mezcla debe mantenerse
como una unidad, sin escurrir líquido.
El agua se utiliza solamente una vez; no es necesario hacerlo en las demás
etapas del proceso de la fermentación
Todos estos ingredientes deben ser colocados capa por capa hasta formar una pila.
Para ello no es necesario seguir un orden, aunque se recomienda mezclar primero
los sólidos y posteriormente agregar los líquidos.
Durante los primeros días se debe cubrir la pila, (preferiblemente con costales de
yute para permitir la salida de los gases producidos por la fermentación).

Temperatura:
El bocashi debe mantener siempre en una temperatura de entre 50 y 60°C
durante los primeros días. Para ello el agricultor debe asegurarse de realizar el
volteo al menos cada 48 horas, impidiendo que este alcance temperaturas
superiores a los 65°C. Sin embargo esto puede variar dependiendo de la
temperatura ambiental. En las zonas frías por ejemplo, es posible que solo haya
que remover la mezcla cada 2 días.
Un método sencillo para medir la temperatura del bocashi consiste en introducir un
machete dentro de la preparación durante 2 a 5 minutos. Al retirarlo y palparlo se
dará cuenta si está por encima o por debajo de los 65ºC. Por encima de los 65ºC el
calor del metal no se soporta al tacto.
Después de 4 a 8 días (según la temperatura), se va extendiendo el bocashi
gradualmente. Al terminar el proceso de fermentación, la temperatura del bocashi
se pone igual a la del ambiente.
Este proceso puede durar entre de quince días y treinta días. Sin embargo hay
agricultores que prefieren dejarlo un poco más de tiempo. Sobre todo si su
aplicación va destinada a cultivos en viveros.
Siempre es preferible madurar el bocashi 2 semanas adicionales, para luego
incorporarlo como abono en la unidad de producción. De hecho, para las hortalizas,
se recomienda dejar que el abono madure en sacos por unos 2 a 3 meses más
hasta que se vuelva "añejo". Aplicando de 30 a 100 gramos por planta. Para facilitar
su uso es recomendable pasar el bocashi por una moledora que permitirá la
uniformización del tamaño de los gránulos (Irías, 2004).

Dosis para su utilización:


Según la Fao (2011), las dosis adecuadas para su utilización son las siguientes: En
terrenos con proceso de fertilización orgánica, es posible aplicar 4 libras por metro
cuadrado de terreno. La aplicación debe realizarse 15 días antes de la siembra, al
trasplante o en el desarrollo del cultivo. Para cultivos anuales (granos básicos, yuca,
caña y otros), será necesaria una segunda aplicación, entre 15 y 25 días de la
emergencia del cultivo, en dosis de 2 libras por metro cuadrado. En terrenos donde
nunca se ha aplicado bocashi, las dosis serán mayores (10 libras por metro
cuadrado aproximadamente). Mientras que los cultivos de ciclo largo (frutales), se
aplica una libra por postura al momento de la siembra y tres aplicaciones de 1 libra
por año, esta dosis se utilizará durante el período de crecimiento. En árboles
productivos se harán aplicaciones de 2 libras, tres veces por año. Finalmente, para
las hortalizas se hará una sola aplicación de 4 libras por metro cuadrado, 15 días
antes de la siembra o el trasplante.

Tips de uso e integración del Bocashi:


- Una vez iniciado el proceso de fermentación, tenga cuidado de no humedecer la
mezcla demasiado. Cuando la humedad supera el 60%, la cantidad de poros que
están libres de agua son muy pocos, lo que dificulta la oxigenación de la
fermentación. Esto resulta es un proceso anaeróbico putrefacto, vinculado a una
fase de reducción de la materia orgánica (Fao, 2011).
- La pila siempre debe estar cubierta y protegida de los elementos externos. Para
ello puede utilizar plástico o tela de yute.
- Si el abono se encuentra en un lugar seco y protegido del sol, es posible
almacenarlo hasta 6 meses.
- La elaboración de este tipo de abono requiere que el pH oscile entre un 6 y
un 7,5. Ya que los valores extremos inhiben la actividad microbiológica durante el
proceso de la degradación de los materiales. Aunque al inicio el pH es bajo, se va
regulando con la evolución de la fermentación del abono (Fao, 2011).
- Debe existir de un 5% a un 10% de concentración de oxígeno en los macro
poros de la masa. Ya que cuando el micro poro se encuentra en estado anaeróbico
(sin oxígeno) debido a un exceso de humedad, puede perjudicar la aireación del
proceso y, en consecuencia, se obtiene un producto de mala calidad (Fao, 2011).
- La reducción del tamaño de las partículas de los componentes del abono mejora
la descomposición microbiológica.

Algunos inconvenientes:
- Alguno de los inconvenientes más relevantes de este tipo de abono, son el tiempo
y manejo para la elaboración. De modo que el personal debe estar haciendo
revisiones y volteos constantes. Ya que si no se realiza adecuadamente, un
aumento en la temperatura puede quemar y deteriorar la mezcla. Asimismo, la
humedad y la aireación, son elementos que deben mantenerse controlados. Ya que
un desequilibrio en el ambiente puede producir mal olor e incluso dañar por
completo el bocashi.
- Si al realizar el abonado, el mismo queda en contacto con la raíz o el tallo de
la planta, puede causar daños por quemaduras. Lo ideal es que se encuentre
entre 10 y 15 centímetros del tallo. Además se recomienda mezclarlo con tierra,
previamente.
- Existe la posibilidad de que la lluvia arrastre el abono de los cultivos,
reduciendo la cantidad de abono presente en el suelo. Para ello, es importante que
el agricultor tome precauciones. Una opción bastante útil son los encamados, las
terrazas individuales, las barreras y acequias de ladera.

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