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La Orestía de Esquilo y la Orestía Africana de Pasolini

Lo sucedido a Orestes según Esquilo:


Se plantea la pregunta: ¿Qué es la justicia (Dike)? La Orestiada responde de modo dramático.

La representación de una sola y única acción:


Hay una disposición de los hechos en la trilogía que componen una sola y única acción. Trata esta acción
única, los cambios de la fortuna en la casa de los Atridas, teniendo éstos su culminación y foco en lo
sucedido a Orestes.
En la Orestiada, hay una necesidad o destino que guarda relación con la justicia. Aristóteles dirá que la
representación poética, intenta demostrar no sólo “qué sucede”, sino “por qué” y “para qué”. Y esto,
justamente en acciones involuntarias donde el sentido de los hechos no depende de quien los ejecuta sino
de la suerte. Para Aristóteles, el asunto de poetizar es precisamente comprender de qué depende lo que
toca en suerte.

De lo voluntario e involuntario:
La disyuntiva de Agamenón es sacrificar como rey a su hija Ifigenia para calmar la furia de la diosa
Artemisa por el sacrilegio perpetrado por sus hombres o, como padre, no sacrificarla. El rey guerrero
elige sacrificar a Ifigenia. Propiamente ninguno de los dos caminos estaba libre de males.
Orestes es presentado también ante la disyuntiva de dos caminos; vengar a su padre o no matar a su
madre. El oráculo le dice que mate a su madre o tocará a él la lepra y a su pueblo la peste. Orestes elige
matar a Clitemestra y cumplir la venganza.
Orestes lo único que hizo para merecer eso fue nacer y cargar con la culpa familiar. La causa agente de la
acción de asesinar es atribuida, por los humanos que la ejecutan, al destino o suerte de la familia que
desde hace generaciones viene cambiando una y otra vez su fortuna.
Los personajes son presentados a situaciones que de todos modos los llevará al infortunio (destino
trágico). Y en este sentido es que podemos afirmar que las acciones que tocan a los personajes son
involuntarias; involuntariamente deben determinar con su decisión entre dos acciones malas que les tocan
en suerte. La suerte o destino menta la no-elección de la elección.
En la Orestiada los hechos se disponían uno a causa del otro.

La comprensión dramática de la justicia; su generación y cambio:


La acción única que enlaza los hechos de estas tres piezas, en la Orestiada, se llama “justicia”: “hacer
justicia”. Es la acción de la justicia la que une los diferentes episodios y piezas dándoles un origen y
destino.
Del Agamenón a Las Coéforas esto es claro: quien tal hizo que tal pague (ley de talión). En Las
Euménides, la concepción y accionar de la justicia cambia. Y por tanto, provoca un vuelco en el habitual
infortunio de la casa de los Atridas.
Más: diríamos que si el asunto principal en la Orestiada es la composición de una sola y única acción que
es el “hacer justicia”, lo central en esta composición es la comprensión de este cambio en la acción de la
justicia. Y consideremos no sólo qué significa para la comprensión de la justicia, sino también cómo se
hace presente en el espectáculo.

De la justicia de sangre al lenguaje de la justificación:


En la Orestiada, la justicia no viene dada de por sí, sino que literalmente la justicia “se hace”.
En la Orestiada, el cambio de una justicia de guerra (justicia de sangre) a una justicia de diálogo,
manifiesta un desarrollo del caos hacia una perfección cósmica, donde el Universo (tanto en el plano
humano como en el divino) es cada vez más justo y fructífero, vale decir, menos oscuro y mortal.
En la justicia de guerra, la justicia es comprendida como una justa o duelo, una lucha entre las partes
donde quien vence es quien tiene la verdad. Tiene razón quien queda vivo.
Por el contrario, la justicia de diálogo es el lenguaje de la justificación. En el horizonte de la paz
democrática, hacer justicia significa argumentar, decir persuadiendo, testimoniar y mostrar pruebas. La
justicia aquí también es una lucha o polémica entre las partes, pero la verdad es con-venir o con-vencer;
vencer al otro y no aniquilarlo.

De la visualización y escucha de la justicia:


Cómo se hace presente en el espectáculo esta concepción de la justicia.
No se ve la acción, pero se menciona. No se ve el asesinato, pero se lo escucha. La comprensión cierta de
lo sucedido acontece en su visualización. Por ejemplo la sangre de Agamenón manchando las vestiduras y
las manos de Clitemestra, junto a su cuerpo yerto.
La visualización de los cuerpos erguidos y después yertos con su sangre en las vestiduras y manos de su
asesino, da una comprensión de esta justicia que las palabras no pueden agotar. No nos refieren sino que
vemos que se hace justicia.
No sólo se habla de la justicia sino que se nos evidencia en el pasaje de la vida (como sangre oculta en el
cuerpo) a la muerte (como sangre que mancha).

Pasolini
Los apuntes de las posibilidades de representación contemporánea:
Este “pensar las posibilidades de un film”, es el tema de esta película de Pasolini. Un pensar que se hace
presente o acontece en la pantalla por “medio” del lenguaje, la imaginación y la música, y de un modo
determinado que es el de los “apuntes”.

Con respecto a lo sucedido a Orestes según Pasolini, éste dirá que: el significado de la tragedia de
Orestes es solo, exclusivamente, político.
Uno de los asuntos clave de La Orestíada de Esquilo es la pregunta por la justicia; y ésta fue la que nos
guió en nuestras consideraciones. Pasolini en cambio, se demora en otro de los asuntos raigales de la
trilogía que es la pregunta por la política.

Pasolini encuentra en la triología de Esquilo una síntesis entre dos culturas: entre una cultura irracional
primitiva y una cultura racional moderna. Y esto, sobre todo, manifestado en la transformación de las
Erinias en las Euménides que permanecen junto a Atenea, representante de la democracia racional del
nuevo Estado.
Y es justamente el encuentro de esta síntesis cultural lo que parece interesar al artista italiano.
Síntesis entre racionalidad e irracionalidad es lo que encontramos en sus Apuntes para una Orestíada
africana. Pasolini mirará fuera de lo que se llamó el “eurocentrismo” y atenderá al entonces denominado
”Tercer mundo”.
Los Apuntes para una Orestíada africana formaban parte de un proyecto mayor que, ideado hacia 1968,
no se cumplió. Este consistía en un film intitulado Apuntes para un poema sobre el Tercer mundo que
estaría articulado en cinco partes ambientadas respectivamente en la India, el África, países arábes,
América del Sur y las zonas marginales de los Estados Unidos, el norte de Europa y la Italia meridional.
Sólo la Orestíada Africana alcanzo la pantalla.
Pasolini trata de mostrar con éste film las posibilidades contemporáneas de representación de la triología
de Esquilo.
Asistimos a un pensar discursivo, imaginativo y musical de la posibilidad de una analogía entre la
Orestíada y el África de hoy. Un pensar fragmentado y montado como apuntes.
La película misma se presenta como un pensar la posibilidad contemporánea de representación y
significación de la triología de Esquilo. No se trata de un documental que refleje lo pensado, ni de un film
que sólo muestre las posibilidades mismas sino de apuntes para un film. Los apuntes nos hacen presente
un pensar las posibilidades de un film. Este pensar las posibilidades de un film es el asunto de la película
de Pasolini.

En el lenguaje del film encontramos diversos géneros discursivos. Hay un género más especulativo en
sus reflexiones sobre el cine o en los diálogos de Pasolini con los estudiantes africanos en la Universidad
de Roma; un género más narrativo cuando refiere lo sucedido al linaje de Artero; más poético cuando
recita su traducción de parlamentos del coro de Esquilo o enuncia sus propias metáforas; más
informativo o periodístico cuando describe lo que vemos o escuchamos los dialécticos africanos.

¿Cómo piensa mostrar Pasolini la transformación de las Erinias en Euménides, en aquello que
discursivamente se nombra como el ensueño y lo irracional junto a lo racional del nuevo Estado?
Se muestra como el ritmo de una danza humana. Hay una secuencia de una fiesta de matrimonio, donde el
baile enlaza con gracia el ritmo de las antiguas danzas tribales con el divertimento y ligereza de la danza
moderna.

Con respecto a la música, a nuestro entender lo más importante es la opción por el jazz.
La profecía de Casandra se escucha por la voz negra de Ivonne Murray que canta en la atmósfera creada
por el saxo de Gato Barbieri.

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