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De

conformista a
Mente Invencible

Guía práctica y simple para descubrir tus deseos y hacerlos realidad


Haz del resto de tu vida lo mejor de tu vida





Natalia Montolio



De conformista a Mente Invencible. Copyright © 2017
by Natalia Montolio
Todos los derechos reservados.

Producción: Marc Reklau


Sin limitación de los derechos de autor reservados arriba, ninguna parte de este libro puede ser reproducida
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físicos, psicológicos, emocionales, financieros o comerciales, incluyendo, sin exclusión de otros, el
especial, el incidental, el consecuente u otros daños. Nuestros puntos de vista y derechos son los mismos:

Tienes que probarlo todo por ti mismo de acuerdo con tu propia situación, talentos e inspiraciones.
Eres responsable de tus propias decisiones, elecciones, acciones y resultados.

Natalia Montolio

Visita mi web: www.menteinvencible.com

ISBN-13: 978-1981239009
ISBN-10: 1981239006




A mis campeones Marc y Paula, por su amor


incondicional y su apoyo constante.
Tabla de contenido
1. Introducción
2. Ser auténtico
3. Pasar tiempo contigo mismo
4. Poder y coraje para tomar tus propias decisiones
5. No querer agradar ni complacer a todo el mundo
6. Quererte
7. La tabla de tus deseos
8. Escoge una meta a la vez
9. Gestionar la falta de dinero
10. Gestionar la falta de tiempo
11. Las tentaciones
12. Las preocupaciones
13. Los pensamientos irracionales
14. El poder de los pensamientos positivos
15. La influencia de tus relaciones
16. El poder de la mente
17. El poder de las palabras
18. Las afirmaciones
19. Vencer el miedo
20. El poder del no
21. El poder de la paciencia
22. El poder de la concentración total
23. El poder de la fe en tu meta.
24. Acción
25. Las excusas
26. La constancia
27. La habilidad más poderosa: la persistencia

Epílogo
Sobre el autor
Agradecimientos
Introducción


Eres lo que eres, tienes lo que tienes y haces lo que haces debido a los
pensamientos que has ido depositando en tu mente sobre ti mismo, sobre las
demás personas, sobre lo que te mereces o no, sobre tus límites, sobre el dinero y
sobre otras muchas cosas desde que naciste hasta ahora.

Y podrías ser, tener y hacer lo que quisieras, pero probablemente hayas sido
educado con una mentalidad conformista, viviendo por debajo de tus
capacidades.

Todos tenemos la posibilidad de cambiar nuestra mentalidad conformista por
otra ganadora o invencible, y aun así no lo hacemos, pues la mentalidad
conformista es la más fácil y cómoda de escoger, aunque a la larga la más
destructiva.

Una mentalidad conformista nos impide pensar en lo que realmente queremos,
dejando que otros lo hagan por nosotros, o hace que nos dispersemos por no
trazar ni metas ni objetivos claros, llevando nuestra vida al abismo.

“De conformista a Mente invencible” te enseña cómo cambiar aquellos
pensamientos que te están impidiendo ahora mismo tener la vida que mereces, y
la importancia de marcarse metas en la vida, para que puedas ser lo que quieras
ser, tener todo aquello que desees tener o hacer aquello que te apasione, pues tus
pensamientos son lo que construyen o destruyen tu vida.

Pensamientos de abundancia, felicidad, satisfacción, energía inagotable y
prosperidad te llevarán a una vida de abundancia, felicidad, satisfacción, energía
y prosperidad.

Cuando tu mente cambia, tu vida cambia. ¿Quieres un cambio en tu vida?
¿Quieres que el resto de tu vida sea lo mejor de tu vida? Haz los cambios en tu
mente que te llevarán a ello y a conseguir todas las metas que quieras alcanzar.

Puedes preparar tu mente para averiguar cuáles son tus deseos, tus metas o tus
sueños e ir a por ellos con determinación.

Las personas que no han trazado metas a lo largo de su vida, y han ido dejando
que los quehaceres diarios les hayan absorbido su tiempo, su dinero y su energía
sin saber exactamente en qué, tienen la sensación de haber tenido una vida vacía
en algún momento de su vida.

Son personas que sienten que han hecho muchas cosas y que han gastado mucho
tiempo, dinero y energía, pero no saben exactamente cómo, ni en qué. Se sienten
tristes, frustradas y estafadas con la vida y con ellas mismas.

Este libro quiere ayudarte a que el resto de tu vida sea lo mejor de tu vida,
preparando tu mente para establecer metas acorde al estilo de vida que deseas,
conseguirlas y lograr el autocontrol necesario para que nada te desvíe de ellas, a
tener la responsabilidad y el compromiso de cumplirlas, porque sin metas ni
objetivos nunca serás diferente de hoy y nunca serás mejor que hoy.

“De conformista a Mente Invencible” es un manual de instrucciones con
pautas claras y precisas, desglosadas en cinco etapas para darte la autoconfianza
que es tuya por derecho propio y con ella la actitud determinante para ganar,
vencer y lograr cualquier meta que desees conseguir.

Las cinco etapas que hay que superar para conseguir cualquier meta que deseas
en la vida son: 1. Saber claramente cual es la meta que deseas conseguir, 2.
Obsesionarte todo el día con la meta que deseas lograr, 3. Autoconvencerte de
que eres capaz de conseguir dicha meta, 4. Conocer los 4 poderes indispensables
que necesitas para alcanzar cualquier meta. 5. Actuar y conocer los métodos para
no desviarte de la meta que te has propuesto alcanzar.

Soñar sin actuar es fracasar.

Primera Etapa: Descubre las metas que deseas
alcanzar.

La primera etapa te ayuda a descubrir qué es lo que más deseas, y para ello
debes conocerte muy bien a ti mismo para saber cuáles son tus gustos,
preferencias y necesidades.

Muchas personas se centran más en lo que los demás esperan de ellas que en
ellas mismas, y al final no saben que es lo que quieren, y escogen unos deseos
que en realidad no son los suyos, sino son unos deseos para satisfacer a otras
personas y por eso les cuesta mucho conseguirlos, porque no han salido de lo
más profundo de su corazón. (La carrera que eligen los padres para sus hijos, el
trabajo que no eligen ellos mismos, la pareja que no les satisface pero aguantan
por la presión social, etc.)

Si eres capaz de superar esta primera etapa serás capaz de elegir de forma
sincera, sana y concreta el deseo o meta que quieras conseguir en cada momento
de tu vida (comprar un coche, conseguir una determinada cantidad de dinero,
casarte, ir de vacaciones con tu familia, comprar una casa, o lo que te más te
motive). Será un deseo que saldrá desde lo más profundo de tu corazón y por eso
contribuirá enormemente a hacer del resto de tu vida lo mejor de tu vida.

Para superar esta etapa y averiguar lo que más deseas, es necesario superar las
siguientes fases:

▪ Ser auténtico
▪ Pasar tiempo contigo mismo
▪ Poder y coraje para tomar tus propias decisiones
▪ No querer agradar y contentar a todo el mundo
▪ Quererte
▪ Escribir la carta de deseos
▪ Escoger una meta a la vez

Segunda Etapa: Obsesiónate con la meta que
deseas alcanzar.

En la segunda etapa descubrirás todo lo que necesitas para poder desear
ardientemente lo que hayas elegido en la primera etapa, ya que cuánto más fuerte
sea tu deseo de conseguir algo, más rápidamente lo conseguirás y con mayor
probabilidad de éxito. En esta etapa aprenderás a convertir tu deseo en una sana
obsesión, en la que estarás pensando mañana, tarde y noche, como si se tratase
de una prescripción médica.

Estas son las fases que deberás superar en esta etapa:

▪ Gestionar la falta de dinero
▪ Gestionar la falta de tiempo
▪ Las tentaciones
▪ Vencer las preocupaciones
▪ Eliminar los pensamientos irracionales
▪ El poder de los pensamientos positivos
▪ La influencia de tus relaciones

Una vez superada la segunda etapa podrás desear tan intensamente tu meta o
deseo, que el esfuerzo que tendrás que hacer para conseguirlo será mínimo
comparado con el que tendrías que hacer de no superarla.

Tercera Etapa: Autoconvéncete de que vas a
conseguir lo que te has propuesto.

Muchas personas no consiguen sus metas, porque aunque llegan a saber con
precisión qué es lo que quieren, no se creen capaces de que vayan a lograrlas,
por las creencias limitadoras que tienen sobre ellas mismas.
Las creencias son aquellas opiniones sobre ti mismo, que están incrustadas en tu
mente, porque así te lo han repetido incansablemente desde pequeño, y esas
creencias controlan tu comportamiento en cualquier aspecto de tu vida y te hacen
sentir capaz o incapaz de conseguir las cosas.

Si cada vez que en tu entorno expresabas una idea o un proyecto, las respuestas
eran del tipo “estás como una chota”, “confórmate con lo que te dan”, “no me
esperaba esto de ti”, o “toca de pies en el suelo” acabas renunciando a tus metas
antes de vivir de nuevo otra mala experiencia de escuchar esas respuestas, que de
tanto oírlas se incrustan en tu mente convirtiéndose en creencias, y te las acabas
creyendo.

Algunas personas millonarias aunque se arruinan vuelven a ser millonarias:
porque tienen la creencia que hacer dinero es lo normal, y hay una fuerza
invisible que les empuja a ser millonarias de nuevo.

Para algunas personas la vida es un martirio, pues no saben lo que les pasa y
porque no consiguen nada de lo que se proponen, y aunque quisieran cambiar
algo no lo conseguirán hasta que eliminen las creencias limitadoras de su mente
como quien borra un tatuaje de su piel.

Estas son las fases que encontrarás en la tercera etapa y que te enseñarán a
autoconvencerte de que eres capaz de lograr la meta que quieres conseguir:

▪ El poder de la mente
▪ El poder de tus palabras
▪ Vencer el miedo
▪ El poder de las afirmaciones

Cuarta etapa: Los poderes indispensables para que
una meta se cumpla.

La cuarte etapa te enseña las habilidades indispensables para que puedas
alcanzar cualquier meta u objetivo que desees lograr.

Estas son las fases que debes superar en esta etapa:

▪ El poder del no
▪ El poder de la paciencia
▪ El poder de la concentración total
▪ El poder de la fe en tu meta.


Quinta Etapa: Acción y todo lo necesario para que
nada te desvíe del camino hacia la meta propuesta.

La quinta etapa consiste en pasar a la acción. Sin esta etapa no hay premio.

Esta etapa te ayuda a no abandonar tu meta aunque aparezcan problemas, y a no
dejarte llevar por todas aquellas tentaciones y/o excusas para caer en la pereza en
lugar de la actividad que tenías prevista en el camino hacia tu meta.

Estas son las fases que debes superar:

▪ La acción
▪ Las excusas
▪ La constancia
▪ La habilidad más poderosa: la Persistencia

Si logras superar las 5 etapas tendrás unos cimientos tan sólidos que te
convertirás en una persona poderosa, que cumple una meta tras otra, cosechando
cada vez más éxitos y con menos esfuerzo.
Ser auténtico

Cuando has estado años viviendo como los demás querían, o cómo tú creías que
los demás esperaban de ti, tu “yo auténtico y poderoso” ha quedado encerrado en
una jaula, de la cual sólo tú tienes la llave.

Únicamente cuando estás solo, dejas salir de la jaula a tu verdadero yo por un
rato, porque entonces no hay nadie a quien impresionar, ni nadie a quien temer o
decepcionar.

Pero cuando te reúnes con otras personas, encierras de nuevo a tu “yo auténtico”
en la jaula, y en lugar de disfrutar del momento presente, te preocupas más por si
te están juzgando los demás, por lo que estarán pensando de ti o por causar
buena impresión.

Y él no ser auténtico y expresar tus verdaderos deseos, te produce cada vez más
frustración, más angustia y más estrés, porque quieres ser tú pero no te atreves, y
te vas separando cada vez más de tu verdadera esencia.

Te gustaría ser tú mismo y sentirte cómodo en tu propia piel, expresando
libremente tus opiniones, pero no puedes y tampoco sabes que es lo que te
impide hacerlo, sobre todo cuando has estado demasiado tiempo concentrándote
en la opinión que los demás tenían de ti, o en lo que el mundo quería que fueses,
en lugar de ser tú mismo.

Cuando no eres auténtico escoges unas metas que no salen del fondo de tu
corazón, escondiendo tus verdaderos objetivos y deseos para no decepcionar a
los demás. Ello acaba con tu ánimo, tu vitalidad, y tu alegría, dejando la mayoría
de cosas que empiezas sin acabar o condenándote a una vida infeliz. Las
personas que “eligen” la carrera, la pareja o lo que sea por no defraudar a sus
padres o a la sociedad nunca son felices, y no saben porque.

Ser auténtico te ayudará a descubrir que es lo que


realmente deseas, y a estar en paz contigo mismo.

Las siguientes pautas te ayudarán a ser auténtico y a disfrutar de una vida que
hasta ahora pensabas que sólo era para unas pocas personas afortunadas:

1. En lugar de enfocarte en el pasado, en lo que piensen los demás, o en
lo que piensas tú de ti mismo, enfócate a partir de ahora en la
actividad que estás haciendo en el presente, sin importarte nada más
que esa actividad y el momento presente. Si estás trabajando, enfócate
de pleno en el trabajo, si estás cocinando enfócate totalmente en lo
que estás cocinando, si estás tomando café enfócate en el café que
estás tomando y nada más. Cuando tu mente se desvíe hacia otra cosa,
llévala de nuevo al momento presente.

El estar enfocado plenamente en la actividad presente hace que cada vez te
afecten menos los acontecimientos externos y las opiniones de los demás,
acercándote más a tu esencia, dejándote de juzgar, de pensar si te están
juzgando y poco a poco darás importancia a lo que a ti verdaderamente te
gusta.

2. Cuando estés con un grupo de personas escucha atentamente lo que
están conversando, sin estar pendiente de cómo te ven ellos, o en
querer aparentar algo que no eres. No tengas prisa en hablar por
hablar para demostrar que tú también sabes mucho. Dedícate sólo a
disfrutar y a aprender de cada segundo presente, y di lo que quieras
decir, sin juzgarte.

3. No pretendas ser el centro de atención, pues pretenderlo es de
personas inseguras y perdedoras. Las personas auténticas saben que la
actitud auténtica es lo que atrae más a las personas y el querer centrar
toda la atención demostrando algo que no son, las aleja.

4. En el restaurante, disfruta y dedica tiempo a pensar que es lo que más
te gusta de la carta y atrévete a pedir lo que deseas sin miedo a lo que
pensarán los demás por tu elección, o por el tiempo que tardas en
escoger.

5. Descubre cuáles son tus valores: Muchas personas viven
desmotivadas, tristes y sin saber realmente quienes son, porque viven
de acuerdo con los valores de sus padres, hermanos o amigos, no con
los suyos propios. (No es obligatorio que a ti te guste la fama, si tus
padres son famosos).

Sólo descubriendo tus valores puedes ser tú mismo y con


ello perseguir las metas que están en coherencia con esos
valores, y tener la vida que tú verdaderamente quieres
vivir.


Pero ¿Que son exactamente los valores?

Los valores son aquellas cualidades con las que más te identificas, las que te
hacen sentir mejor, las que te emocionan al pronunciarlas o las que te hacen ser
menos conformista para vivir tu vida.

Cuando tienes una meta que cumplir, pero tu cuerpo se resiste cada vez que
tienes que realizar las acciones que te llevan hacia a esa meta, es porque esa
meta no está alineada con tus valores.

Identifica aquellos valores que quieres que guíen tu vida, defínelos en términos
claros y precisos, identifica que acciones te permiten llegar a ellos y hazlas.

Método NAT para escoger cuáles son tus
valores:

Para identificar cuáles son los valores que te definen o quieres que te definan a
partir de ahora te propongo que utilices el método NAT:

1. Escribe una lista con todas las cualidades o características que
conozcas, como:

Amor, amistad, respeto, ahorro, amabilidad, ambición, aceptación, empatía,
compresión, compromiso, respeto, avaricia, belleza, buen humor, éxito,
complacencia, confianza, cortesía, educación, dignidad, diversión, elegancia,
empatía, entusiasmo, delicadeza, diplomacia, felicidad, fidelidad, fama,
exuberancia, firmeza, cuidado de mis hijos, franqueza, fortaleza, motivación,
galantería, cuidar los detalles, servir, honestidad, honor, hospitalidad, humildad,
justicia, lealtad, opulencia, orden. organización, pasión, placer, orden, limpieza,
disciplina, moda, moderación, familia, orden, resolución, frugalidad, trabajo,
sinceridad, moderación, limpieza, serenidad, paciencia, tolerancia piedad,
profesionalidad, tranquilidad, puntualidad, lujo, fortuna, postergación, sexo,
poder, trabajar duro, trabajar motivado, solidaridad, solvencia, temor,
responsabilidad, procrastinación, templanza, valor, miedo, prudencia, pereza,
risa, alegría, velocidad, riqueza, silencio, soledad, salud, libertad financiera,
libertad personal, ingresos, negocios, educación …. O cualquier valor que se te
pueda ocurrir a ti.

2. Agrúpa en cinco columnas todas las características por algo que
tengan en común, y por un nombre a cada columna que tenga que ver
con los elementos de su lista.

Por ejemplo:

Amor Poder Belleza Compromiso Pasión
amor libertad financiera orden compromiso felicdad
cuidado de mis libertad personal organización firmeza trabajo motivado
hijos trabajo limpieza valor pasión
familia éxito paciencia lealtad placer
amistad abundancia belleza honor entusiasmo buen
respeto amabilidad autoestima triunfo elegancia puntualidad humor
aceptación dinero buena alimentación justicia sexo
empatía compasión fama salud profesionalidad honestidad diversión
cortesía solvencia cuidar los detalles responsabilidad disciplina risa
cariño confianza serenidad respeto alegría
afecto inspirción educación dignidad
educación ingresos silencio lealtad
tolerancia negocios solidaridad
hospitalidad conocimiento prosperidad
solidaridad responsabilidad sinceridad
sinceridad lujo resolución
justicia poder
eficacia
riqueza
orden
templanza
resolución


Estas columnas pueden formar los valores de una persona que si los memoriza,
los acaba incrustando en su mente: amor, poder, belleza, compromiso, vivir con
pasión. Y cada uno de ellos engloba los subvalores de la lista.

Aplicando este método, que consiste en agrupar los adjetivos que más te atraen
en cinco grupos, tú puedes crear tus propios valores, no los que te hacen quedar
bien con la sociedad, con tu entorno o con tu profesión.

No tienes por qué contar tus valores a nadie si no quieres, lo único que tienes
que hacer es interiorizarlos y conocerlos muy bien, porque sólo alineando tus
metas con tus valores conseguirás alcanzarlas exitosamente.

Una vez has escogido esos cinco valores, piensa en cómo es tu vida ahora, y si
está alineada con esos valores. Porque cuando lo esté podrás tener una vida
apasionada y con propósito. Muchas veces la sorpresa es que la vida que llevas
no está alineada con los valores que has escogido porque nunca te paraste a
pensar cuales eran tus valores, o quizás sí que los sabías pero actuabas de
acuerdo a los valores de otras personas para no decepcionarlas, o por miedo a
sus reacciones (Hiciste medicina porque tu padre era médico, pero querías ser
Actor). Ahora es definitivamente el momento de empezar a hacer cambios en tu
vida para corregir ese problema.

Para poder vivir más fácilmente de acuerdo a tus valores relaciónate con
personas con valores similares a los tuyos, pues ellas no verán tus errores como
fracasos, sino como algo que te ayudará a crecer, aprender y mejorar.

Acude a sitios donde puedas encontrar esas personas con valores similares a los
tuyos y que te aceptan tal como eres por esos valores, no como ellas quieren que
seas, como es posible que esté pasando con algunas de las personas con las que
te relacionas ahora.

Si el pasado no te ha llevado al punto donde quisieras estar ahora, déjalo
marchar y empieza a ser tú mismo, fiel a tus valores y cuando vivas de acuerdo a
ellos empezarás a experimentar lo bien te sientes y te trata la vida.

Una vez hayas identificado tus valores, piensa en metas que hayas cumplido
hasta ahora y te hayan costado más o menos y si están alineadas con tus valores
o no y por eso te costaron más o menos.

Por ejemplo cuando mis hijos nacieron decidí dejar mi trabajo de Directora de
Tecnología de 8:00am a 8:00 pm porque uno de mis valores es el cuidado y
educación de mis hijos. Me sentía fatal llegando a casa con mis hijos durmiendo
y cada día se me hacía más pesado ir al trabajo. Me sentí mucho mejor cuando lo
cambié por uno que podía salir a las cinco de la tarde y me permitía ir a recoger
a mis niños, a pesar de que muchas personas me dieron la espalda por ello. En
ese momento yo tenía claro cuáles eran mis valores o prioridades y eran tan
fuertes que no me importaban para nada las opiniones de los demás.

Triunfarás siempre que tus acciones estén alineadas con


tus valores, que pueden ir cambiando en función de tus
circunstancias.









Pasar tiempo contigo mismo

Dialogar contigo mismo te ayudará a escoger que es lo más correcto para ti, sin
importarte lo que piensan los demás, y sin tener que justificarte por ello con
nadie, excepto contigo mismo. Te ayudará a crecer, a desarrollarte como
persona, a destacar tus habilidades, y a hacerte responsable de tus decisiones
para dejar de culpar de tus actos a otras personas.

El único obstáculo para alcanzar el éxito eres tú mismo.



Las personas con mentalidad conformista siempre encuentran a un culpable de
su situación y de su manera de ser: los padres, su pareja, los políticos, los hijos...
Prefieren culpar a los demás y actuar como víctimas sin control de su propia
existencia, que dedicar tiempo al autoconocimiento.

La cruda realidad es que el enemigo más grande que te impide lograr lo que
quieres lograr eres tú mismo, pero es más fácil culpar a los demás de todo lo que
te pasa en la vida.

Dedicar tiempo a uno mismo y sentirse a gusto a solas es vital para ser feliz,
hacer felices a los demás y disfrutar de la vida al máximo. Las personas que se
sienten bien con ellas mismas disfrutan de la compañía de las demás personas y
ellos de la suya y no necesitan mendigar amor ni reconocimiento de nadie para
sentirse queridas. Son personas entusiastas, que emanan energía y alegría y
resulta muy agradable estar con ellas.

Pasa tiempo contigo mismo para reconocer aquellas relaciones que te están
haciendo daño, y que los quehaceres diarios, el trabajo, los amigos, la familia o
las aficiones no te dejan ver y por eso sigues con ellas. Hablarte con respeto te
ayudará a reconstruirte antes de una caída, tener más creatividad y más libertad.

No te sientas un egoísta o un loco por dedicar tiempo a ti mismo, porque corres
el riesgo de que cuando te des cuenta de que tu vida es un desastre será
demasiado tarde para arreglarlo.

Muchas personas tienen miedo a afrontar la cruda realidad de lo que está
pasando en sus vidas y prefieren eludir sus problemas y volcarse en los de los
demás.

Si tú no dedicas tiempo a la autocomunicación y al autodescubrimiento, acabarás
haciendo lo que los demás creen que es mejor para ti, cuando en realidad es lo
mejor para ellos, pues es imposible que sus gustos, necesidades y circunstancias
coincidan con las tuyas.

Las siguientes pautas te ayudarán a pasar tiempo contigo mismo y descubrir el
poder del diálogo interno:

1. Compórtate contigo mismo como lo harías con tu mejor amigo y no te
dejes de lado, dejando pasar los días tal como vienen.

2. Puedes empezar con cinco minutos por la mañana, a conciencia y con
ganas de estar contigo. Deséate pasar un buen día, pregúntate que tal
te va todo, como te sientes, que te apetece hacer o que debes hacer
hoy para estar mejor mañana.

3. Al final del día puedes dedicar diez minutos a reflexionar sobre lo que
te ha gustado del día y/o sobre lo que te ha molestado. Lo óptimo es
dedicar 20 o 30 minutos al día a hablar contigo mismo, como si
estuvieses hablando con otra persona.

4. Háblate de temas verdaderamente importantes, sin dejar la
conversación hasta llegar al fin.

5. Piensa cuando te vas a dar este tiempo y anótalo en la agenda y
empieza a ver los resultados.

Si no aprendes a concederte tiempo para ti, a conocer tus sentimientos, tus
necesidades y tus deseos, y haces todo por los demás excepto para ti, un día te
acabarás arrepintiendo, porque cuando haces todo por los demás excepto para ti
antes o después acabarás muy mal, porque te darás cuenta es que has dejado de
vivir por tu vida por vivir la de los demás.

Ahora estás a tiempo de conocer la mejor versión de ti mismo que te
llevará a conseguir todo lo que deseas.

Poder y coraje para tomar tus propias
decisiones

Aprender a tomar tus propias decisiones y acertar es el paso más importante para
que tu vida sea exitosa, pues gran parte de lo que has conseguido hasta ahora y
lo que eres es fruto de las decisiones que has ido tomando a lo largo de tu vida.

Observa a tu alrededor y piensa cual fue la decisión o conjunto de decisiones que
te llevaron exactamente a tener lo que tienes, a hacer lo que haces, y a ser quien
eres, y si esa decisión fue tuya o de otra persona y en qué estado de ánimo te
encontrabas cuando la decidiste.

Si eres de las personas que siempre pregunta antes de tomar cualquier decisión:
“¿Te parece bien?”, ¿Tu de mi lo harías?”, “¿Irías a la playa o a la montaña?”
“¿Qué hago?” “¿Me voy a trabajar fuera?, o cualquier pregunta de este estilo, es
que estás dispuesto a confiar más en la opinión de otras personas que en la tuya
propia. Estás dejando tu vida en manos de personas con unas creencias, valores,
educación, experiencias y gustos distintos a los tuyos.

Puede que lo hagas por miedo a que otras personas te critiquen, a que las cosas
no salgan bien, a que quieras asegurarte que no vas a herir ni a decepcionar a las
personas de tu entorno, o porque prefieres dejar la responsabilidad de tus
decisiones en manos de otras personas.

Pero además, si siempre necesitas que alguien apruebe tus decisiones, el día que
no encuentres a nadie que lo haga vas a desesperarte porque la aprobación de tus
decisiones se ha convertido en una adicción y eres incapaz de decidir nada por ti
mismo, y si lo encuentras tus decisiones dependerán del estado de ánimo de esa
persona.

Ana estaba a punto de comprar un ático que le encantaba pero antes necesitaba la
aprobación de su mejor amiga, que vive feliz con su marido en una planta baja
porque tiene vértigo. Ésta le acabó convenciendo de que un piso bajo era mucho
mejor. Ana le hizo caso y dejó escapar el ático, sin caer en la cuenta que su
mejor amiga defendía esa opción de acuerdo a sus necesidades de vértigo, pero
no a las de Ana. Con el tiempo Ana me contaba que su piso ya no le gustaba, que
ella quería un ático.

Y es que el primer error que te lleva a vivir una vida que no te satisface, es dejar
tus decisiones en manos de otras personas o circunstancias, cuando tú eres la
única persona que tiene todas las variables para escoger una u otra acción en
cada momento determinado de tu vida, y actuar en línea con tus valores.

No importa que tomes decisiones correctas o equivocadas, lo verdaderamente
importante es que sean tus propias decisiones, no las de los demás.

Tómate tu tiempo y no tengas miedo de que algunas personas te critiquen, o que
no vean con buenos ojos lo que haces, pues está científicamente demostrado que
el no ser capaz de tomar tus propias decisiones y necesitar siempre la aprobación
de los demás, es una de las mayores causas de problemas de inseguridad y
ansiedad en las personas.

Valorar los conocimientos y enseñanzas de los demás


está bien, pero tú eres quien debe tomar tus propias
decisiones.

Las siguientes pautas te ayudarán a tomar tus propias decisiones que te llevarán
a decidir en cada momento la mejor opción para disfrutar de una vida basada en
tus propios deseos y elecciones:

1. Huye las personas de mente inamovible, cerrada e inflexible que no
acepta otras formas de pensamiento, creencias y valores que no sean
las suyas.

2. No pidas consejo a personas que te desmotiven, te creen inseguridad
y pérdida de confianza en ti mismo, pues hay personas asesinas de los
sueños de los demás por naturaleza.

Yo solía pedir opinión a una persona que siempre me decía que tocase con los
pies en el suelo cuando le explicaba mis sueños. Con el tiempo, me di cuenta de
que yo no llevaba a cabo ninguno de mis propósitos sólo porque no encajaban
con la mentalidad de esa persona que yo tenía como referente. Era una de esas
personas que te cortan las alas cuando muestras un entusiasmo por un nuevo
proyecto, y si te equivocas en tus decisiones te hacen sentir un inútil y fracasado,
y te ven incapaz de conseguir las metas que te propones. Este tipo de personas ni
siquiera te escuchan porque ya lo saben todo y sólo te necesitan para alimentar
su ego, y tú les das poder permitiendo que te digan todo lo que haces mal. Pero
aun así, yo le seguía pidiendo audiencia para cada decisión que tenía que tomar.
Hasta que me di cuenta que sus creencias, valores y necesidades eran diferentes
a las mías y lo abandoné.

Ese día empezó una carrera de éxitos imparable para mí.

3. Aléjate de las personas que te juzgan y te etiquetan porque en algún
momento de tu vida has tomado una decisión equivocada, pues sólo
tú sabes el porqué de tu decisión y no tienes que dar explicaciones a
nadie y lo que en un día fue una buena decisión puede ser que hoy no
lo sea, simplemente porque tú y las circunstancias han cambiado. Ello
no te convierte en un fracasado, sino en una persona con más
experiencia y con más conocimientos, que te permitirá avanzar mejor.

4. Huye de las personas que sólo te quieren si haces lo que ellas quieren
que hagas, y de las personas manipuladoras que quieren decidir por ti,
argumentando que saben lo que es mejor para ti; normalmente, suelen
ser personas de las que dependes emocionalmente y sin quererlo te
pueden hacer mucho daño porque “te obligan” a tomar su decisión
porque temes las reacciones que pueden tener cuando tomas una
decisión contraria a la suya (chantaje emocional, culpabilidad, hacerte
sentir un inútil o un fracasado…). No las culpes, ni te enfades con
ellas, pues no lo saben hacer de otra forma y tu ni puedes ni es tu
deber cambiarlas, pero si puedes tomar control del rumbo de tu vida
alejándolas de tus decisiones.

5. Averigua que personas han conseguido antes que tú la meta que
persigues y pregúntales como lo han hecho. Esas y las personas con
buena actitud hacia ti, son las personas que te interesa conocer y pedir
consejo para la consecución de tus metas.

6. Cuando encuentres algo que te haga saltar de la cama sin despertador
ve a por ello, sin consultar a nadie, para que no te diga lo que es
mejor o peor para ti, porque eso sólo lo sabes tú desde lo más
profundo de tu corazón, y algo que te hace saltar cada día de la cama
feliz y sin despertador ha nacido sin duda del fondo de tu corazón, y
es éxito asegurado.

Muchas personas se levantan apáticas sin la alegría que debería proporcionar el
regalo de un nuevo amanecer, un nuevo día, y una oportunidad más para hacer
realidad todos sus sueños.

Muchos padres están convencidos de que deben transmitir a sus hijos sus gustos,
necesidades y aficiones, haciéndoles sentir culpables si ellos no están de
acuerdo.

Hay padres que deciden todo por los hijos, pensando que es lo mejor para ellos,
creando ese tipo de personas que se levantarán apáticas cada día, dejando pasar
la vida con lo que les traiga, hasta que un día salga su verdadero yo con tanta
fuerza que ese día darán un giro total a su vida, ante la mirada atónita de su
entorno habitual.

Tengo un compañero de profesión que quería ser médico, pero sus padres se lo
prohibieron porque el mayor ya había escogido medicina y no querían dos hijos
médicos, así que escogió Ingeniería, preguntándose cada día porque había
tomado tal acción, sin destacar en ningún trabajo a pesar de ser Ingeniero.

Algunas personas acaban tomando unas decisiones


basadas en unos gustos y necesidades que no provienen
de su convencimiento más profundo y con el tiempo serán
infelices y no sabrán porque.

7. Ten valor para tomar tus propias decisiones desde este mismo
momento y no te juzgues si en alguna ocasión has tomado una mala
decisión o alguna decisión de la que te has arrepentido. Ello te da más
experiencia y en ese caso todo lo que tienes que hacer es preguntarte
que puedes hacer para mejorar o en que has fallado, pero nunca dejes
de tomar una decisión por miedo a equivocarte, pues el miedo es el
principal freno del éxito. Y el fracaso es indispensable para el éxito.

8. No tomes decisiones cuando hay escasez de algo, pues las decisiones
que se toman equivocadamente o que se dejan en manos de otras
personas se producen cuando escasea el tiempo, el dinero, la
autoestima, la salud física, la salud mental o las relaciones porque las
decisiones en tiempo de escasez, sólo tienen en cuenta la escasez y la
angustia del momento presente y no el impacto futuro.

No tomes decisiones en momentos de escasez, porque
sólo tendrán en cuenta la angustia del momento presente,
sin tener en cuenta el impacto futuro.

9. No tengas prisa a la hora de tomar una decisión. Los bancos,
empresas de seguros, o inmobiliarias te someten a la presión del
tiempo para que firmes lo antes posible la venta de sus productos y no
tengas mucho tiempo a analizar cuál es la opción que más te conviene
por si esa fuese precisamente la de no firmar.

Cuando alguien te pone prisas para que firmes algo, en realidad te está
manipulando para que actúes de acuerdo con sus intereses. Los
manipuladores exigen una respuesta inmediata o una acción inmediata con el
fin de ejercer presión sobre ti.
El reto de los vendedores es cerrar las ventas lo antes posible para que actúes
rápidamente. Por eso son tan populares los “Últimos día de rebajas”, “Si
firmas ahora te regalo un móvil”, “Sólo quedan dos plazas”, o eslóganes de
este estilo, que arrastran a muchas personas a hacer lo que ellos quieren que
hagas, haciéndote creer que no serás tan estúpido de dejar escapar “algo tan
bueno” y “que ya casi está agotado”.

Usa el tiempo a tu favor, convéncete de que tienes todo el


tiempo del mundo y acertarás mejor en tus decisiones.

10. No tomes decisiones cuando estás triste o deprimido pues tus
decisiones son peores que si estás alegre u optimista. Es necesario que
seas consciente de tus emociones antes de tomar una decisión
importante y es mejor tomarlas cuando estás en paz contigo mismo.
Cuando estás triste todo te da igual, y te pueden vender cualquier
moto.

11. No decidas cansado o con los niveles de energía bajo mínimos. Este
es el motivo por el cual los supermercados ponen al lado de las cajas
de pagar, las chucherías o las cosas más inútiles.

Ellos saben que ya llegas agotado a la caja, por las decisiones de compra que
has hecho durante una hora recorriendo los pasillos del supermercado. Tu
mente ya está débil para decirle a tu hijo que deje los caramelos que ha visto
en último momento, o tienes la presión de la gente de la cola que quiere
pagar, y acabas accediendo a comprar algo, que te pide tu hijo o tu misma y
que en otras condiciones hubieses dicho que no.

También cuando te falta el dinero tomas las peores decisiones, porque la falta de
dinero te quita energía y te agota, y en esos momentos los Bancos se aprovechan
para darte créditos abusivos, o las empresas para que aceptes trabajos muy por
debajo de tu valor.

Cuando tomas las decisiones en un momento de angustia,
en el momento en que tu estado de ánimo vuelva a su
estado normal y recuperes tu energía, te darás cuenta del
error que has cometido, entonces el cuerpo te pedirá
cambiar esa decisión porque elegiste algo “antinatural”
para ti en un estado inestable.

Eso explica porque a veces las mejores personas eligen las peores relaciones, los
trabajos mal pagados, o los peores negocios: porque probablemente las hicieron
en un momento de angustia, sin tener en cuenta el impacto futuro.

12. No escojas pareja cuando estás deprimido, o justo cuando acabas de
salir de una mala relación, pues en esos momentos te aferras a un
clavo ardiendo y es muy probable que cuando te recuperes te des
cuenta de la mala elección que hiciste y lo mandes a paseo.

Método NAT para tomar buenas decisiones

Analiza cada situación lo mejor que puedas y toma tu tiempo para tomar tu
propia decisión, preguntándote las siguientes preguntas antes de tomar cualquier
decisión:

Supongamos que tu meta es ahorrar 500 € cada mes, pero de repente se cruza un
precioso vestido por tu camino ☺

▪ ¿Qué quiero conseguir? (Ahorrar 500 euros cada mes)

▪ ¿Para que necesito hacer esto ahora? (Comprarme un vestido)

▪ ¿Lo hago porque quiero, por miedo de algo o alguien o porque me falta
voluntad?

▪ ¿Es coherente con mis valores? (De compromiso, por ejemplo)

▪ ¿Me da más energía hacerlo, o me la quita?

▪ ¿Cuánto tiempo me dura “el subidón” de la acción que acabo de realizar?

▪ ¿Cómo afecta en la consecución de mi meta?

Después de responder a estas preguntas, sabrás tú mismo si la decisión de
comprarte el vestido era acertada o no, si lo que quieres conseguir son 500 €
extras de ahorro cada mes. Al principio costará pensar en estas preguntas cada
vez que tengas que tomar una decisión, pero con práctica se realizarán en tu
mente de forma automática.







No querer agradar ni complacer a todo


el mundo

A todos nos encanta que nuestros amigos, familiares, colegas de trabajo y redes
sociales nos admiren, quieran y respeten. Y es normal.

Lo que no es normal es querer que todo el mundo lo haga, ya que es imposible.

Las personas que quieren gustar y complacer a todo el mundo acaban frustradas,
con problemas de ansiedad y agotadas, por la cantidad de energía física y
psicológica que necesitan gastar para alcanzar el imposible reto de gustar a
todos, y esa falta de energía les impide pensar en sus propios deseos y
necesidades.

Las personas que quieren agradar a todo el mundo son personas que se sienten
inferiores a los demás, tienen la autoestima muy baja, y permiten que los demás
hagan de ellas cualquier cosa, y encima les dan las gracias y siempre con una
sonrisa en la boca.

Se conocen como las “personas felpudo” y suelen ser muy aburridas, porque
piensan más en lo que dirán según lo que vayan a decir los demás, que en decir
lo que realmente piensan y disfrutar del momento presente. No suelen divertirse,
pero en caso de hacerlo tampoco quieren reconocer que se divierten por si a los
demás no les parece bien, y por ello modifican sus opiniones, comportamientos,
valores y creencias en función de las otras personas.

La necesidad de sentirse queridos por todos y por todas, hace que estas personas
gasten mucho dinero en regalos, cenas y lo que haga falta. Algunos gastan
enormes fortunas sin más motivo que el no poder soportar el hecho de que si no
lo hacen no los van a querer, o gastan excesivamente en ropa y en comprar cada
vez más por la inalcanzable meta de querer gustar a todos, pero nunca se gustan
a sí mismas.

Las personas que no se quieren a ellas mismas, por son la diana perfecta de las
vendedoras, que les dicen lo bien que les sienta todo y la compra les sirve para
calmar esa ansiedad que les produce el deseo de gustar a todos. Pero el disfrute
de esa compra les dura muy poco tiempo.

Sólo cuando te gustas a ti mismo, sin importarte la opinión de los demás es
cuando estás en armonía con tu ser, y las compras que haces son porque las
deseas profundamente y no por querer satisfacer a nadie.

Al comprar lo que tú realmente deseas y no para cubrir
ninguna insatisfacción personal es cuando valoras tus
compras, las agradeces, te sientes inmensamente feliz y
es cuando más aciertas y disfrutas lo que te has
comprado.

Las siguientes pautas te ayudarán a priorizar tus necesidades, sin que te importe
lo que piensan las demás personas y dejarás de ser carne de cañón de aquellos
manipuladores que para conseguir sus fines usan a personas que quieren agradar
a todo el mundo.

1. Reconoce que es imposible complacer a todo el mundo. Aunque
tengas las mejores virtudes del mundo, nunca gustarás a todas las
personas. Siempre habrá personas que te criticarán y desaprobarán,
igual que tú criticas y desapruebas a otras personas, porque eso le
pasa a todo ser humano. De la misma forma que hay personas que a ti
no te gustan, es lógico pensar que haya gente a la que tú no le gustas.

2. No te preocupes por lo que la gente piense de ti. No sacrifiques tu
verdadero yo y poderoso, que te llevará a conseguir importantes
logros en la vida, por las opiniones de los demás. Lo más importante
es la opinión que tú tienes de tu mismo y trabajar para que esa
opinión sea la mejor que puedes tener de cualquier otra persona.

3. No bases tu autoestima en la cantidad de gente a la que puedes
complacer. Ayudar a los demás y complacerlos está bien, pero porque
así lo eliges, no por miedo a lo que pensarán de ti sino lo haces o por
sentirte una mala persona.

4. Haz las cosas que tú realmente quieras hacer independientemente de
lo que opinen los demás: cambiar de trabajo, cambiar de casa, ganar
más dinero, cortarte el pelo, o cualquier cosa que nazca de tu
interior… porque cada persona seguirá con su vida
independientemente de tus elecciones.
Aunque las opiniones de los demás son importantes, no
deben ser un factor determinante y menos para
complacer a todo el mundo a menos que quieras acabar
loco o sin identidad propia.


5. No pienses que todo el mundo sabe más que tú, principalmente
porque no es así. Cree en ti mismo y convéncete de que eres una
persona inteligente y como tal reconoce que no tiene ninguna lógica
que te sientas mal por el hecho de no gustarle a una parte de la
población.

6. Estudia y analiza cómo mejorar aquello que no te gusta de ti mismo,
pero por gustarte a ti y por sentirte mejor contigo mismo, no por
gustar a los demás.

7. No dejes que tu bienestar personal dependa de lo que piensan los
demás de ti. Traza metas y enfócate en conseguir resultados, no en si
a la gente le caes bien o mal, ya que eso no te traerá el bienestar ni
para ti ni para tu familia.

8. Al final del día, piensa en aquellas situaciones en las que te has
relacionado con personas: al comprar el pan, en el trabajo, en el
autobús, en el bar, en la calle o donde sea. Seguro que con alguna de
ellas no te has sentido bien, y tú no tienes por qué ser el causante de
ello, sino quizás porque tenían un mal día, o simplemente porque son
desagradables por naturaleza. Sus problemas o su manera de ser no
pueden desviarte de tus verdaderos propósitos. Tú no puedes
controlar la forma de ser o el comportamiento de las demás personas
y tienes que aceptarlo.

Las personas que viven por complacer a todo el mundo
olvidándose de sus propósitos, generalmente acaban muy
mal. Si hasta ahora has querido complacer a todo el
mundo piensa si te ha beneficiado en algo, o de lo
contrario te ha perjudicado.

9. No hay nada malo en expresar tus gustos, necesidades y opiniones,
igual que hacen muchas personas. Pide lo que te apetezca, dónde
comer, que película ver o que hacer, líbrate de ataduras y haz todo
aquello que te haga sentirte orgulloso de ti mismo, sin importar lo que
piensen los demás.

10. Si te cuesta, empieza por relacionarte con las personas que te
permiten mostrarte tal cómo eres y huye de aquellas que te ponen
mala cara o se enfadan si no eres como ellas quieren. Así cogerás
práctica y confianza expresando tus opiniones sin miedo y
comunicando con claridad lo que quieres, piensas y necesitas,
primero con personas afines a ti y poco a poco con todo el mundo, sin
dejarte manipular por nadie, y sin preocuparte de gustar a todo el
mundo.

11. Planifica y dedica tiempo para saber lo que quieres ser, tener o hacer
y no habrá nada que te detenga para hacer del resto de tu vida lo
mejor de tu vida.

Jamás cambies por agradar a las demás personas; sé tú


mismo y las buenas personas te amarán por ello.







Quererte

Alguien dijo una vez que si tú no te valoras y no te quieres a ti mismo, nadie te


querrá y esto fue pasando de boca en boca convirtiéndose en un dicho popular. Y
los dichos populares nadie los cuestiona, se cree que son verdad y punto.

Pero la realidad es que te pueden querer infinitamente aunque no te ames a ti
mismo, igual que hay muchas personas que quieren a los perritos abandonados.

El problema de no quererte a ti mismo es el tipo de


personas a las que vas a atraer.

Puedes tener la gran suerte de encontrarte con buena gente que te quiera. Pero si
no te quieres a ti mismo, te conformarás con cualquier tipo de relación con
muchas probabilidades de que alguna de ellas te haga mucho daño, porque las
personas con baja autoestima se conforman con cualquier tipo de relación.

Las personas que no creen en ellas mismas, son el blanco perfecto para aquellas
personas que saben cómo atrapar a sus víctimas, tan faltas de afecto y cariño, y
una vez atrapadas, hacen de ellas lo que quieren, que normalmente suele ser
maltrato psicológico con insultos, enfados, humillaciones y abusos sino ceden a
sus deseos y necesidades.

Lo peor de todo es que las personas con baja autoestima se autoculpan por no
haber sido capaces de dar a su pareja lo que necesitaba, y lo acaban justificando
muchas veces por su comportamiento. Son personas que piensan que son
inútiles, desgraciadas y con ello lo único que hacen es atraer a inútiles y
desgraciados a su vida.

Las personas que ni se quieren, ni se respetan, ni se valoran a ellas mismas, son
las que en el trabajo aceptan todos los “marrones” a cambio de una palmadita del
jefe en la espalda, las que tienen los peores sueldos aunque merezcan mucho más
pero no se creen dignas de ello, y las que dejan que su entorno opine cualquier
cosa sobre ellas y sus acciones, autocondenándose a una vida sin metas ni
propósitos, por no creerse merecedoras de ellos.

El mejor legado que les puedes dejar a tus hijos es fomentarles una elevada
autoestima, haciéndoles sentir campeones desde que nacen y así cada día de su
vida, y serán unos campeones. Lo peor que puedes hacer para tus hijos es
decirles palabras despectivas y desmotivadoras, porque éstas se convertirán en
sus creencias.

Antes de hablar con tus hijos o personas queridas, asegúrate de estar
sereno/serena y el fin de lo que deseas comunicar: ¿Educarlos o calmar tu
nerviosismo? He visto a madres gritar insultos a sus hijos por el estado de
histeria en que se encuentran cuando su hijo ha volcado un zumo de naranja en
la mesa, ha manchado su camisa o no para de llorar. Definitivamente, son
madres que no conocen el poder de las palabras, sobre todo a edades tempranas.

Las siguientes pautas te ayudarán a amarte a ti mismo, con lo que conseguirás
emitir unas vibraciones positivas que atraerán cosas, personas y situaciones
positivas: mejores relaciones, mejor trabajo, más seguridad en la toma de
decisiones, más confianza, más dinero y más salud a tu vida.

1. Observa el diálogo interior que tienes contigo mismo. Háblate bien,
con calificativos positivos, como lo bien que lo haces todo, el gusto
que tienes en vestir, lo guapo o próspero que eres. Empieza
practicando con dos calificativos y aumenta el número cada día.

2. Habla bien de ti mismo con las demás personas, de lo que te gusta, de
tus planes, y no de lo inútil que eres, o que no sirves para nada pues
eso hace que la gente te rechace, pues la gente no quiere estar con
gente que se queja y autocompadece y al sentirte rechazado tu
autoestima disminuye.

3. Sé fuerte y no caigas en el juego de criticar a los demás, porque esas
críticas acabarán afectando negativamente en tu autoestima. Cuando
estés hablando con alguien que sólo esté criticando a otras personas,
dile que no te interesan los chismes y habla de otra cosa o vete.

4. Habla con firmeza y determinación, porque es muy difícil que las
personas te hagan caso y te tomen en consideración sino hablas con
convicción, eliminando de tu vocabulario las coletillas del tipo “Ejem
….” “Esto ..” “Ummm…” “Vale ….” Hablar con decisión te hará
ganar cada vez más autoestima.

5. Deja de aferrarte al pasado y no te culpes por los errores cometidos,
pues hacer algo y equivocarse es mucho mejor que no hacer nada. Al
final, la gente se arrepiente más por lo que no hizo, que por lo que
hizo, y cada cosa que te ha pasado en la vida te está preparando para
algo mejor que aún está por llegar. La gente no te recordará por tus
pensamientos, la gente te recordará por tus acciones.

6. Reserva tiempo para ti mismo para sentirte mejor contigo mismo.
Puede ser por la mañana, madrugando veinte minutos antes que nadie.

7. Visualiza lo feliz y motivado que vas a despertar y piensa tres
motivos que te hacen levantar tan entusiasmado, pues cuando lo
consigas aumentarán tus niveles de autoestima y bienestar mental,
canalizando tu energía hacia la consecución de tus metas, objetivos y
felicidad.

Ve a dormir sin preocupaciones, feliz con tu entorno y en


paz contigo mismo para empezar bien al día siguiente y
sentirte más querido de buena mañana.

Estás pensando que es difícil, sino imposible. Es difícil, pero puede hacerse, al
final es cuestión de llevar tu mente hacia donde tú quieras, aparcando tus
preocupaciones antes de ir a dormir o no. Lo creas o no depende de ti, e irás
viendo a lo largo de este libro como puedes hacerlo.

8. Ponte metas, comprométete con ellas y llévalas a cabo, pues ello te
hará sentir orgulloso de ti mismo y aumentar tu autoestima.

9. Rodéate de personas que te quieren por ser como eres, no como ellas
quieren que seas y deja de pasar tiempo con las personas equivocadas,
aquellas que después de estar un rato con ellas te hacen sentir mal.

10. Haz ejercicio y si puede ser deporte de competición mejor para lograr,
vencer y ganar.



La tabla de tus deseos

Muchas veces no se cumplen las metas simplemente porque uno no sabe cuáles
son las metas que quiere cumplir y se vuelve una persona conformista, por no
dedicar tiempo a pensar que es lo que realmente quiere.

Otras personas no se marcan metas por el miedo a fracasar o por no creer en
ellas mismas.

Si no tienes metas claras en tu vida familiar, personal,


laboral o cualquier área de tu vida, vivirás haciendo lo
que te dicen los demás y nada más.

Entonces, tarde o temprano acabarás muy mal, y tú serás el único culpable de
ello.

A veces no sabemos lo que queremos debido a la gran variedad y abundancia de
cosas que hay en el Universo para desear, y dejamos pasar la vida tal como
viene.

¿Quién te impide desear lo que quieras mentalmente? La mente no tiene límites,
pero también es muy vaga para pensar y la mayoría de las veces preferimos que
otros piensen por nosotros, perdiendo unas oportunidades increíbles
simplemente por pereza mental.
Otras veces tenemos muy claro lo que no queremos (no pasarlo mal a final de
mes, no quedarme más sin vacaciones, no aceptar trabajos mal remunerados,
etc.), pero no somos capaces de enunciar con claridad lo que sí queremos.

Cuando te diriges al Supermercado para hacer la compra vas con una lista de
todos los productos que necesitas comprar, no con la lista de los que no quieres
comprar. Con las cosas que deseas, deberías hacer también la lista de las que
deseas lograr, en lugar de las que no.

Método NAT para escoger tus deseos

Imagínate el Universo como un enorme Supermercado donde puedes escoger
absolutamente entre todos los deseos que te puedas imaginar. Este
Supermercado, igual que todos los Supermercados, está clasificado por pasillos.
Pero en este caso, los pasillos no son de lácteos, verduras o limpieza. Los
pasillos del “Supermercado Universo” son:

1. Pasillo Personal
2. Pasillo Relaciones
3. Pasillo Laboral
4. Pasillo Ocio/Experiencias
5. Pasillo Dinero
6. Pasillo Cosas Materiales

En cada pasillo de este Gran Supermercado se
encuentran los deseos que el Universo brinda a cualquier
persona dispuesta a recogerlos, y a trabajar para
conseguirlos.

- Pasillo nterminable, mejores hábitos alimenticios, escritor de
Personal :éxito, actor, alegría interminable, captar la atención de
delgado/a, todos cuando hables, atraer como un imán el tipo de
mejor aspectopersonas que quieres, tener más autodisciplina, tener más
físico, vestircompromiso, no procrastinar, saber decir NO, saber
mejor, ganar expresar tus opiniones, tener más empatía, no tener
una Maratón,miedos infundados, no ser celoso, no ser envidioso, ser
vivir enambicioso, estar muy fuerte, no tener miedos, disfrutar
América, fama,con los deportes de aventura, levantarse pronto, cuidar
éxito, poder,más la salud, visitas periódicas médico, dentista, sesiones
millonario/a, de belleza, alguien que puede influenciar a otros, capaz
ser patinadorade lograr lo que te propones, tener un cuerpo 10, tener
profesional ,más paciencia, etc.
deportista de
élite, energía i

Tu puedes escoger cualquier cosa de este “pasillo del Universo” y tenerla como
quien coge algo del Supermercado. La diferencia está en que en este caso en
lugar de pasar por caja y pagar, deberás realizar las acciones que con disciplina,
perseverancia y una buena estrategia te llevarán a conseguirlo, y lo mismo con
los demás “pasillos del Universo”.

- Pasillo de Relaciones: tener mejor relación con la familia, relacionarte
con los personas influyentes del mundo, evitar las relaciones tóxicas,
relacionarte con personas con los mismo intereses que tú, tener muy
buena relación con tus hijos, tener una buena relación de pareja, tener
buena relación contigo mismo, tener amistades positivas, eliminar las
relaciones que impiden tu progreso, pasarlo bien con las personas que te
rodean, repeler las personas equivocadas, etc.

- Pasillo Laboral: Tener tu propio Diseñadora, Marketing digital,
negocio, hacer consultoría paraPeriodista, Youtubber famosa,
empresas, tener una tienda de moda dentista, Comercial, Policía,
de lujo, Médico, ayudar a lasBombero, Farmacéutico, ganar más
personas en su desarrollo personal, de X al mes, tener una inmobiliaria,
decoradora, arquitecto, abogado,regentar un restaurante, dirigir un
Conferencista internacional, Coach,hotel, Profesor en Universidades,
Economista, Enfermera, CuidadoProfesor de Escuelas de Negocio,
personas mayores, Empresario,personal shopper, trabajar en una
Presidente de una gran empresa, ONG; fundar una ONG, montar un
negocio, etc.

- Pasillo Experiencias: Crucero de lujo, camping, viaje de lujo en Nueva
York, vuelta al mundo, natación, gimnasio, golf, tenis, sky, surf, sky
acuático, shopping, mirar escaparates, pasear por la ciudad, pasear por el
campo, navegar, servicio de limpieza, servicio de plancha, chófer, viajes
a XX, viaje en velero, ruta por los mejores restaurantes del mundo, viajar
a los lugares del mundo que desee en primera clase, etc.

- Pasillo finanzas: Liquidar todas las deudas, ahorrar cada mes unanco,
cantidad, tener una cantidad fija de X, tener ingresos pasivos (casas,etc.
libro, internet, alquileres, etc.), tener siempre dinero en el ba

- Pasillo cosas materiales: casa al lado del colegio, casa al lado del
trabajo, comprar comida en el mejor sitio, yate, reloj de oro, diamantes,
ropa de marca, una nave industria, el mejor edificio de la ciudad, una
montaña, una isla, los mejores muebles para la casa, los mejores
utensilios para la casa, la mejor cocina del mundo, coche, un teléfono
última generación , los mejores ordenadores, ropa de lujo, accesorios de
lujo, la mejor comida, etc.

Selecciona lo que más te guste de cada pasillo y haz la tabla de tus deseos.

Personal Relaciones Laboral Experiencias Finanzas Materiales





Una vez has escogido dos o tres o los que verdaderamente desees ordénalos por
prioridad.

Hacer una tabla de tus deseos te hará romper la creencia


que tienes de ti mismo sobre la persona conformista que
eres ¿Quién te impide desear lo que quieras?

Si no lo haces tú lo harán otros por ti.

Las personas sin metas, gastan su tiempo sin saber exactamente en qué, porque
van sin dirección dejándose llevar por las situaciones diarias o por las metas,
deseos u objetivos de otras personas. Estas personas suelen vivir con la
sensación de que les falta algo, pero no saben que es: se desmotivan, se
deprimen y en algunos casos llegan a enfermar física y mentalmente.

Rellena la tabla anterior, no permitas que el destino se decida por tu suerte o por
otras personas. Elige el camino por el quieres ir y trázalo.

Tus metas, deseos u objetivos te permiten ser el creador


de tu futuro.


Escoge una meta a la vez

Una vez has hecho la tabla de tus deseos, escoge sólo un deseo o meta, que sea
clara, específica, posible de realizar y práctica.

Y cuando lo hayas alcanzado o estés a punto de alcanzar, entonces ve a por otro.
Y así poco a poco vas construyendo una vida maravillosa basada en los deseos y
metas que vas alcanzando para tu vida próspera y feliz.

Para poder escoger una meta de entre todas las posibles que has seleccionado en
el apartado anterior pregúntate:

1. ¿Por qué quieres conseguir esta meta ahora? (Tener más
reconocimiento, ser más feliz, tener más dinero, influenciar a los
demás, ayudar a los demás, tener más experiencia, mejor forma física,
porque te lo has propuesto, llevas mucho tiempo detrás de ella, lo
necesitas, no tenerlo no te deja dormir, etc. …)

2. ¿Eres capaz de ver los pasos que te llevarán a ella? ¿Cuáles son?

3. Valora del 1 al 10 la importancia de conseguir esta meta para ti.

4. ¿Cómo cambiará tu vida cuando consigas esa meta?

5. ¿En cuánto tiempo lo conseguirás?

6. ¿Cuáles son las posibilidades de conseguirlo?

7. ¿Cómo te sentirás cuando lo consigas?

8. ¿Estás dispuesto a poner todo el trabajo, pasión, ilusión, energía y
sacrificio para alcanzar tu objetivo?

9. ¿Te mereces conseguir este objetivo?

Escoge la meta que reúna más respuestas satisfactorias y entonces, cuélgala en
todos los lugares que puedas, y sigue leyendo porque a partir de aquí estás a
pocos pasos de conseguirla


Aquí termina la Etapa 1 que te ha permitido
descubrir cuál es la primera meta que deseas
alcanzar.


Pasa a la Etapa 2: Los pasos para poder desear
ardientemente la meta que deseas alcanzar







Gestionar la falta de dinero

Cuando no tienes dinero es cuando menos ganas tienes de pensar en una meta e
ir a por ella. No por el hecho de que necesites una cierta cantidad de dinero para
alcanzarla, sino porque la angustia, la infelicidad y la intranquilidad por no poder
satisfacer las necesidades de tu familia y las tuyas, no te dejan pensar en otra
cosa que no sea en lo desdichado y pobre que eres o en como pagarás tus
facturas.

Uno acaba perdiendo el tiempo compadeciéndose todo el día, en lugar de estar
realizando unas preciadas acciones que le sacarían de su precaria situación.

Probablemente hayas llegado a esta situación por falta de metas, por falta de
planificación, por unas malas relaciones, y por dejarte llevar por los quehaceres
diarios o por los objetivos de otras personas (familiares, parejas, amigos o
publicidad), gastando sin planificación ni control, y teniendo entonces problemas
para llegar a final de mes.

Los pensamientos sobre lo inútil que eres por haber llegado a esta situación
hacen que te preocupes más por la falta de dinero que por los métodos que te
llevarían a conseguirlo.

Pero los pensamientos de angustia y escasez, sólo te traerán más angustia,
escasez y graves enfermedades físicas y mentales a tu vida.
No dejes que las preocupaciones, la ansiedad y la intranquilidad provocadas por
la falta de dinero en un determinado momento de tu vida sean el principal freno
a la consecución de tus logros.

No busques excusas ni te autocompadezcas, trabaja con los recursos que tienes
para alcanzar tus metas o consíguelos si la meta que deseas es lo suficiente
importante para ti.

No te quedes estancado y avanza con lo que tienes
porque el agua que no fluye, se queda estancada y se
pudre.

Las siguientes pautas te ayudarán a tener la energía y motivación para perseguir
una meta incansablemente (trabajo, aumento de sueldo, formación, vender tus
conocimientos en Internet, vender tus habilidades, vender lo que sea, escribir un
libro, hacer vídeos,…) en lugar de dedicar el tiempo a la autocompasión, que lo
único que creará es el rechazo de las demás personas agravando aún más tu
situación.

1. Huye de los entornos negativos. Cuando escasea el dinero, te sientes
más a gusto en un entorno que sólo te habla de lo difícil que está el
mundo, de que la culpa es de los políticos, o que es imposible vivir
bien con los sueldos que hay, porque eso te hace sentir una persona
normal y no como una persona fracasada y frustrada por la falta de
dinero. Huye rápidamente de esos entornos negativos porque en estos
entornos generarás pensamientos negativos que atraerán
pensamientos más negativos hasta caer en una espiral de la que será
muy difícil que te levantes.

Necesitas entornos positivos en los que haya gente optimista que ha conseguido
salir adelante con situaciones peores que la tuya, gente que te de ánimos para
luchar y gente que admires para seguir sus pasos, por mucho esfuerzo que te
cueste.

Y si no admiras a nadie, búscalo. Lee biografías de gente que ha conseguido
metas muy grandes en este mundo, o personas que conozcas, apúntate a cursos
gratuitos, conferencias, a sitios donde puedas encontrar personas que sumen a tu
vida y no resten, mira videos motivadores y de abundancia por youtube, libros
como este que estás leyendo, o cualquier cosa que te empuje a avanzar.

Hay personas que han estado en la ruina completa y gracias a su mentalidad
positiva y de abundancia que han logrado a base de rodearse de un entorno
óptimo las 24 horas del día y una obsesión desmesurada por conseguirlo, han
conseguido salir de ella.

2. Tu preocupación por el dinero se reflejará en tu rostro y atraerás a
desalmados que se aprovecharán de tu mala racha para pagarte poco o
nada prometiéndote un futuro de gloria. Huye de estas personas como
de la peste, y ten coraje para pedir lo que te mereces, tú vales mucho
más que todas ellas. Piensa que sólo estás pasando una mala racha
económica, probablemente porque hasta ahora no sabías la
importancia de trazar una meta y alcanzarla. Detecta a las personas o
situaciones que quieran aprovecharse de ti en estos momentos y
apártalos rápidamente de tu camino.

Aunque te falte dinero arriésgate y pide lo que crees que
mereces, porque si no estás bien retribuido te
condenarás nuevamente a una vida de miseria y
mediocridad.

3. Piensa en los pasos que tienes que hacer para llegar a la meta
escogida (un nuevo trabajo, un aumento de sueldo…) y escríbelos.
Entrégate en cuerpo y alma en realizar dichas acciones (enviar cada
día diez currículos, hacer seguimiento de los envíos, llamar a las
empresas…) y piensa que esas acciones son las que te traerán los
beneficios a tu vida. Muchas personas, en sus malos momentos hacen
trabajos gratis, pasan horas en Facebook, watsaps o en cualquier otra
cosa que les haga sentir bien instantáneamente, desperdiciando un
tiempo que deberían estar invirtiendo en realizar las acciones que les
llevarían a alcanzar su meta.

Pero su necesidad de sentirse bien aunque sea por muy poco tiempo, es mucho
más fuerte que su necesidad de realizar las acciones que les sacarían de la
mediocridad.

4. Impregna tu subconsciente de riqueza y abundancia, con imágenes de
experiencias o de cosas que te atraigan: viajes de lujo, restaurantes, la
mejor oficina para trabajar, el mejor colegio para tus hijos, la casa de
tus sueños, dinero en abundancia...olvida tu angustia por un momento
y busca fotos en revistas, en Internet, en fotografías antiguas o
recuerdos y ponlas en sitios visibles.

5. No te abandones en estos momentos que es tan fácil hacerlo.
Esfuérzate por arreglarte, hacer ejercicio y cuidarte cada día.

6. Tampoco descuides tu casa. En estos momentos necesitas que irradie
más luz y energía que nunca para darte las fuerzas necesarias que te
impulsarán a realizar las acciones necesarias que te llevarán a
conquistar tu meta. y mantén más que nunca el orden y la limpieza
aunque sea a costa de un esfuerzo extraordinario.

7. Busca imágenes de casas bonitas, barcos, coches, o aquello que más
te gusta y pégalas en la nevera, en tu habitación o por los lugares más
visitados de la casa.

8. Estudia cómo piensan y que hacen las personas ricas, porque así
aprenderás como puedes hacerlo tú también y no tener que
encontrarte más en esta situación de escasez puntual por la que
atraviesas ahora. Conocer gente con dinero disminuirá
considerablemente tus esfuerzos para conseguirlo.

9. Cuando estés preocupado por el dinero toma consciencia de que este
sentimiento no sirve para nada y vuelve al momento presente para
seguir realizando la acción que estabas realizando. Pellízcate o
agárrate a algo para darte cuenta que en el momento exactamente
presente tu falta de dinero no es un problema y lo que tienes que
hacer en este momento es realizar la acción que te lleva a tu meta para
no encontrarte más con este sentimiento de angustia y preocupación.

10. Mira películas o videos con imágenes y guiones de riqueza y
abundancia.

11. Olvídate de las creencias de que pensar en el dinero es ser avaricioso,
ruin o malo, o que la vida no consiste en la abundancia de posesiones
y los servicios más exclusivos, pues esas creencias impiden tu
verdadero progreso.

Pregúntate cómo puedes darle la vuelta a esta situación,
que puedes aprender de ella y como evitar que te vuelva
a pasar.

.







Gestionar la falta de tiempo

La falta de tiempo es una de las cosas que provoca más estrés, ansiedad y
frustración.

La mayoría de las personas están tan ocupadas que el tiempo se les pasa
volando, van todo el día corriendo y no se dan cuenta que moverse no significa
necesariamente avanzar.

Para cumplir tus metas, necesitas pensar antes de hacer cosas, que es lo que
importa y lo que no importa, porque el tiempo es limitado.

Tienes un cheque en blanco de veinticuatro horas cada día para pensar en que lo
vas a invertir e invertirlo bien, porque la mayoría de las cosas que hacemos cada
día no importarán dentro de cinco minutos, ni en un año, y menos en cinco años.

Queremos hacer muchas cosas en poco tiempo, algunas de ellas no sirven para
nada, pero nos han enseñado que si no estamos todo el día ocupados somos unos
vagos, o que tenemos que correr para demostrar que tenemos muchas cosas que
hacer. Por eso en las empresas puedes ver gente corriendo de un lado para otro
como pollos sin cabeza, haciendo cosas que no importan.

Es una creencia que busca la cantidad y no la calidad de


las acciones que realizamos.

Cuando comes al mismo tiempo que consultas el móvil, es muy probable que por
la tarde no te acuerdes de lo que has comido, porque haciendo muchas
actividades a la vez, no es posible recordarlas después, ni concentrarse al 100%
en cada una de ellas.
Y entonces corres el riesgo de convertirte en una persona sin pasado, porque no
puedes guardar recuerdos, ya que el presente es el material con el que se van
construyendo tus recuerdos y tu memoria. Y si en el presente almacenas muchas
cosas al mismo tiempo, entonces no eres capaz de recordar ninguna bien. Por
eso, cuando llega la noche sólo sabes que no has parado en todo el día, pero eres
incapaz de describir lo que has hecho y eso te produce mucha ansiedad y
sentimiento de inutilidad.

O la típica situación que nos ha pasado a todos antes de salir de casa ya con las
llaves del coche en la mano y estás pensando en el informe que tienes que
entregar, en donde dejaste aparcado el coche, en porque tus niños ahora se están
peleando, en ir a recoger el traje a la tintorería, etc , etc, etc. De repente dejas las
llaves en un sitio que eres incapaz de recordar diez segundos después. Eso es
debido a que tu mente no estaba totalmente inmersa en el presente y es como si
ese momento en que depositaste las llaves en algún sitio, se hubiese borrado todo
de tu memoria, teniendo que hacer un esfuerzo muy grande para recuperarlo.

Las personas que hacen muchas cosas a la vez creen que viven mucho más que
las demás, porque van todo el día corriendo, pero en realidad están construyendo
una vida vacía, porque llegará un momento en que se darán cuenta de que ha
pasado mucho tiempo, pero no sabrán exactamente en que lo han gastado.

Cuando estás totalmente inmerso en el presente vives mucho más que los que no
lo hacen, porque puedes recordar lo que has hecho, y al poder recordarlo es
como si lo vivieses cada vez que lo recuerdas.

Realizamos muchas cosas a la vez, porque pensamos que así ahorramos tiempo.
Pero es enfocándote en una sola cosa a la vez cuando realmente ahorras tiempo,
porque necesitas mucho menos tiempo para llevar a cabo esta tarea y además la
eficacia, eficiencia y efectividad con que realizas dicha actividad alcanzan el
máximo nivel.

Cuando estás totalmente enfocado y concentrado en una


sola cosa, te cansas mucho menos que si estás pendiente
de más cosas a la vez, porque no tienes que gastar
energía en decidir en cual prestas más atención y eres
mucho más eficaz y productivo.

Muchas empresas obligan a sus empleados a dejar el móvil en la entrada porque
saben que la persona promedio dedica un 39% de sus horas de trabajo a
“socializar” haciendo que ese tiempo no sea nada productivo, por eso muchas lo
prohíben, porque saben que es la única manera de garantizar que no se va a
utilizar. Y a ti te hacen un favor, porque te enfocas a lo importante que es el
trabajo, con lo cual gastas menos energía inútil que la que gastas cuando estás
pendiente de varias cosas a la vez para decidir con cual prestas más atención.

Solemos ser también muy optimistas con el tiempo que nos llevará a realizar una
determinada actividad. Yo soy especialmente optimista en este aspecto. Y las
tareas siempre llevan más tiempo de realizar que el que nosotros suponemos que
nos llevará. Por eso a veces se nos pasa el tiempo, hemos realizado menos tareas
de las que nos habíamos propuesto hacer y nos estresamos empezando a correr a
última hora para poder con todo.

Es muy importante administrar bien el tiempo, y eso significa distribuir tus
actividades, prioridades y expectativas de forma realista y que se cumplan. Un
truco que funciona bastante bien es asignar el doble del tiempo del que tú crees a
cada tarea que tienes que realizar. De esta forma te aseguras de que vas a poder
completar la tarea en tiempo y que no te va a faltar tiempo para realizar todo lo
que te has asignado para el día.

Si vas todo el día corriendo, y tu tiempo se pasa volando sin la sensación de
haber hecho algo útil en el día, es porque no tienes una meta clara, te pones más
actividades al día de las que puedes hacer, malgastas el tiempo con tonterías, no
estás viviendo plenamente el presente. Tu interior no está en sintonía con tu
exterior y ello te produce cada vez más frustración, desesperación y desgaste. Y
te impide avanzar en la consecución de tus metas.

Las siguientes pautas te ayudarán a gestionar mejor tu tiempo sintiéndote con
ello más satisfecho y feliz porque tienes tu vida bajo control:

1. Escribe durante unos días en que inviertes tu tiempo y en que lo
malgastas, para que tengas una valoración de lo que está pasando en
tu vida y puedas hacer un plan de mejora. Sé honesto contigo mismo
en como administras tu tiempo, pues es preferible estar concentrado
diez minutos en una tarea que estar una hora en esa tarea perdiendo el
tiempo y decir que has estado trabajando en esa tarea una hora. Las
personas exitosas consideran más importante la calidad del tiempo
que la cantidad de tiempo empleada en una actividad, y sobre todo
estar en el momento presente.

2. Haz por la noche una lista de todas las tareas que tienes que realizar al
día siguiente, o madruga para planificar tu día: prepara la ropa que te
vas a poner para el trabajo, lo que harás de desayuno, lo que tienes
que liquidar en el trabajo, las gestiones que tienes que hacer al salir
del trabajo, etc.

Planificar la noche anterior lo que tienes que hacer al día siguiente te ahorra una
gran cantidad de energía que de otra forma gastarías en todas las decisiones que
debes ir tomando a lo largo del día.

3. Justo antes de ir a dormir, piensa en las cosas que tienes que resolver
al día siguiente: pedir un aumento de sueldo, escribir el currículo,
llamar a tres clientes, porque por la mañana te levantarás con la
solución. Te levantarás con el texto en la cabeza y sólo tendrás que
escribirlo. Esto es debido a que tu mente subconsciente nunca
duerme. Y si tú haces una la lista de cosas antes de ir dormir, mientras
tu mente consciente duerme plácidamente tu mente subconsciente no
deja de trabajar en lo último que has pensado antes de dormir y va
buscando soluciones para ti. Por la mañana te despiertas con las
soluciones o parte de la solución en tu cabeza.

4. Delega y no caigas en la trampa de creer que tú tienes que hacerlo
todo, porque “sino quien lo va a hacer”, cargándote con todas las
tareas de la casa, del trabajo y con todo. Delega siempre que sea
posible, dando la oportunidad de demostrar la capacidad y la
confianza en las personas de tu entorno, y sobre para que tú tengas
tiempo para ti. Cuando comprendas esto ganarás muchísimo tiempo,
y la gente de tu alrededor estará más feliz, porque la gente quiere ser
libre e independiente, no tener a alguien que quiere hacer todo por
ellos y encima va todo el día con la lengua fuera y descuidada.

5. Establece tus prioridades de acuerdo a tus valores.

6. Administra el tiempo según tus necesidades, ten coraje para eliminar
de tu vida los ladrones de tiempo como las redes sociales, llamadas de
teléfono o personas tóxicas, deja de ir a eventos que no te aportan
nada, sé disciplinado, di no cuando no quieras destinar ese tiempo a lo
que te proponen, y realiza las tareas que te aportan valor y dirigen
hacia la consecución de tus metas.

7. Sé ordenado pues el desorden hace perder mucho tiempo buscando
las cosas. Cuánto tiempo habrás perdido buscando un teléfono por no
haberlo anotado en el listín telefónico, o buscando las llaves, por no
tener el hábito de dejarlas en su sitio.

Bautiza un sitio para cada cosa como hacen los
japoneses, y ten el hábito de dejar las cosas en su sitio
cuando las hayas dejado de utilizar.

8. Sé organizado. La desorganización provoca mucho estrés, porque te
hace olvidar tareas pendientes y porque eres consciente de que
pierdes el tiempo tontamente que podrías estar dedicando a otras
cosas más útiles, pero sobre todo si encima no haces nada por corregir
esa falta de organización y la misma situación de buscar las cosas se
repite una y otra vez.

Pregúntate con frecuencia si ahora mismo estás


administrando bien tu tiempo, porque la calidad de tu
vida viene determinada en gran parte en como gestionas
ese tiempo.








Las tentaciones

La mayoría de las veces no cumplimos las metas que nos hemos propuesto
debido a las tentaciones que hay que vencer por el camino.

Y sólo si estás dispuesto a esforzarte duramente con determinación, disciplina y
voluntad para vencer aquellas tentaciones que te desvían de tu meta, serás capaz
de alcanzar cualquier meta que te propongas.

Si tu objetivo es perder peso, pero no puedes dejar de comer grasas, es difícil
que pierdas peso. Si deseas ahorrar una determinada cantidad de dinero, pero te
compras todos los caprichos que se te antojan, es difícil que puedas ahorrar tal
cantidad de dinero.

¿De qué sirve marcarse metas cuando haces justo lo
contrario de lo que tienes que hacer para llegar a ellas?

Imagínate por un momento que tienes que acudir a un sitio dónde van a
entregarte un millón de euros, pero no puedes retrasarte ni un segundo de la hora
en la que habéis acordado la entrega. El sitio está a tres horas de tu casa en coche
por autopista y haciendo una paradita de 15 minutos para tomar un café y
relajarte, llegarás a tiempo. Pero si de repente decides desviarte por todos los
pueblos de la carretera para visitarlos, nunca llegarás a esa cita, por mucha
ilusión que te haga.

Y lo mismo te ocurrirá con cualquier meta que te


propongas, si no eres capaz de superar las tentaciones
que se aparecen por el camino: que no la lograrás.

Las siguientes pautas te ayudarán a dominar las tentaciones que puedan aparecer
en el camino hacia tu meta, para que puedas cumplirla en el tiempo establecido,
sea pedir un aumento de sueldo, cambiar de casa, montar tu propio negocio,
hacer dieta, o cualquiera que sea la meta u objetivo que desees alcanzar:

1. Elimina físicamente las tentaciones del camino hacia tu meta. Por
ejemplo, si tienes que estudiar ve a la Biblioteca y deja el teléfono en
casa para asegurarte tres horas de estudio sin interrupciones de ningún
tipo.

Por ejemplo, si tu objetivo es ahorrar, pero con la tarjeta de crédito te pierdes,
entonces deja la tarjeta de crédito en casa y sal con una pequeña cantidad de
dinero en efectivo.

Tener cerca tentaciones te agota, por el gasto de energía
que tienes que hacer para evitarlas y al final acabas
cediendo a ellas.
Si no las tienes a tu alcance, ya no tienes que gastar
tiempo ni energía en decidir si las evitas o no.

2. Pero a veces no es posible eliminar las tentaciones de tu vista. Por
ejemplo, tienes bollería en casa por tus hijos pequeños. Cuando estás
siguiendo una dieta muy estricta, tu mente no deja de pensar en esa
fantástica bollería y si se toma un bollo o no. Lo más probable es que
acabes cogiendo un bollo de chocolate para quedarte tranquila.
“Total, por uno …” jaja. Pero esta escena que se repite cada día,
acaba por frustrarte porque has contado a todas las amigas la dieta
que estás siguiendo y cada vez te ven más gorda.

De la misma forma que un fumador deja de fumar sin sufrir durante ocho horas
en un avión, porque se mentaliza y es totalmente consciente de que no puede
fumar, debe ser posible mentalizarse de cualquier cosa que no debas hacer con
tal de seguir la meta marcada.

La base para eliminar las tentaciones de tu cabeza cuando aparecen, es tener un
nivel de conciencia muy alto, es decir estar atento y plenamente consciente y
concentrado en lo que estás haciendo en el momento presente, y no dejar de
pensar nunca en la meta que quieres alcanzar.

En el momento en que aparezcan las ganas de caer en las tentación, es porque te
está dominando un gran impulso, has bajado la guardia, tus pensamientos se han
ido a otro lugar, y lo que tienes que hacer es volver nuevamente al presente,
realizando la actividad que estabas realizando y pensar en tu meta.

Si eres capaz de esperar un minuto antes de caer en la
tentación, ya no caes, hasta que te venga de nuevo el
impulso.

El método NAT es muy útil para vencer a la mayoría de las tentaciones: Consiste
en tener siempre un cronómetro a mano, y cuando te venga el ímpetu de ceder
ante una tentación que va a fastidiarte el logro de tu meta, ponlo en marcha y
aguanta un minuto pensando en tu meta. ¡Verás lo que ocurre en tan solo un
minuto!

Puedes poner tu cronómetro en marcha durante un minuto cada vez que te entran
ganas de comprar chorradas y pregúntate si realmente es necesario gastar ese
dinero que te puede faltar después para otra necesidad o que te desvía de tu
objetivo de ahorra una cierta cantidad de dinero.

3. Haz una lista de las tentaciones que pueden aparecer en el camino
hacia la meta que deseas cumplir, y piensa y visualiza lo que harás
cuando aparezcan. El pensarlo continuamente, hará que cuando
aparezcan, tu mente esté preparada para la respuesta y ni se inmute
ante la aparición de las mismas, siguiendo con rectitud hacia el
camino marcado.

Visualiza y memoriza las acciones que harás cada vez


que aparezcan las tentaciones y cuando aparezcan las
vencerás como un superhéroe.

Muchas personas visualizan y piensan en las tentaciones que pueden aparecer en
el camino hacia su meta, pero después ya se cansan y la pereza mental les impide
pensar que es lo que harán cuando aparezcan, entonces cuando llegan las
tentaciones improvisan, y ceden. La improvisación es una de las causas más
comunes que impiden alcanzar las metas que te propones.

Escribe tu destino, los pasos que vas a hacer para llegar
a él, los obstáculos que pueden aparecer y como los
superarás.

Los militares analizan y visualizan todas las posibles acciones que puede realizar
su enemigo, para estudiar la mejor solución posible, memorizarla y contraatacar
rápidamente sin riesgo a las improvisaciones y ganar de esta forma cada batalla
que le llevará a la victoria final.

El perdedor es el que menos planifica y más improvisa, se confía a su suerte y
piensa que cuando lleguen los enemigos ya verá lo que hace. El ganador realiza
entonces acciones que el contrincante no espera y lo deja fuera de combate,
porque es más rápido que él. Igual que las tentaciones hacen contigo ☺

4. En lugar de pensar el sacrificio que tienes que hacer para vencer las
tentaciones que se presentan en el camino, piensa lo bueno que es
hacer lo que tienes que hacer y busca todas las ventajas de ello.

Por ejemplo si estás haciendo dieta, en lugar de pensar que es muy aburrido no
poder comer dulces, cambia este pensamiento por el de que la dieta tiene comida
muy rica y además saludable y que te encanta comer.

Si cada vez que tienes que comer tu plato de dieta piensas que asco de vida, en
lugar de hacer de ello un momento de placer, cada vez que tengas que comer el
menú de tu dieta, tu mente te recordará lo aburrido y duro que es la vida y que
hay otras cosas mejores. Por eso, al final acabarás abandonando. En cambio, si le
convences de lo bien que lo pasas haciendo dieta, y descubriendo nuevos
plantos, al final lo lograrás y sin echar en falta los dulces. Todo está en tu mente.

5. Antes de caer en una tentación piensa que todo lo que estás
disfrutando con ella en estos momentos, es lo que vas a perder
después.

6. No dejes de pensar en la meta final y en cómo te sentirás cuando la
consigas.

7. Consigue pequeñas victorias, porque la sensación de recompensa y
motivación que te dan aumentan la testosterona, sustancia del cuerpo
que te impulsa el deseo de superar nuevas metas, alcanzando cada vez
más confianza en ti mismo y metas cada vez más ambiciosas.

Te vas convirtiendo en una persona poderosa, que ya no
dice lo que va a hacer sino que lo hace. Todos querrán
saber cómo lo has hecho y te abrirán sus puertas hacia el
éxito imparable.








Las preocupaciones

Por tu mente pasan cada día 70.000 pensamientos o ideas, de los cuales de la
mayoría de ellos no te das cuenta.

Estos pensamientos pueden ser positivos, neutros, o negativos, según afecten a tu
vida positivamente, no la alteren para nada, o te den mala vida.
Las preocupaciones son pensamientos negativos que te impiden avanzar hacia
tus metas, pues te crean ansiedad, cansancio, estrés, angustia, bajo rendimiento,
y acaban por dejar huellas en tu rostro, como herpes, canas, ojeras,
enfermedades, y te pueden llegar a matar, por el temor y el malestar físico y
psicológico que provocan.

Hay cosas por las que preocuparse, ya que se derivan de procesos mentales
lógicos y razonados, como el hecho de que te despidan del trabajo de la noche a
la mañana.

Pero también hay preocupaciones que surgen de ideas irracionales, por la falta de
conocimiento, y que se dan sólo en tu mente por el temor a lo que pueda ocurrir
(cuando tu hijo se retrasa diez minutos en llegar a casa, cuando tu pareja no te
llama, o cuando piensas que se acabará el dinero dentro de tres años). Estos
preocupaciones irracionales te impiden alcanzar tus metas, pero también de tener
una vida sana y feliz.

Cuando estás preocupado, y empiezas con un pensamiento negativo, entonces
una cadena de pensamientos negativos se empiezan a desencadenar: uno detrás
de otro, llegándote a paralizar por completo, alejándote cada vez más de la
solución a tu problema que está causando tu preocupación.

La mayoría de personas que no trazan metas en su vida, son las que tienen más
preocupaciones, pues necesitan tener su mente ocupada en algo, y empiezan a
dar rienda suelta a su imaginación, normalmente con pensamientos negativos,
porque es lo más cómodo para la mente.

Si dejas a la mente a su libre albedrío irá de pensamiento
negativo en pensamiento negativo.

Para que tengas pensamientos positivos o encuentres la solución a tus problemas
hay que estar dispuesto a hacer un esfuerzo, pues la mente por si sola siempre va
a lo peor.

Las siguientes pautas te ayudarán a combatir las preocupaciones y a tomar el
control de tus problemas, antes de que ellos asuman el control de tu vida y sean
los frenos al logro de tus metas.

1. Distingue las preocupaciones imaginarias, que son sólo fruto de tu
imaginación, cómo aquellas cosas por las que te preocupas y que aún
no han pasado, pero ni siquiera existen pruebas objetivas, ni
fundamentos reales de que vayan a pasar. Como que tu pareja te
engaña sólo porque se retrasa cinco minutos en llamarte.

2. Cuando sientas que estás preocupado por algo, pregúntate en primer
lugar si es una preocupación real y segunda piensa lo que puedes
hacer para acabar con ella, y cuando lo sepas, actúa inmediatamente.

3. Cuando estés preocupado por algo, en lugar de asumir los hechos
busca información y estudia y analiza la situación con calma para ver
si realmente hay motivo por el que preocuparse o no. Una forma fácil
de buscar información es imaginar que esa información te la pide
otra persona para analizar los hechos, y saber con información
objetiva si realmente hay que estar preocupado o no.

4. Pon toda tu energía y entusiasmo en la actividad que estés haciendo
en el momento presente sin recrearte en los reproches del pasado u
obsesionarte con las angustias del futuro, porque ello librará a tu
mente de preocupaciones innecesarias.

5. Obsesiónate y apasiónate por las cosas que quieres conseguir, porque
de esta forma invertirás tu tiempo en realizar las actividades que te
llevarán a ello en lugar de mantener tu mente ocupada en
preocupaciones sin fundamento.

6. Ataca los problemas cuando aparecen con firmeza y aplomo y no los
obvies para que no desemboquen en una preocupación grande y real.

Los problemas existen, pero lo que más ayuda es buscar


solución en lugar de derrumbarse, lamentarse o buscar
posturas fatalistas.

7. No te preocupes por las personas que amas, porque aunque te han
enseñado que hay preocuparse por cualquier cosa de las personas
amadas, querer lo mejor para ellas no significa preocuparse por todo
lo que hacen o dejan de hacer.

8. Si no puedes llevar la preocupación a tu zona de influencia, es decir a
aquella zona donde puedes hacer algo, entonces deja de preocuparte,
porque es inútil preocuparse por algo y gastar tu energía y atención
en algo se escapa de tu control. Y si puedes llevarla, entonces busca
la solución y actúa.

Preocuparse por cosas que se escapan de tu control,


como la situación política o económica de tu país, el mal
comportamiento de algunos compañeros de trabajo, o
cosas en las que no puedes hacer nada sólo te llevan a la
frustración y a perder el tiempo.

1. Dedícate a vivir el momento presente con toda su intensidad,
centrándote en lo que estás haciendo y no en lo que pasará. Pues si lo
que estás haciendo lo haces bien, lo que pasará será bueno.
1.







Los pensamientos irracionales

Los pensamientos irracionales y destructivos son aquellos pensamientos que se


apoderan de nosotros sin ningún motivo, como cuando una persona ha estudiado
mucho para un examen pero no puede dejar de pensar “- Me va a ir o fatal...” “-
No sé para que he estudiado tanto si lo haré mal…”- Todo lo hago mal”…”.

O cuando nos encontramos a un vecino que no nos saluda y empezamos a pensar
“- Le habré hecho algo”... “- Porque no me dice nada” “- Con lo amable que
soy con él, será estúpido”… Nos decantamos siempre hacia la opción que nos
hace más daño, en lugar de pensar simplemente que ese día el vecino no nos vio
o tiene un mal día, simplemente porque la mente humana es así de pesimista si la
dejas a su libre albedrío.

Controla a tu mente, o ella te controlará a ti, porque a ella le encanta jugar a ser
adivina, con los peores pensamientos.

Y cuando la mayoría de tus pensamientos son negativos, todo lo ves desde una
óptica negativa y pesimista haciendo que tus familiares, amigos, compañeros de
trabajo te vean como una persona pesimista y negativa, lo cual actuará en contra
de tus intereses, y te frenará en la consecución de tus metas.

Cuando pasas una mala época, el peor favor que te puedes hacer es generalizar
tu situación como si siempre hubiese sido así: “Nadie me ha querido nunca”, O
cuando buscas trabajo “A mi edad nadie me quiere contratar”, o cuando te deja
el novio “Nunca más encontraré a nadie como él…”

Muchas veces los pensamientos irracionales son excusas que se pone el cerebro
para evitar tener que buscar trabajo, empezar un nuevo proyecto, una relación, o
hacer las acciones que toquen.

O se trata de generalizaciones sin lógica porque en el caso de “Nadie me ha
querido nunca” si fuese así no sabrías lo que es querer, porque si dices que nadie
te ha querido nunca, no podrías saber lo que es que te quieran, por lo tanto no
podrías ni siquiera realizar esta negación.

Los pensamientos irracionales te crean ansiedad, malestar y si se agudizan
pueden llevarte a una depresión y a enfermedades graves, porque cada vez que tu
cerebro crea un pensamiento, tu mente produce unas sustancias químicas del
mismo tipo.

Pensamientos negativos, producen sustancias químicas negativas y con ellos tu
rostro se acaba transformando en un rostro agrio, abatido y de preocupación
constante, que se percibe desde el primer momento que se entra en contacto
contigo, creando rechazo en la demás personas, lo que puede ser muy perjudicial
si te dedicas a las ventas en una primera entrevista de trabajo, o en una cita con
tus familiares o amigos.

Cuando los pensamientos son positivos, el cuerpo produce unas sustancias
químicas que hacen que te sientas bien, alegre y positivo. Te conviertes en una
persona que emana entusiasmo, alegría que contagias a los demás, y con la que
todos quieren estar.

En cambio, si tus pensamientos son negativos o de preocupación las sustancias
químicas que produce el hipotálamo hace que te sientas mal, cansado, fatigado,
triste, deprimido.

Las personas que tienen pensamientos irracionales lo pasan mal, pero también lo
hacen pasar muy mal y amargan la vida a la gente que tienen a su alrededor,
porque son personas que no comunican lo que desean y andan todo el día
pensando lo que podrías haber hecho por ellas y no has hecho, lo que les podrías
haber regalado y no les has regalado… y luego te hacen sentir culpable por lo
que les falta, cuando tú no tenías ni idea de lo que estaba pasando por su cabeza.
La mayoría de los casos, por más que hagas por ellas, nunca están contentas
porque siempre esperan más de ti. Son personas que tienen unas expectativas en
su cabeza, de las que tú no tienes ni idea, y por lo que acabas siempre recibiendo
broncas.

Las personas que no comunican sus deseos suelen ser


personas que por lo general nunca están contentas ya
que siempre están esperando que se cumplan unas
expectativas de las cuales tú no tienes ni idea.

Justamente por la falta de comunicación y por dejar a la mente que juegue malas
pasadas es el motivo por el cual se rompen muchas relaciones.

Las siguientes pautas te ayudarán a sustituir pensamientos irracionales por
pensamientos positivos y productivos que impacten positivamente en tu vida:

1. Si estás con un grupo de gente con el que no acabas de encajar, en
lugar de torturarte con pensamientos del estilo “No sé qué pasa pero
no caigo bien a la gente” esfuérzate por buscar grupos con tus
mismos intereses, necesidades, aficiones y valores.

2. Analiza las cosas antes que te asalten los pensamientos irracionales.
Por ejemplo, si te duele la barriga, en lugar de pensar que ya tienes
cáncer de estómago, analiza lo que estás comiendo últimamente o si
estás nervioso, o acude al médico.

3. Expresa tus sentimientos, deseos y opiniones y no esperes que los
demás los adivinen y acierten. La gente no es adivina, y las
expectativas no cumplidas te crearán mucho sufrimiento y ansiedad
injustificados.
4. No te hables con palabras que no dirías ni a tu peor enemigo “No
valgo para nada” “Soy un cobarde”…. Se permisivo contigo mismo
y piensa que todo el mundo puede cometer errores, y que éstos se han
inventado para aprender y ser mejor cada día.

5. Agradece y alégrate cuando te feliciten por algo, o cuando te echen
un piropo.

Cuando alguien halaga a las personas con baja autoestima los primeros
pensamientos que le vienen a la cabeza son irracionales: “Tampoco es para
tanto…” “Lo dicen para que me sienta bien...”, “Seguro que quiere algo a
cambio”… y todo lo que podría ser una gran celebración para ellas acaba en una
cadena de pensamientos irracionales que le impiden celebrar sus logros y
reconocer lo buena que es.

1. Detecta y toma consciencia cuando aparecen los pensamientos
irracionales, y detente a pensar si tienen lógica y porque estás
pensando lo que estás pensando en estos momentos. “¿Este
pensamiento es cierto? ¿En qué me baso? ¿Por qué no pienso en lo
verdaderamente importante que me hace avanzar en lugar de
estancarme y torturarme de esta manera?

2. Obsesiónate con un objetivo que quieras cumplir, y ten pensamientos
enfocados a las acciones que te tienen que llevar a la conquista de tu
objetivo. Los pensamientos irracionales son un malgasto inútil de
tiempo y energía.

3. Concéntrate en cada actividad que estás realizando en cada momento.

4. Al final del día haz un listado de los pensamientos que has tenido y
haz balance sobre si los pensamientos que has tenido han sido lógicos
o no.

Las personas que tienen pensamientos irracionales suelen pensar mal de las otras
personas.

Los sentimientos de amor, alegría y esperanza hacia


otras personas harán que disminuyan los pensamientos
irracionales que aparecen en tu cabeza.

En cambio, los sentimientos de envidia, rabia, venganza, celos y odio hacia los
demás te arrastrarán a una vida gris y de miseria, pues siempre estarás buscando
las maneras de lastimar a los demás con tus pensamientos intrinculados e
irracionales, en lugar de ir hacia tus metas, y celebrar tus triunfos con los demás.







El poder de los pensamientos positivos

La cara que haces, la expresión de tu mirada, tu manera de ser y el tipo de vida


que llevas, refleja la calidad de tus pensamientos.

Te conviertes en lo que piensas porque el tipo de


pensamientos que tienes atraen más de lo mismo.
Pensamientos de luz, amor y abundancia te convierten en
un imán de luz, amor y abundancia.

Cada pensamiento emite una energía que atrae cosas, experiencias y personas de
la misma naturaleza que ese pensamiento. Por eso tu salud, tus finanzas y tus
relaciones son un reflejo de tus pensamientos sobre cada uno de estos temas,
porque tus pensamientos son los responsables de todo lo que ocurre en todas las
áreas de tu vida.

Tener pensamientos positivos significa ver las cosas buenas de todo lo que te
rodea, tu trabajo, tu familia, tus amigos, tus compañeros y de ti mismo.

Aunque tengas pensamientos positivos vas a tener problemas, pero ellos te
ayudan a salir más rápido de ellos, y estar más abierto a explorar otras
alternativas.

Supongamos que en tu trabajo van a despedir a la mitad del personal, pero aún
no han hecho la lista. Puedes agobiarte y pensar que van a despedirte a ti,
hundirte y deprimirte (pensamientos negativos), o puedes pensar en buscar
alternativas por si te despiden o puedes pensar que a ti no te tocará porque lo has
hecho siempre muy bien (pensamientos positivos).

Tú decides si prefieres tener pensamientos negativos que
te hundan más, o positivos que te ayuden a buscar
soluciones.

Los pensamientos positivos te permiten no desplomarte ni agobiarte frente a un
problema o posible problema (deprimirse ante la posibilidad de un despido
laboral), sino que te permite analizar y pensar con más claridad cómo resolverlo.

Las personas con pensamientos negativos son las conocidas como “nubarrones”
que sólo saben quejarse y lamentarse, para evitar el esfuerzo de encontrar
solución a los problemas y aplicarla.

Si quieres obtener resultados positivos en tu vida, debes tener pensamientos
positivos. “Me voy a curar” en lugar de “Me encuentro fatal” cuando tu objetivo
es curarte de una enfermedad, “Voy a llegar a la meta”, en lugar de “Estoy
agotado”, “Este trabajo es para mí” en lugar de “Ya lo he perdido, hay mucha
competencia”.

Los pensamientos positivos te dan seguridad para salir de casa a realizar tus
actividades diarias, (“Yo hoy puedo con todo lo que me echen”, en lugar de “Se
presenta un día de perros”), y te dan más fuerza para superar todos los
obstáculos que se presenten el día a día o para alcanzar tus metas, y no verlo
todo oscuro, lo que te llevaría a una vida sin sentido.

Las siguientes pautas te ayudarán a tener más pensamientos positivos para atraer
a tu vida más cosas positivas:

1. Ríe. Si no sabes cómo hacerlo busca en youtube videos de risa y
dedica por lo menos quince minutos a mirar esos videos o
relacionarte con personas que te hagan reir, o apúntate a cursos de
risoterapia, o mira comedias de risa, busca ranking de películas de
risa por Internet o en tu video club, o cualquier cosa que te pueda ir
bien según tu sentido del humor. El no reír en todo el día te convierte
al final en una persona amargada, que sólo tiene pensamientos
negativos.

2. Haz actividades que te resulten positivas ya sea salir a pasear, ir al
cine con amigos, ir a un spa, darte un masaje, salir a cenar, o lo que te
haga sentir bien.

3. Evita la compañía de gente pesimista, aunque se trate de tu familia,
tus amigos o compañeros de trabajo.

4. Ten contacto con la Naturaleza siempre que te sea posible.

5. Rodéate de gente positiva, entusiasta, alegre y enérgica que te
contagie su bien humor y ganas de vivir.

6. ¡VIVE CON PASIÓN! Tienes un cheque en blanco de 24 horas cada
día para vivirlo como tu decidas.


La influencia de tus relaciones

El tipo de relaciones que tienes, juega un papel muy importante en tu vida, ya


que constituye uno de los medios que te ayudará a conseguir tus objetivos tanto
personales como profesionales, a crecer y a desarrollarte en todos los ámbitos de
la vida, y tú a ellas, por lo que no es algo que se pueda dejar al azar.

Las cinco personas con las que pasas más tiempo tienen una gran influencia
sobre ti, y los especialistas aseguran que eres la mezcla de las cinco personas con
las que pasas más tiempo, incluso tus ganancias mensuales son un promedio de
estas cinco personas con las que más te relacionas.

Las siguientes pautas te ayudarán a construir buenas relaciones y te alejarán de
aquellas personas que te juzgan y que necesitan rebajarte para sentirse bien
consigo mismas.

1. Evita la gente que te impide avanzar y rodéate de gente positiva,
optimista y alentadora de tus sueños. Si quieres crear la vida que tú
quieres, huye de las personas que sólo te apoyan y están felices
contigo si haces lo que ellos te dicen que hagas. Normalmente son
personas que van de víctimas para que las compadezcas, expertas en
chantaje emocional, y con eso pueden conseguir lo que ellas quieren,
impidiendo que tú vayas hacia tus metas.

2. Huye de las personas que hagas lo que hagas siempre tienen algo que
echarte en cara y hacerte sentir culpable aunque tú no sepas que es lo
que has hecho mal. O a las que te hacen sentir como un fracasado y
te avergüenzan por tus errores del pasado.

3. Aléjate de las personas que te juzgan por ser demasiado joven o
demasiado viejo para emprender un negocio o una ilusión:
Zukkenberg creó Facebook a los diecinueve años, el coronel Sanders
creó KFC, la cadena de pollo frito más grande del mundo a los 67
años.

4. Huye de las personas que no te inspiren confianza, pues las buenas
relaciones laborales y personales se basan en la confianza.

5. Huye de las personas que separan amigos, parejas, hermanos o
pueblos para reinar ellas mejor y te impiden crear equipos y buenas
relaciones.

6. Huye de las personas que te hacen responsable de sus
irresponsabilidades, de las que no se alegran por tus logros, o de las
que te sólo ven y te hacen ver tus defectos creando más inseguridades
en ti, para hacer de ti lo que ellas quieran.

7. Huye de las personas que te desvalorizan, te juzgan, te desprecian y
te ridiculizan para sentirse ellas superiores.

8. Rodéate de personas que te hacen sentir bien, prosperar, y que
reflejan el amor que sientes por ti mismo. Recorre tu camino con
personas que te quieren por lo que eres ahora, no por lo que ellas
quieren que seas. Únete a personas que aceptan tus decisiones por lo
que quieres ser, sin querer manipularte hacia las suyas. Comparte tus
deseos e ilusiones con personas positivas que te estimulan y si les
pides ayuda te la dan sin condiciones ni chantajes de ningún tipo.

9. Busca el apoyo en las personas que te aconsejan y que te animan en
momentos de dudas o de flaqueza.

10. Fíjate en las personas que han tenido éxito en el objetivo que tú estás
persiguiendo: analiza su comportamiento, reúnete con ellas si es
posible, analiza su metodología, lee sus libros, mira sus vídeos y
modela las buenas prácticas de estas personas.

11. Establece siempre relaciones a partir de energía positiva (acepta
nuevas relaciones personales y profesionales a tu vida cuando estés
anímicamente bien).

Aquí termina la Etapa 2 que te ha permitido
conocer aquello que necesitas saber para poder
obsesionarte con la meta que deseas alcanzar.

Paso a la etapa 3:Autoconvéncete de que eres
capaz de conseguir tu meta.








El poder de la mente

Comprender la importancia de la mente es vital, porque ella es la responsable de


tu comportamiento, de tus fracasos, y de tus éxitos.

El cuerpo tiene límites, la mente no.



La mente está formada por la mente consciente y la mente subconsciente.

En la mente subconsciente se almacenan todos los datos que proceden del
exterior (todas las imágenes que hay a tu alcance, todos los sonidos, sabores o
sensaciones), y también de tu interior (tus pensamientos, sueños o
imaginaciones), desde que naciste hasta ahora.

Tu mente subconsciente está continuamente absorbiendo toda la información que
existe en tus inmediaciones, aunque a veces no te des cuenta de su presencia:
todo lo que oyes, incluso la televisión del vecino, todo lo que ves, hasta la gota
de polvo más pequeña, todo lo que hueles, o los sueños que tienes cuando estás
durmiendo o lo que estás pensando.

Tu mente subconsciente absorbe todas las palabras que oyes y que te dicen otras
personas y se quedan allí incrustadas.

Tu mente consciente trabaja con todos los datos que hay


almacenados en tu mente subconsciente.

Por ejemplo, si quieres dibujar una manzana, tu mente consciente busca todas las
imágenes de las manzanas que tiene almacenadas en su subconsciente desde el
día que naciste hasta ahora, entonces selecciona la que más le gusta y la dibuja.

Seguramente, la manzana que dibuje yo, será muy diferente a la que dibujes tú,
porque según las experiencias que hemos tenido tú y yo, dibujaremos unas u
otras, porque para ello nos basamos en lo que hay en nuestro subconsciente
almacenado y lo demás es como si para nosotros no existiera.

Decides y actúas según los datos que tienes almacenados
en tu subconsciente. Lo que no hay almacenado en tu
subconsciente es como si no existiese, porque no lo has
visto, oído, sentido, tocado, ni olido nunca, ni siquiera en
tu imaginación.

Por eso es tan importante nutrir a tu mente subconsciente con datos de valor, y
ello se consigue estando con las personas, experiencias y entornos que te llenan
tu mente de cosas alineadas con lo que tú quieres para tu vida.

Si quieres ser rico, relaciónate con gente rica, haz experiencias de rico, vive,
siente, huele y respira como un rico. Si quieres tener éxito, vive, siente, toca,
habla, y huele como una persona de éxito. Si quieres ser mediocre ten relaciones
mediocres, vive, siente, toca, habla y huele como una persona mediocre.
Según lo que entre en tu subconsciente así será tu vida.

Y, lo mejor de todo, es que nuestra mente subconsciente no distingue entre la
realidad y la ficción, por lo tanto no hace falta que nuestras experiencias sean
reales. Es decir, para tu mente subconsciente son tan reales las experiencias que
tienes visitando yates de lujo, como viéndolas por un vídeo. Lo importante es
que lo alimentes según el tipo de meta que desees lograr.

Si quieres ser rico, imprégnate de imágenes de riqueza y abundancia en youtube,
en revistas o donde quiera que sea.

Aun teniendo esta facilidad para poder elegir e introducir cosas en nuestro
subconsciente alineadas con la meta que deseamos alcanzar, no lo hacemos:
seguimos con aquellas relaciones tóxicas que nos llenan la cabeza con datos que
nos impiden alcanzar nuestras metas, vamos a sitios que no aportan nada a
nuestras metas, vemos películas de accidentes aéreos aun cuando queremos
vencer nuestro miedo a volar.

Y si queremos tomar control de nuestra vida lo único que podemos hacer es
alimentar bien nuestro subconsciente, y más ahora en la época de Internet, que
tenemos una gran oferta de sitios donde acudir para ver imágenes, libros, videos,
personas de aquello que se alinea con la vida que queremos conseguir.

Supongamos que desde pequeño te decían que eras un patoso, y creciste con
ello. Es muy probable que te hayas convertido en una persona que lo haga todo
mal o a medias, porque cuando empiezas a hacer algo tu mente consciente te
dice que eres un patoso, y ya ni te esfuerzas en hacerlo bien.

Todos estamos genéticamente preparados para ser lo que queramos ser, hacer lo
que deseemos, y tener todo aquello que queramos, pero para ello hay que
introducir en el subconsciente los mensajes adecuados y eliminar los
perjudícales para nuestro desarrollo y prosperidad.

La mayoría de las personas no conocen el poder del subconsciente, y por eso los
padres, los profesores y el entorno en general no ponen especial cuidado en lo
que dicen a los niños, que dejan entrar cualquier cosa en su subconsciente, que
determinará en gran parte como será su vida.

Todos los padres deberían saber la importancia de lo que dicen a sus hijos
porque son las entradas con las que los hijos irán fabricando la respuesta a todo y
en general su vida, pero a veces los padres repiten cosas sin saber el daño que
están haciendo al desarrollo personal de sus hijos.

Por eso las relaciones, los medios de comunicación o cualquier medio con el que
te relaciones, las experiencias que tengas, lo que sientas , huelas o vivas es tan
importante, porque de todo ello se va alimentando tu subconsciente , que servirá
para construir o destruir tu vida.

Puedes imaginarte a tu mente subconsciente como una Biblioteca que tiene
muchos libros almacenados, y a tu mente consciente como la persona que realiza
el trabajo con los libros que hay en la Biblioteca. En función de la calidad de los
libros que hay en la Biblioteca podrás hacer un mejor o peor trabajo.

Las personas envidiosas, avariciosas, celosas y con ira, son personas que han
crecido con estos calificativos a su alrededor y los han ido repitiendo a lo largo
de su vida con sus palabras y sus actos reforzando aún más su avaricia, envidia,
celos e ira.

Pero hay personas que aun creciendo en esos entornos, han preferido buscar los
caminos de paz, alegría, abundancia y buenos sentimientos hacia ellos y los
demás mediante libros, relaciones y experiencias, que han ido desplazando los
antiguos pensamientos que había en su mente subconsciente y con los que
habían crecido, por otros más sanos.

Hay personas frustradas porque quieren hacer algo, y aun aplicando todas las
técnicas a su alcance no lo logran. Y es porque lo primero que tienen que hacer
es examinar que hay en su subconsciente, o cuáles son sus creencias, y
sustituirlas por otras.

Cuando los deseos conscientes no están alineados con lo
que hay en la mente subconsciente, es cuando la persona
empieza a sentirse mal, frustrada y sin comprender
porque no es capaz de hacer lo que realmente quiere. Es
cuando entonces le entra un deseo ardiente de
desaprender lo aprendido.

Tu deseas por ejemplo tener dinero, pero en tu mente subconsciente hay
almacenados datos del tipo “El dinero no da la felicidad”, “El dinero sólo trae
problemas”. Por eso nunca tienes dinero y cuando lo tienes dinero lo gastas o lo
regalas.

Por eso lo primero que debes hacer si quieres tener dinero es asegurarte que los
datos que hay almacenados en tu subconsciente son los adecuados, y si no
cambiarlos con visualizaciones, afirmaciones o técnicas de hipnosis.

Tu deseas tener una casa grande, pero tienes grabado en tu subconsciente que
una casa grande sólo sirve para limpiar más, quizás porque en tu casa y en la
casa de tus amigas siempre viste a las madres limpiando. Deberás quitar antes
ese pensamiento de tu subconsciente, porque si no nunca tendrás una casa
grande, ya que tu mente te saboteará para que no la tengas.

Cuando comprendes que tú pides los deseos y que esos


deseos se ejecutan con el material que hay en el
subconsciente tu vida cambia completamente, porque
desde ese momento empiezas a esforzarte para
“alimentarlo” bien y eliminar lo que no interesa.

Las pautas siguientes te ayudarán a alimentar el subconsciente con datos que
estén alineados con los deseos que quieres cumplir o las metas que deseas
alcanzar:

1. Los datos que hay en tu subconsciente sobre ti mismo, son los que
determinan tu comportamiento y se llaman creencias. Son atributos
que se han ido introduciendo en tu subconsciente en tu infancia, o de
adulto pero sin darte cuenta. Pero de adulto tú puedes cambiar tu
personalidad cambiando aquellas palabras, calificativos,
descripciones, adjetivos en los que quieras convertirte. Si no te los
dicen los demás, entonces dítelo a ti mismo mediante afirmaciones
cargadas de emoción o escucha grabaciones con afirmaciones sobre
como deseas ser, pues se trata de introducir en el subconsciente esas
nuevas palabras para ir desplazando a las que no te gustan.

Cuantos más datos puedas introducir sobre aquello que quieres ser y más veces
lo puedas escuchar, más posibilidades tienes que esos datos desplacen a los
antiguos.

Eres como te han hecho, pero puedes ser como quieres
ser

2. Prestando atención, la mente consciente puede filtrar los datos que
deja pasar al subconsciente, y modificar o eliminar los que le están
haciendo daño.

Eliminar los datos del subconsciente es posible porque ya lo has vivido en
situaciones de miedo y límite: por ejemplo, yo tenía pánico a ir sola por la
noche, pero un familiar necesitaba unos medicamentos urgentemente a las dos de
la mañana, entonces el miedo se va a tomar viento, y a las dos de la mañana vas
sola a la farmacia de turno a buscar esos medicamentos para tu familiar que tan
mal lo está pasando, y corres tanto que ganarías cualquier maratón en esos
momentos y ya no te acuerdas de tu miedo a la noche ni de tu dolor de rodilla
para correr, pues tu objetivo es más grande que cualquier miedo y cualquier
dolor. El miedo es un estado mental, como el dolor y muchas cosas en esta vida.

También has observado como automáticamente unos pensamientos con castigos
o con multas son sustituidos por otros: Por ejemplo en una carretera sin límite de
velocidad, cuando establecen el límite a 80km/h, automáticamente ese límite se
graba en tu mente. La técnica de leyes y prohibiciones es la que usan las
autoridades para conseguir que el pueblo haga lo que ellos desean de inmediato.

Estos ejemplos te muestran que la mente es capaz de eliminar con poco tiempo
los datos del subconsciente que no le interesa según las circunstancias que se
den.

Necesitas concentración y práctica para darte cuenta cuales son los pensamientos
que te están haciendo daño o evitando que alcances tus metas y sustituirlos por
otros mediante afirmaciones, autohipnosis, autosugestión o las técnicas que sean
mejores para ti.

Tu vida es un reflejo de los datos que hay grabados en tu
subconsciente. Pero el ser humano es tan perfecto que
tiene el poder de cambiar esos datos a conveniencia para
tener una vida próspera y de éxito.

3. No dejes entrar cualquier cosa en tu subconsciente y para ello lo
mejor es prestar atención a tus relaciones para que sean positivas, a
las experiencias que tienes y a las acciones que realizas, porque
durante las 24 horas del día se están introduciendo todos los datos de
tu ambiente en tu subconsciente.

4. Entra en contacto con la Naturaleza siempre que puedas. Rodéate de
cosas bellas y agradables si quieres que tu vida sea bella y agradable.

5. Realiza técnicas de meditación para adquirir fortaleza mental y
escoger que cosas son las que interesa meter en tu subconsciente y
cuáles no.

A parte de almacenar datos, la mente subconsciente tiene la función de
obedecer las órdenes de la mente consciente. Por ejemplo, cuando tu mente
consciente dice “vamos a pasear”, entonces tu mente subconsciente pone en
marcha todos los mecanismos que ya ha aprendido para que se produzca el deseo
expresado por la mente consciente. (Levantar una pierna, después la otra y seguir
con la marcha).

Cuando tu mente consciente pide algo, tu mente subconsciente se vuelve
imparable para hacerlo, pero con los datos que tiene almacenados.

La mente subconsciente es también la encargada de realizar las funciones
automáticas, es decir aquellas que no hay que pensar, por ejemplo lavarse los
dientes, ducharse, caminar, conducir, o sea las que se han convertido en hábitos.

La mente subconsciente trabaja las 24 h del día. Mientras estás realizando
cualquier actividad tu mente subconsciente sigue almacenando y procesando 400
millones de bits por segundo, día, tarde y noche.

Como tu subconsciente no duerme, si antes de dormir piensas lo que tienes que
hacer al día siguiente, te levantarás con la solución. Por ejemplo, si antes de ir a
dormir piensas en el mail que le tienes que enviar a un cliente, por la mañana te
levantarás con ese mail en la cabeza. Sólo tendrás que redactarlo. Por eso
muchas personas hacen la lista de lo que van a hacer al día siguiente antes de ir a
dormir, porque se levantan con la solución de esa lista.

Algunas personas han tenido la suerte de crecer alimentando su subconsciente
con palabras de aliento, imágenes exitosas y cosas bonitas que les han llevado a
una vida de éxito y prosperidad. Pero la mayoría han crecido con una mentalidad
conformista, porque su mente subconsciente ha sido alimentada con
afirmaciones del tipo “Confórmate con lo que tienes”, “Es mejor participar que
ganar”, “No hay que ser ambicioso”, “No te mereces todo lo que deseas”, etc.

Ahora es el momento de cambiar e introducir a conveniencia lo que quieres en el
subconsciente y cambiar o eliminar lo que te está fastidiando, y observar como
así tus deseos y propósitos serán cumplidos exitosamente.

El gran poder de las personas exitosas es entrar en


contacto con su mente subconsciente y tú puedes hacer lo
mismo.

Una vez comprendido el poder del subconsciente nadie ni nada te va a parar en
la consecución de tus logros y deseos. También te ayudará a tomar conciencia de
las palabras que les dices a tus hijos, a tu pareja, a tus compañeros de trabajo, o a
ti mismo.








El poder de las palabras

Lo que te dices a ti mismo, lo que les dices a los demás o lo que dicen de ti te
puede hacer mucho bien, o por el contrario te puede causar mucho daño.

Las palabras son muy poderosas, porque entran en tu subconsciente y pueden
llegar a convertirse en creencias, es decir en aquellas ideas o pensamientos que
tienes de ti mismo y que acabas creyendo que son la realidad sobre ti.

Si sólo has escuchado de ti que eres guapo desde que naciste hasta ahora, crees
que eres guapo. O inútil, si sólo has escuchado que eres un inútil.

En tu infancia muchas de las calificaciones que escuchabas se convirtieron en
creencias, porque no tenías capacidad de discernir lo que dejabas entrar en tu
mente y lo que no.

Si las creencias son positivas es perfecto, pero si las creencias son negativas o
limitantes se convierten en un problema porque debido a ellas retrasas o nunca
llevas a cabo la consecución de tus metas.

Si toda la gente te dice que eres guapa, acabas creyendo que eres guapa (creencia
positiva). Si siempre escuchas que eres una patosa, puedes acabar con la creencia
de que eres una patosa (creencia negativa) y dejarás de intentar muchas cosas.

Una palabra te puede hacer cambiar de actitud, tomar una determinada decisión
e incluso cambiar tus creencias. Siempre has pensado que eras una inútil, pero de
repente tu Profesor te dice que eres un genio. Tan sólo una palabra de una
persona admirada por ti puede servir para romper el hechizo de tu creencia
limitante “inútil”.

Una palabra suave puede apaciguar tu ira y una palabra grosera te puede enfadar
aún más.

Tu grado de autoestima va directamente relacionado con el grado de afectación
que te produce lo que los demás dicen de ti. Si lo que los demás dicen de ti te
afecta mucho, significa que tienes una baja autoestima y debes seguir trabajando
en ello para reforzarla.

Las palabras tienen un gran poder con la salud. Cuando estás enfermo y sólo
hablas de tu enfermedad y lo mal que estás empeoras. Por eso cuando estés
enfermo háblate con frases de aliento como “Estoy mejorando, es cuestión de
paciencia”, en lugar de “Es horrible esta situación”, “Estoy harto de estar
enfermo”

Las palabras son capaces de alterar tus niveles de energía: pues cuando te dan
buenas noticias te sientes bien, aumentando tus niveles de energía y motivación,
en cambio cuando te dan malas noticias te sientes mal y más cansado.

Las pautas siguientes te ayudarán a ser amable contigo mismo, y hablarte con
palabras agradables para favorecer tu autoestima y autoconfianza:

1. Utiliza durante una semana sólo palabras positivas, amorosas y
enérgicas que sirvan para crear, dar, compartir y amar, y deja
igualmente entrar en tu mente las palabras que sirvan para crear, dar,
compartir y amar.

2. Háblate siempre en positivo, pues la mente omite el NO, por eso es
mucho más eficaz decirle a los niños “hablad bajito” en lugar de “no
gritéis”. En lugar de decirte “NO voy a engordar más”, es más
efectivo, “voy a adelgazar”.

3. Selecciona bien las personas con las que te relacionas, porque sus
palabras te pueden ayudar a sentirte aceptada, segura y motivada,
pero también con sus palabras te pueden herir, desmotivar y destruir.

4. Escoge bien las palabras que te dices a ti mismo, y vigila sobre todo
las críticas que te haces a ti mismo, pues muchas veces te hablas de
una manera que no le permitirías a nadie, en cambio tú lo haces, y
ello se impregna directamente en el subconsciente. Tener
pensamientos de “soy una fracasada, nadie me quiere, voy
desarreglada...” es el peor favor que te puedes hacer a ti mismo.

5. A partir de ahora háblate sólo con frases positivas y que te hagan
sentir bien, como lo que les dirías a tu hija.

6. Cuida las palabras que les dices a los demás, porque esas palabras
también entran en tu subconsciente, y las malas palabras hacia los
demás se pueden volver rápidamente en tu contra.

7. Entiende que lo que te dicen los demás sobre ti son sus formas de
pensar, de acuerdo a sus experiencias y sus creencias, y no un ataque
hacia ti, y lo que opinen los demás sobre ti o sobre lo que sea son
simplemente diferentes perspectivas de ver las cosas, las personas y
los lugares.

No dejes que las palabras que los demás dicen de ti te
afecten.

Las afirmaciones

Las afirmaciones son frases muy poderosas, que bien formuladas sirven para
expresar y finalmente conseguir las cosas que deseas en la salud, amor, trabajo,
dinero o lo que quieres lograr en cualquier ámbito de tu vida. (Más dinero,
cambiar de trabajo, una casa más grande, unas vacaciones de lujo con tus hijos,
un coche, una pareja, que tus hijos sean buenos, etc.).

Cuanto más a menudo recites las afirmaciones mayor


será su efecto.

Las afirmaciones deben formularse de la siguiente manera:

1. Redáctalas en primera persona, seguido de tu nombre y seguido de la
afirmación (Yo+ tu nombre + Afirmación en presente). Yo, Nat he
doblado mi sueldo. Yo, Nat tengo una casa más grande. Yo, Nat he
vendido 1M de libros el primer mes.

1. Exprésalas en tiempo presente. Por ejemplo, si quieres una casa más
grande en lugar de decir “Me encantaría …” “Estaríamos mucho
mejor …” , afírmalo en presente como si ya lo tuvieses “Me siento
feliz en esta casa ...” (Visualiza tu nueva casa) “Ahora trabajamos
mucho mejor cada uno en su habitación

2. Debes creerte tus propias afirmaciones, y si en un principio no te las
crees, repítelas tres veces cada día durante un mes, como si se tratase
de tu nueva medicación y te las acabarás creyendo.

3. Siente una gran emoción cada vez que recites una afirmación, pues
sin ningún tipo de sentimiento no servirá para nada.

4. Visualiza tu afirmación con imágenes al tiempo que es la estás
enunciando.

Existen muchas afirmaciones en libros o en Internet, que puedes repetir, pero
crear tus propias afirmaciones es mucho más eficaz, porque se basarán en
aquello que tú realmente quieres y salen directamente de tu corazón.

Es muy probable que las afirmaciones que copies de otras personas no te
funcionen, por lo que vale la pena invertir tiempo en pensar cuales son aquellos
deseos o logros que deseas cumplir y traducirlos después en afirmaciones.
¿Cómo quieres ser? ¿Qué quieres tener? ¿Dónde quieres trabajar? ¿Cuánto
dinero quieres tener? ¿Cómo quieres que sea tu casa?

Hasta que no puedas reproducir en tu mente exactamente lo que quieres será
prácticamente imposible conseguirlo, y serás arrastrado por la vida realizando
los deseos de los demás, no los tuyos propios. Todo por no dedicar tiempo a
visualizar aquello que más quieres e ir a por ello.

La mayoría de las personas se conforman diciendo lo complicada que es la vida
y lo mal que está todo. Si ese tiempo de quejas lo dedicasen a visualizar lo que
quieren su vida mejoraría espectacularmente.

Las afirmaciones te sirven para concretar aquello que


deseas. Y cuando lo puedes concretar, acabas teniéndolo.

Crea el tablero de la afirmación

Piensa una afirmación de forma clara, y asóciala a una imagen o un conjunto de
imágenes.

Puedes buscar imágenes relacionadas con esta afirmación en Google, Internet,
una revista o haz una foto y pégala en un cartulina que llamarás el tablero de tu
afirmación para convertir tu deseo en realidad.

Pon ese tablero (cartulina con la afirmación y todas las fotos que tengan relación
con tal afirmación) en tu habitación, o haz una foto a ese tablero y ponlo de
salvapantallas en el móvil o en algún sitio visible todo el día. Recita las
afirmaciones mañana, tarde y noche como si fuese tu dosis de medicamento para
que se vayan depositando en tu subconsciente.

Si quieres un coche nuevo, tu afirmación será “Yo, mi nombre, tengo el modelo
(el modelo) de la marca (la marca)”. Ve al concesionario y sácate fotografías
con él para pegarlas en tu tablero de la afirmación que llamarás “Nuevo coche”,
busca fotografías por Internet o por donde quieras relacionadas con este nuevo
coche y tu nuevo deseo, y ponlo en un lugar donde veas a menudo.
Puedes hacer afirmaciones que sirvan para tu dieta como “Yo, (tu nombre)
soy una persona delgada con un cuerpo de lujo porque como comida muy sana y
hago deporte tres veces por semana en el mejor gimnasio de la ciudad”

O puedes realizar las afirmaciones que quieras con el objetivo que desees
lograr.

Si quieres cambiar de casa, busca fotografías de cómo es tu casa, o imagínala y
pega en un tablón todo lo referente al deseo que has escogido.

No hace falta que le digas a nadie lo que estás haciendo porque te dirán que no
funciona, que son timos, que eres un colgado o cualquier cosa para hacerte
desistir.

Lo único que estás haciendo llenar tu subconsciente de cosas que te interesan, en
lugar de dejar entrar cualquier cosa como hacen las personas que seguramente te
criticarían por usar las afirmaciones y crear una vida de diseño.

Haz las afirmaciones que decidas, y tu subconsciente se encargará de hacer el
resto. En un mes empezarás a notar el cambio y será ese cambio el que se
encargará de decirte si el método funciona o no.

Las imágenes de las afirmaciones que vas poniendo en tu
subconsciente son como las semillas que van a diseñar
tu nueva vida, y si no introduces nuevas imágenes
continuarás como hasta ahora.

Si las introduces y eres persistente, constante y cariñoso como el jardinero hace
con sus semillas hasta tener las más hermosas flores, tendrás los más hermosos
deseos que jamás hayas podido imaginar.

.
Vencer el miedo

El miedo es un sentimiento que forma parte de las personas y en


muchos casos es bueno y necesario, ya que nos pone en estado de
alerta frente a situaciones peligrosas, evitándolas o pudiendo escapar
más rápido de ellas, como por ejemplo el miedo a acercarte mucho al
fuego, que puede salvarte de sufrir graves quemaduras.

Estar un poco asustado ante una situación nueva también es normal,


porque a las personas no nos gusta lo que desconocemos e
intentamos alejarnos de ello por todos los medios.

Cualquier persona, por valiente que te parezca, tiene


miedo cuando se enfrenta por primera vez a algo.
Lo que no es normal es dejar que un miedo incontrolable y sin causa
aparente se apodere de ti anulando tus capacidades y tus aptitudes,
llevándote a tomar decisiones equivocadas o a no hacer nada. Este
miedo que paraliza causa depresión y tristeza porque no te deja vivir
la vida que tú realmente quisieras vivir.

Actuar sin miedo es actuar de forma libre, y entrar en contacto con tu esencia
haciendo lo que realmente te apasiona, pero debido al miedo incontrolable, la
mayoría de las personas no hacen lo que desean, se quedan en su zona de confort
y bloquean todo deseo de superación para evitar riesgos.

,El miedo es el causante de comportamientos irracionales y perjudiciales que te
impiden desarrollar todo tu potencial, como no ser auténtico por miedo a que los
demás no te quieran, no hacer algo por miedo a que no seas aceptado o que te
miren mal, no ir a por un objetivo por miedo a fracasar, no empezar una cosa por
miedo a no saber hacerlo, mentir por miedo a las represalias, y así con un sinfín
de conductas que te impiden recoger los frutos de las acciones que evitaste hacer
por culpa de un miedo la mayoría de las veces injustificado.

Te ilusionas con que vas a pedir un aumento de sueldo, aprender nuevas cosas,
tener nuevas relaciones, abandonar una vida que te está matando, cambiar de
ciudad, hablar en público, pedir el dinero que te mereces, o un nuevo proyecto,
pero cuando llega el momento de hacerlo te quedas paralizado por miedo porque
estás visualizando un resultado negativo que aún no ha ocurrido, pero te duele
todo el cuerpo como si hubiese ocurrido y te ves incapaz de llevarlo a la práctica.

Cada persona es un mundo y tiene miedo a cosas diferentes, por eso lo más
importante es que tú seas consciente de tus miedos cuando te aparecen para que
los puedas identificar y descubrir si se trata de miedos inútiles e injustificados, o
excusas para no hacer lo que tienes que hacer, y en cualquier caso irte
familiarizando con ellos y afrontarlos cuando vuelvan a aparecer.

Las siguientes pautas te ayudarán a vencer los miedos injustificados para lograr
una mayor seguridad y confianza en ti mismo, fortalecer tu equilibrio mental,
mostrar serenidad ante situaciones límite y realizar las acciones que te guían
hacia la consecución de tus metas:

1. Exponte cada día a una situación que te incomode y te


provoque miedo para superar poco a poco el miedo sin motivo
aparente. Empieza con situaciones sencillas, para enfrentarte
cada vez a situaciones más difíciles para ti. Yo tenía miedo a
los aviones, pero cogí un trabajo que me obligaba a volar dos
das a la semana a Madrid y ahora amo volar.

1. Si hay una acción en especial que te da miedo, como hablar en


público, practícala el mayor número de veces que puedas, y así
vencerás al miedo que te provoca, dejándolo ser parte de ti,
sino lo puedes eliminar por completo. Se trata de que te des
cuenta de que aunque el miedo forme parte de ti no debe
paralizarte. De tanto repetirla en poco tiempo tendrás más
confianza y seguridad para llevarla a cabo. A medida que
aumentes tu autocontrol ponte tareas más difíciles. Así lo
hiciste para aprender a montar en bicicleta: primero estuviste
varios días con cuatro ruedas hasta coger confianza, después
con las dos, y al final sabías tanto que ya ibas sin manos. O
piensa el miedo que te daba al principio conducir sólo y ahora
puedes conducir tranquilamente sin pensar en cada movimiento
que tienes que hacer

2. Cuando no puedas empezar una acción y te sientas mal,


pregúntate si lo haces por miedo y averigua de que tienes
miedo. Identifica cuales son esos miedos y reproduce esa
situación todas las veces que puedas para tomar tú el control
sobre el miedo y no al revés.

3. No tengas miedo a las críticas, ni a los errores que puedas


cometer. Nadie más que tú debe juzgarte por los errores
cometidos. Aprende de ellos y sigue avanzando. Para hacerlo
bien, primero es normal haberlo hecho menos bien.

4. Al final del día haz una lista de todas las situaciones o acciones que te
han provocado una sensación de miedo, o no has realizado por miedo, y
reflexiona sobre el porqué de esos miedos y de si eran injustificados o
no.

5. Si tienes miedo al fracaso, en lugar de pensar en todas las maneras en
que puedes fracasar, concentra toda tu energía en pensar en todas las
maneras en las que puedes triunfar.

6. Si tienes miedo a equivocarte, disfruta equivocándote y aprende de ello.

7. No tengas miedo de pedir ayuda para cumplir tus metas cuando la
necesitas por parecer inútil o ignorante.

8. Obsesiónate con la meta que deseas alcanzar, porque esa obsesión mata
el miedo que puedas tener. Las personas que tienen éxito también tienen
miedo pero se enfrentan con valor a cualquier meta, porque el deseo de
conseguir la meta propuesta es superior al miedo.

9. Si tienes miedo al cambio calcula el beneficio que te produce el cambio
frente al riesgo.

Muchas personas odian sus trabajos pero no cambian nunca por miedo, y se
quedan en un trabajo que no les gusta pero piensan que en ningún otro serán
capaces de ganar el mismo dinero, o no les cogerán en ningún otro sitio.

Las personas que tienen éxito también tienen miedo pero
a pesar de su miedo actúan con coraje y lo vencen.

Si no quieres que tu vida se limite a pagar las facturas, vivir las expectativas
de los demás y poca cosa más, aprende y practica para eliminar de tu vida los
miedos inútiles e injustificados.

Aquí termina la Etapa 3 que te ha permitido
comprender el poder de la mente, las palabras,
las afirmaciones y rechazar los miedos para que
puedas convencer a tu mente de que eres capaz
de ser lo que quieras ser, tener lo que quieras
tener o hacer lo que más te apasione.

Paso a la etapa 4: Los poderes indispensables


para conseguir cualquier meta que te
propongas








El poder del no

La mayoría de las personas hacen lo que esperan de ellos su familia, sus amigos,
la sociedad o su entorno en lugar de perseguir sus metas, y acaban haciendo
muchas cosas que no quieren hacer o se encuentran en situaciones donde no
quisieran estar.

Muchas personas son incapaces de decir un no porque no quieren ofender a otras
personas con su respuesta, porque tienen miedo a que no les quieran, o
simplemente porque no se atreven a negarse a nada de lo que les piden. Son
personas que anteponen sus necesidades a las de otras personas. Cuando no están
de acuerdo con lo que dicen las otras personas, en lugar de mostrar su punto de
vista, se quedan en silencio o se muestran como si estuviesen de acuerdo y luego
no dejan de atormentarse por su comportamiento.

Si te cuesta decir no es probable que a menudo te sientas
cansado, estresado y deprimido.
Si no estás dispuesto a decir no cuando así lo deseas acabarás siendo un
fracasado y con muchas posibilidades de enfermar, porque lo que haces no está
en concordancia con tus valores, sino con los de otras personas.

Cuando eres incapaz de decir no a lo que realmente no deseas aceptar, muchas
personas se aprovecharán de ti porque tu cara refleja el miedo a decepcionar a
esas personas, de perderlas o de ofenderlas y ellas saben que vas a ceder ante
cualquier petición por tu incapacidad de negarte ante nada y te compensarán
diciendo lo buena persona que eres.

El no saber decir no a nada hace que vayas todo el día corriendo satisfaciendo
las necesidades de otros, porque el miedo a negarte a nada es más fuerte que la
sobrecarga que llevas encima, a parte de la posibilidad de meterte en líos por
hacer cosas que no debías y no haber dicho que no querías hacer.

No saber decir no a tiempo en los negocios, te llevará directo al fracaso y a la
ruina económica, por aceptar trabajos a precios por debajo de tu valor o incluso
gratis. O a malgastar tu tiempo en cosas que no te aportan absolutamente nada.

Las personas que no saben decir no, son personas impulsivas que ante cualquier
invitación dicen que sí, sin pararse un momento a pensar si realmente pueden y
les conviene aceptar, y después se torturan con pensamientos sobre lo débiles,
cobardes o inútiles que son. Es tan grande la necesidad que tienen de agradar a
los demás o tan baja su autoestima que la primera palabra que les sale de la boca
es si a todo.

Si te cuesta mucho decir no sobre todo si llevas años diciendo que si a todo,
debes aprender a hacerlo ahora mismo, porque cada día que pasa te sentirás peor
por la incoherencia en cómo se desarrolla tu vida, haciendo unas cosas cuando te
gustaría estar haciendo otras, estando en sitios en los que no te gustaría estar,
cobrando menos dinero del que deberías cobrar y en definitiva conformándote
con todo y llega un momento en que empiezas a sentirte mal, y tu cuerpo
empieza a producir sustancias químicas que te hacen sentir muy mal por no tener
el control de tu vida, impotencia y enfermedades como la depresión, la
fibromialgia y otras más graves, aparte de ser un perdedor toda tu vida porque
difícilmente lograrás los objetivos que te propongas.

Las personas que dicen si a todo empiezan muchas cosas que nunca terminan,
porque sus metas se ven continuamente interrumpidas por las necesidades y los
deseos de otras personas a los que no saben negarse.

Cuando lo que piensas, dices y haces está en concordancia, te sientes dueño y
decisor de tu propia vida, te sientes poderoso, en total equilibrio y armonía
fabricando entonces tu cuerpo sustancias que te conducen a la salud, al éxito y al
poder.

Probablemente ya hayas experimentado la sensación de decir si, y al rato pensar
porque lo hiciste, cuando realmente querías decir que no como tener que ir al
cine con las amigas cuando en realidad no querías y al rato maldecirte por no
haber dicho que sí, o acompañar a tu hermana de compras cuando preferías
quedarte en casa estudiando. Y si has tenido la valentía y la inmensa suerte de
experimentar la sensación de decir no cuando querías decir no, como decirle a tu
jefe que no te parecía bien el sueldo que te pagan, o a tu familia que no quieres ir
a una comida habrás podido observar la diferencia entre las dos reacciones de tu
cuerpo ante un situación y otra.

Las siguientes pautas te ayudarán a decir no con determinación, cuando así lo
desees:
1. Cuando alguien te haga una invitación o una petición repite
mentalmente la pregunta y piensa antes de contestar lo que vas a
decir, y dile a la persona que lo pensarás y le darás la respuesta más
tarde.

2. Piensa que tan digno y respetable es decir que si, como decir que no.
Tienes todo el derecho del mundo a elegir la respuesta que más te
convenga en cada caso. La mayoría de las personas comprenden que
puedas decir no y respetan tu respuesta, porque ellas también lo
hacen.

3. Acepta que negarse a un compromiso es bueno porque permite que
cumplas con tus compromisos ya adquiridos anteriormente, y te
conviertes en una persona que cumple su palabra.
4. Entiende que rechazar las peticiones de las personas no quiere decir
rechazarlas ni herirlas, tan sólo que esa petición concreta no te
interesa.

5. Aléjate de aquellas personas que se enfadan cuando les dices que no,
de los chantajistas emocionales que te impiden la libertad de decir no
a sus peticiones y de las personas que hagas lo que hagas nunca se
sienten felices con tu comportamiento, para aprovecharse de ti,
siempre que así lo deseen

6. Cuando por fin hayas aprendido a decir no, entonces no cedas al
chantaje emocional de las personas que te dicen que con tu actitud te
has convertido en una egoísta porque ya no estás dispuesta a rendirte
a su egoísmo.

7. Practica diciendo no en cinco ocasiones durante veinte días.









El poder de la paciencia

Con paciencia tienes muchas más posibilidades de cumplir tus objetivos, ser más
feliz, más amable, más tolerante, tener más autocontrol, curar tus enfermedades,
y tener más esperanza y fe en cualquier cosa que quieras lograr.

La paciencia es una habilidad clave para el éxito, y nadie


nace con ella, por lo que deberías poner el máximo
esfuerzo en aprenderla.

Las personas impacientes aplazan las acciones necesarias para conseguir sus
propósitos, y en su lugar realizan aquellas acciones que les proporcionan
beneficios inmediatos, como comer compulsivamente, socializar en las Redes
Sociales o ponerse a ver una serie de televisión, pues prefieren los beneficios a
corto plazo.

La mayoría de las personas, buscando soluciones rápidas a sus problemas se
dejan manipular por anuncios del tipo “dietas exprés”, “éxito rápido”,
“millonario en un mes” , etc., sin comprender que para alcanzar cualquier meta
son necesarios unos pasos que requieren tiempo.

Las personas impacientes abandonan sus metas justo cuando están a punto de
alcanzarlas, y como van dejando las metas sin terminar van perdiendo la
confianza en ellas mismas. Acaban pensando que son incapaces de terminar lo
que empiezan y no saben porque. Y es muy difícil convencerles de que las metas
sólo las acaban aquellas personas que luchan con perseverancia, aprenden a
superar los obstáculos y saben esperar al momento adecuado.

Las personas impacientes suelen ir saltando de pensamiento en pensamiento, de
tarea en tarea, de preocupación en preocupación. Antes de acabar un
pensamiento, una tarea o una preocupación ya están saltando a otra, pues no
tienen paciencia para terminar nada.

La multitarea es el denominador común de las personas
impacientes, pensando que es la única forma de llegar a
todo.

Las personas impacientes son nerviosas, sufren de estrés, se frustran por no
acabar las cosas que empiezan y siempre van sobrecargadas porque creen que
pueden hacer más cosas que las que realmente el tiempo les permite.

No tienen buenas relaciones personales porque no tienen paciencia para dejarlas
hablar y acaban terminando sus frases por ellas, no escuchan, cambian de tema,
y las personas se cansan de estar con alguien así de impaciente porque provoca
tensión y nervios en el ambiente porque es alguien que siempre tiene prisa, y la
contagia a la gente que hay a su alrededor.

Son personas que cuando preguntan, antes de que la persona responda ya están
formulando otra pregunta, o contestando ellas mismas.

Las personas impacientes también suelen tener mala relación con el dinero,
porque como no tienen paciencia para esperar a reunir el dinero suficiente para
comprar lo que desean, prefieren endeudarse aumentando así cada vez más su
ratio de endeudamiento.

Las buenas cosas pasan a quienes tienen paciencia y
saben esperar el tiempo que hay que esperar.

Ser paciente te permitirá sobrellevar mucho mejor los fracasos, pues sabrás que
superarlos sólo es cuestión de tiempo y volverás a intentarlo, y verás el fracaso
como una oportunidad para aprender, mejorar y volver a intentarlo, en lugar de
verte como una persona fracasada porque tiene fracasos de vez en cuando.

Sin fracasos no hay éxito.



Las personas impacientes se desesperan ante situaciones difíciles y no toleran
bien los fracasos ni las situaciones complicadas.

Las siguientes pautas te ayudarán a tener paciencia, y con ello el autocontrol
necesario para alcanzar cualquier meta que te propongas:

1. Cuando estés realizando una actividad, mantén tu concentración en la
actividad que estés realizando sin pensar en nada más, y dedícale todo
el tiempo del mundo hasta que la termines. Si tienes problemas de
concentración empieza con tareas sencillas, y no las abandones hasta
que las termines.

2. Tómate cada problema de la vida como una oportunidad para
encontrar la solución sin perder la calma en momentos de crisis,
porque cada problema te ayudará a cultivar la paciencia en todos los
momentos de la vida.

Por ejemplo, en lugar de perder la paciencia cuando tu hijo llora
pregúntate que es lo que le pasa y cómo puedes calmarle; o cuando alguien
conduce muy despacio pregúntate si está buscando aparcamiento, si es una
persona mayor o si le está pasando algo. Si quieres comprar algo, espera a
reunir el dinero en lugar de endeudarte para tener lo que deseas al instante.

3. Pasa todo el tiempo que puedas en contacto con la Naturaleza,


contemplando y admirando la belleza de la misma, pues ella es uno
de los mejores aliados para cultivar la paciencia: un paseo por el mar,
un paseo por el bosque o por el parque, contemplar la puesta de Sol ,
fijarte en los árboles que hay por el camino …

4. Sé agradecido por las cosas incluso antes de tenerlas, pues el
sentimiento de gratitud te quita la desesperación por obtener o hacer
más cosas inmediatamente.

5. Al final del día agradece las tres mejores cosas que has tenido o te
han ocurrido (Levantarte feliz, ver a tus hijos por la mañana, tener un
trabajo, pasear por la calle, tener comida para ti y tu familia, haberte
atrevido a pedir un aumento de sueldo, haber ido al gimnasio, etc. ..).

6. Encuentra las técnicas de paz mental que te vayan mejor como
respirar profundamente durante unos minutos, la meditación o el
yoga.








El poder de la concentración total

Estamos tan ocupados y con tantas cosas que hacer, que muchas veces nos
resulta difícil concentrarnos en una sola cosa y hacemos varias cosas a la vez sin
tener el foco en ninguna de ellas.

Cuando realizas varias tareas a la vez, no puedes estar concentrado al 100% en
cada una de las actividades que estás realizando, sino que estás semi-
concentrado, y por eso los resultados también son semi-resultados, es decir
mediocres.

Estar totalmente concentrado en una actividad significa utilizar toda la energía
mental y física en esa actividad, y descartar todo aquello que no sirva para
realizar dicha actividad. (Móvil, televisión, periódico, redes sociales, otros
pensamientos, etc.).

Cuando te acostumbras a realizar varias actividades que no requieren toda tu
atención, vas perdiendo la habilidad de concentrarte en una sola cosa, y acabas
haciendo un poquito de todo a la vez: trabajar, escuchar música, contestar
wasaps, comer y ver la televisión.

Las personas que ya tienen la mente “multitarea”, necesitan hacer varias cosas a
la vez, y cuando se quieren concentrar en una sola cosa no pueden. Su mente
está tan acostumbrada a hacer varias cosas a la vez, que cuando necesita
concentrarse en una sola cosa, entonces busca el móvil o se va hacia otros
pensamientos u otras acciones que mantengan su mente en multitarea. Se han
acostumbrado a hacer las cosas con interrupciones, por lo que si no las tienen se
las buscan y se despistan con otra cosa.

Son personas que no saben concentrarse en una sola cosa, pero cuando
descubren y utilizan el poder de la concentración total en una sola actividad,
empiezan a tener un mayor autocontrol, menos estrés, resultados más
satisfactorios y las actividades se van realizando en la dirección de la
consecución de sus metas
.
Las siguientes pautas te ayudarán a adquirir la concentración y la atención en
una sola tarea a la vez:

1. Antes de empezar una actividad, deja tus ojos abiertos totalmente
quietos sin pestañear y respira muy lentamente. Sigue en esta
posición todo el tiempo que puedas y en un rato estarás totalmente
concentrado realizando tu actividad con todas tus energías mentales y
físicas puestas en ella.

2. Puedes hacer algo de ejercicio antes de empezar una actividad que
requiera mucha concentración o pasear porque cuando realizas
ejercicio liberas endorfinas, que son sustancias que te hacen estar más
feliz. Y si estás más feliz, te cuesta menos concentrarte.

3. Cada vez que te distraigas de la actividad que estás realizando o la
charla que estás teniendo para ir a buscar el móvil, socializar a las
redes sociales, o cualquier otra acción que te despiste de lo que
estabas haciendo, ten consciencia de ello y pregúntate porque lo has
hecho, en lugar de seguir concentrado en tu actividad.

4. Consigue apasionarte por la actividad que tienes que realizar.
Pregúntate “¿Cómo puedo hacer esta tarea y además divertirme
mientras la hago?” De esa forma será difícil que se cuelen otros
pensamientos para distraerte de lo que estás haciendo.

Si quieres correr, ponte un buen equipo, una buena música y ve a un lugar que te
guste mucho, o corre con un grupo de gente con el que te sientas bien. Sentirse a
gusto con lo que estás haciendo es una de las armas más poderosas contra las
distracciones. ¿Por qué no te desconcentra el móvil cuando estás con tu
enamorado? ¿Por qué no piensas en otra cosa que en bailar cuando estás en la
discoteca? Porque cuando la actividad que estás haciendo te apasiona, no hay
nada que te distraiga ni te aleje de ella.

Para practicar el arte de la concentración total puedes empezar con la
preparación de la comida evitando caer en la tentación de coger el móvil o hacer
ninguna otra actividad mientras cocinas por ejemplo una deliciosa paella.
Cuando pones todo el cariño y atención a lo que estás haciendo el resultado
obtenido es excelente. Cuando haces multitarea el resultado obtenido en cada
tarea es mediocre, y lo puedes comprobar con el resultado obtenido en una paella
a la que le has dedicado toda tu atención, y en otra, a la que mientras cocinabas
,contestabas al teléfono, veías las noticias y mirabas el Facebook.
5. Descansa, pues cuando estás cansado el poder de concentración total
dura menos poco tiempo. Por eso es importante realizar las
actividades que requieren más concentración cuando tienes los
niveles de energía más altos, que para la mayoría de las personas es a
primera hora de la mañana.

6. Alterna períodos de concentración máxima con momentos de
relajación total. Y relajación total no es leer mails, socializar en las
redes sociales o contestar el móvil. Los momentos de descanso son
para relajarse realizando respiraciones profundas, pequeños paseos o
meditar.


El poder de la fe en tu meta.

Tener fe en la meta que quieres cumplir, significa que sabes que vas a alcanzarla
sin ninguna duda, y por eso no te importa invertir toda tu energía física y mental
en todas las acciones que tienen que llevarte a conseguirla.

Tener fe en tu meta, es algo mucho más poderoso que creer en tu meta, es
SABER que vas a cumplirla y el poder de la fe es tan grande, que hace que
actúen dentro de ti unas fuerzas que te hacen imparable, hasta conseguir aquello
que te has propuesto. Son las fuerzas de la pasión, de la autoconfianza, de la
autodisciplina y de la constancia.

La fe te impulsa a dedicarte en cuerpo y alma, día y noche en las acciones que te
conducen hacia la meta que quieres conseguir.
Una persona sin fe se centra más en lo negativo que en lo positivo y se rinde
fácilmente, pues cuando falla una vez, llega a la conclusión de que no vale la
pena seguir intentándolo porque va a volver a fallar.

En cambio, una persona que tiene fe en lo que hace siente los fallos como
experiencias que hay que superar para mejorar, y no deja de apasionarse por la
meta que desea alcanzar por más veces que falle.

Cuando tienes fe en la meta que quieres alcanzar, la confianza y seguridad que
tienes en ella hace que superes todas las dudas, obstáculos y aquellas
preocupaciones que se presentan en el camino, sin rendirte jamás, porque sabes
que antes o después vas a alcanzar la meta propuesta. Te levantas cada día con
ganas y energía para realizar aquellas acciones que te van a llevar a lograr lo que
te has propuesto.

Puede que al principio no tengas fe en tu meta, pero a base de hacer las acciones
que te llevarán a ella, poco a poco vas adquiriendo la fe tan necesaria para
llevarla a cabo. Por ejemplo, muchas personas no se creen capaces de que van a
poder conducir solas. A base de la práctica diaria, poco a poco van
convenciéndose de que van a lograrlo. Por eso, cuando quieres conseguir algo,
aunque al principio no te salga bien, no sepas muy bien cómo hacerlo o no
tengas fe en que vas a lograrlo, haz igualmente cada día los pasos que te llevarán
a tu meta y poco a poco irás teniendo la fe en ella.

Las siguientes acciones te ayudarán a consolidar la fe en tu meta:

1. Expresa de forma muy clara la meta que estás persiguiendo. Muchas
veces no es que no tengamos fe en la meta que queremos conseguir,
pero somos muy ambiguos o generalistas y al no tenerlo muy claro
tampoco somos capaces de saber lo que ocurrirá o cuáles serán los
próximos pasos a dar, con lo que es muy difícil que se cumpla, o
creernos que se va a cumplir.

2. Dedica todo el tiempo que puedas a tu objetivo e invierte toda tu
energía física y mental en él, pues con ello conseguirás tener fe en
que lo vas a cumplir.

3. Es normal que muchas veces desfallezcas y pienses que no vas a
cumplir el objetivo, pero si sigues con disciplina y perseverancia
llegarás a tener fe en tu meta.

4. Hazte un fiel seguidor de tu meta y no te dejes de serlo por las críticas
de los demás porque tú eres el único juez de tus actos, y dueño de tu
vida.

5. Visualiza y obsesiónate con tu objetivo, mañana, tarde y noche como
si fuese tu dosis de medicación.

6. La meta o el objetivo que quieres conseguir tiene que ser realista, o
sea que es realizable por una persona porque antes lo ha realizado ya.
Realista es conseguir un millón de euros, no realista es tirarse de un
quinto piso y volar.

7. Haz un esfuerzo mental grande para visualizar tu meta y los pasos que
te llevarán a ella. Mentalízate de que lo conseguirás hasta
conseguirlo, y siéntelo con total convicción en lo más profundo de tu
ser.

8. Indica en qué fecha vas a lograr tu objetivo.

9. Realiza afirmaciones diariamente.

10. Ten una actitud de ganar, lograr y vencer.

Cultiva la fe en tus metas, pero también en ti mismo,


porque una persona que cuenta con la fe es capaz de
conseguir todo lo que desea.


Fin de la Etapa 4 donde has conocido las
habilidades indispensables para conseguir
cualquier meta.

Paso a la Etapa 5 y última: qué hacer para no
abandonar jamás en aquello que te propongas,
hasta que lo consigas









Acción

Todos queremos triunfar, todos queremos conseguir nuestras metas y lograr


nuestros deseos, todos proclamamos que vamos a lograrlo, pero cuando nos
damos cuenta de las actividades y el esfuerzo que hay que hacer para lograr una
dieta, escribir un libro, cambiar de trabajo, aprender un idioma nuevo, comprar
una casa nueva, reunir un millón de euros, o cualquier meta que deseemos,
entonces muchas veces abandonamos.

Un objetivo, una idea, un pensamiento o un plan no sirven para nada si no los
llevas a la práctica porque sin acción no hay resultados.

¿De qué sirve saber y decir que lo mejor es una vida saludable si comes todo lo
que te apetece y no te cuidas? ¿De qué sirve decir que te levantarás cada día más
pronto si luego no lo haces? ….. ¿Por qué cuesta tanto llevar a la acción los
planes que uno piensa y dice para una vida mejor?

Porque vivimos en un mundo lleno de distracciones, porque somos perezosos
por naturaleza e impacientes para obtener resultados a medio/largo plazo. Porque
nos gusta perder el tiempo, y a veces perder el tiempo se convierte en un círculo
vicioso, porque cuanto más pierdes el tiempo, más fácil es encontrar
distracciones y aplazar las cosas que tienes que hacer.

Porque solemos postergar las cosas para más tarde, diciéndonos a nosotros
mismos que cuando se den las circunstancias oportunas, o cuando tengamos más
confianza o cuando estemos listos “lo haremos”. Sin embargo, pasa la vida y ese
día nunca llega.

Muchas personas se conforman más en aparentar que en hacer, por eso les
encanta exhibir sus logros por pequeños que sean.

Si no haces lo que dices, defraudarás a las personas que
confían en ti y al final nadie te tomará en serio, ni
siquiera tú mismo.

Para los triunfadores, lo más importante es el compromiso y la responsabilidad,
y saben que no hacer aquello con lo que se han comprometido para cumplir las
metas establecidas, lleva a las personas a un hoyo cada vez más profundo del
que cuesta mucho salir por la frustración, ansiedad y depresión que ello produce.
Los triunfadores lo saben, porque probablemente algún día ellas estuvieron en
esa situación, de hablar mucho y hacer poco, hasta que aburridas de su propio
discurso decidieron hacer mucho y hablar poco.

Las personas exitosas y que no dejan de aprender para su desarrollo personal,
saben que el pasado es para aprender de los errores y no repetirlos.

Cuando estés realizando las acciones que te llevarán a tu meta, pensarás que no
está pasando nada (no estás adelgazando, no estás consiguiendo el trabajo). Te
garantizo de que si sigues con las acciones marcadas desde el primer día sin
desfallecer, aparte de crecer terminarás la meta que te has marcado, si la meta
está claramente definida y los pasos que te llevan a ella también.
La mayoría de las metas que te propones no se terminan porque te impacientas
por ver los resultados que a veces toman su tiempo. Y lo peor de todo, es que
muchas veces has abandonado cuando, sin saberlo, estabas a punto de
conseguirlo.

A mí me encanta la historia del bambú japonés: Plantas la semilla del bambú y
durante los primeros siete años no pasa nada apreciable, pero si la riegas y
realizas las actividades periódicas necesarias para su cuidado, a partir del
séptimo año ¡la planta crece más de 30 metros!

Las siguientes pautas te ayudarán a hacer lo que dices que vas a hacer para
conseguir los objetivos que te vas marcando a lo largo de tu vida,

1. Reconoce que tú eres el único creador y responsable de tus éxitos y
tus fracasos según las actividades que decides hacer en cada momento
de tu vida. Tú recoges aquello que vas sembrando, pues toda causa
produce su efecto correspondiente (si comes mucho no conseguirás la
meta de adelgazar, si gastas mucho no conseguirás tu meta de
ahorrar…).

2. Identifica en cada momento de tu vida la meta que quieres conseguir
y haz el plan de acción detallado con las acciones que te llevarán a
esa meta. Haz las acciones tal como habías previsto, pues la vida te
devolverá los resultados de las acciones realizadas.

3. La parte más difícil de toda tarea es empezarla, porque tratas de evitar
algo que no sabes si te saldrá bien, o que te aburre o que es difícil.
Lucha para vencer la resistencia al inicio de la tarea, y tendrás
grandes posibilidades de realizarla exitosamente.

4. Desvía tu atención de las distracciones física y mentalmente. Saca el
móvil de tu habitación si tienes que escribir, o los dulces si estás de
dieta.

5. No pongas excusas en el momento que te habías comprometido a
hacer algo.

6. Deja de lado las cosas que no son importantes y haz de inmediato las
cosas que tenías marcadas que ibas a hacer, dejando lo otro para
después.

7. No esperes a que se den las condiciones perfectas para hacer lo que te
habías propuesto. Si tienes previsto correr a las seis de la mañana
hazlo. Y si no lo haces di que no lo vas a hacer.

8. Delega en otras personas aquellas tareas que no te aportan valor, y no
quieras hacerlo todo para sentirte útil y que te quieran.

9. Enfócate en los resultados que quieres obtener, y no en lo que puedan
pensar las demás personas sobre ti.

10. Comprométete totalmente para llevar a cabo lo que te has propuesto
hacer.

11. Piensa en el sentimiento de alivio y la sensación de bienestar que
provoca terminar la tarea que te has propuesto.

12. Identifica, autoevalúate y reflexiona con frecuencia para ver si lo que
dices y piensas está en concordancia con lo que haces y corrige si no
es así, porque una de las causas que causan más infelicidad y
desdicha en las personas es no estar en concordancia con lo que dicen
que va a hacer y con lo que hacen.

13. Reconoce tus errores y no des importancia a si te equivocas, o a lo
que piensen los demás pues tú eres el único juez de tu vida, así que no
dejes nunca de hacer cosas por miedo a equivocarte.

Las personas que no hacen lo que han dicho que van a
hacer, defraudan a quienes han confiado y puesto las
expectativas en ellas, por lo que al final no son tomadas
en cuenta.








Las excusas

La mayoría de las personas se ponen excusas para no cambiar y para no hacer


nada, pero las personas que alcanzan sus sueños no inventan excusas, actúan.

Excusas hay de todos los tipos, pues todos tenemos una gran variedad de excusas
que utilizamos para intentar ser coherentes con lo que hemos dicho que íbamos
hacer, como “No tengo tiempo”, “Ya lo haré mañana”, “Por un día que me salte
la dieta no pasa nada”, “He llegado tarde por el tráfico”, “El Facebook me
atrapó”…

La falta de tiempo, la falta de recursos, el miedo, el perfeccionismo o el no
querer renunciar a nada para conseguir tu meta son las excusas perfectas para no
hacer nada.

La falta de tiempo: Si el tiempo es lo que te limita a seguir con la meta que te
habías propuesto, párate a reflexionar si realmente esa meta era tan importante
para ti. De lo contrario, puedes sacar tiempo a muchas actividades que no te
están aportando nada a tu vida, como aquellos compromisos a los que acudes
porque te preocupa lo que puedan pensar los demás. O aquellas acciones que
haces porque piensas que sólo las puedes hacer tú y no delegas. O aquellas cosas
que no dejas de hacer porque ya has invertido mucho tiempo y dinero en ellas, o
ineficacias como hacer la compra cada día en lugar de planificarte y en general
la falta de planificación.

La falta de recursos Si tienes muy clara la meta que quieres realizar y siente
verdadera pasión por ella, conseguirás los recursos ahorrando, incrementando
ingresos, pidiendo un préstamo, buscando recursos económicos, compartiendo tu
meta con alguien, o cualquier otro método.

Búscate la vida y encuentra los recursos para cualquier cosa que te propongas.
Las personas de éxitos son eficaces (alcanzan sus metas) y eficientes (con los
recursos que tienen)

El miedo: El miedo es pensar que algo malo va a suceder aunque no tengas
evidencia de ello, por eso si la evidencia no es real, actúa aunque tengas miedo
pues todos tenemos miedo. El miedo no es real, el peligro si, pero a veces te
dejas vencer por él miedo que no es real, y éste te impide hacer la vida que te
mereces.

Es evidencia real de que algo malo va a pasar si te tiras por la ventana, pero no
es evidencia real de que algo malo va a pasar si lanzas una WEB de afiliados.

No querer renunciar a otras cosas: Hay personas que quieren ser delgadas sin
dejar de comer bollería y fritos, o quieren ganar más dinero pero también estar
todas las tardes en las redes sociales. Y para conseguir ciertas cosas
irremediablemente hay que renunciar a otras.

Centrarse en lo que no pueden controlar. Muchas personas centran su energía
y sus quejas en lo que no pueden controlar (el tiempo, la crisis, la familia) y eso
les impide actuar, en lugar de centrarse en lo que pueden controlar y actuar
(cambiar de trabajo, buscar nuevos ingresos, etc.). Son aquellas personas que
cuando no encuentran trabajo no se ponen a buscarlo con la excusa de que con lo
mal que está todo no lo van a encontrar.

Falta de conocimientos Hoy en día la falta de conocimientos no es
impedimento para realizar cualquier cosa que se quiera lograr, porque están al
alcance de todos recursos, libros en Bibliotecas, cursos, manuales en Internet o
subcontrataciones para poder llevar a cabo cualquier meta alcanzable. La excusa
de “No sé cómo hacerlo” ya no sirve, pues ·googleando· se puede saber hacer
todo lo que uno necesita, si está apasionado con ello.

Buscar información indefinidamente La falta de conocimientos puede será tan
buena excusa como el exceso de información para no tomar acción. Hay
personas que establecen muy bien los objetivos y el plan para llevarlos a cabo,
pero nunca tienes la suficiente información para pasar a la acción y se acaban
convirtiendo en coleccionistas de información. Está muy bien tener información
sobre algo que vas a hacer, pero llega un momento que la búsqueda de
información para escribir un libro, meditar, ganar dinero, hacer deporte, hacer
una dieta, cambiar de trabajo o lo que sea se convierte en una excusa para no
mover un dedo. Es más cómodo estar en el sofá leyendo como ser un experto en
ventas que empezar a vender. Si tu deseo es vender más llega un momento que
es más efectivo empezar a realizar llamadas y ponerle ganas, determinación,
sudor, iniciativa, esfuerzo y tiempo y salir a la calle a vender, en lugar de seguir
leyendo más teoría y acudiendo a cursos sobre ventas sin fin. Se acaba cayendo
en la parálisis por el análisis.

El perfeccionismo Hay personas que esperan a tener los mejores recursos o a
tenerlo todo perfecto para empezar a hacer algo: No hace falta que tengas el
mejor traje del mundo para ir a entrevistas de trabajo hasta que empieces a hacer
entrevistas, ni que estés perfeccionando el currículo y nunca lo acabas de enviar.
No esperes a tener el mejor equipo de meditación para empezar a meditar, o a
tener dinero para lo que sea. Ser un perfeccionista no te llevará a la consecución
de tus metas.

No veas la falta de dinero o conocimientos como obstáculos insalvables para
comenzar a hacer lo que quieres.

La mayoría de las excusas son justificaciones que nos hacemos por algo que no
hacemos y deberíamos hacer. El no hacer lo que debemos hacer nos crea una
tensión interior, y al final optamos por no hacerlo por liberar rápidamente esa
tensión y angustia. Pero esa liberación es momentánea ya que después nos
sentimos peor por no haber hecho lo que realmente debíamos hacer. Nos
frustramos, nos agobiamos y nos convertimos en víctimas de nuestra existencia,
en lugar de personas con entusiasmo, alegría y determinación para ganar, vencer
y lograr.

La excusa que nos ponemos para no hacer una determinada actividad cuando
toca es un autoengaño y al final como tal puede traer fatales consecuencias.

Planifica, actúa, corrige y mejora.








La constancia

Para conseguir cualquier meta es imprescindible tener constancia, o lo que es lo


mismo, un trabajo diario, permanente y organizado.

Con la constancia no hay nada que no puedas ser, ni nada que no puedas tener, ni
nada que no puedas alcanzar.

El trabajo duro no sirve para nada si no lo haces de manera constante. Tiene
mucho más efecto hacer un pequeño esfuerzo todos los días, que hacer un
esfuerzo muy grande sólo un día.

Hacer las cosas un día o dos no sirve para nada, te desmotiva y te hace malgastar
energía física y psicológica (correr un día entero no sirve para nada pero si una
hora cada día).

Muchas personas empiezan sus metas con gran entusiasmo pero al poco tiempo
abandonan, porque lo más difícil para conseguir una meta es ser constante (hacer
la dieta cada día para adelgazar, enviar cada día cartas para cambiar de trabajo,
hacer cada día las tareas indicadas montar un negocio, hacer cada día visitas a
clientes para ganar más dinero, estudiar cada día para preparar un examen,
levantarse cinco minutos antes cada día para ser más puntual…).

La falta de constancia se debe a que no disfrutas con la actividad que tienes que
realizar para llegar a tu objetivo, como comer verduras cada día, o porque los
resultados no llegan con suficiente rapidez y tiras la toalla o te distraes por otras
cosas que suceden en tu vida, porque la expectativas que tenías no se están
cumpliendo o por cualquier obstáculo de la vida. Y para conseguir cualquier
meta que te propongas debes estar motivado, no perder el foco, pero sobre todo
ser constante.

Cuando dejas lado tu actividad por unos días te empiezas a sentir culpable, por
haber roto el compromiso que habías hecho contigo mismo (ir a correr todos los
días, ahorrar, cenar ensalada, no comer más chucherías…).

Las siguientes pautas te ayudarán a ser constante y no tener más ese sentimiento
de culpabilidad:

1. Asegúrate de tener definido tu objetivo de forma clara y precisa, que
sea realista, medible y alcanzable. Asegúrate de que sabes para que y
porque quieres conseguir esa meta u objetivo que te has propuesto. Si
no puedes explicar la meta que persigues a un niño de tres años,
tienes grandes posibilidades de abandonarla en seguida, por mucho
que te esfuerces en ser constante. Debes visualizarte explicando a un
niño de tres años tu meta, él te preguntará que significa lo que le estás
diciendo, tú se lo explicarás más sencillamente, él te preguntará para
que lo quieres, explícaselo. Si eres capaz de recrearte en esta escena
visualmente y responder a todas las preguntas que te puede hacer un
niño pequeño entonces tu meta está muy bien definida.

2. Asegúrate de que la meta que quieres alcanzar nace del fondo de tu
corazón y no impuesta o manipulada por otras personas.

3. Ten fe ciega de que vas a conseguir la meta que te has propuesto,
pues la falta de fe es uno de los principales motivos por lo que las
personas no son constantes en sus metas y abandonan. Si estás
buscando trabajo, pero no estás convencido de que vayas a
encontrarlo a la que lleves tres días enviando currículos tirarás la
toalla. Si no estás convencido que vas a tener mucho mejor aspecto
con la dieta que sigues a los cuatro días abandonarás.

4. Céntrate en el objetivo, pero también en los pasos que tienes que dar
para llegar al objetivo, pues muchas veces te planteas un objetivo,
pero sin planificar ni tener en cuenta lo que hay que hacer para llegar
a él. De la misma forma que para planificar un viaje no te centras sólo
en el destino sino también en las acciones que tienes que realizar para
llegar a él (preparar la maleta, comprar cosas, reservar el vuelo,
reservar el hotel, preparar dinero para el viaje, etc…) lo mismo debes
hacer para cualquier meta que deseas realizar: concretar las acciones
que debes hacer para alcanzarlo.

5. Ten en cuenta todos los imprevistos que se pueden dar en el momento
de realizar las actividades que te llevan al objetivo, para igualmente
realizarlas. Por ejemplo si te has propuesto ganar una maratón, debes
tener en cuenta todo lo que necesitas para que nada te impida ser
constante en tu entrenamiento diario (que pasa si un día llueve, o si
estás enfermo, o si has perdido las deportivas….). Se realista cuando
confecciones los planes que te van a llevar a conseguir tu meta, como
los quehaceres diarios, tu trabajo, o problemas imprevistos para que
puedas realizar las actividades cuando toquen.

6. Tu estado de ánimo no debe ser un paralizador para llegar a tu meta.
Por ejemplo si te ha dejado el novio no es motivo para no hacer
ejercicio diario si era parte de tu actividad diaria para llegar a la meta
propuesta, o si te han ascendido y lo quieres ir a celebrar con tus
amigos. Ni la depresión en un momento determinado, ni la euforia, ni
en definitiva ningún tipo de emociones te deben apartar de realizar la
tarea que te toque independientemente de si estás motivado, cansado
o sea cual sea tu estado de ánimo, si lo que deseas es la constancia
que se requiere para alcanzar cualquier meta que te hayas propuesto.
Es posible que no puedas controlar tus emociones, pero hay que
mantener firme el rumbo, hacia eso por lo que un día planificaste una
serie de acciones para conseguirlo y en caso de abandonar sólo habrá
servido para perder el valioso y escaso tiempo que todos tenemos.

7. Conviértete en una persona responsable que responde a los
compromisos que adquiere consigo mismo.

8. Determina las estrategias y lo que vas a hacer para cuando te sientas
cansado para realizar las actividades que debes realizar.

9. Reconoce que las cosas no cambian de hoy para mañana. No te bases
en la velocidad de los resultados ni con los demás, pues hay personas
a las que les cuesta llegar más despacio que a otras. Compárate
contigo mismo, si hoy estás a un paso más de tu meta que ayer.

10. Si un día has hecho más de lo previsto, no es excusa para no seguir
con la acción al día siguiente. Por ejemplo, si hoy has corrido tres
horas y tu entrenamiento era de una hora es tu problema. Mañana
deberás realizar el entrenamiento de una hora aunque estés agotado.
La constancia implica no abandonar las actividades diarias previstas
hasta que llegues a la meta. Cumple cada día, y si un día te pasas,
cumple al día siguiente y al otro y al otro.

11. Crea un ambiente propicio para la realización de la actividad.

12. Piensa lo que vas a perder por no hacer la actividad que deberías
hacer para llegar a tu objetivo.

13. Reconoce que tener constancia requiere tiempo y mucha disposición
por tu parte pero que los beneficios que se obtienen con ella son
increíbles, y que sólo pueden disfrutar los campeones y personas
exitosas que han aprendido a tener constancia en todo lo que se
proponen hasta conseguirlo.

14. Aprovecha cada momento para crecer y superarte.

15. Incorpora la actividad que debes realizar diariamente después de un
hábito que ya tengas implementado en tu vida. Por ejemplo justo
después de lavarte los dientes hacer los diez minutos de meditación
que te llevarán a tu objetivo de tener más templanza. O, justo después
de comer salir a pasear una hora. Todo lo que puedas automatizar o
convertir en un nuevo hábito en tu vida tiene muchas más
posibilidades que lo hagas con constancia.

16. No mires atrás, o como eras antes o las metas que abandonaste y en
qué punto te encuentras ahora. No te culpes de lo que hiciste mal,
sino que aprende ello. Es el momento de concentrarte en lo que
puedes hacer hoy, y prepararte para lo que harás mañana.







La habilidad más poderosa: la


persistencia

La persistencia consiste en no abandonar una meta hasta conseguirla, aunque


fracases una y otra vez.

Una persona persistente insiste en aquello que desea obtener, enfrentándose a las
dificultades y a los problemas cuando aparecen y busca la forma de superarlos,
aprendiendo de lo que no ha salido bien, para planificarlo de otra manera. La
persona persistente trabaja duramente, y es paciente, pues sabe que las cosas no
salen a la primera.

Para tener éxito se necesitan muchas habilidades pero la más importante es la
persistencia, porque te permite alcanzar todo lo que te propongas por más
grandes que sean los obstáculos que aparezcan en el camino. Tus conocimientos
y habilidades te harán avanzar en la dirección correcta hacia tu meta en los
buenos tiempos, pero si no aprendes a ser perseverante abandonarás a la que
aparezcan las primeras dificultades. Por eso, la persistencia es la habilidad más
importante de las personas exitosas.

Tu persistencia no dejará que abandones tus metas por las críticas de otras
personas, las que te dicen que no vas a lograrlo, las que te hacen dudar, o las que
se ríen de ti. Tu persistencia no te hará abandonar aunque ya nadie confíe en ti
porque te has quedado sin dinero, sin trabajo y sin nada para perseguir esa meta.

La mayoría de las personas exitosas no son mejores que tú, pero si más
persistentes, les da igual fracasar porque se levantan y siguen hasta que alcanzan
lo que se han propuesto y no se rinden porque tienen fe ciega que van a lograr lo
que se han propuesto.

Las personas exitosas saben que hay que sacrificarse para conseguir lo que
desean, en contra de lo que intentan vender algunos charlatanes sobre lo
contrario. La única forma de conseguir todo aquello que uno desea es esforzarse
mucho y trabajar muy duro y con enfoque, y ese esfuerzo te hace cada vez más
fuerte para reponerse de cualquier caída.

Las siguientes pautas te ayudarán a ser más persistente:

1. Despiértate y acuéstate visualizando la meta principal que quieres
conseguir en estos momentos. Obsesiónate con ella.

2. Escribe el motivo por el cual haces cada día lo que haces. Lista todas
las razones por las que quieres alcanzar la meta. (Por ejemplo,
escribir un libro para ayudar a todas las personas a ser más felices
consiguiendo sus metas, hacer una maratón para ganar, ganar x € para
comprar la casa de la Calle X, o cualquiera que sea la meta que
quieras conseguir).

3. Esfuérzate para que la meta que te has propuesto sea increíble, y te
proporcione resultados increíbles, porque así estarás siempre
motivado para seguir adelante por más grande que sea cada caída.

4. Apasiónate por tu meta. Si tienes pasión por tu meta, seguirás
adelante sin que te importen las dificultades que aparezcan en el
camino. La pasión por una meta te lleva directamente al éxito. Si lo
haces sólo por dinero es más probable que abandones en seguida
cuando aparezcan dificultades.
5. Da lo mejor de ti e invierte hasta la última gota de energía en cada
actividad que tengas que realizar para llevar a cabo tu objetivo.

6. Trabaja duro, pues la vida no recompensa lo fácil, sino echa un
vistazo a lo que has conseguido y piensa si fue fácil o no. Así tienes
que estar dispuesto a trabajar duro, pero inteligentemente, y si
fracasas utiliza el fracaso como aprendizaje y para replantear la
estrategia para llevar a cabo tu meta y sigue adelante. Y si amas lo
que haces, aunque trabajes duro, puede ser divertido.

“Cuantas más piedras encuentre en el camino, más


grande construiré mi castillo”

7. No te conformes con lo que tienes, con lo que recibes o simplemente
con sobrevivir y lucha por lograr tus sueños por más difíciles que
parezcan. Esfuérzate en ser el mejor.

8. Enfócate en una sola meta, porque de esa forma tendrás todas tus
fuerzas mentales y físicas disponibles para reponerte de las caídas y
seguir. Si estás haciendo varias metas a la vez es más probable que
caigas y no te levantes.

9. Empújate a hacer lo que tienes que hacer física o mentalmente en
cada momento para llegar a la meta propuesta. Olvídate de la pereza,
la inseguridad, el miedo y la timidez.

El fracaso es un éxito si aprendemos de él

Epílogo

Transformar una mente conformista en una mente invencible no es sencillo, y


para algunas personas es incluso imposible.

Pero para ti que compraste este libro es posible, pues adquiriendo este libro, has
demostrado que eres una persona con una actitud de cambio, y esta actitud es el
primer paso para destacar en cualquier aspecto y vivir en primera clase.

Y si has logrado llegar hasta aquí, estás a un paso de convertirte en una persona
con una personalidad poderosa, segura, que confía en sí misma, que deja de
conformarse y de vivir como otros le dicen cómo tiene que vivir. Con una
autoestima tan elevada que vas a ser capaz de conseguir cualquier meta que te
propongas. Una tras otra, y tener en la vida el éxito que te mereces.

Si yo he podido, tú también puedes.

Puedes seguir mucho más en www.menteinvencible.com






Sobre el autor

Soy Natalia Montolio, Ingeniera Industrial, cosechadora de muchos éxitos en


la vida, pero también de muchos fracasos, o mejor dicho experiencias. Unos y
otros me han hecho ver que la vida te da los resultados según las acciones que tú
hagas.

Por mi profesión, he tenido la oportunidad de trabajar durante años en
grandes empresas como T-Systems, IESE o SEAT, lo que me ha permitido
conocer miles de personas de todos los perfiles y aprender muchísimo de cada
uno de ellos. He podido estudiar, observar y analizar porque algunas personas
con los mismos estudios llegan a los puestos más altos de una empresa, y porque
otras se pasan toda la vida en la misma posición.

Como la mayoría de los Ingenieros, he sido y soy incansable y tenaz hasta
encontrar la solución a todos los problemas que se me plantean sean del ámbito
que sean, y por eso no dejé de investigar hasta descubrir que el éxito es de las
personas que saben lo que quieren, trazan un plan claro y sencillo para
conseguirlo, y lo ejecutan, sin miedo a nada, con foco, y sin importar las
circunstancias que haya a su alrededor.

He escrito el libro que me hubiese gustado encontrar hace años, para que hubiese
aprendido mucho más rápido lo que he tardado años en aprender, y mejor
practicar: un libro con instrucciones claras y precisas para tomar el control de tu
mente, del cual yo he sido la primera beneficiada, deseándote lo mismo para ti,
pues cuando pasas de ser conformista a diseñadora de tu propia vida a través de
tus pensamientos, sin importarte lo que piensen o hagan los demás, te vuelves
IMPARABLE en cualquier ámbito de tu vida, cosechando un éxito detrás de
otro.


Agradecimientos

Gracias a mis hijos, Marc y Paula porque cada día aprendo de ellos, por su
vitalidad, su alegría contagiosa, su afán de superación, su entusiasmo y esa
pasión que ponen en todo lo que hacen, porque siempre me han apoyado y por
recordarme cada mañana lo maravillosa que es la vida.

Gracias a Marc Reklau, por animarme a escribir este libro, por su constante
apoyo y por ser una de las personas más positivas, entusiastas y motivadoras que
he conocido. Una persona que sólo ve el lado bueno de las personas y el talento
que hay escondido en ellas. Una persona que saca lo mejor de todas las personas
que tienen la suerte de conocerlo. Yo tengo la suerte de estar a su lado y con él
he conseguido mi sueño de formar un equipo con mi pareja.

Gracias a mi madre que me ha enseñado la importancia de cuidar todos los
detalles en todo aquello que haces, a dar importancia a las personas y hacer que
siempre se sientan bien, por su espíritu de servicio y por haber estado siempre a
mi lado en los momentos más difíciles. Por su generosidad infinita, por animar
siempre a las personas a hacer aquello que más desean e ir detrás de sus sueños.
Y por las grandes celebraciones que nos han reunido a toda la familia y por
cuidar tan bien a mis hijos para que yo pudiese ir a trabajar.

Gracias a mi hermano Marc un fenómeno de la medicina y más aún como
hermano, por haber confiado siempre en mí, y por ayudarnos a mí y a mis hijos
para que nada nos faltase nunca. Él es un gran responsable de mi exitosa carrera
por tenerlo de ejemplo como persona exitosa, perseverante, apasionado de sus
metas y de conseguirlas una tras otras. Él es imparable y entusiasma a todos los
que tiene a su alrededor.

Gracias a mi hermano Lluís por su bondad infinita y su generosidad con sus
conocimientos, y con sus mejores libros que me ha regalado y que gracias a ellos
he aprendido muchas cosas que no aprendes en la Universidad pero que son
mucho más importantes como la felicidad y la alegría.

Gracias a mi hermana Silvia, porque un rato con ella es la mejor medicina
antidepresiva que uno puede tomar por la gracia y el salero que le pone a todo.
Por su generosidad cuando le pides la ropa y te da lo mejor, porque de corazón
quiere que seas la mejor.

Gracias a mi padre, porque de él hemos sacado todos ese gran corazón que él
tenía. Y porque estoy segura que es el Ángel que hace que SIEMPRE encuentre
aparcamiento delante de cualquier sitio que voy. Es increíble, pero sucede
siempre.
Gracias a mi amiga Montse por su amistad incondicional, por sacarme de
muchos apuros, y porque es la mejor persona del mundo, junto con Ana, amiga
desde la juventud. Gracias a Ana por estar siempre ahí, y ser siempre sincera y
hacerme ver muchas veces la realidad de las cosas.

Gracias a mis cuñados José María, Elena, y mis sobrinos, Susana, Julita,
Daniela, Lucas y Adriana.

Gracias a todos mis amigos y a todos los compañeros de trabajo de todas las
empresas por las que he pasado porque todos han sido maravillosos y cada uno
de ellos ha contribuido a mi desarrollo personal y profesional.
¡Gracias a la vida!

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