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CRIANZA DE CUYES EN EL PERU

El cuy (Cavia porcellus), es una especie originaria de la zona Andina del Perú,

Ecuador, Colombia y Bolivia, es un producto alimenticio nativo, de alto valor

nutritivo y bajo costo de producción, que contribuye a la seguridad alimentaria

de la población rural de escasos recursos, se cría fundamentalmente con el

objeto de aprovechar su carne. También es conocido con los nombres de

cobayo, curi, conejillo de indias y en países de habla inglesa como guínea pig

La población de cuyes en los países andinos se estima en 36 millones de

animales. En el Perú y Ecuador la cría esta difundida en la mayor parte del

país; en Bolivia y Colombia está circunscrita a determinados departamentos, lo

cual explica la menor población animal en estos países.

En el Perú se encuentra la mayor población de cuyes. El consumo anual es de

116 500 TM de carne, provenientes del beneficio de más de 65 millones de

cuyes producidos por una población más o menos estable de 22 millones.

El cuy reviste, en los hogares rurales, un significado simbólico asociado a la

familia y a la condición femenina. Es signo de comida, y es el reforzador de las

relaciones sociales, del prestigio y de las virtudes medicinales. Con la

conquista del imperio incaico, se introdujeron especies animales que


desplazaron a las nativas, como la llama y la alpaca; sin embargo, la

producción de cuyes se mantuvo. Si bien no se desarrolló la cría en gran

escala, la población andina conservó pequeños núcleos de animales para el

autoconsumo, debido a su gran potencial como productor de carne.

A pesar que en la actualidad el consumo de esta especie esta circunscrito a las

zonas del área andina, su aceptación se ha extendido hacia la costa y selva,

por efecto de la migración de la población andina que ha llevado sus

costumbres y tradiciones.

El consumo de carne de cuy en el Perú es equivalente a 0,35kg/hab./año,

siendo de los más bajos a nivel nacional solo superando al caprino (0,25kg).

Tipos de cuyes

Los cuyes se han clasificado por tipos, basándose en su forma, conformación y

pelaje.

Por su Conformación:

Tipo A.- Corresponde a cuyes mejorados, de conformación física semejante a

un paralelepípedo, con gran desarrollo muscular, tienen buena conversión

alimenticia y de temperamento tranquilo por lo que es considerado un clásico

productor de carne.

Tipo B.- Corresponden a los cuyes de forma angulosa, escaso desarrollo

muscular y muy nerviosos. Son de temperamento alterado por lo que se hace

difícil su manejo.
Por su Pelaje:

Tipo 1: Denominado Inglés, es de pelo corto y

pegado al cuerpo; es el más difundido y es el característico cuy peruano

productor de carne. Puede o no tener remolino en la cabeza. Es de colores

simples claros, oscuros o combinados.

Tipo 2: Llamado también Abisinio, es de pelo corto

que forma rosetas a lo largo del cuerpo; es menos precoz. Está presente en las

poblaciones criollas; existen de diversos colores. No es una población

dominante; por lo general está cruzada con otros tipos, y se pierde fácilmente.

Tipo 3: Conocido como lanoso, su pelo largo y

lacio, no es buen productor de carne y está poco difundido. La demanda de

este tipo se debe a su hermoso aspecto.


Tipo 4: Denominado Merino, su pelo es corto y

erizado, pero al nacimiento presenta pelo ensortijado. La forma de la cabeza y

del cuerpo es redondeada. Es de tamaño medio y de carne muy sabrosa. Tiene

abundante infiltración de grasa muscular.

Es apreciado por el sabor de su carne. La variabilidad de sus parámetros

productivos y reproductivos le da un potencial como productor de carne.

En los países andinos se encuentra dos genotipos de cuyes: el criollo y el

mejorado.

El criollo, denominado también nativo, es un animal pequeño muy rústico

debido a su aclimatación al medio, poco exigente en cuanto a la calidad de su

alimento, que se desarrolla bien en condiciones adveras de clima y

alimentación. Criado técnicamente mejora su productividad; tiene un buen

comportamiento productivo al ser cruzado con cuyes mejorados de líneas

precoces. Es criado principalmente en el sistema familiar, su rendimiento

productivo es bajo y es poco precoz.

El mejorado, es el cuy criollo sometido a un proceso de mejoramiento

genético. Es precoz por efecto de la selección. En los países andinos es

conocido como peruano.

En el Perú los trabajos sobre el cuy se iniciaron en 1996, con la evaluación de

germoplasma de diferentes ecotipos muestreados a nivel nacional. En 1970, en

la estación experimental agropecuaria La Molina del INIA, se inició un

programa de selección con miras de mejorar el cuy criollo en todo el país. Los
animales se seleccionaron: por su precocidad y prolificidad, y se crearon las

líneas Perú, Andina e Inti de cuyes mejorados.

Línea Perú: Seleccionada por su precocidad; a las

nueves semanas alcanza su peso de comercialización; puede presentar un

índice de conversión alimentaria de 3,81 si los animales son alimentados en

condiciones optimas; su prolificidad promedio es de 2,8 crías por parto. Son de

pelaje tipo 1, de color alazán (rojo) puro o combinado con blanco.

Línea Andina: Seleccionada por su prolificidad (3,9

crías por parto); obtiene un mayor número de crías por unidad de tiempo, como

consecuencia del aprovechamiento de su mayor frecuencia de presentación de

celo post parto (84%) en comparación con otras líneas. Son mayormente de

color blanco.

Línea Inti: Seleccionada por su precocidad

corregida por el número de crías nacidas, es la que mejor se adapta a nivel de


productores logrando los más altos índices de sobrevivencia. Alcanza en

promedio un peso de 800g a las diez semanas de edad, con una prolificidad de

3,2 crías por parto. Predomina en el pelaje el color bayo (amarillo) entero o

combinado con el blanco.

En los sistemas de cría familiar, han dado buenas respuestas al cruzamiento

con cuyes criollos. A medida que se incrementa el grado de cruzamiento, los

cuyes (criollos de 401g, ½ sangre de 478g, y ¾ sangre de 532g de 2 meses de

edad) alcanzan su peso de comercialización a edad más temprana. El efecto

del medio ambiente, el tipo y sobre todo la competencia por la ración diaria han

determinado la no exteriorización de la totalidad del patrimonio genético de los

animales de línea precoz. En todos los casos, el comportamiento de los cuyes

cruzados ha sido superior al de los criollos. El rendimiento de animales de

diferentes genotipos evaluados en cruzamiento con ejemplares de la línea Perú

en distintos ecosistemas del país se muestra en el cuadro.

Las evaluaciones realizadas a nivel de productores en sistemas familiar-

comerciales, con mejor manejo de la alimentación, han permitido comprobar

que se obtienen resultados superiores con animales cruzados ¾ Perú.

Principales Productos

El principal producto de estos animales es su carne,

la cual se consume en diversos platos típicos como: el Cuy chactado, el pepian

de cuy y otros.
La carne de cuy se caracteriza por presentar buenas características nutritivas,

como 19.1% de proteína y 7.41% de grasa, El peso promedio comercial de las

carcasas llegan a 600 g.

Sin embargo, su utilización trasciende su carácter de alimento, utilizándose de

diversas formas, como:

• En medicina en períodos de recuperación (Parto, enfermedad, etc.) y para el

diagnóstico de enfermedades.

• En ritos mágico-religiosos.

• El guano es utilizado como abono y también como insumo en la alimentación

de rumiantes como las ovejas.

• Como mascota, sobre todo a nivel de los países de habla inglesa.

• Como animal experimental en nutrición y salud.

Sistemas de cría

La cría de cuyes se conduce según tres sistemas diferentes, caracterizados por

su función en el contexto de la unidad productiva, y no por la población animal.

Dichos sistemas son el familiar, el familiar–comercial y el comercial. El

desarrollo de la cría ha implicado que un mismo productor haya podido

practicar los tres sistemas.

Cría familiar-comercial.

El sistema de cría familiar-comercial genera empleo y permite disminuir la

migración de lo pobladores del área rural. En este sistema se mantiene una

población no mayor de 500 cuyes. Se ponen en práctica mejores técnicas de

cría, lo cual se traduce en la composición del lote.


La alimentación es normalmente a base de subproductos agrícolas y pastos

cultivados; en algunos casos se suplementa con alimentos equilibrados. El

control sanitario es más estricto. La cría se realiza en lugares en instalaciones

adecuadas – las pozas de cría - que se construyen con materiales de la propia

zona. Los cuyes se agrupan en lotes por edad, sexo y clase, razón por la cual

este sistema exige mayor mano de obra para el manejo y el mantenimiento de

las pasturas.

Se han introducido reproductoras de líneas precoces (Perú e Inti) que se

cruzan con los animales criollos. Se generan así animales que pueden ser

enviados al mercado a las nueve semanas de edad, mientras que los criollos

alcanzan su peso de comercialización a las veinte semanas. La mayor

eficiencia de la cría familiar-comercial se refleja en el índice productivo, que

pueden llegar a 0,8.

Cría comercial.

Poco desarrollada, más circunscrita a valles

cercanos a áreas urbanas donde existe demanda de carne de cuyes, la cría

comercial es la actividad principal de una empresa agropecuaria que emplea

una tecnología apropiada. Se utilizan animales de líneas selectas, precoces,

prolíficas y eficientes convertidores de alimento.

El mejor manejo de la población permite lograr un índice productivo de 1, pesos

de comercialización a las nueve semanas y una conversión alimentaria con

alimentación mixta de 4,8:1. De la población total de cuyes, el 32% representa


el plantel de reproductoras, proporción que refleja la eficiencia del manejo

reproductivo y la mayor sobrevivencia de las crías. El desarrollo de la cría

comercial contribuirá a suministrar carne de cuy a las zonas urbanas, donde

por el momento es escasa. En el Ecuador y Perú, se viene desarrollando con

éxito este sistema de producción con orientación a la exportación.

Nutrición y alimentación

El cuy, especie herbívora monogástrica, tiene dos tipos de digestión: la

enzimática, a nivel del estómago e intestino delgado, y la microbial, a nivel del

ciego. Su mayor o menor actividad depende de la composición de la ración

alimenticia. Este factor contribuye a dar versatilidad a los sistemas de

alimentación.

Los sistemas de alimentación se adecuan a la disponibilidad de alimento. La

combinación de alimentos, dada por la restricción del concentrado o del forraje,

hace del cuy una especie de alimentación versátil. El animal puede, en efecto,

ser exclusivamente herbívoro o aceptar una alimentación suplementada en la

cual se hace un mayor uso de compuestos equilibrados.

Los sistemas de alimentación son de tres tipos: con forraje; forraje más

concentrados (alimentación mixta), y con concentrados más agua y vitamina C.

estos sistemas pueden aplicarse en forma individual o alternada, de acuerdo

con la disponibilidad de alimento existente en el sistema de producción

(familiar, familiar-comercial o comercial) y su costo a lo largo del año.

El cuy criollo, alimentado exclusivamente con forrajes y/o malezas, es poco

eficiente en su conversión alimentaria (CA), que alcanza valores comprendidos

entre 18 y 24. El cuy mejorado, explotado en sistemas de cría familiar-

comerciales en los que se administra una alimentación mixta (forraje más


suplemento), logra una CA de 6,5 a 8,0. Es posible mejorar la CA si se

proporciona una ración equilibrada con vitamina C más agua.

Experimentalmente se han logrado valores de CA de 2,90 y 3,81.

Tradicionalmente se ha restringido el suministro de agua para beber. La

alimentación con pastos suculentos satisface las necesidades hídricas del cuy.

Las condiciones ambientales y otros factores a los que se adapta el animal son

los que determinan su consumo de agua para compensar las pérdidas que se

producen a través de la piel, pulmones y excreciones.

El consumo de agua en la etapa reproductiva mejora la eficiencia reproductiva,

incrementa el número de crías nacidas, disminuye la mortalidad de lactantes en

3,22%, mejora los pesos al nacimiento en 18g y al destete en 34g, incrementa

el peso de las madres en la época del parto en 125,1g, y limita las pérdidas de

peso que éstas suelen sufrir por efecto de la lactación. Estas mejores

respuestas las lograron las hembras mediante una mayor ingesta de alimento

equilibrado, y por el consumo de agua ad libitum. En las zonas donde las

temperaturas superan los 18ºC, la respuesta al suministro de agua es más

evidente.

Una buena alimentación en la etapa reproductiva determina mejores índices

productivos. El mayor número de crías destetadas por mes se debe a la mejora

de la productividad de la granja; y este aumento responde no sólo a una mayor

prolificidad lograda por efecto de la sobrealimentación (flushing), sino a la

menor mortalidad registrada durante la lactación.

A nivel familiar-comercial, la productividad medida en función del índice

productivo durante 19 meses fue en promedio de 0,35. Mejorando el sistema


de alimentación pudo alcanzarse en promedio, por 15 meses, el valor promedio

fue de 0,72. Mejorando el manejo de los animales pueden incrementarse aún

más estos valores .

Con un buen manejo de las reproductoras y lactantes y una buena

alimentación, se llega a mejorar la producción de un plantel de cuyes. Los

resultados obtenidos durante el seguimiento en las unidades de producción

permitieron mantener una mejor relación entre las reproductoras y las crías. En

un período de 22 meses, el porcentaje promedio de madres que contenía el

plantel fue de 53,9% en relación con el total de la población. Mejorando la

alimentación se pudo disminuir este porcentaje al 33,4 % promedio, logrando al

mantenerse la población en 1,000 cuyes por 6 meses.

Reproducción y manejo

La precocidad es uno de los factores que permite disminuir los costos de la

producción. Al evaluar la producción de hembras apareadas a las 8, 10 y 12

semanas de edad no se encontraron diferencias estadísticas entre los índices

de fertilidad y prolificidad de las madres (Chauca et al., 1984).

Las hembras apareadas entre los 54 y 69 días de edad solían quedar preñadas

en el primer celo, inmediatamente después desde el empadre. Las variaciones

de peso desde el empadre al parto y del empadre al destete tienden a ser

positivas en las hembras apareadas antes de los 75 días de edad. El peso de

la madre al iniciar el empadre es una variable más eficiente que la edad, e

influye en los pesos al parto y al destete, en el tamaño de la camada y peso de

las crías al nacimiento y destete. Las hembras pueden iniciar su apareamiento

cuando alcanza un peso de 542g.


El primer empadre debe iniciarse cuando los machos tienen 4 meses, ya que a

esta edad se han desarrollado no sólo en tamaño sino han alcanzado la

madurez sexual. Su peso supera 1,1kg, y es mayor al de las hembras en un

34%, lo que les permite establecer en la poza de cría una relación de

predominio sobre las hembras, que son mantenidas en una proporción de 1:7.

Al mes del empadre éstas pesan más de 1,4kg, y siguen desarrollándose hasta

los 24 meses, edad en la que un adulto supera los 2,8kg.

Parto, lactación y destete.

Cada hembra puede tener 4 ó 5 partos por año; el número de crías por camada

varía entre 1 y 6, y más frecuentemente entre 1 y 4. Al analizar la progenie de

207 hembras se registraron 439 crías nacidas provenientes de primeros partos.

El 20% eran camadas de una cría; el 54% de dos, el 20% de tres, y el 6% de

cuatro. Al medir el efecto genético de esta característica se pudo apreciar en la

línea Andina, seleccionada por su prolificidad, tuvo un porcentaje de crías

uníparas menor al promedio de la población (12,9%) (Chauca et al., 1984b). La

prolificidad es una característica poco heredable, pero fuertemente influenciada

por el efecto del medio ambiente, considerándose la alimentación como

determinante de la mejora de este parámetro. Sometido a las reproductoras a

flushing se aumenta el número de crías por camada en un 46,5%. Esta práctica

mejora la fertilidad. El número de crías de la camada depende de factores

genéticos y del estado nutricional de la madre. Las variaciones climáticas

durante el año afectan marcadamente la prolificidad

El crecimiento del cuy es rápido durante las tres primeras semanas debido al

valor nutricional de la leche materna y al consumo de alimento que inicia a las


pocas horas del nacimiento. En virtud de estos factores es posible realizar

destetes precoces.

Cría y Recría.

En la etapa de cría, los cuyes se consideran destetados a la primera, segunda

o incluso cuarta semana de edad. Después del destete los animales se

agrupan en lotes de 50 o 60 que reciben una ración rica de proteínas (17-20%).

Se logran incrementos de peso promedios de 15g/animal/día.

La recría se inicia después de cumplida la cuarta semana de edad y prosigue

hasta la edad de comercialización, que se sitúa entre la novena y décima

semanas. Se deben formar lotes uniformes en edad, tamaño y sexo que

respondan bien a las dietas con bajo contenido de proteínas (14%) y alto

contenido de energía. Muchos productores utilizan como suplemento del forraje

el afrecho de trigo. No deben prolongarse esta etapa para evitar las peleas

entre los machos: las heridas que se hacen malogran la calidad de las

carcasas y ocasionan un mayor engrosamiento.

Ventajas de la crianza en sistemas de pozas o jaulas.

1. Fácil de preparar y su construcción es de bajo costo/ material disponible en

la zona.

2. Permite separar los cuyes por clase, edad, sexo.

3. Facilita el trabajo de productores y control de producción.

4. Elimina la competencia por el alimento.

5. Aísla los casos de mortalidad, evitando el contagio en los animales.

6. Permite almacenar excretas para utilizar como abono orgánico.


Consideración para la instalación de una granja de cuyes.

1. Clima.

2. Alimentación disponible.

3. Estudio de mercado.

4. Mano de obra especializada.

5. Disponibilidad de reproductores.

6. Facilidad de vías de acceso.

EL CUY COMO NEGOCIO

La buena producción de la raza Perú permite que los que apostaron por este

negocio vean los resultados de forma inmediata, ya que un módulo, que

consiste en tener un cuy macho y 10 hembras, permite una reproducción de 40

a 68 ejemplares en un mes, hecho que sólo demanda la inversión de 150 soles.

En cuanto a los Precio de los cuyes para la venta:

 Padrillos: 45 S/.

 Hembras para primer parto preñadas: 45 S/.

 Hembras para segundo parto preñadas: 40 S/.

 Hembras para empadre sin preñar: 30 S/.

Países donde se exporta el cuy:

Los distintos productos que se exportan con esta ave son llevados a distintos

países de Europa y estados unidos y parte de así donde son distribuidos ya

sea por empresas constituidas por diversos tratos comerciales.


Por ejemplo la carne es llevada a Europa y algunos países de Asia donde tiene

una gran acogida y de la cual se como en distintas comidas de gran demanda

en los distintos restaurantes y carnicerías.

En los países donde se habla el idioma ingles se usan mayormente como

mascotas para la casa y también en los distintos laboratorios para distintas

pruebas y exámenes para descubrir e investigar curas y soluciones a

enfermedades y distintos problemas.

EXPORTACIÓN DE CUYES AL EXTRANJERO

En la actualidad la exportación de cuyes si se da, pero de forma informal otro

termino que me perimito es de una exportación de contrabando. ¿Por qué digo

ello? pues ustedes pueden verificar que no existe ninguna estadistica de envio

de carne de cuy al extranjero que haya pasado por una certificación por

SENASA, esto debido a que no ha existido un camal de sacrificio

especializado. En la actualidad se habla del camal de Jicamarca, pero aún no

registra estadisticas de beneficio. Asi tambien, si averiguan en aduanas, la

carne de cuy no posee un arancel especifico, sino qu esta incluido dentro de un

grupo de otros animales roedores. Un ultimo dato es el siguiente, si ustedes

analizan la informacion dada por ADEX de la cantidad en dolares provenientes

de la exportacion de cuy, se daran cuenta que se señala 35000 dolares durante

el año 2004, esto poniendo un precio de 10 dolares por animal beneficiado nos

demuestra que fueron exportados 3 500 cuyes en carne durante todo el año, es

decir menos de 350 cuyes semanales. Se supone que al hablar de exportación

se deberia hablar de grandes volumenes o no?.


Nunca se podra comparar el mercado interno con el internacional, ya que

obviamente el mercado es totalmente distinto. EL mercado interno tiene commo

fin proveer de carne a un estrato social que carece de dicho insumo, con lo cual

obviamente se habla de precios bajos. El mercado internacional esta dirigido a

un sector exclusivo, el cual paga un precio superior. Ejemplo en Milan Italia un

plato de cuy esta 50 euros (algo mas de 200 soles) en ARequipa un plato de

cuy chactao esta en promedio 15 soles.

CONOCE LAS 3 FORMAS DE CRIANZA

Crianza al pastoreo

Se base en el trabajo con jaulas portátiles, con piso de malla de alambre. Estos

se ubican en el pasto en estado de corte, el cuy consume el pasto a través de

las mallas de una pulgada cuadrada.

Crianza Casera en el Suelo

Es la crianza en el piso de las cocinas y cuartos, denominada crianza familiar o

casera. Para una buena crianza familiar se aconseja efectuada en casetas de

madera, instaladas en patios de las viviendas. Estas deberán tener posas de

1.25 x 1.25 x 0.30 metros. Su lecho puede ser de eternil, paja o calamina,

abierta por sus cuatro costados. Deberá ser instalada en lugares sin

corrientes de aire.

Una poza para reproductores, 6 hembras y un macho. Otra poza para

destetados macho. Una tercera para destetados hembras. La cuarta para

futuros reproductores.

El núcleo de 6 hembras y 1 macho rinde una saca de 12 animales cada tres

meses, o sea 4 cuyes mensuales.


Crianza en Galpones

Estos pueden ser construidos con adobe, ladrillo, madera, carrizo y otros

materiales. Generalmente son rectangulares con amplias ventanas a ambos

lados del largo, para una buenas ventilación y luminosidad interior. Las

condiciones ambientales deben ser a una temperatura entre 15 y 18 ºC, con

una humedad por debajo del 60%. La orientación debe ser de este a oeste.

Las pozas pueden ser fijas o móviles con dimensiones de 1 x 1.5 x 0.45

metros, los pisos de tierra o cemento.

Criadero Modelo

Para una buena crianza de cuyes hay que considerar las instalaciones. Las

pozas pueden ser construidas a muy bajo costo, con adobe, madera y piedras

y no necesitan mucho espacio, pudiendo construirlas en un rincón de la casa.

Por cada pozo para empadre o cruce se deben hacer dos pozas de recría y

una de reserva para cada reproductor.

Las camas de las pozas deben ser a base de aserrín, viruta, hojas secas,

panca picada, etc. El número de animales recomendable para está crianza es

de 1 macho por cada 7 ó 10 hembras (obteniéndose en promedio 100 crías /

año)