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Camilo Andrés Lizarazo 18/10/2018

La explotación de los recursos naturales en américa latina

En 1970 la creciente economía norteamericana demandaba un gran volumen de recursos


naturales que su producción interna no podía abastecer. En el marco de la guerra de Vietnam,
los metales empleados en la producción de armamento y vehículos de guerra eran
ampliamente comercializados por inversionistas norteamericanos para alimentar las factorías
armamentistas, así mismo el consumo interno de la ciudadanía estadounidense crecía
exponencialmente a medida que su nivel de vida se equiparaba con el rápido desarrollo de su
industria. De esta manera la estabilidad interna de Norteamérica dependía en gran medida de
su habilidad para explotar recursos naturales de otros países menos desarrollados.
La dependencia de los recursos por parte de estados unidos reafirmó un creciente interés por
las inversiones capitalistas en américa latina. Dichas inversiones eran realizadas por firmas
norteamericanas que, instalándose en las zonas de Latinoamérica ricas en recursos, obtenían
tanto los minerales como los metales necesarios para suplir su demanda. Desde México hasta
chile se produjo una explotación de recursos naturales sin precedentes. Engendradas por la
necesidad económica de los países latinos, dichas explotaciones fueron realizadas sin
preocupación por la salud o el bienestar de las sociedades aledañas, así mismo, debido a la
dependencia económica las nuevas economías extractivitas, se normalizaron los golpes de
estado y las amenazas de guerra (Eduardo Galeano,1983).
En Brasil, los yacimientos en el valle de Paraopeba les proporcionaban a los estados unidos
un hierro mucho más barato que el extraído desde su propio subsuelo. La captura de las minas
de hierro por parte de las firmas norteamericanas vislumbraba la importancia del control de
los recursos que ejercían los estados unidos, para ellos, más que una oportunidad de generar
capital, era imperativo para su seguridad nacional. Pruebas de lo anteriormente mencionado
han sido recopiladas por el congreso brasileño, los mismos encontraron casos de venta o
usurpación de tierras que superan en magnitud a veinte millones de hectáreas, dichos terrenos
se encuentran extendidos de una manera extraña puesto que forman un cordón que pretende
aislar la Amazonía del resto de Brasil.
A medida que la población europea crecía de manera vertiginosa necesitaban minerales para
darle nueva vida a sus terrenos cansados. Con el descubrimiento de los yacimientos de salitre
(mezcla mineral de nitrato de potasio y sodio), en el desierto de atacama, se vivió un ciclo
económico alimentado por la demanda extranjera de los mismos, de esta manera un pleito se
desató entre Bolivia, Chile y Perú por el control económico de dicha región. Cuando el
gobierno boliviano pretendió mejorar su ingreso fiscal aplicando impuestos a las salitreras
que operaban en sus suelos, violando de esta manera las cláusulas del tratado limítrofe, el
ejército chileno optó por la ocupación de Tarapacá en 1879, obteniendo de esta manera el
control de las salitreras bolivianas. Posteriormente en 1971 la explotación del salitre fue
nacionalizada por chile y vendida a una empresa privada.
A comienzos de 1900, la exportación de nitrato en los terrenos conquistados de chile producía
más de la mitad de los ingresos fiscales de la nación. En la década de los 90 un 75% de las
exportaciones chilenas se destinaban a Inglaterra, mientras que de dicho país recibía casi la
mitad de sus importaciones. El país chileno vivía una dependencia comercial sin precedentes.
A medida que la decadente industria del salitre perdía su encanto, la hegemonía británica se
debilitaba. En el siglo XX las explotaciones de los metales dictaban el curso de las economías
latinoamericanas, estados unidos necesitaba cobre para producir balas y chile se lo proveía.
De esta manera el cobre no tardó mucho en derrocar al salitre como el componente
fundamental de la economía chilena. Ya para 1930 las inversiones estadounidenses ascendían
a cuatrocientos millones de dólares, de estas la mayoría se centraban en la explotación y
transporte de cobre.
Por otro lado, el petróleo es el combustible principal del mundo contemporáneo. Su creciente
valor debido a la importancia que goza como materia prima para la industria química y como
material importante en la logística militar lo han vuelto un recurso natural valioso. En américa
latina varios países exportan petróleo, sin embargo, Venezuela históricamente fue el mayor
exportador del mismo. Las toneladas de petróleo que producía Venezuela ponían en marcha
la industria capitalista mundial. En el siglo XX, debido a una mala política pública y la
dependencia aguda del petróleo, Venezuela vive una de las crisis económicas más
problemáticas en el mundo. Al basar toda su economía en el petróleo la diversificación de
sus exportaciones cayeron en picada y a finales del 2014, con el bajón en los precios de
petróleo, la inflación tomo a Venezuela por un camino de rápido decaimiento.
A comienzos del siglo XX empiezan a ingresar a Colombia grandes compañías mineras
gracias a las facilidades que daba el gobierno para instalarse en el país. Sin embargo, los
ineficientes mecanismos de control al igual que el aumento en la irregularidad de la actividad
minera hicieron que esta industria se desarrollara de manera desorganizada. Ya para los años
90 se expide el Código minero colombiano que finalmente definió los conceptos de
exploración y explotación, licita e ilícita, en el país.
Debido al difícil acceso de las zonas de minería en el país, la desmantelación de campamentos
mineros ilegales se dificulta. Según el ministerio de minar y energía, existen 14 357 unidades
de producción minera de las cuales el 56% no poseen licencia valida que legalice su
actividad. De esta manera la minería ilegal en Colombia ejerce una presión sobre la
diversidad biológica y se cataloga como una amenaza para los ecosistemas (CDIM, 2007).
En Colombia, la región de Orinoquía es donde se concentra un gran número de actividades
ilícitas relacionadas con la minería ilegal. Especialmente en el municipio de Guanía donde
las minas ilegales de coltán se proliferan por toda la zona de a pesar del patrullaje militar.
Para evadir los controles de las autoridades colombianas, el coltán es almacenado en
inmuebles de Puerto Carreño, un municipio aledaño. Ahí llegan los compradores ilegales
quienes posteriormente lo llevan a Venezuela y Brasil para ser exportados a otros países (El
Espectador, 2014).
El coltán es ampliamente utilizado en la industria para fabricar chips de computadores,
baterías de teléfonos, televisores plasma, aviones, satélites entre otras cosas. Su valor
comercial es elevado debido a su escasez mundial. Durante los últimos años el gobierno de
Colombia ha estado trabajando intensamente para promoverse como un país minero, de esta
manera el coltán ha sido considerado como un mineral de interés estratégico para el país. Es
así como el servicio geológico ha puesto como prioridad el estudio de zonas con mayor
potencial para alojar coltán, el gobierno se ha puesto en la tarea de reservar ciertas áreas
estratégicas para su posterior subasta a los mejores oferentes (Portafolio, 2016).
Después de todo, resulta fácil concluir que la explotación de los recursos en américa latina
aun corresponde a la demanda extranjera, esto a pesar de las experiencias de saqueos que se
han llevado a cabo durante los últimos siglos. Por otro lado, el mercado interno, inicialmente
limitado por la pobreza de las mayorías, ahora cobra vida y pinta un panorama de desarrollo
de la mano con el aprovechamiento de los recursos.

Bibliografía

 CDIM (2007). Diagnostico puesto Carreño. Banco medios. Recuperado el


13/10/2018 de:
http://cdim.esap.edu.co/bancomedios/Documentos%20PDF/diagnostico_pto_carre
%C3%B1o_(59_pag_126_kb).pdf

 Eduardo Galeano (1983). Las venas abiertas de américa latina. Trigésima tercera
edición. Editorial Siglo veintiuno.: Colombia.

 El Espectador (2014). Minería ilegal en vichada. Recuperado el 13/10/2018 de:


https://www.elespectador.com/noticias/judicial/cae-millonario-cargamento-de-
coltan-vichada-articulo-529279

 Portafolio (2016). Colombia busca formalizar e industrializar la producción de coltán.


Recuperado el 10/10/2018 de: https://www.portafolio.co/economia/colombia-busca-
formalizar-la-extraccion-de-coltan-502352