Está en la página 1de 6

Ensayo sobre la actualidad y la independencia

En la actualidad las personas de diversos países de América del Sur y Centro América gozan
del derecho de libertad y se consideran parte de territorios libres e independientes, hablando
de un proceso que le tomo muchos años a los residentes de los territorios latinos. No obstante,
las situaciones que debían vivir aquellos pioneros de la independencia eran adversas, inciertas
y en un periodo histórico donde solamente dominaba el poder militante y económico por
encima del razonamiento y dialogo, la voluntad del mas fuerte siempre se ha impuesto en las
sociedades humanas, mas aun en los siglos XVIII y XIX donde se gesto el cambio que hoy
llamamos independencia y libertad.

En el siglo XIX surgieron las principales situaciones detonantes del empoderamiento de las
regiones de América del Sur que tenían dominio del reinado español, a su vez se encontraron
más impulsadas por los tres sucesos mas importantes del siglo XVIII respecto al tema de
independencia como lo fueron en primer lugar la declaración de independencia de Estados
unidos, en segundo lugar, la Revolución Francesa en Europa y finalmente la independencia
de Haití contra Francia. Todo lo anterior es relevante porque son el motor ideológico de la
primera década del siglo XIX donde España asumiría la iniciativa de revolución ante los
reinados de la época y el dominio indirecto de Napoleón por medio de su hermano José,
donde además por esos años se declararían cortes regentes al control casi parcial del territorio
en la Península y lejanamente de la América Española de la época, y se daría comienzo a los
procesos independistas de todo el territorio americano por la precaria consolidación española
en comunicación y poder. Varias cadenas de hechos políticos y combates que debatirían por
el modelo de gobierno y concepto de nación que tendría España y América para el futuro (G.
F.-X. , 1992).

El territorio peninsular contaba con el aventajamiento de la comunicación en tierra firme,


acción que permitía mantener casi al margen a toda la Península de lo que se estaba pasando
con respecto a la situación del poder, pues estaba pasando de una manos a otras por la
diferentes acciones y guerras que complicaron lugares como Sevilla y Cádiz, obra de
españoles peleando contra españoles, y a su vez más adelante seria pelea de españoles contra
franceses, moviendo y cambiando las condiciones de gobierno y nación, tanto en la Península
como también para la América Española de la época. Ahora bien, en tierra firme la
comunicación era relativamente buena como se menciona previamente, no obstante, la
situación en alta mar y América del Sur era otra, ya que la información llegaba varios meses
después y seria represada por la prensa y dirigentes de los territorios, sucesos que serían un
bucle del pasado entre España e Inglaterra respecto a los dominios marítimos. Comparado al
modelo de sociedad moderna de la actualidad, la comunicación toma algo menos de un
instante de tiempo para entrelazar información de dos o mas lugares que pueden estar a miles
de kilómetros.

Cuando los hechos ocurrían en la Península, la Junta Central, entidad empoderada después
de la caída del reinado, tendría que encargarse de hacerle saber a todos sus territorios la
situación actual de España en la época, incluyendo esos territorios españoles al otro lado del
océano. Planteando esto en la actualidad solo con tomar un tiquete de avión se reduce el
tiempo de viaje entre continentes, mucho menos que el viaje en barco se reduce aún más el
tiempo si se habla de mover dicha información por correo e incluso hablar de tan solo
segundos cuando se usa el teléfono para comunicarse de forma remota. El problema que
obstaculizo la información entre la Península y América Española fue el viaje en barco,
puesto que cada viaje podía durar en promedio un poco mas de dos meses en alta mar y que
una vez llegaba a tierra firme toda la información era almacenada y se entregaba al público
gradualmente, dicha información venia en forma de cartas, sobres, decretos y manuscritos
sellados, los cuales eran recibidos y guardados para dosificar los sucesos que la prensa debía
desglosar hasta la llegada del siguiente cargamento con más información de la península y
su estado de poder actual (G. F.-X. , 1992).

La información podía terminar de dos formas posibles cuando se exponía al público en


América, esto es muy importante debido a que en la modernidad gozamos de la información
en segundos y muy pocas veces se tiene paso a polarizar o modificar los hechos como son,
nada parecido a ese instante histórico del siglo XIX, donde la movilidad era el único factor
clave en la cadena de información, esto en palabras más simples se entiende que entre más
rápido se movieran los mensajeros, más efectiva era la información que portaban, y entre
más demorara un mensajero en entregar dicha información, perdía más valor del que podía
tener.

El primero de los casos de cómo se manejaba la información era cuando esta se recibía y era
notificada a los dirigentes para tomar acciones pertinentes a la situación de la Junta Central
en España, de lo cual se decidía si era preciso realizar cambios en los modelos de poder de
los territorios de América Española o no (G. M. , 1999). No es fácil para ninguna persona de
admitir, pero aun hoy en la actualidad pesar de toda la tecnología, avances sociales, culturales
y acuerdos existentes, es posible ver casos como este. Este fue un caso y hecho común en los
territorios Nueva Granda y Rio de la Plata ubicados al Sur del continente donde no se asumía
ninguna decisión arbitraria de lo que pasaba en la Península, mas sin embargo si existía cierta
incertidumbre al respecto se buscaba callar dichos rumores y permanecer al margen de los
hechos. En algunas ocasiones fue notable el cambio de la información que provenía de la
Península buscando generar situaciones ventajosas para aquellos Virreinatos de América,
mas adelante esto sería uno de los errores mas grandes cuando se diera a conocer la realidad.
El segundo caso era el de México, quienes eran más audaces en términos de asumir que
estaba sucediendo y determinar qué acciones tomar según lo que ellos creían que estaba
pasando en la Península, esto en parte fue bueno y malo para la mayoría de ellos, ya que
conforme se hacía publica la información que llegaba de Cádiz se buscaba mitigar el impacto
de los hechos de la situación que vivía la Junta Central Española, así se decidía el destino de
los territorios americanos (Williamson, 2013). Varias de estas acciones permitieron que
América definiera un primer preámbulo de lo que serian mas adelante las Juntas Americanas
en los territorios del norte, sin embargo, lo mas notorio era que España perdía influencias en
el territorio conforme se repetían dichos actos.

Llegado este punto es bueno aclarar algunas cosas, en orden cronológico a lo que ocurría a
finales de la primera década del siglo XIX, es decir cerca de 1809, los españoles optaron por
seguir la idea revolucionaria y adoptar las corrientes del pensamiento que vislumbro la
revolución francesa, buscando modelos de gobierno que enaltecieran el concepto de nación
y le dieran el debido desarrollo al pueblo por medio de un grupo que buscaría el mayor
beneficio, diferente de las monarquías. Con esto dicho, se habla del nacimiento de la Junta
Central en la Península. Para el siglo XXI no es fácil creer que un grupo de gobierno como
la Junta Central se pueda conformar y liderar cambios tan grandes como los que plantearon
en su debido momento, pues la creación de leyes, acuerdos y normas ayudan a que la
población mantenga un orden y conformidad de las complicaciones reales que se viven día a
día, mas sin embargo, un modelo así puede significar la diferencia para muchos gobiernos
desiguales en el continente Africano, el Medio Oriente y sin ir muy lejos en Venezuela.

La Junta tenía la idea de generar un cambio considerable al modelo colonial que se venía
desarrollando en América, por lo que propuso que se eligieran representantes de los
principales territorios peninsulares para realizar la toma de decisiones, así de igual manera
con todos los territorios restantes que comprendían parte de España, pero al otro lado del
océano. Para ese momento estarían en igual de condiciones la mayoría de los habitantes
letrados, es decir hablamos de un modelo idealizado que la Junta Central quería implementar
para el futuro. La Realidad sin embargo seria otra, ya que los españoles radicados en la
Península pensaban que tenían mas derecho en la toma de decisiones y podían gozar de un
estatus más elevado en comparación a los residentes de América Española, por lo que
finalmente se crearon dos Juntas que representarían al gobierno o la nación española (G. F.-
X. , 1992). Por un lado, la junta central de la Península, y por el otro, la junta de los territorios
de América, ocupadas por una diferencia muy significativa de participantes.

Lo que refiere a la Junta Americana es bastante complejo desde el contexto de la época, ya


que en su primer periodo de funcionamiento contaban con un aproximado de 8 representantes
en contraposición de los casi 50 que estaban en la Junta Central, que por si mismo este hecho
dio paso a opiniones divididas de los residentes de América tales como desigualdad social,
económica y política. Otros participantes de la misma junta americana tenían una postura
diferente, creyeron que sería la oportunidad perfecta de cambio que buscaban los individuos
de América para tener representación en el poder, puesto que las clases dirigentes únicamente
eran asignadas por la corana en su momento y nunca se gozó hasta esa fecha de participación
directa de los Hispanoamericanos. En ambos casos todo fue un acumulado de acciones que
serían obstaculizadas por Francia, quienes buscarían llenar el hueco de la monarquía quitando
la Junta Central del camino. Estos errores y situaciones pueden digerirse si se piensa que el
poder y sus añadidos no aceptan sillas vacías, y es así como grupos religiosos de actualidad
buscan asumir el poder de territorios asolados por la guerra con la caída de sus dirigentes,
citando nuevamente la situación de Medio Oriente y los grupos terroristas que acuerdan
gobernar y proteger bajo un modelo de falsa protección y libertad nula.

Durante la formalización de la Junta Central se dieron cambios positivos y negativos para


diferentes zonas y territorios, pero desafortunadamente Napoleón seria quien obstaculizaría
con la continuidad del proceso obligando a la Junta Central a desplazarse a Sevilla donde en
principio tendría algunos detractores. En palabras mas simples, la Junta Central había sido
desprestigiada y no gozaba del apoyo de los españoles, así que se formo una segunda Junta
provisional que buscaría conservar dichas ideas de la primera, todos los sucesos pasaron en
un poco menos de dos años, intervalo de tiempo donde seria precaria la forma en que se
movía la información como se menciona anteriormente.

En conexión con lo anterior respecto al periodo de problemas para la Junta Central de la


Península, el flujo de información en barco y los problemas de poder en América, el factor
común de todos estos hechos era la incertidumbre del futuro de la soberanía de España y la
administración de sus territorios, pues si bien es cierto que en cierto momento cuando gozo
del máximo provecho de las materias primas y riquezas provenientes de las Indias Orientales,
como se le decía a la América Española en la época de Colon, ahora por el contrario tenía
territorios poblados que homologaban varias de las condiciones de vida de la Península,
migrando tecnología, cultura y recursos a cambio de mano de obra y materias primas en
menor medida, para así reforzar a España de la crisis que pasaba en comparación a sus iguales
en Europa, más claramente queriendo mantenerse a raya con Francia e Inglaterra quienes
representaban figuras de poder y amenazaban la hegemonía de la nación (Galván).

Llegado este punto del documento es fácil visualizar gran parte del panorama que tenían los
actores de dicho periodo, pues nada se tenia claro de la situación de España durante sus
diferentes transiciones de poder, conflictos con Francia, retoma del poder, y a su vez lidiar
con lo que ocurría al otro lado del océano en las regiones del norte y el sur, quienes gestaban
poco a poco las ideas de revolución que daría paso a los gritos y declaraciones de
independencia varios años mas adelante. Sin desviar mucho el tema, es crucial identificar
que muchos de los problemas fueron causados debido al flujo de información, pues de haber
llegado la información de la Península a los territorios en América se habría contado con un
modelo más consolidado de la Junta Central que quizás hipotéticamente hubiera podido jugar
a favor de España en contra de Francia e Inglaterra de haber sido necesario. En igual medida
hubiera podido prosperar el sentido de propiedad y nacionalismo que se buscaban los
españoles dirigentes de la Península, ya que la Junta Central buscaba dar tratos igualitarios a
todos los españoles fuesen nacidos o no en España, idealmente hablando, de haber sido así
en algún momento muchos de los criollos, quienes eran lo hijos de españoles que habían
viajado a territorios americanos y radicado ahí, habrían podido ejercer mejores puestos
generando un ambiente de conformidad y satisfacción en la población que no los adoptaba
tan mal, como si pasaba con aquellos dirigentes que provenían netamente de la Península.
Casi parecería perfecto este panorama para España, pues en todo este hipotético planteado el
único detonante perjudicial fue el flujo de información.

En conclusión es posible creer que muchas de las cosas que ocurrieron antes en América y
España fueron producto de conflictos e intereses políticos o económicos, y eso no es de todo
cierto, es mas bien una verdad contada por fragmentos que al día de hoy no ha cambiado
mucho, ya que en algún momento España decidió dar un giro al modelo de poder que
representaba la monarquía conformando un grupo selecto de personas que velarían por
mejorar las condiciones que la corona no logro, queriendo así ordenar mejor sus territorios,
riquezas y construir futuro para una España que salía de varios conflictos de la Inglaterra del
siglo XVIII y seria asediada por Francia, llegando casi a la ruina y buscando reforzarse de
sus allegados en América que proveían de recursos para mantener firme la soberanía de los
territorios. Aun así, seguían existiendo diferencias sociales entre los españoles y los criollos
que no serian cambiadas por buenos términos, más aún cuando los españoles fueron cerrados
a la idea de compartir privilegios con alguien que era nacido en la Península, lo que resulto
en traiciones y combates, posteriormente en revolución y más adelante seria declarada
independencia (G. F.-X. , 1992).

REFERENCIAS

G., F.-X. (1992). Modernidad e independencias. Madrid: MAPFRE, S. A.


G., M. (1999). Cuadernillos de Historia, Antonio Nariño. Santafé de Bogotá: Panamericana
Editorial.
Galván, B. (s.f.). La América Española Bicentenario de las Independencias. Navarra:
Seccion de fondo Antiguo.
Williamson, E. ( 2013). Historia de América Latina. México: Fondo de Cultura Económica.