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EpatíaEspañola ante el conflicto saharauí

Mientras Mohamed VI y sus secuaces se dedican a masacrar al


pueblo saharaui sitiando la ciudad del Aaiún ignorando todo referente
a los derechos humanos
Zapatero y gobierno miran hacia otro lado, como si la cosa no fuera
con ellos
Se limitan a unas tímidas declaraciones en baja voz, Qué no fueran a ofender al monarca dictador, y
autoridad única… En una democracia, como la marroquí, que lo único que tiene como tal, es el
nombre.

El posicionamiento de nuestro gobierno… Me recuerda al tonto ese que en toda escuela hay, que
prefiere entretenerse mirando el voleteo de las moscas en la estancia, a prestar atención a las pláticas
del profesor, porque el tema le es demasiado complejo y peliagudo para suscitarle interés.

Las manifestaciones de Trinidad López como ministra de exteriores no dejan de ser chocantes por lo
pragmático de su contenido, cuando evoca a la conveniencia de ser prudentes con nuestros vecinos
marroquíes aludiendo a Intereses Nacionales.
O cuando el Sr. José Bono manifiesta sentirse incomodo con la situación. Declaración de
sentimientos más personales que políticos...

Es también sorprendente que nuestro gobierno se escude en que no hay suficiente información
fidedigna ni contrastada de lo que realmente está sucediendo en el Aaiún, o lo acontecido en los
primeros días en la acampada saharauí.
Simplemente. Por que si existe esta falta de información, es debido a la táctica premeditada de
Marruecos de blindar la zona con la prohibición de entrada y expulsión de todo periodista español ó
prensa internacional. Precisamente para que exista ese vacío informativo, y no se sepa las actuaciones
de las fuerzas del Magreb y la magnitud del presunto genocidio.

Por supuesto que se debe ser prudente y diplomático, y no visceral en asuntos de esta índole…
Pero resulta de irresponsabilidad absoluta, aplicar la técnica… <por cierto muy europea> de: “llegar
tarde donde nunca pasa nada”

Nadie está por la labor de que nuestro gobierno adopte posturas belicosas, ni mucho menos.
Ni use verborrea chavista, para que todo quede “En aguas de borrajas”.
Siempre hay términos medios.
Se trata de ponerse a la altura de las circunstancias…
Al nivel requerido según la gravedad de los hechos, de pararle los pies, a quien actúa con la fuerza y
agresividad innecesaria, contra una población civil indefensa. De la cual somos tutores por derecho y
obligación.
De aplicar la repuesta adecuada siendo contundente y claro en palabras e ideas en el foro
internacional, y actuar con todos los medios e instancias disponibles.
Si el Sr. Rodríguez Zapatero adoptara esta postura está suficientemente justificada, por la muerte de
ciudadano/s Españole/s y el trato que reciben nuestros periodistas. Y por supuesto con el respaldo del
sentir de una inmensa mayoría.
¿Que más necesitan nuestros dirigentes?

Existe algo llamado “Dignidad humana” es un principio ético y espiritual


Un valor intrínseco en la condición del hombre que la define como tal.
El motivo de orgullo que ensalza la esencia del hombre, como pueblo como nación y como raza.
Asignatura que parece ser que el señor Zapatero en su época de estudiante no le debió prestar gran
interés.
Puesto qué…
Esa dignidad minima, debe primar en que cualquier líder, sabiéndola trasmitir a los suyos y
defenderla, para ostentar el respeto que requiere como dirigente de una nación.
Porque una vez perdido sentido de la dignidad, de nada sirve haber salvado los muebles.
Para vivir junto a su pueblo humillado y sin peso especifico de ningún tipo ante los demás.

Nuestro gobierno tiene la obligación moral y política <como anterior administradora> de defender y
estar al lado del pueblo saharauí, como la mayoría de ciudadanos españoles lo están. Sobre todo
mientras perdure en letigio sobre el Sahara occidental a falta del pronunciamiento de las Naciones
Unidas sobre el contencioso.

Madrid debe trazar una línea imaginaria para indicarle hasta donde puede llegar al monarca alauí

Rabat siempre estará al acecho de sus pretensiones expansionistas.


Aprovecha cualquier atisbo de debilidad nuestra, para arañar y avanzar en sus pretensiones.
Lo hizo con la “Marcha verde” con una España asumida en la preocupación de la transición, mientras
el general Franco yacía en su lecho de muerte.
Lo ha ido haciendo desde entonces colonizado el Sahara occidental de marroquíes, para que en un
posible próximo referéndum inclinar la balanza a su favor
Lo hizo con el globo sonda sobre “el islote perejil” durante el mandato de Aznar
Y lo hace ahora una vez más con el intento de limpieza ética del pueblo saharauí…

Sus ambiciones son evidentes pues aunque no lleve el morrión español “se le ve el plumero”
Primero será el Sahara occidental… Posteriormente Ceuta y Melilla… Luego las islas Canarias y así
cabe preguntar ¿hasta donde?...

Convendría recordarle a Mohamed VI que: Esos territorios eran españoles hace muchísimos años.
Cuando Marruecos ni tan siquiera existía como nación.

Manuel Maura