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UNIVERSIDAD NACIONAL DE QUILMES

Educación Virtual – Maestría en Educación

EVALUACIÓN FINAL

Materia: Educación Sujetos e Identidades

Profesora: Elisa Marina Pérez

Alumno: Costarelli Emanuel

Corrientes, 2019
Introducción:

Vuelvo en primer lugar al cuerpo de lo simbólico que de ningún modo hay que
entender como metáfora. La prueba es que nada sino él aísla el cuerpo tomado
en sentido ingenuo, es decir aquel cuyo ser que en él se sostiene no sabe que es
el lenguaje que se lo discierne, hasta el punto de que no se constituiría si no
pudiera hablar. El primer cuerpo hace que el segundo ahí se incorpore” (Lacan
1977, pag 18)

Con este epígrafe pretendo enmarcar parte de mi propuesta para este ensayo y también
dar cuenta de mis credenciales de origen “disciplinar” y lo pongo entre comillas porque
existe el temor de que al hablar de algo se deje de hablar de otras cuestiones. Pondré el
acento entonces en esta suerte de quiasma entre los aspectos socioculturales y la
subjetividad con el cuerpo como protagonista. Para ello hare referencia a una
experiencia de proyecto de extensión universitaria que personalmente dirijo en la
universidad en la que trabajo y que tiene por nombre “Conductas de riesgo en, cuerpos
que hablan? Y tal vez sea interesante poder teorizar con la ayuda del material de cátedra
algo de lo que se encripta en la pregunta inicial de tal proyecto.

El proyecto lleva dos años de ejecución y se inició originalmente por la demanda de un


centro de atención primaria de la salud a causa de la elevada tasa de embarazos
adolescentes, se propuso realizar un abordaje grupal desde la perspectiva de la
promoción de la salud. La propuesta de trabajo original consistía no en introducir la
educación sexual integral (que ya se daba en la escuela del barrio) sino tratar de captar
con el dispositivo grupal aquellas “fantasías” o representaciones sociales que
ofreciéndose como matrices identificatorias compelían a los jóvenes a incursionar en
una sexualidad temprana y que en muchas situaciones tenía por consecuencia un
embarazo no deseado con las dificultades que éste puede presentar tanto para los
jóvenes como para un niño no nato que de antemano tiene complejizado su lugar de
inscripción en el deseo de sus progenitores y por tanto (en nuestra lectura psi) un
derrotero casi siempre trágico hasta encontrar en un hipotético futuro la posibilidad de
reeditar o simplemente el cliché de repetir. El objetivo entonces era introducirnos en las
escuelas y con este dispositivo (sin fines terapéuticos) captar algo de esto que
entendimos vivenciado de manera pasiva por los jóvenes para en su emergencia
habilitar posibles caminos de inscripción – emancipación – empoderamiento.

El decurso del trabajo trajo acarreadas una serie de nuevas situaciones. En primer lugar
y al cabo del primer año las demandas al centro de salud por parte de los adolescentes1
se incrementaron exponencialmente y en segundo lugar las situaciones que se exponían
en el dispositivo grupal comenzaron a diversificarse en su emergencia apareciendo
temas como los de identidad de género, consumo de sustancias, conductas autolesivas
además de las referentes a la sexualidad definida por ellos mismos como “intentos de
hacer una porno”. Lo expuesto sucintamente hasta aquí nos obligo a replantear los
objetivos y pensar su justificación en la lógica de los cuerpos que de distintas formas
transitan por diferentes “conductas” de riesgo, comenzamos a pensar en ¿cuerpos que
hablan?

El proyecto terminó llevando el 90% de sus actividades dentro del ámbito escolar en los
intersticios de horarios, en los intersticios de la gramática escolar.

Entonces el objetivo de este ensayo es profundizar y poner en tensión parte de lo


observado con los elementos teóricos aportados por esta cátedra. Para ello retomaré
algunos tópicos abordados en el parcial y completaré con nuevos aportes.

Desarrollo:

Las representaciones del cuerpo y los saberes acerca del cuerpo son tributarios
de un estado social, de una visión del mundo y, dentro de esta última, de una
definición de la persona. El cuerpo es una construcción simbólica, no una
realidad en sí mismo. (Le Bretón, 2008, Pág. 13)

Le Bretón (2008) nos facilita cierto orden con esta referencia de modo que tomaré este
camino para la exposición argumentativa teórica. ¿Qué visión del mundo? ¿Cuál de la
persona? ¿Qué cuerpo?

¿Qué visión del mundo?

La delimitación de esta visión del mundo en el contexto de este ensayo sería como
mínimo impracticable, por ello tomaré algunos de los conceptos ya trabajados con
anterioridad.

1
Por ley habilitados a consultar sin acompañamiento de un adulto desde los 13 años.
Bauman (2005) a propósito de la emancipación expone:

“El individuo se somete a la sociedad y esta sumisión es la condición de su liberación”


(Bauman, 2005, pp 25) “Las Normas posibilitan al imposibilitar” (Bauman, 2005, pp
26) estos caracteres de alguna forma dan contorno a la modernidad que inspirada en
tales principios y por una suerte de oposición natural genera el pensamiento crítico cuya
contrapartida seria la “crítica sin dientes o de estilo consumidor” de una modernidad
liquida que se define en oposición a una modernidad pesada y homogeneizante.

“ser moderno terminó significando (…) ser incapaz de detenerse” (Bauman, 2005, pp
34) “ser moderno significa estar (…) un paso delante de uno mismo (…) también
significa tener una identidad que solo existe en tanto proyecto inacabado” (Bauman,
2005, pp 34)

En este sentido “La sociedad moderna existe por su incesante acción


“individualizadora” (Bauman, 2005, pp 36) de modo que “la individualización consiste
en transformar la “identidad humana de algo “dado” en una tarea” (Bauman, 2005, pp
37) así “La modernidad reemplaza la heteronomía del sustrato social por la obligatoria y
compulsiva autodeterminación” (Bauman, 2005, pp 37)

La importancia de todo lo que viene planteando Bauman tiene que ver con lo que cita de
Beck cuando dice “el modo en el que uno vive se vuelve una solución biográfica a
contradicciones sistémicas”. Los riesgos y las contradicciones siguen siendo
producidos socialmente; sólo se está cargando al individuo con la responsabilidad y la
necesidad de enfrentarlos” (Bauman, 2005, pp 40) el problema de todo esto y que tiene
efectos en nuestro quehacer cotidiano es que “no existen “soluciones biográficas a
contradicciones sistémicas” que resulten efectivas y entonces la escasez de soluciones
viables (…) debe ser compensada con soluciones imaginarias” (Bauman, 2005, pp 44)

En algún sentido nos habilita a plantear la categoría de riesgo “Los hombres deben
entender su vida (…) como estando sometida a los más variados tipos de riesgo, los
cuales tienen un alcance personal y global” (Beck, 1996, pp 205) o como bajo lo que
denomina como “Estas libertades de alto riesgo” (Beck, 1996, pp 205) esta sociedad del
riesgo “se origina allí donde los sistemas de normas sociales fracasan en relación a la
seguridad prometida ante los peligros desatados por la toma de decisiones” (Beck,
1996, pp 206)
En algún sentido la sociedad del riesgo es producto de sí misma, producto del avance de
una racionalización que avanza sin rumbo, “las temáticas del riesgo constituyen la
forma en que la racionalidad teleológica conduce la lógica del control y del orden hacia
el absurdo en virtud de su propia dinámica” (Beck, 1996, pp 215)

De la heteronomía a la autodeterminación, de las soluciones biográficas a las


contradicciones sistémicas las identidades y los cuerpos se ven forzados al encuentro de
ciertos intersticios para expresarse o dicho de otra forma es en estos intersticios en
donde con suerte se pueda producir la emergencia de un sujeto.

La propuesta del autor Wacquant es muy interesante al aportarnos elementos para


pensar las marginalidades

“los Estados nacionales han ejercido siempre (…) una influencia decisiva sobre
la naturaleza y la amplitud de las desigualdades y sobre la distribución social y
espacial de la pobreza, y siguen siendo perfectamente capaces de asegurar altos
niveles de salario y protección social, y de contrarrestar la acumulación de
dificultades dentro de las mismas poblaciones y los mismos espacios, por poco
que tengan los dirigentes las voluntad de hacerlo” (Loic Wacquant , 2007, pp
309)

“Un estigma territorial persistente y tenaz se adhiere a los habitantes de esas


zonas de exilio socioeconómico y simbólico, que agrega su peso propio a la
deshonra de la pobreza y al resurgimiento de los prejuicios respecto de las
minorías” (Loic Wacquant , 2007, pp 310)

Este tipo de estigmas traen consigo un tipo particular de respuestas a veces también por
parte de los estados y que tiene que ver con la criminalización de la pobreza y la
contención punitiva.

Este sería el macrocontexto en el que las instituciones escolares inscriben sus


particularidades. Como dice Pineu (2001) “la consolidación de la escuela como forma
educativa hegemónica se debe a que esta fue capaz de hacerse cargo de la definición
moderna de educación” (pp3) lo que más adelante representa al referirse “al triunfo de
la racionalidad técnica” (pp5)

El currículo (…) es un espacio de lucha y negociación (…) No es el resultado de


un proceso abstracto, ahistórico y objetivo, sino que es originado a partir de
conflictos, compromisos y alianzas de movimientos y grupos sociales,
académicos, políticos (Pineu, 2001, pp7)

El tan mentado triunfo de la racionalidad técnica traerá aparejados lo clásicos efectos


del cientificismo moderno y el auge de la ciencias de la época. De cualquier manera la
eficacia del sistema como productor de subjetividades va a quedar en entredicho con el
declive de las instituciones ¿Cómo producir subjetividades cuando (parafraseando a
Lahire y Thin (2001) ) la relación pedagógica no es más una relación de persona a
persona sino un sumisión de maestros y alumnos a reglas impersonales?

Los conceptos expuestos me permitieron en su momento (en el cursado de la materia)


poder realizar un recorte parcial en el que la escuela se inscribe en cierta matriz
productora de subjetividades. En otro lado 2también pude de la mano de Bordieu ver de
qué manera el Estado ocupa un rol determinante para ello retomaré brevemente al autor

Thomas Bernhard (como se citó en Bordieu, 1996) establece sobre la escuela:


La escuela es la escuela del Estado, donde se hace a los jóvenes criaturas
del Estado, y como el Estado destruye los seres, entraba en el
establecimiento de destrucción de seres […] El Estado me ha hecho
entrar en él por fuerza (…) me ha vuelto dócil a él (…), y ha hecho de mi
un hombre estatizado, un hombre reglamentado y registrado y dirigido y
diplomado, y pervertido y deprimido (Bordieu, 1996, p 2)

La sumisión al orden establecido es el producto del acuerdo entre las estructuras


cognitivas que la historia colectiva (filogénesis) e individual (ontogénesis) ha
inscripto en los cuerpos y en las estructuras objetivas del mundo al cual se
aplican: la evidencia de las injerencias del Estado se impone tan poderosamente
porque ha impuesto las estructuras cognitivas según las cuales es percibido
(Bordieu, 1996, p 13)

Con el aporte de los distintos autores vemos en un sentido parte de lo que Le Bretón
propone, aunque ciertamente en su texto la propuesta es más bien de corte antropológico
podemos forzar ciertos conceptos para hacerles decir que forman parte de cierta visión

2
En el cursado de la materia Marcos Analíticos para el estudio de las relaciones entre Estado,
Política y Educación
del mundo que trae aparejada una definición sobre la persona. En este sentido retomaré
la cuestión de la identidad, la generación y la genealogía como elementos importantes
para establecer una visión sobre la persona.

HALL, S. y DUBAY, P. (2003) introducen una pregunta cuando citan a Avtar Brah
“¿Cómo debe teorizarse el vinculo entre la realidad social y la realidad psíquica? (pp20)
así “las identidades son puntos de adhesión temporaria a las posiciones subjetivas que
nos construyen las practicas discursivas” (HALL, S. y DUBAY, P. 2003 pp20) y es que
pensar un concepto de juventud necesariamente nos obliga a pasar por el de identidad,

“El cuerpo es construido, modelado y remodelado por la intersección de una


serie de prácticas discursivas disciplinariasi. La tarea de la genealogía, declara
Foucault es “exponer el cuerpo totalmente marcado por la historia y los procesos
de destrucción del cuerpo por la historia” (1984, pag,63) (HALL, S. y DUBAY,
P. 2003, pag 28)

“con esta genealogía la idea era investigar cómo fueron inducidos los individuos a
practicar (…) una hermenéutica del deseo” HALL, S. y DUBAY, P. 2003, pp 31)

Urteaga (2011) expone:

“el nuevo paradigma sobre juventud se propone como un espacio teórico e


interpretativo que nos ayuda a comprender la construcción de la infancia y la
juventud como instituciones sociales que existen por encima (…) de la actividad
de cualquier niño (a) o joven en particular. Esto significa que tanto los conceptos
de infancia como los de juventud son formaciones discursivas construidas en
cada cultura en diferentes momentos históricos” (pags 150,151

De esta forma vamos formando un idea de la juventud y sus profundas relaciones a la


hora de pensar una definición con conceptos tales como identidad no entendida como
algo que inexorablemente ha de suceder sino como una construcción compleja en la
relación de un sujeto y el contexto tanto el “micro” constituidos por una pluralidad de
alteridades que funcionan como polos identificatorios y el “macro” que incluye
costumbres epocales en lo que a producción de subjetividades se refiere. Abrimos el
camino así a pensar las culturas juveniles pero antes destaco algo más sobre la juventud
Margulis y Urresti (2008) introducen algo muy interesante en relación al cuerpo cuando
se refiere a la moratoria vital y social y que podría guardar relación con los estigmas de
los que hablaba Wacquant.

“La juventud (…) estaría expuesta a un desgaste diferencial en la materialidad


misma del cuerpo según genero y sector social, con lo que deja de ser una mera
cronología (…) lo sociocultural influirá en los ritmos de desgaste biológico”
(Margulis y Urresti , 2008, pp22)

“La materia de la juventud es su cronología en tanto moratoria vital, objetiva,


presocial y hasta prebiológica (…) la forma con que se la inviste es
sociocultural, valorativa y estética (…) con lo cual se hace aparente, visible. El
compuesto resultante es el cuerpo joven” (Margulis y Urresti , 2008, pp22)

En otras palabras no es lo mismo ser pobre que se rico cuando de juventud se trata y ni
hablar de poseer además de la pobreza algún otro estigma.

Por otra parte en el proceso de construcción de este marco teórico para un ensayo es
importante definir brevemente las culturas juveniles entendiendo que la pluralidad de
conceptos que venimos trabajando apuntan a teorizar el campo en que los cuerpos de
estos jóvenes hablan? Vengo haciendo en un camino tradicional si se quiere que va de
lo general a lo particular limitándose lo particular no al sujeto psicológico sino al que es
producido en una matriz subjetivante profundamente relacional

Feixa (1999) en relación a las culturas juveniles y las generaciones expone

“las culturas juveniles pueden interpretarse como intentos de afrontar las


contradicciones que permanecen irresueltas en la cultura parental, como
elaboraciones simbólicas de las identidades de clase, generadas por los jóvenes
en su transición biográfica a la vida adulta, que colectivamente supone la
incorporación a la clase” (Pág, 92)

A estas definiciones podemos sumar la referente al estilo que aporta el mismo autor

“El estilo puede definirse como la manifestación simbólica de las culturas


juveniles, expresada en un conjunto más o menos coherente de elementos
materiales e inmateriales, que los jóvenes consideran representativos de su
identidad como grupo” (Pág 97)
Es frecuente escuchar por parte de algunos docentes de una de las escuelas en las que
intervenimos, afirmaciones que además de reproducir los clichés habituales que tienen
que ver con la sustancialización de la juventud como condición de ser, sino también
con la atribución de ciertas características estigmatizantes que tienen que ver con el
estilo y con su clase de origen. En los dichos de los docentes, son pobres, se visten
como pobres, piensan como pobres lo que además los hace pobres intelectualmente y
como además de pobres son jóvenes casi con seguridad son ladrones y adictos.
Claramente en estas afirmaciones no hay logar para trayectorias más que prontuarios
criminológicos.

Reguillo R (2000) expone

“Ahí, donde la economía y la política “formales” han fracasado en la


incorporación de los jóvenes se fortalecen los sentidos de pertenencia y se
configura un actor político, a través de un conjunto de prácticas culturales, cuyo
sentido no se agota en la lógica de mercado. (pág., 28)

En este sentido el lugar que vengan a ocupar los “otros” va ser importante en la tensión
subjetivante que representa la alteridad en contrapartida con el nosotros. Freud al inicio
de psicología de las masas y análisis de yo especifica que el otro cuenta siempre, como
modelo, como objeto, como auxiliar o como adversario.

Reguillo (2000) va a proponer la identidad como un elemento cartográfico de modo que

“los jóvenes, en tanto sujeto social, constituyen un universo social cambiante y


discontinuo, cuyas características son resultado de una negociación – tensión
entre la categoría sociocultural asignada (…) y la actualización subjetiva que
sujetos concretos llevan a cabo a partir de la interiorización diferenciada de los
esquemas de la cultura vigente” (Pág. 50)

Negociación – tensión, actualización subjetiva e interiorización diferenciada son


conceptos que dan cuenta de una subjetividad en permanente construcción relacional y
en la que los aspectos epocales entran en la ecuación.

En este proceso de construcción identitaria los otros que debieran ofrecerse como
referentes de esta transitividad fundante permanecen en una suerte de opacidad que
guarda relación con la modernidad liquida de Bauman. Reguillo (2000) expone que
La multiplicidad de sentidos propia de la sociedad de fin de milenio disloca los
dispositivos cohesionadores de la vida social (…) esta multiplicidad de
referentes ha significado un desfase (…) un desanclaje entre las prácticas y el
sentido de las practicas que ha derivado en (…) una especie de implosión (…)
del sistema mundo (…) que erosiona el tejido social y (…) genera incertidumbre
(pág. 58)

De modo que la única certeza es que no hay certeza y en tal sentido la solidez necesaria
de las referencias identitarias no es tal y es consonante con lo planteado por los distintos
autores y constatado en la realidad, que la escuela ingresa en esa zona de opacidad.

Antes de realizar alguna síntesis quisiera abordar un par mas de los autores propuestos
en la cátedra.

BRACHI, C y GABBAI, M (2013) dejan bien claro que no se puede llegar a una
compresión de las trayectorias educativas y sociales de los sujetos si los tomamos fuera
de su contexto sociohistórico. Advierten sobre los efectos de las políticas neoliberales
ya que “permitió la consolidación de las desigualdades sociales la individualización y
fragmentación de las trayectorias vitales3” (pág. 27) que guarda profunda relación
con el desanclaje que mencioné más arriba, la obligatoria autodeterminación o las
soluciones biográficas a problemas sistémicos. Los jóvenes tal como los venimos
definiendo entonces ingresan en ciertas marginalidades por efecto de la
sustancialización de su condición en instituciones que lejos de funcionar como
referentes identitarios o como matrices productoras de subjetividad terminan
produciendo seres rotos, pervertidos, deprimidos.

“Los procesos de exclusión y fragmentación social rompieron con la posibilidad de


establecer narraciones sociales estables y duraderas” (Sennett como se cita en BRACHI,
C y GABBAI, M (2013) pág. 31) en tal sentido los autores toman distancia de la
obligatoria autodeterminación o de colocar toda la responsabilidad sobre la biografía
social y educativa del individuo. Se trata de “poner en dialogo los limites objetivos y las
esperanzas subjetivas” (Kaplan, 2008, como se cita en BRACHI, C y GABBAI, M
(2013). La propuesta es pensar las trayectorias educativas y no tanto las escolares ya
que estas últimas se limitan a los recorridos dentro de la educación formal.

3
El destacado es mío
La condición juvenil es el conjunto multidimensional de formas particulares
diferenciadas y culturalmente acordadas que otorgan, definen, marcan,
establecen límites y parámetros a la experiencia subjetiva y social de los jóvenes
(Reguillo, 2011, como se cita en BRACHI, C y GABBAI, M (2013), pág. 35)

Para da cabida al sujeto de la condición juvenil será necesario repensar los ámbitos
institucionales como suficientemente subjetivados tal como le expresa KORINFELD,
D. (2013) en una suerte de aplicación del concepto de espacio transicional como
posibilitador de la emergencia/inscripción del sujeto. Espacio transicional y tensión
transitiva son conceptos con los que me encuentro familiarizado y que no representan lo
mismo. El primero hace referencia a la madre lo suficientemente buena el segundo a ese
espacio de tensión agresiva en tanto que violencia simbólica subjetivante. Ambos son
necesarios y complementarios.

Volvemos al principio

Las representaciones del cuerpo y los saberes acerca del cuerpo son tributarios
de un estado social, de una visión del mundo y, dentro de esta última, de una
definición de la persona. El cuerpo es una construcción simbólica, no una
realidad en sí mismo. (Le Bretón, 2008, Pág. 13)

PEDRAZA GOMEZ, S. (2010) en referencia es esto expone “la corporalidad es


contingente histórica y culturalmente (…) la educación del cuerpo (…) se expresa en las
practicas corporales (…) el cuerpo se produce en la escuela con un currículo” (pág. 48)
situación que fue planteada cuando se habló de las “técnicas corporales”.

Le Bretón, 2008 en su extraordinaria obra sobre la antropología del cuerpo nos plantea
una infinidad de cuestiones que de por si son inabordables en este espacio. Es posible
pensar al cuerpo racionalizado, al “cuerpo, vestigio multimilenario del origen no técnico
del hombre” (pág, 81)

Y es que el sujeto del psicoanálisis lacaniano emerge en la Gestalt de su propia imagen


autocompletada mediante la idealización del otro. PEDRAZA GOMEZ (2010) dice

“la subjetividad es la realización de la existencia corporal y se produce como


resultado de estar – en – el mundo (…) El interior donde está activa la
subjetividad, done ella puede existir y ser el núcleo de la vida humana es
planamente estésico” (pág. 56)
De alguna forma entonces todo signo estético cumple una función simbólica esto puede
verso en los jóvenes para quienes su estar en el mundo “se fija obsesivamente en la
imagen corporal (…) al forjar un estilo” (PEDRAZA GOMEZ, 2010, pág. 59)

De lo expuesto hasta aquí ya podemos hacernos una idea bastante acabada sobre de que
hablan eso cuerpos y es Le Bretón quien nuevamente nos ayuda a entender cómo es que
hablan

En el enfrentamiento físico con el mundo, el sujeto busca sus marcas (…) Los
límites de la acción toman entonces el lugar de los límites del sentido que ya no
logra establecerse (…) Antes de vivir (…) se impone la necesidad antropológica
de saber por qué vivimos (…) el estudio del juego simbólico con la muerte
implica una antropología de los límites, en el mismo plano que aquellos dados
por la ley, y en el plano de aquellos dados por lo real, porque la muerte es el
último limite…”(Le Breton, 2011, pag 11)

“este desorden de las referencias entre generaciones vuelve difícil la elaboración


de la identidad (…) las nuevas tecnologías son investidas con entusiasmo por los
jóvenes, al contrario de una relativa indiferencia de los adultos, éstas le
proporcionan el sentimiento de saber más” (Le Breton, 2011, pag 42)“…la
escuela misma está desamparada. La información suple a la formación
imposible, un saber pero ya no un saber – ser. Acicateado por la indeterminación
real del mundo cercano y la incapacidad para el grupo familiar de cumplir la
función de continente, el desconcierto adolescente se prolonga” (Le Breton,
2011, pag 43)

La postmodernidad y la lógica del mercado marcan la primacía de lo objetal por sobre


lo subjetivo; los valores y las instituciones que hacían de andamiaje simbólico ya no
ofician como tales, en efecto dominados por una suerte de descrédito de la palabra,
como si hablar no sirviera de nada. Los sujetos de esta época son hijos del capitalismo
a-histórico o de una historia reducida a la sensación inmediata y sincrónica de un
presente endeble sin pasado heredado y sin futuro para proyectar.
“la toxicomanía es una forma de repliegue en sí mismo, en un contra – mundo
sobre el cual es usuario cree ejercer el control. Pero (…) la luna de miel con el
producto, entra progresivamente en formas de carencia (…) en la necesidad de
apoyar permanentemente al contra – cuerpo, que le permite seguir existiendo.
No es el cuerpo del vinculo social, sino un cuerpo narcisista (…) Ese contra –
cuerpo permite habitar un contra – mundo donde reina una suerte de
omnipotencia que permite abandonar el cuerpo de la vida cotidiana” (Le Breton,
2011, pag 62)

Conclusiones

Creo que ya va siendo hora de concluir4. Ya tenemos suficientes elementos como para
arrojar algunas hipótesis sobre el devenir de los jóvenes en esta matriz productora de
subjetividades en las que la escuela no juega un rol menor.

Los ideales utilitarios y de consumo, son la resultante de la expiración de la autoridad y


los modelos identificatorios, impactando directamente en la estructuración psíquica
como nos preguntábamos más arriba con Avtar Brah al decir “¿Cómo debe teorizarse el
vinculo entre la realidad social y la realidad psíquica? Estos ideales del mercado, que
el discurso social ubica como reemplazo a la caída de la autoridad estructurante, quedan
cuestionados en su eficacia para ordenar nuevos modos de gozar que irrumpen en esta
etapa vital de los jóvenes.
Le Bretón (2008) expone “La mirada se convirtió en el sentido hegemónico de la
modernidad” (pág. 103) entonces la preeminencia de la imagen por sobre la palabra, la
imagen que es tomada en el orden del espectáculo, donde el cuerpo se propone como
fragmentado se ve potenciada a partir de las plataformas y dispositivos tecnológicos
actuales. Esto también tiene derivaciones hacia cierta función de vigilancia pero ya no
del panóptico sino mas bien dentro de lo que algunos autores llaman las sociedades de
control en donde el amo no muestra su rostro, ni su mano.
Volvamos al principio del principio
“Vuelvo en primer lugar al cuerpo de lo simbólico que de ningún modo hay que
entender como metáfora. La prueba es que nada sino él aísla el cuerpo tomado
en sentido ingenuo, es decir aquel cuyo ser que en él se sostiene no sabe que es
el lenguaje que se lo discierne, hasta el punto de que no se constituiría si no
pudiera hablar. El primer cuerpo hace que el segundo ahí se incorpore” (Lacan
1977, pag 18)

4
De manera abrupta y más que nada para respetar los límites de escritura propuestos.
Por ser un incorporal del lenguaje, éste no se ausculta, se oye; no se observa, se
escucha; no es carne, es órgano atravesado por el significante y por lo tanto órgano
pasible de ser afectado por la palabra.(Maya, B, 2009, pag5)
Maya Agrega

“un cuerpo parlante, un cuerpo que es cuerpo en lo que dice, vía el síntoma5,
(…) podemos decir que el síntoma en el cuerpo es otro incorporal o
acontecimiento del cuerpo a causa del lenguaje que intenta atrapar lo real
imposible por esta vía. (Maya, B, 2009, pág. 8)

Inscriptas en la inmediatez de lo epocal, la supremacía de la imagen y la ausencia de


referentes adultos, en ocasiones, las nuevas exigencias de trabajo para el psiquismo de
los jóvenes, enlazadas a la historia de su constitución psíquica en ese profundo vinculo
entre la realidad social y la realidad psiquica, irrumpen produciendo un sufrimiento tal
que inmoviliza su capacidad simbólica. Aparece un exceso de excitación intramitable
que se fuga a través del cuerpo en las conductas (actos) de riesgo o en la hiperestesia del
estilo. Actos que podrán tener un sentido a posteriori y resignificarse en su construcción
con otro, trabajo a realizar tal vez en espacios que habiliten inscripciones de otro orden.
En este punto en nuestro proyecto propusimos la acción psicodramática analítica como
posible estrategia de abordaje de la emergencia. Por ello a modo de conclusión les
traigo las últimas citas

“es siempre el lenguaje verbal quien preside y precede lo fundamental de lo que


en ese campo ocurre. El cuerpo, el rol, el grupo, el gesto, (…) jamás podrán ser
entidades ajenas a los fundamentos del lenguaje y las leyes de cualquier
verbalización. (…) toda relación de sujeto a sujeto es una relación lingüística.
(…) El fin y el objetivo de la acción psicodramática no son otros que reinscribir
al sujeto en su historia, o bien, es lo mismo, en inscribir las condiciones de esa
historia en el sujeto. (Safouan, M. 1979, pag. 11)

La propuesta es bastante atrevida si se quiere, busca propiciar inscripciones de estos


cuerpos que hablan que tratan de atrapar en sus “conductas de riesgo” lo imposible de lo
real. Proponemos usar los intersticios de una institución con severos conflictos de

5
El síntoma en psicoanálisis no es tomado como déficit.
identidad y propiciar este doble proceso de reinscripciones que apuntan a empoderar a
los jóvenes para que tal vez puedan dejar de intentar soluciones biográficas a problemas
sistémicos.

Bibliografía:

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Introducción y Capítulos 3, 4 y 5. Buenos Aires: Nueva Visión
 LE BRETON, D. (2011) Conductas de Riesgo. Buenos Aires. Topia.
 MARGULIS M. Y URRESTI, M. (2008): “la juventud es más que una palabra”,
en: Margulis, M. (Ed.): La juventud es más que una palabra. Ensayos sobre
cultura y juventud. Editorial Biblos. Buenos Aires. pp. 13–30.
 MAYA M E. “Los incorporales del lenguaje”, Trabajo presentado en la segunda
jornada de la A.A.L.N en Medellín en mayo de 2009
 PEDRAZA GOMEZ, S. (2010) "Perspectivas de los estudios del cuerpo en
América Latina". En: SCRIBANO A., LISDERO, P (Comp.): Sensibilidades en
Juego: Miradas múltiples desde los estudios sociales de los cuerpos y las
emociones. Córdoba: CEA - CONICET. pp: 32 – 69. En:
http://www.accioncolectiva.com.ar/sitio/libros/Sensibilidades.pdf (Consultado
el 19/07/2017)
 REGUILLO, R. (2000): Culturas Juveniles. Formas políticas del desencanto.
Capítulos 1 y 2. Buenos Aires: Siglo XXI editores. pp. 19 -64.
 SAFOUAN M. (1979) Reflexiones sobre el psicodrama analítico. Argonauta
Editores.
 URTEAGA M. (2011): La construcción juvenil de la realidad. Jóvenes
mexicanos contemporáneos. Capítulo II: “La construcción teórica de la
juventud. Los conceptos sobre lo juvenil”. Universidad Autónoma
Metropolitana. México. pp. 133 -182.
 VINCENT, G. LAHIRE, B. Y THIN, D. (2001) “Sobre a história e a teoría da
forma escolar”. En: Traducción: Educaçao em Revista, Facultade de Educaçao,
Universidade Federal de Minas Gerais. Año XVI, Nº 33, Belo Horizonte.
Traducción a cargo de Leandro Stagno. Universidad Nacional de La
Plata.Lecturas recomendadas PINEAU, P. (2001): “Por qué triunfó la escuela? O
la modernidad dijo: “Esto es educación” y la escuela respondió: “Yo me ocupo”.
En: PINEAU, P., DUSSEL, I., CARUSO, M. (2001) La escuela como máquina
de educar. Tres escritos sobre un proyecto de la modernidad. Paidós, Buenos
Aires. pp. 27 – 52.
 WACQUANT, L. (2007): “Introducción” y Cap. 9. “Las lógicas de la
polarización urbana desde abajo”. En: Wacquant (2007): Los condenados de la
ciudad. Gueto, periferias y Estado. SXII Editores, Buenos Aires
PD: no se si el texto se ajusta a un ensayo, hice un gran esfuerzo aunque seguramente
deberé ir puliendo bastante el estilo. De cualquier manera considero que logra dar
cuenta de mi postura persona fundada en lo teórico.

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En este sentido cabe pensar la institución escolar y sus formas como una práctica discursiva
disciplinaria