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Derechos sexuales

Persona Familia Relaciones Huamanas

19/09/2018

Mario Rodrigo Quiñones Huaman


Introducción

La libertad sexual

El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo.

El derecho a la privacidad sexual.


Derecho a la Equidad sexual

El derecho al placer sexual.


El derecho a la expresión sexual emocional
El derecho a la libre asociación sexual
Derecho a la atenciòn y Salud Sexual y Reproductiva
El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.
El derecho a información basada en el conocimiento científico.
El derecho a la educación sexual integral.
1. La libertad sexual

Es el derecho a la libertad de elección sexual del individuo. La libertad sexual es la


facultad de la persona para autodeterminarse en el ámbito de su sexualidad, sin
más limitaciones que el respeto a la libertad ajena, facultad que se expande hasta
utilizar el propio cuerpo a voluntad, seguir en cada momento una u otra tendencia
sexual, hacer y aceptar las propuestas que se prefieran, así como rechazar las no
deseadas.

Declaración de los derechos sexuales Declaración del 13º Congreso Mundial de


Sexología, Valencia, España, revisada y aprobada por la Asamblea General de la
Asociación Mundial de Sexología (WAS) el 26 de agosto de 1999, en el 14º
Congreso Mundial de Sexología, Hong Kong, República popular China. Los
derechos sexuales son derechos humanos universales basados en la
libertad, dignidad e igualdad inherentes a todos los seres humanos. Dado que
la salud es un derecho humano fundamental, la salud sexual debe ser un derecho
humano básico. Para asegurar el desarrollo de una sexualidad saludable en los
seres humanos y las sociedades, los derechos sexuales siguientes deben ser
reconocidos, promovidos, respetados y defendidos por todas las sociedades con
todos sus medios. La salud sexual es el resultado de un ambiente que reconoce,
respeta y ejerce estos derechos sexuales:

El Derecho a la Libertad Sexual: Es la expresión de la sexualidad de la forma


como lo desees, como te haga sentir mejor, sin que nadie se aproveche, o trate de
explotarte o abusar de ti. El Derecho a la Autonomía Sexual, Integridad Sexual
y Seguridad del Cuerpo Sexual: Es la posibilidad de tomar decisiones autónomas
sobre tu vida sexual, en un contexto de tu propia ética personal y social, incluye
el control y el placer de nuestros cuerpos libres de tortura, mutilación o
de violencia de cualquier tipo. El Derecho a la Privacidad Sexual: Es el derecho a
tomar decisiones individuales sobre tus comportamientos sexuales, disfrutando de
todo aquello que te haga sentir bien, es importante tener en cuenta que estos
comportamientos no deben interferir con los derechos sexuales de otros u otras.
El Derecho a la Equidad Sexual: Se refiere a la oposición a todas las formas
de discriminación, independientemente del sexo, orientación sexual
e identidad de género. El Derecho al Placer Sexual: Es el derecho a disfrutar del
ejercicio de tu sexualidad, incluyendo el autoerotismo.

Según nuestro Código Penal: El que con violencia o grave amenaza, obliga a una
persona a tener acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal o realiza otros actos
análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras
vías, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de seis ni mayor de
ocho años.

Seducción El que, mediante engaño tiene acceso carnal por vía vaginal, anal o
bucal o introduce objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías,
a una persona de catorce años y menos de dieciocho años será reprimido con
pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de cinco años."

2. El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo.

Este derecho incluye la capacidad de tomar decisiones autónomas sobre la propia


vida sexual dentro del contexto de la ética personal y social. También está incluida
la capacidad de control y disfrute de nuestros cuerpos, libres de tortura, mutilación
y violencia de cualquier tipo.

La sexualidad es un aspecto inherente a nuestra existencia misma y, por tanto, el


ejercicio autónomo, integral y seguro de la misma constituye un derecho que es
transversal a todos los derechos sexuales y derechos reproductivos.
Considera que “nuestra cultura es heterónoma, porque las decisiones están, en
muchos casos involuntariamente, influenciadas por razones religiosas, políticas
y/o culturales que vienen transmitidas ancestralmente”.

Se añade que “hay situaciones normales, entre comillas, normales en el país,


porque son aceptadas en algunas culturas en las que el machismo sigue
ejerciendo su predominio y la mayor cantidad de decisiones las sigue tomando el
hombre, pero las va a aplicar la mujer” y esta es la principal causa de vulneración
del segundo derecho sexual.
Se insiste en que “esto no se erradica solamente a través de temas punitivos y
privativos de la libertad de las personas, sino bajo la prevención y bajo la
educación de que es uno de los derechos sexuales y reproductivos” y que los
grandes ausentes en los esfuerzos por la erradicación de esta práctica han sido el
Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación.
3. El derecho a la privacidad sexual.
Involucra el derecho a las decisiones y conductas individuales realizadas en el
ámbito de la intimidad, siempre y cuando no interfieran en los derechos sexuales
de los otros.

¿Cómo se obtiene la privacidad sexual?


Una adecuada privacidad sexual se desarrolla desde la infancia, a través de la
educación, que enseñe a no transgredir la privacidad e intimidad de los demás, en
todos los ámbitos de la vida, como el laboral y personal.

La manera de combatir prejuicios de carácter legal en contra de la diversidad


sexual, no es con la extorsión espuria, que no puede ser apoyada por ningún
ciudadano sensato, sino con movilizaciones populares y con la denuncia política
de la incoherencia reaccionaria de los partidos que representan intereses
contrarios a los derechos humanos, con fundamento a ideologías retrógradas que
ponen en entredicho el carácter laico del Estado, por lo cual, confrontan con
prejuicio religioso las evidencias científicas que explican como algo natural la
diversidad sexual.

4. Derecho a la Equidad sexual

Todas las personas merecen igualdad de oportunidades y vivir libres de ser consideradas
inferiores, independientemente de la edad, el sexo, la orientación sexual, el estado de
salud, la apariencia física o cualquier otra condición.

Los hombres y las mujeres deben tener las mismas oportunidades de educarse y trabajar.

A ninguna mujer se le puede exigir una prueba de embarazo para acceder a un empleo,
concursar para una beca u otra actividad.
Ninguna mujer podrá ser despedida de su trabajo o establecimiento educativo por estar
embarazada. A ninguna persona se le pueden restringir sus posibilidades por su
orientación sexual.

Derecho a la equidad

Este derecho se refiere a la oposición a todas las formas de discriminación,


independientemente del sexo, género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión
o limitación física o emocional.

Según el artículo 1 de la Declaración Universal de los derechos humanos Artículo 1.

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como
están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

5. El derecho al placer sexual.


El placer sexual, incluyendo el autoerotismo, es fuente de bienestar físico,
psicológico, intelectual y espiritual.
6. El derecho a la expresión sexual emocional
Toda persona tiene derecho al disfrute Pleno de su sexualidad, lo que es
fundamental para su salud y bienestar Físico, psicológico y social.
Toda persona tiene derecho a vivir cualquier experiencia, expresión sexual o
erótica que elija, siempre que sea lícita, como práctica de una vida emocional y
sexual plena y saludable.
Ninguna persona debe ser obligada a realizar prácticas sexuales que atenten
contra sus valores, moral e integridad psicológica y física.
Ninguna persona debe ser presionada, discriminada o castigada por ejercer o no
actividades lícitas relacionadas con el disfrute del cuero y la vida sexual.
7. El derecho a la libre asociación sexual.
Significa la posibilidad de contraer o no matrimonio, de divorciarse y de establecer
otros tipos de asociaciones sexuales responsables.
8. El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y
responsables.
Abarca el derecho a decidir tener o no hijos, el número y el espacio entre cada uno
y el derecho al acceso pleno a los métodos de regulación de la fecundidad.

Barreras de acceso a un método anticonceptivo


Decidir no tener hijos es un derecho. Para las mujeres que quieren ejercerlo, se
convierte en una razón de discriminación, incluso del sistema de salud.

9. El derecho a información basada en el conocimiento científico.


Este derecho implica que la información sexual debe ser generada a través de la
investigación científica libre y ética, así como el derecho a la difusión apropiada en
todos los niveles sociales.

“Tenemos derecho a conocer las respuestas reales que da la investigación sobre


el sexo”.
“Es importante que sepamos que hay información científica, que hay
investigaciones que producen conocimientos sobre la sexualidad humana, más
allá de las creencias irracionales que se transmiten de persona a persona”.

“El Estado debe dedicar fondos específicos para que se haga investigación que
permita que yo como ciudadano tenga una vida sexual con mucho más bienestar”.

10. El derecho a la educación sexual integral.


Todos los jóvenes tendrán que tomar algún día decisiones sobre su salud sexual y
reproductiva cruciales para su vida. Sin embargo, las investigaciones revelan que
la mayoría de los adolescentes carecen de los conocimientos necesarios para
tomar estas decisiones de manera responsable, por lo que son vulnerables a la
coacción, las infecciones de transmisión sexual y los embarazos no deseados.
La educación sexual integral permite a los jóvenes tomar decisiones
fundamentadas sobre su sexualidad y su salud. Estos programas preparan para la
vida y mejoran la conducta responsable, y, puesto que se basan en los principios
de derechos humanos, ayudan a fomentar los derechos humanos, la igualdad de
género y el empoderamiento de los jóvenes.
El UNFPA trabaja con los gobiernos para impartir una educación sexual integral,
tanto en las escuelas como a través de la capacitación y divulgación comunitarias.
El UNFPA también promueve políticas e inversiones relacionadas con programas
de educación sexual que cumplan las normas convenidas internacionalmente.
11. Derecho a la atenciòn y Salud Sexual y Reproductiva
Todas las personas tienen derecho a recibir servicios de alta calidad en salud
sexual y reproductiva.
El personal de los servicios de salud Sexual y reproductiva no debe negar ninguna
información o atención bajo ninguna condición.
Toda persona tiene derecho a beneficiarse de los avances de la ciencia y el
progreso tecnológico en salud sexual y salud reproductiva.
Toda persona debe disponer de métodos modernos, seguros y aceptables para
regular su fecundidad y a estar informada Sobre ellos.
Tenemos derecho a la atención e información sobre planificación familiar,
infecciones de transmisión sexual, incluyendo el VIH/SIDA, la violencia, la
Infertilidad, el embarazo, el parto y postparto.