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Instituto Filosófico Pedro Francisco Bonó

Cuestiones Éticas Actuales – Prof.: Jit Manuel Castillo


Reporte de lectura de la introducción y primera parte del libro Ética Mínima de Adela Cortina.
Realizado por: Elkin Ariel Tejeda Cuesta

Adela Cortina, filosofa española, nacida en 1947 en valencia, tiene una gran variedad de publicaciones en
el campo de la ética o filosofía de la moral. Además, sus escritos están ligados también a la economía, la
empresa, la discriminación de la mujer, la guerra, la ecología, la genética, etc. En el presente trabajo
haremos un reporte de lectura de la introducción y primera parte de su libro Ética de Mínimos, publicado
en su primera edición en 1986 por Editorial Tecnos. Haremos una breve síntesis de estas partes y una
pequeña valoración personal de estas.

En la introducción, A. Cortina comienza presentando y justificando la Filosofía Practica y coloca la ética


como parte de esta. Plantea dos modelos de ética, uno basado en la felicidad y otro basado en la norma o
el deber. Deja claro que en el libro se planteara el contenido enfocado en una ética monista, de la norma
o del deber, porque desea asegurar los mínimos normativos. Al finalizar la introducción presenta las dos
propuestas filosóficas que hay en el libro, una que presenta la verdad como coherencia y la otra que la
presenta como validez práctica.
La primera parte está compuesta por tres partes: Ética como Filosofía Moral, Panorama ético
contemporáneo: ¿Tiempos de ética domesticada? y por una Ética Filosófica. De estas veremos las dos
primeras.

Bajo el titulo Ética como Filosofía Moral se encuentran cuatro acápites: De lo que no corresponde a la
ética, Ética como filosofía moral, Ética como vocación y el tema de nuestro tiempo. En el primer acápite
de esta parte, A. Cortina hace una crítica de como se está abordando la ética en las escuelas y
universidades. Que es mirada como una moral para no creyentes, o una disciplina que te dirá que hacer.
Es tratada como moral, sin ser moral. Dice que la cuestión no esta en cambiar el termino en el nombre de
la asignatura, ni dejar de lado actitudes que ayuden a una convivencia comunitaria para que no se vea una
imposición, “sino en explicitar los mínimos morales que una sociedad democrática debe transmitir, porque
hemos aprendido al hilo de la historia que son principios, valores, actitudes y hábitos a los que no podemos
renunciar sin renunciar a la vez a la propia humanidad”1. Dice que deberíamos hacer es percatarnos de
que la moral democrática es una moral de mínimos y la ética es filosofía moral.

En el segundo acápite, la autora justifica la ética como filosofía moral. Dice que pasar de moral a ética,
implica un cambio a nivel reflexivo, requiere el paso de una reflexión que dirige la acción de modo
inmediato a una reflexión filosófica que solo con medios adecuados lleva al obrar. La ética, tiene que
ocuparse de lo moral en su especificidad, sin limitarse a una moral determinada. Dice A. Cortina que “El
quehacer ético consiste en acoger el mundo moral en su especificidad y en dar reflexivamente razón de
él, con objeto de que los hombres crezcan en saber acerca de sí mismos, y, por tanto, en libertad”2.

1
A. CORTINA, Ética Mínima, Madrid, Tecnos, 2000, p. 20
2
Ibid. p. 22
En el tercer acápite de esta parte se presenta la ética como vocación. Describe al ético vocacionado como
“el hombre al que verdaderamente preocupa el bien de los hombres concretos y que confía en que la
reflexión filosófica puede contribuir esencialmente a conseguirlo”3. La autora dice que sin estas
características el ético profesional es cualquier cosa menos un ético vocacionado y abandona su misión.
Si no tiene confianza en la filosofía, comunicara sus convicciones morales, por lo que no alcanzaría niveles
universalmente compatibles. El hombre que estudia la ética por vocación, no cae en reduccionismo o
relativismo que hacen daño a los juicios que pudieran hacer. Toda reflexión ética debe ir orientada al bien
del hombre, sin renunciar al derecho a la diferencia.

En el cuarto y último acápite de esta parte, A. Cortina plantea la actualidad de la ética. Las dos preguntas
que guían la ética en este momento son ¿Qué podemos hacer para ser felices? Y ¿Qué debemos hacer para
que cada hombre se encuentre en situación de lograr la felicidad? Una va orientada por el ser feliz y la
otra desde el deber. Dice también que el eje de la reflexión ética en la actualidad no se reduce a la felicidad
o al deber sino a la conjugación de ambos por medio del dialogo. Dice la autora que el tema ético de
nuestro tiempo consiste en “dilucidar si el hombre es capaz de algo más que estrategia y visceralismo. Si
es capaz de comunicar-se. Si es capaz de compadecer”4.

En la segunda parte, A. Cortina hace un esposo de la ética en estos tiempos contemporáneos. Mira los
cambios que van surgiendo en el lenguaje moral y la poca importancia que tiene en este momento donde
es usado solo como medio. Dice que nos hallamos en una época de éticas normativas, frente a la ética
descriptiva del momento anterior. En la actualidad no han surgido nuevas corrientes, sino que las
corrientes ya existentes han asumido actitudes comunes, como en que son normativas, que buscan el bien
del hombre, que satisfacen los intereses sociales, etc. Termina diciendo que cualquier ética, vista como
dialogo, que no tome en cuenta los intereses de los afectados, a los que sufrirán las consecuencias, es
inmoral, inhumano por naturaleza.
Valoración Personal

Al comenzar a leer el texto, Este suscitó en mi interés, porque comienza justificando la filosofía práctica,
y esta es la orientación que me gusta de la filosofía. Ver la ética como parte de esa filosofía práctica, para
mi es lo ideal. Otra idea que me marcó es que en la escuela o universidad se debe asegurar por lo menos
una divulgación, sin miedo, de unos mínimos morales que nos permitan convivir. Creo que mirar la ética
como Filosofía Moral, le da más sentido, ya que permite mirar la moral desde un punto de vista reflexivo
y no reduccionista. Todas las disciplinas profesionales deberían tener una inyección de filosofía, para que
el factor reflexivo no falte. No se trata de emitir juicios de una manera rápida, es hacerlo de una manera
reflexiva y dialogada.

Creo que Adela Cortina da en el clavo en sus planteamientos en esta parte del libro Ética Mínima. Y lo
hace de una manera clara y llana, fácil de comprender. Para concluir me gustaría rescatar la figura del
hombre ético vocacionado. Todos deberíamos llevar dentro las características del hombre ético
vocacionado, porque la convivencia seria mas llevadera, si se busca el bien común y se confía en que la
filosofía puede ayudar a encaminarnos hacia esto.

3
A. CORTINA, Ética Mínima, Madrid, Tecnos, 2000, p. 22
4
Ibid., p. 26