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Venciendo mis luchas y dejando huellas

“Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte
para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has
llegado al reino?”
Ester 4”14
Introducción:
La Biblia contiene una importante cantidad de relatos, en los cuales las mujeres son
protagonistas, al leer detenidamente cada relato, es fácil descubrir que las vidas de
esas mujeres tuvieron sus propias dificultades, adversidades y conflictos. Pero, a
pesar de las circunstancias, todas cumplieron la misión que Dios les asignó y por
eso nosotros hemos llegado a conocerlas. Tuvieron luchas, las vencieron y dejaron
hullas en la historia.
I. Todo ser humano debe enfrentar sus propias batallas
1. Por ser humanos nos enfrentamos a adversidades continuamente
2. Enfrentamos problemas de salud, dificultades económicas, crisis
emocionales y sentimentales, crisis en los hogares, angustia, aflicción,
incertidumbre, ansiedad, tribulación
3. En el mundo tendremos aflicción. Juan 16:33 “Les he dicho todo lo anterior
para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y
tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo”
4. Seguramente en tu vida tiene alguna dificultad que trata de detenerte, es la
excusa perfecta para no servir al Señor.
5. A cualquier mujer, los problemas las derrotan. Pero no a una hija de Dios
6. Dios te ha salvador del poder del maligno. No te ha dado espíritu de cobardía,
sino de poder, amor y dominio propio. “Pues Dios no nos ha dado un espíritu
de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio” 2 Timoteo 1:7
7. ¿Qué necesitas para tener ese poder?
II. El Espíritu Santo otorga el poder necesario para vencer
1. Pero, cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán
mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los
confines de la tierra. Hechos 1:8
2. “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios
para la destrucción de fortalezas” 2 Corintios 10:4
3. Una mujer verdaderamente llena del Espíritu Santo, es poderosa, es como
Débora, como Jael, como María, Priscila, Dorcas,
4. Una mujer llena del Espíritu Santo no se entrega derrotada ante ningún
desafío en la vida
5. Una mujer llena del Espíritu Santo, sabe quién es, sabe quien está de su
lado, sabe que no está sola.
6. Una mujer llena del Espíritu Santo es virtuosa, no se acobarda ante ninguna
situación que le toque vivir
III. Tenemos una misión que cumplir
1. La mujer tiene como misión luchar por mantener su casa de pie
2. La mujer tiene la capacidad no solamente de dar a luz. Sino, de criar y educar
a sus hijos
3. Una mujer es capaz de sostener su casa, aunque su marido le haya
abandonado, Dios nunca deja sola a la viuda y a la abandonada.
4. Pero la misión de la mujer va más allá de su vida de hogar. El Dios de la vida,
ha liberado a la mujer de los límites establecidos por la sociedad.
5. La mujer es protagonista en el mundo laboral, empresarial y político
6. La mujer desde los orígenes del cristianismo, ha sido valiosa, por su
naturaleza, fuerte, consistente y decidida.
7. La mujer enfrenta sus desafíos personales y garantiza el avance de la obra
de Dios, no se detiene a lamentar su situación, se mantiene firme en la obra
de Dios.
8. Mientras otros caen, renuncian y se acomodan, las mujeres llenas del
Espíritu Santo, perseveran en sostener la obra de Dios, con su vida de
oración, con su abnegado servicio y con sus aportes financieros.
IV. No podemos fallarles a los que nos siguen
1. “Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá
de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis.
¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” Ester 4:14
2. Ester tuvo que enfrentar la realidad de orfandad que le toco vivir
3. Ester siguió las instrucciones de Mardoqueo y resolvió sus problemas
personales
4. Cuando los judíos estuvieron en peligro, Ester recibió una palabra de
Mardoqueo que le aclaró sus pensamientos.
5. Dios te ha dado la vida que tienes, porque eres muy importante para la obra
de Dios.
6. Tienes características, capacidades, recursos, influencias, conocimientos,
experiencias y poder que Dios te ha dado para que lo uses en beneficio de
su reino.
7. Este es tu tiempo, esta generación está en tus manos. La obra de Dios
depende de ti. No puedes quejarte, lamentarte, sentir lástima por ti misma.
8. Levántate y cumple tu misión, toma tu lugar en la historia, eres una guerrera
de Dios.
9. La historia de la iglesia de Dios es escrita todos los días por mujeres como
tu, que sin importar las circunstancias personales; no se detienen, haciendo
avanzar la obra de Dios
10. No puedes fallar en tu misión, recuerda quién eres, recuerda quién te salvó,
quién te llamó y quién te ha dado el poder para hacer cosas grandes para la
gloria de su Nombre.
Conclusión:
Dios te ha dado la capacidad para vencer tus luchas y dejar huella en este mundo,
no puedes ser víctima de las circunstancias. El Espíritu del Señor está sobre tu vida,
te ha ungido para hacer la obra de Dios, para plantar iglesias, liderar células, dirigir
ministerios en la iglesia. El poder de Dios está en ti para sanar los enfermos,
aconsejar con sabiduría espiritual, liberar a los oprimidos por el maligno y ministrar
salvación a los perdidos.